La relación de Rusia y Lituania no fue de las mejores era su favorito pero Toris era el que más sufría su temperamento a veces Ivan pasaba de cariñoso y un amante atento a su cruel amo que lo maltrataba y lo trataba con indiferencia.

Aún así Toris seguía siendo la persona humilde y dulce, siempre que tomaba los cambios de humor de Rusia con extrema paciencia.

Un día que Lituania y Ucrania lavaban la ropa Yekaterina se lo mencionó.

—No espero que perdones a mi hermano Toris sino que lo entiendas el sufrió mucho desde que era pequeño—

—Es por mi madre ¿verdad?—Lituania lo sabía, pocos tenían este conocimiento sobre el parentesco entre él y la sanguinaria Horda de Oro y lo detestaba cuando lo hacían.

Yekaterina fue tomada por sorpresa y asintió.

—El no debería pagar contigo lo que hizo Enkhtuya—

—No lo culpo—

—Pues no debería ser así, tu nacimiento y tu padre fueron los que empezaron a cambiar a Mongolia—

Flashback

Enkhtuya estaba de mal humor más que de costumbre hasta el punto que te golpeaba por las cosas de menos importancia, como que había demasiado caldo en la sopa o ese caballo estaba en esa parte del establo.

Y luego estaba más enferma, vomitaba por las mañanas y cuando intentaba a comer lo devolvía sus subordinados no sabían que le pasaba no tenía que ver con su imperio o estuviera atravesando una guerra.

China y Rusia eran los que más sufrían sus ataques de temperamento hasta que un día supuso que Mongolia no pudo más y le pidió a Yao que la revisara para ver que le pasaba. China era conocido por sus conocimientos médicos y tenía muchos años de experiencia trantando con dolencias relacionadas con naciones.

Yao sabía lo que le pasaba pero tenía miedo de que si se lo decía tuviera una flecha en llamas estampada en el paladar.

Mi señora esto que tiene no es nada grave, lo que pasa...dijo vacilante.

¡Sueltalo de una vez imbécil! ¡o le dare de comer a mis lobos otra vez contigo!—

China tragó saliva, no, no quería otra vez eso en una ocasión enfureció a Mongolia y ella lo lanzó a sus lobos y obligo al resto de sus subordinados a ver como le deboravan vivo.

Tardo meses en recuperarse de aquello y Rusia lo cuidó, desde entonces los lobos de la nación femenina le aterraban.

Enkhtuya había conseguido domesticar a unos lobos, pero domesticar era una palabra muy fuerte para ellos, más bien solo la obedecían a ella y la mayor parte del tiempo estaban sueltos para conseguir su propia comida por según Mongolia no quería chuchos débiles como los perros. Debía saber que la nación y los lobos se llevaban bien por sus naturalezas similares feroces y salvajes.

Señora está embarazada—

Se hizo el silencio.

¿Que?—creyó no haberlo oído bien.

Estas embarazada—

Mongolia lo miró fijamente en busca de alguna mentira, pero solo estaba la honestidad y China no se atrevería a mentirle con algo así y las naúseas lo explicaban todo.

Dejame—

China no hizo falta que se lo repitieran dos veces y se fue, Enkhtuya se quedó sentada todavía asimilando la noticia.

No podía ser, ella era la que menos instinto maternal tenía del mundo. Se llevó las manos a la cara, por primera vez en su vida el poderoso imperio estaba asustada y no sabía que hacer.

Cogió su capa de piel, ensiyó un caballo y se fue a ver al padre.

Aras estaba recogiendo leña en ese momento cuando Mongolia apareció, extrañado se acercó no habían acordado ninguna visita asi que debía ser una emergencia.

¿Que ocurre?—

¿Podemos hablar en la tienda?—

Aras asintió y ambos entraron, una vez que se acomodaron y estuvieron calientes Enkhtuya decidió soltarlo.

Estoy embarazada—

Aras la miró con los ojos muy abiertos por un momento demasiado sorprendido pero luego se llenó de alegría y abrazó a Mongolia, pero al ver que no le correspondía se separó y la miró.

¿Que ocurre?—

¿Como que que ocurre? Yo no estoy echa para ser madre—

Aras la miró con tristeza sabía que esto la asustaba.

Enkhtuya puede parecer aterrador pero luego no es malo tener un hijo es lo mas dificil y hermoso que le pasa a uno yo estaré alli en cada paso para ayudarte—

Ambos se sentaron acurrucados hablando o simplemente mirando las llamas del fuego.

Fin del flashback

—Si pero eso no borra los crímenes que cometió, ni siquiera se porque la defiendes

—Como te dije ella cambió y no se porque no la perdonas sino guardas rencor contra Rusia—

Era complicado una parte de él era porque se sentía culpable por lo que Mongolia le hizo y la otra...no sabía que decir.

Los dos continuaron con sus labores en silencio intentando intentando ignorar el ambiente incómodo que se había levantado debido a un pasado que aún tenía heridas frescas.