Bueno para alegría de muchos y desgracia de otros regrese al maravilloso y encantador mundo de los fics.
Lo se fueron muchísimos meses de ausencia y apuesto que casi todos creyeron que abandonaría mis historias pero obvio no yo siempre las termino.
En realidad tengo fuertes motivos por los cuales me ausente.
El primero y más importante mi abuelita falleció, la persona que me crio, una pérdida muy dolorosa para mí.
La segunda es que empecé una relación y ya saben que cuando uno se enamora anda en las nubes y por desgracia terminamos y ya saben el dolor y todo eso.
La tercera tengo un trabajo de 24x24, imagínense todo el día trabajar y cuando sales solo quieres descansar y eso te impide hacer más que eso y obligaciones del hogar.
La cuarta mis asuntitos legales que les comente tenia y para mi desgracia aun no se resuelven y por último que no tenía idea de que escribir, todas estas situaciones me agotaron tanto física como mentalmente dejándome en un completo bloqueo.
En verdad lamento no haber actualizado y ofrezco mis más sinceras disculpas a todos los que siguen estas historias, de verdad espero seguir contando con su apoyo, sin más los dejo con el capitulo.
Espero lo disfruten.
CAPITULO 11: UN EXTRAÑO ENCUENTRO.
La enorme puerta de madera se alzaba imponente frente a ella, miro a ambos lados verificando que no hubiera nadie y al confirmarlo sonrió.
—Kage bunshin no jutsu — exclamó y frente a ella apareció otra Sakura. — Regresa el escuadrón y toma mi lugar, si sucede algo revierte el jutsu y yo regresaré inmediatamente.
La otra peli rosa asintió y a paso shumpo regreso.
Canalizó chackra en sus pies y escalo rápidamente la pared, después del incidente de Jidanbou con los rioka, la puerta había quedado sin guardián; algo muy estúpido creía ella, pero en ese instante lo agradecía si no pues no podría cruzarla.
Lo admitía estaba siendo realmente temeraria al salir y más cuando habían tres taichous que estaba segura la querían muerta, además estaba dejando sólo su escuadrón bueno sólo sólo no, estaba un clon de ella pero aún así final de cuentas sólo.
Ella sólo quería ver que Kaori y Eita estuvieran bien pues después de convertirse en shinigami no los había visto además que necesitaba entrenar y qué mejor lugar que en los bosques del rukongai pues con el caos que había nadie podría imaginar que ella estaría ahí.
—Sabes mi nombre y por ende activas el shikai, pero eso no significa que ya seas buena. Aun no sabes pelear bien usándome.
Habían sido las palabras de su zampakuto y en eso ella le daba la razón, así que por eso se encontraba de camino al rukongai.
Se colocó una capa blanca encima ocultando así su zampakutuo y su uniforme de shinigami, recorrió rápidamente las calles del rukongai. Tardó un par de minutos en llegar a la vieja choza donde vivió un tiempo, fue recibida por una llorosa Kaori y un sorprendido Eita, charlaron un par de horas y con la promesa de regresar pronto se marcho a los bosques que estaban en el corazón del rukongai dispuesta a entrenar.
Eita le dijo que usualmente ese lugar estaba desolado y que ahí nadie la encontraría ni molestaría.
Un sentimiento de nostalgia la invadió, pues esos bosques eran casi idénticos a los que rodeaban su amada Konoha era un lugar muy hermoso y lleno de vida realmente no entendía como un lugar así podía estar tan desolado.
Entonces hizo lo que hace mucho no hacía comenzó a saltar de rama en rama como solía hacerlo cuando estaba viva.
Había extrañado esa sensación, entonces decidió que aquél sería su nuevo lugar favorito, sería su secreto, iría ahí cuando lo necesitara, ahí entraría.
Aquel bosque había sido un buen descubrimiento para Sakura, aunque era una lástima que no estuviera tan desolado cómo creía.
Se detuvo en la rama de un árbol y se escondió en las hojas del mismo, pues una presencia extraña la había alertado.
Rápidamente se quitó la capa y la dejó en la rama si no sólo le estorbaría sujetó el mango de su katana y agudizó sus sentidos en espera de cualquier cosa pero solo oía el susurro del viento contra los árboles, algunos animales y el fluir de un río a la lejanía, suspiró se estaba volviendo paranoica agarró la capa bajó hasta el suelo aterrizó grácilmente y cuándo se incorporó una voz la sorprendió.
—Oh una visitante, es extraño pues nadie viene por aquí.
En un segundo tiró la capa suelo y desenfundó su katana se giró a ver al dueño de la voz y al hacerlo se quedó congelada.
A menos de 3 metros había un joven muy apuesto de brillantes y sedosos cabellos azabaches del cual unos mechones caían por sus mejillas enmarcando su rostro y sobre su hombro derecho una larga cola de caballo.
Su piel era de un encantador color crema, y sus ojos tan oscuros como la noche misma, su mirada era profunda y al mismo tiempo amable, a pesar de las ojeras que había bajo ellos no se disminuía la belleza masculina que poseí ía un sencillo kimono color azul marino y unos pantalones negros con sandalias del mismo color en su cuello portaba un collar de metal del cuál colgaban tres círculos.
Sin embargo lo que la sorprendió no fue lo puesto que era él, ni tampoco aquel abanico color rojo con blanco bordado en su kimono que ella conocía perfectamente; no, lo que le sorprendió fue que se azabache era idéntico su ex compañero.
Su cerebro rápidamente proceso todo y mientras inner se desmayaba de la impresión, ella sólo pudo balbucear dos palabras.
—Uchiha Itachi—susurro aún incrédula de lo que sus ojos veían.
—Vaya me reconoces aunque es la primera vez que nos vemos en persona— exclamó él.
Su semblante se volvió frío y calculador aferró su katana y se colocó en guardia, pero entonces recuerdos de su vida llegaron y con ello la resolución de que Itachi no era malo.
Si, había asesinado a su clan, ah y se había unido a akatsuki y también había perseguido a Naruto para extraerle el Kyubi pero no era malo, pues lo había hecho todo con el fin de proteger Konoha.
Sacudió la cabeza y aunque sabía que era mala idea enfundó de nuevo su katana y avanzo un par de pasos hacia él, en cambio el se giro y comenzó a caminar.
—Vivo cerca de aquí ahí podemos platicar más tranquilos— dijo él y ella lo siguió.
Cada vez se adentraban más en el bosque, por un segundo pensó si había sido buena idea seguirlo hasta que vislumbró un claro y en el una pequeña casa de madera la cuál a pesar de parecer humilde se veía bastante resistente.
Al llegar a la casa el azabache fue recibido por una mujer muy bella de largos y negros cabellos al igual que sus ojos.
—Me alegro tanto que estés bien — exclamó ella mientras lo abrazaba firmemente.
—Sentimos una energía y nos preocupamos— dijo a llegar otra bella mujer pero esta era de largos cabellos rojizos.
Ambas vestían kimonos pero en distintos colores y más femeninos que el de Itachi.
—Sólo me encontré con alguien— respondió él mientras la mujer de cabellos negros lo soltaba.
Ambas se giraron y algo perplejas la observaron.
—Una shinigami— dijeron al unísono.
Sakura ladeo la cabeza confundida la mujer de cabellos negros se parecía a Itachi y la pelirroja le recordaba vagamente a Naruto.
—Extraño— dijo la voz de su zampakutuo mientras trataba de que inner reaccionara.
—Haruno-san,ella es mi madre Uchiha Mikoto y ella es Uzumaki Kushina— dijo Itachi— Oka-sama, Kushina-san, ella es Haruno Sakura.
Un silencio incómodo se hizo presente ambas mujeres la observaba fijamente con los ojos entre cerrados y Sakura sólo sonreía nerviosa,
—Ella era compañera de Sasuke y Naruto— añadió el Uchiha.
— ¡¿EH?!— Gritaron las dos.
— ¿Conoces a Sasuke-kun?— preguntó Mikoto.
— ¿Cómo está Naruto-ttebane?— interrogó una emocionada Kushina.
—Por kami qué linda es— añadió Mikoto mientras pellizcaba sus mejillas.
—Tu cabello es rosa. ¡ROSA! Pero se te ve bien y es tan suave ttebanne— dijo la pelirroja mientras sujetaba el cabello de Sakura.
Itachi sonrió levemente y creyó que era mejor salvar a Sakura.
— ¿Porque no entramos y bebemos un poco de té?— Dijo él y la ojijade lo miró agradecida.
Un par de minutos después, la pelirrosa se encontraba dentro de la humilde casa con una taza de té en frente y unas cuantas galletas. Mikoto carraspeo de repente atrayendo la atención de todos y destruyendo sepulcral silencio.
—Así que Sakura-san ¿Tú eras compañera de nuestros hijos?— Preguntó ella.
—Así es —respondió ella al recobrarse de la sorpresa por haber conocido a las madres de sus ex-compañeros.
—Pero me sorprende qué estás muerta.
—Para mí es una sorpresa mayor el encontrarlos a ustedes tres.
—Pero faltan dos más —dijo Kushina con una gran sonrisa marca Naruto.
La pelirosa la miró confundida y Kushina al notarlo decidió responder a la pregunta no formulada.
—Lo más seguro es que los conozcas o quizás sólo a uno de ellos. Jiraiya uno de los tres sannin y Rin ella era compañera de Hatake Kakashi.
— ¡¿QUE?!— Gritó sin poder evitarlo provocando risas en ambas mujeres.
¿Jiraiya estaba ahi? ¿En verdad? ¡INCREIBLE!
—Sakura-san quizás sea imprudente, pero porque no nos cuentas cómo fue que llegaste a este mundo. Obviamente moriste pero la pregunta es, ¿cómo?— Pregunto de repente un serio Itachi.
—Y si quieres podrías contarnos cómo te convertiste en shinigami — añadió una curiosa Mikoto.
La pelirrosa agachó el rostro y su semblante se volvió triste, sus manos se convirtieron en puños mientras se obligaba a no llorar alzo nuevamente el rostro y los miró a los 3 los cuales la veían curiosos.
—Es una larga historia —dijo ella de repente —pero si en verdad quieren saberlo se los diré. Había discutido anteriormente con Sasuke-kun y digamos que las palabras que me dijo calaron muy dentro de mí y no lo soporte así que salió huyendo a los bosques, sin embargo fue un gran error porque ahí fui atacada por ninjas renegados; creo que ellos tenían un fuerte resentimiento hacia los shinobi de nuestra aldea pues en cuanto supieron que era una kunoichi de Konoha me atacaron sin dudar. Al ser ellos más me fue imposible poder enfrentarlos, morí desangrada, lo último que recuerdo es el reflejo de la luna atravesando las ramas del árbol de cerezo bajo el cual estaba era una noche fría.
Después de eso fue como si despertará de un sueño y cuando lo hice noté que ya no estaba en Konoha una pequeña niña y un joven me dijeron que estaba muerta no quise creerlo al principio pero mis recuerdos volvieron y supe que era cierto así que al final lo acepté.
Para mí se convirtió en una nueva vida en un mundo donde no había guerra pero esto no duró mucho pues un día sin querer me encontré con el capitán del escuadrón 11 y termine peleando con él y antes de terminar el día convertí en shinigami y aquí me tienen, eso es todo.
Los tres la vieron sorprendidos, pero la primera en reaccionar fue Mikoto la cual se echó a llorar fuertemente.
—Oh Sakura-san — gimoteo ella mientras Kushina la consolaba — por favor perdona a Sasuke-kun. Estoy segura que él nunca imagino que tú morirías, por favor perdónalo — suplicó mientras tomaba las manos de Sakura.
Ella parpadeó confundida y rápidamente le respondió a la pelinegra.
—Por supuesto qué no lo culpo Mikoto-san, yo jamás he creído que fuera su culpa. Es más le estoy infinitamente agradecida a él, pues ahora tengo una nueva vida, una vida donde podré demostrar a todos que soy más fuerte de lo que jamás creyeron. Que ya no soy aquella Sakura débil sino una nueva Sakura. Así que por favor no llore — dijo la chica con una leve sonrisa y Mikoto sorprendida por sus palabras asintió firmemente.
—Por favor déjame recompensarte — exclamó de repente Mikoto.
—No se preocupe, no tiene porqué hacerlo.
—Pero quiero hacerlo, debe haber algo que pueda hacer por ti.
—Sakura- san, Oka-sama tiene razón, ya sea de manera directa o indirecta Sasuke-kun es culpable de que éste en este mundo. ¿De verdad no hay nada que nosotros podamos hacer por usted? —Pregunto él con los ojos clavados en ella.
La ojijade suspiró derrotada, pues ella mejor que nadie sabía lo tercos que podían ser los Uchiha y sabía que nada ni nadie los haría cambiar de opinión así que algo renuente a aceptar la oferta.
—De acuerdo Mikoto-san, si eso la hará sentir mejor aceptó su oferta. Aunque no tengo idea de en qué podría ayudarme.
—Bueno cuando algo suceda sin importar que sea, no olvides que nosotros te ayudaremos cuando lo necesites.
—Se lo agradezco mucho.
—Entonces — dijo Kushina — ¿qué te trajo hasta estos bosques? Es raro ver a alguien aquí.
—En realidad un alguien me dijo que este lugar era perfecto para entrenar, pues nadie se acerca aquí.
— ¿Entrenar? — Pensó Mikoto y su rostro se iluminó — eso es, ya sé qué haré. Te ayudaré a entrenar así te recompensare.
Sakura la miró perpleja ante sus palabras pero antes de que pudiera decir algo Itachi también hablo.
—Es una buena idea — apoyó con el rostro pensativo. —Aunque tengo, como yo soy el hermano mayor de Sasuke-kun, será pertinente que sea yo quién te ayude.
—No es necesario no quiero molestar.
—Tonterías no es ninguna molestia — dijo la matriarca de los Uchiha.
Sakura estaba por replicar de otra vez pero la voz de una inner recién despertada la detuvo.
— ¡ESTAS LOCA! —Le replico su yo interior. —Tienes que aceptar, esta es una gran oportunidad, sabes también como yo que los Uchiha son expertos en el genjutsu y quién mejor que un maestro experto en ilusiones para que aprendas a defenderte de Aizen. Si ya sé que el genjutsu no es igual a la habilidad de la zampakuto de tu capitán, pero a final de cuentas son ilusiones y pues es casi lo mismo no pierdes nada con intentarlo chance y te hagas más fuerte aunque con un Uchiha como maestro eso está asegurado.
—Pero inner aun así no creo que sea buena idea.
—Oh vamos acaso ya olvidaste todo lo que leímos sobre el en esos documentos clasificados que encontramos en la oficina de la quinta —dijo con los ojos entrecerrados.
—Eh... Bueno no pero...
—Entonces te lo repetiré para que veas lo tonta que serás si desaprovechas esta gran oportunidad.
Respiro hondo y se preparo para dar un gran discurso y cual libro de biblioteca recito.
—Uchiha Itachi, un poderoso shinobi, graduado de la academia ninja a los 7 años, chunin a los 9 años y capitán de un escuadrón ambu a los 13 años.
Experto en Taijutsu, a pesar de no ser especialista en él, estando a la par de Gay-sensei, su velocidad también muy notable. Usuario del elemento fuego y del elemento agua, experto en Kenjutsu, Fūinjutsu y Bukijutsu.
Analítico y perspicaz, pudiendo deducir el funcionamiento y debilidades de las técnicas.
Su dojutsu el Mangekyō Sharingan una de las evoluciones del Sharingan, lo ha desarrollado y dominado perfectamente, logrando utilizar tres jutsus de gran alcance.
Con su ojo izquierdo utiliza el Tsukuyomi, un poderoso genjutsu que le permite usar una tortura hacia los oponentes, lo que parece como días en realidad son solo segundos.
Con su ojo derecho puede usar el amaterasu, un ninjutsu que crea inextinguibles llamas negras, las cuales pueden convertir a su objetivo en cenizas.
Y por último el Susanoo el cual le permite crear un humanoide espiritual, esta entidad lucha en lugar de el y lo protege ante los ataques del exterior, haciéndolo esencialmente invencible.
Viéndolo de esa forma era una buena oferta además inner tenía razón ilusiones son ilusiones ya encontraría la forma de que él entrenamiento con Itachi la ayudara a contrarrestar el efecto de la zampakutuo de Aizen.
—Está bien, aceptare —dijo ella con una sonrisa.
Después de despedirse de una emocionada Kushina y una alegre Mikoto, Sakura se marchó junto con Itachi a una parte del bosque alejada de la pequeña casa.
Ambos se sentaron bajo un árbol a petición del azabache pues al parecer él quería hablar con ella antes de comenzar con el entrenamiento.
—Entonces Sakura-san me dirás ¿porque de repente aceptaste la propuesta?
La pelirrosa lo miró sorprendida no esperaba qué él lo notara, al parecer Itachi era demasiado perceptivo.
Clavó la vista en el suelo nerviosa dudando entre decirle o no la verdad, al final decidió decirle después de todo ¿que habría de malo en decirle? Además necesitaba contarle a alguien si no se volvería mas loca de lo que alguien podía estar con dos voces dentro de su cabeza, e Itachi parecía alguien de confianza.
—Bueno lo que sucede es...
Y así la pelirrosa le contó absolutamente todo a Itachi, desde como por consecuencia de un capitán obsesionado por la batalla se convirtió en shinigami (más de fuerza que de ganas había que añadir), hasta el momento en que fue a visitar a Kaori y Eita donde el rubio le mencionó sobre el bosque en el que se encontraban ahora.
Itachi por su parte permanecía con el rostro inexpresivo como era usual en los Uchiha, Sakura por un segundo creyó que la veía como una loca porque inclusive le había contado sobre la existencia de su otra yo y como ésta está obsesionada con el espíritu de su zampakuto, quizás después de todo no fue buena idea, estaba por disculparse con él y marcharse cuando él habló.
—Parece que estás metida en unos cuantos problemas —dijo él con voz serena— sinceramente no creo que puedas salir de eso tan fácilmente, pero como Oka-sama ya te prometió, nosotros te ayudaremos en lo que necesites.
—Pero es peligroso para ustedes.
—No te preocupes por nosotros, si algo sucede sabemos defendernos después de todo aún conservamos nuestras habilidades shinobi.
La oji jade sonrío más tranquila pues no le sorprendía que ellos aún tuvieran sus habilidades.
— ¿Puedo preguntar algo? —Dijo ella y él asintió —si aún conservan sus poderes, ¿porque no se convirtieron en shinigami?
El ojinegro suspiro y clavó la vista en el cielo sobre ellos, su expresión se volvió pacífica y sus ojos adquirieron un brillo peculiar.
—Pasamos toda una vida en batallas donde cada segundo nuestra vida estaba en riesgo, éramos sólo armas que servían a otros. Siempre peleamos por el bienestar de la aldea y al final morimos cumpliendo ese objetivo, no nos arrepentimos después de todo fue nuestra lección, fuimos orgullosos shinobis de Konoha hasta el final. Al llegar aquí nos encontramos con un nuevo mundo, un mundo dónde no éramos shinobis, ni tampoco teníamos que luchar sólo éramos un grupo de almas más en este lugar. Decidimos entonces tener una vida tranquila sin preocupaciones, todo había sido borrado era un nuevo comienzo para nosotros y por ello nos quedamos en este bosque porque si alguien llegaba a saber que teníamos esa clase de habilidades al igual que tú nos obligarían a convertirnos en shinigami y nuevamente entraríamos en el bucle de las batallas y no tendríamos la paz que tanto anhelábamos.
Ella lo miró perpleja, estaba segura que era la primera vez que un Uchiha hablaba tanto.
Aún así lo comprendió después de una vida de batalla lo menos que un shinobi podía tener después de la muerte era una eternidad tranquila y sin preocupaciones, cómo lo envidiaba ella pudo vivir como él sin preocupaciones, pero era tarde, ahora era una shinigami sin embargo a diferencia de cuando fue una kunoichi esta vez sería más fuerte.
Ella protegería, no sería protegida.
—Lamento que mi presencia aquí haya alterado su tranquilidad, no era mi intención espero que puedas perdonarme— exclamó ella con una profunda reverencia hacia él.
—Demasiada tranquilidad puede resultar aburrido, así que no te preocupes —respondió él restándole importancia aliviando un poco a la pelirrosa.
—Está bien, supongo —susurro.
—Por lo que me has dicho, aquel hombre de Aizen utiliza técnicas parecidas a las que empleamos nosotros los Uchiha, sin embargo a pesar de ser ilusiones también son totalmente distintas pues la diferencia es que las de él no se pueden disipar. Aún así un concepto básico es que toda técnica tiene un punto débil y es exactamente el mismo que tiene el sharingan. Sólo debes evitar verla sin embargo el no ver a tu enemigo o lo que hace frente te costara la vida, deberás aprender a pelear sin tu sentido de la vista, dependiendo sólo de los otros 4.
—Suena más fácil de lo que es — dijo ella y él asintió —pero lo haré después de todo no tengo opción y además no tengo mucho tiempo.
—Te llevaremos a un lugar el cual es otra. Oka-sama será quien te envié ahí, aunque no lo parezca ella era una poderosa kunoichi y al ser una Uchiha también posee el sharingan, eso es algo que sólo Otou-sama y yo sabemos. Ella se especializa en el kamui, una técnica del mangekyo sharingan, la cual le permite al usuario transferir cualquier cosa, persona o a si mismo a otra dimensión. Ahí el tiempo pasa más lentamente ese será tu lugar de entrenamiento.
Sakura escuchaba todo con gran fascinación pues jamás imaginó que aquella mujer de cabellos azabaches y expresión amable fuese una poderosa Uchiha, en verdad había tenido suerte de toparse con ellos.
—Primero que nada hay que saber tu naturaleza de chakra estoy seguro que al ser la discípula de la quinta hokage jamás pensaste en esto —dijo él y al ver la mirada perpleja de la chica supo que era cierto.
Con su mano atrapo una hoja que caía en ese instante de la rama más alta del árbol, se la entregó a Sakura y ella confusa la tomo.
—Usualmente se utilizan papeles especiales para esto pero nosotros no contamos con ellos, así que utilizaremos una hoja obteniendo los mismos resultados. Canaliza tu chakra en ella mientras imaginas los 5 elementos existentes la hoja reaccionara en resonancia con tu chakra te mostrará tu elemento pertinente.
La pelirrosa hizo lo que el chico le indicó, segundos después ambos vieron como la hoja se mojaba, Itachi tuvo una corazonada así que sin dudar le entregó otra hoja a la chica y le indicó hacer lo mismo pero esta vez sin sólo pensando en cuatro elementos sin contar el agua.
Entonces algo increíble sucedió la hoja se quemó y las cenizas de la misma quedaron en la palma de la pelirrosa, ella jadeó sorprendida y con los ojos aún como platos miró Itachi en busca de respuestas.
—Es muy raro que esto suceda, pero ahora no cabe la menor duda tienes afinidad a dos elementos y aunque parezca imposible son elementos totalmente opuestos el agua y el fuego.
La mente de Sakura era un total caos, era imposible se repetía una y otra vez ella no podía tener ese potencial algo sumamente increíble.
Por su parte inner y su zampakuto entraron en shock por la sorpresa por consiguiente ambos cayeron al suelo desmayados sin parecer que fueran a despertar pronto.
— Creo que es algo muy curioso, quizás la energía espiritual que has desarrollado en este mundo tenga algo que ver, o quizás solo sea el destino, estoy seguro que jamás hubo alguna shinigami como tú, toda una prodigio — dijo el azabache alabando la pelirrosa.
Con su mano derecha pellizco fuertemente su mejilla pues creía que todo era un sueño, pero el dolor la convenció de lo contrario estaba despierta, sumamente despierta.
Aquello era un milagro o como Itachi decía sólo una cosa del destino
Se levantó de un brinco y con una gran determinación y emoción se dirigió el azabache.
—Gracias, sin ti jamás lo hubiera averiguado en verdad te lo agradezco— exclamó ella con una sonrisa deslumbrante.
—Sera un camino largo y tendrás que esforzarte al máximo, pero al final verás que valdrá la pena. Ahora regresemos es hora de comer y debemos hablar con mi Oka-sama, es pertinente que esta misma tarde empiece tu entrenamiento en esa dimensión pues como bien dices sólo tienes 3 días antes de la ejecución de esa chica.
Ella asintió fervientemente y mientras mentalmente golpeaba a los dos habitantes de su mente para que despertaran, siguió a Itachi de nuevo a la casa.
A lo lejos vislumbro a cierto sannin pervertido y como una niña de cabellos castaños lo regañaba, al parecer el peliblanco había estado acosando a varias chicas del pueblo colindantes bosque
Sakura suspiró y negó suavemente algo le decía que su breve estancia en esta casa sería muy entretenida.
Aquí termina el capítulo de hoy ah y tranquilos que la otra semana si habrá actualización tengo al menos 2 capítulos mas escritos de todas mis historias.
Sé que muchos no se lo esperaban y a puesto que más de uno se cayó de su silla de la impresión jajaja, también se que Mikoto no posee esa habilidad pero modifique eso por que es necesario, bueno como vieron la pelirosa se topo con las madres de sus mejores amigos jejeje.
El entrenamiento inicia, Sakura descubrió sus nuevas habilidades y con ayuda de Itachi las desarrollara, no se pierdan el próximo capitulo donde su zampakutuo finalmente será revelada. Espero sus comentarios tanto bueno como malos, hasta la próxima semana bye bye.
