Bueno después de un largo tiempo traigo nuevo capítulo y sé que muchos quieren colgarme jeje, lo siento.

Disfruten el capítulo.

Capitulo: Cura

"Nada hará desaparecer el dolor, pero algún día encontrarás la manera de vivir con ello, tendrás pesadillas y cada día que despiertes será lo primero en lo que pienses, hasta que un día será lo segundo."

Doscientos treinta y cinco shinigamis se encontraban en ese instante en el escuadrón, setenta y cinco más se hallaban en el mundo de los vivos en las distintas zonas encargándose de las almas, y treinta y cinco más fueron seleccionados previamente pero aún estaban en la academia.

En total 310 shinigamis estaban bajo su cargo, durante un instante tuvo pánico. ¿Cómo rayos podría manejar a tanta gente? Pero era tarde para lamentarse.

Shimizu Ryota el tercer oficial de la división 9 estaba justo detrás de ella, mientras terminaba de presentarse con los demás integrantes de la división, todos y cada uno de ellos fueron amables, pero en sus miradas aún se veía el dolor y decepción de la traición de su antiguo taichou.

Ryota la guio a través de las demás instalaciones, hasta dejarla en los que serían sus dormitorios privados que estaban conectados a la oficina principal.

— ¿Donde esta? —Preguntó ella.

El ojigris desvió la mirada, pero decidió responder.

—Con Komamura-taichou.

Sakura asintió pues era de conocimiento público qué el taichou de la séptima división era amigo íntimo de Tosen, así que era natural que en ese momento él y Hisagi tuvieran una charla. Lo que le recordaba que ella también debería hablar con su fukutaichou.

—Gracias por haberme guiado puedes regresar a tus funciones, cuando el llegué por favor dile que pase a mi oficina.

Ryota asintió y dejo sola a la chica que entro en su oficina, pero no paso mucho para que el llegara.

Lo miró fijamente durante un largo minuto, el muchacho frente a ella estaba con una rodilla clavada en el suelo y la cabeza gacha en un claro gesto de respeto, un gesto al que ella no estaba acostumbrada y que le incomodaba bastante.

Suspiró.

Al parecer su fukutaichou aún estaba sorprendido por los recientes sucesos, y como su taichou debería hacerlo reaccionar.

—Hisagi— llamo ella pero él se negó a mirarla. — Hisagi.

Llamo de nuevo sin obtener respuesta, frunció los labios, se alejó de su nuevo escritorio y se agacho frente a él.

Estaba llorando.

Su corazón se comprimió y suavemente levanto su rostro y le sonrió.

—Haruno-sama, yo...

—Lo sé— lo interrumpió ella —se lo que sientes.

El la miro confundido y ella le indico con un gesto levantarse, salieron de la oficina y llegaron hasta el jardín que estaba fuera.

—Mi antecesor en esta división era una persona amable. El creía firmemente que todos podíamos entendernos sin la necesidad de derramamientos de sangre.

—Así es— coincidió con ella el shinigami.

—Sé que tenías un fuerte lazo con él, que se formó en base a esas opiniones que ambos compartían, y yo respeto eso. Sin embargo he de decirte algo.

Hisagi se giró a mirarla y confundido notó como el rostro de la pelirosa se volvía mortalmente serio.

—Tu y yo hemos vivido en un mundo donde las peleas y las muertes son cosa de todos los días, no te diré qué eso en lo que crees está mal, pero debes ser consciente de que mientras tengas esos principios no podrás avanzar, el camino que quieres tomar sólo es un camino. En algún punto se presentará el momento en que debas elegir si seguir tus creencias, o afrontar la realidad no todo se puede solucionar con palabras yo soy muy consciente de eso, lo viví en carne propia y no dudo que tú también. No te digo esto para criticarte lo hago porque no quiero que termines igual que Kaname Tosen.

—Taichou...

—Cuando vivía pasé por lo mismo, una persona muy importante para mí se fue un día para conseguir sus objetivos, renunció a todo y se sumió en la oscuridad, estaba envuelto en un mar de venganza y odio que lo llevó a asesinar a la única familia que le quedaba. El regreso, pero para entonces todo era diferente, todo por lo que luchó había sido en vano, aquella persona que asesino, había sido la persona que más lo había protegido y él perdió a esa persona por sus estúpidos deseos de venganza, mismos deseos que la persona que tanto admiras tiene, mismos deseos que lo destruirán un día. Él está envuelto en el círculo vicioso del odio, el cual sólo puede ser roto cuando nosotros aceptamos la realidad, ahora soy tu taichou y por lo tanto soy responsable de ti, al igual que de tus compañeros y es mi obligación decirte esto porque no quiero verte destruido en el momento en que las consecuencias de su traición aparezcan.

Sakura puso su mano sobre el hombro de él en un gesto de apoyo, y le sonrió.

—Piénsalo, y si llegas a odiarme por lo que acabo de decirte no te culpare.

El shinigami asintió y vio marchar a la pelirosa mientras su mente procesaba aquellas palabras que la muchacha le había dicho.

Sakura regresó a su oficina a terminar de revisar los expedientes que Ryota le había llevado, quería ver que sus shinigamis estuvieran sanos, pero entonces vio las montañas de papel y por primera vez supo lo que sentía Tsunade.

—Mierda...

Tres horas después y con la ayuda de 4 clones de sombra, Sakura finalmente pudo concluir el papeleo, bebió un trago de su té y se dispuso a relajarse, hasta que escuchó el frenético golpeteo de alguien en la puerta.

—Adelante— dijo ella.

La puerta se abrió y 2 shinigamis que se le hacían conocidos entraron pero en cuanto la vieron se arrodillaron completamente frente a ella causándole una sorpresa a la pelirrosa.

— Eh...

—Haruno-taichou— chillo una voz femenina.

Eran Sentaro y Kiyone del escuadrón 13, ambos la miraban intensamente.

— ¿Si?— Pregunto no muy segura de por qué estaban ahí.

—Por favor, se lo suplicamos— exclamó Sentaro

— ¿De qué están...?

—Usted puede hacerlo— la interrumpió Kiyone. — Lo sabemos, usted puede.

—Hemos sido testigos de sus habilidades —continuo Sentaro. —Habilidades que nadie más en este mundo tiene es por eso que creemos que es capaz de curarlo.

—No entiendo de qué están hablando... — dijo pero entonces comprendió.

— ¡POR FAVOR SANE A UKITAKE-TAICHOU!— Exclamaron al unísono.

Una leve sonrisa apareció en su rostro, curar a Ukitake, sinceramente ya lo había pensado pero no había tenido tiempo para analizar su caso.

—Hare lo que pueda— prometió ella.

Los rostros de ambos se iluminaron y comenzaron a llorar fuertemente.

—Gracias, muchas gracias.

Ukitake estaba recostado de nuevo en su futon, su rostro se veía sereno, parecía tranquilo excepto por el tono carmín en sus mejillas prueba de la fiebre que sufría.

Sentaro y Kiyone lo habían obligado a recostarse en cuanto tuvo otro de sus ataques y sin decirle nada más salieron corriendo a buscar ayuda, cansado de esperar se quedó dormido.

Entonces sintió algo suave en su frente, y su fiebre bajo, sus ojos se entre abrieron levemente y puedo ver una delicada mano en su frente, la cual emitía un brillo verde, enfocó la vista y vio una figura femenina de largos cabellos rosas.

—Ha despertado, ¿cómo se siente?— Le pregunto ella mientras lo ayudaba a sentarse.

—Sakura-san. ¿Qué haces aquí?

—Hmm de visita— respondió con una sonrisa.

—Deberías de estar en tu escuadrón terminando de acoplarte.

—Eso ya lo hice y lo demás ya está controlado. Sentaro y Kiyone fueron a verme para pedirme que viniera a echarle un vistazo.

—Lo lamento, ellos son algo impulsivos a veces— exclamo mientras les dirigió una mirada a los susodichos de que no debieron haberlo hecho.

—Me he dado cuenta de ello, pero no es ninguna molestia para mí. Mejor hábleme de su enfermedad.

—Pero...

—Oh vamos necesito saberlo para ver que se puede hacer al respecto.

— ¿Puedes curarme?— Pregunto con una pizca de esperanza y ella lo miro comprensiva.

—Le prometo que haré lo que pueda.

Ukitake le sonrió agradecido y comenzó a explicarle todo.

—Bien ahora necesito que se recueste y se retire su camiseta — pidió y el peliblanco obedeció. — Sentaro, Kiyone ¿podrían dejarnos solos por favor?

Ambos shinigamis asintieron y salieron, sus manos brillaron de nuevo y con ellas recorrió el pecho del taichou, recorrió cada parte, hasta que dejo de hacerlo y coloco su oído en sus pulmones, pues su sentido auditivo le indicaría que iba mal.

Momentos después le permitió colocarse la camisa de nuevo.

—Es una afección pulmonar, y estoy segura de que es a causa de una bacteria. —El shinigami asintió, Unohana le había dicho lo mismo. — La bacteria ha atacado los pulmones, pero al no ser eliminada a tiempo también ha dañado otras partes del cuerpo.

Ukitake palideció, cuando Unohana lo había revisado la última vez dijo que eso podría suceder, pero ahora Sakura se lo confirmaba, quizás no hubiera cura.

—Lo que está dañado son el revestimiento del corazón, que ha obstaculizado su adecuado funcionamiento, provocándole algunas veces taquicardia y bradicardia. La laringe, el bronquio, los huesos y las articulaciones. A este paso también serán dañados los órganos del sistema urinario, los ojos, y los ganglios linfáticos cervicales.

— ¿No puedes hacer nada?— Pregunto al fin temeroso de la respuesta y ella suspiro.

—No le mentiré, su enfermedad está bastante avanzada y a estas alturas es mortal, las posibilidades de una recuperación completa son del 15%.

—Yo... Comprendo, te lo agradezco.

—Por favor déjeme terminar— dijo seria. — Es verdad que las posibilidades son bajas pero no son nulas y ese 15% es todo lo que necesito, necesitare muestras de sangre y realizarle varias pruebas, consultare a Unohana-taichou, por ahora deberá quedarse recostado no deberá moverse de aquí o su situación empeorará. Les daré una lista de alimentos y bebidas que puede consumir a Sentaro y Kiyone, si se siente mal deberá pedirles que vayan a buscarme así sea lo más mínimo, no podemos arriesgarnos.

El peliblanco asintió mientras se permitía sentir esperanza, no sabía por qué pero algo le decía que tal vez la joven pelirosa pudiera curarlo, amablemente la despidió y siendo obligado por sus dos terceros oficiales de nuevo se recostó.

Tal vez si hubiera una cura.


—No Sakura-san.

La pelirosa frente a ella la miró seriamente, y Unohana solo suspiro llevaban una hora discutiendo acerca de lo mismo.

—Es posible, lo sé. No niego que será complicado y requerirá tiempo y esfuerzo pero estoy segura de que podemos sanarlo.

—Hemos probado cientos de tratamientos y medicinas, pero esa bacteria evoluciona lo hace constantemente. Lo que nos impide poder sanarlo, creemos que es una tapa evolucionada de la tuberculosis.

—No puede ser tuberculosis, si lo fuera a estas alturas todo el Seireitei estaría contagiado, esa enfermedad se propaga por el aire y es altamente contagiosa. Así que no es tuberculosis.

— ¿Entonces qué crees tú que sea?

—No lo sé, pero puedo averiguarlo y tal vez podamos intentarlo con una vacuna.

—Lo hemos hecho.

—Entonces con antibióticos.

—También se ha hecho.

—Solo déjeme hacer unas pruebas— pidió— usted tiene el equipo necesario para ello en verdad quiero ayudar a Ukitake-taichou.

La shinigami mayor suspiró con derrota, Sakura era una persona demasiado terca. Aún si se lo negara estaba segura de que se lo volvería a pedir y seguiría haciéndolo hasta que ella aceptara.

Tomo un pedazo de papel del montón de papeles de su escritorio y escribió rápidamente en él, lo firmó y se lo entregó.

—Es la autorización para que puedas ingresar a los laboratorios y puedas utilizar el equipo, si tienes dudas puedes pedirle Isane que te ayude.

La pelirrosa chillo agradecida y entre múltiples gracias, se retiró hacia el laboratorio de Unohana.

Así transcurrieron dos meses y medio…

Ukitake Jushiro

Taichou de la 13° División.

Altura: 1,87 m

Peso: 72 Kg

Género: Masculino

Tipo de sangre: A

Complexión física: Poco fornida, tez blanca, cabello blanco, ojos café y de aspecto algo demacrado debido a la enfermedad.

*Síntomas:

-Dificultad respiratoria.

-Dolor en el pecho.

- Tos con sangre o esputo.

-Sudoración excesiva (especialmente en la noche.)

-Fiebre.

-Pérdida de peso.

-Sibilancias.

-Debilidad o cansancio.

-Falta de apetito.

-Escalofríos.

*Pruebas realizadas:

-Prueba cutánea de la tuberculina en la piel.

-Análisis de sangre.

-Radiografía de tórax.

-Examen y cultivos de esputo.

-Broncoscopia.

-Tomografía computarizada del tórax.

-Prueba de sangre para secreción de interferón gamma.

-Biopsia del tejido afectado.

*Tratamientos probados:

-Fármacos combatientes de las bacterias de tuberculosis, ingeridos en momentos diferentes del día durante los últimos meses.

-Vacunas aplicadas cada mes:

.Isoniacida

Rifampicina

Pirazinamida

Etambutol

Estreptomicina

Mira de nuevo en el microscopio checando la reacción de la sangre ante los antibióticos que había vuelto a probar, pero tuvo el mismo resultado, al parecer la enfermedad había desarrollado una fuerte resistencia a todos los antibióticos, fármacos, vacunas y medicamentos

Era tuberculosis, pero debido al tiempo de la enfermedad y a la resistencia de la misma, esta había mutado logrando encerrarla dentro del cuerpo del taichou, motivo por el cual no había habido una epidemia.

Lo interrogó una y mil veces sobre cómo se había enfermado y obtuvo la misma respuesta, no lo sabía todo había sido de un día para otro.

Sólo había una forma de curarlo y era muy arriesgada, además las posibilidades de que funcionará eran del 5%, y el otro 95% podría matarlo.

Ya lo había hablado con Unohana y ella le dijo que no le recomendaba hacerlo, era su consejo tanto profesional como de amiga y ella sabía que tenía razón, un error y el peliblanco moriría.

Y si eso pasaba jamás se lo perdonaría, aun así debía decirle, él le preguntó si había una cura y la había pero era peligrosa.

No podía hacerlo, no debía, tenía miedo, pero no era su decisión.

Apago el microscopio, guardo las muestra y recogió los informes, al salir se topó con Unohana e Isane, al verla ambas comprendieron lo que estaba por hacer, le sonrieron levemente pero no dijeron nada.

Caminó lentamente en un afán de retrasar el momento, pero cuando fue consciente de su alrededor estaba frente a él, el cual no estaba solo. Kyoraku, Kiyone, Sentaro y Nanao estaban ahí también, todos mirándola fijamente, esperando una respuesta.

—La encontré— dijo al fin.

Hubo reacciones distintas, Sentaro y Kiuone lloraron, Kyoraku y Nanao hablaban animadamente de ello pensando en cómo darle la noticia a todo mundo, y Ukitake no dejaba de sonreír mirándola con gran y profundo agradecimiento.

—Ukitake-taichou hay algo más que debes saber.

Miradas interrogantes se clavaron de nuevo en ella, y Sakura se sintió lo peor pues les arruinaría el momento de felicidad.

Respiro profundamente y les explicó todo, el qué se podría hacer, cuánto tardaría, pero sobre todo el riesgo.

— ¡NO!— Grito Kiyone. — ¡DEBE HABER OTRA FORMA!

—No la hay.

— ¡PERO...!

—Sakura-san, eso es muy arriesgado— apoyo Kyoraku serio.

—Lo sé, pero aun así debía decirle.

—No creo que debas hacerlo —apoyo Nanao.

—También yo lo creo.

—Hazlo— la interrumpió el peliblanco y ella lo miró shockeada.

—Ukitake-taichou...

—Necesitas mi aprobación ¿verdad? Pues te la doy, hazlo. No te preocupes por las consecuencias, pase lo que pase la responsabilidad será mía.

—No.

—Sakura-san, confió en ti.

—No

—Puedes hacerlo.

—No

—Hazlo.

— ¡NO!— Exploto ella sorprendiendo a todos su respiración entrecortada y en su rostro se veía temor. — ¡NO ME PUEDE PEDIR QUE HAGA ALGO ASI!

—Pero es la única cura, tú la encontraste. Algo que nadie había hecho y por lo tanto puedes hacerlo.

—No, por favor no— pidió ella a punto de llorar. — Es muy riesgoso, puede morir en el proceso o yo puedo colapsar y ser incapaz de concluirlo.

—Ukitake, no hagas esto— dijo Kyoraku.

—Quiero hacerlo.

—Puedes matarte.

—Asumiré el riesgo.

—No hay ninguna garantía.

—Existe el 5%.

— ¿Y si todo sale mal?— Recalco Kiyone. — Piénselo bien.

—Además si eso llegara a pasar la Sociedad de Almas perdería a otro taichou— apoyo Sentaro.

—Si eso pasa ellos lo entenderán, Sakura-san, hazlo.

Yodas las miradas se clavaron en ella de nuevo.

Tuvo miedo, algo extraño porque cuando estaba viva jamás dudó pero ahora lo hacía, tenía miedo de fracasar y romper la esperanza del hombre frente a ella, tenía miedo de arruinar todo lo que había logrado en ese mundo, pero esta vez no se trataba de ella, no había nada que demostrar, se trataba de la posibilidad de salvar una vida.

Limpió las lágrimas que había derramado y con los ojos llenos de determinación miro a Ukitake.

—Lo haré, pero usted deberá convencer a Yamamoto-sama de que acepte esto.

El peliblanco acepto y de esta forma aquello quedo decidido.

La noticia corrió como la pólvora por cada rincón del Seireitei, todos los shinigamis hablaban de ello. De la posibilidad de que el amable y dulce Ukitake sanara, pero principalmente se comentaba el precio que el hombre debería pagar si Sakura se equivocaba.

Decir que Yamamoto estaba de acuerdo era una blasfemia, fue el primero en oponerse usó toda su autoridad para evitar aquello, habló con Ukitake cientos de veces pero él se negó, no le importaba había tomado su decisión.

—He vivido con esta enfermedad demasiado tiempo, si existe la más mínima posibilidad de sanarme la tomare. Y si muero en el proceso, lo haré contento porque sé que al menos lo intenté.

Después de esas palabras Yamamoto no pudo negarse.

El día llego y Sakura aun consideraba el huir, pero no podía no cuando todo mundo sabía ya sobre la situación.

Llegó al cuarto escuadrón donde la operación sería llevada a cabo, el lugar estaba vacío a petición de la pelirrosa, los shinigamis el escuadrón habían sido enviados a otro lado.

Ella terminaba de prepararse para la operación, se puso unos pantalones ajustados con camisa de manga corta, su cabello sujeto en un apretado moño y encima una bata blanca, se esterilizo las manos, se colocó el tapabocas e ingreso al quirófano ahí vio a Ukitake el cual se encontraba sobre la camilla mirándola fijamente.

—Confío en ti sé que lo harás bien— dijo él dándole ánimos.

El proceso era simple o no tanto, primero debía dormirlo con una leve descarga de chakra en su cerebro pues la anestesia no era una opción.

Después de eso debía realizar una incisión horizontal sobre el pecho de Ukitake, y reunir una fuerte cantidad de chakra puro para atravesó de la incisión lograr que este entrara en su organismo y de esa forma la casi inexistente cantidad de chakra que los shinigamis poseían hiciera resonancia con el de ella activando así su canal de chakra el cual ayudaría a la creación de anticuerpos evitando que la enfermedad apareciera de nuevo.

Pero ese proceso seria largo y mientras eso se completaba ella debía obligar a su sistema a aceptar la sepa que ella había creado anteriormente la cual destruiría las bacterias de la enfermedad junto con las células enfermas para que estas fueran reemplazadas con unas nuevas y sanas de las cuales ella debería acelerar su crecimiento.

Debía reconstruir casi todo su organismo y no podía ir muy rápido, ya que su cuerpo no podía soportar demasiado chakra a la vez, pero que debía usarse constantemente, al mismo tiempo debía vigilar su corazón para que este no se detuviera, el proceso le llevaría aproximadamente 19 horas, de las cuales solo podría detenerse a descansar por breves lapsos de tiempo, era una suerte que contara con el Byakogou pues estaba por usar una cantidad exagerada de chakra, algo que mataría a cualquiera.

En verdad rogaba a kami que el cuerpo de Ukitake soportara el procedimiento.

— Empecemos— pensó ella después de dormir al peliblanco.

Siete horas después estaba casi a la mitad del procedimiento, increíblemente el cuerpo de Ukitake había aceptado su chakra y el canal de chakra estaba comenzando activarse, la mayoría de los órganos fueron sanados, y el organismo había comenzado a eliminar la bacteria de su cuerpo.

Todo iba bien aún le queda bastante chakra y la operación parecía que podría terminar un par de horas antes, hasta que sucedió.

La máquina que vigilaba el latido del corazón del taichou comenzó a pitar, Sakura miro el monitor y vio que el corazón de Ukitake estaba dejando de latir.

Se quedó congelada, sintiendo cómo la vida de aquel hombre que tanto confió en ella se escapaba de sus manos.

Entonces entro en pánico.

Hasta aquí queda el capítulo y no me odien porque lo corte en la mejor parte, finalmente pude escribir lo que muchos me han pedido casi desde el inicio de la historia, la curación de Ukitake, también incluí una charla entre Sakura y Hisagi pues es necesaria y si la persona de la que ella le habla es Sasuke.

Ahora unas explicaciones.

No sé nada de medicina absolutamente nada, es por ello que todo acerca de la enfermedad de Ukitake (incluido su tipo de sangre pues no encontré cual era), es en parte invención mía y en parte información que saque de internet en base a lo que investigue.

Todo es ficción sin fines de lucro más que puro entretenimiento, si ofendí a alguien por ello me disculpo.

Espero les haya gustado pues me esforcé mucho e incluso lo hice muchísimo más largo, espero sus comentarios hasta la próxima y no doy fecha de actualización pues no sé cuándo pueda pero prometo que tratare de que sea lo más pronto posible.

Bye bye.