Tsume no Kyojin
Sarah Tybur: Fisicamente es una versión mayor y más alta de Lara Tybur que apareció en el manga y anime de Shingeki No Kyojin, pero a diferencia de ella no utiliza un delantal y su capelo esta suelta
Prologo parte 2
En el lado de la habitación estaba Lara sosteniendo un palo de escoba que parecía haberse partido, y frente a ella estaba Yaguar inclinado en el piso. Estaba goteando sangre de una de sus sienes y salía una pequeña estela de vapor visible por la luz del foco
Tardo un momento más de lo necesario entender lo que paso solo porque en el espacio que los separaba a el de ellos había varios bultos tirados en el suelo que se estaban desintegrando y evaporando. La mayoría tenía una forma similar, pero más cerca de ese par había algunos más grandes.
-¡Lara…!- Empezó a decir William mientras daba unos pasos para acercársele.
Cuando ella lo escucho y se percató de su presencia se giró y dijo:
-Es inútil- Mientras se cruzaba de brazos –Solo sabe hacer brazos derechos, ya lo comprobé-
-¡Es porque aun eso es todo lo que sabe hacer!- Le respondió, más que enfado parecía que lo que le hizo su hermana a ese chico le dio una mezcla de frustración y cansancio –Apenas obtuvo ese poder el otro día y todavía no fue probado con un mejor objetivo-
La menor hizo una mueva.
-No puedes solo venir aquí secuestrándolo y golpearlo hasta que haga algo- Cuando le dijo eso ya estaba delante de ella.
Mientras ellos hablaban Yaguar no se inmuto, ni siquiera se había sobresaltaltado cuando recibió el golpe de la escoba de nuevo. Solo se quedó arrodillado en el suelo con los ojos cerrados esperando.
-Está bien- Dijo ella mientras dejaba caer el trozo de palo al suelo –Ya veremos después como seguimos- Le dirigió una mirada amenazante a ese niño, la cual habría surtido algo de efecto sino fuera porque este seguía con la vista negada. Luego se dio vuelta y enfilo hacia la escalera
William solo emitió un sonido de cansancio, tomo a Yaguar de su brazo y ambos se dirigieron juntos a la salida.
En cuanto ya estaban los tres de nuevo en la superficie se escuchó el ruido de un vehículo motorizado deteniéndose en la cercanía.
-Justo a tiempo- Pensó en voz alta William de una manera casi involuntaria.
Le mostraría a la cabeza del clan Azumabito como se encontraban las investigaciones sobre el nuevo titán al mostrárselo en persona y todo iria para mejor en las relaciones diplomáticas entre ellos.
O al menos eso fue lo que pensaba que iba a pasar.
En la sala principal de la mansión había una atmosfera algo tensa y silenciosa, incluso para lo que el dueño de la casa esperaba. La representante del otro clan estaba allí pensando que decir y se le había servido te, proporcionado por Lara quien entro en su papel de sirvienta de nuevo.
La Señorita Azomabito, quien es una mujer joven, había decidido venir en persona al enterarse de lo ocurrido varios días antes. La razón era bastante simple, no era necesario que más personas se enterasen de lo que estaban haciendo y de paso hacia un viaje de negocios en Marley.
Al recibirla allí, William le había proporcionado las explicaciones y le había mostrado al resultado del proyecto, a Yaguar. En cuanto termino de hablar ella se le quedo viendo a ese niño, quien había decidido no cerrar los ojos frente a esta nueva situación.
Ella lo fijamente miro durante unos minutos, mientras escuchaba el parloteo de ese hombre y un poco después. Y luego hablo.
-Entonces aquí estamos- Empezó, tratando de no ser directa –Tengo que admitir que es una alegría poder ver esto por mí misma antes de que algo ocurra, después de todo este fue un trabajo para lo que se necesitó conseguir cosas caras, únicas y necesarias-
Eso ultimo ella lo dijo con un poco menos de énfasis, ya que además de dinero y logística para esto se necesitó de "recurso humano". Entre familias no era un secreto la relación extraña entre el pueblo Eldiano y aquel clan oriental. Asunto el cual estaba relacionado con los guerreros titanes de por sí.
Los guerreros que se habían elegido en las últimas generaciones se los había seleccionado en parte por una razón secreta, se creía que si aquel que poseía el poder de un titán tenia al menos un cincuenta por ciento de sangre de otra etnia el control mental no sería efectivo en dichas personas si es que en algún momento se tenía planeado una invasión a la Isla Paradis para recuperar los titanes originales faltantes.
Siempre fue una "certeza" más que una realidad para el gobierno militar de ese país. Pero aquellas personas en esa habitación sabían la verdad.
Yaguar tenía un cincuenta por ciento de sangre Azomabito, eso lo volvía una persona, que sabían, que iba a ser completamente indiferente al control del Titán fundador y que además era pariente cercano de esa mujer.
-Al principio esperaba que esta solo iba a ser una visita de comprobación- Continuo.-Pero parece que va a ser necesario que me quede aquí unos días para estar más segura de que todo va air bien-
Ella parecía enojada, tal vez William no lo haya notado tan rápidamente por el estrés de la visita pero ella no alejo sus ojos de los moretones sin regenerar que conservaba ese niño en sus cara y brazos descubiertos, es como si el los hubiera dejado apropósito para que lo notasen.
-Si no es molestia obviamente- Concluyo, aunque era obvio fuera de todas maneras se iba a quedar, no importase la respuesta.
-¡Me parece una fantástica idea!- Le respondió el hombre automáticamente. –De inmediato le prepararemos la casa de huéspedes para usted y sus guardaespaldas- Y al terminar intercambio una mirada con su hermana, quien salió de la habitación inmediatamente.
La mujer oriental también se levantó, con la excusa de tener que ir a buscar algo a su vehículo y regresar inmediatamente.
Miro a ese chico que seguía al lado de Willy un momento, ella tenía planes para él. Específicamente, tenía planes para cosas que él iba a tener que hacer pronto.
Habían pasado ya varias semanas desde que Yaguar obtuvo sus poderes, la representante del país y clan oriental ya se había ido hace bastante, pero se había acordado que iba a tener conversaciones telefónicas y/o correo privado con él una. William había dado su palabra de que nadie vería jamás lo que ellos hablaban y la iba a mantener ya que no imaginaria que hablasen de cosas peligrosas para ellos más que asuntos familiares o cosas así.
El niño había continuado entrenando hasta que se comprobó que era posible que genere un cuerpo de titán completo, aunque no lo haya hecho hasta entonces. Además del tipo de cosas a las que se tenía planeado para que practicase, también se le mostro documentos, testimonios y hasta filmes antiguos de guerreros que habían heredado los otros titanes para que no olvidase nada.
Las cosas iban bastante bien para la familia Tybur y para el proyecto, ya tenían planeado utilizar este nuevo poder probándolo en la próxima guerra de Marley. La cual iba a suceder pronto según los contactos que ellos tenían.
Un día ella llego, era evidente que una vez que se supiera iba a tener que venir desde su escondite privado para comprobarlo ella misma, aunque aún así su llegada fue bien recibida.
La actual dueña del titán Martillo de guerra, Sarah Tybur, había llegado.
-Hola- Le dijo la mujer adulta al niño que se encontraba frente a ella.
Sarah es una mujer de alrededor de unos treinta y cinco años, tiene un cabello largo y moreno, y un cuerpo delgado y alto. Parecía más bien una versión adulta de la misma Lara, su sobrina. Como aun le quedaban varios años para heredarle su poder a alguien más todavía se seguía viendo como alguien de su edad.
Como ya se había hecho tradición, las personas que heredan ese poder tienen que mantener su identidad en secreto, y ella lo hacía fielmente representando el papel de una sirvienta silenciosa, en unas propiedades ni muy lejos ni muy cerca de allí, siempre siendo cuidada por los empleados en secreto.
En ese momento había ido con el propósito de conocer a Yaguar y darle algún consejo, o al menos esa era la excusa que había dicho para que no sospechasen realmente lo que iba a decirle y que pudiera tener algo de privacidad.
Se encontraban en el mismo sótano donde los primeros días Lara había ido a "doblegarlo" para usar sus poderes más deprisa. Ella conocía esa casa bastante bien y sabía que aunque lo intentasen allí no los iban a poder oír.
-Sé que tal vez hayas pasado por bastante hasta ahora- continuo mientras se sentaba en un sillón que había allí y lo invitaba a sentarse a su lado –Pero todavía hay muchas cosas que tienes que hacer.
Yaguar al principio no entendía bien el motivo de por qué estaba allí si él ya había pasado por todas las pruebas que le habían pedido por lo que se mantuvo con los ojos cerrados para esperar. Pero en cuanto esa mujer empezó a hablar sin detenerse sobre lo que él tendría que hacer en algún momento del futuro reacciono solo y la siguió escuchando sin interrumpirla.
-Creo que puedo hacerlo, digo, sé que puedo- Dijo el en un segundo de pausa.
-Con que creas que puedes hacerlo es suficiente- Le respondió ella mientras lo miraba con una sonrisa.
Un dia, cuando ya empezaba la tarde, Lara estaba caminando por el hall de entrada principal para dirigirse a la cocina y tomar alguna fruta de desayuno. Como su disfraz de sirvienta era solo una herramienta dentro de los muros de sus propiedades actuaba con su verdadera personalidad, más allá de que siempre usaba los mismos atuendos.
Se había levantado tarde, nadie le recriminaba al respecto ya que era su costumbre en esas épocas. Al ser la heredera del titán de la familia se tomaba algunos lujos pequeños como el der tener una actitud "poco noble".
Al llegar hasta allí vio inmediatamente una silueta alta que le daba la espalda desde la otra punta de la cocina.
Se trataba de Yaguar, en vez de estar en la habitación que le habían dado o en cualquier otra parte estaba allí. Estaba sentado sobre la mesa con los pies apoyados sobre una banqueta alta y comiendo un emparedado con carne y otras cosas.
El inclino ligeramente su cabeza junto con sus hombros para avisar de que se había dado cuenta de su presencia y luego volvió a como estaba. Mientras que ella abrió aún más sus ojos y fue hasta una el gabinete que estaba paralelo al niño para agarrar lo que vino a buscar. Mientras lo hacía se dio cuenta que el instintivamente cerro sus ojos, no por miedo, sino como una señal de que esperaba a que ella dijera o hiciera algo. Sea como sea ella entendió el mensaje.
Tenía ganas de partirle algo en la cabeza otra vez. Por alguna razón el no terminaba de agradarle. Si Fine lo veía haciendo esas cosas se le iban a éter esos hábitos groseros, o al menos esa era una excusa que ella pensaba con tal de llamarle la atención al chico.
-Sácate los zapatos para sentarte ahí- Eso fue lo único que se le ocurrió decirle.
-¿Mm?- Yaguar abrió los ojos de inmediato y apropósito se los quito haciendo fuerza sobre el borde de esa banqueta y dejándolos caer alii. Todo sin dejar de sostener su comida con sus manos.
-Tienes que mejorar tus modales si quieres que se te siga tratando como igual aquí- Dijo ella en el mismo tono amenazante con el que se lo había llevado al sótano aquella vez.
-Si quieres puedes golpearme,- Le respondió un momento después. -Sarah ya me dijo como hacer esa cosa de trasladar mi mente a mi cuerpo.-
-Sarah…!?- Fue lo que dijo en respuesta a su contra-amenaza en voz baja.
¿Estaba hablando de la tía de ella usando su primer nombre?
Si no fuera porque ella ya se había dado la vuelta para pelar esa naranja sobre ese gabinete de donde la había sacado probablemente él hubiera visto como se le inflaban los cachetes para contener el grito.
También le serviría de excusa para darle una cachetada el hecho de que hablase con tan poco respeto sobre las personas que conocía, pero se iba a contener por el momento.
-Está bien, voy a tomarlo en cuenta- Término mientras se dirigía de vuelta a la puerta ya que no quería que viera la expresión de malhumor que ella tenía.
-Deberías comer más que solo eso- Dijo Yaguar en tono de burla cuando ambos se estaban dando la espalda –Sino te vas a quedar como un esqueleto para siempre-
-Y tal vez tu deberías comer menos comida grasosa- Le dijo ella imitando el tono de lo último que dijo.
-Yo tengo que hacer ejercicio- Y mientras decía eso se bajó de la mesa y se sentó en el banco para mirar directamente a la chica aunque esta continuase dándole la espalda al otro lado de la habitación.
-¿Me estás diciendo "Muerta de hambre"?- Le contesto mientras se volteo hacia él, mirándolo con sus pequeños ojos bien abiertos.
-No, solo que no vas a ser alguien fuerte-
Y cuando dijo eso volvió a cerrar sus ojos hasta terminar su comida y luego salir de allí hasta su habitación.
Al día siguiente además de una carta de parte de Azumabito vino junto un enorme paquete, ambas teniendo el mismo sello de las tres espadas dentro de un círculo.
Lara se lo iba a llevar al niño hasta su habitación con la intención de "estampárselo en la cara en un descuido" ya que aún seguía con la vena de enojo de la situación anterior. Pero al llegar hasta su el pasillo donde se encontraba esta vio algo inesperado. Su tía estaba a la misma habitación de él llevando unos libros. En ese momento ya descarto la idea del castigo, al menos por el momento, por razones obvias y solo dejo los objetos al pie de la puerta.
Lo que ella pensó fue que:
"Probablemente solo trate de ayudarlo personalmente en algún tipo de entrenamiento"
Aunque ya no le dio más importancia después de eso. Un tiempo más tarde fue cuando se dio cuenta de la verdad…
Ya habían pasado alrededor de seis meses de que Yaguar obtuvo sus poderes. Su relación con Lara continuo igual, pero aun así William tenía esperanzas de que mejorase en el futuro. Después de todo, aunque ahora los separaba a ambos una gran diferencia de edad, no iba a ser tan grande siempre y pensar en que ambos se unan en ese momento era una idea que merodeaba por su cabeza.
En principio, para que el nuevo titán se quedase "en la familia" de igual manera que el anterior y evitar lo más posible que el Clan Azomabito se apropiase de el cómo seguramente pensaban ellos.
Willy andaba dirigiéndose a la habitación del chico.
En ese momento tal vez no podría hacer demasiado para eso, pero al menos iba a hacer que ambos pasen la mayor cantidad de tiempo posible juntos para "amigarse" aunque tuviera que obligarlos a eso.
En cuanto estuvo frente a la puerta comenzó a sentir algo extraño. Había olor a humo, el cual provenía del interior de la habitación.
Al abrir la puerta vio que al lado de un escritorio había un pequeño cesto de basura que había en ese pequeño lugar salía dicho humo.
La habitación no era exactamente algo "lujoso" para lo que era el resto de la propiedad, parecía solo un cuarto de empleados común solo que apenas más grande. Con su cama, su armario y un escritorio pequeño donde había libros.
El hombre vio el cesto durante un segundo, lo suficiente como para notar que en su interior estaban varios papeles con el sello distintivo del Clan Azomabito quemándose. No le dio demasiada importancia, solo le puso la tapa a ese recipiente y salió de allí para buscar al joven.
Cuando llego a la sala del comedor, se encontró a su tía, quien recién había legado para visitar a Yaguar de nuevo, conversando con Lara en un tono de voz alto, aunque cuando el entro ambas se callaron.
-¿Alguna ha visto a Yaguar? Tango que platicarle de algo importante- Supuso que no tendría que dar más explicaciones dada la situación.
-Lo vi caminando hacia la puerta principal hace unos minutos- Le contesto su hermana.
-Pues ve por el si no te es molestia… - Respondió el tratando de castigar el desinterés de su hermana por ese niño con un tono más áspero.
La otra no respondió, solo se levantó y se fue de la cocina en busca de ese niño. Obviamente contuvo cualquier expresión hasta salir del campo de visión de aquellos dos, no iba a dejar que Yaguar la humille así.
En cuanto llego al Hall de entrada vio por una de las ventanas hacia afuera y confirmo la presencia del niño allí afuera. Estaba justo bajando las escaleras del pórtico.
Pero había algo extraño.
Tenía una mochila consigo, una bastante grande colgada sobre sus hombros.
Inmediatamente corrió hasta la puerta y cuando la abrió dijo:
-¿Qué crees que estás haciendo?-
El chico se detuvo completamente y empezó a darse vuelta hacia ella.
-¿Sabes Lara? Exactamente desde aquí es un camino recto hasta Liberio a pie, y de allí hasta el muelle. Es como si hubiera una flecha dibujada en el suelo- Cuando dijo eso termino de darse la vuelta para que ella lo viera.
Ella tardo un momento en entender lo que dijo, pero sus ojos se abrieron con pánico cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando.
En la mano derecha de Yaguar había una enorme herida abierta, que se la había hecho al darse vuelta usando un cuchillo que tenía apuntando hacia arriba agarrado a su cinturón.
-Por… Espera…- Fue lo único que alcanzo a decir en voz baja antes de que un enorme resplandor acompañado del sonido de un trueno impactase frente a ella.
Hubo una explosión en las propiedades Tybur.
Un enorme cráter estaba en la entrada, el ruido se escuchó en toda la mansion y tal vez incluso haya llegado hasta la ciudad. Toda la mansión había pegado una sacudida
Y de allí una enorme silueta de al menos unos catorce metros apareció dentro del humo y vapor que generaba. Era un titán.
Luego de unos segundos empezó a moverse, los ojos celestes de la creatura se encendieron y comenzó a caminar, luego a correr. Se dirigía en dirección opuesta a la mansión.
El titán a primera vista se veía corriente, pero los testigos que lo vieron afirmaron ciertas cosas raras de su apariencia. Sus dedos, tanto de las manos y de los pies, eran demasiado largos como para ser humanos, parecían los de un murciélago y tenía un cabello anaranjado que crecía corto hasta la mitad de la columna como si se tratase de un mono.
En cuanto se alejó lo suficiente hubo una segunda explosión allí, casi en el mismo lugar que la primera, había sido ella.
El titán martillo actual había aparecido y se dispuso a perseguirlo.
En lugar de iniciar la persecución automáticamente contra su enemigo ella se puso a gruñir, durante un segundo y luego creo un arco con el que empezó a apuntar contra él.
Todas las flechas del primer lance fallaron porque él se agacho inmediatamente y se dispuso a correr en cuatro patas por el campo haciendo uso de esas raras extremidades para impulsarse. Recién allí el Titán albino empezó a hacerle la carrera.
Habían llegado a la ciudad amurallada de Liberio.
El titán peludo había corrido a través de las calles de Marley hasta entonces sin detenerse y dando saltos largos. Pero cuando llego hasta el muro decidió que en vez de saltarlo iba a atravesar la puerta de un placaje. Ya que eso es lo que haría un Titán.
En cambio el otro en vez de atravesar el terreno poblado decidió correr por los bordes de la ciudad ya que había anticipado su objetivo, solo se dedicó a seguir apuntándole y disparándole flechas desde la distancia
-Que enorme desperdicio- fue lo que dijo en voz alta cuando vio que él iba a continuar su camino de destrucción por la ciudad Eldiana hasta el muelle.
En ese momento el titan martillo dejo de moverse, no iba a contribuir al caos si no era necesario, por lo que decidio volver por donde vino procurando no causar mas daños civiles, después de todo no había demasiado que pudiera hacer
¿Atraparlo y comérselo?
No había otra opción más que esa, pero sería un desperdicio para William hacer eso. Era mejor dejarlo y decir que corrió más rápido que ella. Ya demasiadas cosas iban a tener que decir para explicar a las autoridades por que empezaron a perseguirse dos titanes de la nada.
Para el otro titán las cosas eran más sencillas.
A Yaguar no le molestaba aplastar algunos civiles en algún descuido en su camino, su papel era fingir ser un titán puro "excéntrico" y correr hasta el muelle, y de ahí idear alguna manera de llegar a la Isla Paradis.
Tal vez tendría que matar a todos en un barco pesquero y robárselo, o ir nadando todo el camino convertido en titán. Sea como sea las ya había tropas movilizándose hacia él y probablemente hayan decidido enviar a algún guerrero.
Se encontraba corriendo en cuatro patas por las calles de la ciudad, probablemente haya aplastado a algún auto con civiles dentro pero le era indiferente.
Luego de saltar el muro de salida no le costó demasiado llegar al muelle donde se reunían las tropas militares del gobierno de Marley. Había menos edificios altos y hasta calles de tierra.
Yaguar no se sentía cansado, tal vez sea por simple adrenalina o porque absorbía la luz del sol con su cuerpo de titán y por eso le era más fácil moverse. Por lo que opto por su segunda opción.
Probablemente ya había aplastado a mucha gente en el camino, asique sin dudarlo se paró y salto desde la punta del muelle al agua.
Ya estaba en camino a la Isla Paradis.
Con este capítulo ya termina el prólogo y empieza la historia. Los capítulos a continuación se van a tratar de los eventos entre la llegada de Yaguar a Paradis y el Ataque de los titanes coloso y acorazado, con el protagonismo centrado en él y en otros personajes.
PD: Por alguna razón faltan algunas cosas en la selección de personajes de esta página, faltan muchos. lol
