Hola de nuevo les traje otro capítulo espero les guste, disfrútenlo porque en el hay una gran sorpresa jejeje.

angeles poncehuaman: Gracias por comentar, y si pobrecitos y bueno ya vez como es Sasuke y si la historia avanzara rápido y siento decirte que aun falta bastante para que Sakura regresa a su aldea, bueno espero te guste el nuevo capi.

AomeAzakura: Siiii estuvo mega triste pero ya sabes las reacciones no serían para nada buenas y tranqui que Naruto y Sakura se reencontraran pero hasta la guerra lo siento.

Zafir09: Gracias por leer y es bueno que te encantara y la vida de Sakura en la academia no será muy larga pero será divertida Jajaja.

tsukichan25: Claro que lo seguire y hasta el final gracias por tus palabras.

Tsuki-Chan-Uchiha: Lamento mucho la tardanza pero no tenía inspiración espero me perdones y me alegro que tu espera haya valido la pena espero este capitulo también te guste.

SakuraSayouri: Hola te nena te prometo que no lo dejare yo siempre termino mis historias gracias por tus palabras espero te guste este capítulo.

CAPITULO 5: EL CAPITAN DEL ONCEAVO ESCUADRON.

Observó el río y sin dudarlo se sentó en la orilla, metió sus pies en el agua y cerro sus ojos. Sintió la suave brisa acariciar su rostro y revólver sus rosados cabellos.

—Sakura-chan. ¿Segura que sabes cómo regresar? —pregunto una tierna voz infantil por quinta vez.

—Sí —respondió ella con los ojos aún cerrados.

—Puedo quedarme contigo —ofreció la pequeña.

—Gracias, pero quisiera estar un momento a solas —respondió amablemente.

—Entonces creo que está bien, le avisare a Eita-nichan para que no se preocupe —dijo ella y se giró dispuesta a irse.

—Gracias.

Sakura abrió los ojos y suspiro, jamás se había sentido tan relajada y tranquila.

—Soy afortunada por estar aquí, por poder ver este bello día —dijo para sí misma en un susurro— muchas gracias Kami-sama, por darme otra oportunidad.

Sí era una bella mañana, la tranquilidad invadía el lugar y el suave refulgir del sol cubría todo, aquel era un momento muy relajante para la pelirosa, pero como todo en la vida. O en la muerte, nada es para siempre y aquel instante no fue la excepción.

Un estruendo se escuchó acompañado de fuertes maldiciones y estridentes risas infantiles. Sakura como cualquier kunoichi experimentada, se levantó de golpe y se colocó en posición de defensa esperando lo peor.

Ella esperaba algún animal enorme u otra cosa, pero en su lugar se topó con un hombre imponente. Alto y fuerte, peinado curiosamente en picos donde tenía cascabeles atados en las puntas, su rostro se mostraba amenazante y era surcado por una cicatriz vertical desde su frente hasta su cuello, su ojo derecho era cubierto por un parche negro.

Vestía un kimono negro y sobre el mismo una especie de capa blanca. Lo curioso era que en su hombro izquierdo sobresalía una mata de algo peludo y rosa.

La "bola de pelos" (recién denominada así por Sakura) en realidad era la cabeza de una niña, pues se dio cuenta está alzó el rostro y comenzó a reír.

Sakura parpadeó sorprendida eran un curioso dúo esos dos.

—Jajaja Ken-chan te dije que ese no era el camino—dijo la niña alegremente mientras pinchaba con su dedo la mejilla izquierda del hombre.

Sakura por un segundo temió por aquella vida infantil y considero el ir a salvar a la pequeña, pero la cara de fastidio de él la disuadió de hacerlo.

—Silencio Yachiru —ordenó el con voz fuerte causándole un escalofrío a la pelirosa.

—Mira Ken-chan —dijo la niña señalando a la ex kunoichi.

Sakura volteó hacia atrás creyendo que no era ella a quién la niña se refería. El sujeto llamado "Ken-chan", se acercó a ella y al ser Sakura mucho más baja que él se tuvo que agachar y con los ojos entrecerrados la miro fijamente.

—Eh...

—Eres igual a Yachiru, pero en versión adulta—dijo él.

Sakura lo miro curiosa y luego a la pequeña y descubrió que efectivamente ambas eran parecidas, incluso podían pasar por hermanas.

—Pregúntale Ken-chan —dijo la pequeña alegre mientras daba fuertes palmadas en la cabeza y el la fulmino con la mirada.

—No —dijo tajante.

—Buuu que mal —dijo la niña con un puchero —entonces yo lo haré —exclamo y en un ágil movimiento se bajó del shinigami y miro a Sakura. — Oye versión adulta me mi pero que no soy yo.

A Sakura le escurrió una gota en la nuca estilo anime.

— ¿Qué sucede peque?

— ¿Sabes cómo llegar al Gotei 13? Es que Ken-chan —señaló con su pequeña mano al hombre— se perdió de nuevo y todo por no hacerme caso.

—Lo siento, pero no puedo ayudarte. Sólo llevó una semana aquí y aún no conozco bien los alrededores.

—Ah bueno, ni modo.

Entonces Sakura noto que la mano de Yachiru tenía una cortada, automáticamente tomo su mano. Kenpachi al ver esto sujeto con fuerza el brazo de Sakura creyendo que lastimaría a su teniente.

Yachiru salto hacia atrás y observó a la chica resistir la fuerza de su capitán y como ella fácilmente se zafaba.

—Wow eres fuerte —dijo con los ojos brillantes— y sólo eres del Rukongai, incluso los que han jugado con Ken-chan no siempre soportan su fuerza.

Sakura noto que tenía razón, ese hombre poseía una enorme fuerza.

—No digas tonterías Yachiru —dijo el burlón y Sakura frunció el ceño— está sólo es una mocosa débil que por un instante tuvo suerte.

Débil.

Esa palabra que se había convertido en su tabú resonó una y otra vez en su mente.

La irá brotó en ella, alzó el rostro y lo miro desafiante.

—Así que suerte —susurro ella y lo miro con una sonrisa arrogante marca Uchiha—lo siento pero yo no creo en la suerte.

Se concentró y por primera vez desde que llegó al Rukongai trato de enfocar su chakra en su puño y para alegría de ella funcionó.

Respiro profundamente y sin dudar lanzó un fuerte golpe en el pecho de él, la reacción fue inmediata. El salió volando varios metros y al final se estrelló contra un árbol rompiéndolo en el acto.

Sakura se sintió satisfecha, hacía tiempo que no descargaba su irá de ésa manera.

—Sólo tiene unas cuantas costillas rotas, le recomiendo que vea a un médico — dijo en voz alta segura que la escucharía y se giró dispuesta a irse.

Sus pasos fueron detenidos por la suave risa de Yachiru, la pelirosa se giró y la miro desconcertada.

—Ken-chan es muy fuerte, el no caerá por un golpecito como ese y no debiste hacerlo ahora él va a querer jugar contigo —dijo la niña con los ojos brillantes.

— ¿Jugar?—pregunto Sakura.

Una sombra apareció tras ella y antes de que pudiera reaccionar un puño golpeó su estómago y la lanzó contra el río, jadeo en busca de aire y tambaleante se levantó del agua, mordió sus labios se había roto una costilla, inmediatamente comenzó a emanar chakra curativo y comenzó a tratar su herida.

Su mirada se clavó en la de Zaraki y la sonrisa homicida de él le causó un mal presentimiento.

—Gran fuerza, reflejos normales y además por lo que veo sabes curar —dijo el capitán con emoción— ha pasado tanto tiempo desde que alguien del Rukongai logró sorprenderme, espero que nuestra pelea sea divertida.

La pelirosa por reflejo salto hacia atrás logrando esquivar una estocada producida por una desgastada katana, concentró chakra en sus pies y comenzó a correr sobre el agua.

—Genial —chilló la voz de Yachiru desde un punto lejano.

—Tú velocidad también es buena —dijo una voz y cuando volteó a su izquierda lo vio junto a ella corriendo sobre el aire.

Su sorpresa fue inmensa provocando su descuido, la katana cortó su brazo derecho obligándola a detenerse, rápidamente cerro la herida y lanzó un golpe al suelo destrozándolo por completo, aprovechó la distracción y salió huyendo de ahí.

Se quedó dos horas en la rama de un árbol esperando que fuera seguro salir para poder regresar y cuando pensó que era el momento justo, bajo y comenzó a caminar mientras vigilaba su alrededor.

Su espalda chocó con algo y por un instante creyó que era un árbol hasta que una voz la convenció de lo contrario.

—Una pelea no es divertida sí uno de los contrincantes huye —dijo Kempachi.

Sakura lentamente giro el rostro y al verlo maldijo en voz baja.

— ¡ESPERE!—grito ella al ver que él estaba por atacarla de nuevo.

— ¿Qué quieres?—pregunto el fastidiado.

—No quiero pelear con usted.

—Pues entonces no debiste golpearme mocosa.

—Eso se lo merecía, usted me ofendió.

Zaraki chasqueo la lengua y nuevamente alzo la katana contra ella, pero.

— ¡TAICHOU!— grito una voz masculina.

—Mierda —susurro él y miro asesinamente al shinigami calvo que había llegado— ¿qué quieres Ikkaku?

El chico retrocedió al ver la mirada homicida de su capitán.

—La reunión empezó hace más de una hora y el soutaichou exige su presencia.

—Dile a ese anciano que ahora estoy ocupado.

El shinigami lo miro confundido, giro el rostro y frente a su capitán vio a una chica de cabellos rosas (que curiosamente le recordaban a cierta niña), y ojos color esmeralda, llevaba puesto un kimono azul. Observó como ella sostenía uno de sus brazos y al ver su ropa manchada de sangre supo que podría estar herida, se giró de nuevo y vio la katana de su capitán desenfundada. Suspiro, ahora entendía todo.

—Taichou, incluso para usted no es buena idea pelear con las almas del Rukongai. No sirven para pelear son débiles.

Sakura se acercó lenta y silenciosamente al chico calvo y de repente. ¡ZAZ! Lo golpeó en la cabeza provocando que cayera de boca contra el suelo.

—Débil —susurro ella con irá.

El shinigami sobó su cabeza y se levantó de un salto plantándose frente a ella.

—Maldita. ¿Cómo te atreves? —Dijo furioso y su capitán soltó una carcajada— espera un segundo, ¿cómo rayos puedes ser tan fuerte?— pregunto incrédulo al notar que ella casi lo noquea.

—Jajaja está mocosa es muy fuerte.

—Ken-chan la ha elegido para que juegue con él está vez —dijo Yachiru saliendo de quién sabe dónde— mi versión adulta que no soy yo, ha podido soportar los golpes de él. ¿No es genial bola de billar?— exclamo ella emocionada y con los brazos extendidos hacia arriba.

Ikkaku la fulmino con la mirada y comenzó a correr tras ella mientras intentaba golpearle la cabeza con su katana aún enfundada.

—Mi día no puede empeorar —pensó Sakura mientras se dejaba caer en el suelo y se resignaba a ser perseguida por ese loco que quería luchar con ella.

—Pero taichou —dijo Ikkaku deteniendo la carrera y mirando a su capitán—ella no es shinigami sólo es una simple alma y aunque sea fuerte el soutaichou no dejara que peleé con ella.

Kempachi cerró los ojos y comenzó a analizar las palabras de su subordinado.

—Tienes razón —dijo molesto.

Suspiro de alivio por parte de Sakura.

—Así que creo que no tengo opción.

La felicidad invadió de nuevo a Sakura al pensar que tendría su tranquila vida de vuelta, pero está no duro mucho pues sintió como alguien la alzo y cargo como si fuera un saco de patatas, parpadeo confundida y vio que ese loco del parche la llevaba sobre su hombro.

— ¡¿QUÉ HACE?! ¡BAJEME!— exigió ella mientras intentaba que la soltara.

Ikkaku observó incrédulo a su capitán en cambio Yachiru río emocionada y salto al otro hombro del capitán. Un segundo después este salió corriendo a pasó shumpo de ahí con ambas pelirosas a cuestas.

— ¡IKKAKU GUÍAME A LA REUNIÓN! —ordenó y el aludido obedeció.

Veinte minutos después atravesaron la gran muralla blanca que Sakura había visto días antes, el capitán corría a través de los tejados hasta que llegaron a una puerta blanca que decía en la parte superior: "Primer Escuadrón."

Cruzaron un largo pasillo y entraron de golpe a una enorme habitación.

La ex kunoichi miro a todos los presentes y estos la miraban a ella curiosos, nuevamente el la alzo y bruscamente la lanzó al suelo frente a un anciano de larga barba. Ella sobó su hombro que había recibido el impactó y se quedó sentada en el suelo mientras lo hacía.

—Quiero que la dejes convertirse en shinigami para que pueda pelear con ella —dijo Zaraki de repente al soutaichou.

Todos los presentes lo observaron incrédulos incluso Sakura.

— ¡¿QUÉ?!— grito la mayoría al unísono.

—Sería conveniente que me diera una excelente razón para ello —dijo el soutaichou.

El capitán del onceavo escuadrón soltó una gran carcajada y lo único que dijo fue:

—Porque es fuerte y quiero una buena lucha con ella.

Sakura siempre creyó que nunca encontraría a nadie más loco que Gay, pero ante ella se encontraba un hombre más loco que él y Rock Lee juntos. Sí, en definitiva su día sólo había empeorado.

Bueno aquí termina el capítulo, como ven paso algo mega inesperado jajajaja apuesto que no se lo esperaban. Si lo se los he dejado con curiosidad.

Espero les haya gustado y no olviden dejar muchos comentarios para saber su opinión.

Quisiera invitarlos a leer mis demás historias:

"Un shinobi y una maga" y "El error de Edward Cullen en Brasil" ambas están en el clímax. Bueno dejo la publicidad. Hasta la próxima semana. Bye bye.