Autor Original: Zeplerfer
ID: 3863429
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Resumen: Arthur pensaba que quería venganza después de que los amigos de Alfred humillasen al presidente del consejo estudiantil en una fiesta al engañarle con comer bizcochos mágicos. Pero todo salió como Alfred realmente quería. Y tal vez solo un poco de venganza. AU Estudiantil.
Pareja: USUK, final feliz.
Clasificación: T por los insultos, el abuso de drogas y beber. No, de verdad, no lo leáis si alguna de esas cosas os molesta, porque esta historia tiene mucho de ellas. Sobre todo del abuso de drogas, aunque todo es con bastante buen humor.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Parte uno: Cork High and Bottle Deep
A Alfred Jones no le gustaban realmente las fiestas. Sentía la necesidad de ir a ellas en ocasiones para mantener su reputación, pero en gran parte culpaba de su ausencia a sus estrictos padres. Sus padres no eran realmente estrictos, estaban envejeciendo como hippies que llevaban sandalias con calcetines y ni siquiera se molestaban en poner un toque de queda para sus hijos. Por suerte, no les importaban si les usábamos como una excusa para esquivar cualquier fiesta durante el fin de semana. La verdad, prefería los videojuegos la mayor parte del tiempo.
No había estado en una fiesta durante mucho tiempo, así que se dijo que ahora sería buen momento para ir. Afirmaría que se escapó y entonces, más tarde, se quejaría de que sus padres le pillaron y lo encerrarían de nuevo cuando fuese la siguiente fiesta. Ayudaba que Francis Bonnefoy fuese el que hacía la fiesta. Francis era de algún modo divertido y siempre tenía buena comida. A Alfred realmente no le importaba la elección de música o la decoración, pero amaba la comida sabrosa.
Pero la verdadera razón por la que Alfred estaba planeando ir era porque Francis tenía un medio hermano. Arthur Kirkland. El presidente del consejo estudiantil. El guapo, caucásico, inteligente, maduro, engreído, ingenioso, enfadón presidente. Realmente no hablaban en la escuela, pero tenían los casilleros en el mismo pasillo y a Alfred le gustaba lo que veía. Alfred quería una ocasión para hablar con Arthur en un ambiente informal y esperaba que Arthur estuviese más relajado en la fiesta de su hermanastro.
Estaba equivocado.
Vio a Arthur en cuanto entró en la sala de estar. Era difícil pasar por alto la mirada del británico el cual todavía llevaba su uniforme escolar. Alfred se preguntó distraídamente cómo se vería Alfred en ropas informales. Toda la atmosfera de la habitación se sentía tensa y Alfred normalmente no podía sentir el estado de ánimo para salvar su vida. Si las miradas pudiesen matar, Arthur sería un asesino en serie.
"Jones, ¡no te atrevas a romper nada!" ladró el presidente del consejo estudiantil tan pronto como vio al americano entrar en la habitación. Alfred tropezó, pero se sujetó en el sofá. Estaba de pie sobre el equivocado de nuevo. Alfred no podía evitar el sentirse siempre torpe en presencia de Arthur.
Alfred fingió una risa. Pensó que sus risas sonaban desagradables, pero era mejor que mostrar que las palabras herían.
"Amigo, no te calientes la cabeza con eso. No estropearé tus preciosas figuras de unicornio. Además, la única cosa por la que tenemos que preocuparnos es por si tratas de hacer algo en la cocina" los otros se rieron y el brillo en la mirada de Arthur se oscureció. Toda la escuela sabía la historia del primer día de Arthur Kirkland en economía doméstica. Normalmente, un estudiante que iniciara un fuego que librara a los alumnos durante una hora completa de clase habría sido aclamado como héroe. Pero Arthur no era popular, así que los estudiantes simplemente contaron la historia para humillarle en cada ocasión. Alfred sabía que no debía usar la historia, pero cada vez que Arthur le criticaba, quería empujar en respuesta y este era el único modo que conocía.
Todavía fingiendo la risa, Alfred se dirigió hacia la cocina. Por alguna razón, la comida no sabía tan deliciosa como había esperado.
Alfred estimó que una hora sería suficiente tiempo para satisfacer las demandas de la reputación. Tal vez si llegaba a casa lo suficientemente temprano, podría jugar un par de rondas más al Diablo III con Kiku. Pasó media hora en la cocina, antes de pasear por el resto de la primera planta. Era agradable. Clásico. El tipo de lugar que esperarías de la madre de Bonnefoy. Era una diseñadora de moda internacional, lo cual explicaba mucho sobre Francis Bonnefoy. Alfred dudaba que supiese que su hijo estaba haciendo una fiesta mientras estaba fuera del país.
Alfred saludó a unos pocos compañeros de clase y no dejó de mirar el reloj. El camino a la salida de la casa le haría pasar por la sala de estar de nuevo, lo que significaría una nueva confrontación con Arthur. No podía decidir que era mejor, si Arthur haciendo comentarios sarcásticos o si prefería que Arthur simplemente le ignorase. Al final de la hora, respiró hondo y volvió a pasar por la sala de estar.
No estaba preparado para lo que encontró.
Arthur descansaba en el sofá, sonriendo y riendo incontrolablemente. En algún momento se había quitado la corbata y la había atado alrededor de su cabeza. El grupo de fumadores de marihuana de la escuela estaban sentados cerca, pasándose entre ellos una botella de cerveza. Algo de sorpresa se debía de haber mostrado en el rostro de Alfred, porque su expresión hizo que Gilbert se riese.
"Colega, ¿no es descojonante? Ned le ofreció algunos de esos brownies que compró y ni siquiera se dio cuenta de que eran 'especiales'. Resulta que es un peso ligero"
"No puedo decidir lo que deberíamos escribir en su cara cuando se desmaye" añadió Antonio, frotándose las manos con regocijo.
Arthur, ajeno a la discusión sobre él, saludó y rio "Alfred, únete a la fiesta. Es divertidooo" aceptó la botella de cerveza y bebió una buena cantidad antes de pasársela a la siguiente persona.
"Creo que necesitamos asombrosas fotos para chantaje" añadió Gilbert.
Alfred dio gracias a su buena estrella por haber llegado antes de que Antonio y Gilbert hubiesen cumplido sus planes. Afortunadamente, eran demasiado perezosos para actuar con rapidez y Francis estaba ocupado con una chica asiática en frente de un armario. Alfred necesitaba pensar un buen plan por su cuenta para llevar a Arthur a un lugar más seguro, sin que pareciese que le importaba. Sería vergonzoso tener que lidiar con las burlas, sobre todo si Arthur lo descubría.
"¿Cerveza y hierba? Va a vomitar" se quejó Alfred. Se alejaba por sí mismo de esas cosas ya que estaba preocupado de ser expulsado del equipo de baloncesto, pero había aprendido sobre eso por su hermano Matt y sus padres.
Gilbert frunció el ceño "Scheiße! Tienes razón"
"Si va a vomitar, debería hacerlo en su propia habitación" añadió Alfred como buena opción. Se alegró de que Gilbert y Antonio fuesen tan fácilmente manipulados de ese modo.
"No voy a llevar su culo gordo escaleras arriba" murmuró Antonio.
"Que lo haga Alfred. El colega no puede pesar mucho más que un balón de baloncesto" todos miraron a Arthur, el cual parpadeó y se echó hacia adelante, riendo todo el tiempo.
"Si me vomita encima, me lo vais a pagar" se quejó Alfred sin pena alguna, mientras lo celebraba por dentro. Arthur estaría a salvo en su habitación y Alfred podría ir a casa con el cálido resplandor de saber que había sido un héroe en secreto para su amor secreto. Se acercó al sofá y levantó a Arthur por uno de sus brazos, el cual pasó por uno de sus hombros. Arthur se las arregló para dar unos pocos pasos hacia adelante, pero Alfred pronto se descubrió soportando la mayor parte del peso del británico mientras subía por las escaleras.
"¿Alguna vez has notado que las escaleras van hacia arriba y hacia abajo?" preguntó Arthur en un tono interrogante "No hay una escalera de un solo lado" se rio y sonrió.
Ahora que no estaban rodeados por los estudiantes bromistas, Alfred decidió que le gustaba la sonrisa de Arthur. Hacía que su rostro pareciese relajado y feliz, en lugar de tenso y serio. Solo deseaba que le diese la oportunidad de ver la sonrisa en mejores circunstancias.
Llegaron a la segunda planta sin incidentes. Alfred dejó salir un suspiro. Había estado preocupado de que Arthur realmente vomitase.
"¿Dónde está tu habitación?" preguntó Alfred.
"Segunda estrella y todo recto hasta el mañana" Arthur intentó hacer un gesto y se habría caído sino fuese por el fuerte agarre de Alfred en su cintura.
"Si, supongo que estás en el momento del País de Nunca Jamás. ¿Te das cuenta de cómo he entendido una referencia literaria, a pesar de tus palabras enredadas?" preguntó Alfred.
Un Arthur sobrio habría estado impresionado. Por otra parte, un Arthur sobrio no estaría encorvado contra él, riendo como un loco y de vez en cuando intentando agarrarle el trasero. Alfred decidió no mencionar que solamente entendía la referencia por la película de Disney. Aunque Arthur seguramente no se burlaría de él por eso. Apartó la mano de Arthur de su trasero. Normalmente, habría dado la bienvenida al contacto pero se sentía raro mientras Arthur seguía riendo. No podía decidir si significaba que Arthur le quería o si Arthur simplemente se ponía cachondo mientras estaba arriba.
"Izquierda y derecha son solo nombres. Para cosas" respondió Arthur con una risa digna.
Alfred se resignó al hecho de que iba a tener que probar con las puertas cerradas hasta encontrar la correcta. Al menos la probabilidad estaba en una de seis, no estaba mal. La primera fue un baño. Era bueno saberlo en caso de que Arthur acabase vomitando. El segundo parecía una habitación normal de adulto y las bragas de color rosa sugerían que no pertenecía a Arthur o Francis a menos que hubiese estado escondiéndole secretos de los gordos a Alfred. La tercera era un armario de ropa. En la cuarta puerta, Alfred encontró lo que estaba busando, pero no era lo que esperaba. Realmente dudaba que Francis escuchase a los Sex Pistols, pero no había esperado eso de Arthur tampoco. Por suerte, el unicornio de peluche en su cama dejó su mente tranquila. Esta era la habitación correcta.
Arthur se tropezó en su camino hacia la cama y se dejó caer "¡Alfie!" dijo felizmente.
Alfred casi se ahoga "¿Qué?" preguntó con incredulidad.
"Su nombre es Alfie" explicó Arthur, sosteniendo al unicornio "Alfred el Grande. Alfred el Pastel. Alfred quemó los pasteles"
Bueno, eso no explicaba nada.
"Es casi tan mono como tú" añadió Arthur mientras se frotaba contra el unicornio.
Y eso explicaba en gran medida.
Alfred se dio cuenta en ese momento de que podía preguntarle a Arthur cualquier cosa que quisiese y seguramente conseguiría una respuesta honesta. No sería necesariamente una respuesta honesta, pero definitivamente podría averiguar algo importante. Podía preguntar, '¿por qué te comportas como si me odiases?' Realmente quería saberlo. Pero se sentía mal aprovechándose del estado alterado de conciencia solo para su propio beneficio. Se maldijo por dentro ante su fuerte sentido de moralidad. Estúpidos padres hippies.
Si no podía interrogar a Arthur, al menos estaría bien echar un vistazo a la habitación. Estaba mucho más limpia que la habitación de cualquier estudiante de instituto que conociese. Muchas cosas que había esperado: la pila de trabajo escolar sobre la mesa, los estantes llenos de libros. Otros fueron más sorprendentes: posters de Sex Pistols y Clash, sin mencionar la guitarra en una esquina. Por suerte, se dio cuenta de que Arthur todavía tenía un reproductor de CD. Era algo bueno que Arthur tan torpe tecnológicamente. La mayoría de los adolescentes normales usaban un reproductor de mp3 o sus ordenadores. Alfred metió un CD y bajó el sonido lo suficiente para que no pudiese oírse en el pasillo. Si había aprendido algo de las experiencias con su hermano, era que Arthur se quedaría felizmente en su habitación escuchando música la siguiente hora.
"Eso suena increíble" respiró Arthur, cerrando los ojos para disfrutar mejor de la música "Suena como púrpura-verde"
Alfred miró a su alrededor una última vez y decidió que había hecho lo que podía por el presidente estudiantil. Necesitaba volver abajo antes de que alguien enlazase cosas sobre su ausencia. Seguramente asumirían que estaba dibujando cosas en la cara de Arthur, pero no quería que ese tipo de rumor corriese por la escuela tampoco.
"Al, esta es una bueeeeena fiesta. Me alegro de que vinieses" Arthur sonrió con sus ojos todavía cerrados, una sonrisa de una belleza desgarradora. Alfred quería rodear con sus brazos a Arthur. Quería asegurarle al adolescente rubio más bajo que todo estaría bien. Quería quedarse y escuchar a Clash con Arthur, a pesar de que le gustaba más la música country.
Pero no hizo ninguna de esas cosas.
"Yo también" respondió Alfred tranquilamente mientras cerraba la puerta tras él.
Todo el camino de bajada por las escaleras, a Alfred le preocupaba lo que iba a decirles a Gilbert y Antonio para explicar la razón de su retraso si preguntaban. Resultó que no necesitaba preocuparse. Elizabeta había llegado con su novio Roderich y estaban peleando a tres bandas con Gilbert.
Hacia el final de la misma, Elizabeta estaba sola de nuevo y Roderich y Gilbert habían ido en direcciones opuestas. Los ojos de Liz se iluminaron cuando vio a Alfred. Reconoció su mirada de 'Estoy planeando poner celosos a mi no-novios' y por una vez estaba dispuesto a entretener sus avances. Si hacía algo realmente indignante, quizás todos olvidarían la graciosa imagen mental de su presidente estudiantil. Alfred no tenía mucha dignidad, pero estaba dispuesto a sacrificarla por Arthur.
"Lizzie, te ves hermosa esta noche" dijo con un guiño.
"Creo que la soltería está de acuerdo conmigo" respondió, agitando sus pestañas. Como cabecilla de la GSA de la escuela, Elizabeta se había abierto camino en la confianza de Alfred. También sabía que era el más cercano porque no quería tratar con su entrenador homofóbico de baloncesto. Ella seguramente sospechaba que Alfred quería usarla para cubrirse y estaba perfectamente dispuesto a ello ya que hacía juego con ella al final perfectamente.
Alfred cruzó el espacio entre ellos con valentía hasta que casi no había espacio entre ellos. Por el bien de los estudiantes allí reunidos, susurró en su oreja "Tengo que pedirte un favor. ¿Quieres ir arriba y pretender que lo hacemos?"
"Eso suena maravilloso" concordó.
Para el gran placer de Elizabeta, Alfred la tomó en brazos y la llevó escaleras arriba. Los estudiantes jadearon (ya fuese en estado de shock o de alegría, no podía saberlo), pero nadie interfirió.
"Realmente sabes muy bien como alzar a una chica" comentó Liz secamente cuando la dejó suavemente en el rellano "¿Y cuál es el favor?"
Alfred rápidamente explicó cómo Arthur había comido sin saberlo los brownies especiales, su posterior fiesta de risitas y el intento de rescate precipitado de Alfred "Así que, supongo que ya que tratas con Gilbert, sabrías cómo asegurarte de que está bien. No quiero dejarle aquí solo"
"Alfred, cariño, eres muy amable" sonrió Lizzie con ternura "Arthur tiene suerte de tener un amigo como tú, a pesar de no saberlo todavía"
Entraron a la habitación, encontrando a Arthur exactamente donde Alfred le había dejado, todavía cautivado por la música. Elizabeta envolvió a Arthur en una manta y le animó a beber un vaso de agua, explicando que le haría sentirse mejor al día siguiente.
"Eliza, Eliza, esta es la música de un inglés" replicó Arthur.
"Eso seguramente significa gracias" tradujo Alfred.
Lizzie se rio "No, creo que significa que está demasiado en lo alto como para una conversación coherente. Pero no te preocupes, aprecio el intento. Quita sus zapatos, ¿vale?"
Pusieron a Arthur en la cama y Alfred realmente deseo poder tomar una foto para recordar el momento para siempre. Tenía la sensación de que quizás nunca pudiese verlo así de nuevo. Arthur se veía adorable acurrucado con su unicornio, la cara apoyada en el cojín, su pelo extendido en todas direcciones, todavía sonriendo y riendo. Lizzie aseguró a Alfred que haría que Francis prometiese revisar a su medio hermano o sino le golpearía con la sartén. Y si le decía a alguien, también le golpearía con la sartén. De hecho, simplemente le golpearía con la sartén de todos modos.
Mientras Elizabeta se iba, revolvió el pelo de Alfred y empujó el tirando de su vestido desde lo alto de su bombro "Intenta parecer post coito" sugirió.
"¿Qué?"
"Presumido y satisfecho"
Alfred pensó en el hecho de que Arthur había nombrado como Alfred a su unicornio y Lizzie declaró que la sonrisa resultante era perfecta.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Parte II: In High Dungeon
El siguiente lunes, la escuela retumbaba con rumores.
Elizabeta rompiendo con Roderich o Gilbert era demasiado común para ser interesante, pero su cita inmediata con Alfred llamó la atención de la escuela. Las chicas se desmayaban por como la había llevado al estilo novia. Los chicos hacían apuestas sobre cuánto tiempo pasaría antes de que Gilbert le retase a un duelo. Roderich tocaba música. Alfred se felicitaba a sí mismo por el hecho de que nadie estuviese hablando de Arthur.
Escuchó los rumores y negó cualquier cosa cuando le preguntaban directamente. Eso era siempre un buen modo de mantener los rumores frescos. Alfred tenía entrenamiento de baloncesto los Lunes, lo cual le salvaba de un posible encuentro con Gilbert después de clases. Teniendo en cuenta que Gilbert había estado dispuesto a hacerle chantaje al presidente del consejo estudiantil, Alfred no se sentía especialmente bondadoso hacia su antiguo amigo.
Al final del entrenamiento, Alfred fue a recuperar su libro de física de su casillero. Se despidió de sus compañeros de equipo y entró en la escuela a oscuras. Siempre odiaba lo vacíos que se escuchaban los pasillos en las horas de después. Se estremeció, imaginando todos los fantasmas enfadados de escolares que podrían rondar el lugar. Los niños literalmente habían muerto de aburrimiento en la clase de Inglés.
La visión de una figura oscura cerca de su casillero hizo que Alfred casi saltase de miedo, hasta que se dio cuenta de que la personas estaba viva, respirando y muy enfadada.
"Tienes suerte de que no llamase a la policía" Arthur estaba apoyado contra los casilleros, sus brazos cruzados y sus cejas arrugadas en una mueca terrible.
"¿Qué?" preguntó Alfred. Sintió que su confusión era bastante comprensible, dado que la última vez que había visto a Arthur, el presidente estudiantil había estado boca abajo, riendo sobre el colchón.
"¡Me drogaste!" acusó Arthur.
"¡¿Qué?!" gritó Alfred sorprendido. Nunca había considerado, ni en un millón de años, que Arthur le culparía por el brownie. Su estómago cayó hasta el suelo. Pensó que iba a vomitar. Arthur estrechó los ojos después de ver el rostro de Alfred palidecer, tomándolo como un signo de culpa.
"Os recuerdo a Gilbert, Antonio y a ti hablando sobre chantaje. Pero si te atreves siquiera a susurrarle esto a alguien, te denunciaré"
Alfred sacudió la cabeza con incredulidad, resultándole difícil el poner sus dispersos pensamientos en palabras. Había estado tan feliz de darse cuenta de que Arthur pensaba que era mono y ahora se sentía terrible porque Arthur pensaba que era un completo idiota.
"Arthur, no hay ninguna foto para chantajearte y, sinceramente, no sabía sobre los brownies. Todo lo que hice fue ayudarte a subir a tu habitación. Puedes preguntarle a Lizzie si quieres"
Arthur resopló "Por supuesto, escondiéndote detrás de tu novia ya"
"¡Ella no es mi novia!" explotó Alfred. No podía decidir si quería llorar o gritar. Supuso que gritar porque era más digno "Dios, Arthur, ¿qué te hace siquiera pensar que fui tan idiota? ¿He atropellado a tu gato o algo? ¿Por qué me odias tanto?"
Por un momento, Arthur pareció un poco confundido y un tanto agitado. Sus brazos se relajaron y los dejó caer a los lados "Siempre te burlas de mí" respondió finalmente, sus voz baja y fría.
"Bueno, siempre me critícas" replicó Alfred, cruzándose de brazos "Pero no voy por ahí acusándote de cometer crímenes"
Fue el turno de Arthur de gritar "¿Qué se supone que tenía que pensar? Tus amigos y tú invadieron mi casa y desperté a la mañana siguiente con enormes vacíos en blanco en mi memoria. Te recuerdo y el chantaje y, por alguna razón, el color verde-morado"
"Pensabas que una canción de Clash sonaba como morado-verde" explicó Alfred.
"Ya veo. Bueno, supongo que eso no responder nada" espetó Arthur.
Alfred, de repente, se dio cuenta de que Arthur estaba asustado. No tenía ninguna razón para confiar en Alfred o creer que Alfred quería ayudarle. ¿Por qué lo haría? Se peleaban cada vez que hablaban. Arthur odiaba a la mayor parte de los amigos de Alfred. Por todo lo que Arthur sabía, Alfred estaría feliz humillándole si se le daba la oportunidad. Y la fiesta había presentado esas oportunidades en abundancia. Arthur seguramente pensaba que era solo un idiota de cara bonita, lo cual era la razón de que nunca hubiese hecho un movimiento antes.
Alfres suspiró y se frotó los ojos con la parte trasera de su mano. Se sentía cansado. No había esperado que Arthur viniese a decirle '¡oh, gracias héroe mío por salvarme!' porque había sido muy extraño viniendo del fiero e independiente presidente estudiantil. Le gustaba Arthur porque no soportaba impertinencias de nadie. Pero no podía manejar la idea de que Arthur en realidad le culpase y no sabía cómo convencer a Arthur de su inocencia.
"Decoré el techo de mi habitación con pegatinas que brillan en la oscuridad. Incluso las muevo todos los meses para que se mantengan precisas" dijo Alfred.
Arthur parecía confundido.
"Las películas de fantasmas me dan miedo. Incluso Casper el Fantasma Amistoso. Juego a Dragones y Mazmorras. Leo las novelas del universo expandido de Stars Wars. Realmente soy bisexual, pero me quedo en el armario porque el entrenador Akins es un intolerante total"
"No entiendo a dónde quieres llegar" dijo Arthur. Parecía preocupado, confundido y un poco intrigado.
Alfred se inclinó hacia adelante y le susurró con complicidad "Estoy ofreciéndote seguridad. No confías en que vaya a guardar silencio, pero ahora puedes tomar represalias si no lo hago. Joder, si quieres, incluso te dejaré emborracharme"
Arthur estrechó los ojos "De acuerdo. En mi casa, este viernes. 3:30 pm. No llegues tarde o le diré a todo el mundo que tienes miedo a Casper" se alejó hacia el extremo del pasillo y entonces se giró para dedicarle una frase de despedida "Por cierto, Jones, ¿alguien te ha dicho alguna vez sobre la chica que se quedó atrapada en el casillero al lado del tuyo y murió?"
Alfred se estremeció "¡Eres un idiota, Kirkland!" gritó en respuesta.
Después cogió rápidamente sus libros y, metiéndolos en su mochila, Alfred cerró la puerta de un golpe. Juraría que pudo escuchar un ruido procedente de dentro del casillero cercano. Parecía decir 'ayúdame'. Aterrado, corrió hacia fuera del edificio.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Parte III: It's High Time
Alfred empezó a arrastrar los pies al acercarse a la mansión de ladrillo y madero estilo Tudor. Había estado teniendo segundos pensamientos durante todo ese tiempo. Estaba en su quinto pensamiento ahora. Arthur había dejado sus críticas habituales durante la semana anterior, pero entonces una vez más, apenas habían hablado durante toda la semana. Alfred no podía decidir si esto era una señal alentadora o no.
Llamó a la puerta y contuvo la respiración. Sintió como si hubiese doblado una esquina pero sabía que el pasillo que se presentaría delante tenía todo tipo de trampas. Desafortunadamente, la vida realmente no era como D&D, así que no podía depender solo de su picardía para detectar todas las trampas.
Arthur avió la puerta casi de inmediato y arqueó una ceja "Llegas tarde" giró sobre sus talones y caminó hacia las escaleras, claramente esperando que Arthur le siguiese. Alfred lo hizo.
El cuarto de Arthur se veía igual a cómo Alfred lo recordaba, a excepción de la ausencia del unicornio de peluche. Arthur se sentó en la cama y le hizo un gesto a Alfred hacia el asiento en el escritorio. En lugar del trabajo escolar, la mesa tenía ahora una botella de ron. Alfred se sentó y alcanzó torpemente la botella abierta. Realmente no le gustaba lo fuerte.
Alfred dudó y miró a Arthur. Estaba en su sexto pensamiento ahora "Geez, ¿toda una botella de ron? ¿Estás intentando matarme? ¿Y no trajiste ni un vaso? Me parece raro solo beber de la botella como un alcohólico a las tres de la tarde"
"Esta fue tu idea y no quiero tener que molestarme en limpiar un vaso. Así que deja de quejarte y empieza a beber"
Alfred cerró los ojos, se armó de valor y tomó un trago rápido. Esperaba que el licor le ardiese en la garganta. No hizo nada parecido. En su lugar sabía a… agua.
"¡Hey, esto es agua!" protestó.
Arhtur rodó los ojos "Por supuesto que lo es. Darle alcohol a un menor es un crimen también. Solo quería ver si realmente llevabas a cabo tu alarde. Y lo hiciste. Buen trabajo, felicidades. Ahora puedes mostrarte a ti mismo"
"¿Es eso?" preguntó Alfred "¿Me crees ahora?" añadió con una sonrisa esperanzada.
La expresión de Arthur era el epítome de lo inescrutable "Claro" respondió con un encogimiento de hombros.
Alfred fácilmente admitía que tenía problemas para interpretar a la gente. Tendía a tomar a la gente de palabra, incluso cuando los matices del tono habrían sido evidentes en la otra persona. Sus padres le habían sometido incluso a la prueba de autismo de niño. El médico les informó que, tristemente, no había cura para el olvido. Pero Alfred había aprendido que 'seguro' y 'bien' eran campos de minas cuando iban acompañados de un tono plano y un encogimiento de hombros. Así que hizo lo que normalmente hacía cuando se enfrentaba a una situación delicada. Siguió adelante. Tontos y ángeles y todas esas cosas.
"Nop, no es lo suficientemente bueno"
Alfred salió de la habitación y fue hacia las escaleras, bajándolas de dos en dos, escuchando a Arthur exclamar con sorpresa y seguirle de cerca desde atrás. Gracias a la fiesta del viernes pasado, sabía exactamente dónde encontrar su objetivo. Abrió el armario de las bebidas en el comedor y silbó con apreciación.
"¿Qué estás haciendo?" protestó Arthur desde la puerta.
Alfred vio la botella de agua ardiente de mantequilla y decidió que sonaba sabroso. Sonrió a Arthur y sostuvo la botella "Te prometí que me volvería un loco borracho y me comportaría como un loco, y me gusta mantener mis promesas. Además, me querrás cuando esté borracho. Me han dicho que actúo como yo mismo, pero más aún"
Arthur se movió para agarrar la botella y quitársela a Alfred, pero el rubio más alto usó su experiencia en baloncesto para esquivarle por un lado y alejó la botella de Arthur de su alcance. Arthur gruñó desde el fondo de su garganta "¡No te invité aquí para que te bebieses el caro licor de mi padre!"
"Pffff. No me invitaste para nada" Alfred sacó la lengua y entonces corrió hacia el dormitorio. Se rio de emoción – su risa normal, una risilla baja y ronca. Realmente no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, pero se sentía asombroso porque finalmente tenía la completa atención de Arthur, incluso si Arthur pensaba que estaba chiflado. Arthur le siguió, maldiciéndole con todo tipo de términos en un extraño inglés. Buena cosa que los padres de Arthur no fuesen a estar en casa durante otra hora y Francis tenía el ensayo con su banda.
Alfred saltó a la cama mientras acunaba la botella en sus brazos. Miró alrededor "¿Y dónde está Alfred el unicornio?" preguntó inocentemente.
Arthur hizo un ruido de asfixia "No me digas que crees ese ridículo rumor" protestó airadamente.
"Bueno, no lo hacía. Pero entonces nos presentaste el pasado viernes por la noche. Es mono. Y eres mono cuando estás sosteniéndole, ¿sabes? Aunque todavía no entiendo lo que quisiste decir con los pasteles quemados. Yo no soy el que quema comida"
Arthur palideció, aunque aun así mantuvo el ceño fruncido, lo cual pensó Alfred que era una hazaña bastante impresionante. Nadie expresaba la ira como Arthur. Se veía tan sexy cuando estaba enfadado, lo cual era seguramente porque Arthur se veía sexy todo el tiempo.
"¡Devuelve la botella y vete!" gritó Arthur. Alfred pensó que había llevado las cosas demasiado lejos pero no veía otro modo que seguir adelante ahora.
Alfred agitó la botella de lado a lado "¿Sabes?" empezó casualmente "Creo que la gente es más honesta cuando está borracha…. O con el subidón. Así que del modo en que lo veo, deberíamos emborracharnos y hablar"
Arthur frunció el ceño mientras daba un paso atrás y se apoyaba contra su escritorio para mantener el equilibrio "De eso es de lo que se trata, ¿no? Dije algo que no debería y estás enfadado"
"¿Parezco enfadado?" respondió Alfred tan animadamente que Arthur alzó la cabeza "Solamente dijiste cosas que deberías – podrías decir hace meses. Oh, y me sobaste el trasero"
Se miraron el uno al otro – Alfred intentando verse confiado y calmado mientras el rostro de Arthur pasaba por una serie de expresiones (vergüenza, confusión, desesperación y lo que Alfred realmente esperaba que fuese deseo de esperanza). Finalmente estableció una expresión bastante reflexiva y ambigua y Alfred decidió no jugar nunca al póker con Arthur.
Arthur extendió la mano "Pasa la botella" dijo. Alfred lo hizo. El presidente estudiantil le dedicó una larga mirada antes de colocar el aguardiente con mantequilla sobre la mesa al lado del falso ron "Tenemos una hora antes de que mis padres lleguen a casa" explicó, entonces se apartó de la mesa, se acercó a la cama, tomó la mejilla de Alfred y besó al otro chico profundamente "Vamos a recuperar el tiempo perdido"
Alfred nunca había fumado antes (a pesar de sus padres ex hippies). Estaba demasiado preocupado de que una prueba al azar en la escuela le forzase a salirse del equipo de baloncesto. Pero en ese momento, con Arthur pegado a él, besándole hasta dejarlo sin sentido, tenía una buena idea de que se sentía tan en lo alto como un cometa. Y se sentía maravilloso.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Notas de Autor:
Sip, la moraleja de esta historia es que no necesitas drogas, ¡mientras tengas yaoi! Creo que los programas de drogas estadounidenses serían de algún modo más exitosos si los enfocaran así.
No os preocupéis, estoy segura de que Arthur y Alfred tendrán una profunda y significativa conversación sobre el estado de su relación después de la sesión de besos. Pero realmente no me siento para escribirlo. Además, todo sabemos que hay mejores usos de la lengua que las palabras.
Referencias literarias
¿Habéis captado las referencias literarias que Arthur hizo durante su momento de estar en lo alto?
Alfred quemó los pasteles. El Rey Alfred el Grande quemando los pasteles es un famoso mito inglés. Mientras se refugiaba con una familia de campesinos, se suponía que tenía que vigilar los pasteles pero acabó pensando en sus problemas bélicos y dejó que los pasteles se quemasen. ¿Os recuerda a alguien? xD
El verde-morado es como Terry Pratchett describe la octarina, el color de la magia. Según yo, el púrpura-verde es como Arthur interpreta el color de la magia.
Eliza Cook escribió un poema famoso llamado "El Inglés". Sus estrofas terminan con la línea "Este es el (sustantivo) de un Inglés". Realmente no significa nada además de lo que Arthur piensa de la literatura inglesa en todo el tiempo.
Significado del idioma
Y ahí va lo que quiere decir:
Cork High and Bottle Deep – Muy borracho
In High Dudgeon - un sentimiento de ofensa o profundo resentimiento
It's High Time – es el momento idóneo de hacer algo. Siempre es el momento correcto para el USUK :)
