Besos, abrazos y caricias furtivas cada una de ellas llenas de devoción dieron un mejor ritmo al transcurrir del día, viéndose fatigadas yacieron ambas abrazadas sobre aquella vieja cama...
Solo el descanso, fue solicitado por ambos cuerpos cansados, exhaustos de querer, el hambre y la sed no eran excusas, ya que ambas necesidades se vieron colmadas la una de la otra, y así, un naranja atardecer rompía en el horizonte llenando de melancólicas nubes violeta que hacían contraste con el paisaje que se mostraba a través del cristal turmalina de aquella empolvada ventana...
Una castaña azorada, restregaba sus parpados, parecía despertar del sueño más hermoso y reparador jamás vivido y como si cállese de golpe de la más delicada nube se dio cruelmente contra la realidad, en medio de aquel silencio sus pensamientos le volvieron a acosar...
Con sus manos, se enderezo para permanecer sentada en la cama, aun al lado, su amante, compañera y ángel... como si los dioses fueran tan bondadosos de regalarle tal deidad... se veía hermosa, justo como una estatua del más fino marfil, tan perfecta que creía desaparecería en cualquier momento...
- Natsuki estas dormida...? pregunto dejo la castaña, ya que si esto era cierto se permitiría contemplarla un poco más... solo el silencio respondió, eso y un profundo respiro que parecía emanar desde las profundidades de Natsuki... era su alma que al fin estaba tranquila, puesto que sentía que su corazón volvía a latir con parsimoniosa medida...
- Se ve tan placida y pura al descansar... si, pura aun, porqué muy a pesar de todo lo que la he amado esta noche, ella sigue siendo pura e inocente ante mis ojos.
¿Porque...? se dijo incomoda la castaña... porque la duda me asalta al verla de esta manera...? He atravesado muchas noches luchando contra este sentimiento para llegar aquí, he congelado mis miedos y muchas de mis lágrimas se encuentran ya marchitas, ¿porque...? si tan solo necesito que me ame... con ese último pensamiento se acercó al pálido lóbulo de Natsuki y le susurro:
-Ámame, hazlo siempre, por favor... justo después pudo ver una sonrisa dibujarse en los labios de la aun dormitante doncella, dicho gesto le robo una sonrisa de la misma forma...
-Estarás soñando...? Debe ser gratificante... y lo es para mí, ya que puedo verte sonreír así...
Reincorporándose, volvió a su cavilar mientras veía al sol resistir a ocultarse...
- Como puedo ser tan egoísta al pedirle eso, yo, justamente yo, que mi cuerpo... (Un suspiro que más se sentía como lamento le sobrevino,) (ashhh) lo odio... odio este cuerpo que ya no puede amar más... sé que fui yo quien lo quiso así, preferí este camino, este que siento ya no puedo transitar más, no importa que tanto camine, nunca podre llegar al final...
Natsuki a drenado todas esas memorias, con sus preciosos sentimientos, que persistentes han florecido en mí, pero a pesar de eso, no puedo volver atrás, a aquellos días en el que mi corazón se sentía libre, (pauso dolorosa) libre para amar...? Se interrogo y contesto negando con su cabeza, NO.… ya no puedo regresar... no importa que tanto lo intente, estas horribles cicatrices que llevo en mi interior, jamás las podre borrar y que se no podre ocultar más...
Pero... mientras tanto, ¿qué debo hacer...? Se preguntó mientras miraba los bellos colores en la ventana...
Ohhhh...! ¡Las nubes... que hermosas son...! se notan rasgadas como pequeños pedazos de ese cielo que ahora siento culpable porque al mismo tiempo en que ella me abraza yo me abrazo fuerte a ese remordimiento que me es interminable, será correcto permanecer así...?
Los recuerdos... son unos asesinos despiadados, que destrozan cada ápice de felicidad que hoza infiltrarse en mi vida, ¿porqué...?
Porqué si me amabas tanto ahora vienes a torturarme de esta forma... ya no podemos ser felices, aquello ya no está, el calor que sentí también en ti se ha desvaneció hasta hacer sentir mis manos nuevamente vacías.
Todo aquello que tuvimos lo deseche para poder estar aquí y resulta que tu sombra y tus sueños los sigo persiguiendo sin darme cuenta... sé que algún día podre alcanzar la dicha, lo sé, pero debo dejarte ir, porque solo así lograre ser fuerte y lograr vivir de manera normal como cualquier persona, pero es tan fácil decirlo supongo que podría seguir igual, huyendo del problema, ignorándolo es la mejor forma de evitar el dolor de tu ausencia seguiré caminando hacia adelante, quizás solo para perderme más..
Aunque no pueda ver el final, creo que está bien... viajare lejos, tanto como pueda, pero está bien si no se la respuesta a todo esto, solo sé que este destino se aferra a mí de forma tal que no lo puedo abandonar...
Por momentos llegue a pensar que lo lograría, lo haría contigo, pensé que lo haría, pero me la recuerdas tanto, que por momentos la sentía en ti, pensé que quizás manteniendo esa ilusión ella eventualmente se iría, pero aprendí a amarte, mi interior lo grita y sé muy bien que ya lo sabes, y eso me produce malestar, porqué ahora tu corres peligro, ya que este amor es tan grande como el otro, amar así no puede ser bueno, tanto que siento que va a acabar conmigo, me siento halada de brazos hacia dos direcciones diferentes y cuyos caminos no se discernir .
A estas alturas es absurdo preguntar, como se puede amar a dos personas, así, de esta forma y al mismo tiempo, sinceramente no puedo responder a eso, pero al ver tu rostro, la recuerdo, tus gestos y su forma de ser, como puede alguien parecerse al punto de ser casi exactas, eso me desconcierta, tanto que temo seas tú quien desaparezca ahora Natsuki...
Me da miedo, miedo que tú y yo tengamos el mismo final, que empieces a cambiar como lo hizo ella y que puedas dejarme así sin más, yo no lo soportaría, una sola vez me basta para vivir con toda esta culpa, no me atrevo ni pensar siquiera que tú... que tú... (Dudo decir aquello que sonaba más a una negra maldición) si tú me dejas, yo no lo soportaría, creo que te seguiría a donde quiera que vayas...
Muy húmedas lagrimas empezaban a recorrer sus mejillas cayendo sobre sus puños que cerrados se encontraban entre las sabanas.
Temo que mi culpa sea tan grande que no me permita ser feliz contigo, ni con nadie más...
No soy capaz Natsuki, no lo puedo superar... dime cobarde o hipócrita si quieres... pero esto es algo que nunca podre olvidar, y tu... tu no mereces esto, vivir así, atada a este amor que no da, ni devuelve nada, tu mereces a alguien más... alguien que sea mucho más, alguien que tristemente no soy yo.
Que puedo ofrecerte más que pedazos de un corazón roto hecho tirones, no sería justo pedirte que lo repares, yo no debo amarte, no puedo, más que por ti, por mí, porque yo... yo.
Sus dedos tocaron sus labios en seña de silencio, al caer en cuenta que todas esas palabras dolientes dejaron de estar en sus pensamientos y brotaron de su boca como un lamento en el viento...
Inmediatamente miro a su amada que aun yacía dormida, respiro tranquila... aquella terrible confesión seguiría oculta por más tiempo... y eso solo por la única razón que su corazón no permitía descartar...
La amaba y disfrutaba de su compañía, porque todo parecía empequeñecer a su lado, no había problemas ni preocupaciones y estando allí con ella en esa cama, su vida dolosa parecía esfumarse con cada respiro.
-Eres mi paz, Natsuki, diciendo esto mientras recorría el nacarado rostro con su dedo... y la que aparente dormía abrió su boca y replico:
-Y tú eres mi guerra... Sus esmeraldas refulgían al cruzarse con los carmines...
Shizuru se sorprendió pues no pensó que ese inocente roce despertaría a su durmiente amor...
Su guerra... justamente eso es lo que soy, se dijo para sí... y como si la Kuga la leyera cual libro abierto refuto...
- Si eres mi guerra, lucho todos los días por no dejar que mi felicidad se escape.
- No sé si debas llamarle así a lo nuestro Natsuki...?
-Porque dices eso... la cobaltina cabellera se sacudió por dichas palabras.
- La guerra nunca es buena...
-Bueno eso es cierto, no es buena, en ella siempre hay víctimas tienes razón, pero si es por una razón validará, esas víctimas prefieren morir ante de vivir en esclavitud...
Shizuru yo prefiero morir, antes que vivir sin ti... eso... eso para mí lo justifica todo, con tal de que tú puedas encontrar esa dichosa paz de la que hablas yo haría cualquier cosa por eso me llena saber que te sientes tranquila conmigo, yo solo quiero hacerte feliz y así poder serlo yo, entiendes.?
-Creo hacerlo... y te lo agradezco...
-No tienes que... yo lo hago porque me nace del alma, Shizuru yo te... Freno su lengua ya que aquella promesa aun no caducaba...
-Incluso eso... (Dijo tristemente la castaña) cohíbo tu ser y restrinjo a tu alma, al no dejarte decir lo que tu corazón quiere gritar...
- Shizuru... (Mirándola a sus ojos con esos esmeraldas lo dijo) no está guardado por que sea secreto, tú lo sabes, desde la primera vez y cada vez que lo guardo engrándese dentro y para cuando finalmente lo grite, todo será diferente seremos libres de elegir, de actuar, de vivir Shizuru, seremos libres de amar y te prometo que siempre habrá paz, para encontrarla siempre debe librarse una guerra, es una prueba que debo pasar para ser digna...
Shizuru antes de ti, mi vida era un completo desastre, no tenía metas ni aspiraciones, todo lo que hacía era vivir por compromiso, compromiso a mi madre, a mi padre, a mi tía incluso a mí misma, pero ahora es diferente, le he encontrado el gusto a la vida, y es por ti Shizuru, hoy por hoy tengo tantas metas que no me alcanzan los dedos de mis manos para numerarlas.
Shizuru yo muero por agradarle a tus padres y por comprarte una casa cerca del faro, que tenga un gran piano en la estancia y una tumbona en el jardín en la cual podamos ver el atardecer sobre el mar juntas, todos los días, además de poder corretear a un par de niños por la playa, algún día, todo, todo eso y mucho más, Shizuru, te quiero en mi vida, y ahora que lo estas no pienso dejarte ir...
La sentimental chica extendió sus brazos acunando a una castaña llorosa sobre su pecho, tomo una de sus manos y la ubico con la suya sobre su pecho y con la otra acaricio su cabello...
-Sé que tu vida no ha sido un cuento de hadas, también sé que no soy exactamente el príncipe azul que buscabas, no he venido en un corcel blanco, ni mucho menos cantando.
A lo que la castaña agrego... lo sé, haz venido en tu bestia negra y te prefiero silbando porque escuche decir que el cantar no se te da... (Rió entretenida)
Natsuki pellizco un poco su mejilla para que dejara de intentar ser graciosa en un momento que para ambas debía ser solemne para finalmente abrazarla fuertemente contra si...
Pues sí, es cierto canto pésimo, pero eso la verdad no es importante lo que sí lo es Shizuru es que yo solo espero ser quien te de ese final feliz que tanto anhela tu corazón...
Mientras que Shizuru escuchaba aquel palpitar la tristeza que la había comenzado a acecharla al despertar se empezó a disipar lentamente.
- Como puedes estar tan segura del futuro... esa era la interrogante de la castaña...
-No lo estoy... nunca podría estarlo... dijo Natsuki con una tonta sonrisa en sus labios...
- Entonces... en que te basas para afirmar semejante cosa, Natsuki tú no sabes nada de mí, ¿tu realmente no me conoces...?
-Eso es cierto, no te conozco, pero eso no me impidió enamorarme de ti, ¿o sí...? Shizuru no necesito saber más de lo que ya se hasta ahora para saber lo que piensas, he incluso ahora creo saber lo que sientes... para mi eres transparente Shizuru ...
Eres un alma noble, temperamental, pero sobretodo cariñosa, celosa hasta la medula, he irracional la mayoría de veces, la bebida no va contigo, aunque insistas en que es por culpa de un problema médico, eres talentosa dentro y fuera de la cama y que toda tu me encantas.
- Natsuki...! Dijo la castaña propinando una leve cachetada que más bien parecía de juego...
Ambas se miraron, sin poder evitar reír en complicidad
-Natsuki eres una bestia...!
-Yo... Shizuru tu eres la insaciable, pero de eso no estábamos hablando, te decía que yo podría seguir recordándote todas esas bellas cualidades que has olvidado, lo haría toda la noche pero la verdad es que no podría terminar ni en tres días seguidos, tu eres una hermosa persona y una gran mujer, toda tu, completamente, así que con esto te afirmo que lo que desconozco de ti, no tiene relevancia al menos para mí, todo a excepción de tus traumas, pero eso aún es un tema que no me compete, lo será algún día cuando decidas hacerme parte de la solución pero hasta entonces seguiré aquí, para ti porque así lo deseo..
Así que ya no te tortures más, que no te estoy proponiendo matrimonio, al menos no aun... la castaña miro aterrada a su novia.
-Confórmate con ser la afortunada novia de la asombrosa Natsuki Kuga, (lanzando una mirada confiada agrego…) al menos yo así lo considero desde que te di ese corazón… (haciendo referencia al que yacía colgado del cuello de la castaña)
-No me mires así... falta mucho para que seas la señora de Kuga...(le sonrió) o será que me tocara a mi ser la Señora de Fujino... bueno de cualquier modo desde que estoy contigo estoy en bancarrota perpetua, no logro salir de deudas, mi cuenta de ahorros se ha petrificado y todo esto desde que te encariñaste de mi billetera, así que hasta que no pueda ponerme al día con los pagos de las tarjetas de crédito, tienes prohibido pensar en eso, ya después quizás, solo quizás, pueda pensar en comprar un anillo de compromiso, y no darte una turca en vez de eso pero todo depende de cómo te portes conmigo, así que sería mejor seguir soñando o mejor de plano me aceptas un anillo de dulce, que dices..?
Antes de que la descarada pudiera decir cualquier alegato, Natsuki se anticipó para decir...
- Ah y ya que hablando de soñar que te parece si volvemos a dormir, presiento que esta noche no se dormirá en esta cama, besándola en la frente, la estrecho firmemente para cerrar sus ojos con los de ella y lograr disipar esos pensamientos a través del dichoso sueño.
Los minutos transcurrieron y la castaña sucumbió ante el cálido abrazo de su amada, más en cambio algo en Natsuki la mantenía aun despierta.
Curiosidad…. Era el nombre de aquello que la aquejaba, desde el momento en que atravesó por esa puerta sentía la necesidad de saberlo todo, ¿que había sido del pasado de Shizuru?, estará en algún lugar profundamente guardado con gran recelo, manteniéndolo casi sagrado, ante todo, pero muy a pesar de su presencia seguía siendo un tabú para ella…
Este sitio… ha de guardarle preciosos recuerdos, nunca dejará de hacerlo, pero ahora será más complicado para ella supongo… (se dijo mientras la veía por última vez antes de levantarse de la cama)
Cuidadosamente coloco a su castaña en posición sobre la cama y decidió ir a transitar por el lugar con el mero pretexto de necesitar el baño, recorrió la pequeña sala, la cocina hasta el cuarto de baño, lo cual le era extraño, el no haber podido encontrar ningún recuerdo de aquella mujer… cada vez se hacía más fuerte la idea de que para aquella mujer Shizuru era solo su entretenimiento… ni un solo recuerdo, alguna fotografía u objeto que indicara la existencia de alguien más en ese apartamento.
Era extraño, pero no del todo, si lo piensas bien, yo haría lo mismo, si una mujer a la que quise mucho me dejara probablemente yo desecharía todo posible recuerdo de ella, suena tonto, lo sé porque lo material no te ata a nadie, lo que las ata, va más allá y Shizuru se reúsa a soltarlo…
Continúo cavilando por un rato más hasta llegar nuevamente a la habitación, mientras se dirigía a la cama, Natsuki tropezó con la alfombra, esta estaba torpemente dispuesta sobre el piso, parecía haber sido removida y colocada apresuradamente.
Natsuki se acuclillo para colocarla bien antes de que causara algún accidente y justo cuando estaba por terminar, miro hacia la cama y al encontrarse abajo, noto algo debajo... se aproximó y pudo notar una caja de madera y de buen tamaño.
"La curiosidad mato al gato" esa voz interna activaba todas las alarmas… sé que no debo, pero si no lo hago, ella nunca me lo dirá… y si no lo hace, me temo que nunca podremos avanzar, necesito saber, ella debe terminar con esto de una vez, superarlo y avanzar, ya no tiene por qué vivir en el pasado ahora tiene un futuro…
Así se dispuso a sacar suavemente la caja debajo de la cama, asegurándose de no hacer ruido, tomo la caja y salió de la habitación se sentó en el sofá frente al hermoso piano y la abrió…
Aquello era como abrir una puerta al pasado, inclusive se podía oler el perfume de aquella mujer que aun persistía en la caja, era como una brisa salada con tonos cítricos, agradable al olfato…
Al percibir ese aroma Natsuki no pudo evitarse preguntar….
-Porque…? porque ese aroma le resultaba tan agradable… Aquella debía ser una horrible persona al dejar así a Shizuru de esa forma tan cruel, pero en fin, Natsuki no quiso hacer juicios presurosos con viseras en mano sino más bien buscaba algún indicio de donde se pudo haber perdido su castaña, en qué lugar se había congelado una parte de su corazón que gracias a Dios empezaba a deshelar…
Coloco la tapa a un lado con lo primero que se encontraron esos esmeraldas era con un hermoso violín, aparentaba ser muy fino, y estaba muy cuidado, lo tomo en sus manos y lo examino con detenimiento…
-Vaya si es un Amati, este violín es una belleza… habría estado aprendiendo a tocarlo cuando estaba con ella o será acaso que es de ella… lo tomo delicadamente y con sumo cuidado lo puso sobre el sofá tan solo para seguir su búsqueda, lo que hayo en el fondo la perturbo sobre manera…
Fotografías, decenas de ellas, en diversas poses y lugares, el tópico de ellas era aquella sonrisa que blandía solo en el rostro de Shizuru ya que el rostro de aquella chica se encontraba excluido, y sin duda la culpable de aquello era la castaña… se había empeñado tanto a borrar su rostro que llego al punto de casi romperlas, pero solo sobre su rostro…
-Que se supone que debo pensar… se dijo Natsuki algo intrigada, supongo que es el destino que se empeña en mantenerme ignorante, quizás no deba conocerla, pero todo lo que necesito está aquí… se dijo mientras miraba una de las fotografías en las que su adorada castaña yacía sobre la espalda de aquella desconocida, están en su playa, lo sé porque logro ver aquel faro en ella, Shizuru se sostenía fuertemente por el cuello y esta aparentaba una sonrisa, no hace falta verle el rostro, es fácil adivinar una sonrisa, quien no lo estaría con Shizuru a su lado,(decía con ilusión la Kuga)
Es raro, sé que no puedo ver su rostro pero lo que alcanzo a ver me causa más curiosidad aun, su cabello es negro, se parece un poco al mío y su piel es tan pálida como la mía, esta chica es un poco más corpulenta pero es casi verme al espejo solo que con más músculos, como sería su cara… (se preguntaba la Kuga) ciertamente esta chica y yo no somos muy distintas, lo puedo decir porque al fin lo descubrí… esta mujer la amaba, no sé decir si igual que yo, porque más lo he de dudar pero lo que si se decir es que era feliz con ella y ella también lo era, al fin lo sé y eso me reconforta porque lo único que quiere decir es que Shizuru estaba destinada a mí, el destino fue cruel y un tanto retorcido al querer llegar hasta acá pero es al único que no se le puede juzgar.
Volteo la mirada topándose nuevamente con el violín, lo tomo por el mango con la mano izquierda y con la derecha tomo el arco, intuitivamente coloco el borde sobre su hombro, justo bajo su mentón, con sus dedos toco un par de cuerdas solo para notar que aún se encontraba perfectamente afinado, aquello fue involuntario y totalmente inevitable, esa sensación que corría en sus venas al tocar un violín aun queriendo negarlo.
-Eres una belleza porque te han dejado olvidado… De pronto al tenerlo así recordó su infancia, en la que vivió subyugada bajo ese hermoso arte y recordó sus primeras clases en las que su querida prima intentaba enseñarle a tocar aquel el que era su instrumento…
FLASHBACK…
-Ven Nat, no seas rezongona, vamos nada te cuesta… (una dulce niña, de cabellos castaños miraba a la otra con suma inocencia esperanzada)
-Ni se te ocurra Tat yo esa cosa no pienso tocarla…
- Nada te cuesta intentarlo, hazlo, así las dos tocaríamos el mismo instrumento, avanzaríamos al mismo tiempo y no se te harían las clases tan aburridas…
-AY... Tat parece que no me conoces, las clases me parecerían aburridas con cualquier instrumento…
-Tonta…! eres una haragana… así pretendes ser policía… debes tener disciplina cosa que no conoces y la música te la puede dar…
-Pues paso, iré a ver si la compro en la esquina…
-No seas molesta Natsuki...! (Dijo la inocente niña que más bien empezaba a perder la paciencia) tú no te vas, te sientas y al menos escucharas…
Lo que la pequeña Natsuki obedeció, no lo admitía, pero todo aquello le gustaba tanto o más que a su propia prima y era por eso que algo en ella siempre la hacía cambiar de opinión…
Le hubiese gustado ser artista, música concertista, pero por alguna razón habían equivocado de padres, porque al igual que ella su prima pensaba de semejante manera.
Aquella niña castaña tomo su violín, uno viejo y descastado, no como ese que tenía en sus manos y comenzó a tocar de manera magistral aquella melodía que le había regalado ella a su castaña…
-Ahhhh que hubiera dado Tat por tocar una belleza como esta…
Algo que nadie sabía inclusive su prima desconocía era que ella poseía esa grandiosa habilidad que muy pocos músicos pueden desarrollar y que se le conoce como Oído Absoluto, el famoso "toco de oído" A Natsuki le basto escuchar aquella melodía para memorizarla por el resto de su vida y atesorarla como algo solo de ellas y que ahora compartía con la castaña.
Natsuki recordó a Tat interpretándola y sintió la necesidad de volverla a escuchar brotando de aquellas cuerdas…
-Como te extraño Tat… Una lagrima rebelde rodo por su mejilla, está el seco porque recordó la promesa que un día le hizo, un día en el que sus vidas se estrecharon aún más.
-Lo sé… prometí no derramar ni una sola lagrima más por ti y que en vez de eso le regalara una sonrisa al espejo, porque estarías siempre conmigo aunque no te viera allí estarías, porque somos carne y sangre, familia hasta el fin pero no sabes que difícil se me hace a veces, más cuando en estos momentos en los que te necesito para hablar, me haces tanta falta, pero supongo que tienes razón debo recordarte con amor por eso es que te daré gusto, tarde pero lo hare porque sé que desde allá arriba me estas observando…
Y así fue que empezó a tocar con aquel agudo sonido la canción que para ella era la más dulce expresión de afecto…
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Y así con las notas fluyendo tan naturalmente, también fluían los recuerdo, cada excursión familiar, las idas al colegio juntas y las regañizas de la tía, todo con el eco de su risa, la risa de Tat era reconfortante, aunque fuera de mi de quien reía, me hacía sentir que nunca estaría sola… con tan preciosos recuerdos también recordó la hermosa letra de esa melodía, letra que le llenaba profundamente el alma.
El último beso tenía
un favor
amargo y triste
mañana a esta hora
donde estarás
en quien pensaras
Tu siempre vas a ser mi amor
aunque me enamore de otra persona
recordare amar
como tú me enseñaste,
tu siempre serás lo único, aunque ahora
seas una triste canción de amor, lo serás
hasta cantar otra canción
El tiempo que está detenido
quiere moverse
hay muchas cosas que no quiero olvidar
mañana a esta hora, yo estaré llorando
y estaré pensando en ti
y tu mientras, en donde estarás?
Tu siempre estarás dentro de mi corazón y
siempre tendrás un lugar, solo
espero tener uno en el tuyo,
hoy y por siempre, porque
aunque eres el único ahora
todavía es una triste canción de amor
Con los últimos acordes y como si aquello hubiera liberado un malestar que yacía oculto, inconscientemente exclamo:
-En que pensabas cuando me tocabas esta canción, ¿habría sido en lo mismo en que pensaba yo cuando te miraba…? ¿Acaso era amor…? Hubiera sido menos complicado si no hubiésemos sido familia, ¿verdad...? Se dijo mientras observaba el oscuro cielo a través de la ventana.
De pronto de entre el silencio que reino por unos cuantos segundos una aterciopelada voz se dejó escuchar finalmente…
Era Shizuru, todo ese tiempo había permanecido a distancia, escuchando todo lo que Natsuki analizaba durante ese momento y antes de que el silencio se tornara incomodo le dijo:
-No es nada complicado amarte, Natsuki... (le dijo su castaña con ternura en sus carmines, había descubierto algo tan íntimo de su amada, algo que incluso la propia Natsuki ignoraba en sus adentros o al menos se negaba a afirmarlo en viva voz.
-Shizuru yo… lo siento no debí revisar tus cosas… (lo dijo visiblemente afectada)
-¿La amabas, verdad...?
-Si, creo que lo hacía y mucho...
-Y lo seguirás haciendo, cosas como estas (tocando su pecho a la altura de su corazón) jamás se olvidan.
-Yo también lo creo, pero…
-Natsuki debe creer que soy una impertinente al venir así a espiarte, discúlpame, yo deje de sentirte en la cama y no quise asustarme de nuevo pero estabas tardando tanto que preferí venir a buscarte, no fue mi intención es solo que al llegar aquí, escuche la voz de mi Natsuki, muy triste y apagada, empezaste a hablar y fue entonces que descubrí que Natsuki no es de hierro como aparenta ser, que al igual que yo ha sufrido por amor pero que aun así, continua adelante…
-Shizuru… soy yo quien peca de impertinencia, solo mírame aquí escudriñando tus cosas, estos… son tus preciosos recuerdos, yo no debería estar mirando esto sin tu consentimiento, debes pensar muy mal de mí por eso y por la relación tan impropia que mi prima y yo teníamos, haz de pensar lo peor de mi pero no puedo defenderme ante esto, haz de sentirte sucia después de haber estado conmigo siendo yo una enferma…
La castaña no tomo importancia a esas últimas palabras la verdad Natsuki ahora le importaba más que un cajón con fotos rotas o una relación impropia del pasado…
-Natsuki, tú no eres ninguna enferma, tu amas, con todo el corazón, yo jamás me sentiría sucia por ser amaba de esa forma… lo único que lamente es que tocaste esa hermosa melodía por alguien más, también aborrezco que sepas tocar tan bien el violín, tocas tan hermosamente ese violín, que me recordaste por un momento lo que tan desesperadamente buscabas en ese cajón…
Allí estaba el fantasma nuevamente inmiscuyéndose entre nosotras, pero realmente esta vez no se sentía como una brecha sino más bien como un puente, uno hacia sus sentimientos, eso pensó para sí Natsuki.
-Sabes que ese violín lo compre para ella, lo peor es que lo hice con mis propios ahorros… chistoso no..? lo compre y ya no logre que lo usara…
-Nunca… (repitió Natsuki sorprendida, no podía creerlo, se notaba en su rostro) pero como es que termino así, Shizuru este violín es costoso, como no lo vendiste si tanto te molestaba para que guardarlo.
Shizuru la miro con tristeza y le dijo:
-Aun no has entendido… Verdad...? (dijo algo decepcionada la castaña) uno no guarda lo que le estorba, uno guarda lo que quiere preservar…
Natsuki aún no comprendía del todo el significado de aquella caja…
-Ese violín significo un enorme sacrificio, hecho por amor, esas fotos son mi recordatorio de que la felicidad existe
-Pero entonces Shizuru, ¿porque borraste su rostro…? Dijeron unos esmeraldas expectantes
-Porque la felicidad, no tiene solo un rostro, al menos la mía ya no lo tiene, es más, justo ahora estoy viendo uno de ellos…
Natsuki tomo el arco y el brazo del violín en su mano derecha y con su izquierda tomo su frente, tratando de sostenerse la vergüenza, que le pesaba en el rostro, arrodillándose lentamente…
-Soy una tonta… perdóname…
Shizuru se apuró a igualar su posición frente a ella… y tomando el violín lo puso en la mesa de noche para así tomar a su amada del rostro con ambas manos…
-No… no lo eres, no digas eso, ¿yo jamás me hubiera podido enamorar de una o si…?
El corazón de Natsuki pareció dar un salto tras mirar la enorme sonrisa que su castaña le prodigaba y así un brillo renovado limpio su vergüenza.
De esa manera Shizuru alzo su barbilla para que sus miradas se encontraran en medio de un beso reconciliatorio…
Shizuru se levantó ofreciéndole a Natsuki su mano…
-Vamos a la cama, aun es madrugada, no deberías tocarlo a estas horas…
Natsuki aun la miraba sin saber cómo responder…
-Natsuki… ¿Recuerdas aquella vez que nos quedamos en el faro…?
-Sí creo hacerlo, siempre y cuando no sea para reproches…
-No tonta, recuerdas lo que hablamos cuando veníamos en la grúa…?
-Eh... si eso creo… Natsuki ya veía venir algo…
-Recuerdas la idea que tenías de mi sexy perspectiva de una mujer...?
Natsuki rio ahora ya que esta vez sí que lo tenía claro…
-Si digo que no… me ayudarías a recordar…?
Tomándola de la mano la atrajo hacia ella y la tomo fuerte de la cintura…
-Dijiste que una mujer desnuda con un chelo entre las piernas era la cosa más sexy en la que podía pensar… dicho eso mientras acomodaba su pierna entre las de Natsuki.
Natsuki ya tragaba grueso, pero Dios sí que quería escuchar en que terminaría todo aquello, así que con aquello la descarada castaña continúo…
-Pues te tengo noticias, hoy he visto lo más sexy y hermoso de todo el mundo y te puedo asegurar que no era una mujer desnuda con un chelo, era mi Natsuki desnuda tocando el violín, así que… (hizo una pausa interesante) me toca a mí darte tu perspectiva, vamos…
Esa noche no hubo ofensa alguna que ameritara una disculpa, solo existía la profunda necesidad de desnudar el alma, ambas se libraron de un eslabón más de la cadena que cargan en hombros y juntas van haciendo su carga más liviana, la culpa y los remordimientos pesan más en los vivos que en los muertos.
