¿Qué tal lo hice señor? Dijo Candy quien acababa de bajar del caballo.
Bueno… eres buena pero aún te falta mucho para que seas un jinete experimentado como yo. Dijo Archie mostrando una expresión de superioridad.
Terry miró a su amigo con el ceño fruncido ¿Acaso bromeaba? ella había dominado a la perfección el arte de montar.
Para mi lo hizo excelente señorita cabellos de sol.
Gracias Dorothy. Dijo con una sonrisa en los labios.
Señorita Candy ¿por qué no se ha presentado a desayunar? Dijo de pronto Terry interrumpiendo a los demás. Todos giraron ,en su voz había un tono autoritario.
Sin embargo Candy lo ignoro y acercándose a Dorothy dijo:
Quisiera mostrarte algo ¿Podrías acompañarme?
Eh… Dorothy se quedó sin palabras, la señorita acababa de ignorar al señor en su narices.
Dorothy ve y sirve el desayuno de la señorita.
Si, señor. Dijo la mucama.
Te acompañare. Dijo Candy.
No, necesito hablar con usted señorita A SOLAS. Y enfatizando en esas ultimas palabras todos se retiraron. En un parpadeo Candy y Terry estaban solos.
¿Que desea hablar conmigo, mi señor? Era notoria la frialdad en las palabras de Candy.
Reuniendo toda la paciencia que tenía exhaló y se dirigió a ella.- ¿Por qué te salteaste el desayuno? Dijo totalmente enojado.
Sin embargo Candy aún seguía también lo estaba y girándose sobre sus pies se puso de espaldas entrelazando sus dedos entre sí.
Entiende… No puedes saltarte las comidas, estuviste delicada ¿Quieres enfermarte? ¿Eso quieres? ¡Mirame cuando le hablo! Tomándola de los hombros la obligo a mirarla y al ver lo que ella ocultaba quedó de piedra.
Como si fueran dos esmeraldas sus ojos brillaban, de ellos caían gotas que rodaban por sus mejillas muriendo en sus labios y estos últimos a su vez emitian un soĺlozo de tristeza.
Verla de esa forma hizo que su corazón le doliera, sentía unas ganas enormes de abrazarla. Una mirada cargada de dolor y resentimiento era lo que ella emitía y si, el motivo de esas lágrimas eran él.- Señorita Candy…
No… por favor no diga más. Ella se llevó las manos a los oídos evitando escucharlo.
Sé que sus lágrimas son producto de un mal comportamiento mío. Sobre ese bes…
¡Por favor deténgase!
¡Escúcheme! Yo le debo una disculpa mi comportamiento fue inaceptable, usted es una dama respetable de su hogar y aproveche de su debilidad robandole un beso y quiero ofrecerle mis más sinceras disculpas.
Con un nudo en la garganta Candy movió la cabeza aceptando sus disculpas.- Descuide mi señor, yo entiendo. Diciendo esto ella se giró con la intención de irse sin embargo la fuerte mano de Terry la detuvo.
Sujetando su brazo la obligó a detenerse y por la fuerza con que la jalo ella termino pegada en su pecho sus rostros estaban a centímetros de tocarse,Podía sentir como su respiración se había acelerado pues en su pecho sentía la agitación de Candy, sus dos atributos endurecidos subían y bajaban.
Entonces frente a él apareció el rostro de Lucia, abrió los ojos reaccionando y las palabras de esa maldita hechicera regresaron a su cabeza. Durante décadas había evitado vincularse amorosamente con una mujer ¿Por que no podía seguir así? No era la primera vez que tenía a una mujer tan cerca pero esta dama hacía algo que ninguna otra podía, su corazón latía a prisa y el terror llegó a su mente.Él jamás podría amar y si se atrevía a hacerlo el pago sería la muerte.
Soportar ese dolor otra vez, jamás podría hacerlo.Pensó
¡Mi señor! La voz agitada de Archie hacía eco. En ese instante Terry retrocedió soltando el brazo de la dama.
Qué sucede.
Tomando aire procedió a hablar. - ¡Lo han encontrado!
¡Estás hablando enserio! Su voz y su postura habían cambiado se sentía un aura de esperanza.
¿Alguién podría explicarme que sucede? Preguntó Candy
Archie miró a Terry como pidiendo permiso. Él hizo un gesto de aprobación y Archie le contó a quien habían encontrado.
¡Esto es increíble! Dijo emocionada.
Si todo resulta como lo esperamos, el Amo al fin podrá librarse de esa maldición. Dijo sonriente Archie.
Candy miró de reojo a Terry quien tenía una expresión seria. ¿Acaso la noticia no le hace feliz? Se preguntó ella.
Será que al fin ha llegado el final ¿Podré liberarme de este castigo? Se decía en su mente. Sin embargo una duda lo aquejaba ¿Que pasa si no logra ayudarlo? y su maldición no tiene cura.
Mi señor , llegamos.
Abran la puerta. Dijo Terry.
Candy había preferido quedarse detrás de ambos hombres.
Dos hombres robustos que protegían la entrada asintieron y abrieron una puerta pesada de madera y tras ella apareció una extraña figura envuelta en una clase de trapos viejos. La oscuridad del lugar no permitía que vieran su rostro.
¡Acérquese! Dijo Archie.
Sin embargo la figura ni se movió.
¡Obedezca! ¡Acaso no sabe ante quién está presente! Al ver que no obedecía Archie tomó su espada y Candy asustada le sujetó el hombro con una de sus delicadas manos.- Señor Archie, por favor no lo haga.
Mantén tu lugar mujer, esto es cosa de hombres. Dijo de muy mala gana Archie.
¡Archie! La voz de Terry resonó en toda la habitación.
Escuche señorita, ese hombre es el único capaz de salvar a nuestro Amo y si se niega no dudare de matarlo.
Sé que es importante pero déjeme intentarlo, tal vez yo pueda hablar con él.
¡De ninguna manera! Puse a mis mejores hombres para traerlo y ese tipo no fue nada fácil.
Déjeme intentarlo. Candy entonces miró a Terry y entendió que ella se preocupaba por él.
De acuerdo
Pero señor…
Dije que lo hiciera.
Archie callo y permitió que Candy se acercara a la persona.
Terry admiraba su valentía y por eso le permitió que ingresara.
Decidida caminaba hasta quedar frente al extraño.
Disculpe ¿Señor?
En la mirada del extraño una luz brilló al escuchar la voz de la dama.
Señor, de verdad lamentamos que lo hayan traído y encerrado aquí pero necesitamos de su ayuda.
Malaquias… me llamo Malaquias...Deberías haber escuchado al soldado. Tu lugar no está aquí. Dijo de pronto el extraño.
Por favor ayudenos, yo estoy dispuesta a hacer lo necesario para ayudar al señor Grandchester.
¿De verdad, jovencita? ¿Haras todo?
¡Lo haré! Dijo con determinación. Candy.
¡JAJAJA! El extraño empezaba a reír a carcajadas
Terry sujetó de su cintura la espada que traía preparado para atacar. En ese momento observó que tanto como Candy y el extraño salían.
Todos los guardias sujetaron sus espadas preparados para luchar si algo ocurriera.
Tiene en su castillo a la persona más valiente que he conocido en mi vida y no estoy hablando de sus soldados. Dijo el extraño quien seguía sin revelar su rostro.
Terry le dio una mirada a Candy quien se sonrojó.
Esta jovencita está dispuesta a hacer lo que sea para salvarlo Duque ¿lo sabía?
No se le ocurra tocarla. Dijo Terry con una mirada asesina.
Tranquilo señor, no pienso hacerlo después de todo ustedes han traído al hombre equivocado.
¿A que se refiere? Pregunto Archie.
Yo no puedo quitarle esa maldición.
Pero usted fue quien acabó con esas brujas, todos en el pueblo saben que usted rompe los hechizos de las brujas. Dijo Archie.
Usted lo ha dicho, brujas… no hechiceras. Las brujas son seres inferiores, sirvientes de las hechiceras que son de gran poder.
Señor Malaquias ¿no hay nada que pueda hacer para ayudarnos?
Escuche bien jovencita. Dijo acercándose a Candy.- Las hechiceras son seres poderosos ellas viven miles de años y romper una maldición de ellas es prácticamente imposible.
Candy bajó la mirada con tristeza
Sin embargo…
¿Qué? Sin embargo que…
Olvidalo es una tontería.
Digamelo.
Jovencita esto es peligroso.
Lo que sea yo lo haré le debo mucho al señor Grandchester el me dio un lugar donde vivir luego de que trataron de matarme.
No estás obligada a nada. Dijo Terry acercándose a ella. De cualquier modo el que debe hacerlo soy yo.
Mi señor… nosotros estamos dispuestos a entregar la vida por usted.
No, Archie no quiero arriesgar a nadie más por una estupidez que cometí. Digame señor Malaquias que debo hacer.
El hombre dudo sin embargo al ver el rostro suplicante de la jovencita hablo.- Freya... deben buscarla.
¿Acaso está bromeando? Dijo Archie.
¿Cómo la encuentro? Dijo Terry.
¿Están hablando de Freya? La diosa. Preguntó Candy.
¿A caso le va a creer señor? Dijo Archie enfadado.- Es evidente que este nos está viendo la cara eso solo es un mito.
¡Silencio! Dijo Terry.
Muchos creen que es un mito pero ella es real, son muy pocas las veces que ella se deja ver, ustedes deben lograr invocarla ,ese será su reto y con ello podrán terminar con esa maldición. Las hechiceras son puro odio y maldad y solo el amor podrá vencerlas por eso necesitan de Freya. Dicho eso el hombre camino a la salida y con un gesto Terry ordenó que lo dejaran ir.
Nos volveremos a ver. Dijo el hombre antes de irse. Dejando un silencio en todo el castillo.
Continuará…
Hola chicas, en primer lugar les pido mil disculpas por el tiempo que estuve ausente y todo es debido a que mi computadora se malogro ya no tiene remedio así que todo lo que tenia guardado se fue por el caño y tuve que empezar de nuevo con mis notas pero a pesar de todo aquí estoy y seguire publicando mas capitulos a través de mi celular aunque no estoy acostumbrada a escribir en el celular me adaptare para no dejarlas más tiempo.
Ahora con la historia. Nuestro Terry tiene la misión de encontrar a Freya una diosa que piensa que lo ayudará a resolver su problema ¿Podrá invocarla?
Candy está demostrando que es una mujer valiente y capaz de todo cuando se trata de ayudar. Archie es algo creído pero no se vayan a enojar con él a pesar de eso tiene un corazón valeroso.
Les mando un fuerte abrazo y saludos nos leemos luego.
