NA: ¡Hola a todas y todos los lectores que esperan esta historia! Hoy traje algo especial y mucho más largo de lo habitual (9.537 palabras oo) Espero que les guste. Fue un poco en base a la pobre adaptación que la Llorona a tenido en el formato audiovisual (cine y tv). Admito que me gusta la historia porque habla del peso de la culpa, conjunto de emociones que pueden nublar el juicio y desgatar la psiquis; tan fuerte que puede perseguirnos después de muertos (recordando que existen religiones que se basan en la culpa, también conocido como: católica. dice mucho del poder de la culpa).

¡Espero que disfruten este capítulo! nn


Respuesta Revisión:

AnnySakura: ¿Te gustó el capítulo 10? ¿No lo hizo? quedó raro el mensaje

Makenshikumo: ¡Que bueno que te alegré el día! nn Desde esta parte los cambios serán cada vez más notorios en la historia ¡Haber que pasa a continuación! + u +

massonestefany: ¡Me emocionas! humildemente te doy la bienvenida a esta historia y espero poder seguir ofreciendo algo que te agrade. nn

Recuerden darse una vuelta por prosaypluma .com Sigue en construcción, pero ahí también publico los fanfic y mensajes en cuanto a su progreso;)


T2 E9: La llorona

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No paraba de llorar. Desde que llegó a la cafetería tras el incidente las compuertas de sus emociones se destrozaron. Grace tuvo que llevarlo a su departamento y acompañarlo por dos horas hasta que los sollozos se calmaron lo suficiente como para poder hablar.

"Fue muy rápido. Estaba mirando al otro lado de la calle mientras subía los pedidos para la tienda. Había lloviznado por la mañana y el olor a bosque impregnaba incluso las calles de la ciudad". Lo sabía, estaba divagando. Pero era la única amanera en que trataba de darle orden a las escenas que pasaban por su cabeza. Grace era un sol al permitirle pacientemente explicar lo sucedido. "Escuché el chirrido de los neumáticos antes del golpe. Al girarme vi que el camión repartidor detenido a mitad de la calle ya la niña tirada. Había… mucha sangre. Corrí a socorrerla. Me arrodillé e intenté detener la hemorragia, pero el golpe… fue en le pecho. La niña tenía sangre en la nariz y la boca. Y lo sabía. Sabía que no podía hacer nada. Le costaba respirar y sonaba como un gorgoreo, liquido en su pulmones. Era la hemorragia.

"Me quedé hasta que llegó la ambulancia y la policía. Tomaron mi declaración, pero debo ir al precinto para dar más detalles". Trata de ponerse de pie pero es detenido por Grace, que con mano firme sostiene sus manos.

Con voz dulce dice. "Espera Harry. Mejor vamos a limpiarte y cambiarte de ropa".

"¿Cambiarme?". Era como estar bajo la influencia de un hechizo de 'confudus', apenas podía entender que estaba haciendo. Revisa su ropa para ver rojo por todas partes. "Sí. Debo cambiarme".

Fue acompañado por Grace hasta el cuarto de baño donde se preparó para una ducha rápida. Era evidente por la mirada preocupada de la joven que no quería dejarlo solo, y no obstante, se fue cerrando la puerta tras ella, prometiendo un te cargado para cuando terminara.

Al terminar de ducharse y secarse, con la toalla en sus hombros se mira al espejo. Sigue llorando.

No lo entiende. ¿Por que se sintió tan responsable? Había estado en una guerra y perdido a muchos amigos. Estudiantes de su edad e incluso menores. Vio vísceras y huesos rotos dejados por hechizos o fauces de la manada de Greyback. Entonces ¿Por qué ?.

¿Por qué no para de llorar?

Impotencia

No poder hacer nada para detener lo inevitable de la muerte. Ni magia ni pociones. Completamente desprovisto de todo lo que puede ayudar. Solos sus manos desnudas.

Toca sus mejillas con ambas palmas. Los rasgos sobrenaturales le devolvieron la vista cada vez más prominentes y difíciles de esconder con el amuleto mágico. Escamas verdes en la piel, plumas rojas en el negro del cabello. Ojos enrojecidos por el dolor y las lágrimas.

¿Cómo pudo olvidarlo ?. Con el filo de una uña abre la piel del dorso de la mano, al cual deja caer el agua salada de sus ojos, conteniendo la respiración ante la magia de la sanación del dolor de un fénix.

Cierra los ojos con furia y la agónica sensación de pérdida.

Era su culpa. Pudo haber ayudado pero se olvidó. No, peor, era miedo. Miedo de sus nuevos poderes como criatura mágica, que no recordó sus propiedades curativas.

Todo era su culpa.


"¡Vamos ¡Es Halloween!"

"No estoy seguro Monroe. No me parece bien dejarte un arma tan peligrosa para ¿un adorno?"

"¿No es genial? Mira, pásame la 'morning star' y verás como funciona este chico".

Nick no pudo con esos ojos de cachorro del blutbad y, mitad resignado y mitad entretenido, saca de la bolsa negra el arma medieval al tiempo que nota la mirada infantil de Monroe.

"Esto es genial. Tanta historia en esto"

"Sí. Tanta sangre y carne que limpiar de las púas. Y eso si no se rompen. No creo que sea bonito hace la mantención de una de estas. Por cierto ¿Cómo pegas una púa a la esfera de metal?".

"Yo pienso en el peso histórico y tu de cómo limpiarla. Solo tu mismo, Nick". Dice algo desanimado Monroe tras asegurar el arma en el juguete esquelético mecánico. "tienes que ver esto". Los lleva dentro de la casa detrás de la ventana para apretar emocionado el botón que activa manualmente al esqueleto, poniendo en marcha el movimiento asesino del juguete, pero ve un vehículo con el logo de una cafetería conocida deteniéndose en frente de su casa. "¿De quien será? No he pedido nada".

"Es Hanson. Un niño sin hogar que conocí en un caso. Ahora trabaja con su hermana con Harry".

El joven trabajador de "Encanto" baja del lado del conductor para buscar una entrega en el asiente de atrás reconociendo al detective. "¡Oye, Nick!"

"Hola Hanson ¿Estas entregando? Creí que Harry hacía eso". Ignoró la mirada curiosa de Monroe, concentrado en la caja de pastel que lleva el joven en las manos, como si fuera lo más interesante del mundo.

"Sí. Harry fue a comprar los materiales e ingredientes para la cafetería". Ofrece la caja a Monroe. "Esto lo envía Harry. Dijo que era algo para el amante de Samhain".

Nick no entiende el nombre. "¿Samhain?"

Como siempre Monroe se adelanta con una explicación rápida. "Es el nombre de la festividad en Inglaterra. Ya sabes, bailes en torno al fuego cantando al poder de la naturaleza, algunos rituales y ceremonias con sacrificios, esas cosas. Paganismo a la más pura tradición".

"Sacrificios ¿eh?". Mira con recelo la caja blanca con el logo de la pastelería. "Espero que no sea eso lo que te envía". Revisa la hora en el móvil. "Es hora de irme. Voy a la oficina. Espero un día tranquilo".

Hanson se encoje de hombros. "No lo creo. La gente está muy emocionada por los dulces y los disfraces. ¿Algún robo en lugar de trato?".

"Jaja. Muy gracioso. No vemos, Monroe".

"¡Ve con cuidado!". Ambas visitas se van permitiendo que el diente dulce de Monroe aparezca. Ansioso camina hasta la cocina para abrir el regalo que le deja sin palabras.

En masa de azúcar un lobo negro cuyo pelaje parece real, de ojos agudos y colmillos afilados en medio de un bosque de pinos. Si el nivel de detallo no era suficiente como para considerarlo arte, lo impresionantemente maravilloso era que el animal se movía caminando por la superficie del pastel, medio escondido entre el follaje y los troncos. Una maqueta viva en fondant.

"Dios, Harry. Esto es demasiado".


Hank llega a tiempo tras ir de una carrera al baño del precinto, notando que Juliette estaba hablando con el testigo y Nick a su espalda. Está por ir hasta que ve otra cara conocida. Harry acaba de entrar a la comisaría pálido como un fantasma y los ojo enrojecidos. Es el capitán el que se acerca solícito al joven panadero.

Preocupado va hasta el testigo de su propio caso, siendo recibido por una conversación rápida en español.

Se acerca Nick para comentar. "Eso sobrepasa mis clases de español"

"Somos dos". Susurra por lo bajo. "El señor Albares insiste que la mujer desapareció en el aire"
"Eso no es bueno. Al menos tenemos el vídeo".

Juliette deja descansar al hombre afligido. "Nick, es todo lo que puede recordar. Una mujer que tenía pelo largo y vestido largo".

Hank asiente. "Entonces, vamos a revisar su casa. ¿Juliette, puedes guiar al señor Albares hasta el estacionamiento?".

"Si claro". Con tacto lleva al hombre por la oficina. Había querido negarse a ayudar en un caso de policial, porque se siente incómoda con Nick y aún más con el jefe de él, como si hubiera una especie de tensión que no entiende.

Y fiel a ese sentimiento no puede evitar querer volver a cruzar miradas son el alto capitán. Lo busca sutilmente hasta encontrarlo en su oficina, solo que es ignorada. Está sorprendida. No es algo malo, pero se estaba acostumbrando que, cada vez que lo mira, él devuelve el gesto.

Ahora estaba con toda su atención en el joven de cabello negro y piel pálida sentado frente a su escritorio. Incluso Nick estaba ahí ¿arrodillado? al lado de chico. Parece que está llorando ¿será un testigo de un crimen ?.

Nick coloca su mano en el brazo del testigo y pone esa cara. La que está entre un ruego y ojos de cachorro que ha comenzado a asociar a los momentos delicados, en los que Nick intenta ayudar de la manera más gentil posible. Esa mirada que hace cuando pregunta si puede recordar algo de su relación.

Molesta hace de cuenta que no se detuvo más de lo necesario a mitad de la espaciosa oficina, siguiendo al señor Albares hasta el estacionamiento. ¿Desde cuando su vida giraba en torno a las miradas que los hombres le daban ?.

Por suerte no tuvo que esperar mucho para que Hank y Nick llegaran para el viaje a la casa del señor Albares. Y el viaje fue en silencio, permitiendo que Juliette pudiese despejar sus ideas.

Tras pasar a la casa y ser recibidos por los conocidos de la familia se dedica a ver las fotos. Una familia feliz de tres personas.

Es un calvario todo lo que el hombre angustiado está pasando. Su esposa muerta hace dos años y ahora, su hijo secuestrado.

Tan pendiente estaba que salta asustada cuando una mujer mayor bien vestida, se acerca por detrás hablando en español. Está tan convencida de saber quien es la secuestradora que, tras sentir la esperanza aflora en el corazón de Juliette, avisa a los detectives con urgencia. Siendo todo una ilusión de una mujer apegada a las leyendas y cuentos tradicionales.

"¿Dice que es la llorona la causante de esto?". Pregunta incrédula.

Hank mira a Nick sin sentido. "¿Quien es la Llorona?"

Juliette titubea porque sabe que es un cuento, mero folclor, irrelevante para la investigación. "Es la leyenda de una mujer que viste de blanco y que ahogó a sus hijos. Su espíritu sigue vagando pidiendo perdón. Algunas historias dicen que mata viajeros en el camino y otras, que ahoga niños".

"Eso es extraño". Comenta Hank. "¿Creemos en fantasma?". Dice en voz alta mirando a Nick, sabiendo que nadie tomaría en serio su comentario.

Con un dolor de cabeza surgiendo en su cerebro, Nick susurra. "No lo sé". Esto va a se una investigación muy extraña. "Volvamos al precinto. Tenemos una fotografía de Rafael, el niño perdido, para el departamento de personas perdidas". Camina hasta su pareja-eh ~, ex pareja, ¿conviviente ?, bueno. Lo que sean ahora. "Juliette. Regresamos al precinto ¿Quieres que te lleve o te dejo el automóvil?"

Otra vez esa mirada, no la soporta, es como si quisiera que correspondiera. "Déjame las llaves. De aquí me voy al trabajo". Tras una breve despedida lo ve marcharse. ¿Qué le sucede? se ve un buen chico ¿Es tan difícil seguir la corriente? Podrían intentar tener una relación de nuevo. Como anoche en la ceremonia, donde estaba el guapo capitán… ¡no! Distensión. Eso no. No pienses en eso. Gira para espedirse de la abuela de Rafael, el niño perdido, pero esta le toma las manos para revisarlas.

"¿Cuando se hizo esto?"

"Eh ~ hace un tiempo"

"Y desde entonces tiene problemas para recordar". Dice mirando cómplice.

"¿Cómo-o ... como sabe eso?". Trata de recuperar su mano de el firme agarre sin suerte.

"Esto no lo hizo un gato, sino una persona. Alguien que le desea mal. Tenga cuidado señorita".

"No creo en supersticiones". Dice ofuscada al fin libre.

"Eso es malo. Porque así no recuperaran a mi nieto".

Que rara mujer. Se despide apresurada y camina ta rápida como puede sin parecer que corre, huyendo de una señora con palabras aterradoras. Sube a la camioneta y enciende el motor.

¿La llorona? Si claro. Eso eran cuentos que su propia abuela contaba, rodeada de misticismo, como si fuera un cuenta cuentos de terror. Historias para que los niños no se alejen de sus padres y los obedezcan, o vendrán los monstruos para llevarte lejos. Revisa las cicatrices del rasguño. "Si claro. Y yo soy una princesa de cuentos de hadas".


¡Se siente como un niño! Todo es tan colorido y hay tantos juguetes emocionantes. "Dios ¡amo las festividades!". Monroe sonríe al resultado de su arduo trabajo con un trozo de pastel en un plato. "Me gustaría que Rosalee estuviera aquí. La extraño mucho". Prueba el primer bocado de la golosina dulce, "¡Oh! Esto es el cielo. Si no me gustaran las mujeres y sobre todo Rosalee, me abría enamorado de Harry. Como mi tía abuela segunda decía: 'no hay mejor forma de llegar al corazón de un blutbad, sino por su estómago '. ¡Que delicia! ". Piensa un poco confundido. "Eso no están cierto. Digo, el lobo que se comió a las cabras; del cual la madre se vengó abriendo su estómago para rescatar a su hijos y, después, llenó el estómago de piedras; no quiso más a las cabras mientras se ahogaba en el río ".

Suena el timbre. ¡Desviación !. Deja el plato para cambiarlo por la calabaza de plástico llena de dulces. "Veamos que tenemos este año". Abre la puerta para ser revivido por adorables niños disfrazados.

"¡Dulce o truco!"

"¡Que lindos! Por sus disfraces, les voy a dar muchos dulces"

La niña más pequeña del grupo hace una reverencia sonriendo desde su vestido de princesa. "Gracias señor Monroe". El grupo camina por el patio para llegar a la otra casa. "Pero qué diablo". Ve como son interceptados por niños más grandes. "No permito bullys en mi casa". Con pasos largos alcanza al grupo. "Oigan no es correcto molestar a otros"

"¡Que te importa viejo!"

Debe contener el gruñido fiero que quiere salir de su pecho. Mocoso malcriados. "Mejor se van sin molestar o realmente me voy a meter, llamando a sus padres". Eso fue suficiente para que se disuelva el problema.

Tras una sonrisa compartida con los pequeños regresa a su madriguera-eh ~, casa. Siendo recibido por el celular sonando. "Aquí Monroe. ¿Diga?".

"Hola Monroe". Era la voz temblorosa de Harry. "¿Puedo ir un rato a tu casa?"

"¡Sí, por supuesto! La entrada está despejada si quieres aparecer". Ni un segundo después, el inconfundible sonido de disparo resuena en la casa.

"Gracias, Monroe"

"Amigo ¿que te pasó? Te ves como si un camión te hubiera aplastado".

"No a mi. Lamentablemente no fui yo".

"Eso ... no es bueno. Siéntate en el sillón, te traigo té". Encamina a la cocina asustado y preocupado por su amigo mágico. Si bien o estaba mal vestido, era rodeado por una presencia desamparada, lúgubre incluso. Nunca antes lo había visto así. Preparó la bandeja con tazas y trozo de pastel, con la esperanza que el azúcar pudiera elevar algo el ánimo del ojiverde. "¡Volví! Ten, un poco de tu pastelería"

"No recordaba que había enviado esto". Una trémula sonrisa aparece en el pálido rostro. "¿Te gustó el sabor del lobo? No estaba seguro si hacerlo con sabor a fresa"

"Hum ~ no lo he probado". La tristeza de aquellos ojos verdes cambió temporalmente por curiosidad y confusión. "¡Que esperabas! Es un lobo muy bonito. Perdón si no quiero comerlo y prefiero guardarlo". Apunta un recipiente de vidrio usualmente usado como terrario en donde el lobo circula entre los árboles de azúcar.

Harry eleva una ceja incrédulo. "Hiciste un hábitat para el lobo".

"No lo considero un hábitat, pero sí. Consideré casi un pecado comer algo tan mágico". Con decisión se levanta para ir por la caja de vidrio, dejándola en la mesa de café. Ambos se quedarán mirando en silencio los detalles del trabajo de pastelería en silencio pensativo, mientras que el animal deambulaba entre los árboles de fondant con paso tranquilo hasta decidir que un parque de pasto dulce era bueno para quedarse dormido.

"Yo-o ... vi morir a una niña esta mañana. No pude ayudar".

Eso conmociona a Monroe. Por esa sensación trágica. Respira para mantener la calma y con voz tranquila pregunta. "¿No usaste tu magia?"

"No pude. El daño era demasiado extendido. Un camión repartidor la atropelló y el impacto hundió sus costillas contra los pulmones. Se ahogó con su sangre". Monroe cierra los ojos imaginando la escena. Harry acepta el silencio como un espacio para seguir hablando. "Siempre pienso que puedo evitar esas cosas. Que alguien salga herido. Pero, cuando realmente importa, no es verdad. No estoy preparado". Nuevas lágrimas caen por sus mejillas. "Soy un idiota ¡No debí quedarme atontado! Pude aparecer en el hospital o ponerla en stasis, darle más tiempo para que encontrara ayuda". Apoya el dorso de la mano en la frente al tiempo que apoya los codos en las rodillas, sintiendo el peso del mundo en sus hombros.

"Eso no era posible". Conocía el sentimiento de culpa y las locuras que puede hacerte hacer. Debía hacérselo ver a Harry. "Habrías roto el secreto de tu existencia habría levantado muchas preguntas".

"¡PUDE HACERLOS OLVIDAR!". El grito herido despertó al lobo de azúcar, que se levantó sin ser notado.

"NO ES VERDAD".

Harry se quedó quieto, jamás esperando el grito del tranquilo blutbad vegetariano.

El lobo mostró los colmillos erizando el pelaje agresivamente desde su terrario.

"No es verdad. Tu mismo lo has dicho, la magia no es omnipotente. No sabes si hubieras pudo borrar o manipular tantos recuerdos de tantas personas. Que harían los wesen si te ven con ese poder? O peor. Los teóricos paranoicos de Internet comienzan a proponer que los cuentos de fantasía son reales, hasta descubrir a los wesen. ¿Puedes saber que eso no pasaría? ". Aprieta los puños tratando de recuperar la calma, no queriendo asustar a su amigo. "Hiciste todo lo que pudiste".

"No". "No hice todo. Yo ... fui un soldado para los míos, entrené para lo peor. Para reaccionar en un segundo, salvando vidas o ... matando". De un movimiento busca en el bolsillo del morral un pequeño frasquito de vidrio, de una pulgada de alto con media uña de ancho. "Si fuera como entonces, no habría tenido miedo. Habría estado preparado y listo para actuar. Para recordar". Con cuidado extiende la mano a Monroe.

"¿Qué es? Parece agua". Toma el objeto ofrecido con una mano teniendo mucho cuidado. Parecía muy importante para Harry.

"Tiene la capacidad de sanar casi cualquier herida, incluso si es mortal". Como ocurrencia tardía comenta. "También puede curar el cáncer si bebes algunas gotas".

Monroe se asusta y toma el tubo de vidrio con las dos manos. "El Santo Grial. Me diste el maldito Santo Grial". Observa con estupor el agua cristalina. "¿Donde lo conseguiste?". Asustado, devuelve el frasquito a medio llenar.

El cual Harry abre para acercarlo a su ojo derecho, permitiendo que la gota salada de su tristeza viaje sin esfuerzo hasta entrar por la abertura el frasquito. "Lágrimas. Son jodidas lágrimas de una criatura mágica".

La vida de Monroe ese dividida en dos. Una era simple: arreglando relojes, hablar con los vecinos y sacar la basura. La otra era complicada: llena de cambio de pelo en verano, tentación por la cacería y la sangre, compartir cervezas y peleas con un grimm, y básicamente enfrentar amenazas para la vida más que habitualmente. El que un amigo, criatura-mágica según él, dijera que era casi un milagro andante, tenía que ser tomado como una ocurrencia diaria.

O dejarse para un momento en que Monroe pudiera tener un ataque de pánico en privado, ahora era tiempo de apoyar a Harry cuyo sentimiento de culpa se lo estaba comiendo vivo. "Harry. Recuerdo que dijiste que eras humano. Que estos… cambios… no eran naturales. Y vives tratando de ocultarlos todo el tiempo". Pasa una mano por la cabeza tratando de ordenar las ideas sin meter la pata. "Te confieso que eso no es muy diferente a lo que viven los wesen. Digo, a veces me olvido de controlar mi genio y termino woge cuando veo el alza en el precio de las remolachas. Otros blutbad terminan hiriendo a alguien. Lo mismo ocurre cuando tenemos miedo ". Apoya los codos en las rodillas y junta las manos bajo la barbilla. "La mente es muy curiosa con las emociones fuertes y repentinas. Nunca podemos estar del todo seguro como reaccionaremos ante tal o cual estímulo, porque estamos cambiando constantemente. Lo que en un momento no te molesta al siguiente es lo peor del mundo, lo que te gusta te disgusta o es insuficiente. Peor me estoy yendo por las ramas. La niña murió, como cualquier otra persona en su situación.

"No lloré. Cuando ella agonizaba, no llore. Yo ... no suelo llorar. Nunca tuve esa opción. Llorar no soluciona nada, eso aprendí con mis tíos".

"Entonces, no lloras de inmediato. No es tu culpa el no poder llorar a tiempo. Las cosas no se deben forzar. Quizás, para la próxima vez debes ¿mentalizarte?". Se encoge de hombros ante disgusto de Harry. "Soy un blutbad y amigo de un grimm. Las cosas dolorosamente peligrosas son pan de cada día y perdóname por querer tener un seguro en forma de agua milagrosa".

El timbre los saca del ambiente sombrío.

"¿Esperas a alguien?"

"A todos los niños del vecindario". Harry no dice nada. "¡Es halloween! Niños pidiendo dulces y disfraces". Recoge la calabaza de plástico llena de dulces con una idea. "Por qué no te quedas hoy. Puedes dar los dulces".

"Yo ... nunca he tenido un halloween".

"¿No? Es lo mejor. No es lago tradicional ni nada, pero ver a los niños felices corriendo disfrazados es lo mejor. ¡Espera!. Lo mejor es por la noche, cuando puedes asustar a los más grandes. Sus caritas asustadas me hacen reír por días ". Camina hasta la puerta donde varios niño levantan las fundas de almohadas.

"¡Dulce o truco!"

"¡Que impresionante!. Dos momias, un hada y ¿un hombre lobo? ¡Ese es mi favorito!". Reparte feliz los dulces sintiendo la presencia de Harry detrás mirando la escena.

La niña vestida de hada abre los ojos asombrada. "¡Que lindo!".

A lo que Monroe mira sobe su hombro a Harry, que ha quitado su amuleto para mostrar los rasgos mágicos, como si fuera un disfraz. "Es un amigo. ¿Saben? Tiene una pastelería, si se portan bien pueden decirles a sus papás que visiten la pastelería 'Encanto'. Tiene cosas muy sabrosas.

Harry asiente ante la emoción de los niños. "Aquí. Lleven esto". De su morral saca bolsas de plástico que contienen galletas temáticas de halloween. "Espero que le gusten".

"¡Gracias!". El grupo se fue muy feliz por el obsequio doble.

"Eso es Harry. Atraerás a todos los niños cuando se corra la voz dulces y galletas gratis". Dados cruzándose de brazos. "A todo esto. ¿De donde sacaste las galletas?"

"Grace quiso hacer algo especial para hoy. Cuando le dije que iba a salir, metió varias bolsas en el morral. Dijo que por si acaso".

"Entonces, deberás ir por más si no quieres que me hagan una jugarreta por no obtener galletas".

Harry se encoge de hombros recuperando un poco de buen humor. "No prometo nada". Un nuevo toque al timbre. "¿Así será todo el día?"

"¡Esa es la maravilla del halloween!". Llena la calabaza con dulces y abre la puerta. "Ah, eres tu otra vez".

Nick abre los ojos. "Bueno, gracias Monroe. Yo también estaba emocionado de verte de nuevo. ¿Podemos pasar?"

Resignado a tener otra conversación difícil tan pronto hace pasar a Nick ya Hank.

El joven grimm se queda estático al notar la presencia de Harry, completamente a la vista sus atributos sobrenaturales realzando la vista melancólica que ese día, el usualmente alegre pastelero, lleva consigo.

"Yo ... Hola Harry. No esperaba verte aquí. ¿Te encuentras mejor? Digo, tuviste una experiencia horrible temprano".

"Gracias por tomar mi declaración, cuando no podía dejar de llorar".

Nick se quedó mirando en silencio sin saber qué más decir, dejando que el silencio se extendiera incómodamente. "Harry, tengo que preguntarte algo. ¿Estas trabajando con hexenbiest?"

"Eso no es de tu incumbencia".

Hank estuvo a punto de darse cuenta en la frente con la palma de la mano por lo estúpido que era su compañero. ¿No era su intención disculparse con Harry? Entonces ¡¿Por qué lo está cuestionando?!

Por su lado, Monroe no estaba para ver este choque de trenes en particular. "Me voy a hacer más té"

Hank toma esa oportunidad con alegría. "¡Te acompaño!".

Nick sintió que era abandonado. ¿Cómo debía arreglar ahora la conversación?

"Ah ~. Tienes razón, no es de mi incumbencia. Yo, lo siento. Te lo dije antes. Yo realmente lo siento. Soy un idiota. No importa nada la realeza en esto, porque siempre fuiste un amigo. Cada vez que te necesito estas a mi lado ". Baja la cabeza sin poder seguir sosteniendo la mirada esmeralda. "De alguna manera te culpé. Por todas las cosas que estoy pasando. Dejé que toda mi ira y estrés recayeran en ti".

"Dejémoslo así". Interrumpe Harry. "No tengo energía para estar molesto. Y no queda suficiente de mi para seguir dolido por tus palabras. Solo déjalo así".

Esperanzado Nick sonríe. "Entonces ¿Estamos bien?".

"No. Me hiciste daño. Entiendo que no puedas creer que no quise guardar. Pero tus palabras abrieron viejas secretos heridas". "No estamos bien". Con resolución extiende la mano. "Te prometo una alianza, en donde soy libre de ir y venir. De juntarme con quien quiera. De hacer le trabajo que quiera y ayudar a quien me de la gana. A cambio, puedo ayudarte con protecciones o barreras. Fuera de este arreglo quedan los niños y jóvenes wesen que necesiten de un hogar ".

Nick deja la mano de Harry extendida sin estrecharla. "¿Qué quieres decir con eso de una alianza?. ¿No somos amigos? No necesito una promesa como esa. Y ¿qué es eso de contarte con quien quieras y hacer el trabajo que quieras?"

Harry no baja la mano, esperando. "Es porque no somos amigos, Burkhard. Somos meros conocidos que han trabajado juntos. Tenemos demasiados secretos entre nosotros como para una relación de confianza. Esto es, lo mejor que puedo ofrecer ahora."

"¿Mismo-o… pacto?"

"Entonces. ¿Estas de acuerdo con los términos del contrato, grimm?".

Nick no sabía qué hacer. Era peor que enfrentarse a un wesen violento. ¿Acaso, destruyó una amistad así de fácil?. Se detiene a ver la figura de Harry. Delgado y apenas más bajo que su propia altura; con delicadas escamas adornando su cara y cuello; que sabe llenan gran parte de su cuerpo; ojos esmeralda con la pupila alargada verticalmente, enrojecidos e hinchados, reflejando el gran dolor que siente; con la mano extendida esperando. ¿Quien era Nick para negarse al pedido? Todo esto fue su culpa después de todo.

"Acepto, Harry. Solo espero que en el futuro podamos formar una amistad". Estrecha la mano en el momento en que volvían sus dos amigos de la cocina.

Nada preparó a Hank para lo que pasó después. Una serie de luces de colores se alzaron con un viento misterioso en torno a Harry y Nick, como chispas del cuatro de julio.

Al parecer, no era el único asombrado, si puede decir eso con la expresión de Monroe. "Madre de Dios".

Las luces poco a poco se reunieron hasta convertirse en un lazo que el regresaron las manos estrechas hasta brillar con intensidad abrumadora, estallando en más chispas que se desvanecieron en la alfombra del salón, densamente adornado con juguetes y adornos de halloween.

Si Hank y Monroe tenían una boca abierta con expresión estupefacta, Nick estaba rígido con los ojos entreabiertos por la sorpresa luz mágica. "¿Que-e fue esto?"

Como respuesta Harry pasó una mano por los cabellos negros con suaves plumas rojas. "Era una posibilidad, pero no creí que fuera tan fuerte". Cansado vuelve a sentarse en el sillón apoyándose en el respaldo. "Fue un juramento mágico. Ata las promesas, dependiendo de los colores y la cantidad de ataduras, será la fuerza del juramento y el precio a pagar si lo rompes. En este caso, la promesa es simple y de romperlo, sentiríamos un dolor intenso que nos paralizaría por dos días ".

Pasaron varios minutos para romper el ambiente solemnemente confundido de la habitación. Monroe se dispuso a moverse de manera mecánica sirviendo el té, intentando callar las millas de preguntas que quería decir porque, ¡es una locura !. Luces por todas partes y ¿un juramento mágico? ¿Se puede hacer eso? O solo la magia de Harry lo puede conseguir.

Dos grupos de niños pasaron pidiendo dulces antes que el móvil de Hank sonara.

"Aquí Griffin. ¿Que sucede Wu? ... Veo, nos reuniremos en el precinto".

"¿Que sucede, Hank?"

"La agente del FBI, no es en realidad del FBI. La arrestaron y el FBI se llevó el caso".

Monroe no puede evitar comentar. "Repite eso tres veces". Recoge la taza medio llena, recordando de repente algo. "Oigan chicos ¿A que vinieron en realidad? Digo, venían por algo antes de todas las luces".

Nick mueve la cabeza tratando de reordenar sus pensamientos. "Tenemos un caso muy confuso de una mujer que secuestra niños. Lleva dos en este momento".

"¿Es wesen?"

"No. O no sabemos. Según mis antepasados, es un fantasma"

Monroe rasca su frente. "¿En serio existen los fantasmas?"

Para su sorpresa fue Harry el que responde. "Sí. Existen, pero se les conoce más como espectros. Son pocos y necesitan mucha magia para poder manifestarse, mucho más para tocar materia. ¿Sabes quien es?".

"Pues, tenemos a la llorona como sospechosa".

"Fantástico. Me encartaría ver el reporte cuando la atrapen". Dice Harry con humor negro.

Hank revisa el móvil. "Sabes que no podemos hacer eso. Nick, tenemos que irnos. El FBI no sabe con qué lidian"

Nick se detiene para preguntar al ojiverde. "Harry ¿Sabes como detenerla?"

"¿A un fantasma?. Buena suerte. Tal vez con un ritual de destierro. Pero eso no es de mi experiencia". Recoge dos baratijas en forma de murciélago y dos hilos, que arregla hasta hacer dos collares que un niño pequeño pudo hacer.

Hank piensa un poco en la información que han recogido. "En el libro mencionóban el abrazo del río"

Harry sacude la cabeza en negación. "Los espectros tiene sus propios hábitos. Debes conocer al espectro para detener los simbolismos". Traza unos patrones en ambos murciélagos que brillan en un tenue azul.

"Entonces. Nos queda ir donde el agente que no es del FBI y sacarle información. El tiempo corre". Nick se pone de pie estirando la espalda. Saltando cuando Harry entra dentro de su espacio personal.

"Lleva esto como parte del trato". Coloca le collar de hilo con la figura plástica, que es vista con incredulidad por el detective.

"¿Esto servirá de algo?"

Siendo correspondido por un encogimiento de hombros. "Nunca está demás". Se acerca a Hank para ofrecer la baratija. "Salven a los niños".

"Haremos lo mejor que posamos". Dados colgándose el cuello.

Monroe debe darle crédito al afroamericano por no titubear demasiado el colgar el murciélago del cuello. "Bien, chicos. Buena suerte". Los dos detectives se retiran.

"¿Era necesario usar la magia en Nick?"

"Eso fue más para él que para mi. Así, no vamos a discutir por eso"

"¿No habría sido mejor decirle quien es de la realeza?"

"Si bien la alianza se rompió, no soy de los que revelan los secretos de otros así como así". Un nuevo toque del timbre resuena en la casa. "Déjame esto a mi. Necesito la distracción". Harry encamina a la puerta con los dulces.

"Esa bien". Monroe ve las manillas de sus relojes preciados, medio escondidos entre los adornos de halloween, girar lentamente marcando el paso del tiempo hasta después del anochecer, indicando la cena.

Entre los dos se toman el tiempo para cocinar y comer, comentando los avances en la poción blutbad y la casa hogar para wesen.

"Y así, terminamos con un híbrido entre lowen y genio innocuo".

"Es bueno que los niños wesen tienen un lugar seguro. Pero… ¿Niños tan peligrosos como un lowen? Ni yo estoy seguro de poder controlarlos si se descontrolan ¿Y en la pubertad? ¡Ha! La mía fue bastante difícil, si se parecen en algo a mi. ¡Pf!. No me voy a acercar a la casa hogar en un tiempo ".

"Todos ellos necesitan una vida estable. No es justo que por tener mal inicio en la vida wesen, queden marcados de por vida"

"Eso ... en eso tienes razón". Frunce el ceño, arrepintiéndose de su renuencia a visitar a estos niños.

"Y no solo tenemos un joven lowen. También hay una drang-zorn y una spinnetod".

"¿Una spinnetod? Pobre chiquilla. ¿Estás consciente que ellas tienen un mal como el de 'Benjamín Boton'? Después de la pubertad necesitará comer hombres para mantener su juventud".

"Eso no será necesario. A diferencia de la poción bultbad que me está dando problemas, la poción par detener el envejecimiento no fue tan malo. Sobre todo porque los ingredientes se pueden conseguir en la morgue de manera legal".

"¿Como sacas cosas de una morgue de manera legal?".

"Material para estudios. Es un gran papeleo, pero lo evito con magia, así que es bastante fácil de adquirir".

"Solo tú Harry". Bebe algo de vino. "¿Sabes? Puede que se me esté ocurriendo organizar algo en la casa hogar para navidad, si no te importa".

"¿Organizar algo?"

"Ya sabes. Navidad. Es una fiesta que adoro y me encanta participar en el ambiente festivo".

"¿Te gusta más que halloween?"

"¡No es lo mismo! Son celebraciones diferentes. Así que ¿puedo?"

Suspirando, decide rendirse ante el entusiasmo brillando en aquellos ojos marrones. "Está bien. Puedes hacer lo que quieras. Solo tienes que darme el presupuesto de gastos con al menos tres semanas de anterioridad para loq ue quieras conseguir"

"¡Sí! Esto será genial". El timbre suena cambiando la atención del blutbad a la puerta. "¡Ya voy!". Recoge la canasta de calabaza notando que tiene algunos dulces en el fondo. "¡Cielos! Sabía que debería comprar más".

Harry iba a proponer multiplicar los dulces que quedaban cuando el vidrio de la ventana estalla en pedazos, asustando a ambos adultos. Risas de niños se escuchaban afuera cada vez más lejos.

"Pequeños mocosos"

"¿Sabes quienes fueron?"

"Creo que tengo una idea. Los voy a rastrear de todas manera, solo para etsar seguros". Olfatea el juguete con la mornig star de Nick, percibiendo el olor de los vándalos.

"¿Quieres que la repare?"

"Por favor, si eres tan amable". Tras un reparo con su varita, el vidrio flota rearmados como un puzzle altamente difícil por su transparencia, hasta unir las grietas. "Nunca me canso de verte hacer magia".

Harry toma su morral y el amuleto con glamur. "Te acompaño. Tnego una idea para darles una lección"

Monroe, seguido de Harry, rastrea a los bullys prepuber, quienes observaron sus fechorías en un video grabado por el celular de uno de ellos.

Toma el teléfono móvil asustando a los tres niños. "Paguen mi ventana y se los devuelvo".

Uno de ellos, curiosamente el más bajo, responde prepotente. "¡No! No te tenemos miedo".

"¿A no? Y ¿Ahora?". Su cabeza se transformó, perdiendo la textura de piel dando paso escamas negras y verdes; ojos inhumanos amarillos con pupila alargada rojo sangre; y el cabello remplazado por un grupo de serpiente vivas. La mandíbula abierta mostrando una serpiente roja en lugar de lengua.

Gritos asustados, cuerpos rígidos paralizados de miedo y el olor inconfundible de pantalones recién ensuciados fueron el resultado inmediato.

Harry se mueve a un lado libre del amuleto, revelando sus atenuados rasgos serpentinos. "Es momento de que se vayan corriendo". Un brillo siniestro resplandece en sus ojos ahora amarillos.

Y cual encantamiento, los tres bullys se perdieron en la distancia.

La risotada del blutbad rompe el silencio en la solitaria calle. "Eso fue divertido". Dijo Monroe volviendo a su estado habitual tras un movimiento de varita de Harry. "Me encantó la forma en que modificaste mi woge para convertirme en una medusa". Suspira feliz. "Me has gustado unas fotos. Ya sabes, para el álbum de memorias".

"Tengo algo mejor". Saca su varita y la coloca sobre su sien. Asombrando al Blutbad con la brillante y plateada hebra que fue apareciendo. "Recuerdos. Volvemos a la casa y te los enseño".

Si alguien vio a Monroe brincar en su camino hasta su hogar medio arrastrando al mago, lo negara hasta la tumba.


Nick se está ahogando. La llorona no suelta sus piernas y cada vez la superficie se ve más lejana.

La llorona, como una medusa siniestra flotando con su vestido blanco, intentaba por todos los medios mantener en el agua a Nick. Su rostro desfigurado en un rictus semejante al de un cadáver descompuesto daba asco y temor suficiente como para mantener la reacción de lucha en su sangre grimm. Pateo y tiró de los flacos brazos del espectro que continuaban tirando desde el fondo del lago.

No obstante, todo tiene un límite.

Comenzaba a tragar agua en un vano intento por respirar, desesperándose con cada segundo que le faltaba el aire. El pecho arde, se oprime. La fuerza se pierde y la oscuridad está oscureciendo su vista. No sabe si es natural o la falta de oxigeno está llevándolo a la inconsciencia.

La mujer de blanco lo agarró del cuello apretando hasta dejar marcas. Ya ni agua podía tragar. Ese era el fin.

Y entre las oscuras aguas un resplandor surge en su pecho. El talismán que le dio Harry alejó a la mujer cadavérica y dio un extraño ramalazo de energía a sus músculos agotados, desentumiendo su cerebro, con el único pensamiento de nadar hasta la superficie, donde respiró vida y tosió agua, completamente exhausto.

No siendo el único agotando sus oportunidades, por encima de la superficie acuosa vio el rostro desfigurado del fantasma acercarse en su blanca mascara de muerte, sus ojos determinados a llevarlo hasta el fondo.

El miedo le cortó la respiración. No podía moverse y apenas flotaba su cabeza sobre el agua. La mujer estaba por alcázar su cara con sus esqueléticos dedos. Y como de una pesadilla ente el amanecer, desapareció disuelta en el agua, lloviendo sobre Nick que debilitado, terminó por hundirse en el lago y la inconsciencia.

Con el pulso en los oídos y constreñida la garganta, herida por tanto toser, se da cuenta que está despierto y dolorosamente vivo.

"Calma Nick. Has estado vomitando el mar completo"

Desorientado revisa el entorno. Se encuentra de lado en la arena, fuera del agua, con Hank sobre él, empapado con Valentina, la wesen que persigue a la llorona, y los niños perdidos por detrás. "Dime que no me diste respiración boca a boca".

"Por suerte para ti, no alcancé a eso. Bastaron algunos empujones a tu estómago para que botaras todo, amigo"

"Será por eso que siento que un camión pasó por encima de mio". Gime adolorido, retornando a una posición recostada. "¿Dónde está ella?"

Valentina, la ex FBI, se acercó mirando sería al río. "Se esfumó. Ya pasan de media noche. Es cuando desaparece". Hace un gesto para santiguarse. "Nunca podré perdonarme por perder a mi sobrino, pero al menos, pude ayudar a estos niños".

Hank en tanto ofrece una mano a su compañero. "Vamos Nick, tenemos que llevarte a que te revisen". Coloca un brazo sobre Hank para aliviar el peso en su maltrecho cuerpo.

"¿Un hospital? No creo que sea bueno contarles que casi me muero ahogado para salvar a un grupo de niños de un fantasma". Valentina se mueve donde los niños para sacarlos de ahí.

"No pensaba en un hospital". Hank reacomoda el peso de Nick "Monroe y Harry llamaron, algo sobre sentir la activación de una protección. Dijeron que fuéramos al 'nido de Hedwin' para reponernos y comer. También nos invitaron a una celebración de halloween tardía".

"Eso suena mucho trabajo para mi". Nick, ayudado por Hank a mantenerse de pie, sacude el exceso de agua del pelo. Al tratar de quitarse la camisa mojada encuentra el murciélago de plástico con las alas derretidas.

Incluso sin estar ahí, Harry hace de las suyas para ayudarlo.


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Hasta aquí el capítulo original. Pero, como estamos modificando la historia, no podemos irnos sin tener un verdadero y tradicional halloween mágico nn

Escena Extra


Tras terminar con los niños en comisaria, Hank y Nick terminan en la casa hogar para una cena tardía, junto con Valentina que también fue invitada, para tratar herida que no se pueden explicar en el reporte policíaco.

Por suerte para ella, el capitán Renard pudo arreglar las cosas con el FBI compartiendo el buen resultado y así, evitó la detención y la cárcel, por engañar a la policía con su trabaja en el FBI pese a que fue

Harry escribió en un texto la dirección al móvil de Nick, que estaba de copiloto por el dolor general que sintió.

"Sigo sin estar segura de ir a esta… celebración". Dice Valentina desde el asiento de atrás.

Hank la mira por el espejo retrovisor severamente. "Estamos heridos. Sobre todo Nick. Lo mejor es que nos traten ahí".

"Dijiste que es una casa hogar recientemente abierta". Mira el espejo para confirmar con Hank. "No es normal que una casa de acogida invite a un grupo de adultos para sanar herida"

Esta vez fue Nick el que responde. "No es una casi normal. Está diseñado para niños wesen. El director es un… aliado nuestro". Ignoró el carraspeo desaprobado de Hank. "Es el que me dio el amuleto que repelió a la llorona"

Valentina, incrédula, alza una ceja. "Ese juguete de plástico, que insiste que te salvó en el fondo del río". Se cruza de brazos mirando el camino boscoso. "No puedo entender eso ¿Acaso es un zauberbiest? Son los únicos a parte de las hexenbiest que pueden hacer magia".

Nick hace un ruido extraño. "No-o. No es una hexenbiest o zauberbiest".

Valentina sigue enfurruñada, notando un leve resplandor, sospechando que es la casa hogar. Y no estaba equivocada. Del todo.

Con amplios ojos descruza los brazos pegando la nariz a la ventana. "Esto no es una casa ¡Es una mansión!".

Brillante como una estrella en medio de la oscuridad de la madrugada, el enorme edificio destacaba brillante con todas las luces amarillas encendidas. La misma entrada estaba custodiada por dos hileras de lámparas, haciendo innecesaria la luz de la camioneta para ver el camino.

Casi sin parpadear Valentina tiene una idea errante. "¿Cuánto gastarán en la cuenta de electricidad?". Más una pregunta al aire, porque ninguno de los detectives respondió, igualmente asombrados por la vista.

Una vez llegado a la entrada de la mansión, fueron recibidos por tres personas.

"Hola Hank, Nick, al nido de Hedwin"

El detective mayor saluda con la mano. "Esto es maravilloso Harry ¿Todo esto es el hogar?". Había tanta luz que hasta su piel oscura parecía brillar dorada.

"Sí. Es un gran ambiente para los niños en desarrollo".

"No tengo dudas de eso". Saliendo del estupor por la vista presenta a la otra visitante. "Ella es Valentina. Trabajó con nosotros para encontrar a los niños secuestrados por la llorona".

"Es un placer estar aquí".

Harry asiente mirando a Nick que se ve hecho polvo. Son bienvenidos. Pasen al interior, tengo pociones y ungüentos para sus heridas ".

Valentina gira para mirar al grimm y gesticular 'pociones', recibiendo como respuesta un encogimiento de hombros. Está más interesado en las otras dos personas que están a los lados de Harry. Eran abogadas del bufete donde Adalin trabajó. Y sabía que eran hexenbest. Una de ellas incluso se digna a guiñarle el ojo. "¿Y ellas son cuidadoras? No creo que sean aptas para trabajar con niños". Al notar la mirada confundida de su amigo, dice. "Hexenebiest". Suficiente para que Valentina tome una postura defensiva y haga woge.

La rubia del grupo asiente sin ofenderse ante la acusación apenas velada. "Mi nombre es Selene. Y tienes razón, estamos aquí como parte del departamento legal para administrar el hogar".

Valentina cambia algo la postura para aliviar la tensión en los hombros. "¿Cómo puedes confiar en esas brujas?"

"Porque soy el líder del aquelarre". Dice Harry sonriendo suavemente, impactando a Nick y Hank.

Este último pregunta. "¿Líder? ¿Aquelarre?".

"Sí. Debido a la muerte de la señora Shade que tenía acuerdos con el miembro de la realeza en Portland, y el terrible comportamiento de Adalin, el aquelarre quedó desprotegido. Nos conocíamos con anterioridad y necesitamos ayuda legal para el hogar".

Selene se cruza de brazos. "Es una suerte que Adalin se fuera. Si bien era buena en los hechizos, estaba sobrestimada por ser la hija de la líder Shade".

"No podía hacer nada más que trabajar en el bufete y cocinar en el caldero". Camille dice riendo. "De hecho, Adalin tuvo que ser enfermera en una oportunidad y se quejó porque tenía que ensuciarse con sangre".

"Sí, soy testigo de eso. Y como pueden imaginar, fue pésima en eso". Comenta Harry recordando. "Nunca más volveré a meterme en juegos de coliseo".

Nick siente un peso en el estomago muy diferente al agua del río. "¿Quedaste tan mal?".

"Nada que el descanso y pociones no curaran". Señala la puerta "¿Entramos? Necesitan ser revisados y una buena comida tardía". Asintiendo todos en silencio comenzó a moverse, pasando el dintel de la puerta.

Una vez adentro hace una observación. "¿Por qué tantas luces?"

"En realidad no son luces, sino encantos extras a las barreras que cubren el terreno. Están ahí para aumentar la seguridad"

"¿Barreras?". Interesada, Valentina pregunta a Harry tratando de entender esta situación extraña.

"¿Cómo lo explico?"

Camille sea adelanta. "Son como los campos de fuerza de las películas. Con la ventaja que se pueden modificar para ser semipermeables ante determinados comandos, como por ejemplo: puede entrar el grimm Burkhard pero ningún otro grimm".

"¿Tan específicas pueden ser?". Valentina se siente incrédula e impresionada.

"No como norma general, pero Harry tiene una magia muy especial, que le permite hacer esas cosas".

Era evidente para Hank que Camille y Selene sentían un profundo respeto por Harry, sobretodo por la forma protectora que tomaban al caminar. Casi esperando que un ataque llegara de improviso, supuso que era por el tema grimm. "Harry. No tengo ninguna herida ¿Puedo saltarme directamente a la comida? La verdad es que llevo muchas horas sin comer".

"No hay problema. Voy a hace el diagnóstico en el comedor a todos y daré las pociones a Nick. Parece que un ogro se divirtió con él".

Salvo el joven detective, todos se rieron. Incluso Hank, que podía entender la referencia, deteniéndose al escuchar una voz familiar

"Entonces Harry ¿que es eso de la ceremonia?". Monroe aparece en una habitación, sorprendiendo al grupo.

Como si nada, Harry entra en la habitación, "También invite a Monroe a participar en la ceremonia".

Dicho bultbad no paraba de mover las manos durante la cena tardía, emocionado ante más magia, sobre todo cuando Harry dijo que era una manera de celebrar el Samhain, mostrando lo agradecidos que estaban por la temporada de primavera y verano, las cosechas y la buena suerte. Y aun así, era alarmante saber que estabas apunto de agradecer a dioses en los que no tomaste en cuenta, como es la fuerza misma de la naturaleza.

"Es una ceremonia que mi gente realizaba en esta fecha. Bueno, solo algunos. Otros celebran Halloween". Termina de dibujar el círculo con sangre en el césped del patio, preparándose ara la ceremonia.

Estaban en una zona libre de la mansión, alejada de los árboles y los patio de juego, dando un aire solemne a la luz de las estrellas. El grupo estaba conformado por los dos detectives, la ex FBI, las dos brujas hogar abogadas, Monroe y los tres niños que pertenecen a la casa.

"No estoy seguro de esto". Piers se mueve ansioso, mirando de reojo a los detectives ya April, que tiene tomada de la mano. "Es tarde. Pasa la hora de dormir".

April no se veía afectado por la hora. "Pero, quiero saber qué pasa".

Harry sacude la cabeza. "Creo que es bueno que se queden todos. Podemos encontrar el cierre de cosas que han pasado hasta hora".

"¿Tiene que ser con sangre?". Hank está algo asqueado por el enorme circulo con letras raras hecho con sangre.

Camille hace gestos negativos con las manos. "Es importante hacer contacto mediante la sangre. Es un poderoso elemento que aumenta la magia"

Selene asiente. "Esta en una técnica de hematomancia, usada en un ritual pagano antiguo, con el fin de romper la separación entre el mundo de los vivos y los muertos".

Los ojos de Valentina se abren horrorizados. "¿Magia negra?"

"La magia no tiene color. Solo es intención". Harry se prepara para hacer el llamado. "Como todas las cosas y seres vivos, no son buenos ni malos. Tan sólo, son".

Menos ansiosos, confiando en su amigo mágico, Monroe apunta las marcas en el césped. "Son runas ¿no? ¿También necesitas un cántico o algo?".

"Tengo preparado el cántico. Está en latín". Camina hasta una mesa con cuencos pequeños de arcilla y un balde de metal con sangre que, con sumo cuidado, reparte en las vasijas.

La niña spinnetod observaba todo en silencio decidió preguntar. "¿Son importantes las palabras?"

Antes que alguien se adelantara, Harry responde. "No. No en realidad. No importa el idioma o su significado para invocar. Podrías inventar un idioma en el momento y puede funcionar".

"Entonces ¿para qué se usan?". dice interesada la adolescente.

"Para el que está invocando, así refleja mejor su voluntad".

Rascándose el cuello Piers parpadea confundido. "No entiendo".

Harry resopla divertido, porque sin ver la cara de los demás adultos, puede sentir las miradas perplejas de todos. Sobretodo si tienes la creencia que las palabras de un hechizo son la magia en sí mismas. "Es más fácil focalizar tu intención en palabras, con énfasis en las sílabas o la entonación. Hagamos un ejercicio. Si digo perro, piensas en un perro. Si digo perro rabioso, piensas en un perro agresivo, quizás mostrando los dientes y erizado. Si por el contrario digo paz, puedes sentir el concepto paz. Si fue alegría, tristeza, culpa o luto, pasa lo mismo. Las palabras son sonidos que engloban experiencias. Estas experiencias puedes traerlas al presente mediante oraciones o canciones. Incluso bailes y música ". Coloca los cuencos en una bandeja para llevarlos donde están los demás. "Y si el invocante posee algo de magia,

Valentina huele el contenido asqueada. "¿Que hacemos con la sangre?".

April arruga la nariz. "¿Se come? No quiero. No me gusta el sabor".

"Tienen que mancharse la cara con ella". Dice Harry trayendo más cosas dentro de su morral. "Se pueden sentar para esto, porque el ritual va a ser largo. Así que les sugiero dejar el cuenco junto a ustedes. Después, escogen alguno de estos objetos y lo colocan en el centro de la hoguera que voy a preparar en el centro del círculo ".

Hank, viendo como se va Harry a preparar el fuego, y quedar cómodamente sentado en el césped húmedo, mete un dedo en la vasija. "No pensé que fuera tan tenebroso esto del halloween".

"Bienvenido a mi mundo". Dice irónico Nick notando como las brujas arreglan sus cabellos largos antes de pintarse la cara con dibujos circulares una frente a la otra. "¿Es común este ritual?".

Camille termina un signo ondulado en la mejilla de Selene. "No así. Es más ... macabro. Más sangre y risas siniestras. Nuestra magia no es tan pura como la de Harry, sino maligna, contaminada de alguna manera".

"De hecho, íbamos a celebrar nosotras el ritual en privado porque Harry no quería participar hasta hoy". Selene baja las manos para sostener el cuenco sobre sus rodillas. "Le afectó mucho el accidente de la mañana. Nosotras le dijimos que podía tomarse unos días libres para descansar". Vaga su mirada por el grupo, viendo como Camille ayuda ahora a April con la sangre mientras que la otra chica trenza el cabello de la niña de nueve años.

Valentina, resignada a participar en el ritual, dibuja sin ver en su cara anchos trazos rojos. "¿En privado? Creí que la noche de brujas es el momento para que se reúnan".

"Esa es una mentira. Nosotras preferimos la noche de walpurgis para juntarnos en el aquelarre". Revisa las cosas del morral encontrando ramos de flores; frutas como manzana, frambuesas y bayas de muérdago; así como sus hojas verdes, de pino y otras plantas. "Esta es una noche de recogimiento. Decir las gracias por estar vivos y prepararnos para el invierno". Va por las hojas y bayas de muérdago.

Los demás siguieron su ejemplo escogiendo sus ofrendas, esperando el llamado de Harry.

"Son casi las tres de la mañana. Es tiempo de comenzar. Corten las flores y déjenlas alrededor del círculo, junto con las frutas y hojas. No dejen mucho espacio entre sí".

"Esto es un poco ridículo". Hank deja una manzana a una distancia de dos metros de Monroe, que dejó cinco fresas; siendo Piers el que rellenó el espacio con hojas y flores.

"Creo que es espiritual". Monroe camina un poco más lejos para dejar más frambuesas. "Es más como cree o no creer".

Piers frunce el ceño. "No entiendo qué estamos haciendo. Esto no es racional".

"Desde mi posición. Todo esto no es racional". Dice suavemente Hank, mirando a las mujeres del lado contrario, con las brujas muy lejos de Nick.

"¡Quédense donde están!". Grita Harry desde el borde del círculo, asustando a todos. "Cuando el ritual comience, estarán seguros por al barrera. Pueden interactuar con las manos, pero no podrán avanzar dentro del círculo"

El fuego en medio del círculo ritual cambió de color a un azul turquesa. Harry abre los brazos con las palmas al cielo cantando en latín, dejando que chispas pequeñas salgan del centro hasta iluminar las líneas de sangre en el césped, haciéndose cada vez más brillante y azul, como luces de neón. Algunas de las chispas salieron con el viento salido de ninguna parte hasta más allá de donde estaban de pie, la oscuridad de la noche olvidada por el brillo de ensueño.

El cántico cambió de entonación siendo más una letanía suave en el fondo, el mismo a su vez cambió de color a uno dorado que como oro fundido, fue reemplazando el azul del círculo e incluso las chispas flotando en el aire se volvieron doradas.

Valentina estaba maravillada por el juego de iluminación sin notar que la sangre en su cara brillaba del mismo color. De entre la luz ve una figura pequeña que camina poco a poco acercándose a ella. "¿Que es eso?". Pegunta a nadie en especial sin necesitar una respuesta, demasiado inmersa en la experiencia.

La figura se vuelve más nítida y corpórea, siendo reconocida por Valentina, que jadea con dolor. "No puede ser. Estas muerto. Ella te llevó. ¡No pude salvarte!". Sus piernas pierden fuerza y cae de rodillas frente a su sobrino ahogado por el espectro de la llorona.

Y no fue la única en ser visitada.

"¿Angelina? ¿Eres tú?". Monroe, de pie, extiende la mano que es tomada por la figura iluminada de Angelina. "Estas igual que la noche que moriste".

April ve a un hombre que mató en la gasolinera y Piers ve a sus amigos. El joven no puede evitar cambiar a su lado lowen, que se encrespa incrédulo que sus víctimas estén enfrente mirando acusadoramente. Hank ve a un tío muerto hace uno años y Nick a su padre. Selene y Camille vieron a otros familiares.

Nadie puede escuchar las palabras que los espíritus dicen porque las palabras de los muertos son solo para los oídos de quienes visitan. Es por eso que Harry se concentra en su propia visita. La niña que murió en la mañana.

Con cuidado se arrodilla para estar a su mismo nivel. "Hola pequeña. ¿Te sientes mejor?"

"Sí. Gracias señor, nada duele ahora". Sonríe mostrando que le falta un diente de leche. "Me gustó mucho el regalo de frambuesas"

"Me enteré de eso. Tu mami dijo que te gustaban mucho". Una lágrima traicionera recorre su mejilla. "¿Estas bien donde estás?".

"Sip. Es bonito aquí". Toca la mejilla humedecida de Harry. "No se sienta mal. Estoy bien. Pero, me gustaría que mami estuviera aquí"

Otra lágrima circula por la piel suave. "¿Quizás el próximo año?". La niña vuelve a sonreír, perdiendo nitidez.

El tiempo se acabó y el ritual llega a su fin, oscureciendo poco a poco el círculo. La sangre y los regalos consumidos por la magia, dejando césped limpio al finalizar, y un pesado silencio sobrecogido, porque cada uno de los presentes estaba interiorizando la experiencia.

Apenas puede hablar por la garganta constreñida. "Esto ... fue un enorme regalo". Valentina se tapa la cara con las manos sin saber si quiere reír o llorar, terminando en un lío incomprensible.

Con cada uno en un estado de estupor diferente, Monroe camina despacio a donde está Harry arrodillado. "Harry. No tengo palabras para agradecerte este ... obsequio. No esperaba esto-o. Esto fue ...". Por primera vez se queda sin palabras tapando su boca mientras llora en silencio. No lo sabía antes de esta noche, que necesitaba un cierre con Angelina. Que la culpa seguía royendo en su interior.

"¿Sabes Monroe? Todo el día te he envidiado". Juguetea con los dedos sobre su regazo, la voz apenas más alto que un susurro. "Te gusta tanto esta fecha que haces un enorme esfuerzo por adornar tu casa y alegrar con dulces a los niños. Ese no es mi caso. Porque este día fue cuando mis padres fueron asesinados y quedé huérfano". Mira la pira apagada sin dejar de juguetear con los dedos. "Es el día que me hice famoso y el día que me volví asesino. El que marcó mi vida para siempre". Se pone de pie y arregla su ropa, limpiando los restos de tierra y hojas. "Nunca me pasan cosas buenas en esta fecha". Los demás tomaron en cuenta sus movimientos para comenzar a ponerse de pie. "Es tarde. Es hora de regresar a la casa".


Continuará ...