Obsesión#2: El cierre de un capitulo y el comienzo de otro

Podía sentir la sangre debajo de él, creciendo en cada segundo por la gran cantidad de apuñaladas que adornaban su torso y pecho.

Fue suerte que no descubriese el teléfono escondido debajo del armario, el cual se encontraba en línea con la policía.

Si iba morir, se aseguraría de llevar a ese maldito hijo de puta a la cárcel en donde se podriría de por vida.

Pero era irónico.

Paso años deseando no volver al departamento con el deseo de ser irse de aquí, y ahora se encontraba acurrucado en su propio charco de sangre mientras que su perpetrador se encontraba regocijándose por el supuesto dinero que ganaría de su seguro de vida.

No quería cerrar sus ojos.

No deseaba que su consciencia se desvaneciera.

El necesitaba estar despierto hasta que la policía y la ambulancia vinieran a salvarlo.

Hasta que su padre (¿Debería llamarlo padre?) fuese arrestado.

Pero no importaba cuanto lo deseaba, cada vez le era imposible mantener los ojos abiertos.

"Tengo frio" Pensó momentáneamente. Ya no sentía gran parte de su cuerpo por el frio que sentía.

En un intento inútil de calentarse, se acurruco en el charco de sangre debajo de él.

Patético.

Fue lo único que paso en su mente antes de cerrar sus ojos para ya no volver a abrirlos.

Fue entonces que el vecindario se llenó de luces azules y rojas.

….

Fue el dolor lo que le despertó.

Un dolor tan profundo que sentía que lo desgarraban por dentro que no dudo en gritar.

Su cuerpo tembló por el repentino dolor que incluso la cama tembló.

Esto no era comparado con ser apuñalado varias veces en su pecho, era tan grande que sentía que se desmayaría.

Tuvo que esperar hasta que la sensación disminuyera.

Pequeños jadeos salían de su boca en un intento de calmarse, él sabe que estaba muerto, asesinado por la persona que en definición de la palabra debía protegerlo.

¿Se había salvado?

No.

Era imposible que siguiese vivo con todo lo que paso.

¿Entonces, porque él estaba-

- ¡Uwaa! –

Sus pensamientos fueron cortados por el llanto de un bebe. Que justamente se escuchaba cerca de él.

Con dificultad se recargo su espalda a la pared de ladrillos mientras buscaba el origen del llanto. Fue entonces que noto que se encontraba en un tipo de calabozo, con las paredes de piedra con verdín y el suelo de tierra.

La cama en donde se encontraba era el único mueble en la pequeña habitación.

- ¡Uwaaa! –

Cierto, primero debía de buscar al bebe.

Para su buena o mala fortuna, lo encontró rápidamente. Era porque él bebe se encontraba entre sus piernas cubierto de sangre con el cordón umbilical conectado aun a él.

Nuevamente el mundo se volvió negro.

….

- Eres una buena chica, si lo eres – Arrullo a la pequeña criatura más cerca de su pecho para que amamantara.

Se lamentaba haberse desmayado, si hubiese tardado en despertarse un poco más, no sabría lo que le hubiese pasado a la criatura.

Lo primero que hizo al despertar, fue verificar al bebe si respiraba correctamente y no sufriera de frio. Por eso ignoro el latente dolor en su parte inferior para buscarle una cobija.

En su búsqueda se encontró con una cubeta de agua fría en un rincón de la mazmorra y dos sabanas delgadas junto con un grueso cobertor con agujeros debajo de la vieja cama. Utilizo una de las sabanas para rasgarlas en varios trapos para limpiarse con la cubeta y también para usarlos como un sustituto de pañales para la niña.

Fue una suerte que estuviera en la optativa de salud antes de morir.

- Parece que estamos los dos juntos, verdad Hanae – Le murmullo con voz suave a la pequeña en sus brazos. - Espero ser un buen padre al menos –

Odiaba su situación y el hecho que ahora era una mujer, quien por cierto acaba de dar a luz, lo molestaba mucho.

Pero esta pequeña no tenía la culpa de nada. Ella solo lo tenía a él para poder sobrevivir.

Haber transmigrado de repente a esta mazmorra después de ser asesinado. Sin saber su situación, ni una fuente de ingreso y una identidad desconocida, era cruel.

Por eso agradecía a Hanae en acompañarlo mientras se le ocurriera algún plan de escape.

- Ugh – Gimió al sentir pequeños calambres en su parte inferior.

Parece que era hora de expulsar la placenta de su cuerpo.

….

La primera semana es tranquilo, se toma un tiempo acostumbrarse junto al bebe.

Sus días comienzan con una bandeja de sopa fría y pan rancio deslizados por la rejilla de la puerta de hierro. Al terminar el día, él lanza los pañales usados por la pequeña ventana de la mazmorra.

Ya no le quedaba más sustitutos de pañales, a pesar que uso las dos sabanas solamente para eso, ignorando por completo su puerperio.

Era hora de escapar.

No podía esperar por completo su recuperación para poder elaborar un plan de escape. Si este cuerpo hizo algo lo suficiente malo para ser encerrada incluso estando embarazada.

Bueno, ese no era su problema.

….

En el décimo día de su encierro se preparó para huir.

Con sigilo se posiciono detrás de la puerta con el balde agua vacía como arma y en su pecho se encontraba su hija fuertemente amarrada con el cobertor como si fuese un foulard.

Y ahora a esperar.

Fue cuestión de tiempo para que escuchara pasos.

En su segundo día de haber despertado en este cuerpo, la puerta se abrió dando paso a un caballero para cambiar el agua de la cubeta.

Paso lo mismo en el sexto día.

Por cuestión de lógica, él esperaba que la puerta se volviera abrir el día de hoy. Y si el anterior dueño no se atrevió a escapar de esta manera, tal vez se debió en gran parte al embarazo.

*Click*

La pesada puerta de hierro se abrió con lentitud hasta que se asomó una cabeza en la ranura de la puerta, fue víctima de un golpe en la cabeza.

Por si la dudas, volvió a golpearlo por segunda vez con más fuerza.

Sin dejar escapar la oportunidad, dejo a un lado la cubeta para disponer a robarle a su víctima.

- Espero que tengas algo que valga la pena –

La espada ya era algo que planeaba tomar, pero aun así esperaba encontrar monedas o algo de valor para venderlo luego. Al estar tan concentrado en robar, no se dio cuenta de cómo otra persona se aproximaba a la celda.

Solo tomo consciencia de la otra persona cuando esta lo tomo del brazo para levantarlo con brusquedad. Al encontrarse con los ojos del sujeto, una palabra le vino a la mente.

Guapo.

La descripción de guapo definitivamente encajaba con el hombre.

Cabello negro y ojos ámbar como la forma de la luna llena lo hacía ver más cautivador.

Piel lisa y altura alta.

E incluso un cuerpo sólido y delgado comparable al de un guerrero.

El hombre lo miraba con amor y devoción, no aparto su mirada de él, como si temiera que, si lo hacía un segundo, él desaparecería de su lado.

- Te he encontrado – Hablo suavemente.

Y sin más lo alzo desde sus brazos debajo de los hombros y piernas, levantando al pelinegro al estilo nupcial.

...

Curiosidad que florece#2

Estuve en una optativa de psicología y vi sobre el embarazo como sus cuidados después del parto. Hagamos de cuenta que él tomo lo mismo.

Nuestro protagonista odia por completo su situación, pero ahora tiene la responsabilidad de un bebe apenas abrió sus ojos. Se podía decir, que su hija es su ancla, de no ser por ella de seguro ya habría hecho algo irrazonable.