Ah… Señor Grandchester… Yo… yo…
Hermosa… Te amo tanto que quiero hacerte mia...
Terry se encontraba recostado sobre el cuerpo de su pecosa, repartía besos por su cuello deleitándose de los sonidos placenteros que emitía su amada. La forma en que ella arqueaba la espalda y los gestos que hacía lo incitaban a continuar.
sin embargo reunió todo su control tratando de mantener la calma.
Hacer esto sería arriesgado para ti, no quiero que salgas lastimada
No tema mi señor, yo estaré bien, quiero unir mi vida a la de usted.
Amor mío, ¿cómo podré controlarme? si me miras de esa forma. Te deseo tanto. Dijo recorriendo su cuello con besos.
Mi señor… ah… Candy se llevó una mano a la boca mordiéndose uno de sus dedos intentando controlar sus gemidos.
Entonces él se detuvo , la miró fijamente y lo que vio fue la imagen más tierna y tentadora que hubiera visto en su vida. Su cabello que era sostenido por una cinta se había desatado dejando sus rizos esparcidos sobre la cama y sus bellos ojos verdes tenían pequeñas lágrimas que brillaban como esmeraldas y sus mejillas estaban cubiertas por un rubor.
Señor… Susurró Candy.
No lo vuelvas hacer. Dijo él.
¿Qué mi señor?
No te avergüences… No calles si sientes placer. Quiero escucharte, quiero saber que esto te gusta.
Lo siento, pero esto es nuevo para mi , me siento avergonzada. Dijo Candy desviando la mirada
No, no te sientas avergonzada ante mí, quiero que sepas que todo lo que venga de ti me agrada. Tus ojos… Le volvió a besar. Tu cuello. Dijo pasando su lengua por esta parte de su cuerpo. Simplemente me encantas. Dijo con voz ronca susurrándole al oído.
Mi señor…
Terry la miro a los ojos y rozó suavemente sus labios con los de ella, inmediatamente este roce se volvió un beso cargado de pasión, que solo era interrumpido por la falta de aire.
Totalmente agitada, Candy solo podía susurrar el nombre de su amado. Su pecho subía y bajaba debido a su respiración agitada, los besos de Terry le quitaban el aire pero algo más abajo le hacía sentirse rara, la parte baja de su vientre se sentía bien cuando él le acariciaba.
Su cuerpo pronto sintió la necesidad de tocarse, era evidente que ella tenía una piel suave y moría por recorrer cada centímetro con su lengua hasta llevarla al punto máximo de placer. Por una noche solo por esta noche se olvidaría de los hechizos, solo tenía cabeza para ella su pecosa entrometida a la cual amaba profundamente.
Con la voz ronca del deseo Terry dijo.- Amor mío, quiero tocarte… quiero probar tu piel sentir esa suavidad sobre mi cuerpo.
Candy pegó sus labios con los de él en señal de su consentimiento y pronto sintió que los lazos de su vestido eran desatados, la forma en que él la desnudaba era tan delicada como si se tratase de la flor más frágil en el mundo.
Cuando al fin vio esos pechos redondos con ese color rosa de sus pezones , sus pupilas se dilataron, su boca se moría de tentación por probarlos pero ese no era el único problema, su entrepierna, la vara de carne que tenía entre sus piernas se había llenado de sangre y su tamaño había crecido.
Candy ruborizada apartó la mirada pero no se cubrió pues entendía que si lo hacía, Terry pensaría que no confiaba en él.
Hermosos… susurro él.- Tus pechos son hermosos. Con cuidado se fue acercando a Candy repartiendo besos en su cuello hasta que estuvo frente esos jugosos pechos, pasó su lengua por la punta del pezón escuchando un gemido de Candy. Ella cerró los ojos llena de nervios y entonces…
Amor mío, no quiero lastimarte ni hacer esto en contra de tu voluntad. Terry estaba frente a su rostro acariciando su mejilla como si se tratase de pétalos delicados.
Si te pido que te detengas ¿Lo harás?
No te mentire, lo màs probable es que cuando empiece a tocarte no dejaré de hacerlo , tu piel es increíblemente suave y adictiva así que si quieres que me detenga ahora lo haré, pero si continuo no podre controlarme más.
Candy estiró sus brazos acercandolo hasta unir sus labios.
Esto quiere decir…
Candy asintió con las mejillas ruborizadas.
Terry sintió ternura por su dama pecosa y la abrazo.- Prometo ser delicado.
Candy solo asintió con la cabeza.
Las manos de Terry recorrieron el torso desnudo de Candy mientras lamía la punta de uno de los pezones.
Ah... Gimió. Candy sentía una marea de sensaciones y arqueaba su espalda ante el contacto de Terry.- ¡Terry! Grito su nombre cuando él empezó a succionar uno de sus pechos pero cuando pensaba que no podía sentir más placer, la mano de él comenzó a masajear el otro pecho. - Terry… ah… Terry…
Si… di mi nombre… repítelo.
Terry…
Dejando de besar por un momento sus pechos procedió a desvestirse. Los ojos de Candy se abrieron a la par cuando contemplo la majestuosidad de el cuerpo de Terry.
Él se hallaba completamente desnudo ante ella, sus hombros anchos, sus brazos fuertes, su abdomen muy bien trabajado, sus piernas dignas de un hombre fuerte, entonces tragó saliva cuando sus ojos vieron aquella parte de su anatomía que se levantaba entre sus piernas, por un instante pensó que eso jamás lograría entrar en ella o peor aún sentía temor esa cosa la rompería y con la voz entrecortada dijo.
Terry… eso… es muy grande.
Conmovido por la inocencia de su pecosa, Terry sonrió.- Tranquila verás que todo estará bien, confía en mí.
Si, confío en ti.
Terry tomó nuevamente sus labios y entonces su cuerpo se estremeció al contacto de su torso con los pechos de Candy. Ninguna parte de su cuerpo fue pasada desapercibida por Terry, le había lamido y besado y tras pasar varios minutos sentía que su miembro explotaría, tenía que tomarla y hacerla suya, el momento había llegado.
Amor mío, te necesito. Necesito estar en tu interior.
Entre la respiración agitada ella movió la cabeza en señal de aceptación.
Llegado el momento Candy se apartó durante unos segundos y para sorpresa de Terry ella terminó de quitarse el vestido y con las manos temblorosas se quitó la ropa que cubría su feminidad quedando desnuda.
Yo… estoy lista.
Las palabras de Candy causaron un revuelo en su corazón y por primera vez sus mejillas se habían sonrojado ante una mujer. Terry le ayudó a volver a la cama y cuando la tuvo bajo su cuerpo recorrió las piernas de ella con besos hasta llegar a sus muslos y con uno de sus dedos se aventuró a comprobar si estaba lista para recibirlo. Sintiendo su humedad entre sus dedos se los llevó a la boca lamiendo su esencia.
Candy abrió la boca avergonzada pero entonces sintió algo presionando contra su centro de feminidad.
Quisiera evitarte el dolor pero amor mío esta es la única manera.
Comprendo. Confío en ti.
Terry sujetó las manos de su pecosa y sin dejar de mirarla empezó a hacer presión en su entrada. A pesar de su humedad solo había logrado entrar muy poco, casi nada entonces Terry supo que tenía que hacerlo rápido porque de otro modo solo alargaría el dolor de ella.
Pegó sus labios y entonces haciendo presión con fuerza logró entrar. Sabía que la había lastimado cuando ella mordió sus labios.
Perdoname. Dijo él.
No te preocupes… sabía que dolería.
Por favor perdóname. Repitió cuando vio las lágrimas de Candy.
Te amo. Respondió Candy con una sonrisa a pesar de las lágrimas. Tras pasar unos segundos finalmente ella dijo.- Puedes continuar.
Terry reuniendo todo su control por querer moverse rápido , empezó a moverse lentamente la estrechez de Candy era increíble pero debía pensar más en ella, lo estaba disfrutando pero también quería que ella lo disfrutara.
Ah mmm. Los sonidos de dolor en un principio de Candy le hicieron sentir culpabilidad a Terry sin embargo conforme sus movimientos avanzaban esos sonidos fueron cambiando.
Ah… Terry… mi amor. Al contrario de sus gritos de dolor Candy ahora gemía de placer, su interior se sentía lleno de dicha.
Aumentando la intensidad Terry comenzó a sentir que el interior de su pecosa lo apretaba, eso significaba que estaba cerca , ella alcanzaría el orgasmo. Entonces…
Terry… ah… ah… yo...yo… Ahhhh.
Disfrutalo amor mío, es todo para ti.
Candy pensaba que todo había terminado ahí sin embargo esto apenas comenzaba
Fue así que Candy experimentó la mejor sensación de su vida, entregarse en cuerpo y en alma al amor de su vida.
Cuando el sol daba sus primeros rayos Terry sentía que el final estaba cerca la estrechez de su pecosa lo estaba volviendo loco y presintiendo que ella también llegaría a su máximo, cerró los ojos y aumentando la velocidad de sus embestidas sintió esa agradable sensación sin salir de su interior. Había derramado toda su esencia en el interior de su hermosa mujer. Esa esencia que había esperado por ella durante tantos años.
Candy sentía el líquido tibio de Terry en su interior. En su corazón sentía que este había sido el mejor momento de su vida. Uno que jamás olvidaría.
Sin separarse de ella Terry la acomodo sobre él y la abrazó a su torso. Sin dejar de mirarse compartieron unos minutos de silencio hasta que cayeron en un profundo sueño.
Continuara ...
Hola chicas ¿Cómo han estado? Espero que bien como siempre.
Bueno este capitulo ha sido especial pues aquí al fin nuestros rebeldes se entregaron a la pasión. Ahora ¿esto traerá alguna consecuencia? No lo sabemos aún.
El próximo capítulo traerá a un nuevo personaje además del regreso de la abuela de Candy. Muchos misterios que aparecieron desde los primeros capítulos se aclaran. Así que hasta entonces les mando bendiciones y nos leemos pronto.
