Bueno, estoy editando esto porque lo que era un OS, se ha convertido en algo asi como un micro-fic.
Si deciden darle una oportunidad entenderán por qué se me ha ido la mano escribiendo mas de una página :)
Leer antes de empezar:
Están en Septimo año en Hogwarts, Voldy no figura aquí por ningún lado, tenían práctica de Quidditch y Harry necesitaba urgentemente un reemplazo para un golpeador, le pide a Hermione que solo haga acto de presencia y ya ¿Nada dificil no?
Pero todo se complica y ella cae de su escoba, luego de eso no recuerda nada y así es como está historia comienza.
¡Disfrútenlo!
Ni un solo recuerdo
Parte 1
-¿Que? ¿Como que no recuerda nada? - gritaba Ron a todo pulmón.
-¡Ron! - Ginny trataba de contenerlo sujetándolo de su túnica.
-¡Señor Weasley! Voy a agradecerle que se retire por voluntad propia si no quiere quedarse en calidad de paciente. - le amenazó severamente Madame Pomfrey.
Ron se tomó muy en serio su amenaza (Madame Pomfrey era una mujer atemorizante cuando se lo proponía) ya que esta también se tomaba muy en serio la Salud de sus pacientes.
Ginny lo arrastró fuera mientras Harry miraba a la Medimaga aún con el uniforme de Quidditch puesto el cual estaba todo desgarrado.
-¿En serio no recuerda nada? ¿Ni su nombre? - preguntó en un susurro el tímido chico.
Madame Pomfrey estaba a punto de echarlo a patadas al igual que con Weasley pero suavizó su tono al ver que el chico estaba bastante preocupado por la salud de Granger.
-No señor Potter, no recuerda nada. Ahora por favor déjeme hacer mi trabajo.
Harry salió de la enfermería conteniendo el nudo en su garganta. Si su amiga no recordaba nada ¿Que se supone que harían?
Luego de cinco días, en los que Hermione afirmaba no reconocer a ninguno de los chicos que iban constantemente a visitarla, se dieron por vencidos.
Fueron muchos a visitarla, un corpulento chico con cara afligida llamado Neville, una chica tan rubia y pálida que se preguntaba seriamente si había sangre en su sistema, más aún al escucharla hablar, se hacía llamar Luna (lo cual explicaba mucho). También fue una pelirroja (que increíble variedad de amigos tenía, se dijo a si misma) quien parecía más distante, la veía con algo de dolor y no cruzó muchas palabras con ella. Se fue rápido. Se llamaba Ginny. Hermione se preguntó si de verdad eran amigas.
Pero sin duda lo que más le afectó fue ver al pelinegro y de ojos verdes llamado Harry y al pelirrojo de ojos azules (que sospechaba era hermano de Ginny) llamado Ron. Ambos estaban muy afectados, Harry no pudo formar una oración de más de cinco palabras sin que se le quebrara la voz y Ron... Ron era un pesado.
Para empezar llegó sentándose en su cama sin ningún permiso, invadiendo sin consideración su espacio personal. Hermione se retrajo al sentir los fornidos brazos de Ron a su alrededor envolviéndola en lo que se suponía era "un cálido abrazo" lo que más bien parecía un intento de homicidio por asfixia.
Llevaba ya una semana en la enfermería cuando despertó y descubrió que recordaba su nombre y una gran cantidad de hechizos y libros que había leído.
Madame Pomfrey le hizo varias preguntas y tal como habían sospechado, la chica había recuperado casi todo su conocimiento en hechizos e historia de la Magia. Pero seguía sin recordar absolutamente a nadie.
Esto era muy extraño pero ya que Hermione llevaba una semana en la enfermería y casi no habían tenido ningún avance, además de que ya se encontraba completamente curada de los huesos rotos y la contusión en la cabeza, decidió darle de alta.
La Medimaga le ordenó llevar su vida como solía hacerlo antes de la caída, ademas todos los profesores estarían avisados en caso de que vieran a su alumna estrella perdida en medio de una clase.
Recordó a la perfección el camino hacia su sala común, también recordó en donde se encontraba su dormitorio. Pero al pasar por el retrato de la Dama Gorda, no pudo reconocer ninguno de los sonrientes rostros que se acercaron a ella.
¿Era popular? Pues eso parecía, ya que casi todos los que estaban ahí presentes, de su edad y mucho menores, se acercaban a preguntarle cómo estaba y que los tenía muy preocupados.
Ginny la atajó y la sacó del tumulto de personas que la retuvieron en la entrada. La guió por las escaleras de caracol y entraron en la habitación de Hermione.
-Se donde es, muchas gracias. - dijo con voz áspera la castaña. No le gusto la forma en la que aquella chica la tomó y la sacó de ahí ¿Quien se creía que era? ¿Ni un "Hola cómo estás, me alegro que ya estés mejor"?
Ginny la miro de pies a cabeza con una ceja alzada.
-Te conozco mejor que tú misma, Hermione Granger, si quieres que te de información más vale que le bajes a tu tonito. - No sabía exactamente por qué le hablaba así a su amiga conociendo su situación, pero le molestaba esa pose arrogante de la chica ¡Ella solo pretendía ayudarla!
A su manera...
-Ummm... bueno Gracias pero ahora mismo deberia descansar, mañana tenemos pociones a primera hora y quisiera repasar un poco mañana temprano para no estar tan perdida. - dijo sin mirarla, intentando no sonar tan grosera como la primera vez. Corrió los doseles de su cama, tomó su pijama y su cepillo de dientes y le indicó con la cabeza que quería ir al baño.
Ginny mantuvo su pose altanera y le respondió con un hosco "Como quieras" antes de salir por la puerta y dejarla sola.
Al fin. Pensó Hermione.
Si esos eran sus amigos... no le gustaban mucho.
-Draco te va a odiar, Pansy.
-Mas aún...
-¿Y eso me importa por que...?
Pansy caminaba con Blaise y Theo a cada lado de ella. Necesitaba llegar a las mazmorras antes que todos, con suerte la encontraría a ella sola.
Cuando escucho que Granger se había caído de su escoba y no recordaba nada, supo que era ahora o nunca. Draco se las iba a pagar por haberle contado a Blaise sobre sus sentimientos. Claro que gracias a eso ahora ellos dos estaban juntos, pero igual le molestaba que se fuera de chismoso a contarle.
Él se defendió diciendo que "solo quería ayudar". Bueno... ella solo le devolvería el favor.
Cruzaron una esquina y la vislumbró como siempre: sola y con un montón de sucios libros.
Aceleró y el paso y se preparó para lo que estaba a punto de suceder.
-¡Hermione! - la llamo y al verla voltear corrió hacia ella. Su nombre sonaba bastante raro en su boca, jamas lo había dicho.
Se detuvo a escasos paso de ella. La castaña la miraba confusa. Perfecto. No la recordaba, eso era esencial. Sacó a relucir sus dones de actriz dramática y se llevó ambas manos a la boca, aguantándose las ganas de llorar.
-¿Dis... disculpa yo te.. te conozco? - preguntó Hermione incomoda al ver a la extraña frente a ella llorar.
Un chico moreno se acercó a ella y la abrazó mientras que otro castaño rodaba los ojos y le daba palmaditas en la espalda.
-Te lo advertimos Pansy... - dijo el castaño con voz algo monótona.
-No nos recuerda. - afirmó el moreno.
-Lo... lo se... es que... - soltó entre hipidos, llorando cada vez más fuerte hasta que no pudo seguir hablando, volvió a hundir la cabeza en el pecho de Blaise y casi le mete un codazo a Theo para que dejara de rodar los ojos. Ya se lo podía imaginar.
Hermione se sintió incómoda y muy mal por aquella chica ¿Será posible que eran amigas? No había manera de saberlo pero le dolía verla tan destruida.
-Oye... mmm ¿Pansy? - la chica alzó la mirada al escuchar que la llamaba por su nombre, sus ojos verdes se abrieron con un deje de esperanza y Hermione se sintió terrible por ella. - No... no recuerdo. Lo sé porque así te llamo él- dijo señalando a Theo. Pansy dejo caer sus hombros en señal de derrota y Hermione se apresuró a añadir algo más antes de que volviera a romper a llorar. - pero, tengo curiosidad ¿Éramos amigas?
Ella solo asintió con los ojos llorosos.
-Éramos las mejores, sobre todo desde que tú y Draco están juntos...
-¡Pansy! - la regaño Theo. No hizo falta que actuara, realmente la estaba regañando.
Pansy aprovechó el momento y se llevó las manos a la boca abriendo los ojos teatralmente.
Se merecía la copa de las casas después de esto.
-¿Draco? ¿Quien es Draco? - preguntó obviamente la castaña. Ese nombre le sonaba ¿pero quien era?
Bingo. Pensó Pansy.
-Emmm yo... ¡lo siento tanto! ¡Él está peor que yo! No cree que pueda soportar verte y que no lo reconozcas. - dijo tomando las manos de Hermione con cariño.
-Pero... ¿Quien es él? - preguntó con un hilo de voz.
-Ustedes... bueno son... novios.
-¿Que...? - fue todo lo que pudo formular. No sabía si creerle pero la cara de los chicos al lado de Pansy era de reproche. Ellos no querían que Pansy le dijera la verdad pero estaba en todo su derecho de saberlo ¡Tenía novio y él no tenía el valor de verla! Eso no podía quedarse así.
-Hermione, se lo que estás pensando. Él te ama mas que a nada en este mundo, verte y que no lo reconozcas va a destrozarlo más aún. Pero no te preocupes hemos pasado todos estos días en la biblioteca y vamos a encontrar una solución ¿Esta bien? Confía en nosotros.
Definitivamente estos eran sus amigos. Ella adoraba la biblioteca y tenía recuerdos de mil y un tardes ahí aunque nunca con ellos. Claramente no tenía recuerdos de nadie más así que eso no le extraño. Confiaba en esta chica y quería saber donde estaba eh... Draco.
-Llévame con él. - dijo con decision.
Pansy se aguantó las ganas de sonreír maliciosamente y afirmó vehemente como un cachorro indefenso.
-Sigueme... - murmuró. Alcanzó a ver a varios estudiantes doblar en la esquina y antes de que arruinaran su plan arrastró a Hermione fuera de ahí.
Llegaron a un aula vacía en el segundo piso.
-Espera aqui... yo haré que venga y Hermione tenle paciencia ¿Si? Esta muy bloqueado y deprimido. Yo... estoy preocupada por él. Te necesita. Todos te necesitamos.
Las palabras de Pansy le calaron hondo. De repente se sentía muy nerviosa ¿Que tal si no le gustaba su novio? ¿Que le diría cuando lo viera? Pansy pareció leer todas sus preocupaciones porque se acercó y le dijo un suave abrazo. Le dio apoyo y salió del aula abandonada.
Ahora solo le quedaba esperar.
-Señorita Parkinson, llega tarde. Pase y siéntese. - dijo Snape con su tono habitual de arrastrar las palabras.
Pansy entro con arrogancia y una sonrisa de suficiencia ante los murmullos en desacuerdo de los Gryffindor porque no le impusieran ningún castigo ni le quitaran puntos a su casa, pero así era Snape.
-¿Donde estabas? - murmuró Draco cuando su compañera se sentó a su lado.
-Haciéndote un asqueroso favor. - dijo con molestia. - la próxima vez que Astoria Greengrass me retenga para enviarte un mensaje los voy a maldecir... a los dos. - apunto con supuesto enfado.
-¿Astoria? ¿Que quería? - preguntó el rubio. Pansy rodó los ojos y compuso su mejor mueca de asco.
-En serio ¿tienes que tirarte a esa tonta?
-Bueno mejor eso que nada, ademas nunca la escucho hablar, solo gemir. - contestó ganándose un codazo de su amiga. Él sonrió al ver lo escandalizada que estaba.
Pansy era su mejor amiga, pero odiaba que le hablara de sus ligues. Siempre sospecho que ella gustaba de él, hasta que hace poco le confesó que estaba enamorada de Blaise desde cuarto año.
-Bueno escucha que no lo voy a repetir dos veces. Te está esperando en el aula abandonada del segundo piso.
-¿Que? ¿ahora?
-Si idiota. Ahora si quieres dejarla esperando avísame para ir yo personalmente a ver su cara cuando me vea entrar a mi y no a ti.
Draco se paró en ese momento y se dirigió a la salida. Snape no dijo nada. Los Gryffindor se enfurecieron aún más. Pansy sonrío con malicia.
-¿Sabes que va a matarte no? - susurró Blaise en su oído haciéndola saltar en su asiento.
-Me lo va a agradecer... eventualmente. - se giró dándole la espalda y examinando sus uñas. Una de ellas estaba rota.
Iba caminando relajado. Como si tuviera todo el tiempo del mundo y así era. Una clase doble de pociones le daba tiempo suficiente para estar con Astoria y luego escapársele para estar solo en uno de los jardines.
Que chica tan atrevida.
¿Como se le ocurría citarlo? Debía estar muy desesperada. Ese pensamiento no le gusto a Draco. Más bien, debía estar enamorándose de él. Si eso estaba mejor.
Llegó al salón y sin detenerse a verificar su aspecto (ya que siempre estaba irresistible) abrió la puerta y entró.
La verdad no se había parado a pensar como estaría esperándolo la chica, con ella se esperaba cualquier cosa. Pero nunca, jamas, se imagino encontrar a otra persona y mucho menos...
-¿Granger?
-Draco...
Estaba nerviosa ¿Que nerviosa? ¡Estaba más que nerviosa!
Tenía que haberle preguntado más a Pansy. No tenía ni idea de cómo lucia su novio. Solo sabía su nombre y la verdad le asustaba un poco lo que se fuera a encontrar. Sabía que se pasaba horas en la biblioteca y quizás por eso no recordaba a nadie.
Porque sencillamente no se relacionaba con nadie.
Así que ¿Que le diría a Draco cuando lo viera? ¿Y si no quería estar con él? ¿Y si se ponía pesado como Ron?
El pestillo de la puerta sonó y se abrió tan rápido que para cuando ella volteó ya él estaba adentro.
-¿Granger?
-Draco... - soltó con un suspiro.
Él era... no podía explicarlo. Se había quedado literalmente sin aliento al verlo ¿Ese era su novio? ¿Como pudo olvidarlo? ¿Por que la llamaba por su apellido? ¿Es que seguía empeñado en alejarse de ella?
Él arrugó el ceño y suspiro profundamente cerrando sus hermosos ojos. Estaba molesto por algo.
-Draco... no... no te enfades con Pansy ella solo quería ayudar...
-¿Pansy? ¿Ella habló contigo? - preguntó a la defensiva, su rostro de ángel de endurecía a causa de la ira que luchaba por dominarlo. La ira y algo más.
-Si, pero no puedes enfadarte con ella. - contestó firme, sin dejarse intimidar por su agresividad.
-¿Que mierda te dijo? - abrió los ojos espantando.
Ahora lo veía claramente, él tenía miedo ¿pero por qué? Hermione sintió ganas de acercarse a él y calmarlo, pero no sabía hasta que punto podía avanzar.
-Me dijo la verdad... yo merecía saberlo ¿No lo crees?
Él abrió aún más los ojos y en su mirada pudo ver la clara determinación de matar a alguien.
-Me las va a pagar... - murmuró para si mismo, le dio la espalda a ella y se dispuso a ir en ese mismo momento a matarla, en plena clase, con sus propias manos, con el profesor Snape mirando.
Pero una cálida y suave mano en su antebrazo lo retuvo.
Él estaba furioso. Aún le daba la espalda mientras trataba de contenerse ¿Como se atrevió Pansy a contarle a Granger sobre su insana obsesión por ella? Eso jamas se lo iba a perdonar. Es más, jamas iba a ver la luz del día, porque él se iba a encargar de...
-Draco.
Otra vez ¿Por que Salazar, mi nombre suena tan bien en sus labios?
-Suéltame, Granger.
-No, no voy a permitir que vayas a reclamarle nada a ella.
-¿Reclamarle? Voy a matarla Granger.
Ella soltó una tímida risa y él se contuvo de girar y verle la cara. Ya el mero contacto de su mano en su uniforme le picaba.
-No vas a hacer nada. Estoy muy feliz de que me lo dijera.
Espera ¿Que?
Draco se giro para ver si es que ella se estaba atreviendo a burlarse de él. Pero su rostro denotaba sinceridad y ¿felicidad?
Él se quedó en silencio por un momento, solo mirándola a los ojos. Ella se quedó prendada de su mirada, tan penetrante y fría, como el mismo acero. Estudio la figura de su rostro afilado, su nariz puntiaguda apuntando al techo, justo como la de ella. Entonces sin darse cuenta se detuvo en sus labios, mucho más tiempo de lo aceptable. Rozando el descaro. Pero es que desde que despertó, no tuvo esa necesidad de recordar a nadie, hasta ahora.
Quería recordarlo a él ¿Se habrán besado antes? ¿Cuánto tiempo llevaban juntos? ¿Hasta donde habían llegado? Ahora entendía su miedo. No quería que lo rechazara, pero es que desde el momento en que lo vio supo, que jamas lo haría.
Granger tenía unos cinco minutos viéndole la boca con descaro ¿Es que ella también sentía lo mismo? ¿O era su insoportable necesidad de saberlo todo?
No lo sabía pero si seguía viéndolo de esa manera...
A la mierda.
Se lanzó a por ella sin darle tiempo de arrepentirse. Pasó una mano por su cuello y otra por su cintura, atrayéndola hacia él. Unió sus labios a los de ella, al principio pensaba devorarla sin piedad, pero al sentir lo terso de su boca y la frescura de su aliento, quiso tardarse todo el tiempo del mundo, solo deleitándola.
Comenzó con parsimonia, degustando la suavidad de sus labios. Ella le respondía con el mismo entusiasmo. Subió sus pequeñas manos a su cuello y se aferró a él como si fuera lo único en esa habitación. A Draco le gusto esa sensación.
Masajeo con suavidad sus labios mientras su mano subía y bajaba por su espalda. La dejó colarse bajo la camisa de su uniforme, rozando por encima de su sujetador su busto.
Ella que estaba tan ensimismada en los labios de Draco sobre los de ella, no se había percatado de lo lejos que había viajado su mano y gimió sin poder evitarlo, al momento de sentir sus dedos acariciarla sobre la fina tela de su sujetador.
Y él supo aprovechar eso, introdujo su lengua sin permiso alguno, sus labios seguían moviéndose, ansiosos con cada roce del otro.
Él recorría su boca y ella se dejaba hacer.
Ella subió sus manos a su cabello rubio, desordenándolo. Tenía los ojos cerrados pero casi podía adivinar cómo se veía y le encantaba. Tenía que admitir que ahora entendía por que estaba con él.
Enredo su lengua a la suya, saboreando su aliento mentolado. Dio un tiron a su cabello cuando él apretó su busto y un pequeño gemido salió de sus labios, pero él lo apagó con la destreza de sus labios.
Si seguía respirando su mismo aire terminaría desmayándose.
Él la estaba empujando y ella se dejó guiar. Cuando sintió que chocó con el escritorio él la alzó y la sentó sobre este, colocándose entre sus piernas. Sus manos acariciaban ahora sus muslos y una de ellas subía peligrosamente por su falda.
No quería detenerlo, pero primero necesitaba saber... necesitaba saber si ya lo habían hecho. Porque sino, no quería que esta fuera su primera vez. No así. Ella quería recordarlo.
Se separó de su boca y él procedió a besar su mandíbula, bajando hasta su cuello, dejando un rastro de besos húmedos.
-Draco... - dijo a la vez que un gemido abandonaba sus labios por las cosas maravillosas que él le estaba haciendo con su lengua atrás del oído.
-Draco... espera... - se las arreglo para volver a decir. Puso una mano en su mejilla y él se apartó de su cuello solo para juntar sus frentes. Aspiro profundamente su aroma, aún con los ojos cerrados. Hermione deseaba que los abriera.
-Me vuelves loco, literalmente. Lo siento. - soltó abriendo los ojos y mirándola a centímetros de él.
-Al parecer tú a mi también... pero antes de... quiero saber algo.
-¿Antes de...? - insinuó él alzando una ceja y sonriéndole de medio lado. Ella sintió literalmente que podía vivir con esa vista todos los días de su vida.
-Ya sabes antes de... solo quiero saber ¿Es la primera vez que estamos juntos?
Él frunció el ceño. Parecía confundido.
-¿Que quieres decir Granger? ¿Acaso no lo sabes? - preguntó estoico.
-Draco... el hecho de que respondiera tu beso no significa que recuerde... lo siento. - acarició su mejilla con ternura, pero él se apartó, con una seriedad fulminante.
-¿De que hablas Granger? - preguntó con la voz ronca.
-Aun no recuerdo nada Draco... sigo igual que hace una semana. Pero no me importa, me alegro que Pansy me contará sobre nosotros. Aunque no recuerde te quiero aquí conmigo. - Ella se volvió a acercar a él, juntando sus frentes, cerró los ojos y respiró profundo.
Su olor. Jamás lo olvidaría.
Pero algo estaba mal. Sus manos ya no la tocaban y él parecía haber dejado de respirar. Abrió los ojos y se encontró con una enorme pared de hielo. Tenia el ceño y los labios fruncidos. Se veía bastante molesto pero ¿por que? Gracias a Pansy ahora podían volver a estar juntos ¿no?
Él apartó las manos de ella con suavidad. Se alejó y le dio la espalda. Se fue de ahí antes de que ella pudiera decir nada.
-¿Hermione? ¿Estas bien? - la voz de Luna le llegaba desde alguna parte que no podía ubicar.
Estaba lloviendo a cántaros y resbaló por una colina por andar corriendo buscándolo a él.
Él.
La sangre se le heló.
-Hermione ¿estás bien? - Luna estaba a su lado, ayudándola a levantarse.
Observó a la rubia y se horrorizó primero al darse cuenta de que la recordaba. La recordaba a ella, a Harry, a Ron, a Ginny, a Neville; a todos.
A todos.
Incluso a él.
Y también recordaba lo que había sucedido hace tan solo unos minutos, en el aula del segundo piso.
-No Luna... no estoy bien.
N/A ORIGINAL: ¿Que les pareció? Es mi primer OS y quiero saber si lo hice bien, si les gusto, si fue horrible y mejor termino de escribir 2 años y 1 mes, jajajaja.
Ya en serio, espero que lo hayan disfrutado, yo admito que me quede picada con este final ¿Pero quien sabe? Ustedes a veces me hacen cometer locuras cuando veo sus reviews :)
