Reeditado: 05/04/2021
III
"¿Por qué Kakashi-sensei me citaría tan temprano en la entrada de la aldea? Tiene que entender que los hombres en crecimiento tenemos que dormir'ttebayo" pensaba Naruto mientras bostezaba perezosamente, había hecho un esfuerzo sobrehumano para despertarse esa mañana. El mensaje de Kakashi no decía nada claro:
"Yo, mañana 9:45 en la entrada de la aldea, sé puntual. Y sé amable"
Naruto arrugó la nariz, "Yo siempre soy amable, soy el señor de la amabilidad, ¿por qué me diría tal cosa?" Naruto casi llegaba a su destino, vio de reojo el reloj de la aldea, este marcaba diez menos cinco minutos. Tal vez se le hizo un poco tarde pero no habría problema por un par de minutos. Naruto no veía a Kakashi en ninguna parte, de hecho, no veía a nadie. Continuó caminando y observó a una persona charlando con el guardia de la entrada. Solo podía ver su espalda. Ese cabello era único, Naruto no podía recordar haber visto algo así antes.
—Es él, señorita—. Dijo el guardia.
La joven se giró y para Naruto esos segundos fueron una eternidad. Quería que ella permaneciera ahí para sólo admirarla. Estaba fascinado con ella.
—Hola, tú debes de ser el alumno de Kakashi-san—. Sakura inclinó brevemente su cabeza y sonrió dulcemente.
—Tus ojos son y tu cabello es. Y tú eres— Naruto no se dio cuenta que estaba balbuceando. Había tratado de controlar su tic.
Sakura seguía sonriendo, le parecía chistoso y cálido. No esperaba que Kakashi tuviera un alumno como él.
—Soy Haruno Sakura.
Naruto le dio una sonrisa muy grande, se rascó la cabeza y con voz muy estridente trató de hacerla sentir en casa.
—Sakura-chan, es muy adecuado tu nombre'ttebayo. Ah sí, soy Uzumaki Naruto. Llámame Naruto.
—Naruto ¿eh?— Incluso su nombre en los labios de la señorita sonaba a gloria.
—Muy bien ¿cuál es la misión que tenemos?
—¿Misión?—. Sakura inclinó su cabeza confundida—Kakashi-san dijo que me mostrarías la aldea.
"Que buena suerte, veré la aldea con una chica linda"
—Ah, claro que sí, Sakura-chan. Te presentaré a todos. Serás muy popular si estás a mi lado'ttebayo—. Soltó Naruto con esa manera tan suya de contagiar alegría. —¡Vamos!
—Hasta luego señor, fue muy amable.— Sakura se despidió del ninja que estaba en la puerta. Y comenzó a caminar al lado de Naruto.
—¿De dónde eres Sakura-Chan?—Sakura se puso a lado de Naruto, colocó un mechón rosado detrás de su oreja, sabía que esa pregunta llegaría.
—De todas partes, Naruto. He estado en muchos lugares.
—Así que eres una viajera.
—Algo así, estaba sin ningún rumbo hasta que encontré a Tsunade-sama. A partir de ahí encontré lo que buscaba.
—Vaya, que profunda eres Sakura-Chan. Mm oye, ¿Sakura-chan?
—¿Qué pasa?
—¿Sabías que mi maestro y tu maestra son amigos desde hace muchos años? Tienen historia. Es decir que también nosotros deberíamos tener una, eh ¿no crees?
Sakura estaba asombrada, no esperaba tal proposición. Desde que era niña había tratado de ser amigable con las personas, pero nadie parecía tomarla en cuenta, le hacía feliz como en Konoha las personas se tomaban en serio los lazos. Tsunade le había hablado de eso, por eso había sido muy difícil renunciar a Konoha.
—¿Quieres decir que...— Naruto puso una mano en el hombro de la joven
—Quiero decir que debemos ser amigos también Sakura-chan.
La pelirrosa le asintió y Naruto le brindó la más radiante de las sonrisas.
Tras caminar por algunos senderos llenos de personas, Naruto se detuvo en un gran recinto, el solo edificio parecía imponente.
—Empecemos por aquí Sakura-chan. Esta es la academia ninja. Los genin se hacen aquí y después de muchas cosas aburridas eres ninja.
A Sakura le brillaron los ojos. Ella siempre había querido ir a una academia ninja, no importaba el país. Quería saber que era una vida escolar.
—¿Tú, estuviste aquí?— preguntó Sakura, poniéndose un poco cerca de la cara de Naruto.
Una voz lejana interrumpió la charla.
—Hey Naruto, ¿eres tú? ¿Cuándo volviste?
Sakura vio como el rostro de Naruto se iluminaba, esa persona debía ser importante para él.
—Iruka-sensei, vaya, que bueno verte.
—Oh, hola—. Dijo Iruka hacía Sakura.
—Iruka-sensei, ella es Haruno Sakura, yo la llamo Sakura-chan porque es mi amiga. Sakura-chan, él es mi sensei Iruka
—Es un placer Haruno-san.
—Iruka-sensei.
—He escuchado sobre ti, eres estudiante de Hokage-sama, espero verte en acción alguna vez.
—Seguro—. Sakura observó como Naruto e Iruka conversaban fluidamente, tuvo un recuerdo doloroso. Tenía mucho cuidado con quien hacía amistad, odiaba sentirse rechazada. Pero hasta ese momento gracias a Naruto, ya tenía un conocido. Iruka sensei lucía muy despreocupado. Era el hombre adecuado para el trabajo que tenía.
Después de despedirse y quedar para cenar, Sakura y Naruto continuaron con su recorrido. Todo era nuevo para ella y de cierta manera era nuevo para él también. Naruto sabía dónde estaba todo, pero había ciertas cosas que habían cambiado sutilmente, como el color de la pintura. Algunas mejoras en los establecimientos. Era como caminar con los ojos cerrados en un lugar que se conocía a la perfección. Tres largos años, Naruto no esperaba que todo se mantuviera estático en su ausencia.
Ambos se detuvieron en la acera de otro gran edificio.
—Este es el hospital, supongo que tú estarás aquí trabajando ¿no?
Ella negó con la cabeza.
—No lo creo, Shizune-san estará a la cabeza. Yo quiero algo más arriesgado.
—¿Arriesgado eh? Tu y yo podemos formar un escuadrón Sakura-chan, seremos la élite. Yo seré Hokage y tú serás mi consejero. Será perfecto ¿verdad?
Sakura se conmovió, al fin entendía a lo que se refería su maestra. Esas historias sobre Dan y su sueño. Las lágrimas que caían por la cara de Tsunade al recordar a su hermano. Y ese diálogo que Sakura no entendió en ese momento: "Su sueño es mío ahora y será de alguien más después"
¿Eso era la voluntad de fuego?
—¿No tienes escuadrón actualmente, Naruto?—. Preguntó la chica.
El joven rubio negó con la cabeza.
—Estuve lejos unos años Sakura-chan. Sin esto, sin mi hogar. Estaba al lado de Ero-sennin buscando información.
—¿Información?
—Sí, Sakura-chan, hay alguien allá afuera. Que quiere algo que está aquí adentro—Naruto señaló su abdomen y Sakura no comprendió.
—¿Quieren tu voluntad de fuego?
Naruto abrió fuerte los ojos, y soltó una gran carcajada. Sakura pudo ver que Naruto tenía dientes perfectos.
—Algo así, Sakura-Chan. Wow, me hiciste reír mucho.
Naruto continuó riendo y Sakura se unió a su risa, era tan sencillo estar al lado de Naruto, se sentía como si él fuera transparente y se entendieran a la perfección.
—Vamos, hay más lugares que nos faltan de conocer—. Dijo Naruto.
Sakura y Naruto continuaron caminando por Konoha. Cada lugar que Naruto le mostraba tenía una historia chistosa detrás. Algunas personas saludaban de lejos a Naruto, y a todos les gritaba "Hola, esta es Sakura-chan" y Sakura fue feliz de imaginarse pertenecer a un lugar.
—¿Es Naruto?—Preguntó una voz.
—Naruto-kun. ¡Por acá!—. Dijo otra voz.
Naruto y Sakura voltearon a ver a los dueños de las voces. Eran un par de chicos.
—Hey, ¿qué hay? Rock Lee, Neji.
Los dos se acercaron. A Rock Lee se le cayó la mandíbula cuando vio a la belleza rosada enfrente de él.
—Sé mi novia belleza, por favor.— Rock Lee estaba inclinando su cabeza hacia Sakura.
Ella sonreía confundida, ¿era parte de algo que desconocía de Konoha?
—Lee, Lee. Comportarte por favor.—Neji tomó de la cabeza a su compañero y lo regresó a su posición normal.
—Disculpa es muy efusivo.
Naruto tenía el ceño fruncido. El cejón le había ganado las palabras. No era como que se le fuera a declarar así a Sakura, pero Naruto pensaba que en un par de misiones juntos ella quedaría hechizada por su valor en las misiones.
—Soy Hyūga Neji.
—Soy Rock Lee.
Se presentaron ambos.
—Haruno Sakura. Es un placer conocerlos a ambos—. Concluyó sencillamente.
Todos conversaron amenamente. Sakura no paraba de sonreír. Sus nuevos conocidos le prestaban atención a lo que contaba sobre su vida en el extranjero. Se sentía un poco intimidada por el hombre con el cabello largo. Era muy atractivo, aunque sus facciones angulares lo hacían parecer un creído.
—Bien, es hora de irnos. Guy-Sensei nos espera para entrenar—. Declaró Neji.
El dúo compuesto por Sakura y Naruto observaron irse a los jóvenes.
—¿Guy-sensei conoce a Kakashi-sensei?—. preguntó ella.
Naruto rio al recordar las apuestas extrañas que solían hacer.
—Es cuestión de tiempo Sakura-chan.
—¿De qué hablas?
—Pronto verás su amistad .
Finalmente, después de caminar y descubrir pequeños callejones y calles que parecían colinas, Naruto se detuvo frente a un lugar de lo más popular.
—Este es el último lugar, dejé lo mejor para el final.
—Creí que lo mejor sería la montaña Hokage. Y un poco de historia—. Reclamó Sakura.
—Eh sí, bueno, digamos que no soy muy bueno en la historia. Además, te conté historias divertidas de la aldea ¿no?
Sakura le sonrió a Naruto.
—De acuerdo, solo porque me hiciste reír mucho hoy. Qué bueno que eres ninja, porque serías un mal guía de turistas.
Ambos entraron a Ichiraku ramen. Para Sakura no era nuevo, pero Shizune no era gran admiradora del ramen y a Tsunade solo le importaba que tuviera un rico sabor.
Rápidamente les tomaron la orden y ellos estaban sentados en la barra, frente a todo el espectáculo que era ver la cocina en acción. Un instante después, dos bellas obras de arte culinario estaban frente a ellos.
Naruto observaba impaciente como Sakura se acercaba los palillos a su boca, quería ver su primera reacción real. Al parecer, Teuchi también estaba esperando su reacción. Sakura se sintió observada y retiró la comida, que estaba tan cerca de su boca.
—¿Tengo algo en el rostro?
—No, no Sakura-chan, solo, quería saber, tú sabes ¿no?... Quiero ver qué te parece.
Teuchi se giró para no incomodar a la joven.
—Bien, aquí vamos. Buen provecho Naruto.
Qué apetito tenía la chica, Naruto estaba contento de que su acompañante disfrutara su lugar favorito a su lado.
—Dime Naruto, ¿por qué quieres un escuadrón si ya estás con Kakashi-san?
El semblante de Naruto cambió drásticamente. Su mirada se oscureció y Sakura pudo observar cómo apretó la mandíbula.
—Ya tenía un equipo Sakura-chan, con Kakashi y otra persona—. Comenzó Naruto, había algo en su voz, algo que nadie podría descifrar, era como si las palabras estuvieran atrapadas en su garganta. —Pero él decidió tomar un camino diferente. Un camino de oscuridad.
La joven colocó un mechón detrás de su oreja. "¿Es el mismo Naruto de hace cinco minutos? ¿Qué le pasó?" pensó ella.
—Pero lo salvaré de sí mismo. Me crees, ¿verdad?
El ambiente tenso estaba palpable. Sakura ya no tenía apetito y Naruto cada vez se veía más desdichado. "Él tiene un vacío"
Ella meditó un poco sus palabras. El peso que había en una despedida o un amargo adiós.
—Naruto, yo te creo. Creo que serás el mejor Hokage de Konoha y creo que salvarás de sí mismo a tu compañero. De veras.
Con eso la luz volvió al rostro de Naruto y su sonrisa radiante hizo girar de nuevo al mundo.
—Regresen pronto—. Teuchi despidió a los jóvenes.
—Sakura-chan, más tarde entrenaré con Kakashi-sensei y Ero-sennin. Estás invitada a nuestro entrenamiento.
Cuando Sakura caminó al campo de entrenamiento, el aire acariciaba su rostro. La maravillaba la hermosura de la aldea. Tan tranquila sin caer en lo aburrido, pero aun así caótica sin ser un desastre.
—Hey Haruno—. Escuchó Sakura a lo lejos.
—Hyūga-san. ¿Cómo va tu día?
—Todo bien Haruno-san, ¿te diriges al campo de entrenamiento?
Sakura asintió.
—Vengo de ahí. ¿Entrenarás con Kakashi-sensei?
—Naruto me invitó—. Respondió ella.
—Déjame acompañarte, eres nueva y podrías perderte.
"¿Qué es esto? Todos en Konoha son tan amables, llenos de energía y totalmente estables." Pensó Sakura, maravillada.
—Neji-san, ¿terminaste tu entrenamiento?—. Preguntó Sakura mientras caminaban por un sendero terroso. Observó la vestimenta de entrenamiento de Neji, era un elegante balance del negro y del blanco.
—Así es, tengo una misión mañana por la tarde. Entonces hice un pequeño cambio de planes para concluir mis entrenamientos de hoy.
—Ya veo.
—Sakura-san, ¿qué piensas de Konoha?
—Es un gran sitio. El hogar de mi maestra. Es importante para ella, entonces es importante para mí—. Respondió Sakura y a Neji le pareció agradable el sentimiento de pertenencia.
Cuando ambos llegaron al lugar, Sakura se impresionó con la magnitud de los campos de entrenamiento. Con razón todos los soldados de Konoha eran tan poderosos. Lo tenían todo para destacar y defender a su aldea y sus ideales.
—Neji-san—. Saludó Kakashi-sensei.
—Hola Kakashi-sensei. Encaminé a Sakura-san para que no se perdiera de su entrenamiento.
Kakashi le dedicó una mirada incrédula.
—¿Ah, enserio? Creí que venías a verla entrenar.
Naruto rápidamente se incluyó en la conversación.
—Ni lo pienses Hyūga—. Dijo Naruto.
—No planeaba hacerlo, pero ya que Kakashi-sensei sembró esa idea en mí, aceptaré gustoso.
Naruto puso los ojos en blanco. Era extraño cuando Neji le ponía interés a algo. Usualmente era más retraído y evitaba tener contacto con las personas. Volteó a ver a la pelirrosa, a pesar de haberla visto esta mañana sentía como si hubiera pasado un largo tiempo. Vestía shorts cortos deportivos, tal vez eran de caballero. Y una camiseta azul marino de manga larga.
—¿Comenzamos, Naruto?
—Sí, Sakura-chan.
—De acuerdo, taijutsu— ordenó Kakashi.
—Naruto—gritó Jiraiya estaba al lado de Kakashi, el sol ya casi se ponía y el hombre posaba una mano en su rostro para cubrirse del sol—Sé gentil con ella, no la lastimes.
—Nunca lastimaría a Sakura-Chan, Ero-sennin
Sakura ajustó sus guantes e hizo una gran cola de caballo con su cabello. Se veía tan delicada que parecía que podría romperse. La joven cerró los ojos para concentrarse.
"Velocidad, fuerza, pasión, dedicación"
Abrió los ojos y su semblante cambió. Naruto notó que su mirada era otra, se veía incluso intimidante. Le ponía nervioso que Sakura lo mirara con tanta furia.
—Bien, ahora—. Señaló Kakashi el inicio del entrenamiento.
Sakura permaneció observando a su contrincante, Naruto dijo que sería amable con ella, pero ella no tendría compasión. El rubio corrió y trató de alcanzarla con su puño. Pero, había desaparecido justo ante sus ojos, Sakura ahora estaba detrás de Naruto, cuando este volteó a verla de nuevo, sonrió.
—Muy bien. Sin gentileza esta vez.
Naruto se alejó de ella y le lanzó dos shuriken, sin que Naruto viera, Sakura desvío una con un kunai y la otra la tomó en el momento preciso por el centro y se la regresó a su dueño. Kakashi y Jiraiya dieron un paso hacia atrás, la joven resultó ser un poco más de lo que esperaban.
—Me estás obligando a sacar esto: KAGE BUNSHIN NO JUTSU.
Sakura estaba enterada de la técnica de clones de sombra. Después de todo, los ancestros de su maestra la habían creado.
Eran cinco contando al Naruto real, tenían a la joven rodeada. Estaban esperando la señal de Naruto para proseguir. Naruto no quería perder, ya había olvidado toda idea de darle ventaja. Incluso había comenzado a sudar y la joven se veía tan fresca.
—¡Ahora!— Gritó Naruto.
Sakura cerró los ojos para concentrar el chakra mientras los clones corrían hacia ella. Todo lo estaba viendo en cámara lenta, podía ver la emoción de Naruto y el empeño que le estaba poniendo a su combate. Solo por eso, ella no lo dejaría ganar.
En el momento que el primer clon estaba a punto de sujetar su brazo, Sakura inspiró para llevar el chakra hasta sus nudillos. Como si fuera una danza agachó su cuerpo y su puño encontró la mandíbula del primer clon. Al momento que ella exhaló, Naruto salió disparado, desapareciendo.
Una serie de patadas y puñetazos en el momento oportuno acercaba más a Sakura a la victoria. Solo quedaba ante ella el Naruto real.
—Puedo hacer cien más de esos, cansaré tu cuerpo y no podrás usar el chakra.
Sakura rio.
—Naruto, el cerebro también es una herramienta ninja, por si no lo sabías.
En otras palabras, Sakura le había dicho tonto a Naruto. Y este aún no se había dado cuenta.
Al momento en que Naruto se preparó para realizar otra tanda de clones, la pelirrosa ya estaba detrás de Naruto. Sus brazos aprisionaban a los de su amigo, sentía los labios de Sakura tan cerca de su oreja que perdió la concentración. Sakura tomó la muñeca de Naruto y con un leve movimiento ya estaba en el piso. No había duda, en taijutsu, Sakura había sido superior.
Neji tenía activado el byakugan y Kakashi estaba acomodándose la banda de nuevo en su lugar, ambos habían tenido que recurrir a sus dojutsus, Sakura era tan rápida que la perdían a simple vista. Neji pudo darse cuenta de que el taijutsu de Sakura usaba principios parecidos a las técnicas de los Hyūga.
Jiraiya miraba a su estudiante en el suelo. Le había dicho que fuera gentil con ella, su alumno no era tan noble, si la hubiera querido dejar ganar no llegarían a tal extremo. No había duda, tantos años a lado de Tsunade Senju habían hecho mella en ella. Era la viva imagen de su maestra.
Sakura se acercó a Naruto y puso su oreja en el pecho de Naruto. Su corazón estaba bien, verificó su llenado capilar en las manos, todo bien.
Abrió los ojos el rubio, Sakura estaba curando las heridas que le había provocado. La joven se levantó a buscar algo en su mochila, Neji la siguió.
—Estoy impresionado, fue un combate magnífico.
—Creo que más bien no pensabas que estaba a ese nivel.
"¿Ni un gracias?" pensó Neji.
—Nunca lo dudé.
—Si tú lo dices, te creeré— Sakura sonaba un poco sarcástica.
Al final no era la indefensa señorita que aparentaba.
—Tu taijutsu usa principios de estilo de pelea de mi familia, eso es interesante.
Sakura se puso frente a él.
—Qué vanidoso Neji-san, solo por creer que tu familia lo inventó. ¿No fueron los Senju los que comenzaron con ese estilo de pelea?
Neji no supo qué decir, definitivamente la apariencia de Sakura, de una joven indefensa e ingenua solo duraba alrededor de una milésima de segundo.
Jiraiya se acercó a Naruto que seguía en el piso, acostado.
—Creo que me he enamorado, Ero-sennin
—Vaya Naruto, justamente eso fue lo primero que dije la primera vez que Tsunade me dio una golpiza.
—Si la historia se repite no me digas que me golpeará más veces.
