Hola Gente Bella.. Estoy tratando de compensar mis atrasos como siempre pido disculpas a mi beta favorita Chat´de´lune por la ortografia, ten en cuenta que trabajo entre sueños y no presto mucha atencion a las correcciones. Y a todas esas bellas personitas que me leen muchas gracias por estar pendientes y que creen...

Llego el Lemon, y pues tuve que rehacerlo nuevamente ya que de la forma original lo presente muy burdo y tosco para ser la primera vez de estas dos asi que romantizamos mas y aca sin mas les dejo el acabado final.. asi que espero que lo disfruten tanto como yo lo hice escribiendolo.

Cap 10 Puedes decir mi nombre...?

Los sentimientos que agobiaban a aquellos corazones eran tan idénticos, pero tan distintos a la vez, La ternura de Natsuki que podría contagiar a Shizuru y la pasión de esta, que estaba a punto de desbocarse de sí...

Natsuki sabía que aquello que estuvo a punto de pasar en el parque en cualquier momento se consumaría, sería difícil, pero debía contener todo el deseo que pudiese sentir y no dejarse llevar por el momento, esa noche no fue planeada con ese fin sino el de entregarle sus sentimientos a Shizuru, toda su ternura debía volcarse hacia su amada descarada, esa noche Shizuru se daría cuenta de lo que guarda su corazón.

La descarada por su parte se encontraba abrumada, quizás era culpa de vino, talvez la bella noche o el paisaje romántico que el mar ofrecía, quizás todo o el simple hecho de tan preciada compañía la hacían estremecer, respuesta obvia de su cuerpo o el más tonto pretexto de su corazón precisando la cercanía del otro.

Natsuki busco refugio entre la sabana que conservaba la calidez de su castaña, de pronto el vino se hizo poco y recostadas sobre el césped observaron las estrellas y entre miradas de complicidad nadie se atrevió a hablar hasta que el incómodo silencio falleció con timidez...

-Shizuru...?

Dijo Natsuki buscando palabras en la inmensidad del cielo.

-Dime Natsuki...?

Respondió la amatista con un candor más que el de costumbre.

-Sabes...? tal vez te parezca trillado o te suene cursi, lo sé, pero justo ahora me desconozco a mí misma, no me imagine nunca de esta manera... con nadie, yo nunca me sentí así jamás...

Y déjame decirte que he tenido mala suerte con las chicas, tu verdaderamente has puesto a prueba mi persistencia, supongo que eso se debe a que no había encontrado a alguien por quien valiera realmente la pena perseverar, pero no me arrepiento de nada, ¡Shizuru...!

-Yo ... Natsuki, en verdad me arrepiento de haber jugado contigo, de haber perdido el tiempo, me hubiera gustado ponerme seria desde un principio, tan solo desearía haberte conocido mucho antes...

-Pues yo no.… a mí no, Shizuru, esa fuerza mayor que desconozco pero que mueve al mundo, ese ser místico omnipotente que se dice ser Dios te trajo a mí, justo en el momento preciso por alguna razón, quizás antes no hubiera sido lo suficientemente madura, quizás no te hubiese valorado y ahora lo estaría lamentando además si eso hubiera sido así hoy no serías la Shizuru que a...

Nuevamente un beso en los labios calló el secreto a voces que ambas conocían.

-Por favor, déjalo enterrado en aquel lugar, yo también estoy luchando, para poder corresponder como es debido a esos preciosos sentimientos, así que por favor solo abrázame, abrázame fuerte, como solo tú sabes hacerlo que esta noche te quiero sentir tan cerca que no me sea capaz alejarme ya más nunca...

Natsuki la tomo en sus brazos, Shizuru hizo un nido en su pecho...

Le hablaba, como aquella vez en el faro... ahora lo escuchaba tan claro como el mismo viento que susurra entre las ramas...

Natsuki solo la estrecho con más fuerza...

-Sabes que ya no te podrás escapar de esto...? no después de hoy, el alejarte ya no es opción.

-Lo sé... tampoco es mi intención hacerlo, dime qué harías tu si te dijera que... (su pausa se prolongó demasiado)

-Descuida... la verdad yo tampoco estoy muy segura de lo que hago...

La expresión de Shizuru cambio de admiración a casi enfado...

-Si así es, eres mediática y muy cerrada, me imagino un tanto subyugada a tu lado incluso ahora lo estoy...

Y simulando el acento de Kyoto que tanto la vuelve loca dijo de modo burlón

-Muévete tortuga... ara ara así me gusta obediente mi cachorra... terminando la frase entre carcajadas, lo que hizo a la castaña alejarse de su abrazo...

-Si eso es cierto sabes muy bien lo que tienes que hacer Natsuki Kuga...? por demás molesta se escuchó...

-Tan solo es una broma, no te enfades yo solo quería desviar la conversación, te prefiero molesta que incomoda ante este tipo de conversación además si bien sabes que me encanta ser tu cachorra...

-Lo dices en serio...? obviamente la descarada fingía, algo pretendía de seguro.

-Por supuesto, no podría ser de nadie más...?

-Entonces demuéstralo...?

-Que quieres que haga, dilo y solo eso bastará...

-Pues verás mi cachorra cuando hablas así, la verdad apestas... así que te tendrás que dar un baño...

-Si claro como digas, cuando volvamos me dices...

-Shhhhhhhh nanananana dijo aquella descarada hacienda una negación con su dedo índice.

-No será al volver, será ahora mismo...

-Pero Shizuru en donde se supone que me dé una ducha aquí y sobre todo a esta hora ya empieza a hacer frio...? – Aun con su sonrisa enorme agrego

-No será ducha más bien un chapuzón...

-Chapuzón...? - asombrada Natsuki maquino un poco... no me digas que estás pensando en ...?

-Si te quiero ver sumergida en el río en menos de lo que chasqueo mis dedos...

-Pero Shizuru estás loca, sabes lo fría que debe estar esa agua...

-Debe estar igual de fría que tus palabras hace rato...

AUCHHH punto para Fujino...

-Ya cachorra no seas miedosa le tienes miedo a un poco de agua fría...

-No si no es al agua es a la hipotermia que me pueda causar...

-No le temiste a la hipotermia en el faro porque ahora debe ser distinto...

AUCHHHH dos a cero Fujino me estás haciendo pedazos

-Te calentaras en la tienda, trajiste muchas mantas además está la fogata...

Claro si la recompensa de esa petitoria absurda era los abrazos de Fujino sin duda se sumergiría lo que fuera necesario...

-De acuerdo como siempre tu ganas. ¡Vamos...!

Caminaron la oscura senda hasta llegar a un riachuelo, una pequeña pileta natural de aguas placidas y cristalinas, un oasis en los que en las tardes calurosas de verano podría ser el deleite de cualquiera, pero justo esa noche no, al menos para la cachorra que está a punto de empapar sus orejas en tan helidas aguas.

-Listo, ¿llegamos y ahora que...? - ambas se miraron interrogantes.

-Shizuru como se supone que me meta al agua si no traigo traje de baño, este es el único cambio de ropa que traje...!

-Mnnn... - Una mirada maliciosa se apodero de la amatista, la cual escudriño de pies a cabeza la humanidad de Natsuki...

-Ahhh no ni se te ocurra ... Intentando cubrirse con sus manos ante una mirada que podía sentir la traspasándole.

-Bueno si no va a ser así, supongo entonces que tendrá que ser así - señalando hacia el otro extremo de rio, lo cual provocó que Natsuki por simple reacción volteara a ver bajando así la guardia...

Con un empujón Shizuru mando a Natsuki sobre la orilla mojando toda su ropa...

-Eres una ingenua Natsuki Kuga... – Riendo a carcajadas por demás divertida.

-Ah sí pues ya verás, espera, verás que no seré la única que pase frío esta noche - Ambas echaron a correr una tras la otra a lo que claramente se notaba que la castaña no era maratonista algo que por el contrario se le daba bien a la mojada cachorra...

Tomándola por la cintura logro apresarla, la castaña pataleaba implorando por ella., Natsuki pudo escabullirse entre uno de sus brazos posando una mano sobre su hombro y otra debajo de sus muslos y levantándola cual princesa la llevo hacia aguas más profundas.

-Natsuki Kuga si me mojas vas a estar en problemas y lo sabes...

-Ya es tarde, desde que entraste a mi vida estoy en problemas contigo, - Camino lentamente hacia el río, la fría agua mojaba cada vez más sus cuerpos y muy pronto el agua les llegaba a ambas a la cintura.

Shizuru permanecía prendada del cuello de Natsuki tiritando de frío...

-Eres una idiota, Natsuki...

-Está bien Fujino Yo estoy loca, pero tú, tu eres malvada

-Malvada porque...? por querer desquitarme de todas las que me debes, deberías estar temblado al igual, acaso no tienes frío...

-Recuerdas que te dije que acampaba mucho en este lugar, estoy algo acostumbrada al frio, pero sucede que contigo en brazos quien podía tenerlo.

Aquello derritió a la amatista, que hizo ponerse en pie para estar frente a su cálida Natsuki...

-Siempre sabes que decir para lograr darle vuelta a la situación, Tonta nunca me dejas que me salga con la mía. - Acariciando su mejilla

- La tuya, la mía, ¿qué diferencia hay si la ganancia es que estamos juntas...? -aferrando su cintura hacia a suya.

-Ojalá todos los días pudieran ser siempre así... - dijo una castaña ansiosa de besar unos pálidos labios...

-Dentro de un año... veras que todos serán como este, lo prometo...

Los empalidecidos labios víctimas del frío se juntaron buscando abrigo mutuo, la castaña besaba cada vez más ansiosa y precisa, cuyas caricias furtivas emocionaban mas a la cachorra que medía delicadamente su fina espalda con cada uno de sus dedos, de pronto el agua parecía evaporarse a su alrededor y el frío ya no era tan inmutable al calor de sus cuerpos, el palpitar de sus corazones eran la melodía perfecta para la sinfonía que estaban a punto de protagonizar.

Natsuki no se contuvo más y beso apasionadamente el cuello de aquella descarada complacida que empezaba a quejarse por tal acto.

Sus labios ávidos buscaron emigrar hacia más abajo, siguiendo las líneas del collar que ahora adornaba su cuello, y allí donde aquel pequeño corazón partido en dos se refugiaba, fue justo el blanco de toda aquella pasión que la cachorra le prodigaba a su dueña...

Tal acción hizo que Shizuru desabrochara su camisa ..., esta al terminar tomo las manos de Natsuki y las llevo a la suya guiándole en la tarea que debía imitar.

Natsuki con el último sorbo de lucidez, la miró, pues se sentía embriagada de su sensualidad...

-Shizuru... estas segura de esto...? – Estaban a punto de cruzar una línea a la cual no estaba segura si debían pasar, después de todo la descarada no tenía claro sus sentimientos y no quería complicar las cosas puesto que prometió esperar, así que sintió en su fuero interno que debía de asegurarse

-Natsuki por dios no me hagas esto... - Sintiendo caer sobre si todo el peso del mundo, porque Natsuki debía ser tan correcta y simple y sencillamente no se dejaba llevar-

-Entiende Shiz yo solo no quiero cometer un error contigo, no quiero que hagas algo de lo que puedas arrepentirte, yo… creo que no podría soportarlo si eso pasara, además creo que, si empezamos esto, yo simplemente no podre detenerme, no querer hacerlo.

-Lo se Natsuki, te entiendo, sabes que mi cachorra – jugueteando con pequeños mechones de su cabello –

-Creo que yo tampoco podría ser capaz de detenerme por eso, no lo hagas, no te detengas...

Una pequeña sonrisa traviesa le dio la aprobación que Natsuki buscaba y cual niña chiquita su rostro se ilumino y acto seguido se apuró a afirmar

-No lo haré, te juro que no lo haré. - Entre besos salvajes, demasiado desesperados, siguieron el reconocimiento, poco a poco se fueron desprendiendo de más prendas con ayuda de la otra, sólo un delgado y empapado velo de seda que hacía de ropa interior separaba sus cuerpos de estar en contacto piel con piel, ambas y en un momento en que el temblor del placer se convirtió de nuevamente cuenta en gélidez, Natsuki espabilo.

- Santo cielo Shizuru debemos irnos...

-No lo creo, bromeas cierto.? - Dijo por demás desilusionada la castaña – Lo prometiste...!

-Lo sé, lo hice, sería una tonta si no te cumplo, pero y te juro que no pienso dejar esto nuevamente pendiente es solo que este no es el lugar, se empieza a poner muy frío y no quiero que nada te pase, si nos quedamos por mucho más tiempo acá podría ser peligroso, vayamos mejor al campamento tenemos una tienda de campaña con un futon calientito que nos espera.

- Esta bien Natsuki, ¿pero si entendí bien debemos mantenernos en calor cierto...? – Mirándole con algo de lacividad para lanzarse nuevamente a sus brazos, Natsuki la tomo en su posición favorita, como la princesa de ojos de fuego que le hacía hervir la sangre para llevarle en brazos devuelta hasta el campamento.

En el camino fueron adornando la vereda con todo tipo de besos y caricias, la cachorra y la descarada reducían cada vez más la distancia entre sus hilos.

Al llegar al frente de la tienda de campaña, Natsuki sintió a una temblorosa descarada palidecer ante el reflejo de una luna sumamente seductora...

-Shizuru estas temblando. - Poniéndola en pie frente a ella la abrazo con todo su ser, prodigándole todo el cuidado del mundo.

-Es obvio, tonta, hace mucho frío. –La que aprovecho la situación para ocultar con sus abrazos sus pechos que emergían erectos producto del inclemente frío.

Natsuki en el interior sabia el motivo de tal temblor, bien sabia que aquello no era cosa de la fría noche, ambas estaban siendo víctimas de un fuego intenso que parece no se extinguirá.

-Shizuru yo también estoy temblando, a pesar de que bien sé que todo saldrá bien, yo pensé que podría ser buena en esto, pero lejos de lo que aparente muero de miedo de solo pensar que no podre darte lo mejor de mí, si no logro cumplir tus expectativas no podre mirarte a la cara de nuevo, yo... solo quiero darte un lindo recuerdo...

-Natsuki, ya me lo has dado, tontita, anda, acércate y dame más besos. – La distancia se hizo nula en ese momento entre las dos, la castaña se aferró al cuello de la morena mientras que esta mimetizaba la acción en su cintura.

Un momento de espacio y respiro entre ellas en el cual la castaña aprovecho.

-Debo apresurarte Kuga, de lo contrario nos congelaremos, llévame adentro por favor...

Natsuki simplemente asintió con la cabeza, abrió la tienda y delicadamente halo a Shizuru hacia el interior.

Ya adentro la tomo de su cintura y la inclino hasta verla sentada, le dio la espalda por un momento tan solo para cerrar el cierre que se suponía la entrada, con su labor lista.

Con el tema de la entrada resulto, ya tenían la privacidad que requerían, Natsuki se deleitó con su castaña tumbada con un rostro que implícito le llamaba.

Tomándose un momento para contemplar la belleza de aquella mujer, su mano se vio tentada a realizar nuevamente aquel recorrido que parecía un sueño tenerla allí, el sentirla la fortuna que era tenerla esa noche.

Se aproximó tímidamente y sus dedos acariciaron su mejilla y como pequeños trotamundos recorrieron su piel hasta llegar a su cuello en el que en medio de él habitan un par de misterios, atreviéndose a dudar si debía abrir el broche de su sostén estaba justo allí en medio de sus pechos.

Shizuru pudo percibir el titubeo en su mirar y con sus manos la ayudó a soltar aquella maligna atadura..., una sonrisa bastó para volver la paz en el rostro de Natsuki que delicadamente retiro el sostén carmín que escasamente osaba negar tan divina vista...

Aquellos pechos perfectos, del tamaño justo, redondos de apariencia suave pero firmes, la piel de Shizuru era la misma seda así que no dudada el agasajo que sería tocarlos, pero reinantes estaban sus rosados salientes que coronaban tal perfección...

Natsuki no hacía más que observar embelesada sus pechos, parecía como si fuese la primera vez, como si aquella vez en el bosque se hubiera borrado de su mente

-Natsuki debes tocarlos por favor hazlo. - Tomando sus manos, las poso sobre ellos, lo cual le arrancó un leve quejido.

-Que paso...? ¿Acaso no lo hice bien...? ¿Te hice daño...?

-No tonta, tienes las manos frías eso es todo., -Ambas rieron divertidas como si aquello hubiese sido de chiste...

-Ahora bésame, bésame y no pares... Bésame más y cada vez más, pero bésame como y donde nunca me hayas hecho Nat-Su-Ki

Natsuki sintió una corriente eléctrica recorrerle por la espina dorsal, con tan solo una frase y repente empezó a sudar...

Inclino su cabeza, con una mano trajo el pecho derecho hacia su boca, empezó por el costado interno y lamio los bordes desde abajo hasta llegar a la punta, mientras que con su mano libre palpaba el otro con el afán de conocer hasta el último poro de su piel, su lengua traviesa provocaba pequeños gemidos de placer en la descarada, con movimientos circulares sobre aquel rosado sensor, Natsuki lamio y mordisqueo a placer, una y otra vez.

Shizuru sintió un calambre subir por sus pies, aquello había sido tan placentero que estaba a punto de un orgasmo y tan solo era el comienzo, lo cual no se permitió.

Debo ser yo la que le proporcione su primer orgasmo, -Pensó e incorporó a como pudo ya que su cachorra se había afanado con su objetivo.

-Natsuki yo también quiero saborearte... -Se deshizo ágilmente del sostén de encajes celeste que Natsuki portaba., seguidamente consiguió pese a la protesta de esta recostarla.

Abrió sus piernas y pasando sus brazos entre sus rodillas la atrajo hacia ella.

-Ahora es mi turno, serás mía mi dulce cachorra. - La que ahora se encontraba sonrojada y no producto del comentario sino de la cantidad de sangre que bombeaba su corazón a través de sus venas.

-No sabes cuantas noches soñé contigo, así de esta manera...

-Shizuru eres una pervertida...!

-No importa lo que digas, sé que tú también lo hacías, la diferencia es que esto ya no es un sueño...

- Eso es cierto, aquí estoy Shizuru y no pienso irme...

El beso que la castaña le prodigo fue tan ardiente que Natsuki sentía como se llevaba tirones de piel consigo en sus labios, el cuello era nuevamente el lugar preferido para besar...

Un leve quejido la hizo alertarla - Shizuru... ten cuidado, el cuello...-

-No te preocupes, no dejaré mi marca allí,

-Como que dejar tu marca…

-Natsuki ese es el sitio más obvio, pretendo marcar mi territorio más apropiadamente.

-Oh por Dios Shizuru que piensas hacer. – Mientras evitaba retorcerse de placer ante el roso de sus labios.

Tomando los pechos de Natsuki y los lamio de tal manera que al separar sus labios un morete se formó a un costado de ellos.

-Este es el primero... y aquí se leerá en lengua amatoria esta persona es propiedad de Shizuru Fujino...

Bajando a besos disfruto centímetro a centímetro hasta que algo la detuvo, un pequeño orificio a la altura de su cintura le observo con detenimiento y sin pensarlo simplemente le lamio, su lengua profundizo en él, lamiendo cada músculo que se marcaba en su abdomen como dibujando con un húmedo pincel cada espacio, cada marco de su físico y a escasos centímetros dejo otra marca...

-Y aquí dirá manténgase alejado.

Sus dedos trazaron un camino hasta sus pantaletas, levantando su cintura un tanto, hizo que Natsuki las sostuviera, así logro quitar la tela que hacia juego con la otra...

Y posando nuevamente sus dedos sobre su vientre, dijo:

-Nadie más habitara este lugar.

De esa manera abría las piernas de la chica y sumergiéndose en su intimidad, primero tímidamente tocando con su lengua los labios ajenos, haciéndose paso por ellos hasta llegar al pequeño botoncito de placer...

Natsuki no paraba de gemir, ni de nombrar a la culpable de aquellas exquisitas sensaciones...

Shizuru abandono el resguardo que le prodigaba aquel nicho de sensualidad en Natsuki.

-Eres deliciosa, Natsuki, no puedo dejar de saborearte, serás mi adicción.

-Shizuru por favor no pares, dijo a ojiesmeralda mientras arqueaba su espalda, estaba a punto de tocar el cielo en alas de un ángel un tanto perverso.

Shizuru se apuró a retomar la posición y furiosamente su lengua atacó con ansiedad aquel punto tan sensible de Natsuki esta última tomándole de la cabeza para observar su rostro le dijo…

-Shizuru yo, no resistiré más… estoy a punto, tu...debes…alejarte... – Dijo dificultosamente entre quejidos.

La castaña se separó lo suficiente para poder observar la mirada lujuriosa en su amante y agregó:

-Déjame, quiero estar aquí, saborearte entera, te quiero mía, toda mía hasta la última gota que pueda venir de ti, te quiero en mí, Natsuki vamos no temas y hazlo.

Aquella lengua siguió afanosa su labor y en el calor del momento...

-Shizuru ... por favor... no te pares...

Shizuru en un último esfuerzo, succionó su intimidad apresando sus labios los cuales mordió delicadamente, lo que provocó el efecto deseado en Natsuki, estremeciéndole de tal manera que Shizuru casi podía sentir el temblor a través de su cuerpo.

Natsuki cayó rendida entre respiros acelerados y suspiros extasiados, Shizuru subió hasta yacer a su lado, colocando un codo en el suelo para posar su cabeza sobre su mano y contemplar a su satisfecha cachorra... Con su mano libre acariciaba el rostro de la que ahora llamaba suya.

-Estas bien... Natsuki.?

Tomando un hondo respiro – A hora mismo no puedo responderte Shiz, deja que ... uff

- Lo sé... recobra el aliento...

La situación cambio, Natsuki sin más y al parecer con fuerzas renovadas subió sobre de Shizuru, tan rápido que esta no pudo reaccionar...

-Silencio...- Colocando su dedo índice sobre sus labios –

-Te dije que ahora no podía responderte, porque ahora debes dejarme tomar a mi turno ..., quiero saborearte, sentirte, yo ... quiero tenerte Shizuru..

Algo tosca, Natsuki tiró de sus piernas colocándola tan cerca como para voltearla y posarla boca abajo...

-Ara... Ara mi cachorra quiere jugar, es un poco ruda, pero creo poder tolerar a una cachorrita juguetona... dijo al mirar sobre su espalda divertida.

-Aja... de verdad la toleraras, pero hay un pequeño detalle, hoy no quiero jugar, recuerda que yo te dije que contigo todo es serio.

-Sucede Shiz que tú ya dejaste tu huella en mí, y pasa que somos los cachorros los que realmente necesitamos marcar nuestro territorio... - sacando rápidamente las pantaletas de Shizuru, de manera tan ágil que la castaña no daba crédito a sus actos.

Sentándose sobre ella, con sus manos recorrió la infinidad de su espalda, sus labios lentamente hicieron ese mismo recorrido y mientras besaba su hombro...

-Aquí donde no lo puedas ver, ya que no debo decirlo, tu cuerpo se encargará de lo esconderlo de tus ojos, pero él sabrá lo que mis labios grabaron en tu piel...

Besando los hoyuelos de su espalda baja...

-Aquí yacerán mis besos al finalizar todas las noches.

Besando uno de sus glúteos... - Por siempre. -

Y besando el otro... agregó:

-Y para siempre...

Giro a la castaña y mirando los carmines ahogados en lágrimas, le dijo...

-Por qué lloras Shizuru...? ¿No lo hago tan mal o si...?

-No es eso tonta, lo haces bien, tu siempre me haces bien Natsuki. - Atrapándola nuevamente en sus brazos, sus besos vertieron todas aquellas ansias en ellas.

Natsuki bajo hasta los muslos de Shizuru, sus manos parecían desgarrar su piel con cada caricia.

-Entonces porque lo haces...? – La curiosidad o era preocupación lo que apresaba a la cachorra-

-Felicidad...! ese es el motivo, no importa que tanto huya de ti, siempre terminas por alcanzarme y llenar cada rincón de mí.

-Sabes la razón del porque es eso… y aunque sé que esta es el momento para decirla no lo hare, pues mantendré mi promesa, porque sé que tu bien lo sabes y solo es cuestión de tiempo para que esas lagrimas ya nunca más parezcan tan amargas en ti.

Siguiendo en su cometido Natsuki bajo a besos lentamente de nueva cuenta y estando cara a cara con la intimidad de la castaña, aquella puerta que secretos guardaba..? Misterioso altar que como un imán la atraía, Natsuki empezó poco a poco asimilando los movimientos rítmicos que la pelvis ansiosa de Shizuru marcaba, uno a un imito cada movimiento que esta había realizado en ella, ya llevaba algún tiempo en aquel sitio que cada vez se mostraba más húmedo y cálido, pensó acelerar las cosas y se precipito hacia el leve mordisqueo, a lo que sintió un pequeño arqueo de parte de Shizuru el cual había sido para tomarle la cabeza halándola por los cabellos.

-Natsuki ya es suficiente, ya no resisto, yo necesito sentirte, por favor hazme tuya.

-Shizuru yo...- titubeo, a lo que la castaña adelantó, tomando su mano derecha, y llevándola a su intimidad...

-Tu solo debes... delicadamente con este debo... introdujo uno de los dedos de la cachorra en su intimidad, arrancándose un grito de placer del modo más visceral posible...

Natsuki al escucharlo lejos de satisfacer su ego se sintió asustada.

-Shizuru estas bien...?

- Si, ahora lo estoy... tu solo sigue por favor Natsuki quiero más...sigue...!

Suavemente lo introducía y retiraba, de adentro hacia afuera, lo que Shizuru disfrutaba cada vez más, los gemidos se intensificaban como de igual forma el ritmo de las caderas de Shizuru, eran un va y ven entre éxtasis y placer.

-Natsuki...? Natsuki...? -Dijo implorante la descarada- te quiero más dentro de mí, quiero más de ti... por favor

Natsuki entendió que en ese punto era completa lujuria que, hablada por ella, así que se esmeró en esfuerzo y agregando otro dedo más para deleitar a su castaña delirante en su intimidad.

-Así ...? te gusta Zuru...?

Claramente Shizuru se encontraba fuera de sí, sus ojos desvariaban y parecía desvanecerse en cualquier momento.

-Si Sumi, así, sigue no pares Sumi por favor.

Sumi, me llamo Sumi, ahora mismo, justo en este momento, ella no está aquí conmigo, y yo...

-Natsuki ...? su voz clamando por ella la trajo de vuelta...

-Natsuki... quiero hacerlo contigo, quiero que me necesites, Natsuki por favor ven...

Sus brazos se extendieron en forma de abrazo, aquello había sido un lapso, en el cual su conciencia la abandono

-Aquí estoy Shizuru, aquí estoy…

No puedo culparla, pero por Dios no permitas que jamás vuelva a pasar, porque me va a destrozar...

Natsuki correspondió a su abrazo colocándose sentada de frente, con una pierna por encima de su cadera y la otra bajo la otra pierna.

En medio de un agarré sus intimidades se encontraron, cálidas y húmedas se podía sentir como Shizuru movía sus caderas hacia delante y atrás chocando de frente contra la otra, aumentando la fricción, su sudor pronto se mezcló con el suyo, su humedad fue la suya, así poco a poco se volvían una,

Shizuru se aferró a la espalda de Natsuki haciendo a un lado sus cobaltinos cabellos, colocando la cabeza sobre su hombro, pronto sus uñas se aferraron a su pálida espalda, sacando de Natsuki un pequeño quejido doloroso.

-Lo siento te lastime... me deje llevar, te juro, no volverá a pasar

-Calma Shizuru, tu nunca podrás lastimarme, ¿entiendes...? Siéntete libre de hacer conmigo lo que quieras, ya que... –Deshaciendo un poco el agarré para mostrarle las marcas que ahora portaba orgullosa en su cuerpo-

-Soy tuya, ¿lo recuerdas...?

El agarré fue férreo una vez más y la fatiga amenazaba a ambas amantes.

-Natsuki quiero que acabes conmigo así que por favor yo puedo igualar condiciones contigo...? sus ojos rojo pasión se tornaron lo más adorable posible.

-Prometo ser delicada, mereces que lo sea... – Refiriéndose al uso que le daría a sus dedos en ella ya que suponía una verdad que ciertamente ignoraba de su amante en un principio.

A la cachorra no le avergonzaba admitir su virginidad ante su bella descarada, sino que era un poco incómodo aceptarla en ese justo momento

-No debes pedir mi permiso y lo sabes tonta. - Lo cual llevo una sonrisa al rostro de la descarada-

-Serás mía Natsuki Kuga.

-Seremos una Shizuru Fujino.

Los dedos de Shizuru caminaron traviesos hasta la virginal cavidad de su cachorra, despacio con uno solo de sus dedos se fue haciendo camino lentamente en la intimidad de Natsuki, un gemido, escapó de una inocente ojiesmeralda.

-Natsuki. te encuentras bien? -Dijo la descarada mientras besaba sus ojos que se encontraban cerrados.

-Shizuru como me llamo...? –Que pregunta más extraña pensó la castaña observando a la chica con el cabello desperdigado en su rostro...

Su rostro delataba su confusión, no creía lo que su cachorra le había preguntado.

-Shizuru como me llamo? di mi nombre, puedes decir mi nombre por favor, sonando lo más seria que pudo.

-Ara ara... no sabía que ese tipo de jueguitos te gustaba Natsuki...

- Ahh...- Suspiro aliviada... - Solo vuelve a decir mi nombre Shizuru por favor...

-Está bien tu ganas... eres Natsuki, MI Natsuki...

- Siendo así entonces seré tu Natsuki por siempre, no es así...

-Selo por favor ...

-Y tu será mi Shizuru...?

-Lo seré, Natsuki, ya no soportaría no serlo...

-Entonces...? - Sin previo aviso Natsuki introdujo sus dedos en la virtud de Shizuru... A lo que desgarro de su garganta un grito de placer haciéndola responder de la misma manera.

-Shizuru...más... despacio... por favor... que… no… podré... soportar... mucho… tiempo así... Demonios…-

Una y otra vez los dedos entraban y salían precipitosos, el movimiento de las pelvis y la humedad hicieron que más dedos se sumaran a la labor, ambas gemían, y gritaban, algo más profundo dentro de ellas crecía y amenazaba con llevarse consigo todo a su paso.

-Shizuru... te a... -un mordisco sobre los labios de Natsuki bastaron para que esta se sumiera de nueva cuenta en los ojos de fuego que tenía en frente. -

Movimientos circulares, sacudidas y embates desesperados, ambas aceleraban, ansiosas de llegar al momento...

-Shizuru… yo... casi, ya no puedo aguantar más...

-Si Natsuki… solo... dame más, solo… un... poco… más...

-Shizuru... yo...por Dios! -Se dijo la cachorra recostando sobre la espalda a Shizuru.

Sobre Shizuru, Natsuki, renovó fuerza he intensificó su embestida, utilizando el impulso de sus caderas para llegar con más ritmo y profundidad dentro de su amante, Shizuru levanto sus piernas un poco, ya que no se permitió soltarla...

-Natsuki, acabemos juntas, de una vez...

Shizuru tú serás mía, esta noche, y siempre, recordaré tu entrega porque te guste o no tú me recordaras por siempre, ahora quiero fundirme contigo… se decía a sí misma.

Los borgoñas se alertaron y doblaron su tamaño, una sensación extraña las recorría.

Shizuru se contorsiono de extraña manera, Natsuki ya no podía detenerse y arremetió con sus últimas fuerzas contra la pelvis de Shizuru.

-Natsuki ...!

-Shizuru ...!

Sus nombres en sus bocas con esfuerzo clamaron y ambas en un último abrazo se estremecieron he arquearon sus cuerpos en medio de temblores y del desahogo de sus cuerpos...

Cayeron sobre el futon, una encima de la otra aun con sus manos en sus intimidades...

Ahora eran una, sin duda alguna sus cuerpos estaban hechos para encontrarse y después de un etéreo silencio la mayor se atrevió a romperlo.

-Natsuki estas bien...? –La cual no respondía...

-Natsuki... háblame... estas bien? Natsuki...?

-Shhhhh... -posando un dedo, de la mano que hasta ese momento había sacado de aquel cálido lugar.

Que hermoso suena mi nombre en tus labios, la miro y se percató de lo que había hecho, rápidamente alejo su dedo, que aún se encontraba lleno de su esencia.

Shizuru divertida de ver el rostro de Natsuki, capturo su mano, y la llevo a su boca haciéndole lamer su propio dedo para luego retomarlo en su boca muy lascivamente.

Natsuki sintió su piel erizarse nuevamente y lo único que podía hacer al respeto era relamer sus labios...

-Yo podría ofrecerte el mismo manjar, pero... -Dijo la descarada sacando su mano de la intimidad de Natsuki. -

-Creo que no debería… - Un poco de sangre había en ellos, prueba del virginal estado de Natsuki, ella se había convertido en la primera, lo cual le llenaba de orgullo y sus carmines le delataban.

Tomando un pañuelo los limpio..., -No es nada que deba avergonzarte, contrario a eso, me hace sentir sumamente alagada, me has permitido ser yo tu primera vez, esto es un gran obsequio que creo no merecer.

Natsuki alzó la mirada para ver aquel fuego que la devoró minutos atrás…

-Fuiste la primera y serás la única... -Dándole un casto beso en la frente. -

A lo que acto seguido Shizuru se arropo entre las sábanas y la abrazo, su pecho es la mejor almohada, se dijo mientras la palpaba un poco como si se tratara realmente de una...

-Shizuru por favor no hagas eso, me has hecho añicos al menos deja que me reponga, aunque sea por un rato.

-Natsuki... eres una enviciada, acaso no te puedo tocar...?

-No… claro que puedes tocar, tanto como quieras, pero no esos puntos tan sensibles.

-En verdad eres una idiota Natsuki ya te lo había dicho no.…?

-Todo el tiempo, pero recuerda que soy tu idiota...

Una sonrisa estúpida que enmarco el rostro de la castaña...

-Si lo eres...! ahora durmamos un poco, que aún tengo trucos nuevos que enseñarle a mi cachorra.

A lo que simulando un ladrido Natsuki respondió…

-Woof... Lo que mi ama ordene obedezco con gusto...

Unas cuantas horas después aun acurrucadas en silencio ambas chicas yacían sin poder separarse la una de la otra, Natsuki seguía sin poder dormir algo la agobiaba y no le permite cerrar sus ojos.

-Shizuru...? estas dormida...? -La castaña se veía muy cómoda en brazos de Natsuki, dormía plácidamente, y parecía que hacía ya mucho tiempo que no lo hacía.

-Shizuru aprovechare que duermes para decir esto, quizás te vaya a lastimar y lo siento si es así, pero mientras te hacia el amor, me llamaste por su nombre, fue un instante, una vez nada más y la verdad no te culpo, no se mucho de ti pero me gustaría saberlo, porque insistes en verla en mí, eso me desconcertó, debo admitirlo pero Dios hasta creo poder entenderlo, si tan solo confiaras en mí, si tan solo pudieras contarme, no creas que te odio por eso, jamás lo haría, eso es un grano de arena en esta inmensidad, lo que verdaderamente me atormenta es el hecho de perderte, por eso siento esta necesitad de liberar mi alma, sé que no debo, porque lo prometí, lo sé pero no creo poder soportar otro día más en silencio, al menos no después de esto, prometo que solo lo diré esta vez, mi cuerpo se desahogó pero mi corazón sigue estrujado y no me permitirá descansar si no lo hago.

-Shizuru yo te amo..., más que a nada en este mundo, aunque todo cambie y el mundo se detenga lo seguiré haciendo, Te seguiré amando Shizuru se... sé que tu también lo haces pero te niegas a reconocerlo a querer a darte una oportunidad conmigo como si no la merecieras, por alguna razón que desconozco pero debe ser importante para que tomes ese tipo de decisiones sobre tu vida, yo no sé si podré lograr hacerte feliz pero juro por todo lo que es sagrado y puro que lo intentaré, solo te pido que me des una oportunidad abre tu corazón, por favor, te lo suplico.

Natsuki acerco su cabeza a la suya y una lágrima rodó cayendo en la tez de Shizuru, esta abrió sus ojos con sorpresa al sentir su mejilla húmeda, sintió a Natsuki lo que la reconfortó hasta cierta medida.

Esta solo le dedico una sonrisa la que de inmediato fue mutua, un casto beso para cerrar nuevamente los ojos y proseguir con el descanso a lo que Natsuki al fin, después de un rato pudo lograr conciliar el sueño y así la cálida mañana acaricio su piel nuevamente.

La calidez del alba empezaba a calentar las paredes de la tienda y los cantares matutinos de los habitantes alados del bosque fungieron como el despertador más perfecto y dulce.

Natsuki era famosa por su mal dormir así que no le extraño encontrarse sola al despertar, aun somnolienta extendió sus brazos en busca de su bella descarada y lo que hayo en aquella tienda la dejo con más incertidumbre que con la que habían llegado a ese lugar especial.