N.A: publico con atraso pero publico :)

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES a loubega y makenshikumo que comentaron el capítulo anterior.

Y por supuesto, a todo ustedes por leer

¡Enjoy!


T2. E2: El beso

Sus labios rozaron la superficie con delicadeza, cuidándose de sentir el momento en su completa extensión. Percibir la tersura, el calor y el aroma.

Entreabre la boca ansioso. Necesitado.

No puede evitar la urgencia, Monroe deber tragar saliva para mitigar la incomodidad de ver a Harry beber su taza de café mokaccino.

No es el único, Rosalie mira al dueño de 'Encanto' con ojos entornados y rubor en las mejillas. "Hum ¿Harry? Realmente necesitamos saber si puedes ayudarnos con esto"

Con los labios haciendo un mohín molesto, Harry deja su taza a un lado. "No conozco el hechizo lanzado. no puedo meterme a ayudar si no tengo más información. Eso se los había dicho antes".

"¿No puedes estudiar los efectos o algo? Porque la condición de Rosalie es grave"

"Lo sé. Lo que no entiendo es qué pretende Adalin. Planeó vengarse de Nick ¿Por medio de Juliet? No lo entiendo. Me pareció ser mucho mas astuta como para lago tan simple"

Rosalie juega con un mechón de cabello estresada. "No es simple. La hechizó y la puso a dormir, como en el cuento de la blanca nieves"

"Solo que usó un gato malévolo traído del mis infierno con garras cubiertas de ponzoña, en lugar de una bonita manzana"

"¿Y eso es todo? La puso a dormir"

Monroe rasca la punta de la nariz. "Bueno. Si recuerdas, el hechizo la hace olvidar sus recuerdos, momentos felices, sus amigos y familia. Toda su vida en realidad".

"¿Y eso es suficiente para una venganza? Si fuera yo, eso no es suficiente. Algo nos falta".

Rosali resopla impaciente. "Mientras pensamos qué más puede haber planeado Adalin. Debemos parar los efectos"

Encogiéndose de hombros y poco dispuesto a dejar su Mokaccino, responde. "Para eso tienes tus libros"

El blutbad mira fijamente a Harry. "Por favor. Ayudanos a preparar el remedio".

Harry puede jurar ante cualquiera, que no fueron los ojos de cachorro de Monroe los que lo convencieron de participar. Por supuesto que no


Tras recibir la llamada de la federal secuestrada por el Mavies Dentis, Nick se apura para llegar al galpón de la fábrica donde fue llamado por el wesen asesino.

"No puede ser". Se acercó a los cuerpos de los dos agentes, esperando contra toda esperanza que siguieran con vida. "Los a matado sin misericordia". Endureció su determinación para acabar con el asesino. Camina por entre las áreas de la fábrica atento a cualquier ruido, siendo igualmente sorprendido por el peso del wesen sobre sí.

"No eres tan fuerte como creí Grimm". El hombre en woge golpea con tal fuerza que deja desorientado a Nick, llegando incluso a marcar con sus garras el tórax, dejando rastros de sangre a su paso. "Lástima, pensé que un Grimm sería un desafío"

Nick aprieta llos dientes para mitigar el dolo en tanto se levanta, con una mano soportando la sangre. "¿Ah, si? Que tal dos".

El Mavies Dentis no alcanza a salir de su confusión a tiempo, siendo colisionado por el menudo cuerpo de Kelly, que saltó desde el segundo piso para ganar impulso.

Nick no pierde el tiempo y golpea el rostro peludo del wesen alejándose cuando el otro contraatacaba, dejando espacio para que Kelly golpeara en medio de la espalda. Ambos grimm continuaron coordinando sus movimientos, debilitando al asesino profesional; que viéndose reducido intenta un ataque furioso obligándolos a retroceder brevemente, evento que aprovecha para huir de ellos subiendo a la rampla del segundo piso.

Kelly sube agilmente al darse cuenta de su error, sosteniendo un cuchillo. El wesen y la grimm se encarnan en una pelea la mayor parte pareja, hasta que el Mavies Dentis empuja su peso contra el brazo de la mujer mayor; Kelly que obtiene un desagradable golpe y profundas heridas en el abdomen; a cambio, el felino wesen recibe una breve sonrisa debajo del mentón. Pese a ello, logra agarrar a Kelly del cuello ahogándola.

Nick ve eso y dispara con su arma de servicio. El Mavies Dentis cae de la rampla cayendo con un fuerte crack.

"¡Mamá!". Nick se acerca aun sosteniendo la pistola semiautomática. "¿Estas bien?".

"Algo golpeada, pero bien". Bajan de la rampla para ver el cadáver. "Deberíamos deshacernos del cuerpo"

"No podemos. Tienen que encontrar al asesino de los federales". Trataba de pensar en una salida, siendo interrumpido por el móvil. "Aquí Burkhard".

"Soy Monroe. Casi no queda tiempo Nick. La poción para Juliet está por caducar".

Pone el altavoz. "Voy para allá". Dice llevando a su madre devuelta a la camioneta. "¿Cuanto tiempo tengo? estoy a treinta y cinco minutos". Se sienta dentro de la camioneta y coloca el cinturón. Su madre hace lo mismo sosteniendo el móvil para dejarle conducir.

"No es suficiente Nick". La voz angustiada de su amigo blutbad angustia a Nick, consciente de que no llegaría para ayudar a Juliet.

Kelly sintió la pena por su hijo y la impotencia por no poder ayudar. Un sentimiento arraigado a dolorosas memorias del pasado.

Del altavoz se escuchan sonidos de roce de ropa y forcejeo.

"Nick, soy Harry. Estaciona a un lado de la calle, voy a buscarte".

El joven policía respira aliviado, obedeciendo de inmediato pese a la mirada alarmada de Kelly, que no logra dar su opinión por el extraño amigo 'wesen, no wesen', porque aparece a un par de metros del vehículo.

"Vamos, no hay tiempo". Ofrece la mano a Nick, que salta abriendo la puerta para tomar la oferta.

"Mamá. Lleva la camioneta la hospital, por favor". Apenas logra decir antes de desaparecer.

Dejando a Kelly sola en mitad de la nada.

'Ese día parecía nunca terminar de sorprender'.


Con la adrenalina aún bombeando por sus venas por la carrera a alta velocidad, Kelly llega al hospital. Con premura se mueve por los pasillos hasta encontrarse con la fushbaun y el blutbad tratando de detener al médico y la enfermera que atienden a la novia de Nicky.

Esconde sus heridas lo mejor que puede con la chaqueta negra y camina para enfrentar al grupo. "¿Que sucede?". Pregunta a los trabajadores de la salud malhumorados.

"Ellos no nos dejan ingresar a ver a nuestra paciente. El hombre dentro está aplicando algún fármaco desconocido que puede deteriorar aun más su salud"

"Ese hombre es mi hijo. Y no veo que esté haciendo daño a su novia". Apunta en dirección a la habitación donde nada se veía fuera de lo normal. Nick incluso puso su frente sobre la mano de la joven como un novio doliente.

El médico y la enfermera entraron para revisarla, echando a Nick y al resto de la comitiva.

Kelly busca con la mirada una figura desaparecida. "¿Donde está él?"

Moroe pregunta sobando su frente. "¿Él? ¿Harry? los chicos que atienden la cafetería tuvieron un problema con un cliente y partió a solucionarlo".

Nick se sienta para descansar los nervios en una butaca de espera. "Vaya, creí que no llegaba". Revisa la hora en su reloj. "Debo volver a la comisaría"

La fushbaun ve lo cansado que está y se ofrece a ayudar. "Nosotros podemos llevarnos a tu madre a casa. Así vas sin desviarte y alcanzas a descansar". Monroe abre los ojos alarmado e intenta cambiar el ofrecimiento, siendo detenido por el agradecido gesto de Nick.

"Gracias Rosalie. Eres muy amable"

"Si bueno, también puedes agradecer al tipo que tiene el auto y los llevará hasta su casa"

"Gracias, Monroe. Te lo debo"

"Otro más para el contador ¿Pero quien cuenta?"

Kelly se mantuvo callada durante el viaje, siendo la despedida con su hijo el único momento en que abrió la boca. Estaba incómoda por compartir espacio con dos wesen y no matarlos. Sobre todo por el blutbad.

Al bajar del auto los observa confundida. "No entiendo cómo pueden asociarse con mi hijo".

Monroe se molesta por el tono burlón. "No somos socios, somos amigo".

Estando más calmada, Rosalie de un paso adelante para cubrir a Monroe. "Compartimos momentos buenos y malos, que nos unen. Nick es un buen policía y mejor persona. Ser grimm viene después de eso".

"Ser grimm es algo mucho más grande. Tanto como sus propios woge. No diré que estoy feliz por su relación, pero la acepto". Cambia ligermamente de postura a una más relajada, calmando a su vez las posturas de los otros dos wesen. "Nick confía en ustedes y no he visto nada aún para pensar que sean un peligro para él".

Rosalie sonríe feliz a Monroe, y en un inesperado gesto, abraza a la mujer mayor. A Monroe casi se le caen los ojos de la impresión, saliendo del shock por la propia fushbaun que lo arrastre devuelta al pequeño automóvil.

Por su parte, Kelly entra en la casa, apoyándose en la baranda de la escalera tras cerrar la puerta por el dolor que sus heridas. Dando tumbos se dirigió al baño, donde había visto los artículos médicos por la mañana, queriendo tratar sus heridas.

"Maldito Mauvies Dentis". Dijo al revisar las profundas heridas de sus garras. Con respiración entrecortada busca en la gaveta, encontrando dos frascos de color curiosos, con anotaciones pegadas en el costado. Un desinfectante y un cicatrizante. Suerte la suya porque su hijo tenía estos a mano.

Abre los frascos y vierte según las indicaciones el contenido, aplicando con un algodón.

Para su completo asombro, tras la última crema, las heridas se estaban cerrando. En cuestión de minutos la piel lisa había reemplazado las marcas sangrientas.

"Esto no es un cicatrizante normal". Dice en voz alta sonriendo a su reflejo en el espejo del baño, teniendo una idea de quien consiguió Nicky la pomada milagrosa.


La madre de Adalin dio a Sean la poción de purificación sin mayor detalle. Algo que a Sean incomodó. Sensación que no se disolvió a pesar del viaje en el automóvil.

Tuvo por momento, la idea de hablar con Harry de lo que estaba haciendo, pero se arrepintió un par de veces. Harry estaba ocupado con la casa de acogida, recibiendo documentos de los futuros habitantes. No quiso llamarlo para apoyo moral. O para ser regañado por ser tan temerario.

Y continuó con su camino hasta llegar a casa.

Se preparó mentalmente, decidiendo que mejor era hacer eso el el baño en caso de que necesitara el inodoro producto de la purificación. Se quita la camisa y respira profundo.

Frente al espejo se vio a los ojos inquietos. Tenía miedo de beber esa sustancia blanca grumosa de dudosa procedencia. Tanto así, que su lado Zauberbist temía la poción, mostrándose en un woge involuntario.

"¡Cálmate!. Cálmate. Todo saldrá bien". Dijo a su reflejo.

Con los nervios apenas controlados, bebió de golpe el contenido del frasco para no perder el valor. Y esperó.

Y esperó.

Fue algo anticlimático no ver ni sentir efecto alguno. Revisó su cara, sus pectorales y sus manos. Con un encogimiento de hombros mental, se dirigió a su habitación.

A la cual nunca llegó, porque el efecto devastador de la poción llegó sin aviso en medio del pasillo.

En su estado febril, destruyó y arremetió con cada objeto sobre sus muebles. Su aliento, como vaho negro salía estrepitoso por entre sus labios.

Y entre el dolor intenso, el único pensamiento era su arrepentimiento por no llamar a Harry cuando pudo.


Kelly no pensó en que llegara el día que se arrepintiera de golpear a una hexenbiest, que accidentalmente moriría por un traumatismo cerebral. La vida trae muchas sorpresas.

Incluyendo el hecho que en Portland hay un miembro de la realeza, única información de valor que salió de la boca de la wesen de asqueroso aspecto, a parte de las crípticas palabras que dijo con su último aliento.

"Solo él lo hará". ¿Quien? ¿El príncipe en Portland? imposible.

Acongojada por no tener más respuestas que preguntas, regresa a la casa de su hijo esperando su regreso, pensando en su pronta partida pese a la vigilancia del FBI.

El sonido de la puerta abriéndose la sacó de sus planes de viaje.

"Nicky, debo decirte que yo... me extralimité. Maté a la hexenbiest. ¡Fue si querer!"

"¡Mamá!". Nick meza sus cabellos con fuerza pensando en los problemas que le da su madre. rimero con la sangre en la escena donde el Mauvies Dentis mató a los agentes federales y que le costó resolver. Poniendo en riesgo su trabajo. Ahora la muerte de esa hexenbiest que, estaba seguro, volvería a morderle el culo.

"Lo siento, hijo. Tampoco pude sacarle buena información. Dijo que había un miembro de la realeza aquí. Un príncipe. Lo llamó bastardo literal".

"¿Un príncipe? ¿Aquí en Portland?".

Discutieron poco más, hasta llegar al tema del viaje. Nick resintió su partida, después de tantos años añorando que ella viviera a su lado, ahora debía dejarla ir de buena gana. Dolía.

Juntos fueron hasta a estación.

"Te voy a extrañar mamá".

"Esto no es igual que la última vez. Estaremos en contacto Nicky". Dijo con un nudo en la garganta.

Abraza a un Nick lloroso en lo que sería una despedida por quien sabe cuanto tiempo, antes de dirigirse a su nuevo destino, el volcán en donde se forjaron las condenadas monedas.


La estaba besando. A Juliet. La pareja de Nick.

Era la parte final del ritual para despertarla y no estaba siendo algo agradable. Ella estaba helada y quieta. Y él aún sentía dolor por las heridas de su encuentro con Kimura. Harry no pudo curarlas por completo porque muchos policías vieron las contusiones y rasguños; dejar la piel sana habría levantado muchas interrogantes innecesarias.

Terminado el 'ritual', se fue, con apenas tiempo de evitar a Burkhard, que corría hasta la habitación de su novia.

Todo se había salido de control. Con Adaline y el Mavies Dentis, su gobierno secreto en Portland fue puesto en jaque. Estaba de vuelta en la mira de su hermano, el primer príncipe de su casa monárquica. El sucesor del rey.

Era una situación delicada y peligrosa. Necesitaba fortalecerse, aumentar sus piezas guerreras para las batallas futuras. No era una situación para Harry, que se había convertido en su amigo y confidente esos últimos meses.

Cuando se conocieron le prometió no involucrarlo directamente. Ya no estaba en el mismo lugar para poder cumplir su promesa. Debía hacer lo correcto por el mago y liberarlo de su promesa.

Desde esa misma noche, su alianza con el mago Harry Potter quedaba anulada. Por el bien del ojiverde.


Sus dedos perdieron la fuerza en el agarre de la taza, desparramando su café mokaccino por el piso blanco de su cocina.

"Que torpe soy". Se recrimina. Estaba por tomar el paño para limpiar el estropicio que escucha el rington de su móvil. "Harry Potter ¿Quien habla?"

"Yo, Monroe. Tengo buenas y malas noticias"

Su agarre en el teléfono se tensó preocupado. "Dime que sucede"

"La buena noticia es que Juliet despertó"

Algo realmente bueno entonces, pensó relajando los hombros. "¿Y la mala?"

"Perdió la memoria. No recuerda a Nick"

.

'Puede que la venganza de Adalin esté recién empezando'

.


Continuará...


N.A: Algo más largo por lo cortito de ayer. Y pensar que cuando comencé a editar tenía 635 palabras U.u