Tsume No Kyojin
Capitulo 2: Del camino a la persecusion
Marley – Año 843
En la ciudad Marleyana y en Liberio hubo un enorme revuelo durante los días siguientes al ataque del titán.
La familia eldiana de clase alta donde había aparecido dicho ser no tuvo inconvenientes en salir libre de la situación con varias excusas. A decir verdad nadie los cuestiono cuando dijeron que había sido un ataque terrorista en su contra por parte de algún grupo revolucionario anónimo. Tenía bastante sentido de hecho, la aparición del titan Martillo de Guerra para ahuyentar a ese monstruo respaldo la teoría que ellos le dijeron al gobierno militar de que dicho grupo había ido a robárselo.
Mientras tanto dentro del núcleo familiar hubo un ambiente bastante tenso durante esos días. En principio, a la cabeza de la familia, Willy Tybur, le fue imposible no recriminarle al menos unas cuantas veces a la dueña del titan familiar sobre porque había dejado escapar a Yaguar. La única respuesta de parte de ella era:
-Tenía que matar a varios cientos de personas o matarlo a el-
Por supuesto que eso hacía que el dejase de molestarla con ese asunto durante bastante rato. Pero aun así no la libraba de la mirada de odio que recibía de parte de su sobrina desde ese hecho.
Ella estaba segura de que su tía lo había dejado escapar. Ya iba a poder confirmarlo cuando estuviera viendo los recuerdos de ella.
Isla Paradis
Ya había pasado el mediodía en el bosque alto de la isla Paradis, y un niño todavía seguía durmiendo en el campamento que había encontrado en la madrugada de ese miso día. Estaba durmiendo al lado de esa cama improvisada en vez de encima de ella por el asqueroso olor que sacaba.
Yaguar había decidido usar ese lugar para descansar hasta recuperarse por completo de sus corridas hechas en días anteriores. Su cuerpo ya no le pesaba, pero aún seguía inmóvil en las enormes ramas de esos árboles tratando de dejar de sentirse cansado. Todavía seguía postrada boca abajo con su cabeza entre los brazos pensando.
"Me pregunto cómo que habría sido lo que le ocurrió a ese tal Grice"
Pensar en eso lo distrajo un poco de la misión que tenía por delante. Si esa persona se había mantenido vivo hasta llegar hasta allí no se imaginaba que le habría ocurrido. El lugar ya llevaba años abandonado. Seguramente se habrá descuidado mientras iba a buscar un pollo y un titán se lo habrá comido.
No se sabía demasiado de la geografía de la isla pero era seguro que el 99% estaba abandonado y descuidado, y por ende lleno de animales salvajes que nadie iba a poder ir a cazar jamás.
Ese tal Grice luego de escapar de sus captores habrá tratado de acercarse lo más posible a las murallas en vez de establecerse en un solo lugar, sino este lugar estaría "mejor trabajado".
Cuando ya era media tarde el joven de cabello anaranjado estaba empezando a hacer estiramientos con sus brazos en aquel lugar todavia. Creía que era mejor estar alerta y despierto frente a cualquier amenaza.
Se había subido hasta la copa del árbol usando un cinturón viejo que estaba allí colgado para ver el paisaje.
El bosque coloso terminaba bastante cerca y más allá solo había llanura con césped y pequeños grupos de árboles pequeños.
No había ningún titán cerca, se podía ver kilómetros desde allí. Ahora estaba seguro de que no iba a tener que luchar por el momento.
-Esto va a estar bastante aburrido por suerte- Dijo para sí mismo, en cuanto bajo de allí.
Recordaba perfectamente el supuesto "camino libre de titanes" del que la Señorita Azumabito le había hablado en las cartas. Y parece que pese a todo lo había encontrado sin darse cuenta. Tal vez la misma suerte le había tocado a Grice antes hasta que se lo comieron.
Luego de eso fue a la enorme mochila que dejo allí arriba junto a él y tomo de su interior una fruta que había traído.
Mientras se comía ese durazno recordó que la Señorita Sara le había mencionado que allí guardado había varias cosas que no se encontraban dentro del reino de las murallas. Una de ellas era esa misma fruta, dentro de lugar no existían, al igual que muchas otras cosas.
En cuanto termino de comer su alimento guardo la enorme semilla que le quedo en las manos dentro de su bolsillo.
Yaguar estaba por tirarse desde allí para transformarse cuando se percató de algo extraño.
Realmente no había ningún titán allí.
Los pocos que había visto durante la noche se habían ido luego de varias horas de caminar y moverse en círculos. Tal vez haya algo que no estaba viendo en ese camino. Probablemente sea un camino hecho apropósito para que los guerreros puedan venir y sin riesgos a la hora de la invasión. Pero aun así era extraño que el primer rey de las murallas haya hecho que ningún titán se pudiera mover demasiado por allí.
Luego de arrojar de nuevo su mochila cargada hacia el piso, saco su navaja. Salto desde el centro de la plataforma como si estuviera sobre un trampolín y se transformó a la mitad de la caída de la misma manera en como lo hizo en el muelle.
Ya convertido en titán estaba saliendo de ese grupo de árboles gigantes que estaba allí y confirmo sus sospechas de que allí no había ningún tipo de movimiento.
Antes de salir quiso hacer un "ejercicio de control de titán" e intentar, ya transformado, de meter a uno de esos pollitos dentro de su mochila para llevarlo consigo. No fue nada complicado, con sus dedos gigantes prácticamente "lo barrio" y lo metió allí.
Comenzó a caminar por el llano, el sonido del viento y los pájaros negros que volaban por encima de él lo acompañaban.
"Que escalofriante, casi parece que alguien me estuviera vigilando"
Sus sospechas se medió confirmaron cuando se detuvo y vio algo extraño que estaba sobresaliendo por sobre la tierra frente a un grupo de árboles flacos.
Había un montón de cabello que salía de la tierra como si fuera una roca, había un titán enterrado enfrente de él. Él lo noto de inmediato por que brillaban los pelos por el sol de la tarde, pero probablemente para un viajero incauto habría pasado desapercibido. Con el suficiente ruido se podría despertar por lo que comenzó a dar pasos ligeros mientras se acercaba.
Tal vez había llegado hasta ahí por casualidad y lo atrapo la noche antes de que maldición del camino lo hiciera irse. Probablemente llevaba en ese lugar al menos un par de décadas como para que terminase completamente cubierto. Aunque de por si no era la gran cosa en tamaño, más chico que el promedio de lo que se usan en las batallas.
Paso de largo de él y continuo por el camino que había memorizado antes. Todavía le faltaba bastante hasta llegar a las murallas y no quedaban muchas horas para que sea de noche de nuevo, su calor podía atraer titanes hasta allí.
Era momento de empezar a correr de nuevo.
Al menos su encuentro con ese "bagre de tierra" le hicieron ignorar un poco la atmosfera silenciosa que estaba atravesando. Después de todo él era un titán que estaba pasando a través de "camino prohibido" y era normal sentir algo de incomodidad mientras este transformado. Como si su cuerpo de titán se le tratase de revelar pasivamente.
Ya estaba por caer la noche nuevamente y el joven todavía no había llegado a su destino. Apenas estaba comenzado a ver a la muralla frente a el
Mientras corría paso lo que no debería haber pasado y un pequeño grupo de "admiradores" lo perseguía. No corrían, caminaban, pero se movían lo suficientemente rápido como para que el no pudiera detenerse todavía.
Tenía solo un par de opciones: Seguir así y esperar un mínimo de una hora para que se calmasen; o pelear.
Quería evitar eso tanto como pudiera todavía. No porque no pudiera hacerlo, sino porque no quería detenerse y así llamar más la atención. Solamente lo estaban siguiendo un pequeño grupo de seis-siete titanes, cuatro de cuatro metros y los demás de diez. Por lo que no había nada de preocuparse todavía, su entrenamiento en la Mansión Tybur lo habían preparado para algo así de sencillo.
Su análisis de la situación fue interrumpido frente a un ruido que había empezado a sonar de repente entre los árboles. Parecía que se iba a volver costumbre eso.
Sin detener su paso, giro un poco la cabeza para ver lo que estaba pasando ahí atrás.
Frente a ese grupo de monstruos, salió de entre los árboles y arbustos otro titán, este es mucho más grande que todos los demás, al menos de unos quince metros de alto. Tenía un abdomen enorme, brazos pequeños, cabello rubio y una gran boca que formaba una sonrisa.
Aquella cosa miro directamente a Yaguar y en cuanto él le devolvió la mirada sucedió algo más extraño.
Los que estaban detrás del titán enorme, en ese momento aceleraron el paso de repente, incluso hasta igualar el paso que el llevaba. No tuvo más opción que retomar el paso acelerado que tenía antes. Ahora estaba en una persecución seria, a la que de paso se le había añadido otro monstruo más, aunque se moviera más lento en comparación a todos debido a sus piernas cortas.
El volvió a mirar de nuevo hacia adelante y exactamente cuando el sol de puso de nuevo vio como empezaba a aparecer la enorme muralla.
"Que fastidio" Fue lo que pensó frente a la coincidencia.
En ese momento decidió cuál era la mejor opción para seguir adelante sin complicaciones: tendría que comenzar a pelear.
El titán con cabellera anaranjada comenzó a correr más lentamente, lo que hizo acelerar a sus fanáticos. Luego hizo que los enormes dedos que tenía en sus manos empezaran a cambiar de su color piel natural a algo no muy diferente al hielo. Lo siguieron sus codos.
Cuando estuvo bastante cerca del titán de diez metros más rápido le dio un golpe de codo en su cara lo suficientemente fuerte como para hacerlo caer sobre los árboles. Con el siguiente del mismo tamaño hizo algo muy similar dándole una "bofetada suave" sus dedos endurecidos haciendo que sus ojos salgan de su cara y por lo tanto deje de correr. Podría haberle cortado la cabeza en dos con algo más de fuerza, pero había un riesgo innecesario de que su mano no lo soportase y tuviera que esperar para con el siguiente.
Luego de ver como los que ya cayeron dejaban de moverse por la oscuridad (Ya que debieron usar lo que les quedaba de energía para regenerarse) se detuvo completamente.
Uno de los pequeños estaba a punto de llegar ya que corría más rápido por andar en cuatro patas. En ese momento el endureció e hizo un puño con los dedos largos de su pierna derecha para darle un pisotón justo en su punto débil. Al que venía detrás le dio una patada con la misma pierna, que hizo que su cabeza saliera volando. Al último titán más grande, que venía junto con los otros dos pequeños, le dio un puñetazo endurecido. Como creía, al endurecer solo sus dedos su palma no resistió, haciendo que algunos se corriesen de lugar y que el más pequeño saliera volando.
Cuando el titán se desplomo, ya sin cabeza, aplasto a uno que había detrás de él. Vio al último titán que quedaba ahí y solo le clavo los dedos endurecido de su otra mano en un movimiento rápido, empujándolo para atrás.
Esos titanes se iban a regenerar pero probablemente no iban a poder moverse de allí debido a la maldición que tenía en ese camino. Igual que como le había ocurrido a aquel otro con el que se había encontrado antes, iban a tener que esperar a que algún humano pasase por allí y los despertase.
Cuando se dispuso a seguir corriendo hacia la muralla se percató de algo raro. Ese titán sonriente no estaba allí.
Cuando vio hacia atrás lo vio, parecía que cuando comenzó la pelea se detuvo y se había sentado en el piso.
"Tiene cara de loca, seguro así habrá sido"
No le dedico más reflexión y comenzó a moverse, total aquella cosa no iba a moverse de allí hasta que el fuese a buscarla.
Luego de varios minutos de correr hacia adelante sin parar, la estructura ya se encontraba frente a él. Había una enorme frontera sin árboles y con poco pasto que parecía separar al Reino de las murallas del mundo.
Es enorme, tal como la señorita Sara había dicho. Era tan grande que estaba seguro que no iba a poder saltarlo.
"La puerta"
Pensó de nuevo en eso. En alguna parte debería haber algo muy parecido a una puerta.
Giro su enorme cabeza hacia arriba para ver los bordes. Se puso a caminar por allí, recordaba exactamente los planos arcaicos de las murallas que había visto antes durante sus estudios. Era un enorme círculo con pequeñas ciudades puestas apuntando a los puntos cardinales.
Tarde o temprano se iba a tener topar con una punta de alguna de ellas o con la puerta. Todavía seguía pareciéndole un detalle extraño que existieran, si se encontraba alguna vez con ese "Titan fundador" se lo iba a tener que preguntar.
Eran bastante raras las murallas, era increíble que realmente estuvieran hechas de titanes colosales.
Luego de unos minutos vio cerca la entrada cerrada a las murallas. Era bastante pequeña, apenas podrían pasar un par de carruajes pegados atravez de ella.
Obviamente si decidía pasar por allí no iba a poder hacerlo estando trasformado. Y si decidía escalar usando sus dedos endurecidos era casi imposible que no lo vieran dentro y que en el peor de los casos le alertasen inmediatamente a su objetivo. No tenía interés con toparse con un titan de trescientos metros de altura, como le habían dicho, apenas empezase con su misión.
Aun siendo de noche era peligroso, Yaguar decidió tomarse su tiempo para pensar en cómo infiltrarse haciendo el menor "ruido" posible. No tenía en claro el cómo era la vida allí dentro, si esos seiscientos kilómetros cuadrados formaban una enorme ciudad poblada o si solo había pueblos desparramados por el toda el área.
Camino hasta ponerse al lado derecho de la puerta y se apoyó sobre ella con todo se cuerpo. Sus ojos enormes se pusieron a ver la cara tallada en el centro de la puerta. Luego de eso se quedó allí parado pensando.
"Tendría que levantarla usando a mi titan, pero no podría entrar"
Luego miro al suelo.
"También podría hacer un agujero en el piso"
Era una posibilidad, aunque no sabía hasta donde se extendía por debajo el muro. Y también, si hacia un pozo más tarde podía meterse algún titan o podía descubrirlo algún interno dentro. Era mejor pensar en otra cosa.
Bueno, aca esta el segundo capitulo un poco antes.
A partir de ahora voy a poner los titulos de los capitulos en el archivo.
Muchas gracias por el apoyo!
