CAP 9 Esperar..
¿Qué demonios paso...? se repetía una y otra vez en una tortura vivida tras un momento de inconmensurable deseo, de repente una tenue lluvia comenzó a caer, sintiendo cada gota como agujas clavándose en su piel de a una a una a la vez, torturarse pensándolo no arreglaría nada, había prometió esperarle así que, sacudiendo la cabeza, justo como una cachorra Natsuki, ahuyento cada idea de encarar a su descarada.
Se apresuró hacia ella con la única intensión de tapar su cabello con la chaqueta de cuero, se veía hermoso esa noche.
– Sería una pena que se arruine tu peinado. Sonrió ampliamente a lo que Shizuru devolvió el gesto de no muy buena gana.
Corrieron rápidamente hacia el estacionamiento, montaron apresuradamente en el automóvil así logrando escapar por poco.
Sus miradas se encontraron en poco a lo que Natsuki atino a decir…
-Eso fue divertido cierto...? Insistiendo con su sonrisa
-Que te pareció divertido Natsuki, ¿el que pueda darnos gripe...?
-No para nada…! Más bien todo nuestro día ha sido divertido, sabes fue el que tocaras para mí... También ver la cara de todos tus admiradores mientras se partían sus corazoncitos al ver que su Sempai ya tiene novia.
No podía evitar decirlo, lo había guardado para sí pero ya su emoción no cabía en su pecho así que acabo por explotar.
-Eh… Novia...? Se notó algo asombrada no pensaba que Natsuki pudiera ponerse sería tan pronto y usar ese término repentinamente, así que al notar el problema en el que había metido a su descarada, Natsuki suavizo la situación.
-Pareja… digo… que su Sempai ya tiene a alguien…como sea el punto es que fue divertido ganarle el pulso a un montón de niñitos ricachones estirados.
- ¿Ricachones…? ¿Estirados...? ¿Eso piensas que soy yo…? Los ojos de Natsuki se abrieron enormemente pues ya sabía que una de sus particulares rabietas venía en camino.
-Yo no he dicho eso Shiz.
-Pero lo piensas... piensas que todos los que vamos a Seize somos unos estirados, ¿cierto...?
Bien disimulaba su angustia, la verdad es que le tenía sin cuidado el status de la población de Seize, tan solo necesitaba desviar la atención de semejante escena protagonizada en el parque, si aún ni ella misma podía responderse por que se permitió llegar a tanto y más aún hasta el punto de suplicar sus caricias, su mundo se venía abajo y ella intentaba recomponerse sin que Natsuki viera lo destruida que estaba por dentro.
-Ehhhh , no Shizurita a lo que me refiero es que….. mnnn sabes que, mejor ya olvida que lo dije y dime a donde iremos ahora…
Empezaba a hacerse sabia en el campo de batalla así que más le valía jugar en la posición correcta, cambiar de tema era sabio en este punto, si bien conocía a Shizuru no pararía allí así que sería mejor apurar el tema y ver hacia dónde quiere ir ahora.
-A mi casa...! Con un puchero de niña enorme en su rostro, táctica que nunca fallaba ante una abatida y torpe Kuga.
-Pero que, por que, no íbamos a ir a otro lugar, digo para conversar, donde quedo el "Quiero saber más de mi Natsuki ahora" dijo simulando algo chistoso el acento de Kyoto, lo que provoco un enfado infantil en la castaña.
-A casa dije y no hay discusión, está lloviendo Natsuki no podremos ir a ningún otro lugar más que allí, ¿además hoy fue un día difícil y quiero llegar a descansar, aparte por lo que se debes ir mañana temprano al taller a trabajar cierto...?
Cierto pequeño detalle que se escapaba por completo, pero quien la iba a culpar después de tocar el cielo y bajarle de golpe a la realidad cualquiera tendría secuelas.
-Eh...? el taller...? Ya lamentaba haberle dicho si con eso cambiaba de opinión.
– Pero solo basta una llamada y listo, zafo de allí para pasar todo el día contigo, es justo me lo merezco, ¿o es que acaso no quieres pasar todo el día conmigo ...?
Poniéndola contra la espada y la pared lograría algo sin duda o eso pensaba la Kuga que inocente se miraba intentando presionar a semejante negociadora.
-Natsuki odio que te pongas extremista, mañana será otro día, y podrás planear una nueva sorpresa para mí, pero será hasta mañana por hoy nos vamos a casa, sí.? anda, dame gusto, Nat-su-ki...?
¡OH...! Bendita la diosa que creó ese dulce tono en su voz del cual nada puede serle negado.
- Esta bien, tu ganas, a tu casa entonces…
Resignada condujo no más de 10 minutos tardaron en llegar a la parte fina de la prefectura, un residencial de casas lujosas con bellas entradas y amplios portones de hierro forjado en intrincadas figuras.
Una gran casa, de dos plantas, estilo colonial con columnas externas de piedra y mármol se avistaba en la esquina, Natsuki parqueo justo al frente y presurosa salió para abrir la puerta de la castaña, tomándola de la mano la condujo a la entrada donde un gran portón de metal cubierto de enredaderas se plantaba enormemente, ya la lluvia había amainado y la Kuga pretendía retenerla un poco más en la entrada.
- Bueno aquí estas, te traje completa, sana y salva a tu casa...
- Si, verdaderamente es una lástima volver así... dijo insinuante la descarada haciéndole tragar profundo.
-Bueno entonces nos vemos mañana...?
A quien quería engañar, no quería dejarla ir, moría por entrar con ella.
-Si hasta mañana, será mejor que entre ya, si quieres puedes esperar te traeré un paraguas, no quiero que te termines de empapar...
Con verdadera preocupación en su mirar se vio delatada, percibiendo además en ella su deseo de acompañarle, pero bajo ningún motivo dejaría a Natsuki pasar...
-No te preocupes, ¿ya es demasiado tarde para eso no crees...?
Abriéndose la chaqueta dio una vuelta mostrando que no había sitio seco en ningún lugar de su cuerpo más sin querer había obsequiado a Shizuru una última vista de su cuerpo completamente mojado, su camisa, los retazos que pudo unir completamente húmedos y adheridos a su piel completamente traslúcida, dejándole saber lo que estaba dejando ir y que hacia escasos segundos saboreaba.
La castaña brevemente analizó más que la situación, el espectáculo y como en un golpe de cordura rápidamente contesto:
-Bueno entonces hasta luego...
Dando media vuelta para entrar deprisa a casa, Natsuki esperaba al menos un beso de despedida, pero una extraña sensación la invadió sabiéndose lo que estaba provocándolo, se sabía observadas...
A través del amplio ventanal del segundo piso, donde se suponía el estudio de su padre, dos figuras las observaban con detenido interés y ocultándose tras las persianas supo que era el momento de ingresar.
Natsukí aún estaba aturdida quizás fueron las pequeñas gotas de lluvia que caían como agujas en su piel, o tal vez por la seca despedida de Shizuru, como podía ser tan cambiante si hace unos momentos se sentía un mar fluyendo de sus labios y ahora era un total desierto, lo que hubiese sido, formaba parte de sus demás misterios, de los que ya se encargaría de descifrar.
Miró como su espléndida silueta desaparecía al cruzar la puerta, giró para volver sus pasos, intento buscar sus guantes en su chaqueta encontrando las llaves del coche de Shiz, obviamente tenía que volver ya tenía la excusa para hacerlo solo faltaba el arrojo.
Así que volvió hacia el enorme lumbral y tras tocar el timbre varias veces sin éxito alguno, pensó en buscar la cercanía de una ventana era obvio que estaban ocupados y por eso la puerta nunca abrió, lo último que quería era interrumpir una plática padre e hija, pero estaba segura que Shizuru necesitaría sus llaves al día siguiente, y sin querer escucho a Shizuru discutiendo con su progenitor...
La curiosidad mató al gato o mejor diríamos a la cachorra y nada más lejano a la verdad, ya que la curiosidad que sintió Natsuki la obligó a trepar la cerca en su afán de escuchar mejor, al llegar a mejor posición se dio cuenta que ya la conversación había acabado...
- Diablos y ahora como me bajo de aquí... Se dijo algo nerviosa por la altura, más una voz femenina en tono cantarino le contesto desde el otro lado de la ventana.
-Pues que le parece si le pongo una escalera jovencita...?
Queeeeeeee...? Aquella voz apacible, aunque un tanto indignada la tomó por sorpresa lo que la hizo aflojar su agarré haciéndola víctima de la gravedad...
Natsuki cayó de golpe al suelo...
-Ahy... Que daño... Dijo Natsuki mientras sobaba sus posaderas, las que fueron responsables de ablandar la caída.
-Pues te lo mereces por indiscreta, levántate que mi marido te está esperando... era una mujer madura tan parecida a su castaña de muy buen ver, pero con ceño fruncido.
- ¿Cómo...? ¿El padre de Shizuru quiere hablar conmigo...? Date por muerta Kuga que vas a conocer a tu suegro de la peor manera.
Muy divertida la castaña mayor observaba los cambios de color en el rostro pálido de la Kuga.
-No te preocupes muchacha que mi marido solo va a poner a prueba su tolerancia.
-Qué...? como es eso que probar su tolerancia...?
La Castaña miró con fastidio a Natsuki…
- Dios...! ¿Esta es igual a la otra, Shizuru no aprende evidentemente, que gustos más rudimentarios tiene mi hija...?
Idéntica a Shizuru con unos cuantos años más, pero sin duda ya sabía el camino por el que Shizuru debía tomar.
Natsuki afianzo sus pies en suelo firme, sacudió toda la mala vibra que aquella mujer le pudo otorgar y se limitó a seguirla, hasta el estudio donde aguardaban por ella.
En aquel lugar, el estudio, en uno de muebles yacía el imponente Señor, Shouma Fujino, un hombre maduro, atractivo y muy varonil al que algunos años se veían en su haber he inspiraba temor con cada respiro que daba, a su lado se posó su Señora esposa, Shizuka Fujino, la imagen perfecta la completada Shizuru a un costado sirviéndole a su padre una copa de sake...
Natsuki pensó en saludar, pero la mirada que este le lanzó la hizo cambiar de opinión y solo se sentó dónde se le indicó en absoluto silencio.
-Grrr... Gruño el hombre mientras pasaba de un golpe su bebida, colocó su copa nuevamente en la mesa, gesto que fue suficiente para Shizuru que entendió que debía llenarla...
-Natsuki Kuga, cierto...?
-Siiiii… sí señor, soy yo es todo un guuuu... El hombre no le dejo terminar, cuando con su gruñido se volvió a escuchar...
-Eres tú la novia de MI Shizuru...? Poniendo nuevamente el vaso en la mesa que fue nuevamente lleno...
La pregunta tomo por sorpresa a Natsuki y la realidad era que ni ella misma estaba segura de poder contestar tal interrogante, miró Shizuru en busca de algún gesto de aprobación o negación, el que fuere que le facilitará las cosas, ya que lo último que quería era causarle problemas con su padre., pero no tuvo respuesta alguna de parte de aquella descarada que solo bajo la mirada hacia el piso.
Así fue que Natsuki no se vio en la necesidad de mentir, optó por ser sincera con su futuro suegro...
-Verá señor me gustaría decir que sí, pero la verdad es que ni yo misma lo sé...
-Ahhhhh... un agudo quejido escapo del Señor de la casa. Del que seguramente el sake ya le había cocinado las entrañas y agrego luego:
-Comprendo...
Kuga...? Dijo el caballero, con aspecto algo agotado
-Sí señor...?
-La próxima... Haciendo una pausa forzada para tomar un último trago...
¡No la traigas tan tarde a casa...!
Y eso fue todo, el hombre cayó como piedra inconsciente sobre la mesa, tal parece que ese mal es de familia.
La madre de Shizuru se mostraba apenada y fastidiada por semejante espectáculo…
-Bueno ya que ningún miembro de esta familia me hace caso deberé tomar cartas en el asunto contigo muchachita.
-Madre ya te dije que no te metas en esto...
-Claro que lo hare, eres mi hija y quiero tu bienestar y es obvio que aquí la señorita no lo es.
-Madre, pero quien te crees tú para hablarle así a Natsuki...
-No, Shizuru déjala, esa es su opinión y debemos respetarla. Tragando fuertemente sostuvo sus palabras.
-Pero como se te ocurre decir eso Natsuki.
-Lo ves Shizuru ni siquiera tiene coraje para intentar disuadirme en esto.
-Espere señora si a mí hay algo que me sobra es coraje, pero no debo de ser yo la que la disuada de nada, esa es la opinión que usted se ha formado de mí, en escasos segundos de mirarme sin siquiera conocerme pero aun así la respeto mas no lo acepto, el tiempo y mis acciones la harán cambiar de opinión, pero si hay algo de lo que quiera debatir conmigo espero que no sea de mis sentimientos por Zuru, porque de eso no admito conjeturas, así que para que no quedé duda me sentiré en la obligación de aclararle mis intenciones para con su hija y si aun así no le complazco, lo sentiré mucho pero no pienso ceder en lo único bueno que me ha pasado en mucho tiempo.
Aquella dama permaneció silenciosa midiendo una por una cada palabra.
-Puede que yo no sea muy brillante, pero lo compenso con empeño en lo que hago, soy trabajadora y si algo me ha enseñado Shizuru es el valor del dinero, vaya que lo ha hecho, todo cuanto ha querido se lo he dado, sé muy bien cómo tratar a una dama, y estoy segura de que puedo protegerla, tal vez nunca pueda comprarle una casa como está, pero al menos sí sé que puedo darle un hogar.
Y con todo respeto esto no le incumbe saberlo, pero llevo meses aguantando todo tipo de cosas, no sé si llamarle pruebas absurdas de parte de su hija y hoy me quedo claro que ella y yo debemos estar juntas, no desistiré de estar con ella, le guste a quien le guste, sé que puedo hacerla feliz y eso es lo que quiero hacer, ¿ahora déjeme preguntarle con todo respeto señora usted que quiere hacer...?
La dama amatista quedo estupefacta ante aquella contestación, en el rostro de Shizuru una sonrisa de victoria se dibujó, nadie nunca antes había podido poner a su madre en su lugar mucho menos dejarla sin palabras.
-Supongo que queremos lo mismo para Shizuru así que con su permiso me retiro señora, (haciendo un ademan de respeto) Shizuru, (repitió el gesto) señor, (haciendo el mismo gesto con el mayor desmayado sobre la mesa) Buenas Noches…
Natsuki salió por su cuenta, ya que en el interior de la habitación una muy exaltada Shizuru le reclamaba a su madre semejante falta de respeto.
-Mamá como se te ocurre tratarla así...
-La trato como creo es correcto, si la tratara de otra manera se haría una idea equivocada...
-Equivocada dices...? Que te da miedo, que crea que eres buena persona...
-Shizuru no me vengas con eso, sabes a lo que me refiero, se puede hacer ilusiones contigo, al fin y al cabo, tienes varios pretendientes y todos son mejor que ella y sin olvidar el hecho de que todos son hombres...
-Madre no quiero seguir con esta conversación si insistes en llevarla por este rumbo, ya estoy cansada de tu negación, madre porque no lo aceptas de una buena vez, nunca me verás casada con un hombre.
-Eso dices ahora pero ya verás cuando salgas con Shintaro el hijo de Ushio Shimura mi amiga del club.
-Madre... NO ME GUSTAN LOS HOMBRES entiéndelo!
-Bueno si eso fuera cierto, lo toleraría si al menos te buscaras a alguien con clase como Ushio Shimura...
-Madre por dios...! ¡No lo puedo creer...! ¿Primero tratas de liarme con el hijo de tu amiga y como no te funciona ahora lo haces con ella que clase de madre eres...? Me tratas de vender como mercancía al mejor postor.
-No, mi querida niña, pero al menos si vas a elegir vivir esa vida de pecado al menos disfrútala con comodidades no muriendo de hambre en tu pequeñísimo hogar.
-Y quien te dice a ti que disfruto de tus comodidades en esta enorme y vacía casa, he disfrutado más con ella y sus poco centavos en meses que contigo durante toda mi vida.
-Ay amor solo basta con mirarla para saber que...
-Basta… no te lo permitiré madre no lo hare
La amatista corrió hacia ella y clavando sus ojos sangre en los de su madre asi evitando escuchar a su madre terminar el improperio hacia Natsuki
-En algo tienes razón, a mí sí me basta con mirarla para ser feliz, madre entiéndelo. en mi vida decido yo y pienso quedarme con Natsuki, ella me hace bien, soy feliz estando cerca de ella, me gusta, la quiero madre, quiero a Natsuki y por más que trates de complicarlo voy a estar con ella...
-ME GUSTA... LA QUIERO... Aquellas palabras replicaron con eco en la cabeza de Natsuki que aún se encontraba tras la puerta, ya que había recordado el motivo de haber retornado, sin saber que su adorada descarada había dejado a su madre con la palabra en la boca, salió corriendo del estudio dirigiéndose hacia la cocina, necesitaba un té para calmarse, topándose de frente con Natsuki...
-Natsuki porque estas aun aquí, no se supone que ya te habías marchado... Su cara de sorpresa delató su angustia de saberse escuchada.
-Bueno sí, eso se supone que iba a hacerlo, pero recordé que aún tenía tus llaves y pues... Toma... extendiendo su mano con el frio metal ...
Shizuru lo tomo con desconfianza y no pudo contener la necesidad de saber que tanto había escuchado...
-Natsuki yo prometí que hablaríamos ...
-Lo sé y sé muy bien que será cuando estés lista, no te preocupes...
-Entonces escucha bien lo que te voy a decir... Mañana pasare por ti, te llevare a un sitio, pero necesito que lleves una carta
-Una carta...? Replicó con intriga la inocente Natsuki...
-Quiero que escribas de mí, ¿todo lo que siente ok...? Yo haré lo mismo...
-Pero con qué sentido, Shizuru yo no necesito una carta para decirte mis sentimientos yo...
-Cállate Natsuki, tu solo has lo que te pido y punto, ahora vete, muévete... Sacándola a empujones de la casa...
-Espera Shizuru es que... Sintió la puerta cerrarse en sus narices. Si está bien, entonces hasta mañana.
Esta mujer con cada día que pasa la entiendo menos...
Tomo un taxi, la misión era llegar con prontitud a casa, después de luchar con Saeko por haber mojado su amado piso, se dispuso a realizar la labor que ella encomendó...
-Qué sentido tenía...? Bueno supongo que mañana lo averiguaría...
¿Una carta con mis sentimientos...? Busqué con cuidado las palabras para poder expresar sin dificultad lo que ella significa para mí, cuando la vi, por primera vez, más bien cuando la vi realmente en aquel hotel...
Verla tan indefensa y herida quería curar su dolor, pero ahora no puedo dejarla, tal vez en el fondo deseo que no se reponga nunca y así pueda depender de mí siempre pero no debo ser egoísta, ella merece ser feliz pero solo ella puede encontrar su felicidad no es algo que yo le pueda dar y así mismo ella debe sanar por su cuenta, quisiera que algún día pudiera ser, tener la oportunidad de ponernos serias e intentar avanzar juntas, me siento mejor persona estando con ella, de seguro ella debe estar escribiendo en estos momentos también, que dirá de mí, en que pensara...
Los pensamientos de un futuro cobijaron a Natsuki otorgándole el descanso, así en un tris la mañana arribó y de un salto con el despertador Natsuki se levantó de la cama, una mañana ajetreada llena de encargos en el taller le esperaban más sabia que no lograría concentrarse y que todo saldría mal por culpa de su descarada que no quería dejar su cabeza. deseaba que el tiempo pasara rápido, ya no soportaba la angustia de saber qué pasaría con la carta...
El campanazo de las 12 hizo a Natsuki salir cual bólido, con carta en mano paso todo el día pensando en ahorrar tiempo, al llegar ya Shizuru se encontraba esperándola en su impecable automóvil...
La observo inmóvil por un momento para deleitarse de semejante deidad montada en tan mítico carruaje.
-Dios mío...! una mujer con gustos tan finos en autos es simplemente perfecta...
Shizuru pudo observar su amplia sonrisa incluso de tan lejos no evitándose sonreír para sí.
-Qué esperas tortuga muévete, se nos hace tarde ...
De salto Natsuki entró al convertible sin objetar...
-Eh... hola Shizuru, no te esperaba tan pronto...
-Se lo que dices, yo no te esperaba tan lenta hoy pero ya sin más estás perdiendo el tiempo ves ya ni al caso contigo.
- Pero ¿cómo me dijo...? Se dijo Natsuki ...
-Hazme el favor de bajar y trae tu mochila al auto, ¿no pensaras dejarla pérdida o sí...?
- ¿Qué ...? La mochila a un lado de donde la esperaba, estaba en el suelo, seguro la colocó allí cuando quedo boquiabierta al verla llegar.
-Ejem yo la baje por un momento y ...
-Sí, si claro Natsuki Kuga...
-Y bueno a donde iremos ...? La curiosidad la mataba...
-Recuerdas aquel faro...
-Si claro cómo olvidarlo... Dijo quedo lo que era para si
-Que has dicho...? La amatista bufó algo molesta
-No, que no logro recordarlo
-Ah en serio porque yo no he podido olvidar esa noche...
-Si fue mágica verdad...? Dijo entre suspiros la Kuga.
-Claro casi morimos de hipotermia solo porque a ti se te antojo...
-Shizuru ya te dije que esa no era mi intención, cuantas veces debo pedirte perdón para que me creas.
-Las que hagan falta Natsuki, y bueno ya cambiemos de tema que hoy amanecí de muy buen humor como para que me lo arruines tan temprano, te decía que el lugar al que vamos es cerca de allí
-No me digas que me tendré que mojar otra vez...?
-Ushhh si pareces un gato Natsuki Kuga...
-Entre conversaciones triviales el recorrido continuo unos cuantos minutos más hasta llegar a un paradero...
-Vamos Natsuki debemos caminar un rato...
-Qué suerte que siempre uso mis zapatillas, ahora entiendo el atuendo de niña exploradora que llevaba Shizuru...
Caminaron cerca de una hora hasta que al fin llegaron a una pradera llenas de flores de todos colores en la que en el centro de tanta belleza aguardaba un árbol, no muy grande y su follaje asemejaba a los sauces, con esbeltas y fibrosas ramas que colgando proporcionaban la sombra idónea para descansar en el...
-Te gusta...? Pregunto con ojos llenos de ilusión la castaña
-Claro es un lugar muy hermoso...
-En primavera siempre está así, pero deberías verlo en otoño, el paisaje es totalmente melancólico...
-No dudo que lo sea, pero puedo afirmar que los colores otoñales entre las hojas cayendo lo hacen ver muy hermoso.
Le miro casi divertida y dijo...
-Debí imaginarlo tú siempre sacas lo bueno de las cosas...
Tomando su mano, le miró entre tantos colores, parecía el tesoro que aguardaba al final del arcoíris.
Ven, halándola hacia aquel árbol, ¿para sentarse en el pasto... Trajiste tu carta...?
Su mirada era como una súplica….
-Sí, afirmo sin más, aguardando a su explicación...
-Yo te pedí tiempo, dije que hablaríamos de esto.
Señalando su pecho y el de Natsuki
-Pero aún no estoy segura, aun no sé cómo lidiar con todas estas cosas que estoy sintiendo...
Saco una caja hermética, parecía algo que usaba los astronautas...
-Qué es eso...?
Esto es la solución.
-La solución? Sigo confundida
-Esto es una cápsula del tiempo, lo dijo mientras la abría, pon tu carta aquí, yo pondré la mía también...
-Esto me dará el tiempo que necesito...
-Pensé que eso lo estaba haciendo yo...? Shizuru yo no te estoy presionando, yo... La bella descarada interrumpió su discurso.
-Lo se Natsuki, pero esto no es justo para ti, yo no puedo pretender seguir así por siempre.
-Pero a mí no me molesta, yo te puedo esperar, con tal de que me permitas estar cerca de ti, yo... yo esperaría por siempre, por ti, si lo pidieras.
-Pues no pienso hacerlo... Natsuki tú tienes una vida y no puedes dejar de vivirla solo porque yo no puedo proseguir con la mía.
- Shizuru las cosas no son así como las dices yo...
-Es por eso que enterraremos nuestros sentimientos por un año, en este tiempo debo poder vencer todos estos demonios que aún me atormentan, si dentro un año no lo he logrado vendremos aquí, el mismo día, a la misma hora, juntas y descubriremos nuestros sentimientos, ese día tendrás tu respuesta definitiva, ¿te parece?
- Como siempre Shizuru, ¿será como tú quieras...? Dijo rendida, ya la incógnita se había resuelto, mientras que trataba de convencerse a sí misma que un año pasaría rápido...
-Haz el agujero al pie del árbol, yo buscare unas rocas, las pondremos sobre donde la enterraremos así sabremos donde buscar.
El suelo estaba duro y aunado al hacho de que Natsuki no adoraba la idea hizo la labor trabajosa, levanto la mirada ante el intenso sol de la tarde mientras limpiaba el sudor de su frente, la aparición más divina que pudiese haber visto jamás, la bella amatista, entre ases de luz naranja, definitivamente ella es un ángel pero a esa imagen le faltaba algo, ágilmente con unas cuantas flores fabrico una corona, en un momento que se permitió de descanso, camino hacia ella, ocultado la corona en su espalda...
-Shizuru ya terminé...
-Perfecto entonces vamos se hace tarde...
Al pasar por su lado Natsuki no dudo en halarla hacia sí, tomándole del brazo sentío la cercanía de su piel con la suya acto seguido apreso su cintura.
La amatista estaba sorprendida debido a la iniciativa de Natsuki...
-Ara... Ara que les parece Natsuki quiere jugar, pero no estoy de humor mi querida cachorra...
-Shizuru contigo nunca nada será juego, en serio, pero no es eso lo que tengo en mente, colocando el pequeño presente, sobre su cabeza.
-Es que te ves tan hermosa que no pude contenerme, lanzando una boba sonrisa claro las únicas que ella le provocaba.
-Natsuki porque tienes que ser tan dulce, yo...
-Espera aún no he acabado, tu desde hoy, oficialmente te declaro mi reina, es una humilde corona, porque tu reino también lo será, reinaras en mi corazón para siempre hasta el final de mis días.
Su sonrisa hacia contraste con las lágrimas que rodaban por sus delicadas mejillas, intentar secarlas sería un delirio, pero ella tomo su mano y con una mirada azorada dijo...
-Natsuki yo soy muy afortunada de tenerte conmigo, muy a pesar de lo que soy, de lo que tengo para darte y te niego aun sigues aquí...
Y con un beso muy tierno, logro convencerle de que un año no era mucho tiempo...
-Shizuru yo quiero que vengas conmigo a un lugar especial, quiero que compartas uno de mis recuerdos y de paso quiero crear uno nuevo contigo, yo siempre termino yendo siempre a donde tú quieres ir y esta vez, solo por esta vez quisiera pasarla como aquella vez en el faro si me lo permites...
-Prometes no sobrepasarte conmigo...? Con faz inocente la descarada dijo jugando con ella.
-Sabes que no sería capaz Shizuru...?
-Lo sé tonta, eres demasiado correcta para hacer algo como eso, ¿supongo que se lo debemos a tu tío o no.…?
Una risa chistosa se escapó de la Kuga, lo recordó, y eso le alegraba.
-Shizuru solo que debo pedirte un favor...
-Mnnnn ya sabía que las cosas buenas no son gratis...
-No, no es nada de eso, necesito que vayamos a mi casa, ¿debo recoger algunas cosas que necesitaremos, te parece...?
-Ah pues siendo así, entonces debemos apresurarnos, estoy ansiosa de ver a donde me llevaras ...
El viaje de vuelta se hizo fugaz en comparación del de ida, con las instrucciones precisas Shizuru llegó sin problemas a la casa Kuga...
Bajando del auto Natsuki apuro sin antes dejar indicaciones a la descarada.
-Shizuru no te importa esperarme aquí, sucede que mi madre padece de una extraña condición que la hace ser un tanto psicópata, neurótica aprensiva, es una nueva enfermedad del cual seguro no haz oído y no quiero pasar una vergüenza ni exponerte a un interrogatorio innecesario, puedes entenderlo, no es así...?
-Si claro entiendo, te avergüenzo y no quieres que tu madre me vea, descuida. Y haciendo el mayor teatro tan fácil como un tris conmovió a la Kuga.
- No es eso Shiz, mi madre es demasiado intensa y nos tendría horas sentadas en un sermón interminablemente incomodo solo quiero más que ahorrártela a ti es a mí la pena de presentarte a mi fastidiosa madre, pero si con eso te hago feliz, demostrare mi compromiso ven.
Tomándola de la mano entraron en silencio por el jardín principal, pasaron el lumbral de la entrada sin escuchar sonido alguno.
-Qué te parece, al parecer no hay nadie en casa… Los Dioses están de nuestro lado vamos necesitaremos comida.
Caminaron hacia a cocina, Natsuki tomando una bolsa empezó a llenarla con distintas cosas de la lacena
-Comida...? ¿Pues a donde crees que vas Natsuki kuga?
Aquella voz en tal terrorífico tono fue como si el más feo demonio saliera del averno y le tomara por el cuello...
-Ma... ma... madre mía que estás haciendo aquí...
- ¿Como que, que...? Esta es mi casa, aquí vivo o ya se te olvido a diferencia de ti, yo si paso tiempo aquí, tengo obligaciones...
-Madrecita tu.. tu.. tu.. tienes toda la razón, pero ahora necesito tu comprensión, no quiero ningún escándalo, necesito que te comportes...
-Pero que te crees tú para decirme eso, tú que no me haces caso, tu tía lleva meses queriendo verte incluso te quiere presentar a una linda chica y ahora tu pretendes que te haga caso, pues en qué mundo vives, Natsuki Kuga..
-Ma... Ma... Ma... Cállate y tal vez te pueda explicar...
-Ah y ahora me callas que desfachatez la tuya Callándome...
-Mamá es que me están esperando...
-Quien la panda de vagos de tus amigos...
- ¡No ma, mi chica...!
-Cual chica, no me quieras tomar por tonta...
-No Ma en la Puerta, Mira hacia la puerta
- EJEM Ejem. Con permiso, buenas tardes... Usted deber la Señora Kuga, Natsuki me ha contado cosas maravillosas de usted...
-Ah sí, en serio, me extraña de mi hija...
-Oh... no, no lo dude, ella me ha contado que usted es una gran cocinera que debo probar su bubuzuke, que por cierto es mi favorito además que es una eminencia en el arte de ceremonias del té.
-Shizuru era observadora que dedujo todo eso con solo observar la cocina.
-Ajá... en serio, eso dijo mi cachorra digo mi bella Natsuki, Oh que pena disculpe Señorita que descortesía de mi parte, no estoy acostumbrada a que Natsuki traiga amigas a la casa, cuál es tu nombre jovencita...
-Mamá ella la chica...?
-Quien...? Dijo confusa
-Ella es Shizuru Fujino, acercándose a su oído le dijo:
Ella es la indicada, por quien lucho mamá no lo recuerdas...
-Oh por dios, sagrado rostro de Kami, ¿ya te recuerdo...?
- Como dice Señora...? Dijo Shizuru ahora confundida
-No hija mía que un gusto conocerte, estás en tu casa, eres bienvenida cuando gustes y así te puedo enseñar cuanto se dé té.
-Claro será un gusto, pero tengo una extraña sensación, siento que ya la conozco, no nos hemos visto antes Señora Kuga.?
-Pues me parece que no querida a una chica tan linda como tu hace tiempo que la abría traído a casa y se la hubiese presentado a esta cabezota de mi hija y por favor llámame Saeko, o suegrita si gustas...
-Mamá por favor...
Una risa divertida broto sincera de la amatista
-Bueno está bien bebe no te avergonzare más, así que la señorita Fujino es la culpable de que te escabullas en mi cocina...
-Mamá por favor ahora no.
-Está bien bebé, ya entiendo eso no me incumbe, lo sé, así que ya me voy antes de que meta la pata, cierto.?
-Es demasiado tarde para eso mamá
-Bueno debo irme aun debo plancharle sus trajes a tu padre se pone furico si vuelve y no están listos, nuevamente ha sido un placer Señorita Fujino y ya sabes las puertas de mi casa estarán siempre abiertas para ti…
-Muchas gracias se lo agradezco "SUEGRITA" …
Natsuki cambio de color como víctima del termostato
-Perdona Natsuki no pude evitarlo, pero ya sabes que tengo diplomado con padres incomodos, ¿además tu madre me pareció un amor nada semejante a lo que describías al fin y al cabo todo se resolvió de buena forma no es así…?
-Si bueno, hoy se portó muy bien, de igual forma espero que esto nunca se vuelva a repetir por mi bien…
-Porque...? si tu mama es tan graciosa.
-Si claro la vez graciosa porque no es a ti a quien le grita
-No es para tanto Natsuki, aunque sigo con la idea de que he visto ese rostro antes…
-Ya deja de buscarle una gemela a mi mama no podría soportarlo, con una a duras penas sobrevivo imagínate con dos Saeko, así que si no te molesta podemos irnos ya…
-Está bien… como quieras.
Tomando una sesta de picnic vertido lo que meticulosamente había escogido y un morral ingeniosamente escondido detrás del sofá de la sala y así ya en el auto Natsuki se percataron que mama Saeko ya había hecho su parte y mientras ellas hablaban en la cocina había colocado sobre el asiento trasero otra canasta, esta contenía un par de botella de vino y unas cuantas brochetas, hechas del queso especial de mama Kuga..
-Mama estás loca, pero te amo…
Colocando las cosas en su debido sitio Natsuki se percata que su Shiz yace en el asiento del acompañante
-Shizuru muévete, a ver si nos vamos hoy.
-Pues qué esperas y llévame…
-Me vas a dejar manejar tu auto…?
-Claro no se supone que es una sorpresa, toma… lanzándole un pañuelo. Véndame los ojos, apresúrate…
Natsuki se apresuró, vendo sus adorados carmines y condujo unos cuantos kilómetros hasta llegar a un solitario sitio, el camino estaba descuidado, se podía notar que casi estaba intransitado…
Estaciono el auto y se armó al hombro con todas las maletas…
-Shizuru no bajes aun, tampoco es tiempo de quitarte la venda, solo espera.
Acomodando una manta sobre el pasto y regresando por ella la tomo de su mano ayudándole a bajar del auto, la condujo por un camino que les llevo a un mirador sobre la costa, Natsuki la guio hasta hacerla sentar sobre la manta depositando allí a su delicada amatista.
-Aun no te quites la venda…
-Ay Natsuki que misteriosa…
-Ya verás valdrá la pena…
Rápidamente levanto la tienda de campaña, consiguió leña para la fogata, y cuando se vio lista levanto a Shizuru y la acerco hacia el risco, el borde del mirador de manera que a su espalda quedara el campamento.
-Bueno lista Shizuru...?
Quito cuidadosamente la venda y poco a poco Shizuru abrió sus ojos.
Una fresca brisa salada y millones de estrellas la recibieron…Se había hecho de noche en un tris y el paisaje de aquella noche sobre el mar era sobrecogedora.
-Natsuki esto es hermoso…
-Y falta una cosa más, procedió a voltearla hacia atrás y para mostrarle sus aposentos por esa noche…
-Tengo planeado que pasemos aquí la noche, te aseguro que no pasaras frio, pero si no te sientes cómoda, no vamos y listo no hay problema…
Pasaremos la noche aquí, contigo podría estar cómoda hasta en un frio faro…pensó la descarada.
-Y entonces Natsuki, cual es la historia de este lugar, me dijiste que era especial.
-Si bueno, mira hacia allá, al horizonte…
-Que...? pero si es el faro, es el mismo de aquella vez…?
-Sí, lo es, cuando me trajiste en esa oportunidad pensé que conocías este sitio pero descarte mi sospecha hoy cuando me trajiste a la pradera, me di cuenta que lo desconocías, este es mi refugio, cuando era niña, tuve muchos problemas ya sabes mi educación y eso, se me dificultaba hacer amigos y pasaba el tiempo frustrada y furiosa, entonces venia aquí y… (suspiro) esto me calmaba, de pronto el ver la inmensidad de ese cielo, me hizo pensar que mis problemas eran tan pequeños a comparación de eso..
Por eso te traje, quiero que mires ese cielo, y que algún día puedas pensar como yo…
-Natsuki tu verdaderamente eres hermosa, yo no sé qué decir…
-Y tú también lo eres incluso más de los que crees, pero dime algo que no sepa, ven. que debes estar hambrienta, al igual que yo, mira lo que Doña Psicópata nos preparó…
Tenemos pan, unas galletas dulces, agua por supuesto y para la fogata, unas brochetas a la kuga y marshmelos por supuesto o como se digan esas cosas algodonosas para derretir al fuego…
-Y esto…? Mostrando la botella de vino.
-De eso no me culpes, si sabré yo lo que le hace el alcohol a tu familia…
-Muy chistosa jaja, ya cállate y apresúrate a abrirla…
-No Shizuru mejor dejémosla.
-No Natsuki es un regalo de mi suegrita no lo puedo desperdiciar, además hace un poco de frio y eso nos cae perfecto para entrar en calor, bueno eso y que vengas a acurrucarte aquí conmigo, justo como aquella vez en el faro…
Natsuki ya era un tomate para ese último comentario..
-Bueno supongo que puedo sentarme un momento
-No Natsuki ven para acá ahora mismo, no te voy a comer si eso piensas para eso están las brochetas…
-Está bien yo solo déjame hacer una cosa antes…
Sigilosamente se acercó por detrás, recogió su cabello y coloco un delicado collar sobre su cuello, tenía un pequeño dije, de un corazón partido en dos…
- Sé que es modesto y también trillado, pero quiero que lo aceptes.
-Natsuki yo no puedo hacer eso.
- Sí que puedes, de lo contrario me ofenderías, sabes, quiero darte esto como símbolo de mi compromiso, con esto no pretendo presionarte al contario, me dijiste que pusiera mis sentimientos en papel y los guardara, ahora yo te pido que tu pongas todos tus sentimientos en él y lo guardes y cuando estés lista me entregaras tu mitad, porque yo la mía te la entregue hace tiempo.
Shizuru no pudo más que asentir con su cabeza a lo que lagrimas fugitivas escaparon de a pocos y estando de frente la una con la otra sellaron el pacto con un tierno beso en medio de aquella oscuridad…
