Hola mis bellos lirios, lamento no poder actualizar más rápido pero hago mi mejor esfuerzo, pidieron flash backs de Tsumi, lamento darles tan poco pero tengan en cuenta que en el momento en que se suelte la sopa esto prácticamente acabara así que no coman ansias, como siempre pido disculpas a mi acérrimo Beta Chat que es súper meticuloso con mi ortografía, intento revisar con calma pero el tiempo me vence y prefiero actualizar a como caiga ya que cada que hago una revisión termino con cambiar algo y cada vez me veo en problemas ya q siento nunca acabare con el cap, ahora sin más.. que lo disfruten…

CAP 12 Rendirse al fin...

Irónicamente cuanto más se estira ese hilo rojo, más se empeña el destino en envolverlo en ella.

¿Será ella...? debe serlo... el ruido de la silla mientras caía y una delicada mano estrujando un corazón metálico, eran la imagen que marcaba la derrota más dulce que se empezaba a asumir.

Un profundo pestañeo, el crujir de la madera mientras cedía al peso de unos pasos presurosos, el súbito abrir de la puerta principal, sacudiendo su cabeza justo con mal sueño…

Cuan veloz llagaba a su morada sin casi prestar atención a nada, tan solo para encontrarle allí frente al gran espejo del salón intentando a grandes esfuerzos colocarse de manera correcta una corbata negra que, hacia juego con su uniforme de gala, las muecas en su rostro eran notablemente graciosas y aunque no quisiese reír, sonoras carcajadas escapaban…

-No lo puedo creer Tsumi aún no estas lista...? Sigues jugando a hacer nudos de marinero con ella... ya madura de una vez quieres, vamos a llegar tarde a tu reunión, no se para que insistes en que te acompañe si te vas a comportar así…

Mirándole con cara de cachorra en pena, esta solamente encogió los hombros...

-Zuru… sabes lo difícil que me es hablar con todos esos hombres de alta sociedad, no tenemos nada en común, no sé de qué conversar mucho menos podre convencerlos de que dupliquen sus actuales cifras de donativos para nuestro departamento, estoy muy presionada el Mayor Tanaka no deja de recordarme para que fui contratada, al diablo mi perfil académico yo no estoy allí para eso, el resignarme a ser el comodín de entretenimiento no es una opción para mi… Una mueca de fastidio se ocupó en su rostro.

-Lo siento amor no quise contrariarte, pero no te enfades conmigo yo te prefiero mil veces donde estas, así, a salvo para mi…

-Zuru ese no es el punto, el punto es…. Viéndose interrumpida por la mayor

-El punto mi Tsumi es que llegaremos tarde deja te ayudo con eso…

Una diligente castaña ataba ágilmente la corbata con un bello nudo Windsor, sus ojos la miraban con devoción infinita, adorándola con cada pestañeo, al terminar acaricio sus hombros y sosteniéndola de ellos se inclinó levemente para prodigar un solo y casto beso en los labios algo pálidos de la menor.

-Te amo Tsumi nunca lo olvides…

-Y yo a ti mi bella Zuru te amo más que a esta vida absurda en la que vivo, eres lo único que me hace seguir y lo sabes...

- Lo se… y créeme que quisiera refutar tus argumentos con razones que te hagan ver lo equivocada que estas y que esta vida en la que estas, en la que te tengo es tan hermosa, pero sabes bien que será luego debemos irnos… vamos mueve ese trasero y no olvides traer tu violín que esos vejetes de alta sociedad como tú les dices, se vuelven blandos después de un pequeño concierto tuyo ayudado de unas cuantas copas…

-Qué extraño justo como tú y Papa Fujino, ¿no…?

-Ja ja... que graciosa, sigue así y te tocara ir sola o peor aún te dejare sin sexo una semana a ver qué tal revoluciona ese humor tuyo entonces…

Una risa nerviosa basto para saber que había dado en el clavo, el temor de toda mujer que venerara aquella castaña en su lecho, así que solo se limitó a tomar su mano para guiarla hacia el automóvil que conduciría al sitio…

Aquel fue un recuerdo tan vivido que aun podía sentir calidez en su mano, el aroma a brisa marina y sal además de ese perfume maderoso en el aire, su cabello negro de un lado a otro en un va y viene con el viento tal como una visión frente a si…

El golpe seco en el suelo, la silla de madera caoba en el piso del restaurante haciendo llamar atención de los demás comensales, una castaña casi catatónica sujetada con fuerza al filo de la mesa, mientras que su acompañante padecía por la vergüenza de dicho escándalo...

-Shizuru... que haces ...? estas bien...?

-No, no lo estoy Takahiró San me siento mal... Era más que evidente el malestar padecido por aquella visión.

-Bueno siendo así, mejor levanta esa silla y vuelve a tomar asiento que la gente nos mira.

Retomando conciencia del espacio y lugar preciso en el que estaba, se tornó a la defensiva.

-Qué hay de malo en eso.! Alzando un poco la voz la castaña empezaba a molestarse por la falta de sensibilidad del hombre, por Dios le había dicho sentirse mal y el tipo ni se levantó a ayudarle...

Natsuki lo hubiera hecho, no hubiese tenido necesidad de decirle… Así unas pequeñas gotas saladas se cristalizaron en sus ojos.

Mientras tanto a unas cuantas calles una melena cobaltina cubría un tanto del rostro de Natsuki el suficiente para ocultar su pena de los extraños, pero sin ser demasiados para que cayeran en el rico ramen caliente con el que había logrado calentarse, eso y los tres vasos de sake que ya circulaban en su sistema, como sea ella no era para nada friolenta pero el frío que necesitaba ahuyentar yacía tan profundo que ni todo el sake del mundo lograría exterminar y sin poderlo evitar pensaba si a aquella castaña también la asolaba el mal que la perseguía…

-Oh Shizuru… si tan solo, hubieses venido conmigo… en cambio tú... has decidido quedarte, ¿para qué...?

Los cuchicheos llenaban el lugar y algunas miradas esquivas preferían evadir la pena de semejante teatro.

-Shizuru no hagas una escena… la voz del hombre retumbo en su cabeza movilizándose en un ego transformado con la voz de su antigua amada.

-Shizuru no hagas una escena, si…? Tsumi le imploraba tomándola del brazo halándola hacia sí.

-Como esperas que lo haga si te dejo sola un minuto y ya te encuentro coqueteando maldita sea...! Una muy enfadada castaña decía entre dientes a baja voz.

- ¡No es lo que estás pensando Zuru, espera…! Mientras la furica castaña tiraba de su brazo para liberarlo, recordando la imagen de hacia escasos minutos tenía lugar, una señora algo madura hablaba con su novia de manera muy amena y por demás amistosa, esta sonreía amablemente mientras se dejaba palpar el antebrazo de manera muy minuciosa, mechones de cabello eran retirados por la dama del rostro de la susodicha y esta tan solo sonreía de tal forma dejándose llevar por el momento.

-Como esperas que te crea si estás aquí vendiéndote por un puesto, una cosa es que entretengas a esta bola de vegetes ridículos, ¡pero por Dios santo respétame y no te prostituyas en frente de mi con un demonio mujer...!

Saliendo de prisa de la reunión sin mirar atrás una castaña sosteniendo el llanto sentía como si dejaba atrás a una desconocida…

-Espera Shizuru… no te vas a ir así… dándole alcance una pálida chica corría detrás de ella...

-Esperar a que...? ¿A qué te toque otra cosa y tu sigas dejándote manosear con esa ridícula sonrisa...? Más que furiosa la castaña despotricaba palabras con notable rencor.

-A ver espera… Solo me tocaba el brazo... si lo sé, de manera por demás inapropiada, pero de allí a mas nada, desde cuando es infidelidad eso...

-Como que desde cuándo…? ¿Desde que tu novia está notando las malditas intenciones que tenía esa fulana de comerte…?

-Y que con eso amor...? En tono despreocupado restándole importancia.

-Como que y que...? Y no me llames amor que estoy discutiendo contigo...

-Sí, ¿y que ...? que ella me vea así o tenga esa intención es muy problema de ella, frente a tanta gente no va a poder expresar físicamente sus deseos, si no es de manera inocente con palpar de brazos, créeme no pasara a más...?

-O sea que debo dar gracias porque hay público de lo contrario la tipa esa se te lanza encima cierto...? ese es el punto, NO HICISTE NADA por evitarlo… te importo poco que tu novia estuviera allí, ¡NO ME DISTE MI LUGAR...! Sin poder evitar la castaña ya se encontraba gritando por la magnitud de su indignación…

-Shiz por Dios...! porque tienes que hacerlo tan grande, si esa dama, quiere tocar mi brazo que lo haga, si eso me acerca a inflar los bolsillos del mayor Tanaka, incluso esa dama me dijo de forma muy extraoficial que el mayor tiene sus días contados y que están pensando en alguien joven y talentoso para el puesto…

-Es en serio...? Con claro sarcasmo

-Si amor puedes creerlo, incluso prometió nominarme para el puesto…

-Tsumi, no sé qué te ha pasado, pero te estoy desconociendo en este momento...! Te estas vendiendo al mejor postor… yo… estoy decepcionada de ti... me harte de esta conversación y de esta versión tuya que tengo en frente, así que por favor déjame ir, que ya tuve suficiente de este lugar y esa ambición tuya que tenías oculta.

-Espera Shizuru…

-Déjame ir por favor… que en estos momentos me repugnas tanto que no puedo si quiera mirarte sin que pueda contener mi llanto.

-No puedes irte así porque así… Vas a dejarme sola… después de esta escena, ¿con qué cara volveré a la fiesta...? Así que ahora vas a tomar mi mano y entraremos juntas nuevamente, así que cálmate y no hagas más escenas, ¿de acuerdo...?

Esa última frase replicando de nuevo en su cabeza, tan fuerte y nítida como la primera vez que le hizo retornar a aquel restaurant en aquella situación igualmente desastrosa.

-Shizuru, ahora siéntate y baja la voz, no harás otra escena… Dijo por demás molesto entre dientes.

Negó con su cabeza sacudiéndose aquel funesto recuerdo y cayendo fuertemente a la realidad…

-Que bajé la voz pues quién demonios te has creído para hablarme así.? Por demás furiosa con la atención de todos puesta en ellos.

-Soy el hombre que te invitó a cenar o lo olvidas...? ¿merezco respeto no crees...?

-Si claro porque pagas lo que como debo hacer lo que tú digas...? mientras intentaba sostener su cabeza, la dualidad que estaba viviendo carcomía su cerebro dormido.

-Eso no es así Shizuru, conozco a las chicas como tú y tal vez en tu dañado mundo, cosas como esta no merezcan ni el más mínimo agradecimiento, pero en el mundo real si lo vale o que pensaste que me mangonearías como a tu "amiguita" Kuga...

Natsuki…! Se dijo internamente con temor, pero en aquellos ojos borgoña hervían la cólera como osaba nombrarla tan a la ligera si no lo merecía.

-Tu madre me puso al tanto de todo, en especial de la etapa destructiva por la que estás pasando y esa necesidad de querer llamar la atención al estar con "mujeres" y la verdad no me importó, vivo con eso todos los días o es que ya has olvidado la condición de mi madre...

Aquel idiota hablaba de aquello como si fuese una enfermedad y su actitud ciertamente era la único y verdadero padecimiento...

-No me importó salir contigo, eres muy hermosa, Diablos sí que lo eres, la verdad es que eres ardiente y solo por eso se te perdona casi cualquier cosa, excepto esos modales demasiado reprochables para nuestro círculo social, incluso la misma Kuga mostró tener más educación y modales y ni que decir de cordura que tu...

En eso tenía razón Natsuki es mucho mejor que yo incluso que ella... Se decía en sus adentros la descarada.

-He de confesar que al principio me disgusto su presencia, par de desvergonzadas pensé mira que invitarla tu a una cita con tu pretendiente y el ella venir hasta acá, es muy valiente y me hablo con propiedad se lo aplaudo tiene modales, pero definitivamente carece de vergüenza... pobre idiota permitir que una mujer como tú la maneje, ¿que no tiene dignidad...?

-No te permito que hables mal de ella…. Grito con enfado la castaña, lo que provocó el enojo de su acompañante que golpeó la mesa para llamar más la atención.

-Tu no me gritaras Shizuru Fujino...! acepte salir contigo porque mi madre me dijo que, si no me casaba pronto, incluiría el nombre de su nueva novia a todos los títulos de propiedades que dejo mi padre y la mejor opción me la dio tu madre, así que compórtate como es debido y has lo que se espera de ti.

-Lo que se espera de mi... dijo dejo la castaña, para pensar con detenimiento.

-Piénsalo bien Shizuru esta es la oportunidad de oro para salir de la casa de tu intensa nefasta madre y de ese alcohólico y ausente padre que tienes, tengo un trato para ti, que beneficiara a todas las partes.

-Un trato…? Pero quien te has creído…Dijo la castaña tratando de mantener la compostura.

-Si Shizuru piénsalo, tú te casas conmigo y así nos quitamos a tu madre y a la mía de encima, yo por mi parte no me meteré contigo, si tú haces lo mismo conmigo, puedes tener a tu Kuga o a todas las amantes que quieras, yo, simplemente hare lo mismo, la única condición seria que lo hagas con cautela, no quisiera verme como el mayor cornudo de nuestra elite, solo deberás cumplir con tu papel de esposa, ya sabes nuestras familias esperan herederos hermosos de nosotros.

-No creo lo que dices, estas tan enfermo Takahiro… Dijo mientras en su rostro una mueca de repulsión de adueñaba de sí.

-Que ingenua eres Shizuru das pena, porque crees que permití todo este circo de tu amiguita acá cenando con nosotros, digo si voy a mantenerte a ti y a tu amante deberé cobrarles algo, nada en la vida es gratis y lo sabes, te he de ser sincero, la tal Kuga la verdad es que es muy hermosa y no suena mala idea que tú, ella y yo compartamos lecho al menos una vez al mes por protocoló meramente marital sabes que la exclusividad no es lo mío pero gustoso me esforzaría por cumplirles, sé que a ustedes bien les hará falta la virilidad de un hombre y bueno ese será un favor que no les pienso cobrar…

La castaña no creía lo que acababa de escuchar tal descaro y todo junto en la misma frase.

-Bien Shizuru...? Dijo el tipo, al levantarse para mover su silla para invitarla a sentarse de nueva cuenta...

-Sabes Takahiró tú y tus aspiraciones me tienen sin cuidado, sabes que en algo tienes razón, haré lo que se espera de mí, en este momento todos ellos, todos los que nos miran están esperando solo una cosa de mí, te lo puedo asegurar... Dando una rápida mirada a su alrededor donde caras en las que su mayoría de sentir vergüenza se notaban indignadas con lo que acontecía.

-Lo que esperan de ti… Mirando con desdén al público.

Y que se supone que deseen una panda de indiscretos desconocidos, que cuyas vidas aburridas les brindan esto como único entrenamiento.

-Ellos esperan desde hace mucho tiempo que haga esto... Tal agilidad había desarrollado su brazo que imperceptible fue tomando tal impulso que le encajo su mano sobre su mejilla y de igual forma rematar con el vaso de líquido vital cernido sobre su cabeza, mojando su perfecto peinado…. tal acción provocó la ovación de los mirones, ya era hora, es un idiota... afirmaron algunos.

-Has sido tan correcto toda la noche, hasta que empezaste a hablar de Natsuki, mas cometiste solo un error, el insultarla y el tener ese tipo de pensamientos para con ella pero que te parece agradece que tal ofensa te resultó barata, agradécele eso a todos ellos… Mirando a todos a su alrededor…

-Así que tu sigue buscado, nadie te culpara por hacerlo tal vez encuentres a una pobre e ilusa mujer, que además de desesperada sea sorda y muda, tendrá baja autoestima para que pueda cumplir con el standard que te han impuesto, ahora si me disculpas tengo que correr, la felicidad me lleva ventaja...

Mientras salía por esa puerta la castaña podía sentir como aquella chica de cabellos negros la guiaba de la mano, empezó a correr como si la empujara a todo lo que sus piernas daban, a cada paso, en cada sitio familiar podía ver como imágenes antiguas se formaban para rápidamente disiparse como si nada, momentos mágicos con aquella chica fueron convirtiéndose en los instantes vividos con Natsuki, Paseos en el parque, cenas triviales, besos furtivos, lagrimas mutuas, todo aquello prevalecía sin distorsión en su andar, ya no había duda, tenía que encontrarla.

No tardo en encontrarse con una motocicleta negra de marca Ducati que le resultaba familiar, se acercó pues necesitaba confirmar sus sospechas, después de todo motocicletas hay miles y parecidas a esas varias suponía, aun que saber poco de esas cosas no le hacían ignorar el hecho de que la de su cachorra era única y que la verdad era poco probable que alguien tuviera la misma moto, pero efectivamente era ella al observarla de cerca con detenimiento pudo mirar un adhesivo en el tanque de gasolina de su club motorista, aquello lo confirmaba.

Se aproximó y acariciando el adhesivo sobre el lomo metálico lo percibió…

¿Demasiado frío ni siquiera la encendió, pero que habrá pasado…?

Al mirarla tan cerca de la motocicleta, un hombre se le acerco, era el guardia de seguridad de un edificio cercano.

-Disculpe señorita puedo ayudarla…?

-Si por favor se lo agradecería mucho caballero, vera estoy buscando a la dueña de esta motocicleta, ¿tal vez usted la haya visto...? ¿Dígame por favor que la vio cierto...?

-Por supuesto como olvidar esos asombrosos ojos, eso y el pago que me dio por cuidar su moto.

-En serio...? Que suerte tengo, se dijo a sí misma.

-Al parecer estaba teniendo un mal día, pobre chica y para empeorar sus males esta belleza se puso rebelde y no quiso arrancar, dijo no estar de ánimo como para buscar el problema y siendo tan tarde la grúa le costaría un ojo de la cara, así que me ofrecí a cuidarla, yo trabajo al frente y hoy curiosamente me toca cubrir el puesto de enfrente así que la tendré a la vista toda la noche, de hecho, quede en parquearla más cerca y pues a eso venia cuando la encontré a usted señorita, vaya chica, a pesar de que ofrecí de favor ayudarla ya que estaba muy preocupado por su semblante pero ella muy gentilmente me dijo que si hacia eso podría meterme en un problema por gusto, que al menos recibiera el dinero por las molestias, si no lo hacia la ofendería y sinceramente no quería hacerlo ya de por si se veía muy afligida como para contribuir a su estado así que lo acepte, me dio las gracias, muy amablemente por cierto.. ah y dijo que odiaba tomar el tren a esta hora, imagino que hacia allá iba.

-Muchas gracias me ha salvado la vida... Dando la vuelta la castaña recobro el camino y se dirigió tan rápido como sus piernas la pudiesen llevar.

En el camino a unas cuadras del lugar, paso frente a un carrito de comida ambulante, Shizuru no acostumbraba a frecuentar esos lugares, pero Dios que bien olía, era un gusto pasar por allí.

-Si todo sale bien traeré a Natsuki a comer allí, digo ella merece que la invité de vez en cuando no...

Shizuru por dios pensando en comer ahora, deja eso y aprieta el pasó, debes alcanzarla, sino probablemente nunca más la volverás a ver, apresúrate...

Nuevamente en aquel lugar de deliciosos aromas, Natsuki terminaba lo que al parecer fuera su última cena, pagó, dio gracias como siempre y siguió la marcha fúnebre hacia la estación del tren...

Dios como odiaba tener que tomar el tren a esas horas, todo le recordaba a ella, a aquel primer encuentro algo funesto entre las dos, Maldita sea cada banca, cada luz roja inclusive la gente parecían recordarle cada momento, porque todo esto le tuvo que pasar a ella, justo a ella que se encontraba bien viviendo mediocremente una vida prestada, porque tuvo que entrar a su vida y voltearla de cabeza, porque tenía que hacerle feliz, ¿Shizuru porque...?

Pero ambas estaban donde debían estar, solo minutos creaban la distancia entre ellas, que sin darse cuenta estaban tan cerca.

La descarada subía las escaleras mientras que la cachorra las bajaba, tan cerca y tan lejos, entre tanta gente no podían hallarse, sus ojos furtivos se buscaban de un lado a otro sin encontrarse, sería esto obra del destino en verdad deberían alejarse.

La castaña ya angustiada, no sabía dónde más buscarla, lo hizo en los andenes, en los baños, en el área de comidas, todo, ya había agotado todo, sabía que debía estar allí, su tren llegaría dentro de 20 minutos

-Está por aquí, tiene que estarlo, si se está escondiendo de mí, le va a pesar, no jugare más este juego, la encontrare, a cómo de lugar y ya se cómo lo haré...

Así se dirigió a la cabina de comunicaciones, hay cámaras por todos lados, si Natsuki está aquí la encontrare...

Al llegar al sitio se dirigió al encargado, brevemente le explicó la situación y el hombre accedió a ayudarla.

-Espere un momento, Señorita en este momento mi compañera está dando un avisó por el intercomunicador, esperemos a que terminé para pedirle de favor que llame a su amiga le parece, espere aquí por favor...

Shizuru se sentía como un gato encerrado en una habitación repleta de mecedoras, tan inquieta en ese pequeño lugar lleno de televisores, temiendo no poderla hallar hasta que diviso una imagen muy conocida, vivida anteriormente, una Natsuki encogida de brazos esperando el tren en el andén.

Allí está... yo tengo que... Y sin pensarlo mucho se acercó a la locutora, que por cierto daba las muy aburridas indicaciones de seguridad y modo de abordaje correcto.

-Natsuki...! dijo la castaña en voz alta de manera que pudiera captarse a través del micrófono... no podía esperar que terminara de hablar, todo segundo era crucial.

-Natsuki.! nuevamente un poco más fuerte, de manera que ahora si molestase a aquella chica que solo hacia su trabajo, haciéndole frenar en seco sus especificaciones, mientras que en el monitor una Natsuki más que perturbada se dejaba llevar por la incertidumbre...

-Dios será que, al fin paso, Shizuru me ha vuelto loca, la escucho por todos lados, será delirio de persecución, solo eso me faltaría, ya su recuerdo no me deja en paz, ahora la tengo que escuchar todo el tiempo, soñare con ella, me atormentará por las noches, porque me castigas de esta manera Dios, prometo ir más seguido al templo, a la iglesia, a la sinagoga a donde sea, pero líbrame de este tormento que ya no me parece tan dulce...

El tipo a su lado la veía entretenido, ¿qué le pasa nunca ha visto a un esquizofrénico hablando solo...?

-Natsuki... nuevamente la voz de la descarada clamaba su nombre mientras que la empleada le sermoneaba tras el transistor...

Mientras que en el andén aquel tipo aun entretenido reía sin culpa alguna

-No se burle de una loca, no le da miedo... Por demás enfadada ya Natsuki le gritaba al hombre.

-La verdad no, Natsuki San usted no despierta miedo en nadie… Le dijo aun entretenido.

¿Cómo diablos supo mi nombre...?

-Fue entretenida su reacción al escuchar el altoparlante, por eso supuse que ese es su nombre, así que tranquilícese, Usted no está loca en realidad la están llamando y todos en la estación lo escuchamos… debería alegrarse, la voz del otro lado se escucha preocupada, debería ir a su encuentro...

-Alegrarme...? pero como... yooo… encuentro...?

-Natsuki...?

Que otra vez...

-Señorita, por favor déjeme terminar mi trabajo, así más pronto podremos ayudarla.

-No puedo esperar, que no entiende... en un solo movimiento la descarada logro adueñarse del aparato de sonido y mientras miraba el monitor para ubicar a su cachorra.

-Natsuki Kuga... escúchame por favor, tú no te puedes ir, yo... yo he sido una idiota y en serio necesito que me perdones, por favor no te vayas, ven, por favor a las oficinas, déjame disculparme como corresponde, por favor...

-Shizuru en verdad, eres tú,

-Natsuki... no te quedes allí, en serio lo siento, ven por favor y apúrate...

Apurarme a poco crees que te va a ser fácil... se trataba de convencer mientras que intentaba no correr hacia donde su descarada castaña.

-He dicho que te muevas, Kuga... si en dos minutos no estás aquí te ira mal, si te logro encontrar, me oíste... al parecer la castaña aun la observaba con cuidado y por lo visto no lograban sacarla del cuarto de vigilancia.

-Si Shizuru como digas...! Asintió con la cabeza y apretó el paso hasta casi correr al sitio.

UFF..! Un enorme quejido de parte de la cachorra al exclamar…

-Cualquiera pensaría que me trataría mejor después de todo ahora entiendo lo de genio y figura…

-Por favor no te quejes, es la fuerza de la costumbre, se oyó la respuesta por el altavoz...

¿Pero esta mujer como lo hace...? Mirando hacia arriba en busca de alguna cámara.

-Señorita deme ese micrófono y salga por favor de esta oficina, queda vetada permanentemente...

-Discúlpeme, pero es que estaba tan desesperada, lo lamento mucho, ha sido usted tan amable lamento haberle causado problemas, le agradezco por todo, me retiro, girando mientras rondaba la perilla de la puerta para salir… encontrándose a una jadeante Natsuki afuera sosteniendo sus rodillas tomando aire esperándole.

-Oh por Dios..! Nunca había corrido tan rápido en mi vida, dijo a la castaña recobrando de a poco el aliento con una sonrisa en los labios.

-Dime, como escuchaste lo que dije en el pasillo.? ¿Acoso hay micrófonos escondidos en toda la estación...?

-Te conozco tan bien Natsuki que adivinar en que estarías pensando no era opción, se me hizo aún más sencillo mientras leía tus labios.

-Así que... Estas muy confiada ya que crees conocerme...? Con sonrisa ladina esperaba una respuesta que le complaciera, ya de por si ver esas hogueras de cerca era el mayor premio de la noche.

-Pues de eso presumo… Dijo con seguridad una descarada que reía mientras se acerca tímidamente a su cachorra para tomarla por el cuello de la camisa…

-Sabes que lo hago, ¿no es así...?

-Pues siendo así, ¿dime en que estoy pensando...? Diciendo eso mientras aún se negaba a tocarla a pesar de tenerla encima, de sentir su aroma y su mirada inquisitoria sobre sí.

-Mnn… Bueno estás pensando en que serias una estúpida si no te vas de aquí conmigo...?

-En serio...? Estas tan perdida y lo sabes... Shizuru no me moveré ni un centímetro hasta que lo digas...

Una descarada intentando parecer enfadada la soltó precipitosamente, sabía que debía ponerse en posición vulnerable ante su cachorra y la idea le disgustaba, pero no tenía opción, ella lo vale.

-Esto solo pasara una vez en la vida así que disfrútalo ok… Tomando sus manos tiernamente.

-Soy una estúpida, lo sé, debí haberme quedado contigo desde el principio, siempre tuviste razón en todo, he sido muy terca al insistir en alejarte y por más que lo niegue algo insiste en traerte hacia mí… solo quiero pedirte un favor a pesar de esto tan horrible que te he hecho pasar esta noche, necesito que aun quieras honrar tu promesa, aquella que hicimos bajo aquel árbol, yo por mi parte haré lo mismo, te mantendré lo más cerca de mí, solo si es posible si tu aun lo quieres porque tu presencia me hace bien y yo...

-Detente Shizuru...! Dijo Natsuki posando su dedo índice en los rosa labios de la descarada y con una sonrisa de triunfo de oreja a oreja...

-Creo que aún ninguna de las dos está lista para eso, sabiendo que si la castaña continuaba así probablemente diría algo de lo que talvez se arrepentiría más tarde...

-Sabemos que tienes razón en todo lo que has dicho, pero en realidad no has leído mi mente, yo en lo único que estoy pensando y que no he dejado de hacer desde que te vi esta noche es cuánto tiempo más podre contenerme contigo, perdóname si termino siendo vulgar contigo, pero es que ese vestido que traes puesto me provoca muchas cosas y créeme que se me dificulta aún más contener estas inmensas ganas de besarte justo en este momento, claro... solo si es posible y si tu aun lo quieres...?

Haciéndose del cuello de la cachorra la descarada se colgó como si su vida dependiera de ello…

-Contigo Natsuki... contigo siento que todo es posible... y siendo ese el caso, creo que ambas estábamos pensábamos lo mismo...

La castaña rodeo el cuello níveo de su amada Natsuki prodigándose un tierno agarre, con la estrechez de sus cuerpos, sus labios se encontraron en un beso que fue tan ansiado desde hacía ya algún tiempo...

Una mano por demás traviesa emigro cautelosa hacia el sur asegurándose de ser discreta.

Un pequeño gritillo acompañado de un salto de parte de una castaña por demás sorprendida...

-Na… Natsuki...!

La inquieta mano de esta última le había tomado por sorpresa y vaya sorpresa, le tomaba el trasero tan sínicamente, palpando y estrujando con gran fuerza que poco falto terminar propinarle una nalgada allí mismo a vista y paciencia de todos los transeúntes y no es que la idea resultara mal al contrario aquella sola imagen la hacía acalorarse, pero lo cierto es que aquel tipo de caricia estaba fuera de lugar...

Víctima del instinto la castaña resolvió la situación, con una cachetada en la pálida mejilla producto fugaz del instinto básico de protección provocando un rojo recordatorio de su pudor en su pobre cachorrita.

-Como se te ocurre...! ¿En qué estás pensando…? Mientras la Kuga se sobaba la mejilla suavemente.

-Demonios Shizuru…! Como se te ocurre a ti hacer eso, ¡vaya golpe me has dado…! Reía por no llorar...

- Yo, yo... no lo sé, y lo siento... pero como se te ocurre a ti hacer eso justo aquí, ¡estás loca...! sabes bien que existe un lugar y tiempo para todo Natsuki... yo te prometo que nunca más te volver a golpearte... Suplicante los escarlatas veían a la víctima de tales impulsos, mientras trataba de aminorar su culpa acariciando su mejilla.

-Vaya entonces si es en serio... tomando sus manos, ya que tal dolor no era nada comparado al que siéntese el corazón con su ausencia y rechazo….

Los carmines aun miraban los esmeraldas que su brillo tan intenso mostraba...

-Entonces ahora esto es en serio...? Todo va a estar bien Shizuru, ¿Verdad...? mientras tomaba su rostro en manos… De ahora en adelante nada te alejara de mi... Por más que me golpees no lograras alejarme.

Sonrió la castaña como cuando te vez perdida, pero quien ganaba en esa dulce entrega era ella y mirándole así, tan abierta y frágil se sentía tan protegida, tan feliz que por esta vez las palabras no se ausentaban, pero debía mantener su status o de lo contrario su cachorra la podría en apuros si le daba ventaja.

-Así es, todo seguirá bien aún a pesar de que salgas con chicos, seguiré contigo... Alzándose de hombros simulando conformidad mezclada con decepción…

-Ja ja que graciosa... dándole un casto beso la llevo del brazo hasta las afueras de la estación.

-Vas a tener que explicarme eso luego porque todavía no lo entiendo.

-Créeme Shizuru es mejor así, hay cosas que son mejor no saber

-Ah no, me explicas, no ha de ser que te me vuelvas a meter al closet...

-Ah..! mira quien habla...

-Eh... ejem… creí ver tu motocicleta afuera acaso se averió de nuevo moto...? La castaña desviaba rápidamente la atención no le convenía recordar tan infame compañía la que gozo esa noche.

- Si, hoy definitivamente había sido el peor día de toda mi existencia, hasta ahora... tú podrías ser el almíbar de esta noche tan amarga.

- Natsuki porque tienes que hablar así, porque tienes que ser tan dulce y cursi todo el tiempo conmigo.

-No sé, supongo que está en mí, ser así contigo, es lo que despiertas en mí, además de otras cosas al verte así, justo así con este vestido, despiertas tantas otras cosas que por temor a otra bofetada mejor las guardo para mí… Una sonrisa un tanto ladina se apodero de su castaña descarada.

-Por eso no te preocupes, debemos ponernos al corriente en muchas cosas, aquellos esmeraldas doblaron su tamaño ante tal aseveración.

-Dije que quería compensarte y me muero por hacerlo, una mano igual de traviesa que la anterior emulaba la acción en la estación, pero esta vez fue una chica de cabellos cobaltos la que brinco de tan inesperado gesto.

-Shi...Shizuru..! que haces...?

-Esta noche me sorprendiste, hiciste cosas que jamás pensé que harías, ahora déjame ser yo quien te sorprenda...

-Shizuru..! Exclamo aún más pálida una Natsuki que cuyos pensamientos ya la atormentaban

-A unas cuantas cuadras deje mi auto... tú crees que, si no llegamos a dormir, ¿Mamá Saeko nos regañe mañana...?

-Es obvio que me ira de feria pero que quieres decir con que nos.?

-Bueno si no llegas a dormir es por mi culpa así que debo ir a disculparme personalmente con ella, asumiendo que quieras quedarte esta noche conmigo claro, además le prometí visitarla seguido y tras meses de abandono ya viene siendo hora…

-Sabes sus regaños no me importarían tan solo si prometes quedarte aun después del alba y más allá de ella, el día siguiente y el después de ese… Shizuru esta vez te quedaras…?

Lanzando una interrogante que ya no había duda al contestar…

-Está bien Natsuki Kuga, lo lograste… Con cara de resignación le dijo a su cachorra que la miraba con ojos confusos…

-Que...? ¿A qué te refieres con que lo logre...? ¿Que hice ahora...?

- ¡Lo Lograste, Me rindo…! Me quedare y hare que valga la pena…

Una pequeña sonrisa broto de los labios de la Kuga, sentía una pequeña victoria, pero no se permitiría confiar aun en que lograría admirar esos borgoña al amanecer…

Subieron al coche y partieron con destino secreto, un sitio del cual la descarada guardaba con recelo, memorias de vidas pasadas, teñido de tristeza al que ahora pensaba redescubrir y purificar de demonios antiguos con los más dulces besos y bellos gestos que su ahora cachorra le pudiera prodicar.