Cap 17 A falta de un solo paso...
¿Qué hacer cuando esa sensación de estar haciendo todo mal te invade...?
Ese difícil sentimiento que lastima el ego y la soberbia... ese que impera en todo de tu vida, afectándola de extremo a extremo, ¿acaso será remordimiento...?
Aquello que recorre por tus venas, corrompiéndolo todo... será culpa del amor...? será acaso envidia, a estas alturas no recordaba la diferencia en ello.
Una voz interna le pedía ser racional, ella está por bien entendida que el rencor no debe sopesar en el corazón, aunque por más que lo niegue, ella es parte de si, ella, su única...
Se silenció su pensamiento con el sonido del teléfono, despertó del reflectivo letardo y una punzada en el pecho le trae devuelta aquel sentimiento...
-Aló... Si Mamá… ya casi estoy en casa... algo en su tono resultaba alarmante, entonces las palabras fueron casi gritos.
-¡Mamá cálmate...! porque lloras...? Ese era el momento en el que sabía, que algo no andaba bien...
- Que dices...? tuvo un accidente... en dónde? ¿pero qué paso...?
Su corazón se estrujé, ahogando su flujo sanguíneo, poco a poco hasta empezar a sentirse mal… un repentino mareo se apropia de si, obligándole a detener su motocicleta, tratar de no entrar en pánico es labor difícil en ese momento, aunque su madre dependía de su cordura para alumbrar algo de lucidez.
Que irónico, justo detenerse en aquel lugar, su lugar, que, por alguna razón, el creer que siempre al sentirse intranquila ella llegaría corriendo allí y le rescataría, eso… ya nunca más sucedería.
- Y el tío...? ¿Mamá…? ¿Respóndeme...? están bien...? ¡Mamá...! dime, por favor que ella está bien...?
Que inapropiados eran esos sentimientos, la humedad en las mejillas le alarmo, sentir como su llanto brotaba mudo de sus ojos, sin permitir ni un quejido, ni por su madre ni siquiera por ella misma.
- Mamá por favor... habla de una vez... ella está bien...?
¿Verdad...? ¿Lo está...?
Aquella realidad que golpeaba como un mazo firme en el pavimento la estremeció al punto de caer al suelo, de rodillas sobre el hirviente asfalto, intentó contener sus lamentos, cubriendo la bocina del celular con la sola esperanza que Saeko no le escuchará, a lo lejos escuchar su voz diciendo con urgencia y un poco más de tristeza...
- Vuelve a casa Natsuki... por favor vuelve...
Esa tarde en ese sitio, ella lloró de pena y cobardía, quedo olvidada junto con el egoísmo, aquel el culpable de llevarle a ese rencor infundado, ahora se encontraba sola, para gritarle a la nada y su nombre gemir, como el lobo que llora a la luna su lejana compañía hasta que finalmente su voz se apagó...
Un sudor frio le recorría el cuerpo y en la oscuridad una luz le llamaba...
- Vuelve... Natsuki... Vuelve…!
Abrir sus ojos y encontrarse con esos carmines que transmiten tanta paz y prodigan mucho más amor era reconfortante...
-Eres tu…Shizuru...? mientras tomo su rostro con sus manos...
Se notaba visiblemente asustada, su rostro lo decía... así que pensar en calmarla fue fácil, un beso y listo, aunque por dentro su ser aun temblaba y así con efecto anestesiante un cuerpo sobre el otro era capaz de relajarle, por ahora esa es toda la realidad que necesitaba.
Al separarse el tomar sus manos fue su único apuro...
- Tenias una horrible pesadilla, intente despertarte, pero no podía, me estabas preocupando.
La llama en sus ojos vibraba mientras que con sus manos ahora buscaba un pañuelo para secar el frio sudor de su frente...
- No era una pesadilla, más bien, una realidad… dijo sin medir palabras, las que obviamente la preocuparían.
- Realidad...? de que hablas...? dijo con voz tensa y angustiada
Al reconocerla asustada no hubo más opción que tratar de explicar los fantasmas que le acechan...
- Yo reviví el momento en que... Titubeo, no sabría el porque, pero con dificultad prosiguió... el momento en que recibí la noticia de que Tat y mi tío habían muerto...
La expresión de la castaña cambio inmediatamente dejando ver la gentileza de su alma y tomándole en brazos dijo:
- Deja de torturarte, eso no fue tu culpa.
- Lo sé, sé que no lo fue, fue de ella... de esa mujer... dijo con rencor si es que aun algo le quedaba
- Que dijiste... Natsuki...
Es una suerte que no le haya escuchado, el tratar de dejar en el pasado una historia que sus labios colaban a sabiendas del olvido que debía ante la verdad era imposible soportar, además bien sabia de la vida de su castaña, no ha sido fácil y no quería presentar más trabas a su idilio, darse una imagen de víctima no ayudaría, no quería su lastima sino su amor incondicional y bien sabia ese no era el camino para llegar, así que reordeno sus pensamientos y atino en su parloteo.
- Nada no es nada... no me hagas caso… rápidamente pensó en algo para desviar la atención...
-Shizuru, mi amor... vaya hasta un sonrojo le ganaba el llamarle asi, y como era lógico, su reacción no se hizo esperar, no dejaría pasar la oportunidad de fastidiarle por mínima que fuere.
- Ara... ara... que bien que suena viniendo de tu boca...
Vaya despabila Cachorra recuerda que la descarada que está a tu lado se enciende con facilidad y si sigues así, no saldrán de este lugar hasta el próximo cambio de siglo...
- Si bueno, es que ya tenemos 5 días de estar aquí y no me mal entiendas, (apurándose a aclarar) me encantaría poder quedarme aquí contigo por siempre en este lugar, pero (ese maldito pero que a ambas les pesa) creo que es hora de volver a la realidad, digo mi madre sabe dónde y con quien estoy después de todo fuiste tú quien la llamo, ¡pero tus padres...!
Con esa frase se pude ver su expresión mutar casi al punto de llegar al fastidio...
- Shizuru... sea cual sea su relación, son tus padres, deben estar preocupados...
La hermosa castaña suavizo su expresión para solo acceder con un:
- Supongo que tienes razón... al cual le agrego casi obligándola de manera solapada
- Y si te sirve de consuelo, yo iré contigo... digo en parte soy culpable de tu desaparición creo que es mi deber darles una explicación... después de todo, he sido yo quien rapto a su bella primogénita...
El rostro de Shizuru empezó a palidecer ante aquel supuesto panorama o habrán sido sus palabras...
-Natsuki, dijo algo incrédula, tu está segura de lo que quieres hacer...? Ésta consiente de que te estas metiendo en la boca del lobo...
-Con mucha más razón lo hago... dejare mis intenciones claras con ellos, les guste o no.… levantándose de la cama extendió su mano hacia ella... les haremos ver que en tu vida solo tú decides...
Ella la tomo, entonces la halo hacia sí... sentir su cuerpo contra el suyo, juntos con el mismo respirar provocaba envolverse entre las sabanas de nueva cuenta, pero no, será mejor enfrentarlo ya, entre más pronto mejor...
-Vamos a darnos un baño... dijo con poca convicción...
-Un baño...? Replico con un pícaro destello en sus ojos iluminados...
- Si Shizuru, un baño... esta vez sí nos daremos uno... lamento dispersar sus lascivas aspiraciones, pero ya era hora de volver...
De repente la bella musa deja ver ese infantil gesto en sus labios, un puchero tan sexy que logra poner su piel de gallina, le encantaba cuando quiere hacerse la mimada...
Así que adelanto ya que su amada se reusaba a seguirle a la ducha... lleno la tina con suficientes burbujas, si quería que la mimasen lo haría con gusto... busco debajo del lavabo, no sabía porque tenía la impresión de encontrar lo que buscaba en ese lugar...
Velas aromáticas tan predecible como cualquiera... lleno el lugar con ellas y solo las dejo iluminar el camino hacia allí...
Volver a la habitación y encontrarla totalmente cubierta por las sabanas...
Así que se preguntó a sí misma y a la vez en voz llana a ella:
- Y.… como va a ser Shizuru, por las buenas o por las malas...
Débilmente su voz escapo desde la fina tela...
- Sera como quieras, pero yo de aquí no me muevo...
Que infantil te pones a veces Shizuru, vamos en serio, no me obligues a ir por ti, si lo hago te perderás de la sorpresa... dijo eso ultimo a sabiendas de que despertaría su interés...
- Sorpresa...? dijo felizmente al parecer no tendria que llevarla a rastras...
- Si sorpresa, pero solo si haces lo que te diga...
-Está bien, pero... tengo una condición para Natsuki...
No sé porque ya lo esperaba, Shizuru no hacía nada gratis al menos para ella...
-Tengo una semana, casi una semana de estar pagando tus condiciones y con todo gusto...
- Dime entonces y apuramos esto...
- Bueno antes de que Natsuki me lleve a casa y mi carroza vuelva a ser calabaza, Natsuki saldrá conmigo como nunca lo ha hecho...
Sus ojos decían algo que no sabía entender, pero la intriga que despertó esa cláusula era innegable así que se atrevió a preguntar...
-Y como se supone que sea eso...? acaso Shizuru desea amarrar un collar a mi cuello y pasearme por allí, con sus tacones de punta y su mejor traje de cuero...
Debía mejor guardarse esos pensamientos solo para incrementar su frenesí lujurioso ya que ahora al mirar la expresión de su rostro le habría brindado una imagen perfecta digna de cualquier fantasía sexual lo cual resultaba por completo una pésima idea...
La castaña de fuego rio con sonrisa pecaminosa y aunque prefirió dejar pasar la ocasión solo respondió.
- Sabes eso suena interesante, espero no olvidarlo ya que fue tu idea, tratare de darte gusto más adelante pero justo ahora no era de esa forma en la que estaba pensando y antes de que tu imaginación te meta en más problemas te diré que yo quiero salir con Natsuki como su pareja... quiero salir a bailar y que Natsuki me tome de la mano libremente, sin que sienta temor del rechazo, esta noche quiero disfrutar de ti ante los ojos del mundo sin miedo a equivocarme...
Una sonrisa escapo de los labios de la cachorra y si no ha de ser por esa sabana que la esconde podría afirmar un sonrojo en el suyo, la vida no puede ser mejor, después de sentirla acabar, esta castaña le regalaba un nuevo comienzo libre de rencores y resentimientos, empezó a entender aquellas palabras, las que una vez le fueron dichas... "Cuando conozcas el amor al fin te sentirás viva "
Bueno entonces démonos prisa, ya casi anochece y si quieres sacarle el máximo provecho a la noche debemos ponernos en marcha...
- Andando... dijo jalando de la sabana, dejando al descubierto aquel suculento y desnudo cuerpo, demonios...! están todos juntos allí para tentarle, mas deberá ser fuerte, ya que fue suficiente desenfreno y de ahora en más su lado protector es el único de debe aflorar...
La castaña se lanza hacia ella, tomándole del cuello, sentía sus pechos rozar los suyos con el contonear de sus caderas en sí, en un sensual ritual de depredación, ella sabe bien que tácticas usar precisamente, que tan pronto dejo que le conociera, con qué facilidad puede hacer de nuestra Cachorra un mandil...
Resiste ante la tentación pequeña, concéntrate en todo lo demás que esta mujer provoca en ti, lo que ninguna otra provoco ni lo hará jamás...
Su fuerza vio renovadas y miro su sonrisa a través de su firme abrazo, separándola un poco para observar su rostro y así siendo incapaz de negarse un beso, procediendo con parsimoniosa vigilia, intentando no ser muy osada a lo que pudiera interpretar como una invitación a yacer nuevamente juntas...
-Vamos... Nuevamente le dijo halándola del brazo, la poso de espalda, frente a ella y tapando con sus manos sus ojos, la condujo lenta y cuidadosamente hacia el baño...
Estaban justo en la puerta cuando la curiosidad hizo mella en ella...
-Mnn... Ara... Natsuki es una picará, que nuevo suplicio me tendrá planeado...
Y antes de que pudiera decir más, descubrió sus ojos y ubicándose delante de ella, la tomo en brazos...
No había mas que satisfacción en sus ojos y los de ella los que hacían lo propio al verla sonreír de esa manera, tan dulce que le llenaba completa...
Su calidez se adueñaba de si, con un impulso nervioso que empezó en su rostro con una de sus manos sobre su mejilla, le acaricio con ternura y le dedico un casto bello a lo que agregó...
-Acaso no piensas dejar de sorprenderme nunca, cuando dejaras de ser tan perfecta... le dijo en casi reclamo, pero más que para su cachorra creo que para sí misma...
Y su cabeza solo fue capaz de pensar una respuesta, la que su boca se encargó de reproducir...
-Creo que, por las noches, hablo dormida y a veces ronco... aquello fue la respuesta más tonta que pudiese haber ideado pero la verdadera respuesta estaba a la vista y ella ya la conocía perfectamente...
Su hermosa risa lleno el lugar...
-En serio eso crees Natsuki... dijo aun gimotéante...
- Me gustaría poder estar de acuerdo contigo, pero nunca podría... Natsuki es perfecta incluso estando dormida al menos yo la veo así.
¿Qué diablos...? esa respuesta no se la esperaba, intempestivamente las mejillas de la cachorra se tornaron casi intermitentes para el deleite de la bella descarada, la que siguió riendo divertida de verle tratando de ocultar el sonrojo...
Bueno Kuga ya ni al caso, continua lo que viniste a hacer y deja el papel de payaso.
-Ya está bueno Shizuru, puedes burlarte de mí cuanto quieras después pero ahora debo... pauso el habla para colocarla con delicadeza en la tina de agua caliente... y así prosiguió... ahora debemos asearte...
-Asearme...? Dijo algo molesta... que no piensas entrar a la tina conmigo... a lo que acto seguido levanto una de sus hermosas piernas y cruzándola sobre la otra provocando que el Agua dibujara una bella línea desde su tobillo hasta caer nuevamente por su pierna justo frente a su húmedo abdomen, aquello era una clara señal de invitación, la que debió rechazar con un gesto casi indecible... viendo nuevamente su voluntad flaquear, pero dilucido en el último segundo y entre una tartamudez al hablar, logro tomar uno de sus jabones aromáticos para limpiar su delicada pierna aquella que mantenía en alto...
Con molestia prosiguió en su labor y pudo ver un mohín de desagrado en el rostro de su castaña... sabía lo que pasaba, pero no le prestaría importancia, si lo hacia terminaría convencida y al menos en ese momento deseaba una intimidad distinta, una menos efímera y carnal que la que le supusiera una noche de erotismo.
Pero nada de lo que había vivido con la descarada le alertaría de lo que se estaba tramando en aquella loca cabeza...
-Nat-su-ki... adora mis piernas eso lo sé bien, pero le recuerdo tengo más partes que requieren atención también... no crees...?
Glup... un trago grueso de saliva acompañada de esa sensación que solo sentía al ir a 200 kilómetros por hora y a punto de estrellarme...
No pidan que finja su reacción ninguna de nosotras podría esto ya es demasiado...
-Estas en lo cierto solo intentaba relajarte con un pequeño masaje... Dijo con inocencia o al menos aparentándola.
Era obvio, no creería nada de lo que dijera, pero era un hecho que estaba en sus manos...
-Con que era eso, siendo así Natsuki es un Ángel, gracias... pero por favor continuemos de lo contrario se hará tarde... Aja.. riza satírica... ¿Le alerta... que seguirá...?
-Mi espalda Natsuki por favor limpia mi espalda... dijo dulcemente... y ya estaba a punto de estrellarse justo en ese lugar...
Se sitúa a su espalda abriéndole con sus piernas y colocándolas dentro de la tina se sentó en el borde, la castaña se colocó entre ellas, inclinándose levemente limpio primeramente su cuello, prosiguiendo con sus hombros y debajo de ellos con tal lentitud y suavidad asegurando el tacto, podía palpar incluso su sangre correr a través de sus venas, tan suave como la misma seda y a la vez hirvientes como fuego ardiente quemando sus manos, se atrevió a bajar hasta aquel delicado lugar y justo cuando se disponía a rendirse, un su gemido irreverente le trajo de vuelta.
-Natsuki verdad que estoy muy tensa, masajea mi espalda, ayúdame por favor... Una sonrisa ladina, fue lo único capaz de ver...
-Cla..cla..claro porque no, intentar infructuosamente decir y solo para esforzarse aún más en la labor solicitada.
Habían pasado varios minutos y ya empezaba a sentirse incomoda por la posición en que se encontraba, su espalda totalmente arqueada sin soporte alguno, ya padecía por su genial idea y justo cuando le iba a declarar su victoria, la descarada abandona su posición al moverse hacia delante, volteando para mirarle y sencillamente decirle:
- Sé que estas incomoda, igual lo estoy al sentirte así, por que no entras de una vez a la tina, prometo que no pasara nada que no quieras...
Si supiera que eso es lo que le preocupaba, negó a su intuición alguna recomendación y simplemente entro...
Ahora la tenía justo allí, entre sus piernas, podía sentir ese magnífico trasero estrujarse contra su pelvis con cada movimiento y la posición claramente la ayudo ya que con cada va y viene de su mano en el cuello de igual forma le sobrevenía un gemido casi pecaminoso, un claro placer a claudicar...
Una y otra, y otra vez mas, su piel en la de ella, era más de lo que podía soportar...
Así que la tomo del cuello con una mano y la otra la poso en su abdomen, justo sobre su ombligo, allí en ese punto exacto en que no sabe dominar, acerque su boca a su oído... y pudo ver como con la calidez de su aliento todos sus poros se alertaban.
-Lo admitiré con pesar, haz ganado una vez más... mi convicción ha quedado reducida, definitivamente contigo soy una hoja al viento... ya no te resisto más...
Ella ríe victoriosa...
-Ara... sabía que no podrías... Yo tampoco lo haría.
Sube su mano y la toma por un pecho el que expectante ya aguardaba por tacto gentil desde hace ya un tiempo ...
-Mnnnn sabes que vas a acabar conmigo, Verdad Shizuru...? serás viuda antes de ser esposa...
En aquel momento nuestra Cachorra ya no estaba en capacidad de pensar, su lengua se había desconectado de su razón, casi en el mismo segundo en que sus pies tocaron el fondo de la tina...
Shizuru se congelo por unos segundos incluso su cuerpo se tensó ante aquel comentario, así que la cachorra se apresure para hablarle a lo que ella adelantó...
-Natsuki, ni se te ocurra volver a decir eso, ni de broma pienses en dejarme, ni antes ni mucho menos ahora entiendes, menos de esa forma... te prohíbo que te alejes... y es mejor que sepas que la muerte no es opción para ti, tenemos muchas cosas por vivir aun, Ni pienses en morir, no después de mí, lo entiendes...
Casi podía palpar la tristeza a través de su voz y que frustrada escapaba de sus ojos...
Intentar reparar el agravio, disfrazando su propia frustración con tontas frases egoístas sin darse cuenta de lo que causaban en ella.
-Lo hago Shizuru, acerco su rostro al suyo para besar sus dulces labios de nueva cuenta, pero debes comprender que me pongo tonta y muy torpe por tu culpa, me disculpas, te juro que no volverá a pasar.
Era claro que Shizuru tenía problemas con las despedidas de cualquier tipo, pero en este punto ella ya debía saber que la Cachorra no pensaba ir a ningún lado.
-Descuida, dijo tragando grueso, aun dolida, pero lo estaba afrontando, ya no huía como entonces y eso era realmente bueno, así que allí mismo le abrazo tan fuerte como pudo casi sintiendo el aire escapar de su pecho a través de un enorme y hondo suspiro...
Ella se voltio y envolvió su cintura con sus piernas, apresando su cuello con sus delicados brazos...
Y mirándole tan profundamente como si quisiese verle directo al alma dijo:
-Ahora lo entiendes, verdad.? el porque te encerré aquí... no importa lo que pasé, este lugar siempre se mantiene igual, es como una capsula del tiempo, aquí eso no existe, no hay espacio ni tiempo, solo materia, tu y yo...
Aquellas palabras se sintieron como una súplica viva y así simplemente agrego:
-Si dependiera de mí, me quedaría contigo tanto como fuere necesario para aclarar mis pensamientos, pero eso nunca pasara si dependo del tiempo... te hice una promesa y esta próxima a cumplirse o que...? acaso creíste que la había olvidado, jamás podré hacerlo, la tengo pendiente siempre.
Apresurándose a interrumpir, respondió ...
- Lo sé y no tengo miedo a la respuesta, porque estoy segura de lo que dice esa carta...
Ella solo sonrió y confirmo lo que la tina les reclamaba hacer...
-Hazme tuya Natsuki una vez más, quiero sentirte en mi nuevamente... tan completa sin reservas, quiero entregarme a ti tanto como me sea posible, quiero ser capaz de sentirte aun estando lejos, porque solo tú eres capaz de borrar mis miedos...
-Natsuki ámame, por favor, con todo tu ser, quiero estar tan profundo en ti y que tú lo este de mí, tanto que puedas prenderte de mi corazón y que nunca más puedas salir... crees poder hacerlo Natsuki...?
Conmovida le sonrió...
-Oh tonta ... acaso no te has dado cuenta que eso he venido haciendo desde la primera vez que realmente te mire, mi bella descarada...
-Quisiera decirte tantas cosas, que temo atribularte si lo hago, pero... ya sabes que solo vivo por ti...
-No sé cómo se mide el amor, será en tiempo, en cantidad, distancia o velocidad, cielos no lo sé... pero si se cómo lo mido yo, palpitares, diciendo esa palabra al pausar para mirarla, tomo su rostro en manos y continuo... todos y cada uno de mis palpitares son para ti, y por ti Shizuru...
Un pensamiento llenaba su mente entre besos
Que dulce suena su nombre... tan dulce como ella, su sabor es agridulce a veces y su tacto es de seda siempre, es casi morir y volver en su piel, amo a esta mujer con cada fibra sangrante de mi ser, y duele, tanto duele no poder gritar lo que siento, duele no poder cantarlo en su oído cada mañana, si algo aquí debe morir que sea el tiempo que me ata a aquella promesa ya que mi entrega no es total sin esos sus preciosos sentimientos...
Y así los besos iban y venían al igual que sus caderas sobre las otras, sus pechos rozándose y la temperatura aumentando entre las dos...
Shizuru entre saltos arqueo su espalda para alcanzar mayor profundidad, así aprovechando la oportunidad para presionar uno de sus suculentos pechos con su boca mientras con sus manos en su cintura le ayudaba con el impulso necesario para causar presión...
Un quejido excitante dio a entender que iba por buen camino...
Una sonrisa lasciva broto de su boca acompañadas de una frase incitante...
-Acabo de descubrir algo que le gusta más a Natsuki que mis piernas, me tomo del cabello y haló de forma gentil pero dominante hacia atrás, requería que la mirase, y ante aquel sugerente gesto no se pudo negar...
Se vi mirándole a esos penetrantes ojos carmines que incendiados de placer se encontraban a centímetros de su rostro y de igual forma dijo...
-Lo que ya no es secreto es que me encanta lo que haces con tu lengua...
Estaba sorprendida, nuevamente aquella descarada se mostraba salvajemente extasiada y eso le encendía en demasía...
Apreso su boca con la suya y violenta desesperadamente la beso una y otra vez...
Intento ocuparse nuevamente de sus pechos lo cual le fue negado...
Entre quejidos fatigados y casi ahogados le escucho rogar...
-Natsuki, hazlo... ya no resistiré más... te quiero ya...
Mientras decía aquello sus piernas casi estrujaban su cintura acortando su respiración... antecedió tanto el momento que el deseo nos jugó a ambas una mala pasada...
-Como ordené mi Zuru... dijo intentando sonar tan seductora como el deseo que le invadía... y así dirigió sus manos hacia su pelvis...
-Alto... gimió placenteramente… Natsuki yo, mnnn, te quiero sentir, ¿es que acaso tu no quieres sentirme…? preguntó tan cruelmente que le tomo nuevamente en brazos y besándola como si la vida se fuera en ello...
-Claro mi Zuru, como preguntas eso, acaso no es obvio que te deseo, te deseo desde el justo momento en que abrí mis ojos este día, cada vez que te veo, que te siento, incluso que percibo tu aroma en el viento...
Mordiéndose el labio la Cachorra proclamo, mientras hacía algo que le tomo por sorpresa...
-Entonces siénteme... ingresando dos de sus dedos dentro de su Cachorra, tan profundo que casi podría jurar que palpo cada fibra sensible de mi interior, y así moviéndolos de un lado a otro se sentía victoriosa ante ella... un gemido desgarrador broto visceral de ella y aquello era ya todo un castigo sexual o quizás esa era su forma de dar las gracias, lo que fuera, le llevaba al cielo y al infierno al mismo tiempo...
-Natsuki siénteme, de esta y todas las maneras posibles, quiero sentirme así tan dentro de ti, que yo... yo...
Shizuru titubeando, pecando de inocente justo ahora en que se había convertido en un demonio carnal...
De nueva cuenta prosiguió...
-Porque Natsuki yo quiero sentirte de igual forma.
Tomando sus manos, las llevo a su boca tan solo para tener el simple placer de hacerle arder aún más en deseos, al punto de ser insoportable, lamiendo sus dedos índice y medio, una y otra vez, y luego así, guio su mano a ese su lugar, su dulce condena y los introdujo por ella dentro de sí, sin soltar su mano, ella marco el ritmo deseado...
La Cachorra gemía de placer, mientras que la otra se regodeaba eufórica por el clímax...
Con una mano sujetaba su espalda y con la otra le prodigaba placer a su sitio carnal, mientras que ella por su parte hacia lo mismo pero contrario, sujetaba su rostro y lamiendo el cuello de la cachorra se apresuro a llevarla al límite, justo donde ella ya se encontraba...
Le susurraba frases indecibles, totalmente excitantes y sucias para ella...
-Natsuki, dime... que sientes...?
Sus quejidos fueron toda respuesta esperada lo que al parecer le produjo disgusto, lo que hizo hacerle volver fue una cachetada no muy fuerte, pero con el ímpetu necesario para enfocarla de nueva cuenta en su pregunta...
-Natsuki... que sientes... te gusta, dime que te gusta cómo te hago mía...
-Shizuru, yo... yo siento... que me derrito, me encanta lo que haces de mí, hazme tuya, hoy, mañana y siempre que quieras, bésame por favor...
Sus labios sabían a gloria y el dulce castigo no tardo en continuar, retorciendo levemente sus pezones, nuevamente formulo una realidad que afloro subconscientemente de quizás un sitio cerrado de su corazón
-Natsuki... me encantas, amo hacerte el amor, amo sentirte así, por Dios yo amo todo de ti Natsuki, por favor hazme tuya, déjame sentir igual, hazme el amor Natsuki, por favor, ámame, ámame...
Eso fue el grito de alarma, una solicitud desesperada de su corazón fatigado quizás...
Fuertemente la Cachorra tomo de su cintura y cuidadosamente sin descuidar su unión... se levantó de la tina con ella aún en cabalgado en su cintura, camino rápido, pero cuidadosamente hacia la cama, acostándola de espalda sobre la cama, se posó sobre ella...
Y solo el eco de su voz le acompaño en el clímax final...
-Natsuki... me encantas, amo hacerte el amor, amo sentirte así, por Dios yo amo todo de ti Natsuki, por favor hazme tuya, déjame sentir igual, hazme el amor Natsuki, por favor, ámame, ámame...
Se balanceaba de arriba abajo profundizando su vinculo, casi había perdido su voz, su lengua con la suya jugaban en bocas, ya nada importaba solo sentirse...
-Mia... eres mía, Natsuki es mía y de nadie más...
-Lo soy, soy solo tuya, nunca ha necesitado confirmarlo, pero creo que esta vez algo se lo pide, ahora Shizuru sabe que es mía... porque estoy muy dentro de ti... en todos los aspectos no es así...?
El tramo final empezaba y al terminar esa frase incremento la Cachorra fuerza en su envestida la que a su vez por inercia se aplicó en ella también, ambas se quejaron gozosas... y al fin ella respondió...
-Tú lo sabes, Natsuki... pero es solo que algo aún se aferra en mi interior.
Unos últimos embates más y ambas se llenarían la una de la otra...
-Solo mi nombre, es todo lo que necesito para aplacar a mi alma al saberme tu dueña, dilo Shizuru tan fuerte que todos te puedan oír, además le haría bien a mi ego...
-Tu eres mía, Shizuru y yo soy tuya... solo dilo, y con más rapidez la Kuga se adentró... un palpitar acelerado se adueñó de ellas...
-Tu eres mía y yo soy tuya... vamos hazlo conmigo de una vez... y así más profundo penetraba, una corriente recorría cada nervio desde la cabeza hasta los pies...
-Tu eres mía y yo soy tuya... y sus voces se elevaban... sus cuerpos se empezaron a contorsionar, la espalda se arqueo levemente...
-Natsuki, lléname, por favor lléname de ti, no te guardes nada, te necesito así, porque yo... te quiero Natsuki, yo te quiero...
-Tu eres mía y yo soy tuya... de nuevo somos una otra vez... ella clavo sus uñas en su espalda dejándose llevar por la sensación y el deseo, y solo sus nombres fueron gritos de placer...
Fatigado yacio a su lado, y sin querer cerro sus ojos y se dejó llevar...
No supe de si la Cachorra por un momento, quizás habría perdido el conocimiento, lo que si se es describir las delicadas manos que le prodigaban caricias a su mal trecha espalda las que hicieron que se despertara...
Su sensual y salvaje amante, resultaba ser un caleidoscopio para ella, una gama de matices y colores que le hacían pensar en que jamás terminaría de conocerla, y eso le encantaba, como con que facilidad pasaba de ser corderito a verdugo con la velocidad de un parpadeo y que con todo gusto moriría cada noche en sus brazos.
Intento voltearse y se lo impiden sus manos que no dejan su espalda...
-Ya despertaste, tan pronto pensé dormirías un poco más, ya que la última noche no dormiste muy bien pensé que...
Es considerada cuando se lo propone, ojalá fuera siempre así...
-Estoy bien, Shizuru, ya es hora de irnos, te prometí llevarte a bailar y eso haremos... claro si todavía tienes ganas...
-Porque dejaría de tener ganas... dijo inocente...
Este es el momento donde exacto donde puedes desquitarme de todas las que te hace...
-Bueno pensé que estarías llena...?
-Llena...? esta curiosa, lo delatan sus ojos...?
-Pues de mí, hace un momento estabas...
Llename Natsuki uhhh ahhhh... dame todo de di ti... ahhh ahh...
Curiosamente solo la Cachorra reía, aquello era crónica de una muerte anunciada, mira que cargarse a la mismísima descarada de fuego, para nada era buena idea.
Tenía miedo de voltear a verle, del que resultara si lo hacía... se armo de valor y lentamente lo hizo y entonces la miro escudriñando su cuerpo de arriba a abajo...
De nueva vuelta ese rostro lascivo al que empezaba a temerle...
-Sabes Natsuki cuál es la única forma de llenarse cuando se apetece algo...
Podría temblar ante cualquier respuesta viniendo de ella...
-Me obligaras a preguntar verdad...?
-Aja... me dijo sonriente...
-Cual es Shizuru...?
Si se apetece algo para saciarse simplemente se come... haciendo eso mientras señalaba su boca y aquel lugar que ya no parecía propio sino de su pertenencia...
-Aun creo podría probar algo de eso, hace rato que no lo hago, podría apetecerme un poco, ¿qué dices tú Natsuki...? nos quitamos el antojo...?
Maldición, esa malicié en su rostro... Dios porque tuviste que darme una mujer tan sexy y con ese asombroso poder de convencimiento
De todas maneras, haga lo que haga no se podrá contener, ella da satisfacción al espíritu y cansancio al cuerpo, pero bien vale el esfuerzo.
-Nat - su - ki, acaso no piensas responder...?
Tomándola en mis brazos y se acerco a su oído...
-Yo hago lo que mi sexy Shizuru ordene... pero esta vez hagámoslo en la ducha quizás con tantos intentos, logremos darnos una ducha completa alguna vez.
Y así otra sesión de amor iniciaba con el ocaso poniéndose en el tragaluz
