CRONICAS DE LA ARENA: LAZOS.
CAPITULO 2: EL KAZEKAGE, HOSPITAL Y RESACA.
Tocaron su despacho, para luego entrar sin esperar una respuesta.
― Oh, me asombra que, siendo tan joven, trabajes desde tan temprano como un viejo aburrido, muchacho ―emitió Tsunade de forma fresca a modo de saludo, mientras era acompañada por su alumna rosada, la cual la miró de forma cuestionable, al ver cómo le hablaba al Kazekage.
― Buenos días, Quinta ―le respondió el pelirrojo, omitiendo su comentario―. Las estaba esperando, por favor, tomen asiento.
La noche anterior, Temari le había comunicado que la Hokage quería pedir una reunión para tratar un tema social entre ambas aldeas. No había dado más detalles del asunto y se encontraba un tanto expectante por el tema.
― Bien, realmente sigo asombrada de que te encuentres lucido luego de un agitado día, como fue ayer. Te aconsejo ser más cuidadoso, a partir de los 20, el cuerpo empieza a oxidarse, si no lo cuidas, en fin ―agregó relajada la Senju, estirando sus pies, apoyando uno de sus codos en la espaldera de la silla.
― Tengo una reunión programada pasando el medio día, y necesito terminar de revisar unos informes antes de eso, agradecería que vaya directo al grano, Hokage ―articuló el Kazekage, mientras posaba los papeles que leía, antes de que llegasen.
― Esta bien, que aburrido ―dijo la rubia adulta, sentándose recto, para apoyar sus brazos cruzados, en la superficie del escritorio―. En realidad, es mi alumna quien tiene una petición que hacer, por parte del cuerpo médico de Konoha. Yo solo estoy como su respaldo.
― Ya veo, en todo caso, la escucho ―fijó su mirada en la mencionada, quien mostraba una convicción seria en su rostro.
― Primero que nada, agradezco la disponibilidad e interés en el tema, Kazekage ―empezó a hablar Haruno, mientras asentía a modo de saludo y respeto―. Soy la creadora y líder actual de un hospital dirigido a los infantes. Luego de la guerra, es más que obvio, que todas las naciones tuvimos que lidiar con las bajas civiles y de fuerzas armadas. Los hospitales se llenaron de heridos, y a pesar de que ya pasaron casi tres años, las secuelas de estas aún se siguen notando.
― Ciertamente, pero dígame mas al respecto sobre ese hospital para niños ¿Cuál es su propósito? ―inquirió interesado el pelirrojo.
― A eso voy. Pero si me permite, primero quiero mostrarle estas estadísticas ―la rosada puso los papeles que trajo consigo, en su escritorio para que los revisase.
Gaara centró sus ojos en ellos.
Eran informes basados en gráficos y números, haciendo una comparación en el índice de pacientes que recibía Konoha, antes y después de la guerra, separados por edades.
Les recordó un poco a los informes que le entregaba la jefa medico de su aldea, tenían una gran similitud, en especial en…
Entre abrió sus ojos, al notar el punto.
― Veo que ya se ha dado cuenta ―prosiguió hablando la rosada―. El índice de enfermos y mortandad en los infantes, se ha incrementado después de la guerra. A pesar de que no sintieron el impacto directo de esta, sufren con las consecuencias a largo plazo. Muchos perdieron a alguien en ella, otros completamente se convirtieron en huérfanos. Los niños han sido los más afectados del estrés postraumático de la guerra. Su estado emocional se quebranta, provocando una caída en sus defensas inmunes, haciéndolos presa fácil para las enfermedades de estación, anemia, desnutrición, raquitismo, depresión y hasta demencia en el peor de los casos…
― Es un tema preocupante, pero ¿cómo piensa apalear ese problema, este hospital que creó? ¿Es factible la solución que ofrecen?
― Por supuesto, el método es curar emocionalmente a estos niños. Ya pasamos la etapa de prueba, la cual produjo buenos resultados, mejores de los esperados ―le indicó que mirase la última hoja del informe―. Ahora queremos pasar a la etapa de expansión. Ya pedimos la autorización al Señor Feudal del País del fuego, quien ha empezado a contactarse con los demás Feudos, para compartir este hallazgo con todas las aldeas, iniciando con las de la Alianza.
― No tengo objeción por mi parte, me parece una noble causa. Cuenten con mi apoyo, pero… ―tomó una pausa el pelirrojo, como mentalizándose en el aire, a los demás líderes de la arena―, mas no soy el único al que deben ganar su autorización para proseguir. Abordaré el tema, en la reunión de la tarde con el concejo. Mientras…
― ¿Concejo? No sabía que todavía mantenían esa organización política tan arcaica en la Arena ―le interrumpió Tsunade, un tanto preocupada―. Yo tuve que lidiar que dos de ese tipo de vejestorios, son un dolor en el trasero, aferrándose al pasado. No sé cómo puedes aguantar a una docena de ellos. Por suerte, el Daimio cambió el modo de gobernar en Konoha, donde ahora el Hokage tiene poder absoluto.
― Es verdad que los "mayores" pueden llegar a complicar un poco la forma de mandato, mas son una confiable fuente de conocimiento al cual acudir en momentos de duda ―expresó el menor de los hermanos de la Arena, con respecto a los ancianos―. Volviendo al tema, dejadme a mi lidiar con ellos, de mientras, os las presentaré con el cuerpo médico de nuestra aldea. Ellos estarán más familiarizados con el tema, mientras más gente entienda la meta de este proyecto, mayor oportunidad tendrá de que se concrete.
― También podríamos aprovechar para revisar las condiciones y elementos, si es que se necesita realizar una inversión. Espero que el líder de su cuerpo médico, sea tan comprensible como usted ―enunció Sakura, con cierta expectación.
Mas, Gaara sentía intranquilidad por dentro. La mayoría de los ninjas médicos que prestaban su servicio en el Hospital, eran de mente un poco cerrada, tal vez por ser mayores, aún estaban procesando el hecho de que ya no existía enemistad con las demás aldeas.
Y ni hablar de "ella".
Al igual que su clan dorado…
No era ingenuo para creer que estos habían olvidado el pasado por completo.
En época de Rasa, los Taiyō habían llegado a ser el 50% de la fuerza militar de la aldea. Entre conflictos bélicos, en su mayoría con Konoha, su clan perdió al 35% de sus habitantes, entre ellos, a los antecesores de Daena-sama, abuelos de Draco-sama, el actual líder.
Y ahora controlaban el 50% de las riquezas, el monopolio comercial y la administración del Sanatorio.
Si bien sonaba algo complicado, con un poco de suerte a su favor, tal vez no habría problemas al implementar un organismo extranjero, por el bien del pueblo.
O por lo menos, con eso intentaba consolarse el pelirrojo líder, mientras caminaba acompañado de las visitantes, rumbo al hospital.
― Por cierto ¿Dónde dejó a Naruto, Tsunade-sama?
La voz de la rosada, preguntando por su amigo rubio a su superior, lo sacó de sus pensamientos.
Era cierto, Uzumaki Naruto se encontraba en Suna, al parecer de colado con estas dos que lo acompañaban, o más posiblemente como regalo salvavidas de la mendiga Hokage, quien seguramente no tenía dinero para traer algo material.
De todos modos, había sido agradable haber convivido con su hermano jinchuriki, después de mucho tiempo.
― No quiso quedarse en la residencia, así que le dije que podía deambular por ahí, hasta la hora del almuerzo, y luego nos buscara… ―enunció la rubia con un tanto de pesar.
Ann bebía con fervor, una botella de agua.
Su cabeza le dolía debido a la resaca, sin duda, no volvería a abusar de las malteadas de chocolate con ron en un buen tiempo.
― Etto… Ann-sama, el Kazekage ha venido a verla, dice que tiene un tema de gran importancia que discutir con usted ―informo Shun, apareciendo en escena, con un semblante nervioso, tal vez adivinando la reacción de su superior.
― ¿Eh? Dile que no estoy disponible para nadie, tengo que terminar este papeleo para presentarlo en la tarde ―le respondió la Taiyō, mientras agarraba con fatiga su sello para usarlo en los papeles.
― Si, pero… parece muy importante, y no viene solo, hay dos extranjeras con el…
Shun no pudo terminar, ya que el pelirrojo, adivinando que sería rechazado, entró por su propia cuenta, seguido de las mencionadas.
― No sé para que se anuncia, si va adentrar de todas formas ―sostuvo Ann, mientras le hacía un ademan a Shun, para que se calmase, ya que se veía aturdida, sin saber cómo reaccionar.
― Lamento ser inoportuno, también tengo papeleo acumulado, mas necesito que atienda un asunto importante que apareció de improvisto.
― Ya que más da. A mal paso, darle prisa, hablad rápido ―soltó su sello, al igual que sus papeles, para mirarlos con una expresión aburrida.
― Veo que tu carácter no ha cambiado en nada, niña ―emitió Tsunade, mientras apoyaba su mano en la mesa del lugar, con una sonrisa confiada.
― Si, al igual que su eterna juventud, y el don para endeudarte apostando, incluso en otras aldeas ―emitió son sarcasmo, la de traje médico color bordo, haciendo como si no la hubiese visto el día anterior.
Sakura volvió a presentarse, para luego explicar el motivo de su visita a Suna.
Fue una explicación extensa, donde la Taiyō se limitó a escuchar, apoyando su mano en su mentón.
Le parecía una buena petición, más el dolor de su cabeza que soportaba, la limitaba a pensar.
― Suena interesante ¿Qué piensas al respecto? ―le interrumpió la dorada, al saber que ya había captado el mensaje, para dirigirse al Kazekage, quien guardaba silencio.
― Si no estuviera de acuerdo, no las hubiera traído con usted ―se limitó a decir este.
― ¿El concejo sabe de esto? ―volvió a interrogarlo, pero con solo ver su mirada supo su respuesta―. Ya veo… debo suponer que esperas mi apoyo entonces ―volvió a tomar un trago de su agua en botella―. En todo caso, seré sincera…
Se levantó de su asiento, para caminar a la ventana que tenía detrás suyo, dándoles la espalda a sus visitantes.
― Konoha no me inspira confianza. Desearía no tener que lidiar con extranjeros ―el sol que entraba al lugar se potenciaba al chocar con su cabello dorado, iluminando todo―. Pero mi deber como líder de este hospital, es más pesado que mis prejuicios. No voy a poner en riesgo el bienestar de los que en un futuro serán la base de nuestra sociedad.
― Eso significa que apoyará el proyecto ―dijo entusiasta la rosada, mientras recogía y acomodaba sus informes―. Puede que sea anticipado, pero me gustaría hacer una revisión parcial, para intentar calcular la inversión…
― Shun ―la volvió a interrumpir la Taiyō, llamando a su fiel asistente, la cual apareció a los segundos a su lado―. Un nuevo proyecto será implementado, a favor de contrarrestar los índices negativos que hemos estado tratando de reducir estos años. Guíalas por el edificio y toma nota de todo lo que te digan, a partir de ahora, serás la encargada de esta sección ―terminó diciéndole con un aire tranquilo, a pesar de su resaca.
― ¿Yo? Pero… ¿quién le ayudará a usted? ―emitió entre sorprendida, preocupada y nerviosa, la castaña.
― No te aflijas por ello. Tengo a esos dos inútiles que tienes por compañeros de asistencia.
Shun asintió para luego salir seguida de las visitantes.
―Por aquí, por favor.
Dejándolos solos a Kazekage y la Taiyō.
― ¿Espera invitación para marcharse o qué? ―articuló con molestia, mientras volvía a sentarse a su asiento, tratando de volver a su papeleo―. No tenemos más de qué hablar.
Gaara la observo en silencio por unos segundos, examinando su rostro. Se sentía relajado al saber que no tendría que lidiar con ella en el asunto del nuevo hospital.
Era notoria la fatiga que esta emanaba en su mirada. La cual se veía menos agresiva que antes, pero seguía siendo intimidante...
― ¿Sigue aquí? ¿Acaso también le duele la cabeza? No, ya me he dado cuenta que su mudez es natural, largaros de una vez, Kazekage.
El pelirrojo en realidad tenía la intención de devolverle "aquel papel", más en todo este tiempo, siempre le era impedido por una u otra razón.
Y esta vez no sería la excepción.
Estaba a punto de meter su mano, al bolsillo de su túnica, cuando una presencia volvió a escena.
― Disculpe, pero quería recomendarle algo ―era Haruno Sakura, con una voz y rostro amigable.
― ¿A mí? ¿Qué es lo que quieres ahora, subordinada de Konoha? ―le respondió esta con desconfianza.
Sakura no le respondió y caminó hacia ella, para luego intentar posar ambas manos en su sien.
― ¡Pero que…
Se detuvo en reaccionar de forma agresiva, cuando el pelirrojo le hacia una expresión para que se detuviese.
La kunoichi de Konoha emitió chakra en sus manos, canalizándola en dos dedos, para luego insertarla en su frente por unos segundos.
El dolor y malestar desapareció de su resaca desapareció.
― Bien, estaba segura que funcionaria…
― No sabía que podíamos usar el ninjutsu para ese tipo molestias ―emitió asombrada la dorada―. ¿Cómo dijiste que te llamabas, subordinada de Konoha? ―agregó con curiosidad.
― Mi nombre es Haruno Sakura. Y no se preocupe, yo tampoco lo sabía; mi maestra es media alcohólica, gracias a ella puedo reconocer a las personas que disimulan su resaca. Es más, es un truco más que una técnica, igual no dejes de hidratarte ―siguió hablándole con alegría esta, mientras posaba sus manos en su cintura―. Yo no sé tu nombre, te ves mayor, pero viéndote de cerca puedo asegurar que tenemos casi la misma edad…
― Hum, en unos meses cumpliré 19. Me llamo Anngelius, pero puedes llamarme Ann… supongo ―dijo un tanto confundida esta, ya que no estaba acostumbrada que alguien que apenas acababa de conocer le hablase con tanta amabilidad y confianza.
― Lo sabía, ¿Anngelius? Qué bonito nombre, en latín significa "Ángel", por si no lo sabias. Bueno, ya hice lo que quería hacer, ahora debo centrarme de nuevo en el mi objetivo. Nos vemos, Ann-sama, Kazekage.
― Hum… ah… si…
El pelirrojo asintió a forma de despedida.
La rosada desapareció de escena de la misma forma fugaz en la que apareció.
Esta vez fue la Taiyō la que se quedó muda por unos segundos.
― Las personas de Konoha son bastante raras… ―citó apenas.
―Más que raros, diría que son bastante agradables, en su mayoría ―aclaró el Quinto con cierta alegría al saber que lo había notado.
― Si, es posible que… ―se detuvo al notar que estaba fuera de su personaje―. ¿Por qué estoy hablando con usted de esto? ¡Largo! ―volvió a gruñir mientras le indicaba la puerta de salida con su mano.
FIN DEL CAPITULO.
PD: En este capítulo, hice referencia a la novela epilogo "Sakura Hiden", la cual narra la iniciativa que tuvo la Haruno para crear este hospital mental para niños, y su intensión de expandirlo a las otras naciones.
NOTAS DE LA AUTORA.
¡Hola gente!
Primero empezaré con las aclaraciones de escritura, para que no os perdáis en la lectura.
Para los pensamientos, las palabras estarán siempre en cursiva (cursiva)y encerradas en comillas (").
Para recuerdos pasados, normalmente también los dividía haciéndolos en cursiva, pero para que no se confundan con los pensamientos, pondré la advertencia "Flashback" al principio y final de esta, que es su explicación corta en inglés.
Para escenas futuras, que no tienen relación con la narración presente, pondré todo el escrito en negrita (negrita). Pensaba cambiar la fuente de letra, pero algunas plataformas como fanfiction,net a veces, no las reconoce y seria como no hacer nada.
Otro anuncio que os quería dar, es que no actualizaré tan asiduamente como lo hacía antes. Trataré de publicar semana por medio, o en el peor de los casos, una vez por mes. Pero actualizaré, así que no entren en miedo pensando que abandonaré la historia. Mi salud aun es inestable, mas estoy un poco mejor que hace unos meses.
Bueno, quería decir otras cosas, mas mi memoria me falla en este momento. Gracias por leer, permitiendo que mi historia cobre vida en sus locas mentecitas.
Un abrazo.
