LA ETERNA ESPERA.
Epilogo
[La Historia, imágenes y personajes NO me pertenecen, los tome para entretenimiento, SIN ánimo de LUCRO]
Meses después.
¿Dónde rayos estaba su esposa? Llevaba más de dos horas buscándola y no sabía dónde estaba, de hecho nadie sabía dónde estaba, lo único que sabía es que estaba con su prima Shion.
¿Es que no se daban cuenta de lo peligroso que era su delicada situación? Cuando la encontrara le daría un rapapolvo que nunca olvidaría en su vida…
—Naruto. ¿Me buscabas?
Naruto se voltio hacia donde provenía esa voz.
—Sí, ¿Dónde está tu esposa?
—¿Mi esposa? ¿Por qué…—Killer B no termino de formular su pegunta por que compendio de inmediato la situación.
—Supongo que no lo sabes, llevo dos horas buscando a Hinata y no la encuentro. Y sé que esta con Shion, tenía esperanza que supieras donde podría estar.
—Bueno…—Naruto levanto una ceja ante la incomodidad de Pequeño Killer B.
—¿Bueno? ¿Sabes algo que yo ignoro?
—Shion me comento de un lugar que encontraron Hinata y ella…lo encontraron hace poco de hecho, pero les pareció un buen lugar para…
—¿Para qué?
—Para practicar.
—¡Para practicar! —grito enfadado — ¡Esta loca! ¿Cómo puede practicar? ¿Es que no comprende?
Killer B veía como Naruto murmuraba frases sin sentido, mientras caminaba de un lado al otro. Comprendía el enfado, pero estaba de acuerdo son su esposa Shion y con Hinata, Naruto se volvió muy exagerado y protector desde que se entero que iba a ser padre.
Pero todo empeoro cuando a Hinata se le empezó a notar el embarazo. Según palabras de Naruto le pido de la manera más amable que dejara por un tiempo la práctica con la espada, pero desde el punto de vista de Hinata fue más una orden que una petición.
Tampoco la dejaba que estuviera sola, por si le pasaba o necesitaba algo. En las mañanas le enviaba el desayuno a Hinata a su habitación para que descansara más tiempo en la cama. Había dejado un guardia afuera de la puerta para asegurarse de eso.
Por la paz mental de su esposo Hinata, no se opuso, porque la situación hubiera sido diferente. Pensó Killer B, conociendo el carácter de Hinata, ni diez guerreros podrían hacer que ella permaneciera en cuarto en contra de su voluntad.
El conde Namikaze, se reía de lo exagerado que podía ser su hijo. Él también se reía, bueno no tanto como el conde pero si le parecía un poco gracioso el comportamiento de Naruto… Hasta esta mañana.
—¡Llévame a ese lugar! —Esas palabras sacaron sus pensamientos.
—¡Me siento tan pesada y lenta! —Hinata le dijo a su prima, mientras dejaba a un lado la espada, y se sentaba en la tierra.
—¿Es tan malo? —Shion le pregunto. Hinata miro a su prima que la miraba con curiosidad y con algo más…
—¡Oh! No es malo…Bueno no todo el tiempo, hay cosas buenas.
—¿Cómo cuales?
—¿Cómo cuales? Bueno… este…eee…hay muchas cosas buenas. Como por ejemplo las pataditas que te da el bebé, o cuando lo sientes moverse. Es una sensación muy…mágica.
—¿No le tienes miedo al parto?
—No pienso mucho en eso.
Claro que no le tenía miedo a ese momento le tenía pavor, todo empeoro hace meses atrás, cuando fueron de visitar a Natahi y a Menma. Natahi se había puesto en parto ese día.
Los gritos de Natahi se escucharon en todo el castillo, hasta podría apostatar que se escucharon más allá de las murallas del castillo. Aunque no tenia conocimiento sobre esas situaciones su prima y ella tararon de ser de ayuda. Grave error.
La escena fue muy impactante para ella, que ya sabía que estaba embarazada, era como ver su futuro…un fututo que se vía muy doloroso. Había gritos, maldiciones, plegarias, promesas de celibato y sobre todo sangre mucha sangre.
Después de mucho tiempo –una eternidad desde su punto de vista- llego al mundo Sumire De Aneford. Era una niña hermosa.
Hinata se toco la barriga, esperaba que su hijo o hija se llevaran bien con la pequeña Sumire. Ella había encontrado una gran amiga en Natahi, aunque era polos opuestos. Natahi le había asegurado que aunque se veía doloroso no lo era tanto… No sabía si creerle.
Por otro lado Sakura le había mandado una carta asegurando que el dolor del parto era un dolor aguantable, y que valía mucho la pena. Sakura apenas cumplía un mes de ser madre. Su preciosa sobrina Sadara Uchiha.
Todavía no la había visto, pero sabía que era hermosa. Ya no estaba en condiciones de viajar durante tanto tiempo en caballo hasta la fortaleza Sharingan. Sabía que su padre estaba extasiado con su nieta. Su hermano estaba tan enamorado de su hija, que no dejaba que nadie se acercara tanto al bebé.
—¿Te acuerdas cuando Natahi..
—¡Shion! —Hinata le grito a su prima antes de que esta terminara de formular su pregunta. —Tienes que darme apoyo, no lo contrario.
—Lo siento, es que... —Hinata miro a su prima, se veía pensativa, como si..¡Oh! ¡Ya lo entendía!
—Shion, puedes hablar conmigo.
—Estoy embarazada. —Hinata vio como su prima se ponía roja, era muy extraño verla así. Trato de ponerse de pie, pero no le fue posible.
—Shion, ¡Que felicidad! No tienes que tener miedo, no es tan malo como parece. Ahora por favor ayúdame para ponerme de pie, la panza ya no me deja.
Shion le lanzo una mirada extraña, como si viera su futuro. Era gracioso porque ella pensó lo mismo con Natahi, podía comprender a su prima.
Le oficio una mano para ponerse de pie, y cuando ya estaba erguida, abrazo a su prima, era extraño porque aunque era unidas no era mucho de muestras de afecto.
—Shion, no tengas miedo yo estaré contigo. No estás sola. Además nuestras hijas de llevaran muy bien.
—¿Hijas?
—Sí, hijas. Natahi tuvo una niña, y también Sakura. Creo que es temporada de niñas. Además las niñas son tan buenas como los niños.
Su prima solo le lanzo una mirada y sonrió. Si pensaba algo diferente no lo demostró. Este era un momento tan feliz y perfecto. Ella era feliz, su prima era feliz, todas las personas que amaba estaban pasando momentos maravillosos. Era perfecto.
—¡Hinata! ¡¿Dónde demonios estas?!
Bueno no todo podía ser perfecto.
—¡Por aquí!
Segundos después apareció su exagerado y protector esposo. Lucia enojado. Era muy guapo enojado, sus ojos azules brillaban intensamente.
—Me puedes explicar, ¿Qué rayos haces aquí exactamente?
—Hmmm. Simplemente estábamos cociendo, mientras platicábamos cosas de mujeres.
—¡Y una mierda! — grito Naruto. —¡Te dije que no podías ponerte en peligro! ¡Practicar con la espada es peligroso para ti y para nuestro hijo!
—Nuestra hija. Es niña. Y tienes razón esposo.
—¿Tengo razón? — Naruto la miro con cara de sorprendido.
—Sí, hoy me di cuenta de que ya no puedo moverme como antes. Es momento de dejar la espada…por un tiempo.
Hinata le lanzo una sonrisa a su esposo. Él le devolvió la sonrisa. Todo el enojo desaprecio.
Era un poco exagerado en cuanto a su estado. Pero apreciaba muchísimo que la cuidara y viera por su bienestar. Lo amaba.
—Bueno, yo siempre tengo razón. Y nuestro hijo sea niño—Y con esa frase le ofreció su mano para que se apoyara en él para caminar de regreso a casa.
Cuando estaban a mitad del camino, se percato de que a esta hora su esposo siempre estaba con administrador revisando todos los asuntos de la propiedad.
—Esposo ¿Para qué me buscabas? ¿Paso algo?
Naruto la miro a los ojos pero siguieron caminado. Al poco rato le dijo: —Llego un mensaje de Lady Tenten.
Hinata se detuvo ante la mención de su amiga. Hace meses que no sabía de ella, lo último que supo era que había llegado ante el rey. Pero después de eso nada.
—¿Y? ¿Está bien?
—Su esposo te manda saludos.
—¿Su esposo? ¡Oh, Dios! ¡El rey la dejo en manos de Kyodai! ¡Desgraciado! —Hinata empezó a caminar más rápido. —Iré a la corte y le diré al rey que es un ¡Maldito! ¡Un insensible!
Naruto empezó a reírse a carcajadas. Hinata se detuvo para lanzarle una mirada asesina.
—¿Cómo puedes reírse ante esta situación? ¿No tienes compasión? ¡Su esposo la va a matar!
—No, no la va a matar.
—¿Cómo puedes estar tan seguro?
—Lord Hyūga, tiene buenas intenciones con ella.
—¿Lord Hyūga? —Hinata se tardo unos segundos en comprender lo que su esposo le estaba comunicando. — ¡Oh! ¡Se casaron! Sabía que a Tenten le gustaba.
—También note que a Neji le atraía, cuando pensábamos que era una monja.
Siguieron caminado, Hinata tenía muchas preguntas al respecto. Como por ejemplo ¿Qué paso con Kyodai? ¿Anularon el matrimonio o lo mataron? ¿Qué paso en eso meses que no tuvo noticias de ella? ¿Su papá la apoyo? ¿Su doncella llego con su padre y le dio la noticia? ¿Era feliz? Muchas preguntas y pocas respuestas.
Pero bueno lo importante es que ahora Tenten estaba segura con Lord Neji.
Cuando llegaron a casa, relámete se sentía muy agotada. Naruto se dio cuenta y la ayudo a subir las escaleras. Ralamente ya no aguantaba sus pies, cada día se hinchaban más.
Eso no se lo diría a su prima… esperaría unos meses más para darle esa información. Cuando llegaron a la habitación, Hinata inmediatamente se fue acostar.
—¿Necesitas algo?
—Sí, ¿antes de irte podrías sobarme los pies?
Su esposo de sentó en la cama y le quito los zapatos. Inmediatamente empezó con la tarea. Se sentía tan bien. Tan bien, que se quedo dormida.
Naruto contemplo a su esposa dormida, mientas terminaba de sobarle los pies. Era una tarea simple, a comparación de lo que su amaba esposa estaba haciendo para asegurar el bienestar de su hijo –Sin contar por supuesto la práctica de espada de hoy– Hinata se veía tan hermosa.
Siempre era hermosa, pero con su vientre hinchado se veía más hermosa. Tenía un brillo especial. La amaba, y amaba a su hijo. Porque sabía que sería niño. Amaría a sus hijas porque sabía que tendieran en un futuro. De hecho ya tenía un nombre para esa bella niña.
Himawari sería el nombre de su primogénita niña, el nombre lo pensó cuando vio a su ahijada Sumire, hija de su mejor amigo Menma.
Le concedió el honor de ser el padrino de su hija como muestra de haber olvidado el malentendió cuando Naruto acuso a la esposa de Menma de haber cambiado a Hinata. Naruto se disculpo con los dos.
Natahi no le dio mucha importancia y lo abrazo. Menma se hizo del rogar pero al final acepto sus disculpas.
Pero ya todo estaba en el pasado. Solo tenía que disfrutar del futuro junto a su esposa. Y su futura familia.
Pocos meses después Naruto y Hinata le dieron la bienvenida a su primogénito Boruto Namikaze. Un bebé sano y fuerte, que era una copia exacta de su padre. Hinata comento la injusticia ante ese acto, porque fue ella quien cargo en su seno al niño durante nueve largos meses y después sufrió el parto.
Naruto la consoló prometiéndole que su próximo hijo seria niña, y tendía algunos rasgos de ella. Solo algunos. Hinata se rio ante la broma de su esposo.
Se sentía tan feliz, tan plena que en ese momento supo que valió la eterna espera por su prometido.
FIN
Fueron felices & comieron perdices
Llegamos al Final de esta serie, gracias por leer esta adaptación y las otras dos historias espero les haya gustado.
Mañana empezamos con la nueva serie "La Guerra de las Rosas" en esta plataforma. Nuevo usuario Miroslava15
Mil gracias, les dejo la información de esta adaptación.
Información:
Titulo: La persecución
Autora: LYNSAY SANDS
Serie: DEED
Personajes:
Blake Sherwell = Naruto Namikaze
Seonaid Dunbar = Hinata Uchiha
