En verdad lamento no haber actualizado, se que dije que sería hace una semana pero me fue imposible les ofrezco mis más sinceras disculpas en compensación este es uno de los capítulos más largos que he escrito de esta historia, sin más los dejo con el capitulo.

Disfrutenlo.

CAPITULO 12: La verdad de Aizen.

Era un lugar muy curioso y extraño a la vez, el cielo era color rojo algo poco usual, bajo este 5 enormes montañas al pie de ellas el suelo era rocoso y la tierra infértil, no había rastro de naturaleza alguna.

Sentada en posición de loto había una bella chica de largos cabellos rosas, vestía unos pantalones ninjas negros ajustados con sandalias del mismo color y una blusa roja sin mangas con un largo cierre blanco atravesando el frente. Sobre sus rodillas se encontraba una katana de mango color violeta, frente a ella un apuesto azabache sentado también en posición de loto, vestía pantalones y camisa ninjas negros con sandalias azul marino, su cabello estaba sujeto en una coleta baja que caía a través de su espalda. Ambos permanecían con los ojos cerrados, de repente el los abrió y se levantó, un segundo después la chica lo imitó.

—Es hora —dijo de repente y ella asintió.

Dio un paso al frente, la sujetó firmemente del hombro derecho y entonces ambos sintieron ese molesto retorcijón en el abdomen. Abrieron los ojos de nuevo y al darse la vuelta se vieron de pie frente a una pequeña casa de madera, en el alféizar de ésta habían 4 personas: Una pequeña de cabellos castaños, un hombre maduro de largos cabellos blancos, una mujer pelirroja y una mujer de cabellos azabaches.

En esta última se podía observar que sus ojos eran de un brillante color rojizo y como sus pupilas de una curiosa y extraña forma, ella parpado una vez y sus ojos dejaron de ser rojos, ahora eran negros.

Los dos se acercaron a la casa siendo recibidos por las dos mujeres.

—Has cambiado mucho —exclamo una alegre Kushina —estas más hermosa datebanne.

—Te has desarrollado muy bien Saku-chan—dijo el sannin con una sonrisa algo (bueno demasiado) pervertida.

La pelirosa solo sonrió en respuesta, claro qué había cambiado pues aunque para ellos sólo habían sido tres días para Itachi y ella había sido un año en esa dimensión.

Su apariencia ahora era distinta, su cabello antes corto ahora rozaba su cintura, su pecho también había crecido, sus caderas se habían ensanchado y su rostro dejó de tener esa forma infantil.

Sin mencionar el hecho de que se había vuelto más fuerte gracias a Itachi, podía manejar los elementos fuego y agua, su taijutsu y velocidad habían mejorado bastante así como su manejo con la katana. Eso junto con sus habilidades curativas y su fuerza sobrehumana la hacían una poderosa shinigami.

Había logrado dominar el shikai y con ayuda de inner había encontrado la forma de contrarrestar las ilusiones.

Rin se acercó a ella con algo en sus manos y con una sonrisa se lo entregó, era su ropa de shinigami, miro a Itachi y el asintió así que entró en la pequeña casa, atravesó un pasillo y en la última habitación entro y cerró la puerta.

Rápidamente se cambió amarró su cabello en una coleta baja dejando algunos mechones en enfrente pero dejando a la vista la marca del Byakogou, colocó su katana en su cintura su porta kunai junto a ella y en una pequeña bolsa que puso en la parte trasera de su cintura iba todo su equipo médico.

Salió de la habitación y mientras recorría el mismo pasillo se colocó aquella capa blanca esta la cubrió totalmente y oculto que era una shinigami.

Se acercó a los presentes e hizo una profunda reverencia.

—Les agradezco mucho todo su apoyo en este tiempo.

—No tienes porque agradecer era algo que debíamos hacer —dijo Mikoto.

—Puedes volver cuando quieras —dijo Kushina.

—Por supuesto que lo haré, lo prometo.

—Te estaremos esperando—dijo Jiraiya.

—Cuídate —dijo Itachi.

Ella asintió y sin decir más corrió a paso shumpo, atravesó rápida y silenciosamente el Rukongai saltó la barda que protegía el Seireitei, corrió a través de los escuadrones y finalmente llegó a donde se encontraba su clon. Entro en su habitación y se miró a sí misma.

—Bienvenida —dijo su clon y sin más revirtió el jutsu.

Una punzada golpeó su cabeza y todo lo que su clon vivió lo supo, en realidad no había pasado mucho, sólo habían ido a verla Ukitake-taichou y Kyoraku-taichou según sólo querían saludarla, pero en los recuerdos que tenía de su otra yo pudo ver que tanto el semblante de los dos como su actitud era diferente, algo planeaban lo supo al instante y estaba cien por ciento segura de que lo que planeaban era para rescatar a Rukia pero también estaba segura de que no le dirían nada.

Suspiró había algo más en torno a esa ejecución algo andaba mal, así que decidió visitar a ciertos capitanes quería decirles lo que ella sospechaba.

Se quitó la capa blanca y la dejó en su habitación, corrió el escuadrón 13 y al llegar una joven castaña la recibió.

—Quiero ver a Ukitake-taichou— dijo con voz fuerte y clara.

La chica la miro desconfiada pero ante la insistencia de la pelirosa no tuvo más opción que llevarla con su taichou.

Sakura lo encontró sentado en su habitación junto con Kyoraku, ambos bebían te y comían panecillos.

Al verla se sorprendieron tanto que se quedaron sin palabras.

—Buenos días—saludo ella cortésmente. — ¿Quién eres?— preguntó Kyoraku.

—Qué cruel, me ofende. Nos acabamos de conocer y ya se olvidó de mí—dijo ella con un toque de arrogancia (convivir demasiado tiempo con Itachi había tenido sus consecuencias.)— Aunque es natural que ahora me desconozcan, después de todo cambie demasiado en estos 3 días, pero ya que insisten me presentare de nuevo. Haruno Sakura.

— ¡¿QUE?!—Gritaron los dos incrédulos.

—Tú no eres Sakura-san —dijo el peliblanco.

—Lo soy, pero debido a un entrenamiento intensivo que tuve con un conocido mío, cambie físicamente, para mí fue un año y para ustedes 3 días.

—Eso es imposible— exclamó el castaño.

—No lo es, yo soy la prueba de ello.

Ukitake la observo fijamente tratando de hallar mentira en sus palabras.

—La energía que desprendes, esa combinación de chakra y reiatsu es igual a la que emana la Sakura-san que conocemos— dijo Ukitake mientras cerraba los ojos y al abrirlos de nuevo enfocó su mirada en ella y sonrió— si eres ella aunque luzcas diferente.

— ¿Estás seguro Ukitake?— preguntó el castaño.

—Si —dijo convencido y el otro capitán también sonrió.

—Bien, habiendo aclarado mi identidad hay algo importante que me gustaría decirles.

Ukitake asintió y la invitó a sentarse junto con ellos mientras le ofrecía un poco de té.

—Al igual que ustedes sé que hay algo más en torno a esta ejecución, así que me gustaría decirles algo que tal vez no crean y quizás me tomen por loca pero es cierto.

Ambos la miraron curiosos y esperaron a que continuará.

—Aizen-taichou está vivo—dijo de repente y ellos la miraron como si hubiera perdido la razón— sé lo que piensan, pero es verdad. Todo fue una ilusión creada por su zampakuto lo sé porque el día que hallaron su cuerpo yo estaba ahí y lo que estaba clavado en la pared no era su cuerpo, sino su katana.

— ¿Porque estás tan segura de ello? Es una acusación muy seria la que haces— dijo el peliblanco.

—Porque la habilidad de su zampakuto es una hipnosis que involucra los 5 sentidos, la manera de caer en ella es ver el momento exacto en el que se libera el shikai y yo no lo he visto por eso no caí en ella. Absolutamente todos los shinigamis la han visto una vez excepto yo, además que estoy segura que Ichimaru-taichou y Kaname-taichou, están de su lado y saben que está vivo.

—Estas acusando a tres capitanes del Seireitei de traición, debes tener fundamentos para ello y no sólo suposiciones.

—Desgraciadamente lo único que poseo para confirmarlo es lo que sé y he visto, comprendo qué esto no sirve para nada así que depende de ustedes el creerme o no.

El silencio reinó ambos aun procesaban lo que acababa de oír, aquello sonaba a una tontería pero algo les decía quizás su intuición, que aquella chiquilla no mentía.

—Eso es todo lo que tengo que decirles, ahora mismo me dirigiré a la central 46.

Ambos la miraron escandalizados si se equivocaba en lo que decía terminaría encarcelada por el resto de sus días, pero al ver lo determinada que estaba supieron que cualquier intento de detenerla era inútil.

Ella se levantó, realizo una profunda reverencia y sin esperar a que dijeran nada salió a pasó shumpo directa hacia la central 46. Ya había advertido a dos taichous ahora sólo le quedaba detener la ejecución bueno ella no lo haría lo haría el amigo de Rukia, ella por su parte encontraría a Aizen y lo desenmascararía frente a todos, sabía que lo que él quería era gobernar toda la sociedad de almas.

Lo sabía no era la primera vez que se topaba con un loco como él pero quería oírlo de su propia boca para así estar prevenida porque que en un futuro no muy lejano estaba segura que el intentaría matarla o reclutarla, fuera lo que fuera no se dejaría matar ni mucho menos lo seguiría en su loca aventura.

A unos metros frente a ella sintió 3 reiatsus familiares bajó del tejado y se ocultó, vio a Izuru y como tras el iban Hitsugaya y Matsumoto. A juzgar por la dirección de la que venían era muy probable que hubieran estado en la central 46.

Cuando se alejaron reanudó su marcha, al llegar vio como las puertas estaban destruidas y el sistema de defensa no está activado avanzo silenciosamente a través de los pasillos hasta llegar a donde se reunían todos los miembros.

—Están muertos — dijo la voz de su zampakutuo desde su cabeza.

—Alguien los mato — dijo esta vez su otra yo.

—No hay que ser un genio para saber quién fue — pensó en respuesta de las dos voces.

Entonces lo sintió, 2 energías demasiado familiares para ella, sin perder un segundo corrió hacia donde se encontraban al llegar vio con sorpresa a Hinamori en el suelo al parecer había sido atravesada con una katana y ahora mismo la joven se desangraba mientras luchaba por su vida, su mirada se volvió fría y aún con las miradas de los dos ex capitanes sobre ella se agachó junto a su teniente e inmediatamente comenzó a tratar sus heridas.

—Es un placer volver a verte Sakura-san — exclamó Aizen.

—Es una lástima que no piense lo mismo— respondió ella con voz fría sin dirigirle la mirada.

—Oh parece que te has vuelto muy fuerte— dijo esta vez Ichimaru.

—Ustedes me obligaron a ello desde que me di cuenta de la verdad.

—Ya veo —dijo Aizen— planeábamos salir de aquí e ir hasta el escuadrón a hacerte una pequeña visita, después de todo resultaste ser alguien peligrosa para nuestros planes y justo como pensé te diste cuenta de toda la verdad aunque no sepas el objetivo de esto.

Una sonrisa misteriosa apareció en el rostro de Aizen y de repente llegó Hitsugaya. El cuál al ver que Hinamori se encontraba herida lanzó un grito de furia y sin dudar un instante activó su bankai y se lanzó contra ambos capitanes.

—No es rival para el —pensó la ex kunoichi mientras veía al pequeño taichiou atacar y como Aizen lo atacaba destruyendo su bankai.

La sangre broto producto de la profunda herida pero antes de que el cuerpo del peliblanco cayera al suelo, fue atrapado por la pelirosa.

—La herida es profunda pero no lo matara— pensó ella.

Hizo un par de posiciones de manos y un clon de ella misma apareció de nuevo, sin decirle nada su clon cargo al pequeño taichou y lo llevó junto a Hinamori donde rápidamente comenzó a tratar su herida.

La Sakura real sujeto su katana con firmeza y clavó la mirada en ambos se colocó en posición de batalla pero dos presencias más se hicieron presentes.

—Aizen-taichou — dijo Unohana —no, después de lo que acabo de presenciar no sería correcto referirme a ti como un taichou, sino Sousuke Aizen un traidor.

Sakura se enderezo y se giro y mientras su clon desaparecía comenzó a curar a Hitsugaya ignorando en parte así la conversación entre ambos.

Al parecer Aizen les había hecho creer a todos que su zampakutuo Kyokasuigetsu era de control de agua.

Termino de cerrar las heridas y vendarlas, se levanto y sorprendiendo a los demás echo a correr sin decir una palabra.

— ¿Estás segura de dejarlos ahí?— Pregunto inner.

—Sí, no les pasara nada además están con una taichou y fukutaichou.

—Sano heridas muy profundas en tan poco tiempo, de alguna manera se hizo más fuerte —pensó Unohana ligeramente sorprendida mientras veía a la pelirosa partir.

En su camino sintió dos fuertes presiones de reiatsu y como estas desaparecían, avanzo un poco más y se topo con cierto capitán arrogante; el cual no estaba en buenas condiciones, el la vio pero no dijo nada y de repente sin que él pudiera evitarlo cayó en el suelo.

Frunció el ceño y por un segundo considero no acercarse pero recordó la promesa que hizo en vida de curar a cualquiera que lo necesitara, así que con una ligera mueca se acerco.

—Haruno —dijo él cuando estuvo a su lado y ella enarco una ceja.

—Es el único que no se ha sorprendido al verme Kuchiki-taichou.

—Solo haz crecido y tu energía aumento un poco, eso es todo —dijo él y ella lo fulmino con la mirada.

—Oh vaya gracias por sus halagos —respondió con una marcada ironía pero él no dijo más y solo cerro sus ojos mientras dejaba que ella lo curara.

Interrumpiendo el silencio que se había creado entre ambos una voz familiar resonó con un mensaje era Isane.

La fukutaichou conto todo desde qué Aizen no estaba muerto, la destrucción de la central 46, la batalla entre Htsugaya contra ambos taichous, también como Tousen estaba con ellos, hasta sobre la ilusión que había sido su muerte y cómo éste utilizó su zampakuto para engañar a todos.

Las reacciones por parte de todos los shinigamis fueran distintas desde la incredulidad hasta la ira.

Ukitake y Kyoraku escucharon atentamente todo y supieron que la pelirosa no les había mentido en absolutamente nada dejaron su batalla con Yamamoto y después de convencerlo ellos junto con los demás taichous se dirigieron hacia donde se encontraba Aizen.

—Ve — dijo Byakuya a Sakura y ella al ver qué la mayoría de sus heridas estaban curadas asintió y se marchó de allí.

El panorama que encontró no fue de su agrado, Aizen ya estaba allí junto con Ichimaru y Kaname.

Renji atacaba a Aizen pero no era rival para el ex-tauchou. Lo vio desenfundar su katana y como ataco a Renji hiriéndolo, sin embargo el pelirrojo aún sostenía con su brazo izquierdo a Rukia negándose a entregarla y mucho menos dejarla ahí.

Cayo de rodillas frente a él y cuando Aizen estaba por darle el golpe final dos katanas bloquearon el ataque, una oscura la cual pertenecía a cierto chico pelinaranja y la otra a cierta pelirosa.

— ¿Quién es? Es fuerte —pensaron ambos al unisono cuando se miraron de soslayo y al comprender que tenían el mismo objetivo asintieron imperceptiblemente.

Saltaron hacia atrás poniendo distancia entre ellos.

—Ichigo —susurro Rukia y al ver la cabellera rosa sus ojos se abrieron en shock.

—Sa... ¡SAKURA! —Grito sin evitarlo el pelirojo.

Ichigo entrecerró los ojos ante las reacciones de Rukia y Renji por la chica pero no dijo nada y se dio cuenta de que era una aliada.

— ¿El es Aizen? —pregunto.

—Si —respondió Renji.

— ¿Tienes fuerzas para escapar? —Pregunto de nuevo.

—Sí, pero no lo hare. Peleare.

El pelinaranja sonrío y se giró a ver a Sakura.

—Hey tu chica rosa — llamó él y Sakura lo miró mordazmente pero éste ni se inmutó.

—Tengo un nombre, ¿sabes? Me llamo Haruno Sakura.

—Ah claro mucho gusto yo soy Kurosaki Ichigo — dijo el — entonces Sakura ¿nos ayudas?

Ella sonrío y junto con Renji e Ichigo se coloco frente a Rukia.

—Por supuesto chico naranja — respondió ella y él la fulminó con la mirada.

Agito suavemente su katana y la colocó frente a su rostro.

—Megazamete: Byakko. (Despierta: Tigre blanco.)

Su katana brillo un segundo convirtiéndose en una tachi color plateada y el mango color azul cielo del que colgaba un listón negro.

—Ha dominado el shikai, es increíble — pensó sorprendida Rukia.

El pelirojo agitó su katana y canalizó su reiatsu.

—Higa Zekkou — exclamó él y todos los pedazos dispersos de su katana se concentraron alrededor de Aizen.

Sakura e Ichigo se lanzaron contra él pero increíblemente Aizen detuvo sus ataques con un dedo un segundo después los atacó hiriéndolos gravemente, el ex capitán desapareció para reaparecer frente a Renji hiriéndolo también, tras deshacerse de ellos (pensó él) se acercó a Rukia, la morena se congeló en su lugar y él aprovechó para sujetarla firmemente del collar de su cuello y obligarla a caminar junto con él.

De sus ropas sacó un extraño objeto lo presionó y 6 pilares de madera aparecieron rodeándolos, su brazo derecho también se convirtió en madera y con él atravesó el pecho de Rukia.

—Vaya es tan pequeño —dijo Aizen con deleite — este es el hougyoku.

Guardó el pequeño cristal y miró una desgastada Rukia la cual se forzaba a permanecer consciente, desenfundó lentamente su katana y con ella apuntó a la chica, estaba por matarla.

Sin embargo una explosión de humo trajo la atención de todos y vieron desaparecer el cuerpo de Sakura.

— ¡SHANAROOO! —Grito una voz del cielo al alzar la vista vieron como la pelirosa caía a una gran velocidad.

Con su puño derecho golpeó el suelo rompiendo la barranca y obligando a Aizen a soltar a Rukia y alejarse.

—Kage bunshin no jutsu — dijo y tres sakuras aparecieron cada una tomó a Ichigo, Renji y Rukia y los alejó de ahí.

Ella dio una voltereta y en un rápido movimiento lanzó una estocada con su katana hacia Aizen.

—Aqui estarán a salvo, no se muevan — dijo una Sakura clon a Rukia ya Ichigo mientras desaparecía en una nube de humo junto con las otras dos.

Se impulso hacia atrás y agitó su katana en forma vertical.

— ¡RIRI SENDAN! (Lirio cortante) —Grito y de su katana salieron disparadas varias cuchillas de aire directo a Aizen aprovechando su distracción hizo varias posiciones de manos — ¡KATON GOUKAKYUU NO JUTSU!

El castaño salto hacia arriba para esquivar las cuchillas de aire pero fue recibido por una gran bola de fuego, utilizando shumpo la esquivo pero Sakura ya lo esperaba y con la katana lo volvió a atacar el sonrío y ella lo miró fríamente.

—Realmente te has vuelto más fuerte — dijo él — sólo te bastaron tres días para lograrlo verdaderamente eres una genio.

—Cállate — siseó ella —te haré pagar todo lo que has hecho.

—Parece ser que crees qué puedes derrotarme.

—Nunca dije que sería fácil, además no soy de las que se rinden, hace mucho que no tenía una verdadera batalla. Una sensación verdaderamente nostálgica.

—Aunque es una lástima que nuestra batalla no pueda prolongarse más, en verdad me hubiera gustado jugar más contigo y ver hasta dónde llegan tus habilidades.

Una sonrisa socarrona adornó su rostro golpeo el estómago de Sakura y salto hacia atrás, en ese instante comenzaron a llegar todos los taichous y fukutaichous.

—Se acabó Aizen —dijo Soifong pero él solo rió divertido.

Del cielo un resplandor amarillo apareció producto de una garganta y en él vieron varios menos grande, 2 resplandores más aparecieron creando una barrera protectora alrededor de Aizen, Tousen y Gin. Todos los shinigamis presentes se prepararon dispuestos a atacar pero la voz autoritaria de Yamamoto los detuvo.

—Esa luz es llamada negashion, los menos la usan cuando salvan a uno de su especie, una vez que son engullidos por la luz es imposible tocarlos.

—Incluso se han unido a los menos, ¿con qué propósito? — preguntó Ukitake a Aizen el cual ya se hallaba a varios metros del suelo.

—Para buscar la grandeza — respondió él — adiós shinigamis y adiós chico ryoka, fuiste bastante interesante para hacer un simple humano.

Los menos lo alzaron en sus manos y junto con ellos regresaron al interior de la garganta desapareciendo.

Todos se quedaron inmóviles durante unos instantes aún analizando lo que había ocurrido, entonces a llegaron los shinigamis del escuadrón de Unohana y rápidamente comenzaron con el tratamiento de todos los heridos.

Sakura suspiró resignada enfundó de nuevo su katana y se acercó a un árbol donde se dejó caer y cerró sus ojos un instante, al abrirlos estaba de pie frente a ella Yamamoto el cual la veía sumamente interesado, inmediatamente se levantó e hizo una reverencia.

Él le dirigió una mirada significativa y ella asintió, al parecer el anciano quería respuestas pero en ese momento no pues no era el lugar indicado así que esperaría a que fuera llamada para tener una larga charla con él.

Lo vio marcharse junto con su teniente, giró el rostro y un poco lejos de ella vislumbró el grupo de los ryoka, dentro de una especie de barrera naranja se encontraba el chico que había salvado a Rukia curiosa avanzó hacia ellos bajo la atenta mirada de todos.

Ichigo la observó cuando llegó a su lado y con una pequeña sonrisa se dirigió a ella.

—Gracias por ayudarme hace un momento chica rosa.

—Te dije que mi nombre es Sakura chico naranja — respondió ella y él sólo bufó al parecer ninguno se dirigiría al otro por su nombre sino por esos extraños apodos.

Los compañeros del pelinaranja observaron a la pelirosa curiosos y algo sorprendidos por saber que había ayudado a Ichigo, por cortesía se presentaron todos y ella los imitó, charlaron un poco hasta que un shinigami del escuadrón de Byakuya llegó y les mencionó que a petición de Rukia podían alojarse en el escuadrón de su hermano pues Byakuya había dado el permiso para ello.

La pelirosa, se despidió de ellos alegando que tenía unos asuntos que resolver y se dirigió hacia su escuadrón.

Así transcurrió una semana...

Frente a una enorme puerta estaban Ichigo, Inoue, Ishida y Sado.

—Este es el senkaimon —dijo Ukitake —también instalamos un convertidor de energía. Ichigo-kun.

El pelinaranja se giro y el peliblanco le entrego un extraño objeto de madera con un soga atada a él.

—Esto es para ti.

— ¿Qué es esto?

—Es lo que te acredita como un shinigami sustituto.

—Oh vaya gracias —respondió el pelinaranja sin saber que mas decir.

—Es la hora —exclamo Ukitake.

Tras ellos se hallaban la mayoría de los taichous y algunos fukutaichos que habían ido a despedirlos, después de unas últimas palabras de despedida con Rukia los cuatro cruzaron la puerta directos al mundo humano.

Por su parte nuestra protagonista estaba en uno de los techos de su escuadrón, se había subido ahí para tener una mejor vista, a lo lejos vio un resplandor azul y pocos segundos desapareció.

Una sonrisa se formó en su rostro al parecer los ryoka habían partido el mundo humano, aunque lamentó no haber convivido mucho con ellos después de todo Yamamoto y algunos otros taichous no le dieron oportunidad pues todos querían saber sobre como se había hecho más fuerte en sólo 3 días, tuvo que decirles que fue gracias a sus clones porque si les decía que había sido por dos almas del rukongai estaba segura de que los hubieran obligado a volverse maestros en la academia shinigami y ella no podía hacerles eso, no dejaría que destruyeran su tranquilidad.

Bueno aqui termina el capitulo espero les haya gustado, no se pierdan el proximo capitulo y no olviden comentar.

Ahora algunas explicaciones.

El tachi: Es una espada japonesa; a menudo se dice que es algo más curvada y un poco más larga que la katana.

Byakko:En la mitología japonesa se refiere a uno de los cuatros monstruos divinos que representan a los puntos cardinales. Tiene la apariencia de un tigre blanco haciendo referencia al oeste y simboliza, también, el elemento rayo o aire. Se dice que su rugido es capaz de llamar a la tempestad y que es capaz de provocar abrumadoras tormentas eléctricas. Sus alas son como las de un ángel.

Estuve mucho tiempo buscando una buena idea para la zampakutuo de Sakura y un día me tope con esto y me gusto, además de que me da muchas opciones para ataques y todo eso jejeje, sobre su pareja aun no se así que se siguen aceptando propuestas, tengo una vaga idea de que sea un triangulo amoroso aunque no se quienes serian los involucrados, así que a votar.

Una cosa más debido a que tengo que ir al hospital por cuestiones de salud, solo actualizare cada 15 días eso y sumado a que una de mis historias está llegando a su fin y al ser mi proyecto más grande de todos trabajo en ella, llevo más de tres años en esto y después de un largo tiempo finalmente la voy a acabar y quiero darle un buen final, si alguien quiere leerla se llama "La Sacerdotisa de Konoha".

Hasta la próxima, besos.