Tsume No Kyojin
Capítulo 5
-Advertencia de capitulo con poco dialogo-
Se suponia que este capitulo lo iba a subir hace una semana pero no me sentía bien para hacerlo.
A partir de ahora voy a tener menos tiempo para escribir por lo que no voy a mantener una regularidad para subir los capítulos. Seguramente ahora suba los capítulos cada dos semanas en vez de cada ocho días.
Distrito Trost – Muralla Rose – Por la mañana
Luego de un largo día y una noche, sentado en la carreta ya Yaguar se encontraba en la entrada del distrito Trost. Cuando lego se dio cuenta que también había miembros de la policía del interior allí que vigilaban la entrada. Logro entrar estando oculto entre los demás pasajeros en el caso de que les pidiera algún tipo de tarifa para entrar, aunque aún conservaba una buena cantidad de monedas en el caso de que sea necesario.
Al pasar por el agujero en la muralla lo primero que noto fue el asfalto en el suelo, lo cual evidenciaba que allí era un lugar ligeramente "más lujoso" que Shiganshina. También noto que allí había faroles de piedra en las calles a diferencia del otro distrito donde solo había antorchas altas clavadas en el suelo. La gente en cambio no se veía diferente, se percibía el mismo aire de humildad de antes.
En cuanto comenzó a caminar por el camino principal se dio cuenta de que había un hombre que al igual que él llevaba una camisa blanca pero que tenía anteojos y andaba escribiendo en una libreta.
"Esta es mi oportunidad" Pensó el al verlo.
-Hola, disculpe señor- Fue lo que dijo un segundo antes de tirar se la tela del codo de aquel hombre y hacer que respondiera al llamado –Soy de un pueblo de la muralla María, ¿podría hacerle unas preguntas para orientarme?-
-Oh claro, claro- El hombre se dio la vuelta para estar en frente suyo y decirle lo siguiente –Trabajo como periodista ¡asique puedes preguntarme lo que quieras jovencito!-
Yaguar ya tenía a su presa frente a el asique fue primero a preguntarle lo más importante.
-Bueno yo…- Dijo mientras sacaba de su bolsillo el objeto preciado –Quería saber si aquí estas monedas se llamaban igual que en Shiganshina o si tenían otro nombre y valor-
-¿Las monedas de Acero? Aquí se llaman igual que en todo el reino- Le respondía mientras se ponía a pensar –También valen los mismo según mis estudios.-
-Asique si se llaman igual- Menciono tratando de fingir desconcierto – ¿Y podría decirme si hay algún cambio de valor aquí?-
El hombre se puso a explicarle el valor que muchos objetos básicos tenían con esas monedas ya que creía que aquel chico venia de algún pueblo aislado sin un sistema económico propio.
-Espero que te sirva saber eso pequeño- Le dijo el antes de retirarse y seguir su camino. Su conversación en total habrá durado unos diez minutos pero le resulto bastante útil a él para saber dónde se encontraba parado con lo que había conseguido.
El resto del día lo dedico a recorrer las calles del distrito sin ningún rumbo en particular. Esa ciudad era bastante parecida a lo que el recordaba que era la ciudad de Liberio, con la diferencia de que en su mayoría eran casas de madera, sin olvidar el curioso castillo que adornaba el centro del lugar.
Aprovecho para tratar de informarse algo más. Cada vez que veía un comercio en la calle o algún lugar con un cartel, trataba de pedirle ayuda a alguien para leer lo que decía con la excusa de que "sus lentes se habían roto y no podía leer lo que decían algunas cosas". Obviamente que nadie se le pudo negar a tal cosa, más siendo un pre adolescente o un extranjero.
Ya estaba listo para continuar. Lo mejor era no desperdiciar dinero ya que se dio cuenta que realmente tenía bastante poco asique decidió que esa noche dormiría junto a la fuente que había en una plaza allí.
Continúo durante la noche y la oscuridad para pasearse por el lugar y tratar aprovechar la negligencia de la policía para hacerse con más dinero, en algún momento iba a tener que utilizarlo para cosas como cambiarse de ropa o rentar un lugar para que sea su base cuando se tope con el fundador.
Así fue como al día siguiente, luego de dormir en el piso de concreto de una plaza ya estaba saliendo de Trost, usando el mismo método, fue como si una porción de tiempo se hubiese repetido. En esta ocasión era diferente, se encontró con que del otro lado del pasillo había también un enorme pueblo cuyo tamaño rivalizaba con el del distrito mismo.
"Se supone que esas ciudades están puestas así para atraer titanes, es una locura que se pongan a construir aquí y no en los bordes" Fue lo que pensó luego de unos momentos de haber salido.
Interior de la muralla Rose – Por la tarde
Ya estaba siendo el medio día cuando recién Yaguar se dispuso a avanzar hasta la siguiente muralla, para perder un poco el tiempo y relajarse había caminado hacia las puntas del pueblo interno que había allí y luego volver al centro. No se sentía cansado puesto que había dormido bastante la noche anterior y pudo desayunar unos panes que compro al salir.
La zona poblada se extendía hacia el interior como un triángulo sobre el borde de las murallas y tomando como el centro la línea que dejaba el rio central que seguía allí. Era una buena idea caminar a la par de ese enorme canal. Recordaba que en los mapas arcaicos que había visto antes ese rio desembocaba cerca del centro del reino.
En un momento Yaguar vio cómo se empezaban a acumular las nubes en el cielo, el cual no tardo en comenzar a hacer ruidos en señal de la tormenta que se acercaba. Decidió detenerse un segundo para sacar un abrigo con capucha que tenía en un compartimiento de la mochila junto con su ropa.
Luego de un rato comenzó por fin a llover, para suerte de Yaguar al lado del canal se extendía una fila de árboles que evitaba que le cayese demasiada agua encima.
-Creo que puedo darle algo de utilidad a esto- Dijo pensando en voz alta mientras se detenía al lado de uno de esos árboles y apoyaba su mochila junto al tronco. De su interior saco su bolsa con semillas de bambú y la abrió, luego volvió a cargarse la mochila ocultándola baso la capa de su abrigo.
Esas semillas eran de una especie de planta de bambú que había sido perfeccionada en los países de medio oriente, además de crecer en casi todo tipo de biomas lo hacían con mucha rapidez, se extendía como si fuera hierba mala en lugares como en el que estaba. Decidió que iba a empezar a arrojar algunas semillas por el camino, tal vez y con suerte en unos meses le encontrarían algo de utilidad allí.
Así fue como paso gran parte de la tarde, solo caminando en silencio y de vez en cuando tirando una o dos semillas al camino. En un momento vio que pasaba frente suyo una mujer pelirroja joven cargando un balde de madera con ambas manos para ir a buscar agua de allí. La chica llevaba puesto una falda larga de color marrón y una camisa corta igual además de un delantal blanco, tenía el cabello rojizo y cortado de una manera especial que hacia parecer que usase un casco con tiras de papel cortado pegado. Es tan alta como él.
-Hola… Disculpa- Dijo el empezando la conversión sin presentarse -¿Vienes de un pueblo cercano?-
-Eh?- La chica se dio la vuelta un momento después de reaccionar ante el saludo para ver a lo que parecía ser un niño vagabundo.
-Estoy haciendo un viaje y me gustaría pasar la noche en algún poblado-
-Oh- La chica no le prestaba atención a lo que decía sino que en cambio se fijó en la apariencia que tenía y más importante, en sus raros rasgos faciales exóticos –Soy del pueblo de Dauper- Dijo finalmente.
-¿Dónde queda?- Insistió el.
-Es la base de aquella montaña- Menciono mientras señalaba al Oeste. –Disculpa, ¿Tú eres oriental?- Le pregunto de la nada, mientras lo miraba fijamente.
-¿Ah?- La pregunta descoloco un segundo a Yaguar hasta que recordó que probablemente tenga parientes lejanos viviendo en las murallas como le habían contado –Si, si lo soy. Bueno, mi madre lo era ¿Por qué preguntas?-
-Tal vez no deberías ir, estos son días en los que la policía viene a cobrar impuestos- Dijo tratando de dejar de verle la cara sin conseguirlo.
-No hay problema, los policías me adoran- Dijo riéndose durante unos momentos –Más tarde iré hasta allí, por cierto ¿Cómo te llamas?-
-Mi nombre es Nifa- Acto seguido de respóndele termino de cargar el balde y se fue apresuradamente sin saludar-
Durante unos segundos Yaguar solo miro como la chica huía de el sin tomarse la molestia de ponerse encima su capa para la lluvia, casi parecía que estuviera huyendo de un titan
"Qué raro que haya venido a buscar agua sabiendo que iba a llover, que gente extraña"
Luego de pensarlo un poco se puso a caminar en dirección a donde ella le había señalado durante su breve charla. Si se lo imaginaba debería ser una especie de pueblo montañés o algo parecido, perfecto para establecer una base o algo similar, más si de vez en cuando pasaba la policía ya que podría aprovechar la oportunidad y juntar más dinero. Desde allí podía ver las luces que se estaban encendiendo por el descenso de la luz y podía notar que ese lugar se veía bastante aislado del resto.
Lo ideal sería que hubiese algo parecido a una posada o al menos un lugar donde pudiera dejar sus cosas mientras hacia sus viajes, tendría que cambiarse de ropa en algún momento ya que resaltaba demasiado.
Luego de un rato de avanzar caminando y corriendo había llegado a lo que parecía ser el pueblo de Dauper, a diferencia del primer lugar en el que había acampado aquí las casas estaban aún más separas, no parecía ser un terreno agricultor ya que el bosque entero estaba atravesando el paisaje, era un lugar extraño. En el camino la lluvia había aumentado hasta volverse un diluvio. No parecía ser el tipo de lugar donde dejarían que un forastero como él se quedara así como asi, tal vez un bar pero eso era inútil. Ya había comprobado que los orientales no parecían ser muy populares por allí.
Yaguar llego hasta una zona en la que había dos caminos cruzándose, en la cual se encontraban varios edificios, para su alivio allí había una especie de posada, justo en una de las esquinas. Esa debería ser el núcleo social del pueblo. Se detuvo un momento antes de entrar para pensar un poco.
"Esa chica parece que pudo reconocerme como alguien asiático, tendré que tener cuidado con los demás si es que la policía molesta un poco, tal vez un disfraz sería una buena idea"
Llego hasta la entrada de la posada, era un edificio solo de ladrillos y madera que contaba con un primer piso donde seguramente estaban las habitaciones. Al entrar vio que no había nadie sentado en las alrededor de las mesas ni cerca de la barra del bar que tenía, salvo una mujer que estaba atendiéndolo. Ella no pareció percatarse de que él había entrado por la enorme puerta de madera hasta que estuvo frente suyo.
Antes que nada se sacudió un poco como si fuera un perro y paso hasta donde ella se encontraba.
-Disculpe…- Dijo mientras se sentaba sobre una se las sillas de la barra de madera que estaba entre ambos –Quisiera una habitación-
-Oh- Cuando ella lo vio de cerca se dio cuenta que realmente era un niño, ya que por su altura cualquiera hubiera pensado que era un adulto, al darse cuenta de lo que él dijo reacciono y le respondió –Son veinte monedas de acero por noche, pero no incluye comida-
-¡Esta bien!- Luego de decir eso se detuvo un segundo a recordar cuantas había acumulado en total –Entonces voy a estar aquí una semana-
La mujer adulta se dio la vuelta para tomar la llave y cuando volvió a estar frente a él vio como ya había puesto allí la paga exacta, de inmediato le dio la llave y le paso la hoja de registro para que la firmase. El monto que ella le había dicho normalmente era para personas de pueblos cercanos ya que para forasteros era el doble, pero como él era un niño no pudo evitar cobrárselo más barato.
-Se lo agradezco- Dijo mientras tomaba la llave –La veré mas tarde Señorita…-
-Soy la señorita Blouse, hasta luego Yaguar- Luego de devolverse el saludo el chico se dio la vuelta y subió las escaleras para dirigirse al cuarto que le habían indicado.
Cuando Yaguar entro a la habitación lo primero que hizo fue dejar la mochila sobre la cama. Era un lugar simple, una cama semi-matrimonial contra una esquina, una mesa de noche larga al lado de la cama y debajo de una ventana y un pequeño ropero. Todo el piso y el techo estaban hecho de madera. No era la gran cosa pero era el doble de grande que la habitación que había ocupado durante su estadía en la mansión Tybur.
Pueblo Dauper – Dos días después.
Ya era de dia y Yaguar despertó un poco después del amanecer. Se había instalado bien en ese lugar, había conseguido un chaleco de cuero marrón para pasar algo más desapercibido entre los cazadores y no tuvo problemas con cosas como la comida o la gente ya que salvo por esa chica pelirroja de antes ninguna otra persona que se había cruzado después resalto algo sobre su apariencia, también lo ayudo el hecho de que ese lugar era prácticamente un pueblo fantasma.
Por la mañana se había levantado para buscar algo de comer, por suerte en la esquina frente a la posada había una panadería, probablemente la única del pueblo ya que siempre había mujeres o niños allí comprando.
Cuando bajo de su habitación y salió se dio cuenta de que había un gran grupo de personas reunidas afuera del edificio en la calle de tierra. Deberían ser unas veinte o treinta, seguramente eran la mayoría de adultos que había en el pueblo. Él no les dio importancia y fue a su tarea: aprovechar el ruido que hacia la gente allí para tomar algo de pan.
-Cuanto ruido- Dijo el en voz baja mientras atravesaba la calle.
Su "misión" habría salido perfectamente bien sino hubiera sido por un detalle, la Señorita de la posada que conoció días antes había salido tras de él y presencio el momento como hizo desaparecer una barra de pan bajo su manga frente a todos pero sin ser visto.
Ella se quedó impresionada de la manera en como ese chico había efectuado el robo, de paso se dio cuenta de cómo probablemente había obtenido tanto dinero siendo un viajero solitario. Antes de pensar en hacer cualquier cosa ocurrió el evento que había hecho venir a una parte del pueblo hasta allí:
Había llegado la escolta policial que acompañaba al cobrador de impuestos de la zona.
Sobre una de las calles armaron un puesto conformado solo por una mesa de madera y un par de miembros de la policía a sus lados, el hombre que los acompañaba se sentó en una silla de un lado y les dijo a los pueblerinos que se pusieran en fila del otro lado. Todo este proceso se demoró unos minutos, como Yaguar no tenía nada que ver decidió volver a su habitación a desayunar.
Yaguar se estaba acercando a la puerta de la posada cuando de repente fue jalado del brazo por parte de un adulto, quien no era otra persona que la señora Blouse. Ella tiro de el para llevarlo hasta detrás del edificio mientras que él no se resistió, ya que pensó que seguramente solo lo iba a echar, aunque era por un asunto totalmente diferente.
-Necesito tu ayuda para algo- Fue lo primero que le dijo en cuanto llego a un lugar donde sabía que no los iban a escuchar.
Estaban en la parte trasera de la posada, al lado de la salida. Cuando ella lo solto y le dijo lo que le quería pedir.
-¿Qué sucede?-
-Es necesario que le robes a esos policías en cuanto se vayan- En cuanto dijo eso a Yaguar se le erizo la piel un poco ¿Le estaba pidiendo que vaya a robarle a un tipo que estaba alrededor de un grupo de hombres y mujeres armados?
Algo interesante de SNK es que tiene muchos personajes extras de fondo que en las fics se les puede dar cualquier personalidad sin que sea demasiado forzado.
