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"Que arreglo tas espléndido, ¿no Nick?". Juliette apuntó a la decoración de en general del salón
"¡Sí! Aunque, no es algo frecuente ver aun montón de policías y detectives, vestidos para un evento tan formal". Saluda a un par de compañeros, para después arreglar el cuello de su camisa. "No es nuestro hábitat natural". Por el contrario, Juliette se ve fantástica con su vestido de fiesta negro.
"Es evidente. No todos los días asistimos a una ceremonia de premiación"
Pese a su incomodidad, sonríe. "No exageres. Es algo del departamento y no de mi en especial"
"De todas formas, haces un gran trabajo. No te menosprecies y disfruta de la noche"
"Gracias, eso haré". Con calma guía a Juliette del brazo donde ve un par de caras conocidas. "Hey, Hank, Wu-u". Su extraño saludo fue notado por los otros. "¡Perdón! Es que~ es demasiado raro verte vestido con traje".
"Eso mismo dije yo cuando lo vi. Te ves bien Juliette"
"Gracias Hank, que atento"
"Eso hacen un par de matrimonios a cuestas".
En tanto, Wu se mira a si mismo, mientras sostiene lejos el canapé que sostiene en la mano para no mancharse. "A veces existen los milagros, Nick. De todas formas, me veo bien de traje ¿no?"
Juliette asiente. "Muy elegante".
"Gracias Juliette". Apunta a Nick. "Pero creo que Nick se ve fuera de lugar, ¿No creen?"
Nick se vio el centro de atención de todos. "No me siento muy yo, vestido así". Confesó incómodo.
Hank hizo un ruido disconforme. "Te ves bien Nick. Te preocupas demasiado ¿no es así, Juliette?"
"Creo que Nick debe relajarse. Ha estado muy tenso. Le dije que disfrutara la noche"
"Tu también. ¿Te has sentido mejor?"
"No tengo secuelas del coma"
Nick agradeció en silencio que ninguno d esus amigos hicier aincapié en la falta de memoria como secuela. "¿Que tal algo de beber?"
Wu asiente. "Eso suena bien. El brunsh acaba de comenzar y creo estar oliendo empanaditas rellena de camarón"
"¿Traigo algo de beber, Juliette?"
"Si, una soda para comenzar"
Nick camina hasta el bar y pide dos sodas. No quería ir rápido con el alcohol y pasar un bochorno. Miró al rededor con calma. Viendo a lo lejos alguien conocido vestido de mesero. "¿Harry?". Deja los vasos en la barra para caminar a donde Harry sostiene bocadillos.
Lleva una camisa blanca entallada con una corbata negra de mariposa en el cuello, a juego con pantalones del mismo color. Se veía algo incómodo entre los invitados que recogían los alimentos de la bandeja metálica que llevaba en la mano.
Nick esperó hasta que quedara un solo bocadillo para acercarse. "Hola, Harry"
El ceño de Harry se frunce levemente en molestia. "Nick"
Ahora, era el turno de Nick para sentirse incómodo. "Yo. Quería disculparme. Fui irracional y todo eso".
"Curiosa manera de disculparse. Prácticamente me hiciste una encerrona aquí"
"No fue mi intención. Te vi aquí y quise aprovechar-"
"Una mejor manera de disculparse. No era tu intención. Solo fuiste afortunado de encontrarme aquí". Enfrenta malhumorado al detective. "¿Sabes? No me interesa. Tengo muchas otras preocupaciones que saber que, al parecer, te sientes mal por haberme insultado". Empuja levemente la Nick con el brazo que sostiene la bandeja, abriéndose paso hasta la cocina, ignorando los vanos intentos de Nick para detenerlo.
Harry gruñe frustrado una vez en un lugar seguro dentro de la cocina, donde meseros y cocineros arreglan los bocadillos para la gala de policías. Buscado hace tiempo mirando ceñudo el reloj, esperando a que su tiempo organizando el servicio acabe.
Después de todo, estaba ahí como coordinador para que los productos de su cafetería sean bien puestos en las bandejas y platos que eran levados a los invitados, tanto una medida para tener un buen servivio de proveedores de banquetería como para posibles clientes futuros.
No era su intención estar en la fiesta de celebración del premio de Sean como reconocimiento a su labor como capitán en la fuerza de policías. No. En absoluto. Estar escondido en el fondo escuchando su corto discurso sobre el trabajo de sus subordinados era tanto o más importante, era una coincidencia al estar revisando la barra de tragos. Algo que su tienda no ofrece. Coincidencia.
Ve al grupo sonreír y hablar con un leve escozor en el pecho, que en su infancia aprendió a llamar envidia.
"Soy un idiota. No importa el mundo donde esté. Siempre es lo mismo". Se Gira para irse cuando siente varios llamados de teléfono. Se van los detectives y los policías con caras serias. "¿No era una noche libre? Han estado bebiendo alcohol. Quizás deba llevar a Sean a su departamento". Tras dos pasos se detiene. No era de su incumbencia.
A lo lejos vio a Sean quedarse con Juliette. Y la picazón fue olvidada por una sensación retorcida en el vientre. Algo no está bien y si algo hizo que se mantuviera vivo fue su instinto.
Contrario a todo su forma de ser, deja todo encargado a otro trabajador, para tomar un taxi, espiándolos.
Todo se ve tranquilo hasta llegar a casa de Nick, donde la pelirroja y Sean se despiden. Harry suspira y por decirle al conductor que se fueran, que ve a Sean salir del vehículo y entrar a escondidas a la casa.
"Hasta aquí llego, señor. Quédese con el cambio. Y que tenga una buena noche". Su voz suena extraña para sus propios oídos y quizás eso también fue sentido por el taxista, que no hace comentarios, imaginando una escena de infidelidad.
El pelinegro se baja apenas prestando atención al vehículo amarillo irse por la calle solitaria, concentrado en todas las posibilidades del por qué Sean estaría entrando en la casa de Nick donde se encuentra sola la mujer pelirroja.
¿Qué debe hacer? ¿Seguirlo dentro? ¿Llamar a Nick?
Confundido se detiene a si mismo y llama por otro taxi con tu teléfono celular, sin saber que Sean se hacía preguntas similares.
¿Qué debe hacer? ¿Seguir hasta la habitación? ¿Llamar primero esperando que lo inviten a quedarse?
Porque en ese momento, el hombre Zauberbist prácticamente estaba acechando a Juliette que, ignorante de la presencia extraña se encontraba preparándose para tomar una ducha, desvistiéndose en la habitación antes de caminar a la ducha; ropa que fue levantada por Sean y llevada hasta su nariz para olfatear, olor a perfume y mujer del vestido.
Perfume dulce. Floral. No era el suave olor de horneado y café negro recién hecho.
Sean abre los ojos asustado ¿Qué estaba haciendo?. Sale asustado de la casa como perseguido por sabuesos infernales tras sus talones. Llega hasta su automóvil y enciendo el motor apresurado.
Por detrás Harry atinó a pedir al recientemente llegado conductor de taxi que siguiera a Sean a mucha distancia. Casi lo pierden en varias ocasiones.
Hasta el taxista se vio sorprendido por lo errático. "¿Está bien ese hombre?"
"Sí. Debe estar algo ebrio. Tenga cuidado y mantenga la distancia"
"¿Es amigo suyo?"
"Algo así". Vuelven a perder el rastro de Sean. "Giré en esta calle, quizás está adelante".
Pero no lo encontraron. Estuvieron varias cuadras sin suerte y Harry que se daban por vencido, pero el taxista apunta al vehículo del capitán detenido a unos metros.
"¡¿Pero que demonios?!". El taxista no puede apartar la vista del rostro deforme del Zauberbist que daba un puñetazo al pobre hombre que casi atropella.
"No se preocupe por eso. Sígalo y no lo pierda esta vez"
Asustado, el taxista lo sigue hasta el edificio de Sean. "¿que hace persiguiendo a un monstruo?"
Harry carga su voz un magia. "No es un monstruo. Es una quemadura. Un terrible accidente de infancia". Una mezcla entre 'obliviate' y 'confundus'. "Gracias por su ayuda. Aquí tiene, el doble del valor por las molestias". Que en realidad era por su propia conciencia culpable al manipular a un muggle.
Con Sean de vuelta en su casa la persecución encubierta se terminó.
"¿Que sucede ahora, Sean?". El corazón se agita en su pecho sin entender. Se esconde en un rincón oscuro y aparece en su propia casa.
…
"Es algo ansioso el chico nuevo". Hank apunta al joven que se cayó de espaldas frente a todos los oficiales.
"Ryallan es joven". Nick se encoge de hombros sin dar importancia al nuevo. "Y debe estar muy feliz de estar fuera de archivos y ver el mundo exterior".
"Hablando del mundo exterior, ¿Cómo seguimos el caso del chico asesinado?"
"Estaban participando de un concurso de conocimientos. Un chico asesinado días antes..."
"...Es un un competidor menos ¿Realmente vale la pena?"
"No lo sé. Tenemos que averiguarlo". Recoge su chaqueta para salir de la oficina.
"Nick. ¿Pudiste disculparte con Harry?". No creas que no te vi anoche. Fuiste a buscarlo pese a que estaba trabajando como garzón".
Suspira. "No fue tanto una disculpa. En realidad, recibí varios jabs verbales. Harry de verdad puede guardar rencor".
"No es rencor si tu comenzaste a culparlo injustamente. Si realmente quieres que te perdone, te recomiendo que hagas una reunión en algún lugar y explicar muy bien por qué te estas disculpando".
"¿Soy tan malo pidiendo perdón?"
"No es eso. Solo que, en algunos casos, debes poner mucho más de tu parte"
Por fin. Todos lo favores cobrados y las horas investigando tuvieron sus frutos. Estaba frente a frente con el heredero al trono, el príncipe Eric Renard y medio hermano de Sean.
Adalin se encuentra en el teatro donde presentan una obra que no le interesa, con un encantador vestido negro tratando de atraer a Eric.
"¿Es así? No te he conocido antes?".
Hace un gesto recatado con una sonrisa secreta. "Si fuera así no me abrías olvidado".
"Ya veo que no". Sigue el juego el príncipe intuyendo una treta. "Pero entonces, ¿A que se debe esta… reunión?"
"Vengo de un lugar donde la traición es algo común".
Eso interesó a Eric. No hay nada más motivador y estúpido que guiar las acciones por la venganza. "¿Y donde es ese lugar?"
"Es donde tu medio hermano reside"
Que… sorprendente. "Algunos dirían que no es bueno mezclar la familia. Ya sabes. La traición está en la sangre"
"Hamlet. Divertido". Adalin se encoge de hombros. "El enemigo de mi enemigo y todo eso. ¿Podríamos unir fuerzas?"
¡Ah! Mujer despechada. Delicioso. "Tienes mi interés. Pero primero el teatro. Es mi favorito". Lamenta el futuro de su medio hermano. Nunca debes hacer enojar a una mujer, eso se lo enseño su madre cuando persiguió a la hexenbist que sedujo al rey y su hijo media sangre.
En tanto Adalin calmaba sus ansias por continuar ideando contra Sean. Un paso a la vez. Hizo contacto con la realeza, es momento para relajarse un poco. Y No solo el maldito bastardo real pagará por botarla, sino también el grimm.
Quiere venganza por su poderes perdidos y retribución por el asesinato de su madre. Nick Brukhard pagará por arruinar su vida. Es una promesa.
Esto ha llegado demasiado lejos. Necesita ayuda y rápido.
Y esa es la razón para estar frente a la 'puerta de especias y tes', una tienda que se dedica a ofrecer productos y pociones para los wesen. "Espero poder obtener para esta especie de… fijación insana". Abra la puerta para encontrar al tendedero. Un hombre lato de apariencia común.
"Tengo un problema. Parece que estoy… obsesionado".
"¿Esta obsesionado con una persona o un animal? lo siento, debo ser minucioso. Influye en los ingredientes de las medicinas".
"Últimamente no dejo de pensar en una persona. Una mujer".
"Desde cuando tiene esta obsesión".
Desde que hizo un trato con una hexenbist que lo hizo beber una poción, causando gran dolor en el cuerpo hasta su propia alma, solo para poder tener 'limpio el corazón' para poder besarla y despertarla de un sueño originado por otra poción, de la hija de la primera hexenbist, enojada con el grimm residente de Portland. Y si se pregunta, se metió en este lio porque no escuchó a su amigo, el mago viajero de otra dimensión y con el cual está distanciado. No es como que pueda decir exactamente eso. "Desde que la besé".
"¡Vaya! Eso es potente. El primer beso. Yo mismo he tenido alguno de esos. De hecho, estoy en ello". Rápidamente vuelve al tema al notar lo nervioso que etsba Sean. "¿quiere deshacerse de esos sentimientos?".
"Yo. Sí. ¿Puedes ayudarme?"
"Yo… primero debo entender mejor la situación. Es acaso algo natural o, más bien, de carácter más mágico como una ¿poción, maleficio o artes oscuras?"
"Es posible".
Los ojos curiosos del hombre fueron más de lo que puede soportar en ese momento. "Yo… tengo que irme". Se siente expuesto y vulnerable. Revisado por todas partes como si miles de ojos vieran su patética escusa de medio Zauberbist.
"¡Si claro! Mientras tanto, puedo investigar algunas maneras de revertirlo. Vuelva mañana".
Se fue sin hacer ningún gesto al tendedero que amablemente se ofreció a ver su caso con esa poca información.
Si era un hechizo. ¿Por qué no pedir ayuda a Harry?
Porque su orgullo se lo impide. Sabe que lo hirió con su rechazo y no quiere ponerlo en peligro, es su excusa. Una mierda de excusa.
Dos estudiantes y un maestro de escuela fueron asesinados, dijeron las noticias. Pero para Pers, era diferente. Dos amigos murieron y su profesor guía también, todos por la misma persona. Y lo peor, sospechaba de una mujer. Su propia madre.
Como pudo hacerlo. Intentar esconder la evidencia lavando la ropa en la lavadora. ¡Estaba mal! Debía hacer algo, pero qué ¿llamar al detective Burkhard? Era un grimm y fue amable, quizás pueda hacer algo para que no sea tan malo para mamá.
Toma el teléfono móvil y marca el número. Las manos le sudaban mientras escuchaba el timbre de la llamada.
"Este es el detective Burkhard"
"¡Detective! Necesito ayuda… no se qué hacer. Yo… yo...". Las lágrimas fluyeron, la garganta se le constriñe del miedo y el dolor. ¡Su madre! a sus amigos. No puede ser.
"¿Pers? ¿Eres tú? ¿Qué sucede?"
"Yo… no lo entiendo ¿como alguien puede hacer eso? Es mi mamá. ¡Era mi amiga! Y la mató. No merecía eso".
"Pers. ¿Donde estas? Voy para allá. No te muevas".
"No puede ser". Cubre sus ojos con la mano libre. Escucha algo. Alguien más está en la casa. "¿Pers? Estoy cerca".
Con cuidado, baja la mano con el móvil, atent a los movimientos de su madre.
"Pers ¿con quien hablas?". Su madre se acercó molesta hasta quitarle el teléfono.
Al verla, la tristeza se desvanecía. "¿Cómo pudiste? ¡Eran mis amigos!". Corre bajando por las escaleras hasta el cuarto de lavado, cada vez más enojado. "Mira esto ¡Esta ropa tiene sangre! Eres un ase...". La ropa mojada no era de mujer, sin de hombre. Era su ropa. "¿Por qué?"
"Lo siento hijo. Yo-o ¡No pretendía que sucediera esto". Ella se acerca agarrando sus hombros. "No es tu culpa. ¡Lo vamos a solucionar!".
¿Solucionar? ¿qué dice?. "No entiendo. ¿Que sucede? ¿Yo los maté?". Tira la ropa, mirando su manos. Una pequeña parte de él pensó que era parecido a la historia de la criatura que Mary Shelley escribió, cuando mira sus manos rojas de sangre en shock.
"Esto no debía ser así. De haber sabido, yo ¡No lo habría hecho!"
Hecho. Como realizado o… creado. La ira volvió con saña. Se sintió poderoso al ver a su madre con miedo. ¡todo era su culpa!
Lo que pasó después fue como estar en medio de la espesa niebla de Portland. Imágenes apenas definidas para identificar que son: una mujer gritando, golpes y ruidos fuertes. El olor de un hombre en la habitación y el miedo. Avanza para poder enfrentar la nueva amenaza, pero es más fuerte. El dolor atraviesa la niebla hasta que siente su cabeza palpitar. Duele la espalda, el pecho, la cara. Cierra los ojos tratando de ordenar sus pensamientos, el miedo, el dolor y la ira. Todo es un vórtice de sensaciones y emociones primarias.
"¡¿Qué sucedió, Nick?! ¿No era un pacífico este 'genio innocuo'?. Hank aparece para tomar desde las axilas en una llave a Nick, que de no ser por él, seguiría dando puñetazos al adolescente.
"No lo era. Sino un lowen". La adrenalina aun corre pos su cuerpo y sus instintos gritan porque continúe con el ataque al peligroso wesen. Leves flash back de su tiempo en el coliseo instando a la pelea.
"¿Un lowen? ¿El cabeza de león?". Los aleja por seguridad, mirando confundido al niño desmayado. "¿Como puede ser dos wesen al mismo tiempo?".
"No lo sé. No entiendo que está pasando". Recuperando el control sobre si mismo, Nick se fija en la madre de Pers que está temblando acurrucada en una esquina. "No se supone que son genio innocuo"
"Es mi culpa". La compostura de la científica genetista se rompió, dejando aparecer las lágrimas. "Todo es mi culpa ¡No le hagan más daño!"
Hank se acerca no del todo confiando que Nick no terminara arremetiendo. "¿Que quiere decir?"
"Yo… quise darle todo lo que no tuve, incluso antes de su concepción, ". Cierra los ojos. "Nuestra especie es demasiado tranquila. No importa la crueldad del mundo, jamás logramos defendernos. Nos han exterminado de muchas partes y yo… temía la vida de mi hijo. Usé los conocimientos en genética apara lograr lo imposible de manera natural. La unión de dos adn wesen al mismo tiempo. Dar rasgos de un lowen a un genio innocuo podría ser lo que se necesita para poder ser los fuertes. Los que sobreviven". Abre los ojos desesperada. "¡Era la única manera!"
"Esto es demasiado. Necesito ayuda para entender esto". Nick pasa una mano por lo ojos. "Justo cuando creo que entiendo esto, sale algo que vuelve a tirar todo por la ventana".
Hank no envidia para nada la situación de su amigo grimm. Hace lo mejor que puede en esa situación y saca la esposas para mantener a Piers controlado. Salvo que el adolescente no estaba donde lo dejaron inconsciente. "Mierda. ¡Piers escapó!"
"Esto se pone peor. ¿Cómo vamos a lograr encontrar una solución a esto si el chico se escapa?". Toma la radio de su cinturón. "Aquí el detective Burkhard. Necesito apoyo. Sospechoso fugitivo..."
Hank deja a Nick hablando con la central concentrado en la mujer. "Usted queda detenida como sospechosa de encubrimiento". La levanta y esposa.
"¡Mi hijo! Es inocente ¡El no sabe nada! ¡No sabe que es mitad lowen!"
"No sé como terminará esto señora, pero alguien tiene que ser responsable del asesinato de tres personas. Y las pruebas no están a favor de Piers".
Con eso ella vuelve a sollozar, guiada por el más alto hasta las afuera del jardín de su casa.
Por la radio sus compañeros fueron trazando el movimiento del adolescente hasta la escuela, en el techo del edificio principal.
"¡Piers. Detente!"
"¡No! ¡Yo los maté! Soy un asesino" El rostro humano de Piers cambió con el woge, revelando una piel escamosa, semejante a las tortugas terrestres. "¡Un maldito asesino!".
"No es tan simple. Tu madre lo hizo. Ella… jugó con tu genética. En realidad, es culpa suya. Tu no los mataste. No lo sabías".
"¡Si lo hice!". Esa confesión caló e lo profundo de su ser. "si lo sabía. Lo vi en mis sueños. Ellos… eran mejores que yo. Y… era tanta la presión, ¡Debía ser el mejor! Pero no podía ser mejor que ellos. Si no participaban yo podía ganar. ¡Es mi culpa!". Se acerca al borde del edificio.
"Piers ¡No!". El rostro de tortuga cambia una vez más, revelando el lowen. "Eres tú"
"Yo nos ayude. ¡Necesitaba que alguien hiciera algo!"
"Tu los mataste"
"Era necesario ¡Ella seguía pidiendo más y más! Yo nos protegí. ¡Soy el más fuerte!". Ruge con fuerza.
Nick debe detenerlo. Se acerca veloz aprovechando el leve descuido del arrogante lowen. Inexperto, el joven león no pudo defenderse del grimm, siendo reducido rápidamente, esposado e inconsciente. Sudando por la pelea Nick alcanza el móvil y llama a la central. "Aquí Burkhard. Tengo al-l...". ¿Qué debe hacer?. Piensa en la vida en prisión que podía tener el joven confundido. Pero, hay muertos. No puede hacer la vista gorda y dejarlo escapar así como así. No es correcto. "Tengo un sospechoso en el caso de asesinato". Pero puede comprar tiempo, para que se le ocurra otra forma de hacer las cosas.
O quizás, sea mejor llamar a alguien que sí puede ayudar. Una persona que puede hacer lo correcto.
"¡Merlín! Ese Nick no deja de pedir ayuda en las situaciones más extrañas". Conduce la nueva furgoneta blanca de la casa hogar hasta la comisaría, Camilla como su copiloto revisa su cuenta de instagram tras haber llamado al detective Griffin avisando de su llegada.
"Es por que te dejas manipular por el grimm. Y tiene un corazón muy blando cuando se trata de niños"
"Mea culpa". Se detiene. Reconoce a Nick y Hank que están junto a una mujer de traje y un adolescente ojerosos con los brazos al frente, esposados. "Entonces, comencemos". Baja de la camioneta haciendo crujir sus vertebras, seguido por Camilla. Nick s etensa al ver a la hexenbist del caso de los mieliferos acompañar al joven panadero. "¡Hola a todos!". Hace un gesto a Nick que es escoltado por la bruja hasta la furgoneta, donde deja a Piers, entregando la llave a la hexenbist. Que descaradamente hace woge para gruñir al grimm fuera de ojos indiscretos.
Sin saberlo, Harry se acerca hasta el par que queda en frente del precinto.
"Hola Harry ¿Cómo va todo?". Saluda Hank amistoso.
Sonríe contento con el más alto. Estaba por contestar pero la mujer en traje se adelanta. "Señor Potter. Aquí están los papeles del registro. Con esto, el joven Piers queda bajo su cuidado, como director de la casa hogar". Revisa los papeles. "Aunque, es algo inusual. El joven es mayor de edad"
Nick decide intervenir, para facilitar el traslado. "Eso es porque su caso es especial. Su madre estuvo probando drogas experimentales en él, lo que volvió violento a Piers sin posibilidad de recordar. Par atapar sus actos, ella terminó matando a los estudiantes y al profesor, para esconder sus acciones"
Moviendo la cabeza la mujer entrega los papeles al ojiverde recién llegado. "No puedo entender como suceden estas cosas en esta ciudad. Asesinatos que intentan encubrir experimentos ilegales en su propio hijo".
Harry no puede evitar sentir que se pasaron un poco con la tapadera del niño lowen-genio innocuo. "Cosas extrañas hace la gente todo el tiempo. Esperemos que esto sea lo último de estas cosas de ciencia loca". Revisa los papeles, cargando su voz con magia para influir en ella. "Todo bien. Entonces nos vamos". La mujer asiente y se retira.
"Eso fue extraño. No cuestionó nada"
"Eso es la maravilla de la magia".
Nick vuelve con ellos, pasando una mano por el cabello. "Harry yo. Gracias"
A lo que el más bajo responde con una ceja levantada. "No lo hago por ti. Alguien debe hacer algo para ayudar". Hace un gesto amistoso a Hank antes de encaminar hasta la furgoneta, encerrándose con Piers, dejando que Camilla conduzca de regreso.
"Camille, ¿Te dieron las llaves de las esposas?".
"Sí Harry, aquí las tienes". Las pasa por encima del hombro a un alegre ojiverde.
"Bueno~. Creo que lo mejor es comenzar con las presentaciones". Acerca la llave al metal encajando en la abertura hasta hacer el click de apertura. "Mi nombre es Harry Potter. Soy director de dos casas de acogida, siendo una muy especial". Espera hasta que el chico frote sus muñecas adoloridas por el frío metal. "El nido de Hedwin es un lugar especialmente diseñado para que niños y jóvenes wesen puedan encontrar un lugar que les permita adecuarse a sus características sin miedo ni discriminación". "Tenemos espacio para jugar y correr, así como una biblioteca y habitaciones individuales. De momento, solo estarás tú y otra niña, pero espero poder tener el permiso para trasladar a otros jóvenes de otras casas hogar menos que, adecuadas para sus necesidades".
"¿Quieres comentar algo?"
"Yo… soy un asesino. No importa si mi madre se culpó por todo y terminó sentenciada a veinte años en la cárcel. Yo los maté a todos". Hace wogw en el sumiso y triste genio innocuo.
"Sé que no es lo que quieres oír, Piers. Pero no eres el culpable de tus circunstancias".
"¿No entiendes?". Para sorpresa de Harry, pelo comienza a salir por entre las escamas hasta hacerlas desaparecer, revelando el rotro de un lowen. "¡SOY UN ASESINO!".
Harry no mueve un músculo, mostrándose relajado para eviar ser visto como una amenaza ante el joven león. "Encantado de conocerte". Eso desestabilizó suficiente al lowen dejando que Harry continuara sin interrupciones. "Supe por el informe extraoficial de Nick, el grim de Seatle, que eres una segunda conciencia dentro de Piers y, que en realidad, no tienen una conexión fuerte entre sí. Es decir, Piers no tiene injerencia en tus acciones". Lentamente recoge una carpeta con el logo de la casa hogar. "Como has sido una conciencia escondida del mundo, no has podido interactuar con nadie. Y no es bueno estar ta aislado, ni siquiera dentro de tu mente. Por eso, he diseñado un horario para que puedas conectarte con el mundo exterior sin causar daños a la propiedad ni a las personas del hogar. También, tendrás que ir a terapia con un especialista". Entrega el objeto a lowen-Piers para que pueda revisar la información. "El objetivo final es que te hagas parte completa de Piers o al menos, una parte que interactúa con las demás".
"Esto no me gusta. Yo… soy el más fuerte. No necesito a nadie. Puedo matarte a ti y a cualquiera". La desesperación por no tener el control de nada en su vida se expresó en ira.
Con un movimiento veloz cambia su mano en una garra y agrede la cara de Harry, dejando cinco caminos de sangre . Lo siguiente fue lanzarse sobre la menuda figura para imponer su dominio, esperando que la mujer que conduce se asuste tanto que deje la furgoneta, que esperaba robar para perderse en alguna parte. Pero toda acción se detuvo al ver que los ojos verdes cambiaron a amarillo con la pupila alargada en vertical. El pelaje de su cuerpo se erizó sintiendo el latir del corazón en los oídos. Estaba a segundo de la muerte, dijo su instinto. Retrocede.
Que estaba frente a un verdadero rey de la selva.
El aire dentro de la furgoneta era pesado con el lowen sentándose en su asiento, tenso y silencioso, esperando.
Harry debió tomar varias respiraciones profundas antes de hablar. Estaba tan molesto que no pudo evitar que su voz suene sibilante. "Calmate, joven lowen. O podrías salir lastimado. Siempre debes tener en cuenta hay cosas más fuertes y peligrosas que tú en le mundo. Cosas que no debes hacer enojar".
El ambiente se heló, dando un escalofrío que llegó hasta los huesos del león y, cual cachorro frente al líder de la manada, trata de hacerse más pequeño, viendo con estupor las marcas sangrientas desaparecer dejando una piel lozana.
Harry carraspea un poco controlando sus atributos menos que humanos, retornando el color verde esmeralda a su mirada sin saberlo. "Estás aquí porque necesitas ayuda. Los tres: Tú, la tortuga genio innocuo y Piers. De ahora en adelante escucharas y serás escuchado. La violencia la usaras en momentos controlados, no como una forma de comunicación ¿Queda claro?".
El lowen cambia una vez más, dejando a Piers continuar con la conversación, dejando atrás la sensación de miedo y sumisión ante el jefe de la manada. "Sí".
Las cosas solo han empeorado con los días. Su tiempo se está llenando con pensamientos sobre la pareja de Burkhard, Juliette, y va empeorando. Sean sabe que esto solo ira cuesta abajo y tiene que pararlo ¡ya!. Vuelve a la tienda esperando buenas noticias.
"Tengo noticias, pero en su mayoría son malas". Dice Monroe tras los saludos de rigor. "Hay tratamiento. Pero el componente emocional va a ser lo más difícil de tratar ¿Puede traer a la persona? Necesito hacer unos exámenes"
"¿No hay remedio que se pueda beber u otra cosa?"
"El amor suele ser así, dificil de parar. Intente traer a esa persona porque los síntomas podrían empeorar, sobre todo por ser producto de un embrujo"
Sean se pasa las manos por el pelo. ¿Cuando metió la pata tan al fondo para estar en esa situación?
La pregunta le pareció un deja vu.
