ALUCINACIONES DE VENGANZA

Capítulo XXI: Confusión.

Sé que es un pedacito nada más, pero es que desde mañana empiezo con exámenes en la preparatoria y es obvio que no iba a poder actualizar durante esos días. Así que les traigo un pedacito y me parece que durarán una semana los exámenes, pero en cuanto acaben de aplicarlos, vendré a mi casa, me sentaré y escribiré el próximo capítulo más largo que éste.

¿Opiniones, sugerencias, alguna cosa en la que se hayan quedado con la duda?

Gracias por sus palabras, reviews, favoritos, etcétera; de verdad que me alegran los días :D

Contestaré un poco rápido, pero les prometo que la próxima les escribiré un párrafo completo.

TitanbyOMGRogel: Perdón por tus ojeras, si vieras las mías, peores que las manchas de un oso panda. ¡Gracias por dejar un comentario, saludos!

Angel Rebelde18: Ya verás quién está con quién, amiga. Espero no te moleste, este capítulo también es corto, pero ya sabes que lo hago de todo corazón ;D

Seogumi y Masunny: Gracias por tu review, sí, espero no me vuelva a suceder lo del Internet xD

Sarita San: Thanks for your review :D Espero esto te guste, es corto pero quería actualizar ahorita y no dentro de una semana.

Ana Paola: ¡Gracias por comentar, Ana! Me pasé seis días de los que dije, pero no me tardé tanto como la última vez. ¡Genial, suerte con la guitarra, a mí me encanta tocarla! Jaja, creo que yo también lloraré cuando se acabe ;D, ya no tendrá sentido mi vida si no escribo más xD. Lamento tu pérdida, mi más sentido pésame.

Me despido, que tengan bonita semana y que estén muy bien de salud. Adiós, un beso y abrazo enorme.

Teen Titans no me pertenece, yo sólo creo historias con sus personajes, sin ningún fin lucrativo.


Capítulo XXI: Confusión.

(POV Starfire)

Apreté los ojos con fuerza y rechiné los dientes tratando de tolerar el dolor. La sensación de piquetes en la herida comenzaba a extenderse por todo el largo de mi brazo, como si de repente decenas de abejas me hubiesen picado y ahora el veneno se esparciera por mi piel.

—¿Verdad que soy fuerte, Starfire? —su voz me desconcertaba; tan apagada, sin emoción que pudiera percibir; sin ningún vestigio que pudiera reconocer de mi novio. Su sonrisa volvió a provocar el efecto de pánico en mí, nunca pensé que algún día le temería, en realidad nunca pensé que él terminaría lastimándome de esta manera. Peor aún, sentía que todo esto era mi culpa…, tal vez lo era, si no hubiese caído en la pelea tan fácilm…

—¡Aaahhh!

El metal entró más en mi herida quizás haciendo contacto con el hueso y Robin no hacía más que girarlo provocándome más dolor. Podía sentir cómo el cuchillo cortaba parte de mi piel, cómo la sangre se derramaba por mi cuerpo e incluso impregnaba el guante de mi novio.

"¡Arde! ¡Arde mucho! ¡Duele tanto, X´hal!".

Mi voz emitió el último chirrido que le permitió mi garganta, los demás eran sonidos ahogados que no podrían salir debido al desgaste de mi voz por tanto gritar. La energía comenzó a desprenderse de mí, como si fuese la capa más gruesa y fuerte de mí porque sin ella era vulnerable. Me di cuenta que en cualquier momento caería en la inconsciencia y tal vez sólo para despertar en un escenario peor.

Cuando estaba a punto de entrar al lugar oscuro donde me refugiaría de esta tortura, él sacó la daga y la blandió hacia mi otro brazo encajándola en mi hombro con fuerza. Volví a sentir el tormentoso mal dejándome sin habla y con un llanto incontenible. Mordí mis labios al punto de hacerlos sangrar, aunque no tardé mucho en dejarlos libres al hacer una mueca de horror observando lo que había hecho.

La pared apenas y estaba dañada, ¿pero él?, él sólo seguía sentado recargándose en el muro. Parte de su camiseta estaba quemada y una herida sangrante ocupaba el lugar de la tela carbonizada. Sus ojos violetas me miraban fijamente, sin embargo ni siquiera me transmitían ira por lo que le había hecho. Estaba muy calmado e inmóvil que incluso pensé que había entrado en shock, o peor aún, ¿lo había matado? Volví a llorar desconsoladamente, estaba harta de esto, de herir a las personas que amaba, harta de pelear contra ellos y no con los verdaderos enemigos.

El cuchillo seguía incrustado en mi hombro, agrandando mi suplicio con cada movimiento; tenía que sacarlo antes de que me desangrara hasta desmayarme y quedar más vulnerable. No sabía cómo había hecho un starbolt para alejarlo, sin embargo tratar de romper los grilletes con mi fuerza no estaba funcionando.

Lo miré nuevamente. Él seguía con la mirada perdida y no sé si era mi imaginación pero no podía percibir el movimiento en su pecho. El simple pensamiento me dejó más inquieta y fue como si el dolor de mis brazos pasara a segundo plano, ahora sólo me importaba una cosa: que estuviera a salvo.

Con temor volví a analizarlo todo, esperando que el tiempo que había pasado con esa mirada perdida hayan sido sólo unos segundos y no minutos. No volvió a moverse por otro rato; yo estaba muy asustada y frustrada, no podía deshacerme de las cadenas, no podía acercarme para ayudar y veía con impotencia cómo él estaba muriendo.

Me seguía preguntando qué había pasado, por qué él no reaccionaba; en mi cabeza se llevaba a cabo una guerra entre gritos tratando de encontrar una respuesta, chocando unos contra otros, implorándome que observara si su cuerpo se movía ligeramente a causa de su respiración.

Miré de nueva cuenta su pecho, no notaba sus movimientos pero sí la herida que comenzaba a manchar su traje de sangre. Observé con más atención y me asusté al distinguir que la piel estaba muy obscura y el líquido rojo no dejaba de brotar; el daño había sido profundo ya que algo de color blanco también se podía observar desde la carne quemada.

"¿Lo he matado?".


(POV Raven)

Miré con quietud la hora en la computadora principal. Faltaba poco para que fueran las 5 de la mañana y aún no tenía noticias de Robin. Habían pasado 40 minutos desde que se había comunicado conmigo en el bosque antes de infiltrarse en el psiquiátrico. El plan hasta ahí estaba bien, no los habían atacado y serían cuidadosos en crear un túnel para ingresar.

Mi preocupación creció cuando su comunicador se desactivó 15 minutos después. No estaba segura si la interrupción de la señal era por la profundidad de aquel lugar o si había sucedido algo malo con ellos. De igual forma no quise arriesgarme y levanté a todos los demás Titanes para que se prepararan. El plan seguía siendo el mismo, justo como Robin lo ordenó; serían tres grupos, uno de ataque, uno de rescate y el otro de defensa en los alrededores del psiquiátrico por si la batalla se agrandaba y el bosque fuera el lugar de combate.

—¿Ha habido noticias?

—No —comenté mostrándole que el comunicador seguía inactivo. Cyborg aún lucía un poco adormilado, había despertado hacía unos 20 minutos junto con los otros gracias al sonido de la alarma, aunque él no necesitó subir las escaleras para llegar pues estaba recostado en el suelo de la sala.

Me había sorprendido justo después de hacer sonar la alarma cuando había volteado hacia la puerta esperando a los demás; él estaba sentado en el piso sobándose la cabeza y con el rostro fruncido. Pensé que el efecto del sedante duraría unas horas más y era por eso que ni siquiera había intentado levantarlo. Lucía enojado y sabía el porqué, así que antes de que preguntara por él le expliqué que Robin se había ido con Terra. Sus ojos se abrieron más y no lo culpaba, creer que Terra estaba de nuestro lado era difícil después de todo lo que había pasado.

Los demás Titanes habían llegado un minuto más tarde. Expliqué lo que Robin había hecho, lo que Terra había contado, la noticia de que Starfire podría estar viva –lo cual fue muy esperanzador para todos- y que el plan seguiría siendo el mismo. Les mandé ir a prepararse mientras me quedaba con Cyborg para afinar detalles y organizar las salidas de cada grupo, cosa que seguíamos haciendo hasta que preguntó por la señal. Ahora se dedicaba a inspeccionar las coordenadas del lugar en el monitor, comparándolas con las últimas de nuestro líder.

—¡Aún no puedo creer que se haya ido solo! —mencionó enojado.

—No fue solo. Se llevó a Terra con…

—Peor aún, ¿qué tal si era una trampa? —me interrumpió preocupado—. ¡Parece que tanto gel le aplastó las neuronas!

—¡Cálmate, chispita! Todos sabemos lo testarudo que es él, estará bien —Abeja se acercó a nosotros, no nos habíamos percatado de cuándo había entrado al living.

—¡Todos están listos, Raven! —me dijo esbozando una sonrisa. En eso la puerta de acceso se abrió dejando entrar a Chico Bestia y Aqualad.

—Las naves están preparadas pero debido a que no todos podremos viajar en ellas, también preparamos el Auto T para el equipo de defensa.

—Okay, gracias, chicos —volteé con la líder de los Titanes Este—. ¿Podrías reunir a los demás en las naves? Saldrán en 5 minutos —. Ella asintió y junto a Aqualad empezaron a caminar hacia la salida.

Miré a mis otros compañeros, no era buena con las palabras mucho menos con las despedidas: —Desactivaré el comunicador de Robin, por si la Hermandad del Mal se lo quitó y quiere usarlo en nuestra contra —mencioné mientras hacía algunos click en la ventana del monitor. —¡Listo! Los estaré guiando con los auriculares que nos diste a todos, Cy. Si necesitan mi ayuda háganmelo saber y yo iré rapi…

—¡No, de ninguna manera, Rae! —exclamó Chico Bestia. Antes de poder objetar él prosiguió: —¡No dejaré que te pongas en peligro! Psimon podría intentar quitarte todos tus poderes o utilizarte como a Starfire. Es mejor que te quedes en la Torre. No quiero que te pase nada malo.

Él tomó mi mano y yo no pude evitar sonrojarme. Estaba apenada y más porque Cyborg nos miraba de forma divertida. Lancé una mirada de "más te vale que no digas nada" a Cy por lo que rápidamente mencionó que iría a ayudar a los demás con el auto T y salió pronto del living.

—Estaré bien, Chico Bestia. Sé defenderme —lo miré tratando de esbozar una sonrisa, aunque sabía que él aún seguía preocupado.

—Lo sé. Eres muy fuerte. Es sólo que me da miedo que alguien te haga daño o que te alejen; pero está bien, te diremos si es necesario que vengas, sólo ten cuidado, linda.

"¿Linda?".

Me abrazó de improviso. Se sentía cálido y me daba un poco de cosquillas su cabello en mi oreja. Era tan extraño, aún no me acostumbraba a esta sensación pero sin duda me sentía bien. Le devolví el abrazo, estaba nerviosa y preocupada. Su despedida estaba siendo demasiado emotiva que sentía que realmente se estaba despidiendo, como si él supiera que podría no volver.

—También cuídate —mencioné, me separé un poco de él y acercándome le di un pequeño beso en la mejilla. Sentí mi cara calentarse demasiado, seguro parecía un tomate.

—¡Lo haré! —dijo con una sonrisa también sonrojado—. ¡Me tengo que ir, nos vemos luego!


(POV Robin)

—¿Estás segura de seguir con esto? —comenté serio y atento a la reacción de mi compañera. Si bien Terra había sido de ayuda para entrar en el psiquiátrico, también había sido un riesgo muy grande el que nos hubieran capturado. Aunque había algo que no podía ignorar, una extraña sensación de que algo iba mal y no sabía cómo avanzar antes de que pasara algo peor.

—No te dejaré solo, yo… yo quiero ayudar, quiero hacer todo lo posible por salvar a Starfire, enmendar mis errores…, quisiera volver a ser una Titán —respondió ensimismada en sus cavilaciones, quedándose quieta y respirando calmadamente como si tratara de reprimir algún sentimiento.

¿Qué le hacía arriesgarse tanto por los Titanes? Alguna vez ella fue parte de nuestro equipo y nos traicionó. Aún no sabíamos toda la historia sobre lo que había pasado puesto que ella había muerto o eso era lo que pensábamos, y aunque ahora teníamos la oportunidad de investigar ella nos aseguraba que perdió la memoria. Si no se acordaba más que lo que Chico Bestia le había contado, cómo era posible que tuviera el valor para arriesgarse con Slade por nosotros, incluso cuando hace unos días nos odiaba tanto al borde de querer asesinarnos.

¿Acaso decía la verdad? ¿Quería volver a formar parte de nuestro equipo?, ¿realmente quería enmendar sus errores y recuperar nuestra confianza, o sólo se trataba de otro plan de Slade?

Seguía dudando de ella. No creía totalmente en su historia, una persona que cambia de bando de manera rápida no es emocionalmente estable y en cualquier momento podría volver a cambiar. Incluso pensaba que si esto era un plan de Slade había sido muy osado dispararle en la pierna para que pareciera que realmente quería matarla.

Cualquiera que fuera el caso, estaba feliz de ser el único del equipo en venir a esta primera misión, no me perdonaría arriesgarlos a ellos si Terra sólo estaba fingiendo. Me relajé, teníamos un trato y aunque esto fuera una trampa no desperdiciaría la oportunidad de estar dentro del psiquiátrico para buscar a Starfire. Prometí que la protegería si me ayudaba, esperaba que su palabra tuviera el mismo valor que la mía.

Asentí ante sus palabras y de inmediato me coloqué la gorra negra en la cabeza. También intercambié mi antifaz por uno de los lentes obscuros que traían aquellos mercenarios, ¿por qué demonios traían gafas de sol en un lugar cerrado? Me miré de pies hasta el pecho, el traje me quedaba un poco grande, pero sin tomar en cuenta eso, parecía verdaderamente uno de los "empleados" de Slade o de Madame Rouge.

Tomé uno de los fusiles que tenían aquellos hombres que habíamos apresado y que ahora tomaban nuestro lugar encadenados cerca de la pared, aún inconscientes y con una mordaza improvisada. Cómo odiaba estás cosas, nunca me habían agradado las armas de fuego. Batman me enseñó a manejarlas, sólo para utilizarlas en caso de mucha necesidad, además para que supiera cómo los ladrones o villanos podrían utilizarlas contra mí. Sabía cómo disparar, sin embargo no llegaría a ese extremo, yo no era así.

No sabía qué era lo que tendría que pasar allá afuera, tenía toda la voluntad de salir y pelear con quien tuviese que pelear; sólo pensaba proseguir con mi instinto, como si éste me fuese a decir dónde estaba mi novia, eso era lo que había hecho las últimas horas y al parecer aún no se había convertido en un total desastre.

Bruce en este momento me reprocharía que he estado actuando estúpidamente, aunque ni siquiera eso me interesaría, sólo quería proteger a la gente que me importaba, no permitir que dañaran a los ciudadanos y sobre todo deseaba salvarla a ella; ver con mis propios ojos que estaba viva, que estuviera a salvo y lejos de esos psicópatas.

¿Qué me hacía estar tan decidido a seguir con un plan casi improvisado? Starfire. Por supuesto que ella; era la principal razón por la que estaba aquí sin haber traído un poco de ayuda más que la de Terra; era el motivo por el que decidí arriesgarme a venir primero antes que los demás con el plan original.

Estaba desesperado aunque no lo demostrara, pensaba que cada segundo que pasaba bajaban las posibilidades de que la mantuvieran con vida, de que no podría abrazarla otra vez; que no volvería a ver esos ojos brillosos y su sonrisa hermosa; o simplemente caían mis esperanzas y mi mente volvía a repetir que ella había muerto, justamente en aquella explosión en el cuarto de análisis y que no podría traerla de nuevo.

Alejé esos pensamientos que me impedían aclarar mi objetivo. Tenía que ser calculador y medir mis pasos con precisión incluso en esta situación, como si se tratara de una estructura, si estaba mal alguno de los trozos todo se derrumbaría eventualmente.

—¿Robin, estás bien? —ella preguntó, yo asentí.

—Sé cómo llegar al cuarto de las tuberías de gas. Puedo guiarte hasta ahí, sólo no permitas que me atrapen, Slade me matará en cuanto tenga la oportunidad —admitió tratando de esconder el miedo, creyendo que ocultándolo lo va a afrontar. Era una de las falsedades que habían golpeado mi mente por muchos años.

Me quedé callado asimilando parte de lo que sabía, había pequeñas cosas que se conectaban con otras y que me hacían dudar de lo que sucedía desde hace rato. Si era cierto tendría que salir a buscarla lo más pronto posible.

—No te preocupes por eso, Terra. Nada te sucederá mientras confíes en mí, somos Titanes, ¿no? —dije acercándome a ella y posando mi mano en su hombro—. Aunque no quisiera ponerte más en riesgo, si prefieres puedes esperar en el segundo túnel que hiciste hasta que lleguen los demás por ahí.

—No, Robin, prefiero luchar a tu lado.

—Me alegra escuchar eso —mencioné y sin dudarlo la electrocuté con los cables que había utilizado para inhabilitar la cámara de vigilancia.

—¡¿Qué dem…?! —logró articular antes de caer estrepitosamente en el suelo. La descarga había sido fuerte, tanto que había vuelto a su forma original abandonando la apariencia de una adolescente rubia con un gran metal en las manos.

—No te preocupes, no necesitaré más tu ayuda, Madame Rouge. Encontraré a Starfire por mí mismo y es una lástima que no estarás para verlo —mencioné observándola inconsciente en el piso. No tenía caso que la encadenara ya que con sus poderes podría salir fácilmente, aunque eso sí, saliendo de la habitación me encargué de hackear la cámara de ese pasillo y también bloquear el panel digital de la puerta provocando que la única forma de salir sea tirándola, cosa que les llevaría tiempo.

Fue buena actriz, lo reconozco, sólo que ignoró que Terra estaba enterada de ciertas cosas. Cosas importantes que Rouge no debía preguntar o afirmar, como lo de la entrada de los demás chicos. Ellos no entrarían hasta que nosotros saliéramos con Starfire, hasta que yo los contactara por medio del comunicador, o a las 5:30 de la mañana como lo teníamos planeado desde ayer.

La explosión no estaba en el plan, era algo que no le había comentado a Terra por lo que debió haberme preguntado sobre eso, en ese momento dudé más sobre si era realmente ella. Otro error fue estar caminando como si nada, supongo que Rouge no sabía que Terra estaba herida; y el último fue que no me corrigió con lo del segundo túnel, sólo había uno.

Me tomé un momento antes de caminar hacia el otro pasillo. Me encontraba en una encrucijada. Estaba libre para ir corriendo a buscar a la mujer que amaba y por la que en primer lugar había venido aquí, pero también mi deber era proteger a la chica que me había ayudado a entrar a este sitio. Respiré, tenía que decidir rápido.

Terra me había dicho, antes de entrar, dónde estaba el centro de comandos. Se encontraba en el piso subterráneo 3 al final del pasillo del elevador dando vuelta a la izquierda, y tomando en cuenta que la celda en la que estaba lucía muy vieja a excepción de la puerta, suponía por los archivos del psiquiátrico en la computadora que estaba en el piso 2. Sólo tenía que bajar un piso más para llegar hasta la sala de control para dar una mirada rápida sobre las cámaras de vigilancia, buscar rastro de ella, Star y de los Titanes honorarios; y con suerte podría recuperar mi cinturón y comunicador, o mandar una señal a Raven para que diera la orden de que entraran.

Estaba listo. Me enderecé y comencé a caminar sin prisa, no quería llamar la atención si me topaba con otros guardias o incluso villanos. Estaba nervioso, incluso llegando a la tan esperada sala aún no decidía por quién ir primero; sólo esperaba que los chicos estuvieran listos para entrar y ayudarme a buscar a los 5.