Mm… Oh ¡Ouch! Mi cabeza… todo me da vueltas.
Despertó… ¡Mi señor! ¡Mi señor! Tan pronto como la vio abrir los ojos, Dorothy corrió a la puerta desde donde llamó con toda su energía a su amo.
Los llamados de Dorothy lo alarmaron y apenas reaccionó, se apresuró en ir. - ¿Pasó algo, Dorothy?
Así es… Mi señor , la señorita Candy ¡Ha despertado!
A penas y la escucho, ingreso a su encuentro.
Los dejaré solos, con su permiso.
Mi señor… Su débil voz hizo que su corazón se retorciera de dolor.
No, no te levantes. Dijo tomando su rostro con una mano. - Descansa, estás muy débil.
Esto… es ¿por el hechizo, verdad? Mi señor.
Terry bajó la mirada.
Ella lo miró con amor. - No hace falta, que me lo oculte. Yo me enamore de usted, sabiendo el riesgo que correría pero no me importo. Es más, no me arrepiento de nada. Conocerlo… fue lo mejor que me ha pasado.
Escucharla decir aquellas palabras lo conmovía y sin poder evitarlo la estrechó contra su cuerpo en un abrazo.- No quiero perderte. Le dijo en un susurro al oído.
Una ola de sensaciones recorrió su cuerpo y dejando caer unas lágrimas sonrió. - Eso no ocurrirá, mi señor. Le prometo que siempre estaremos juntos.
Él se apartó unos centímetros y mirándola a los ojos vio en ellos la fuerza de la mujer que amaba. Esa misma mirada que le brindó cuando la conoció.
Candy entrelazo su mano a la de Terry y llevándola a sus labios le dijo. - Yo le prometí que lo liberaría de ese hechizo y cumplire mi palabra.
Daria lo que fuera por retroceder no haber cometido tantas estupideces… Mis actos son los únicos responsables de todo esto. La muerte de mi padre… y la de… Su voz se detuvo recordando la desgracia de aquel día. - No… no podría volver a tolerarlo.
Usted… aún la recuerda ¿verdad?
Él no se atrevió a responder.
Su silencio me lo dice todo.
Candy yo…
Descuide… yo se que ella fue muy importante para usted y no pienso cambiar eso, sin embargo. Su voz sonaba temblorosa y unas lágrimas cayeron por sus mejillas. - La mujer que usted amaba era muy parecida a mi ¿verdad?
Terry miró hacia la ventana y solo asintió.
Dígame… ¿Usted aún la ama?
… Candy. Lucia fue mi primer amor, durante años solo pensé en ella. Ella fue la primera persona que vio en mí más que ser el hijo del Duque, más que uno de los tantos hombres ricos que había. Por primera vez en mi vida alguien me trataba sin miedo… alguien confiaba en mí… Su muerte me dejó sin alma y creía que jamás volvería a amar, sin embargo… Cuando te vi pensé que ella había regresado a la vida y sin dudarlo te abrace pero entonces me di cuenta que Lucia y Candy eran personas distintas. Aunque tuvieran muchas similitudes tenía que entender que tú eras otra persona. Y fue entonces que quise alejarte de mí porque temía seguir pensando que eras Lucia, cuando te fuiste comprendí que no podía dejar de pensarte. Mi alma que creía muerta, estaba de regreso y sufría, dolía por la ausencia de la mujer que amaba. En mis sueños ya no la veía a ella… ahora era a Candy quien yo veía. ¿Si me preguntas si aún amo a Lucia? La respuesta es no, pero la guardo en mi corazón… porque pertenece a una parte importante de mi vida. Siempre he pensado que solo una vez se ama pero hoy puedo decir que he estado equivocado y que no solo me he enamorado de una mujer maravillosa también he descubierto que mi vida estaba destinada a conocer a esa mujer especial. Candy… Te amo. Y no lo digo solo por el presente, quiero tenerte ahora y en el futuro.
Mi señor… Sus lágrimas cayeron mientras sonreía.
Él limpió las lágrimas con sus dedos y con su otra mano fue acariciando sus labios. Entonces fue acercando su rostro y rozó sus labios con los suyos. Fue besando sus mejillas y ojos sintiendo el sabor de sus lágrimas.
Y sin darse cuenta ambos se encontraban desnudos en la cama. Terry repartía besos en el delicado vientre de Candy subiendo hasta llegar a sus pechos, cuello y labios los cuales se teñían de rojo por la succión en ellos.
Ella arqueaba su espalda estirando su cuello, sintiendo cada lamida que le proporcionaba placer por parte de él. Estaba en la gloria, se sentía una figura valiosa la cual era tratada con delicadeza. Sus brazos lo envolvieron por el cuello uniéndose en un beso húmedo. Sus respiraciones agitadas los obligaba a separarse mientras que un pequeño hilo de humedad conectaba sus bocas.
Las mejillas de Candy estaban ruborizadas y sus ojos risueños parecían querer cerrarse con cada lamida a sus pechos.
Mi señor… lo necesito.
Mirándola con dulzura, la volvió a besar para luego asentir.
Seré gentil.
Sus manos sujetaron las suaves curvas de sus caderas y sin dejar de mirarla entrelazo sus manos a las de ella. Su miembro la rozaba esperando entrar. Se inclinó un poco dando el encuentro de dos personas que se amaban. Tuvo que permanecer durante unos segundos quieto, la estrechez de ella era tan exquisita que moría por moverse sin embargo la expresión de ella indicaba que debía contenerse. Con suaves movimientos empezó a despertar los gemidos de Candy, su voz lo incitaba a aumentar su velocidad, sus embestidas la llevaban a sentirse sobre las nubes como si alcanzara el máximo punto de placer. La voz de Terry indicaba que así como ella, él lo disfrutaba de gran manera. Pronto sintió su miembro ser apretado presentía que el final estaba cerca y aumentó la velocidad de sus embestidas llegando juntos al clímax. Su semilla se había derramado profundamente en ella, su líquido tibio recorría su vientre mientras que ambos juntaron sus frentes y sin decir una sola palabra entendían que nadie en este mundo terminaría con su amor.
2 semanas después
¿Qué estás haciendo aquí?
Tranquila querida hermana… ¿Acaso necesito el permiso del Rey para visitar a mi hermana?
Oh, Niel hueles a alcohol ¿estuviste bebiendo?
Bueno… solo un poco.
¿Un poco? Como no. Ni siquiera puedes mantenerte en pie.
Annie.
¡Archie!
¿Qué hace él aquí?
Lo siento, está ebrio pero por favor no se lo digas al Amo.
… De acuerdo no lo diré pero debes debes sacarlo de aquí, este hombre aunque sea tu hermano solo traerá problemas.
¡Oiga! Usted es el que acuesta con mi hermana… Dígame ¿por qué la eligió? Se ve que… usted es un hombre respetado… pero se conformó con una pobre infeliz.
¡Atrévete a repetir eso! Archie sujetaba del cuello a Niel, quien parecía no sentir temor alguno.
¡Ey! Tranquilo, solo digo la verdad… Afuera hay tantas zorras… y tu preferiste a…
De un solo golpe cayó al suelo con el labio roto.
¡No! Archie… basta. Es mi hermano por favor. Eran los ruego de Annie por defender a su hermano.
Dejalo… que me mate a golpes.
No le haga caso, está hablando incoherencias.
Niel se puso de pie frotándose la sangre de su labio roto. - Bueno ya que mi presencia en este momento es incómoda me retiraré pero antes… Annie… necesito dinero.
Niel, por favor consigue un trabajo, deja de beber. Decía Annie con lágrimas en sus ojos.
Tú no te metas… solo dame el dinero.
Niel… Ella bajó la mirada y luego la alzó desafiante. - No pienso darte ni una sola moneda más.
Oh… te niegas a ayudar a tu hermano.
¡Niel entiende!
¡PLAF! Annie por poco había perdido el equilibrio, su mejilla marcada le ardia y dolia pero no más que su corazón. ¡A mi no me alces la voz! Zorr…
¡PUM! Un golpe seguido de otro y otro fue a parar en el rostro de Niel. - ¡Maldito infeliz! Cómo te atreviste a golpearla.
¡Archie! Lo vas a matar… te lo ruego no lo hagas. Un mareo le obligó a sujetarse del mango de la escalera.
¡Annie! Dejando a Niel en el suelo fue a la pelinegra. ¿Estas bien?
Si, todo esta bien, solo es un mareo ya sabes…
De acuerdo… pero este infeliz no se volverá a acercar… no solo pone en riesgo tu vida sino también la del be…
¿QUE ES TODO ESTE ALBOROTO?
Mi señor… lo lamento, todo ha sido mi culpa. Dijo Archie ante la presencia de Terry y Candy que lo acompañaba con un mejor semblante.
Terry vio al hombre ensangrentado y lo reconoció enseguida. -¿ Todo este alboroto tiene que ver con él?
Lo siento mi señor… mi hermano vino a pedirme dinero.
Candy bajó las escaleras hasta encontrarse frente a Annie. - Tu mejilla ¿Te golpeo?
No es nada…
No, Annie. Ese miserable se atrevió a golpearla cuando ella se negó a darle más dinero. En ese momento mi ira despertó y lo único que hice fue defender a los que amo. No voy a poner en riesgo la vida de mi mujer ni la del bebé.
¿Bebé? Annie ¿estás encinta? Preguntó Candy.
Así es, señorita Candy… Me enteré hace muy poco.
Ahora lo entiendo… Archie solo actuó en defensa de su mujer e hijo.
Mi señor… conozco muy bien a mi hermano y se que el alcohol lo ha llevado a esa actitud tan grosera pero si usted le da trabajo…
¡Annie! Pero ¿Qué estás diciendo? Ese hombre no puede estar cerca de ti.
Archie, no me pidas que abandone a su suerte a mi hermano. Por favor señor Grandchester permitirle que trabaje en este lugar, le aseguro que cumplira con cada tarea.
Terry bajó las escaleras hasta estar frente a Niel y mirarlo a los ojos. - No mereces que tu hermana implore por ti, un hombre que golpea a una dama es un cobarde. Así que solo diré esto una vez y metelo en tu cabeza. Si te atreves a tocarla, tan solo un dedo encima de ella. Yo mismo te enterraré vivo. ¡TE QUEDO CLARO!
Si, señor. Apenas y pudo responder pues la voz le temblaba.
Puedes quedarte, solo lo hago por tu hermana y que no afecte en su embarazo.
Oh, ¡Gracias señor Grandchester! Muchas gracias. Decía Annie soltando lágrimas de alegría.
En lo profundo del bosque.
Las nubes se están juntando, el olor a muerte y azufre se percibe con mayor fluidez. Todo se ve exactamente igual al día que usted partió mi amo. He cumplido con mi tarea de velar por ella , Esa jovencita es muy parecida a usted… su valor y coraje, es como si usted jamás hubiera muerto. Ahora todo depende de ella, su espada y gema lo tiene la ama Candy, amo Fred.
Por un instante cerró los ojos recordando las últimas palabras de su Amo.
Flash back
… No me queda mucho tiempo, Malaquias…
Resista Amo… usted es un guardián.
Te equivocas ,Malaquias. Al ser liberado por Freya me convertí en hechicero y soy tan mortal como los humanos. ¡Cof! ¡Cof! La sangre era expulsada por su boca.
¡AMO!
Mi hija rechaza mi sangre Malaquias, y prefirió suicidarse al saber su origen.
No diga eso Amo.
Los humanos nos rechazan, ellos odian a los hechiceros y el esposo de mi hija ahora detesta su descendencia y las ha abandonado
Pero usted la cuidara, la bebé tendrá el calor de su abuelo.
Me temo que eso jamás ocurrirá Malaquias, mi corazón ha sido herido por los humanos y no creo poder recuperarme. Me da gusto al menos haber visto a mi hija crecer aunque sea de lejos. ¡Cof! ¡Cof!
Amo… Malaquias cerraba los ojos derramando lágrimas de impotencia.
Solo te pedire un último favor, protege a mi querida nieta, ella también lleva mi sangre y esto en algún momento le traerá problemas, cuando eso ocurra entregale la espada y ayudala a encontrar la gema, todo ello la protegerá de la maldad de este mundo.
¡Lo haré, Amo! Se lo juro.
Gracias… viejo amigo… Cerrando los ojos dejó ir su último suspiro.
Amo Fred… ¡Amo Fred!
Fin flash back
Sea fuerte señorita Candy…
Continuará...Hola chicas, estamos de regreso con un nuevo capitulo. Ya solo quedan 2 capítulos y el epílogo para finalizar esta historia.¿Que revelaciones nos traeran los siguientes capítulos? Recuerdan que la abuela Ponny tenia secretos pues algunos ya se han ido revelando, el siguiente episodio será emocionante no se lo pierdan. Les deseo un feliz martes, cuidense y besos.
