Tras soltar un suspiro se acercó hasta Terry quien se preparaba para salir. - No pretendo inmiscuirme en sus asuntos pero debe saber que considero importante a Candy y si para eso debe enfrentarse a Elisa no me quedará otra alternativa que ir con usted. Dijo Tom.

No necesito tu ayuda, solo me estorbaras. Respondió con indiferencia.

Mi señor, la señorita Candy se quedó dormida.

Necesito que estés pendiente de ella en lo que dure mi ausencia del castillo.

Como usted ordene mi señor.

Gracias Dorothy.

No estoy pidiendo tu permiso solo te informo que también iré a ver a Elisa.

Terry seguía sin prestarle la menor atención a Tom.

Mi señor, su caballo está listo.

Terry salió con dirección al establo sin embargo detrás de él venía Tom dispuesto a todo con el único motivo de salvar a Candy.

Cuando regrese espero que te hayas largado, prometí a Candy no pelear pero si te vuelvo a ver cerca de ella… creeme que no tendré piedad.

¿Acaso piensas que con eso me intimidaras? He vivido desde niño en la calle y cree cuando digo que he recibido miles de golpes en la vida.

No me interesa tu historia, lo único que quiero es salvar a Candy.

Yo busco lo mismo. Se lo debo, ella fue la única que me ayudo a curar mis heridas de lo contrario estas se hubieran infectado y quizás hubiera muerto.

¿De qué hablas?

Ella me salvó… Aquella noche había una lluvia terrible y los rayos caían por doquier… Si ella no me hubiera encontrado…

Las palabras de Tom hicieron que Terry recordará aquella noche que Candy desapareció. Ahora todo tenía sentido, ella había estado cuidando de aquel tipejo.

¿Sabes que luego de eso ella estuvo enferma?

¿Cómo saberlo? No la volví a ver hasta que la encontré en una casa alejada en el bosque y fue ahí donde la vi con ese amuleto.

Terry apretó los puños al saber que Tom había estado más de una vez cerca a Candy.

Cuando se lo vi puesto me pareció extraño ya que jamás creí que vería uno con mis propios ojos, al principio creí que era falso pero cuando lo vi de cerca recordé la descripción de mi… Tom hizo una pausa evitando nombrar a una persona. - El amuleto era tal y como era descrito.

¿Y cómo sabías que ese amuleto tenía poderes?

Fui educado hasta antes de vivir en la calle y conozco sobre los… hechiceros.

Entonces el amuleto y los…

Tom asintió. - Ese amuleto le pertenecía a un hechicero.

¡Maldición! Debo quitarle ese maldito cuarzo.

¡Detente! Si lo haces… Ella morirá.

Con impotencia Terry cerró los ojos y apretó los puños hasta que los dedos se tornaran azules.

Debes mantener la calma, lo importante ahora es encontrar a Elisa y ver el modo de quitar la maldición de Candy. No será nada sencillo, ese monstruo es muy poderoso pero por ella sacrificare todo.

Terry vio los ojos de Tom y comprendía que para él Candy era muy importante.

De acuerdo… pero recuerda esto. No tendrás a Candy.

Eso lo decidirá ella. Dijo Tom con una sonrisa desafiante.

Durante el camino Terry seguia con miles de preguntas sobre el amuleto de Candy, era evidente que ese tipejo sabía más cosas. Y lo averiguaria en ese instante.

¿Qué más sabes sobre ese cuarzo? ¿Y cómo sabes de Elisa?

Tom miró de reojo a Terry y sonrió aunque trataba de mostrarse imponente era evidente que él estaba muy preocupado.

¿Qué te parece gracioso? Preguntó Terry enojado.

Tranquilo… De acuerdo te lo contaré después de todo necesitas saberlo para enfrentarte a Elisa.

¿Qué quieres decir con eso? ¿Acaso el cuarzo está relacionado con Elisa?

No de forma directa pero…

¡Habla! Dijo Terry impaciente

Bueno… Existe un viejo mito sobre los guardianes de una divinidad.

¿Guardianes? ¿Que tiene que ver eso?

Este ser poderoso enviaba a sus guardianes a proteger a los seres más frágiles de la Tierra y claro que dentro de esos seres estaban los humanos. Criaturas sin poderes que se dejan llevar por sus emociones, sin duda alguna los humanos éramos patéticos.

¿Dices proteger? De qué… ¿O de quienes?

Desgraciadamente los humanos no son buenos tomando decisiones y siempre terminaban en problemas así que el deber del guardián era conducirlo por el buen camino.

¿Y que tiene que ver Elisa y el amuleto de Candy con todo eso?

Tranquilo, debes saber desde el principio para entenderlo. - La tierra estaba en paz y había armonía entre criaturas y humanos gracias a los guardianes pero entonces… un día todo cambió. Un acontecimiento jamás permitido. La regla principal fue rota, un guardián se había enamorado de una humana. El castigo a este era su inmediata expulsión y castigo pero este guardián era el más fiel a la Deidad. Ella protegía el amor y por primera vez se cuestionó si ¿Era correcto castigar a alguien solo por enamorarse? Así que por una sola vez rompería esa regla, ella apreciaba al guardián y guiada por ese aprecio tomó la decisión de dejarlo libre. Aquel guardián cayó a la Tierra para hacer real su historia de amor. Esta Deidad le dio un obsequio el cual le ayudaría a proteger a lo que ama, una de sus más grandes joyas y una espada hecha del colmillo de Fenrir una criatura mitológica de gran tamaño. Y aunque él aún tenía poderes estos habían disminuido en gran consideración. Halagado por los obsequios los guardó como algo sagrado y así comenzó su historia de amor con una humana a la que nunca le reveló su verdadera identidad.

Un momento… Ese obsequio acaso era… era ¿El amuleto de Candy?

Tom asintió.

Terry no podía creerlo ¿eso debía ser una broma? - ¿Cómo puedes estar seguro de lo que dices?

Yo también dudaba de su existencia pero cuando lo vi con Candy mis dudas empezaban a ser aclaradas.

¿Y cómo es que ese amuleto llegó a sus manos?

Ella me dijo que fue un regalo pero es evidente que quien se lo regaló no sabía su valor. Y no hablo solo de dinero sino de su valor espiritual ya que esa gema es poderosa casi como el zafiro.

¿Zafiro?

Ella tenía dos gemas poderosas: el zafiro y cuarzo. Ambos capaces de traer paz y amor al mundo pero cuando éstos cayeron a la tierra fueron poseídos por fuerzas opuestas, el bien y el mal. Ahora sabemos que el cuarzo lo tiene Candy pero desgraciadamente el zafiro cayó en manos equivocadas. El zafiro brinda paz y felicidad de acuerdo a la vida que lleve su portador pero que clase de vida se espera de una Guadiana ladrona. Esa criatura se llenó de celos cuando la Deidad obsequió uno de sus más preciados tesoros a alguien que había quebrantado la regla principal. Así que se reveló y robó la otra gema usándola para traer caos y desgracias. Desafortunadamente la divinidad no podía eliminar a esa criatura ya que sus poderes eran para el bien y no podía matar. Aquella guardiana logró una rebelión de más guardianes y todos estos cayeron a la Tierra convirtiéndose en hechiceros. Solo unos pocos se quedaron sirviendo fielmente a la Deidad. La líder de ellos conservó el zafiro en su cetro y continuó usándolo para atormentar a los humanos.

Esa ex guardiana es…

Elisa. Terminó de decir Tom.

Maldita sea… Susurró Terry.

La única solución es la deidad Freya, si bien no puede eliminar a Elisa al menos podrá ayudarte a encontrar los elementos para derrotarla.

¡Freya¡ Eso es una farsa, no existe tal divinidad. La he buscado hasta debajo de las rocas.

¿Acaso piensas que Freya es una persona que encuentras en el pueblo? Freya es una divinidad y sólo aparecerá cuando elimines el odio de tu corazón.

Las palabras de Tom le recordaron a esa mujer. Aquella mujer que apareció de la nada Un hada… Eso le habían dicho que era. "Debes perdonar a la hechicera que te hizo esto" Eso le dijo antes de desaparecer. La furia se apoderó de él. - Esa maldita me robó lo que más amaba y ahora quiere hacer lo mismo, jamás la perdonaré.

Entiende que Freya jamás aparecerá si sigues guardando odio en ti. Solo así te ayudará.

Tú no lo entiendes… Ella murió en mis brazos. Los recuerdos de Lucía aún seguían presentes en su memoria. - En ese instante yo quería morirme con ella. Cerró los ojos de rabia. - No pude salvarla… viví muchos años lamentando su muerte y cuando conocí a Candy una parte de mi vida volvió a renacer. Creí que mi querida Lucía había regresado a la vida entonces comprendí que ella jamás regresaría pero me di la oportunidad de conocer a Candy y mi dolor fue reemplazado por el amor . Ella me salvó de un mundo oscuro y ahora no pienso perderla por esa maldita hechicera. Me niego a dejarla ir.

¿La amas mucho verdad?

Con toda mi alma.

Tom bajó la cabeza y una débil sonrisa apareció en su rostro. "No puedes manipular los sentimientos de otro a tu antojo" Las palabras de su maestro hicieron eco en su mente. - Más te vale hacerla feliz.

Eso no necesitas decírmelo.

Estamos cerca de Elisa.

Tan pronto como dijo eso Tom una luz oscura pasó entre ellos.

Vaya… Finalmente vienes a mi.

Ah… Criatura repugnante. Dijo Terry sujetando su espada.

Espera, eso no funcionará. Se interpuso Tom.

Oh, me trajiste un regalo pero sabes que el único que me interesa es usted mi Duque. Dijo Elisa acercándose peligrosamente a Terry.

Si te me acercas más, te mataré.

Oh… Eso me dolió mucho… sus palabras me lastiman mi querido Duque. Dijo Elisa fingiendo indignación.

Te exijo que quites esa maldición.

¿Qué? JA, JA, JA. Oh qué gracioso es usted mi querido Duque, ¿No me diga que se volvió a enamorar? Pobre desgraciada, aunque…

¡¿Qué es lo que quieres?!

Ella sin ningún temor se acercó hasta el rostro de Terry. - Usted conoce la respuesta… Antes deseaba su corazón pero ahora sólo me conformó con su cuerpo.

Eres una bestia repulsiva. Dijo Terry con repugnancia.

Vamos querido, decide si quieres ver a tu mujercita viva. De lo contrario mi hechizo terminará por llevársela.

ERES EL PEOR ERROR DE MI VIDA.

Ja, ja, ja, gracias por tenerme presente pero decide ahora, Serás mi esclavo personal y cumplirás con todos mis deseos y a cambio dejaré vivir a tu pobre noviecita.

¡No lo haga! Gritó Tom.

¿Qué es lo que decide mi querido Duque? ¿Acepta?

...

Continuará

Hola mis bellezas espero que hayan disfrutado de un hermoso día, les traigo un nuevo capitulo cada vez más cerca del final espero sea de su agrado.

Bueno... Creo que ya muchas están sospechando o aclararon los misterios que se guardaban. Por cierto, Tom guarda un secreto ¿Quien fue su maestro? ¿Cómo sabe tanto de Freya? Lo sabremos pronto. Nos leemos.