CAP 16 SECRETOS...

La ventaja de la cachorra…

Esa noche no existió ninguna ofensa que ameritara una sentida disculpa, en cambio solo quedaba la profunda necesidad de desnudar el alma, por esta vez ambas fueron capaces de aligerar la carga que pesaba sobre sus hombros, mientras se dejaba arrastrar por la pasión en aquella cama, Natsuki no dejaba de pensar que la culpa y remordimientos pesan más en vivos que en muertos…

Shizuru comprenderá mi dolor…? Pensó para sí, mientras que Shizuru la tomaba de la cintura, asiéndose firmemente a ella, besándola profundamente y tal como si se tratase de un baile, entre besos tambalearon sus cuerpos hasta llegar a la orilla más cálida de la cama aun incluso Natsuki parecía desorientada, no podía alejar aquel horrible pensamiento, con cada beso, con cada caricia que esta le prodigaba, aun en tan divino instante, no dejaba de sentirse miserable tal como si la estuviera engañando, sentía un gran remordimiento por ocultarle la verdad pero era aún más grande el impulso por liberar su pena.

Como podía aspirar que Shizuru fuera completamente honesta si ella no lo había sido del todo… aquel pensamiento era un lastre en la calidez de su refugio y le hacían sentir pesada su respiración.

Con la vista perdida, casi aturdida y descoordinada para la castaña fue fácil adivinar que aquel tema no había sido cerrado así que detuvo su entrega y la miro a los ojos…

-Natsuki, algo aun te está molestando...? ¿Quieres que hablemos de ello…?

Cuanta comprensión transmitía ese mirar carmín, tanta que era imposible no sentirse a salvo, la castaña la tomo por los hombros y la obligo a sentarse sobre la cama, mientras ella se arrodillaba en frente.

-Así es Shizuru, yo… (titubeo, como siempre lo hacía cuando se trataba de su descarada) yo necesito contarte todo, debes saberlo, puesto que estoy contigo, tienes que… dijo decidida la cachorra.

-Natsuki te equivocas, te contradices a ti misma, sermoneas acerca de mi pasado… (haciendo suyas las palabras de Natsuki) no necesito saber todo de ti… lo que se hasta ahora, me basta para quererte … no tienes que contarme nada más, no lo necesito…! dijo en un tono dulce y comprensivo que desbordaba afecto…

Natsuki empezó a sacudir su cabeza y ya frustrada dijo en un tono alterado…

-Tal vez tu no lo necesites, pero yo si… miro decidida a su castaña que se veía sorprendida, Natsuki nunca le había levantado el tono antes y a pesar que muchas veces se lo ganara, pero esta vez la aterro un solo pensamiento...

"Que puede ser tan importante como para que Natsuki llegue hasta este punto"

Las pupilas carmesí se dilataron, probablemente la asuste pensó la cachorra, que ante eso recobro su compostura…

-Shizuru perdóname, tomando sus manos, las beso, yo… yo no he debido gritarte… he sido una bruta...!

La castaña sonrió con su rostro ladeado…

-Lo hare, pero solo porque lo has hecho en la cama, (y con risa descarada agrego) ya que este el único lugar en el que tienes permitido gritar, especialmente mi nombre, ¿entendido…?

Dicho comentario no tardo en sonrojar a la de cobaltinos cabellos, ciertamente su amada descarada sabia como bajar su temperatura y a la vez subirla con suma facilidad…

-Tienes razón Shizuru, gracias por tolerarme en estos momentos, pero esto es importante, debes saberlo, así que por favor deja las bromas por un momento y pongámonos serias, esto me ha atormentado mucho ya y necesito sacarlo de mi pecho.

Una real preocupación se palpaba a través del pálido rostro de la cachorra, la que buscaba palabras acertadas para empezar a narrar...

- Desde hace ya tres años, había decidido enterrarlo profundo en mi pero desde hace más o menos año y medio se me hacía insoportable, el vivir con ello, con este remordimiento que no me dejaba en paz en ningún momento, me causaba problemas en casa, faltaba seguido a la facultad, estaba en depresión, continuamente peleaba con cualquiera no importaba fuere quien fuere, mujer, hombre, dada igual, tontamente lo hacía por todo y a la vez por nada, bebía como si respirar dependiera de ello, amaneciendo en las calles siempre que podía y probablemente esa noche, nuevamente hubiera sido mi destino, pero esa noche fue diferente, esa noche te encontré a ti… y desde entonces todo a cambiado, hice mi dolor y pena a un lado, cargue por dentro con mi remordimiento solo para poder hacerme fuerte, porque vi la misma pena en tu rostro y fue allí cuando supe que… que todo pasa por una razón y definitivamente hoy termine de confirmarlo…

Shizuru observaba atenta cada gesto en su rostro, lo cristalino en sus ojos que amenazaba quebrarse por culpa de esas próximas revelaciones, se permitió escuchar más de tan preciados sentimientos ya que con ellos afloraba la vulnerabilidad de su alma y venían desde la profundidad de su amada...

-Mi vida siempre estuvo ligada a la de mi prima Tat… desde que éramos niñas, nos vimos obligadas a una convivencia muy estrecha, tanto que no era raro que existiera rivalidad entre nosotras, por lo menos de mi parte la había o al menos eso creí que era hasta hace algún tiempo.

En su cabeza tomaban nitidez cada una de sus memorias, viéndose envuelta nuevamente de cada recuerdo de forma tan vivida que sentía arder su sangre justo como en aquel entonces.

-Rivalidad...? (se preguntó en voz alta a si misma) vaya si la había, tanta que inclusive nacimos el mismo día…

- Dicen que fui yo quien nació primero, pero toda la atención, de ambas familias recaían en ella, era lógico, mi tía llevaba años intentando ser madre, así que de esa forma llegamos al mundo, compitiendo desde el nacimiento y conforme fuimos creciendo podía sentir que mi padre se alejaba poco a poco de mí y sin que yo pudiera hacer algo al respecto, veía como dolorosamente se acercaba cada vez más a ella, yo no lo entendía, hasta hace poco pero en ese entonces nunca lo juzgue es más, intente por todos los medios el agradarle y entonces vi poco a poco mis deseos convertidos en realidad a través de ella, ya que no importaba que tanto me esforzara yo no lograba mis metas en cambio ella, ella me las arrebataba con tanta facilidad, algo dentro de mi cambio y lentamente me fui perdiendo, viviendo con rencor durante tanto tiempo hasta llegar a sentir incluso que la odiaba.

- Ya en la pubertad caí en cuenta que, mi vida le funcionaba, tocaba música como un ángel, tal como yo siempre quise pero que por su culpa me negué a mí misma por celos, incluso … (mirando a la castaña la miro para regalarle una sonrisa tímida, producto quizás de la pena que le producía...) Sabes que quería ser cuando yo creciera…? Pregunto infantilmente…

-No tengo idea, ¿pero sé que Natsuki me lo dirá verdad…? Su castaña la miraba devotamente…

-Yo quería ser Bombero o policía… (rio irónicamente) o algo por el estilo, lo puedes creer…

-No resulta tan descabellado como crees... dijo la castaña y agrego… Siempre he podido sentir en Natsuki la necesidad de protegerme… Eso se debe a que probablemente tengas vocación y no solamente porque soy una chica linda… Cierto…?

Natsuki sonrió y continuo….

-Sí, talvez tengas razón, pero en vez de eso termine estudiando ingeniería, es un gran cambio, ¿no crees...? de extremo a extremo y sabes porque...?

-Por tu tío, al menos eso fue lo que me dijiste, ¿no es cierto…? Exclamo la castaña…

-En parte fue así y en parte no… fue por ella, ella quería estudiar ingeniería, pero tomo otro camino, uno muy parecido al que soñaba fuese mío, fue entonces que la descubrí queriendo ser yo, ¡Que tonta…! Todo ese tiempo en el que yo deseaba su vida, ella deseaba la mía…

La cama crujió un poco cuando Natsuki se inclinó hacia adelante para abrazar a su querida castaña, esta devolvió el gesto abrazándola por arriba de su cintura y colocando la cobaltina cabellera sobre su hombro, confortándola…

La castaña estaba sorprendida con lo frágil que se sentía, su férrea Natsuki se sentía como papel calado entre sus brazos, temía lastimarla con tan solo tocarla, así que abrazo suavemente tanto como pudo su espalda, al estrecharla supo que no podía encontrar palabras que pudieran hacerla sentir mejor, solo ese abrazo sería capaz de confortarla…

Unos segundos después tras un largo silencio, Natsuki suspiro logrando erguir su cabeza, miro a la castaña a sus ojos y logro proseguir el relato…

-Yo... seguí mi camino y ella el suyo, pero muy a pesar de eso no podíamos alejarnos, nuestras vidas estaban tan entrelazadas, aun sin darnos cuenta al punto casi de llegar a sentir lo mismo, era como si compartiéramos la misma alma… suena absurdo lo sé... pero es la única explicación que logro para tal sensación, un vínculo más extremo que cualquier familiaridad o hermandad...

-Ella cambio su apariencia para parecerse un como más a mí, éramos muy similares, difícilmente notarias la diferencia, así fue que entonces que, sin darnos cuenta, nos vimos viviendo la vida que queríamos, la vida de la otra…

-Eso continuo hasta hace más o menos cuatro años, esa vez era mi turno, seria yo en su lugar por esa noche, el sitio … Una aburrida reunión de trabajo, un conglomerado de Kyoto haría una importante donación a su departamento y debía hacer fanfarrea a todo lo que hicieren, yo estaba emocionada mucha gente importante iría, era una oportunidad de oro, pero esa noche nació mi rencor por ella…

A pocas horas del evento, ella opto por poner final a todo, creo que finalmente lo había hecho... La castaña la miro intrigada ante tal afirmación...

- Si finalmente se convenció de que ella era mucho mejor que yo, dijo haber madurado y que ya no podíamos seguir viviendo así, engañando a la gente, simulando lo que no somos, tan solo por un deseo frustrado que ya era hora de continuar, de aceptarnos tal y como somos, era tiempo de seguir, de volar con nuestra propia fuerza, esas fueron sus palabras.

- A partir de allí nunca más quise verla otra vez, no sabes cuantas reuniones familiares evite para no verla, incluso deje de visitar a mi tío, todo por su culpa, poco tiempo después me entere por mi madre que en esa reunión había formalizado con alguien, alguien especial y que planeaba casarse pronto, yo no pude evitar sentir envidia, si ella no se hubiera decidido ese día, yo hubiese impedido ese compromiso y …

La castaña se apresuró a silenciar sus labios con un beso y con el silencio le supo hacer ver…

- ¡TONTA! sufras por lo que no fue…? En cambio, yo, doy gracias por ello, (haciendo una pausa afirmo con celo) Imagina... pudiste ser tú formalizando con esa mujer, tú con su profesión, tu música y tu vida soñada pero no te has detenido a pensar que… también pudiste ser tú en aquel accidente…? En ese fatal accidente que se llevo a tus seres queridos.

Tenía razón, Natsuki nunca había contemplado esa posibilidad y con mucha más razón las piezas empezaban a embonar…

- Por eso me alegro, porque gracias a eso Natsuki es mi Natsuki ahora … y será mía siempre, ¿eso es todo lo que debería importar…? la castaña miro tiernamente a su cachorra obligándola a reaccionar.

Natsuki la tomo por las mejillas y beso tiernamente su respingada nariz…

-Tienes razón… le dijo mientras se miraban profundamente, desde que te conocí nunca me había sentido tan egoísta, ahora lo sé y en verdad es todo lo que importa... La castaña asintió y Natsuki agregó…

- Pero … titubeo pesadamente algo aun persistía atorándose en su garganta…Nuestra relación era mal sana, ella… ella fue mi primer amor…

Los ojos de la castaña amenazaron con salirse de sus cuencas, ¿en verdad su cachorra dijo lo que escucho…?

-Shizuru, yo… sé que después de esto vas a terminar repudiándome, incluso puedes negar conocerme pero yo era solo una niña inmadura a la que su prima había deslumbrado con un sueño, ella no siempre fue así, al principio solo era un juego, tomar el sitio de la otra, tan solo por unos minutos, solo para ver si nuestros padres se enteraban pero al parecer éramos tan buenas pretendiendo que terminamos en este juego en el que cada vez me gustaba más estar cerca de ella, y los minutos se convirtieron en horas, luego en días inclusive hasta semanas donde cada vez yo sin darme cuenta ponía más empeño en observarla, día con día para lograr "emularla" a la perfección que se convirtió en rutina sin darme cuenta, termine como una tonta quinceañera perdidamente enamorada, para cuando ella se enteró, ya estábamos tan envueltas en esto que no le molesto al contrario siento que uso mis sentimientos a su favor, ya que la mayoría de veces cambiábamos de puesto más por sus chantajes que por gusto, hasta incluso podría jurar que lo disfrutaba, tentándome cada vez más, amenazaba con besarme en público si no hacia sus exámenes físicos y cosas por el estilo, Shizuru ella cambio, dejo de ser la persona que yo amaba y se convirtió en una extraña, la repudie por dejarme pero ella se había convertido en veneno, en un vicio que aunque sabía me hacía mal y no podía dejar, cuando ella decidió parar todo en el fondo lo agradecí, porque ese era el paso que yo necesitaba dar, por dependencia me negaba, no lo negare me destruyo que lo hiciera y saberla feliz con alguien más me mataba por dentro, pensarla con alguien de formas en las que nunca estaría conmigo, sé que es enfermizo y comprendo que sientas desde ahora repudio por mí pero… ese violín me hizo recordar este pecado que llevo ocultando todo este tiempo, cuando partio sentí como mi mundo se desboronaba, siento que le debo algo y no sé qué es, nunca le pedí perdón por hacerla a un lado por rencor, yo siento tantas cosas, pero la que más me pesa en este momento es haberlo ocultado para ti Shizuru, lo siento…Soy de lo peor…

La castaña la miro consternada ciertamente eran demasiadas cosas por asimilar…

-Yo ... Natsuki... no sé qué decir más que…. ¡Pobre de ti mi pequeña cachorra...! Acariciando su cabeza mientras la sostenía en un férreo abrazo… No soy quien, para juzgar a mi Natsuki, todos nos hemos enamorado de quien no debíamos alguna vez y mi Natsuki es humana no tenía porque ser la excepción, ahora deja de preocuparte por lo que yo pueda pensar de ti, estas aquí ahora, haciendo lo correcto, viviendo por ti, cargando con todas esas culpas como una eterna penitencia para así sentir resarcir un daño que tu no propiciaste, Natsuki fueron dos las que decidieron vivir de ese modo, así que deja de torturarte que no le has hecho daño a nadie más que a ti misma, ella no tiene que perdonarte nada, ambas decidieron alejarse, ella no te busco en todo ese tiempo, ella estuvo bien con sacarte de tu vida, no tuvo pena ni remordimientos yo no pretendo que vivas del mismo modo por que se bien que eres diferente, tu corazón no cedería, así que no pediré que hagas lo mismo, lo único que requiero es que vivas… vive por ti, que al fin y al cabo tú sigues aquí, con vida, vive y no te arrepientas que yo, yo no lo hago, no me arrepiento de nada contigo…

Tomando su rostro lo alzo para verle a los ojos en esa última frase y brindarle un beso tan sincero que no tuviera duda de que no existiera repudio en su intención…

-A quien amaste...? Eso nunca me ha importado…. Solo a quien amas ahora y es todo lo que importa mi linda cachorra.

Secando sus lágrimas la cachorra le miro con devoción

-Estuve a punto de rendirme, pero gracias al cielo no lo hice y así el me recompenso ya que te trajo hasta mí, te encontré Shizuru…

-Y supongo que todo valió la pena no es así Nat-su-ki..?

Natsuki tiro de su cintura y la atrajo hacia la suya, de modo que la descarada castaña yaciera sentada con sus piernas abiertas sobre las suyas… la abrazo por la cintura atrapando su espalda con sus brazos para así poder sumergir el rostro entre la exquisita copa C de su castaña, y sacudiéndolo un poco y dijo sínicamente…

-Por supuesto que no me cambio por nadie, más en este justo momento…

-Ara…Ara... Natsuki es cruel... solo en este momento...? pregunto con cara dolida.

La castaña se retorció, tratando de escapar, pero para su suerte su amante la tenía prisionera de aquel abrazo que casi parecía irrompible

-Sabes que, en este momento, ni en ningún otro Shizuru, te quiero conmigo siempre... pero si estas así... desnuda, no te quiero conmigo, te quiero dentro de mí... no es tan difícil de entender... además tu eres completamente culpable de eso... dijo la cachorra mientras escudriñaba el bronceado cuerpo que yacía sobre el suyo, con la libido a mas no poder escapándose de su rostro...

Dicha respuesta al parecer no convenció a la descarada que continuo con el intento de liberarse, el zafarse de aquel férreo agarre no debería presentar problemas Natsuki siempre cedía a sus deseos, pero por alguna razón no lograba hacerlo así que utilizo un último recurso de escapatoria...

Aquella sínica mujer tomo por las pequeñas cúspides rosas salientes de sus pechos a Natsuki y los giro un poco, pellizcándolos, logrando que la cachorra se sacudiera y gimiera del dolor…

-Ahhhhhhy ..! Shizuru eres una salvaje! Dijo la pobre victima sobándose sus partes a lo que se escuchó la réplica de sus palabras...

- Cállate, te mereces eso y más por pensar en una completa desconocida, teniéndome desnuda a tu lado como te atreves, da gracias a Dios Kuga que no alcance a pellizcarte otra cosa...

-Ah con que así son las cosas… piensas hacer de mí una mujer agredida...? primero con tu jueguitos tentadores y no conforme con eso ahora me lastimas, que acaso me crees masoquista, pero ni pretendas que esto se va a quedar así, yo veré que mi venganza sea cumplida, ven acá…

En un estira y encoje, tímidos jugueteos daban inicio a un nada inocente juego previo entre ellas...

Natsuki la busco en la cama, la castaña huía, aunque la Kuga logro tomarla de un tobillo, ambas reían despreocupadamente, la cachorra la tiro y así capturo su otro tobillo, con uno en cada mano halo hacia ella…

-No Natsuki déjame, por favor no… que haces…

-Ya veras, me las vas a pagar todas juntas Fujino…

Natsuki coloco aquellas jugosas piernas entre su cintura, tomo a la castaña por las muñecas y ejerciendo presión la inmovilizo...

La expresión en el rostro de la pálida chica puso nerviosa a la castaña, parecía poseída por el mismo demonio de la lujuria…

-Te dije que te atraparía, vamos a ver si te sigues burlando de mi después de esto…

-No, Natsuki, no… que piensas hacer, déjame...

Natsuki tomo aire y acerco su boca hacia el abdomen de la castaña y de imprevisto, empezó a soplar fuertemente sobre su piel, produciendo un ruido gracioso que cuya sensación provocaba carcajadas en la castaña, que se retorcía como un gusano intentando escapar…

-Natsuki no… no más, me haces cosquillas…?

-Ara... Ara… (imitando ese acento de kyoto tan propio de ella) parece que encontré el punto débil de mi Shi-zu-ru…?

-Natsuki, suéltame, ya no aguanto, ensuciare la cama si no me dejas ir al baño, déjame, por favor… carcajadas sonoras fueron encajadas entre cada frase de la descarada.

Gracias a eso la castaña se vio liberada y salió cual cohete rumbo al cuarto de baño… mientras que, en la cama, una triunfante cachorra se sentía dueña y señora del lugar…

Shizuru llego al baño a tiempo para cubrir su necesidad, y estando sentada un pensamiento la asalto…

-Conglomerado de kyoto, ¿Mnnn…?

Aun en la cama, una cachorra ya impacienté no soportaba más la espera y decidió ir al encuentro de su amante…

Camino sigilosamente hasta encontrarla sentada, mirando el techo, sintiéndose intrigada puesto que sus pensamientos la estaban retrasando, llegando a la conclusión que lo que fuere debía ser importante, así que entro al cuarto de baño y cerró la puerta tras ella… hablándole dulcemente...

-Shizuru estas bien…?

Su voz y el ruido de la puerta la sacaron de su cavilar…

-Eh…? Si... yo estoy bien, pero que haces aquí, espera en la cama Natsuki Kuga o de lo contrario…

Y antes de que pudiera acabar la frase, Natsuki ya la había tomado por la cintura y la levantaba para tomarla en brazos, cual diosa de fuego...

- O de lo contrario que...? dijo con desdén... por Dios Shizuru… porque insistes en tener siempre el control, no vez tu situación, estas en mi poder, al menos por ahora y no pienso dejarte ir fácilmente… riendo maliciosamente.

Aquellos carmines engrandecieron ante dicha actitud la que hacia despertar más su interés y la hacían ver en extremo sexy y provocadora

-Ah sí, ¿y qué piensa hacer conmigo mi bella cachorrita...?

-Ah que va Fujino, esta vez no te va a funcionar, pero por intentarlo te contare un secreto, no sé si conoces a la dueña de este lugar... es una ninfómana.! Susurrando a su oído la última frase...

-Eh… (dijo en disgusto algo fingido la castaña)

- Imagino que eso quiere decir que la conoces… que bueno me ahorras trabajo, como iba diciendo, apenas logre escapármele, me ha usado toda la noche, es una total esclavista, me siento seca como esponja exprimida, ¿así que pensé que un baño me caería muy bien...? y tal parece que tu tenías la misma idea en mente, has de sentirte igual supongo, pobrecilla, que te parece si..., te duchas conmigo.?

La castaña sonrió y dijo…

- Lo hare solo si prometes tallar mi espalda...?

- Lo hare porque al parecer no puedes estar ni un segundo sin que te toque...! dijo Natsuki con una sonrisa sádica en sus labios…

Así cuidadosamente entro a la ducha con su castaña en brazos, la bajo con sumo cuidado y tomándola de la cintura la giro para poder abrazarla por detrás, se inclinó, de modo tal que la castaña pudiera sentir sus pechos en su espalda, esta sintió hervir su sangre, pero rápidamente se enfrió al ver que Natsuki solo lo hizo para poder abrir la llave de grifo, dejando caer sobre ambas una ráfaga de agua por demás fresca…

Toda la piel en la castaña se erizó, lo que a Natsuki le causo gracia…

-Que pasa Shizuru, no me digas que no te gusta el agua fría.? ¿Tal parece que te has convertido en una pequeña gatita…?

- Natsuki por Dios, y todavía juegas, casi me matas, como se te ocurre hacer eso...? me bajaste la temperatura de golpe.

-Ah sí, con que eso fue, (se hacia la ignorante ya que sabía bien a lo que la castaña se refería) no te preocupes, siendo ese el problema, ahora mismo lo soluciono, me encargare de encender la calefacción para ti…

Nuevamente la abrazo por la espalda y beso sensualmente su cuello, lamiendo y succionando cada una de las pequeñas gotas dulces que acariciaban su delicada piel, esas que fungían de narcóticos en la cachorra.

-Natsuki, no, mi cuello, ten cuidado...

-Lo sé... si me entretengo allí, corro peligro de perderme en ti, no es cierto.?

- Dios...! Natsuki...! deberíamos ser sinceras más seguido, mnnn... esa conversación, umnnn... libero un depredador en ti…

- Ciertamente Shizuru, pero déjame decirte que no solo dejo un depredador, sino que también dejo una felina muy tierna y desvalida a merced de ese depredador y he de confesar que me encanta esa idea.!

- Imagínate a mi mucho más, y como no, si se siente muy bien, estar así…

- En serio se siente bien ...? pregunto la cachorra llena de confianza

- Por supuesto que sí... se siente tan bien, tan solo, asegúrate de no detenerte y no tendrás queja alguna te acuerdo.?

-Pues entonces te gustara aún más cuando sientas esto... dijo la Kuga desbordando seguridad...

He inclinándose un poco, obligo a la castaña a hacer lo mismo, y con un brazo cubrió sus pechos, dominando al que quedaba justo en su mano estimulando afanosamente con sus dedos el fino botón rosa que coronaba tan jugosa cúspide, al tiempo en que su mano libre migraba hacia su vientre, palpo delicadamente cada contorno y se deleitó en sobremanera con su ombligo que justo allí la obligo a yacer estática, tan solo para sentir el palpitar de su amada recorrer cada terminal nerviosa de su cuerpo.

-Oh... Natsuki, no pares...

- Descuida, no pienso hacerlo... aunque ruegues, no lo hare...

Entonces reavivo su mano la que aún estaba inmóvil en aquel estilizado abdomen y reanudando su trayectoria la hizo migrar al norte nuevamente, solo que esta vez la situó en su cuello, recogió su castaño cabello y juguetonamente empezó a recorrer su espalda, bajando lentamente hasta llegar a aquel firme trasero, tocándolo con su mano completamente abierta lo estrujo fuertemente, a lo que la castaña sintió un tirón interno, Natsuki lo soltó sorpresivamente

Qué habría pasado si parecía gustarle, pensó la castaña al sentir la cálida mano alejarse solo para luego sentir un golpe en su glúteo derecho, era Natsuki que le había propinado una deliciosa y sexy nalgada la que había despertado desesperadamente la libido en ambas mandándolo a nivel estratosféricos...

La castaña ante aquel tosto tacto, se estremeció y de placer soltó un gemido

-Ahhhh... Natsuki... parece que has resultado ser una chica mala, al parecer te encantan estas cosas... dijo una castaña sedienta de más... a lo que una sudorosa chica le respondió…

- No te equivoques... me encantan estas cosas, pero solo porque son contigo, ahora déjame aclararte que aquí la única chica mala es la que recibe el castigo...

Los carmines engrandecieron amenazando escapar de sus orbes...

Finalmente, lo entendía, Natsuki tenía el control sobre si, y ciertamente le permitiría hacer lo que fuere, tan solo por esta vez...

-Mi Natsuki tiene razón... he sido una niña muy mala, así que mi tsuki debe castigarme...

- Aja... al parecer lo entendiste... dime Shizuru estas dispuesta a aceptar el castigo, no importa cuál sea y sus consecuencias.

- Lo estoy, desde hace ya mucho tiempo lo estoy... dijo la castaña refiriéndose a algo que solo ella sabría...

Así que la Kuga llevo lentamente su mano hasta su intimidad rozando sensualmente como midiendo cada tramo de piel hasta llegar al frente de entre sus piernas donde realizó su primera parada.

Una exigente castaña... al sentir aquel contacto soltó un gemido que era de pura ansiedad…

- Hazlo de una vez Natsuki por favor... dijo implorando

-Vaya que sorpresa, ¿tan pronto lo quieres Shizuru? no quieres esperar un poco más, al menos hasta que yo...

Ansiosa la castaña interrumpió...

-Yo… no… podría esperar, aunque quisiera… Decía extasiada la castaña que ya se mordía los labios mientras se sostenía con sus manos de la pared que se encontraba al frente.

-Como quieras, pero… Insistía Natsuki solo para molestarla… empezare desde cero…

- Desde cero...? se preguntó la castaña.

Una risa entre burla y satisfacción brotaba de la de cobaltinos cabellos...

Esta hizo contacto con la intimidad de la otra, incursiono aquel santuario superficialmente, con su dedo índice, palpo cada extensión de piel de tan estrecho lugar...

Deseaba conocerlo y dominarlo a cabalidad así que delicadamente vago entre sus finos labios, haciendo camino entre los pliegues con ayuda de un travieso dedo medio, los abrió en busca de un pequeño botón y al realizar esta acción puedo percatarse que aquella humedad no era producto tan solo de la ducha, al parecer la castaña era hipersensible en ese lugar o tal vez fue su manera de tocar la que lo provoco de cualquier modo ambas ganaban siendo ese el caso.

Y exactamente así fue… La cachorra introdujo el dedo medio en la húmeda intimidad de su amante la que ya se retorcía del placer, con solo imaginar dicha aproximación.

Esta la giro para tenerla en frente, atrapando salvajemente sus labios con los suyo y al terminar de allí, migro hacia abajo, poniéndose de rodillas, levanto una de las piernas de la castaña por sobre su hombro en ese lugar la atrapo obligándola a permanecer en posición.

Shizuru se sostenía sobre una pierna evitando recargarse sobre el hombro de su abnegada amante, su espalda estaba completamente contra la pared para ayudarla a mantener el equilibrio, Una cachorra con su mano libre nuevamente busco los pechos de la castaña y con su boca procedió a acercarse lentamente a su intimidad...

A Shizuru le encanta jugar, no dejaba de pensar, así que jugare con ella, así empezó lamiendo y mordiendo delicadamente la parte interior de sus muslos, ese un punto que se antoja lo más delicado besándolo húmedamente realizaba en ellos trazos con la punta de su lengua.

La emoción en Shizuru incrementaba... mientras que la Kuga llegaba peligrosamente cerca de su punto vital, Shizuru pensó que en ese momento la tomaría, pero se equivocó, Natsuki lentamente se apartó, solo para hacerla anticipar el divino instante.

- ¡Que haces Natsuki, me está matando...!

Sonrió maliciosa la Kuga sabiendo que estaba logrando su cometido...

Nuevamente se aproximó, pero ahora para lamer solo ese pequeño pliegue donde su pierna se une con su intimidad.

Acariciando con su nariz esos carnosos labios y con un leve roce de ellos sobre la abertura de placer de su amada, ni siquiera fue necesario presionarla, tan solo eso basto para hacerla estremecer...

En ese punto, el continuo bamboleo de las caderas de la castaña daba por hecho que su dama se estaba esforzando por obtener más de su cachorra, para entonces Natsuki nuevamente había puesto sus labios justo sobre la parte superior de su intimidad, la besó suavemente, luego lo hizo más fuerte para poder así usar su lengua, con ella separo los jugosos labios de su amante y logrando abrirlos, deslizo su lengua hacia arriba y hacia abajo entre las capas de carne de semejante santuario.

Suavemente separo aquellas piernas perfectas tan solo un poco más con sus manos.

Esto estimulo terriblemente a la castaña porque a estas alturas ya estaba demasiado ansiosa de recibir algo de atención directa.

Natsuki paro tan solo un momento para observar el interior de su exquisita castaña, el cual se encontraba totalmente tenso, deseoso de placer, la castaña se resistía al placer final así que Natsuki le lamio, de ningún modo se daría por vencida y llevando su lengua hasta la parte superior donde aguarda su botón de placer, así que la introdujo para poder sentirlo y hacerse de él... aquella diminuta perla ahora totalmente hecha de su propiedad que cada vez levantaba lamiendo la piel que la cubría, lamiendo fuertemente presionando su piel.

Suavemente retiro los labios y dio pequeños golpecitos con su lengua en ese tan sensible lugar, haciendo que sus piernas se estremecieran... Natsuki pudo sentir que su bella amante estaba camino al orgasmo, así que con sus labios formo una circulo y comenzó nuevamente a lamer, suavemente y al observar la reacción del rostro de su descarada castaña, ya que le encantaba ver esas muecas de placer que Shizuru vagamente podía contener.

Natsuki pensó que, si aun podía contenerlas, aun podría manejarlas así que comenzó a lamer con más ritmo, logrando emocionar aún más a la castaña.

Optando por seguir la cadencia que su amante le marcaba con sus caderas, ya que Shizuru levantaba su pelvis hacia arriba con la tensión de su orgasmo emergente, la Kuga se movió con ella, sin poner resistencia a sus rítmicos movimientos, soportando muy bien los empellones de su cobaltino cabello producto del arrebato lujurioso de su castaña, incluso unos cuantos arañazos de nueva cuenta en su espalda, la que aún no se recuperaba de los que ya habían dejado marca de que tan desenfrenada podría ser la ninfómana Fujino, mantuvo su boca cerrada sobre ese preciso lugar de modo que la calidez en ella no escapase.

- No te detengas... En frenesí decía la castaña conteniéndose de gritar…

- ¡No pares! ¡No lo hagas!

Ese fue el indicador, era el momento en el cual los dedos que desde el comienzo negó y que estaban inquietos entraran al campo de batalla... pero aun sin dar descanso a su tan afanosa boca, La cachorra decidió usar su dedo medio para estimular otra zona de aquella descarada que de antemano sabia era muy erógena en ella, extremadamente sensible para sí, la parte superior de su intimidad, aquella que se encuentra entre esos pequeños pliegues de piel yacía allí un punto tan sensible como cualquier otro mientras lo frotaba se aseguraba de que su amante disfruta aun de sus talentos de amante.

El ritmo en las caderas de Shizuru aumentaba y su pelvis vibraba con cada incursión por diminuta que fuera, así que Natsuki decidió darle ya paz a su castaña y ya que uno era insuficiente y tres resultaba demasiado, partió de un punto medio y tomando dos de sus dedos, los lamio y deslizándolos dentro lentamente al comienzo, luego un poco más rápido, rítmicamente le hizo el amor, dejándose llevar por aquel cuerpo que reclamaba pertenencia, acelerando solo si esta lo pedía, escuchaba atenta su respiración ante el mínimo indicio la castaña en un lenguaje mudo le supo decir que hacer.

Natsuki continuo con ambas labores por unos cuantos minutos más, la estaba llevando más allá de sus límites, la castaña estaba recibiendo tanta estimulación que pequeñas gotas cristalinas salían de sus lagrimales, las que se confundían con el agua que caía.

Natsuki sabía que en cualquier momento su exquisita castaña llenaría su boca con su esencia, estaba muy excitada lo podría notar con facilidad, pero quizás fue el morbo que la obligo a mirarla, verifico los placenteros síntomas de una castaña a la que aun con el agua que caía sobre ella le prevalecía un sonrojo, totalmente ruborizada, sus rosas pezones yacían extremadamente rígidos producto de tanta excitación a la que le empezaba a costar sostenerse en pie ya que todo su cuerpo comenzaba a temblar.

- Natsuki... yo... ya... no.… no lo resisto más...

Allí estaba la más sensual descarada alzando la bandera de tregua, exhausta de clamar su nombre, el deseo y desespero habían hecho mella en ella, empleada a fondo su resistencia era ella quien pedía final a tal exquisito tormento ese ritual del amor, estaba a punto de acabar, la cachorra lo sabía así que acelero las cosas lamiendo aún con mas ímpetu y constancia, quería permanecer allí en ese mismo lugar, justo cuando comenzara a salir aquel dulce néctar producto de ese primer orgasmo, presionaba con su lengua a lo largo de la parte inferior, dejando sus labios cubriendo la parte superior.

De repente Natsuki sintió como un voltaje recorría el cuerpo de la ambrosia que tenía en brazos, su castaña temblada desde el más delicado de sus dedos hasta la más fina punta de sus cabellos, sus piernas empezaron a falsear, intento asirse de lo que fuere para evitar caer, Natsuki la contuvo sin dejar la posición tan placentera, al tiempo en que la castaña arqueaba su espalda y en medio de un grito liberador, se derramo de placer en Natsuki... La que aún se encontraba dentro de sí y cual cachorro sediento, lamio cuanto pudo moviendo su lengua en su interior, adentro y afuera, con sus dedos aun íntimamente, los movía poco a poco con suma suavidad, como queriendo extraer hasta la última gota muy a pesar de que las cosas ahora en Shizuru eran extremadamente sensibles.

Con cada pequeño tacto que la cachorra le prodigaba esta podía sentir toda su intimidad palpitar, aquella sensación era sublime, el sexo salvaje con Shizuru sin duda era estupendo, pero resultaba mejor cuando esta se dejaba llevar...

Natsuki relamiendo sus labios, dejo la comodidad del sexo de la castaña, bajo la cálida pierna que tenía en su hombro para erguirse y ponerse a nivel de una fatigada castaña que aun con el rubor característico, al sentir libre su pierna logro al fin derrumbarse sobre el suelo húmedo...

Natsuki la miro aun jadeante a lo que una sonrisa maliciosa le sobrevino...

- Shizuru...? Nombrando su nombre muy sensualmente

- Natsuki, no me mires...! le dijo la castaña con pena...

- Como no hacerlo, pides demasiado de mí en estos momentos, ¿pero dime Shizuru porque te da pena que mire...?

Era irreal que la descarada Fujino, la diosa del sexo sintiera pena en este momento

-Hemos pasamos días acá desnudadas la mayor parte del tiempo, no te avergonzaste cuando te pavoneabas con esos hermosos pechos de un lado a otro, ¿porque lo haces ahora...?

- No es eso...! grito tomando el aire que aun claramente le faltaba... es... que... tu … tu nunca habías estado así... y yo... yo no...

Natsuki sonrió y nuevamente se incoó, tomo uno de sus brazos y levanto sobre sus hombros tomándola de igual forma, con el otro de sus brazos paso debajo de sus rodillas y la levanto... de la manera más delicada con la que le llevo a dicho lugar, la misma manera en la que siempre lo hacía...

Aprovecho la posición y junto su frente con la suya...

- Yo pensé lo mismo, pero es tonto sentirse así a estas alturas, por favor no me quites el gusto de verte de esta forma, tan vulnerable hacia mí, sabes que le hace bien a mi ego... además...

Ese además provoco que las hogueras enardecieran nuevamente en aquellos ojos carmín.

-Además... apenas estoy comenzando...

Y una sonrisa lasciva fue dueña del rostro de la cachorra y solo un pensamiento se adueñó de aquella descarada castaña mientras era llevada nuevamente a la cama...

- Dios mío en que me he metido..!