Tsume no Kyojin

Capítulo 3


Isla Paradis – Entrada al distrito Shiganshina

Ya había empezado a avanzar la noche en los límites de la isla.

Por fuera de la enorme muralla que rodeaba al distrito sur del reino todavía estaba allí el enorme titán parado y apoyado a la derecha de la puerta de entrada. Creía que ya había encontrado la solución al primer problema de la misión, pero aun así iba a tener que esperar hasta que sea de madrugada para hacer lo que estaba pensando.

Cuando fuera lo suficientemente tarde iba a alejarse de la muralla unos cuantos metros, luego iba a hacer un "lanzamiento olímpico" e iba a arrojar su mochila por encima del muro de un solo tiro (en teoría debería caer sobre algún tejado), por ultimo iba a escalar el muro hasta la cima y una vez allí tendría que separarse de su cuerpo de titán para poder bajar sin causar sospechas.

En el mejor de los casos no debería haber nadie allí hasta tan tarde, y de haberlo probablemente nadie le creería una historia sobre un titán escalador. O al menos eso pensaba.

Solo le quedaba esperar allí y ahorrar energía para cualquier cosa con la que se encontrase en el "reino de los demonios".

Yaguar no podía dormir mientras estaba usando su poder, pero si podía sentir el cansancio. En el interior de la mochila se encontraba un pequeño reloj de bolsillo donde corroboraba que todavía faltaban horas para que llegara el momento adecuado.

"Cuando consiga estar seguro dentro tendré que hacer un inventario de todas estas cosas"

En ese momento cerro el puño donde estaba esa mochila y bajo su brazo.


Tras varias horas de nada ya se había vuelto lo suficientemente tarde a juzgar por el tiempo que había pasado. Yaguar dio unos pasos hasta quedar a unos veinte metros del muro.

Cuando se puso en posición, estirando su brazo para atrás y agachándose ligeramente en esa posición, estiro sus dedos y sostuvo su mochila con la punta de estos. La lanzo con toda la fuerza, pero por un "error de cálculo", estuvo a punto de fallar.

En vez de pasar completamente por encima, el objeto voló y llego a tocar el borde del muro pero logro pasarlo por que contaba con el suficiente impulso. Hasta donde él puso imaginarlo al menos, ya estaba calculando donde debería haber caído.

Prefirió esperar un par de horas más antes de lanzarse el, si se precipitaba mucho iba a terminar llamando la atención de los nativos de la isla. Volvió a la misma posición en la que estaba antes.

No le habían explicado del todo bien como era la vida allí dentro, más bien no le dijeron nada al respecto. Solo le comentaron que un antiguo rey había borrado las memorias de todos para que no recordasen como eral el mundo por dentro. Es seguro que había bastante atraso tecnológico, pero no se estaba seguro de cuanto era.

Tampoco tenía idea de cuanta gente podía llegar a haber. La señora Azumabito le menciono en una de sus cartas que el primer Rey Fritz había hecho una especie de "tratado" para que los de su etnia continuasen perpetuándola mediante la reproducción, como ya se conoce que habían hecho a través de los siglos al destruir otras culturas. Era seguro que había bastante gente dentro.

Se hizo aún más de noche, sin darse cuenta Yaguar había dejado pasar más horas de las necesarias mientras pensaba. El no poder dormir mientras usaba sus poderes de titán parecía deformar su percepción del tiempo.

De hecho, más bien parecía que no quedaba casi nada para que amaneciera.

El enorme ser empezó de nuevo a reaccionar y estaba preparándose para empezar a escalar la muralla cuando sucedió algo inesperado.

La puerta comenzó a hacer ruidos.

"¿Va a abrirse?"

No término de darse cuenta cuando se confirmó lo que estaba pensando, ese enorme trozo de concreto que tapaba el agujero en la muralla se estaba elevando para que pasen personas por allí.

Eso era ya un cambio de planes. Tuvo que correr.

Se dio la vuelta desde donde estaba y tuvo que alejarse de allí a toda velocidad por suerte alrededor de ese distrito había varias zonas con árboles altos y pudo meterse entre un grupo de árboles que estaban por allí. Logro llegar antes de que cualquier ojo humano lo viera y tuvo que arrodillarse para entrar allí dentro.

No podía dejar que lo viesen allí. ¿Y si lo descubrían? No era el momento para una pelea contra un colosal fundador, tampoco lo era para matar testigos. Era mejor solo esperar.

"De todas las cosas específicas que podrían estar haciendo ¿Por qué salían?"

"¿Sera que tan lleno estaba el reino de las murallas que cada tanto tenían que echar a algunas personas? ¿Cómo lo hacían en Liberio para crear a los titanes que estaban aquí?"

Todo había ocurrido tan rápido que cuando estaba completamente oculto entre esos árboles la puerta apenas había terminado de abrirse por completo.

Durante un segundo no pasó nada, pero un segundo después se comenzaron a escuchar galopes.

Desde allí veía como empezaban a salir de la muralla, repartidos en cuatro filas, a un pequeño ejército de personas montadas a caballo junto con varias carretas de suministros.

"¿Y eso?"

No pudo ignorar que todas esas personas (calculaba que eran al menos más de cien) iban con pequeñas capas verdes con un símbolo que consistía en un par de plumas cruzadas.

Había visto caballos antes en la granja donde había sido criado durante el "proyecto" pero aquellos que estaban allí eran enormes en comparación.

Para desventaja de él, o mejor dicho por lógica, cuando aquella extraña facción de soldados termino de salir, la puerta comenzó a cerrase al mismo ritmo en el que se abrió dejándolo a él todavía afuera y viendo como ese enorme grupo se alejaba hacia lo desconocido.

"Sean lo que sean, si salieron van a volver a entrar ¿verdad?"

Tenía un plan ahora.


Uno bastante confuso pero que tendría que funcionar.

Su plan consistía en esperar al lado de la puerta a que esas personas volvieran y hacerse pasar por alguien que salió por error para que lo dejasen entrar.

El inconveniente era que para hacerlo tuvo que dejar atrás su cuerpo de titán con el que se defendía y debía pararse allí fingiendo ser un niño cualquiera hasta que volvieran. Y eso significaba que por casualidad no apareciera ningún titán puro en la cercanía y lo viera, eso era lo confuso de este plan si consideraba que esos "distritos" por fuera de la muralla María existían para atraer titanes.

Allí estaba. Sentado a un lado de la puerta la cual se había vuelto enorme.

Ya había amanecido hace unos minutos, pero igual el chico de cabello anaranjado imaginaba que aquellas personas no tardarían en volver considerando que su campo de batalla iba a estar infestado de enemigos.

"Espero toparme con alguna de esas personas de capa alada alguna vez, para preguntarle el por qué"

Mientras pensaba se le ocurrió tratar de golpear la puerta a ver si obtenía algún resultado y se ahorraba el riesgo. Nada ocurrió.

"Claro, quien estaría tan loco como para andar cerca de la puerta del infierno cuando acababan de abrirla jeje"

Al pasar las horas el joven se ponía a pensar en que iba a hacer en cuanto entrase. En su mochila tenía suficiente comida para un par de días, más lo que pudiera conseguir robando alimentos y dinero. Claro que si lo dejaran afuera iba a ser lo mismo que nada, ya que tendría que esperar hasta la noche de nuevo. Aunque era poco probable que pasase eso.

Ya las marcas de transformación habían desaparecido de sus ojos y cachetes. Como su titán tenía una mandíbula que casi le llegaba hasta las orejas luego él tenía que lidiar con cosas así en su cara al dejarlo.

Cuando levanto su rostro para pasarse las manos para limpiarse de nuevo, vio inmediatamente como salía de la nada una línea negra en la lejanía. Era una especie torre hecha de humo de humo.

Tan pronto como se dio cuenta de eso escucho a lo lejos el ruido de los caballos acercándose.

-Ya están aquí- Dijo mientras se paraba –Que rápido- Cuando se dio cuenta ellos ya estaban aún más cerca de allí, por lo que tuvo que ponerse bien cerca de la puerta para que lo vieran.


Acercándose a la muralla María había un enorme grupo de soldados pertenecientes a la Legión de reconocimiento.

-Que fracaso- Dijo una persona con anteojos la cual iba al frente con los demás líderes de grupo.

Esta había sido otra misión más con el objetivo de construir una base fuera del territorio. Y como las anteriores, no hubo ningún avance aun saliendo con el alba. Uno de los cinco equipos que se habían formado para esta misión había sido casi completamente devorado con excepción de unos cuantos sobrevivientes. Pero como se estaban acercando un enorme grupo de titanes no tuvieron más opción que retirarse.

Liderando toda la facción estaban el comandante de la legión juntos con sus segundos, avanzaban sin decir nada hasta que uno de ellos reacciono ante algo que estaba viendo.

-¿Qué es eso?- Dijo un hombre alto y rubio mientras habría los ojos todavía mas para reflejar su desconcierto.

-¿Que es que Erwin?- Le respondió la persona que había hablado antes que parecía estar avanzando sin siquiera prestarle atención al camino, como si estuviera en una profunda meditación.

-Hange- Dijo mientras levantaba su mano izquierda para señalar algo que había en frente –Hay un niño en la puerta-

-¿Qué?- Esta vez le respondió el otro hombre de baja estatura que estaba con ellos, quien también parecía haberse despertado de un sueño lucido.

Hange miro hacia adelante inmediatamente para ver lo que Erwin estaba viendo, se encontró con un enorme punto anaranjado haciendo señales al lado de la puerta.

-A ah- Empezó a balbucear.

-¿Pero que?- Dijo el hombre calvo que iba delante de ellos sin creerlo tampoco –Tendremos que…-

-Yo me encargo- Dijo Erwin.

Todo el grupo de oficiales se encontraba sorprendido frente a aquello. Aparentemente alguien se había colado por la puerta cuando salieron.

Rápidamente Erwin enfilo su caballo por el borde de la fila de la legión hasta salir de ella y dirigirse hasta donde se encontraba ese chico. En ese momento Hange le dio la señal a su compañero de baja estatura para que disparase la señal de humo verde para avisarles a los miembros de la legión que se encontraban sobre el muro que se estaban aproximando, para que les abriesen la puerta.

Desde la muralla el chico veía como aparecía otra torre de humo, aunque esta era de otro color. Al notar que alguien se le acercaba se puso a pensar en la excusa que iba a tener que dar para justificar que estaba allí.

Mientras tanto la puerta comenzó a hacer ruidos alertando que estaba a punto de abrirse de nuevo.

Erwin había llegado hasta donde se encontraba Yaguar y se posiciono justo al lado de el.

-Hola Señor, yo…- Ya estaba por dar una excusa sobre un juguete perdido pero no llego a empezar si quiera.

-No hay tiempo, sube- Fue lo que le respondió ese hombre de una manera un poco seca.

-Ah, sí. "Que fácil"- Fue lo que pensó en ese instante.

Era bastante obvio que en una situación así en la que un enemigo podría saltar desde cualquier dirección había que actuar rápido, más si se trataba de un soldado y de alguien que era casi un adolescente. Pero aun así Yaguar prefirió desconfía un poco, probablemente al entrar se tendría que aguantar algún castigo o algo así por estar afuera. Era mejor escapar apenas entraran.

Cuando el joven empezó a subirse a la parte de atrás de la montura del enorme caballo sintió como una mano lo agarraba del hombro y lo subió de golpe, no fue algo brusco porque Erwin tuvo cuidado.

El en cambio empezó a reflexionar un poco sobre la situación.

"Tiene la ropa sucia y rasgada, además no lleva ninguna pertenencia. Seguro alguien adentro se quería deshacer de el"

Ya con la puerta a medio subir ambos entraron al distrito.

Yaguar vio por primera vez como era el reino de las murallas desde dentro mientras avanzaba en el camino de tierra.

"Es como ver un libro de historia"

El recordaba perfectamente cuando tuvo que leer los libros de historia de Marley mientras practicaba su memoria idetica y ahora parecía haberse metido en uno de ellos. Las casas hechas de madera, la ropa de la gente que se juntaba a verlos, incluso las cestas con comida que traían algunos se veían más viejas.

Cuando la puerta estaba completamente abierta empezaron a entrar los demás miembros de la Legión de Reconocimiento lentamente. Avanzaban en líneas ordenadas atravez de la calle con Erwin ligeramente más adelantado debido a lo ocurrido.

Allí Hange estaba concentrada mirando al suelo pensando en que iban a decir cuando mencionasen que alguien "se les había escapado". Podrían culpar perfectamente a la policía por no estar atentos, pero ellos también recibirían alguna reprimenda por eso. Mientras tanto la gente que se encontraba por allí viendo como pasaban solo comentaban en silencio sobre que habían vuelto demasiado pronto y de que uno de los grupos volvió con muy pocos miembros mientras que otro no perdió a ninguno.

Los otros oficiales empezaron a acercarse hasta Erwin para preguntarle.

-¿Entonces?- Le pregunto uno.

-Entonces ¿Qué? Levi- Le respondió de inmediato Erwin sin girarse a verlo.

-¿¡Trajiste al muchacho!?- Le dijo entonces Hange interrumpiendo a Levi antes de que dijese nada.

Durante un segundo Erwin no entendió lo que le preguntaban sus compañeros, por supuesto que había traído a la persona que estaba esperando fuera de los muros, era como si no lo vieran sentado detrás de él.

-Si, esta aquí justo detrás…-

En ese momento el giro su cabeza y abrió mas lo ojos solo para ver que efectivamente no había nadie sentado detrás de el en la montura del caballo. Aun cuando estaba seguro de que estuvo ahí hasta hace unos segundos.

-…Mio!-

-Se escapó- Dijo Levi quien hasta ese momento ni siquiera lo había visto fijamente desde que entraron.

-Oh, probablemente…- Dijo la chica que parecía evitar que se notase su alivio -…probablemente haya escapado mientras entrabamos para evitar que lo metan en una celda-

Erwin estaba algo shockeado, pero fuera lo que fuere ese niño estaba seguro dentro de las murallas.

-Si, mejor dejémoslo asi- Fue lo único que respondió.

-Bueeeeeno, nadie tiene que enterarse de este pequeño incidente ¿¡verdad!?-Comenzó a decir Hange –¡Mejor empecemos a planear la próxima expedición!-

-Detallare el informe apenas lleguemos- Sentencio Levi, Hange solo se resintió en su sitio –¿Como dejaste escapar a uno que estaba detrás de ti?- Le pregunto esta vez al rubio.

Erwin no le respondió sino hasta que llegaron al cuartel en Trost.


Ya era el medio día y dentro del distrito Shiganshina ya se había vuelto al orden luego del regreso de los soldados del exterior. Por lo general todo se paraba cuando esto ocurría para que sus habitantes vieran a los miembros del ejército volver, ya sea para expresar su desagrado o para preguntar por lo que habían visto en el exterior.

Luego de su escape, Yaguar trato de dirigirse hasta el lugar donde había calculado que debería encontrarse las cosas que había arrojado allí el día anterior. Tardo más en llegar porque quería tener cuidado de no parecer sospechoso con su ropa sencilla, y aunque no fuera así le resultaba complicado avanzar en esa ciudad porque no sabía cómo orientarse. Sin contar su paso por la ciudad de Liberio siendo un titan y alguna otra oportunidad, esta era la primera vez en su vida que estaba en un centro urbano diferente a las propiedades Tybur.

Para su suerte, no tuvo problemas con su mochila. Cayó en el tejado de una casa que estaba casi al borde de los muros. Por su peso y tamaño rodo hasta el borde pero en vez de caer quedo sujetada a la salida de agua del techo y estuvo ahí suspendida esperándolo.

Cuando la encontró tuvo que usar la navaja que utilizaba en sus transformaciones para cortar el brazo de la mochila que se había atascado. La sujeto antes de que tocase el suelo y ato la correa para volver a unirla. No tenía tiempo para ponerse a coser ahí frente a todos, en especial si tenía que huir de aquellos soldados misteriosos en el caso de que traten de interrogarlo.

Luego de un momento se colgó su mochila y comenzó su camino.

"Tendré que ser un vagabundo aquí hasta que encuentre algún lugar donde vivir y empezar a la misión definitivamente"

Llego hasta el lugar que parecía ser el centro del distrito, la fuente y las calles anchas allí presentes daban esa impresión.

Algo que le parecía sorprendente era que destacaba realmente muy poco, salvo por llevar una enorme masa de tela sobre su espalda su apariencia era bastante "común" allí.

En aquel lugar también había una especie de mercado improvisado donde las personas se reunían a comprar comida y ropa. Yaguar paso por al lado de un puesto que vendía frutas y sin que nadie lo viese robo una manzana y se la medio dentro de su camisa. Continuo caminando observando a su alrededor el paisaje de pueblo.

Reconoció en los carteles de las calles y en los nombres que había grabados en las casas el lenguaje antiguo que ya había visto en libros de historia antigua. Parecía que iba a tener que aprender a leer y a escribir de nuevo también.

Al seguir caminando se topó con un canal que atravesaba la ciudad a la mitad. Ya lo había visto desde afuera pero ahora se veía más grande desde su punto de vista humano. Se sentó en unas escaleras que se encontraban al borde del rio para descansar un poco luego de tantas horas caminando.

-Parece que tendré que entrar a la muralla María- Dijo a si mismo mientras le daba una mordida a la manzana.

Ahora que ya estaba dentro del reino tenía que investigar. El titán fundador no iba a estar a la vista de todos para que lo adorasen suponía el, pero igualmente el dirigirse hasta el centro de ese mundo en busca de información, cualquiera, no era una mala idea. En el camino podría intentar buscar a otros miembros de la familia Azumabito, al menos para corroborar si era cierto que ellos le iban a prestar ayuda.

Ya estaba comenzando la tarde cuando el joven se dirigía a la salida del distrito. Creía que iba a tener que esperar a que subiesen la otra puerta enorme que estaba allí separando la ciudad del resto del reino pero por suerte había unas puertas a los lados.


Pensaba que lo iban a dejar pasar por allí sin problemas, y en el caso de que no siempre podría pasar corriendo a través del control, esos guardias no parecían darle mucha importancia a las personas que entraban y salían de todas maneras.

Cuando ya estaba allí vio que solo había un par de hombres sentados en el interior del pasillo conversando. Desde allí también alcanzo a ver lo que se encontraba el otro lado.

Verde, había una enorme pradera que parecía llenar todo el espacio en el hueco. También había algunos árboles y personas avanzando pero nada más.

-Permiso, voy a entrar- fue lo único que dijo y espero a que funcionase.

-¿Para buscar leña? Pasa- Le respondió uno de ellos quien lo miro de reojo durante un segundo, creyendo que llevaba esa enorme mochila marrón para ese propósito.

Durante ambas frases él no dejo de caminar lentamente. No estaba nervioso, él sabía que podía correr más rápido que ellos en el caso de que intentase hacerlo para escapar.

Cuando ya estaba del otro lado confirmo su sospecha. Frente a él solo había un enorme prado que llegaba hasta donde alcanzase la vista. También se fijó que el canal continuaba hasta allí. Parecía que estaban intentando construir otro poblado de ese lado del muro ya que había algunas casas e indicios de que había gente contrayendo más.

-Oye ¡OYE!-

Empezó a escuchar a una persona gritando desde el otro lado, y ante la duda comenzó a caminar más rápido.

-¡Vuelve aquí ladrón!-

Esta vez lo escucho más claro ya que la otra persona se le había acercado aún más y se dio cuenta de que iba dirigido a él eso.

-Oh vaya- En ese momento el también empezó a correr en el césped. Mientras lo hacía se dio la vuelta para ver quien salió del túnel para perseguirlo y vio que se trataba de un hombre adulto, rubio y con bigote del mismo color.

"Parece que aquí los mandan a hacer así"

Yaguar siguió corriendo un poco más hasta llegar a otro grupo de árboles que había allí, se dio cuenta que no había nadie más cerca por lo que iba a ser un buen lugar para pelear o esconderse.

Ahora que lo pensaba mejor, usar sus poderes de titán de vez en cuando no era mala idea después de todo mientras fuera en alguna situación asi.

El otro hombre, quien se llamaba Hannes, se encontraba persiguiendo a ese chico debido a que se percató lo que hacía mientras se paseaba por el mercado. Vio como robaba una fruta y decidió pasarlo por alto, pensaba que solo era un chico sin casa asique no le dio importancia. Pero luego de verlo meterse cosas en los bolsillos varias veces no pudo seguir ignorándolo.

Tendría que llevarlo a la cárcel y dejarlo allí unos días o al menos hacer que se vaya a disculpar.

Vio como ese niño se metió entre los árboles. Era una buena oportunidad para usar su equipo de maniobras tridimensionales para atraparlo o simplemente dejarlo ir. Parecía no tener hogar ni familia como para andar por allí según su criterio.

Lo siguió corriendo hasta esa arboleda y se metió allí dentro para intentar atraparlo. Pero al entrar se detuvo un momento para respirar de manera pesada.

"Sí que estoy fuera de forma"

Luego de eso siguió corriendo pero paso algo inesperado.

Se escuchó a unos metros un ruido ensordecedor y le pareció ver un resplandor amarillo.

Lo siguiente que supo fue que una enorme y deforme mano lo había atrapado. No podía mover sus brazos ni alcanzar sus espadas.


La demora en este capitulo se debe a que se se suponia que lo iba a subir ayer pero había algunas cosas que queria agregar.

A partir de este punto en algunos momentos van a haber algunos "timeskip" entre capitulos (probablemente solo de algunos meses), si al escribirlos ven que parecen algo forzados agradeceria que me avisaran asi mejoro en eso.

De por si esta fic es para practicar un poco para luego escribir historias con mis propios personajes asique seria de ayuda.