Flores

Palabra por: Alejandra Geraldin

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Ching caminaba por la aldea emocionada sin poder contenerse de dar uno que otro saltito al andar. En la mano tenía asidos fuertemente dos boletos para una película en el cine, una comedia con artes marciales y un leve toque de romance. Nada demasiado empalagoso. Era la combinación perfecta.

Le había dado muchas vueltas al asunto, pero por fin se había decidido. Iba a invitar a Abyo a salir. Por fin.

Ya había salido a solas con Abyo, pero era por pura coincidencia que se topaban en algún sitio y decidian pasar el rato juntos. Y con las constantes carreras de Garu y Pucca frecuentemente se quedaban solos. Pero nunca era algo premeditado. Y Ching ya se había cansado de esperar a que Abyo diera el primer paso.

Se moría de los nervios. Ching no era tan atrevida ni audaz como Pucca. Aunque eran obvios sus sentimientos hacia el artista marcial, ella nunca había llegado a tal punto de llevar la delantera en todo momento y en todo aspecto como su amiga con Garu. Nunca había sido tan directa con el chico, y aunque definitivamente había tenido sus momentos "Pucca'', jamas habia hecho algo semejante.

Es por eso que, tras analizar la situación con su mejor amiga, llegó a la conclusión de que necesitaba ser más asertiva si quería que Abyo reconociera sus sentimientos y la tomara en serio. Además, debía admitir que su querido artista marcial era bastante despistado, y por mucho que ella se esmeraba en lanzarle indirectas muy directas, lo mejor era tomar al toro por los cuernos.

Así que estaba decidido.

Primero fue a buscarlo a su casa, pero el oficial Bruce le dijo que se había ido a comer con Garu. Y ahí es donde Ching se dirigía.

Cuando llegó al Goh Rong, lo primero que alarmó a Ching era lo lleno que estaba. Siempre era así, por supuesto. Pero tal vez eran los nervios que hacían parecer al restaurante más concurrido que de costumbre. Trago duro. ¿Y si la rechazaba enfrente de todos? O peor, ¿y si se burlaba?

Sacudió la cabeza deshaciendo esos pensamientos, recibiendo un reproche de Gwon por la perturbación. No. Abyo no era así. Además, el no le era tan indiferente. A veces se sonrojaba cuando estaba con ella, ¡e incluso se habían besado!

Ese recuerdo en particular hizo que, a pesar de la ansiedad que la consumía en ese momento, sonriera. Iba a salir con ese atolondrado costara lo que costara.

De repente lo encontró. Sentado junto con Garu y con Pucca, sonriendo divertido viendo como su amiga intentaba acercarse al ninja mientras este trataba de ignorarla a toda costa. Sus dientes blancos resaltaban por su piel morena. Era tan apuesto...

― Aquí vamos Gwon ― le dijo a su gallina, quien aunque no aprobaba para nada lo que ella estaba a punto de hacer aun así la estaba apoyando quedándose en su cabeza. Suspirando y dandose animos en el interior, se acercó a la mesa.

― ¡Hola chicos! ― saludo, tratando de actuar natural y con su habitual alegría de siempre. Sin embargo, para personas que la conocían muy bien y que eran bastante observadoras – como Pucca y Garu – sonó un poco sobreactuada y algo forzada. Ambos dejaron su rutina habitual para observala detenidamente.

― Hola Ching ― para otros, que aunque sí la conocían pero no eran tan sagaces, como Abyo, Ching sonaba perfectamente normal. Así que el correspondió el saludo igual que todos los días.

― ¿Como has estado? ― le pregunto a él solamente, pues tan nerviosa estaba que olvido dirigirse propiamente a sus otros amigos.

― Igual de bien que siempre, ¿y tu?

― Me alegro mucho. También, bien ― resopló, era el momento de la verdad ― Mmm, este… oye, Abyo. Tengo una pregunta que hacerte.

Pucca ensancho los ojos sorprendida, comprendiendo lo que su mejor amiga estaba a punto de hacer. Y por mucho que deseaba quedarse a ver, sabía que lo propio era darles su espacio. Ching lo hacia con ella y con Garu, asi que debia hacer lo mismo. Volteo a mirar a Garu, quien simplemente miraba ceñudo de Ching a Abyo y viceversa sin comprender nada. Pucca quiso reírse de la ingenuidad de el chico, pero no era momento. Lo tomó del brazo y comenzó a jalarlo para que se levantara y alejaran de ahí. Obviamente el ninja respingo, pero una mirada de advertencia de Pucca fue suficiente para resignarse y dejarse llevar. Algo raro sucedía, y por supuesto que iba a exigir una explicación.

Pero concentrémonos en Ching y Abyo.

― Muy bien, soy todo oídos ― dijo Abyo, dándole toda su atención pues Pucca se había secuestrado a su amigo.

― Bueno, no es tanto como una pregunta. Es más bien una propues- ¡invitación! Es una invitación ― se corrigió a tiempo, dándose cuenta que la palabra propuesta sonaba demasiado sugerente y que tal vez podría espantar un poco a Abyo ― Veras, mañana habrá una función para una película que quiero ir a ver y que realmente se ve muy divertida. Tengo dos boletos, y pues pensé que tal vez tu quisieras verla también… conmigo ― ya, lo había dicho. Le tendió un boleto para que mirara el título de la película, cruzando los dedos en que si le interesara.

― "Del odio al amor hay… ¿una patada?'' ― leyó, enarcando una ceja con curiosidad ― Qué título tan extraño, ¿es romántica?

― ¡No! Bueno, si tiene algo de romance pero, tambien tiene comedia y artes marciales ― aclaró, temiendo que si Abyo pensaba que era de amor no aceptaria.

― ¡¿Artes marciales?! ¡Cuenta conmigo! ¡Ji-Ya! ― exclamó, poniéndose de pie y rasgándose la camisa sin ninguna razón en particular.

― ¿Enserio? ― pregunto Ching, sin poder disimular su emoción y alegría.

― ¡Claro! Espera, pregunta ― dijo Abyo luciendo confundido ― ¿Por que no invitaste a Pucca? Es tu mejor amiga y siempre van juntas a todos lados.

― Oh, bueno es que, pues, Pucca prefiere perseguir a Garu. Y la verdad… yo pensé en ti para ver esta película ― admitió, sonrojándose levemente. Gwon rodó los ojos. Le desesperaba ver a su dueña tan perdida por el moreno torpe semidesnudo.

― Oh, vaya ― dijo Abyo, rascándose la nuca y sintiendo un leve calor en las mejillas ― Muchas gracias Ching. Es muy lindo de tu parte ― agradeció sincero.

― De nada ― le sonrió Ching ― Entonces, ¿mañana a las 6:00? ― pregunto para asegurar. La película comenzaba a las 7, pero quería tener tiempo para comprar las golosinas y las bebidas, además de poder conversar con Abyo durante buen rato.

― Cuenta con ello ― le aseguro Abyo, sonriéndole y guiñandole un ojo que hizo a Ching le temblaran las piernas.

Gwon simplemente resoplo. Patético.

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Ching se observaba en el espejo de su habitación satisfecha con el resultado. Realmente se había esmerado en verse linda, y procuro poner producción en aquellas cosas bastante notorias que incluso alguien tan despistado como Abyo no podria dejar pasar. Por ejemplo, en lugar de ponerse su típico traje chino púrpura, se puso un vestido verde. Y también cambió su peinado, lo que amerito que Gwon no pudiera estar en su cabeza aquella noche, lo que no agradó para nada a la gallinita.

Pero es que Ching realmente quería estar a solas con Abyo, pues no sabía lo que ocurriría. Tal vez le tomará de la mano, o tal vez se besaran de nuevo…

Ese pensamiento hizo que los colores se le subieran a la cara, así que sacudió su cabeza para desechar esa idea. Ching no quería besarlo otra vez hasta asegurarse de sus sentimientos. Y para eso ella tendría que expresarlos esa misma noche. Y no se sentía preparada todavía. Tenía que tener la certeza de estar en aguas seguras, pues si no todo se volvería extraño. Ya tenían una cita. Era un avance.

Tomando su bolso, se dispuso a dirigirse hacia el cine. Aún faltaban diez minutos para la hora acordada, pero pensó que estar un tiempo antes la ayudaría a calmar sus nervios.

Sonrió. De verdad estaba muy ilusionada.

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Ching caminaba de regreso a casa, mucho más temprano de la hora en la que ella penso que estaria de vuelta. Cabizbaja y confundida. Y también dolida.

Abyo nunca llegó.

Al principio Ching pensó que se había retrasado, algo que sabia que podria pasar conociendolo. Pero, al faltar cinco para las siete, supo que no llegaría. Aun asi se quedo hasta las 8, con la pequeña esperanza de que Abyo apareciera a último minuto con una explicación razonable y coherente de porqué había demorado tanto. Pero no lo hizo.

Al pasar por un bote de basura, Ching tiro ahí los boletos.

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Abyo se dirigía al Goh Rong demasiado hambriento, y ansioso por encontrar a Garu. El dia anterior habia estado entrenando como loco, intentando ser más fuerte y hábil para así poder vencer a su mejor amigo. O por lo menos estar al mismo nivel. Había entrenado tanto, que perdió la noción del tiempo y no ceno absolutamente nada. Y al terminar se sintió demasiado cansado como para hacer o pensar otra cosa que no fuera dormir como un oso.

Cuando llego, miro a su mejor amigo sentado con Ching. Al verla, Abyo sintió cierto tipo de mortificación, pero no pudo lograr entender o recordar por qué.

― ¡Garu! Más vale que te prepares en clase del Maestro Chang hoy, porque ahora sí te voy a destrozar. ¡Ji-Ya! ― se conoce exactamente bien lo que Abyo hizo después de esa exclamación.

Garu simplemente lo miro indiferente, y rodó los ojos. Si, claro.

Abyo iba a continuar con sus advertencias, diciéndole lo mucho que había entrenado el día anterior y exagerando todos los movimientos que perfecciono, pero la mirada intensa y penetrante de Ching captó su atención. Y se percató que ella no lo había saludado todavía.

― Que tal Ching ― saludo el amigablemente, pero no obtuvo respuesta. Ching lo miraba en silencio de una manera extraña, que no sabía descifrar muy bien. Como si esperara algo de él ― ¿Que? ¿Por qué me miras asi? ― preguntó con genuina inocencia. Ella siempre lo veía de una manera especial, como si él fuera lo más genial del mundo. Que sí lo era, pero Ching realmente se daba cuenta de ello. Pero ese dia no era así.

Al escucharlo preguntar eso, Ching agrandó los ojos con sorpresa y no precisamente en el buen sentido. Frunció el ceño, y luciendo muy molesta se puso de pie bruscamente ― Eres increible, Abyo ― le dijo. Pero no sonó para nada como un cumplido. Y dicho esto, se fue del local.

― Pero, ¿yo que hice? ― se preguntó en voz alta. Garu, quien miro atento la extraña escenita, simplemente se encogió de hombros. Estaba igual de perdido que el.

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Ambos chicos entrenaban en el bosque frente a la casa de Garu, pues Abyo no podía esperarse hasta la clase para presumir sus ''avances''. En eso estaban, cuando fueron interrumpidos por una conocida y recurrente visita.

― Oh, oh. Será mejor que corras Garu. Ahí viene Pucca ― le advirtió a su amigo.

Garu volteo para verificar que no fuera una artimaña de Abyo quien, por supuesto, iba perdiendo y que probablemente diría eso para distraerlo. Pero se crispo todo cuando se dio cuenta que en realidad Pucca si venía corriendo velozmente hacia el.

Dándose cuenta que ya no alcanzaria a huir a tiempo, se encogió intentando protegerse del inevitable impacto.

Pero este nunca sucedió.

Pucca lo pasó de largo dirigiéndose directamente a Abyo, a quien le propinó un tremendo puñetazo en el rostro y lo mandó al suelo.

― ¡Auch! ¡Oye, Pucca! ¿¡Que rayos te sucede por qué me golpeas!? ― le reclamó, molesto por la falta de delicadeza con la que sin ningún motivo estaba siendo tratado.

Pucca lo miro muy, muy enfadada. Roja del coraje, incluso le salía humo sobre la cabeza. Garu observaba muy sorprendido, y comprendió que Abyo había tenido que hacer algo muy, muy idiota para que Ching y Pucca se comportaran así con él y lo trataran de esa manera.

En respuesta a su pregunta, Pucca le arrojó un papelito arrugado. Cuando Abyo lo miro, todo se le vino a la mente como relámpago. Los boletos. La película. Ching. Por lo regular tardaba más tiempo en atar cabos, pero esta vez fue diferente. El comportamiento de Ching esa tarde ahora cobraba mucho sentido.

― Demonios. ¿La he cagado, verdad? ― le dijo a Pucca, sintiendo como su ojo derecho comenzaba a hincharse debido al puñetazo que le dio su amiga.

Ella asintió, con sus brazos como jarrita sobre su cintura. Aún se le miraba muy molesta. Garu solamente los miraba a los dos. Parecía que ellos sabían de lo que hablaban, pero el no tenia ni idea. Y eso lo hizo sentirse fuera de lugar, y no le gusto. Así que se acercó a ellos, mirando los boletos en la mano de Abyo, los señalo y le enarcó una ceja.

― Había quedado en ir con Ching a ver esta pelicula el dia de ayer. Pero se me fue el tiempo entrenando, termine tan cansado que yo… lo olvide. Por eso estaba molesta conmigo hoy. La deje plantada.

Garu rodó los ojos y suspiro pesadamente. Abyo idiota. Pobre Ching. Se merecía ese golpe que Pucca le dio.

― Tengo que hacer algo. Tengo que arreglarlo. Pucca, necesito tu ayuda. Tu eres su mejor amiga, y eres mujer… ¿que hago? ― pregunto Abyo mortificado. Muy pocas veces Ching se molestaba con él, pero esta vez de verdad sentía que se había pasado, ya que ella nunca había sido tan dura ni tan seca anteriormente.

Al escucharlo Pucca sonrió complacida. Se llevó una mano a la mejilla, pensando como Abyo podría enmendar semejante metidota de pata. ¿Como contentar a Ching? Pensó en las veces que Garu la había hecho enojar o sentir mal, y como solía enmendarlo. Sonrio aun mas. Sabía lo que surtiria efecto, sobretodo porque Abyo no lo había hecho antes. Con un gesto, le dijo que se acercara.

Abyo obedeció, y dejo que Pucca le cuchicheara al oído mientras él escuchaba atentamente y asentía obediente.

― ¿Estas segura que eso funcionara? ― cuestionó una vez que ella le dijo su idea, y Pucca asintió segura ― Muy bien, no se diga mas. ¡Gracias Pucca! ― le agradeció, echándose a correr por el bosque hacia la aldea.

Pucca lo despidió con la mano sonriente, sintiéndose satisfecha y feliz por su amiga. Estaba segura que eso sería suficiente para que Ching se alegrará. Sintiendo la mirada penetrante del ninja a su lado, lo miro, encontrándose con la mirada confundida y algo molesta del ninja. No le parecía divertido que Pucca lo haya excluido tan descaradamente del asunto, ¡Ching también era su amiga!

La chica solamente le ensanchó la sonrisa, poniendo esa cara maliciosa dándole a entender lo que seguía. Garu, que la conocía bien, cambió su gesto molesto por uno alarmado y comenzó a huir por el bosque con ella pisándole los talones soltando corazones.

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Ching golpeaba el costal con todas sus fuerzas, intentando desahogarse con este en lugar de con Abyo. Gwon la miraba desde una de las bancas pegadas a la pared, preocupada por su dueña y algo aterrada por la manera en que esta le pegaba al instrumento de entrenamiento.

La pobre realmente se sentía muy mal, sobretodo cuando tenia tantas expectativas acerca de la noche anterior. Pero sabía que no podía permanecer molesta por mucho tiempo, pues eso equivaldría a terminar su amistad con el moreno. La había herido al dejarla plantada, si. Pero aun lo quería demasiado como para ya no hablarle jamás.

Así que era mejor hacer lo de siempre, desahogarse con Pucca y sacar todos esos sentimientos negativos que no iban con ella en el entrenamiento. Sabía que esta vez no seria tan facil olvidar lo que Abyo le hizo, pero con el tiempo podría sobrellevarlo. Se olvidaria de volver a invitarlo a salir, y dejaría las cosas como estaban. Era lo mejor.

― Emm, h-hola, Ching ― La chica detuvo su golpe en seco, quedándose paralizada por la sorpresa de oír esa voz. Miro el reloj, aún faltaban dos horas para la clase, y Abyo nunca llegaba tan temprano. No estaba lista para verlo ― ¿Calentando para la tarde? Ibas en serio con ese saco, por un momento pensé que ibas a…

― ¿Que haces aqui Abyo? ― lo interrumpió intentando sonar neutra, acercándose a la banca donde estaban Gwon y su botella de agua sin mirarlo todavía, mientras que la gallina miraba a Abyo de un modo no muy bueno ― Aun falta para la clase. Me has interrumpido.

― Oh...ya veo. Lo siento. Veras, vine aquí porque… quiero disculparme contigo. Soy un idiota. No, no soy un idiota. Soy el idiota. El idiota más grande del universo. Olvide lo de ayer. Me quedé entrenando hasta tarde, y se me paso. Perdón. Tu sabes lo mucho que quiero ser igual que Garu, porque aunque me pese admitirlo él me supera por mucho. Tu sabes que jamás admitiría esto a nadie. Y se que no es justificación suficiente. Lamento muchísimo dejarte plantada ayer, de verdad no lo hice aproposito. Y si pudiera regresar el tiempo te juro que lo haría e iría a esa cita contigo ― Ching agrandó los ojos al escuchar la palabra cita salir de su boca, pero no pudo decir nada porque Abyo seguía parloteando atropelladamente ― Realmente yo queria ir. De verdad quería ir contigo. Perdoname, se que herí tus sentimientos. Por favor Ching, ¡me muero si dejas de hablarme! ¿Podrías perdonarme? ¿Por favor? ― suplico.

Ching apretó la botella de agua contra su pecho, sin poder decir nada ni moverse. Cielos, ¡apenas si podía respirar! Abyo se estaba disculpando con ella, algo que casi nunca solía hacer. Y no solo eso, se estaba abriendo con ella admitiendo una debilidad. Su corazón latía fuertemente. ¡Oh Abyo, grandísimo tonto!

― ¿Ching?... ― llamo Abyo, al ver que ella no decía nada y no se volteaba. Dio un paso con la intención de acercarse a ella, pero en cuanto lo hizo, Gwon se le dejó ir graznando y aleteando sus alas de forma violenta y comenzó a picar por donde pudiera y alcanzará impidiéndole avanzar ― ¡Ahh, Ching controla a tu bestia! ¡Me ataca!

Ching volteo alarmada para detener a su gallinita, pero lo que vio la dejo tan impactada que dejó caer su botella al suelo. Frente a ella, Abyo forcejeaba con Gwon intentando esquivar los picotazos, con un ojo hinchado, morado, y con la mano derecha en alto sosteniendo un pequeño pero lindo ramito de flores, protegiéndolo del ataque de su gallina.

Se quedó un rato en shock, boquiabierta y muy sorprendida hasta que el grito de Abyo la trajo de vuelta a la realidad ― ¡Chiiiiing!

La aludida sacudió la cabeza y acudió a salvar al chico en apuros ― ¡Gwon! ¡Espera, déjalo! ― acercándose, tomo a la frenética gallinita en brazos, que se tranquilizó inmediatamente en cuando la cargo pero sin dejar de ver feo a el bobo frente a ella.

― Demonios, ¡parece perro chihuahueño! ― se quejo ― Pero bueno, supongo que me lo merezco.

― Abyo, ¿pero que...? ¿Que te paso en el ojo? ― pregunto genuinamente preocupada.

― Ohh, ¿esto? No es nada. Solo… una llamada de atención. Ni siquiera me duele ― mintió descaradamente ― ¡Por cierto! Estas son para ti ― Abyo le tendió las flores, un poco maltratadas por intentar defenderse de la gallina asesina, pero seguían siendo preciosas. Al menos así le parecieron a Ching, como las flores más bellas del mundo.

― ¿Son… p-para mi? ― cuestiono ella sonrojada, sin poder creérselo.

Abyo asintió y le sonrió, guiñandole el ojo ― Pues claro. Ni modo que para Gwon ― bromeo, y apartó un segundo para mirar feo a la gallina, que le devolvió el favor ― De verdad Ching. Perdoname, lo siento muchisisisisimo. ¿Crees que puedas perdonarme? Y para que veas que de verdad me importa, después de la clase vamos hoy al cine. Solo tu y yo. A ver esa película, o la que tu quieras. Y no te preocupes que yo pago todo.

Ching no pudo evitar soltar una pequeña risa ― ¿Todo? ¿Tienes como? ― pregunto, conociendo que el artista marcial no era el mejor ahorrador del mundo y que casi siempre estaba gastado.

― Si, por todo ― le aseguro, pensando en su mente que le pediría dinero prestado a Garu por supuesto. Porque el no tenia ni un quinto. Pero Ching no necesitaba saber eso.

Ella sonrió, y dejando a Gwon en el suelo acepto las flores e hizo todo lo posible por no lanzarse encima de el cual Pucca con Garu ― Está bien. Te perdono.

A Abyo le brillaron los ojos de la emoción ― ¡Es una cita, entonces! ― exclamó sin poder contenerse.

Ching se volvió más roja de lo que ya estaba ― Pues sí, es una cita. Pero antes que nada, ven. Vamos a curar ese ojo tuyo ― le dijo, tomando su mano para guiarlo hacia el kit de primeros auxilios.

― ¿Que? ¿No crees que me veo aun mas guapo de lo que soy con el ojo así?

Ching soltó una risita sujetando fuerte pero delicadamente las flores, pensando que el que Abyo la dejara plantada probablemente fue lo mejor que le pudo haber ocurrido. Tal vez ella y Abyo no formalizarian mañana mismo, pero sin duda iban por buen camino.

Un muy buen camino.

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¡Pooooor fiiin! Lamento mucho la demora con este shot, pero es que pues, ya saben. La vida xd y ademas que se me atravesó por los ojos el otro fic que subi el martes. Pero descuiden, no abandonaré este no importa lo mucho que me tarde. La verdad ya era hora de que le diera el reflector a estos dos, creo que nunca se los he dado como se debe o: Espero que les haya gustado, les agradeceria muchisimo sus reviews que son el Abyo de mi Ching. ¿Que opinan? ¿alguna critica constructiva? (nótese en el énfasis en constructiva)

Muchas gracias a la ninja Alejandra por la van dos seguidas que te tocan chica, que bien ;) espero te guste esta parejita y también te haya gustado el shot.

Ahora, ¡a los reviews!

Marshmellow: ¡Me alegro que te haya gustado! No fue solamente pensando en ti, se que hay varios que no les gusta el Tobief o que simplemente les da igual haha xd pero aun asi muchas gracias por leerlo y por dejar tu bello review n_n ¡I love you too girl!

Miko-Sempai: NOOO NO TE MUERAAAS QUE HARIAMOS SIN TI MIKO D: Me alegra haber alegrado tu vida, y que te guste mi Tobe todo piraton xD Gracias por leer y por tu setsi review uwu

Gaby Whitlock: aasdsdlkflf muchas gracias por leer y dejar tu review querida. Lo se, ese Tobe se hace del rogar 7u7r
S-pastelstar: Aww, ¡muchas gracias! Me pone feliz que te haya gustado y que a pesar de que shipees a Chief/JingJing con Payaso le hayas dado una oportunidad. Y si, escribir a Tobe enamorado es toda un odisea, creeme. Uno tiene que desarrollar cierta habilidad para saber qué cosas haría el personaje y que cosas no, y cómo las haría sobretodo. Es la cosa con los personajes tsunderes xd pero me encantaan. Ay si, no me gusta para nada el Tobe de WYIM. Y el otro dia estaba exponiendo eso en la pagina fijate. Me desagrada el Tobecca, pero más que nada por la personalidad de Tobe. Y algo la de Pucca. Si estuviera bien desarrollado respetando la personalidad de este personaje, seguiria sin gustarme pero al menos no me darían ganas de jalarme los cabellos cada vez que veo algo de ese ship haha, incluso la trama de ese fic suena interesante para mi que soy Garucca. Lo leería solo para ver como es la personalidad de Tobe ahí. Pero aun así Garucca rules B-) Y si, espero que si saquen a Chief en esta nueva temporada y sobretodo que siga enamorada de Tobe. Si mi ship se hunde yo me hundo junto con el u.u No se cual sea tu palabra, de todos modos las escojo al azar. En cuanto la utilice, por favor hazmelo saber c:

MaxyLoop: Hola! ¡Se quien eres por tus iniciales! uwu okay eso sonó muy stalker haha,me refiero a que reconozco tus iniciales por la página. Muchisimas gracias por leer, me alegra que te hayan encantado y que mis historias pedorras te hagan fangirlear c': Tranquila, muchas gracias por dejar tu review ahora de verdad lo aprecio mucho n_n Nos estamos leyendo Marianita ;)

Garu0212: HAHAHAHAA sii básicamente la Michoacana version Sooga algo asi XD mori con eso. De hecho me inspiré en esa escena de la película Volver al futuro para ese shot, y un poco en la de Jimmy Neutron xd Garu necesita relajarse más, para eso tiene a sus amigos y a su novia no reconocida :D Y si, Pucca se puso triste por las tres cosas. Pobre de mi niña, lo bueno que Garu lo arreglo honorablemente. Y sobre el segundo shot, creo que Tobe es mayor que Garu por 3 años si no me equivoco. Al menos así era en las temporada anteriores no se si ya lo hayan modificado. Es que es muy enojon x) Y si, los hombres saben que nos queda bien y que no. Por eso hay que llevarlos de compras aunque se resistan 8-D Que bueno que te guste mi Tobe piraton, me haces feliz uwu Debo decir que me alegra mucho ver como fangirleas en tus reviews, siempre me sacan una sonrisa. Gracias por darte el tiempo de dejarlos y por supuesto, de leer las historias. De verdad, lo agradezco mucho :'D

Muchas gracias a todos por leer y dejar sus hermosos reviews.

La siguiente palabra es: Parque de Diversiones (es una frase en realidad lol)

Los quiero, ¡y nos leemos despues!