Cap 18 Ultimátum de abandono El sonido de unos tacones sobre el Asfalto marcaba el ritmo que debía llevar... no le permitiría quedarse atrás, contrario a eso tiraba continuamente de su brazo... -Shizuru ten calma, solo faltan un par de cuadras... Decía, aunque la no muy convencida contestaba. -Lo sé, pero estoy ansiosa... me parece como si hubiese pasado un siglo desde la última vez que vine aquí... ¡Que vino aquí! Un complot interno en la cachorra… ¿Será cliente frecuente? ¿debería preocuparse? Sus ojos se iluminaban cual niño en dulcería, lo que reconfortaba al no sentir ni un dejo de nostalgia en su voz. Pero como siempre envelecia ante su presencia, La castaña lucia impecable como siempre, quizás un poco más de lo usual, ese vestido de terciopelo púrpura tan ceñido solo daba razones para algo de lo que no sabría capaz de resistir, pero ajustaba tan perfecto a ella que no le daría una buena noche a la cachorra, más al contrario tendría que cuidarle con más empeño, no soportaría que nadie se acercase y menos con intenciones perversas. Entre la búsqueda de estrategias para ahuyentar a los hombre y otras que usaría para ahuyentar sus hormonas, la cachorra se vio sin darse cuenta a la entrada de un club nocturno de moda en la ciudad, sin darle importancia pues ciertamente esos no eran sitios a los que antes de conocerle frecuentara con frecuencia, ya sabíamos que prefería la mala copa que la clase por obvias razones más que las de esconderse de su pasado, el halar de su mano al ser escoltada por su bella descarada hacia el interior la trajo de vuelta a la realidad. -Pero qué diablos pasa...? no se supone que sea al revés...! Preguntándose a sí misma, pero lo cierto es que, que más daba, sea quien fuera, lo único seguro es que no hay nadie más con quien quisieran estar... Encontraron en el lugar, en un alejado sitio, una mesa pequeña dispuesta con un sofá de tres plazas, esto solo supone mayor comodidad, a lo que les habían explicado. -Y entonces…? miro expectante a la castaña... Logrando notar su sonrisa, tan brillante que clarificaba el lugar. -Dijiste que querías tomarme de la mano, ¿no es así...? afirmó mientras entrelazaban sus dedos a los suyos. - También dijiste que querías hacerlo frente de todos, ¿no es cierto...? continúo la frase levantando sus manos ya unidas a la altura sus rostros, apoyando los codos sobre la mesa... mientras que la otra insistía en el silencio... -Shizuru... todo lo que digas esta noche lo haré, pausó en un momento prolongando su angustia, pero por favor no me pidas que baile contigo, eso es algo que no está en discusión. Una sonrisa maléfica brotó de sus labios que carmines hacían juego con su mirar... -Ara... Ara... acaso Natsuki piensa dejarme a merced de cualquiera de los presentes, pensé que para satisfacer mis necesidades estaba ella, pero por lo visto tendré que... simulando de ponerse en pie he ir hacia la pista... -A donde piensas que vas...? no vas a ninguna parte sin mí. Le miró sin un ápice de juego... -Yo estoy completamente a tu disposición, lo sabes bien, pero por favor no me pidas que baile, soy un tronco, tengo pies de plomo, aunque quisiera complacerte no podría hacerlo, no se bailar, no me hagas hacer el ridículo, frente a ti ya estoy acostumbrada, pero… -Descuida Natsuki, si quieres te quedas aquí mientras yo bailo un par de canciones tal vez el mirar, te de razones para saltar a la pista... Por supuesto a mí y muchos otros, pero sabes que es lo que pasa.? que hoy no tengo ganas de saltarle al cuello a nadie, pero lo haría si a alguien en este lugar se le ocurre tocarte, acaso quieres que pase a visitar al jefe y al flaco a la cárcel de nuevo...? -Vamos Natsuki, anda no seas mala, nada te vale intentar, ¡ven conmigo...! -Está bien, asintiendo con disgusto y no muy convencida pero gustosa, al fin y al cabo. ¿En cuánto tiempo logro propinarle el primer pisotón? volveremos a sentarnos, ¿de acuerdo? -Tu solo déjate llevar Natsuki, total para eso eres muy buena... Las luces intermitentes marcaban un ritmo lento y sensual, de cadenciosos movimientos, aquel baile era seductivo, un cuerpo contra el otro, moviéndose uno después del otro, trazando el mismo ritmo, en ese momento no se imaginaba tan torpe, así que la Kuga tomo su cintura y con su otra mano atrapó su cuello Pudiendo sentir cada fibra de su ser vibrar con aquella cercanía. -Dios soy tan vulnerable ante ti... La frase que escapó sin querer de sus labios y sonriendo triunfante la descarada dijo en seductivo tono. -Siendo así volvamos a mi apartamento y continuamos las lecciones en privado... Como negarse a tan apetecible invitación, pero no, ella debía de resistir, ya sabía que los Fujino son volubles, pero empeño su palabra y la palabra de una Kuga es lo único que vale... -Seguiré haciendo el ridículo si así lo deseas, no caeré ante tu embrujo, hoy debo ser decente y llevarte a tu casa tan virginal como pueda... -Pues déjame decirte que ya es demasiado tarde para eso Nat-su-ki... -Ya Shizuru que no es broma, lo mejor será darnos espacio por un rato, vamos a la mesa, te traer algo de beber, ¿qué quieres...? -Bueno si Natsuki insiste en que sea de este modo, pues no me queda más que acceder y en ese caso, dame un sex on the beach, o en baño, el cuarto, en la sala o donde te venga en gana... pero dame algo de eso, ¿si..? Los colores de la cachorra llegaron a intermitencia tan fácilmente ante semejante directa ya la descarada ni se preocupaba por insinuarse. -Yo… emn… creo que mejor te traeré una soda... -Natsuki estás loca, como me vas a traer una soda, esta noche es de celebrar, ve y trae algo con burbujas, que yo me encargare de celebrar por ambas si así lo deseas aguafiestas... Se alejó de la mesa y caminando hacia la barra, una sensación le atrapa, le observan, pero ¿dónde? ¿quien...? -Ha de ser mi imaginación, que me está jugando trucos, pero desde que llegamos no dejo de sentirme asechada, ya Kuga concéntrate en ella, debes ser todo lo que espera de ti esta noche, pero es un misterio lo que tendrá planeado para mí. Al llegar al bar y solicitar al barman una botella de sidra es fácil, algo suave que le hiciera el menor de los daños a su tan vulnerable etílica novia... tan pronto al voltear la vista hacia ella, mirar a unos cuantos lobos asechando lo que le pertenece no fuese la visión más grata del mundo. Un tipo desgarbado se sienta en su mesa notando que de inmediato sin reparo toma de su mano, la cachorra no espero su reacción para moverse, casi inmediatamente ya encontraba allí... Shizuru río divertida, retirando la mano de aquel repulsivo ser de la suya... -Disculpa amigo, ella no está sola. -Oh... disculpa... no lo sabía, pero no te preocupes belleza, tampoco estarás solita, te buscare un amigo para que te entretengas... -Disculpa, pero te estas equivocando bastante... mientras que su sangre hervía por aquel comentario Shizuru no evitaba mostrarse divertida ante la situación. -Me equivoco entonces… se podía ver intentando comprender un poco la situación o al menos lo que su capacidad pudiera lograr. -Oh he sido un tonto discúlpame... Al fin, ahora se alejaría y como si nada hubiese pasado, así que Natsuki podría volver en calma... Pero lejos de verlo levantarse, una risa siniestra se apodero de el… -No sabía que, bueno… eso está de más, si no quieres un amigo pues tendrás que esperar tu turno, ya que tu amiga me vio primero, a menos que a ella no le importe... -Que...? no podía creer a ese tipo, que desfachatez, pero lo más inaudito fue lo que la descarada acompañante se le ocurrió al escucharlo... -A mí no me importa, al contrario, siempre es un placer estar con ella, halándole del brazo le tomo para besarle salvajemente frente al tipo... -Shi... Shizuru que estás haciendo...? A aquel tipo sus ojos parecían abandonarle el rostro ante semejante espectáculo que le ofreció el desenfrenado impulso que las domina cada vez que sus labios se juntan... -Epa... dijo con una rara luz en sus ojos, parece que nos divertiremos esta noche... Pero antes de que pudiera reaccionar a más, la cachorra se ubicó por delante de Zuru a modo protector. -Aquí cualquiera se divertirá menos tu... -Que, de que hablas... dijo insolente... y antes de que levantara su brazo, Shizuru lo tomó para detenerla... -Siento decirle caballero que te has hecho una idea equivocada, estas frente a mi pareja dijo mientras le abrazaba por la espalda, lo cual le resulto reconforto a la Kuga... Pero al parecer aun a aquel ser desagradable no lograba entender... -Es tu pareja? mejor aún, de seguro ustedes saben muy bien como divertirse juntas, ¿porque no me enseñan.? Ya la poca paciencia que la menor tenía, había desaparecido, estaba a punto de propinarle un golpe al tipo... - Tan difícil es de entender el 1+1, no te necesitamos en esta ecuación, pero si aún no entiendes con matemáticas te puedo ayudar a entender con física... -La fuerza de un cuerpo como este, dijo mientras levantaba su puño, contra la resistencia de otro como ese, prosiguió señalando su rostro, dan como resultado una quijada rota y unos cuantos dientes menos, así que tu sabrás si quieres arriesgarte a probar esta teoría... Con el enfado que la cachorra tenia apenas alcanzaba a escuchar la risa divertida de la descarada, en ese instante, el mesero llega con el pedido de la celebración, haciendo evidente el disimulo... -Bueno, señoritas, no era mi intención molestarlas, me retiro, pero si tal vez se les ocurre celebrar de forma diferente háganlo saber, ¿si...? La cara de molestia de la kuga era innegable y la risa sonora de la descarada no ayuda en nada al humor de la situación. -Me alegra que al menos tú te hayas divertido con ese idiota Shizuru, casi me doy de golpes con un tipo dos veces más grande que yo -También dos veces más tonto que tú, fácilmente le hubieras vencido. -Ah bueno, me encanta la forma que tienes de alentarme... -Ya Natsuki, ya paso... sonando tan despreocupada. -Ya paso...! así como si nada, Shizuru el tipo se te insinuó y tu ni al caso, que es que no piensas darme mi lugar...- -Deja de reír, es serio lo que digo... Bendita risa que, aunque hermosa colmaba sus casillas -Yo... yo solo quería ver el lado celoso de Natsuki, pensé que carecías de él, pero ya veo que estabas ocultándolo, no es así... -Shizuru, yo... solo debía, solo quería mostrarte lo mejor de mí, eso es todo... -Natsuki no termina de entender que todo de ella me enamora, hasta ese lado egoísta suyo, me encanta. La castaña entre sonrisas, tomo su rostro y lo beso, y así entre copa y copa transcurría la noche... entre risas y caricias como en una primera he inocente cita que tanto había anhelado... Ya casi era la hora de partir y aquella extraña sensación seguía en la cachorra, trato de no darle importancia, ciertamente eran muchos los que observaban esa noche y ya que las copas pesaban menos, clandestina entre la sidra, una botella de tequila y ya la descarada empezaba a cantar antiguas canciones de Enka que le cantaba su abuela era eso o ya divagaba producto del elixir mezcalino. Puesto a estar más sobrea, antes de partir se presentaba la problemática, la cachorra necesitaba ir al baño, pero temía dejarla sola sobre todo en ese estado, llevarla consigo era la única opción, no pensaba dejarla servida en bandeja de plata a nadie. -Vamos Zuru, vendrás conmigo... -Pero yo no necesito ir... -Pero yo te necesito conmigo... insistió gentilmente -Ara.. Ara.. Nat-su-ki no esperara a llegar a casa, me quieres tomar en público, lo sabía, eres fan del voyerismo, ohhh pervertida…-Que yo que...? no Shizuru nada de eso, en tu estado, no confió, pero ni de mi misma. Andando... Fue una fortuna encontrar dentro del baño un sofá, para qué diablos necesitarían un sofá, claro está para las bellas acompañantes en mal estado que no pueden cuidarse solas, en fin... -Shizuru quédate aquí, sigue cantando si..? me encanta escucharte cantar, además solo así sabré que estás bien... -Está bien lo que diga Natsuki pero pide otra botella para llevar... -Si como sea... Despacio hace sentar a la descarada para asi rapidamente entrar a la primera cabina, misteriosamente el lugar se encontraba vacío, por fortuna para la cachorra. Lo que no alcanzo a calcular era que aquellas miradas que sentía sobre si durante toda la noche en ese mismo instante se justificarían, no habían sido producto de aquel desagradable encuentro con aquel tipo, ni tampoco su imaginación, mucho menos el temor de hablar con sus suegros, más bien todo contrario de desagradable no tenía nada... Toc toc su puerta sonó, y aun Shizuru intentaba cantar por ende asumía que no era ella. -Está ocupado... Sin saber que el cerrojo de aquella puerta no era tan resistente como se suponía debía de ser... Abriéndose de golpe la puerta se abrió dejando pasar a una escultural pelirroja, de esas que quitan el aliento y hasta algo más... Pero qué demonios..? Solo alcanzo a decir, mientras que aquella belleza de cabellos cobrizos se sentaba sobre si, y ya encontrándose vulnerable ante su necesidad con aquellos lindos pantalones de cuero por las rodillas -Pero que está haciendo señorita...? Logrando articular poco antes de la respuesta a aquella fuera un brutal beso que casi podía sentir partirle la boca haciéndola caer en cuenta que una señorita no haría eso exactamente. Intentaba escapar de su embrujo, pero su agarre ciertamente era potente... Cuando finalmente logro apartarla solo una cosa logro exclamar... -Está loca... que le pasa, yo... yo... porque tartamudeaba... no sé porque, pero las palabras escapaban Una risa perversa en esos labios rojos tan sensuales y jugosos fue lo que apenas alcanzo a ver antes de escuchar su pecaminosa voz... -Te ha gustado no cachorra...? te he estado observando, esa mujer esta desperdiciándote sabes, me gusto lo que he visto hasta ahora, colocando así sus manos sobre su pecho intentando meterlas bajo la camisa. -El verte así... mnnnn me ha antojado probar mucho más... ¿Pero que carajos...? que es que hoy todos los locos se escaparon del manicomio, que diablos le pasa al mundo, si es cierto que me observaba acaso no pudo ver que tengo novia... -Novia...? cielos mi novia, no la escucho a dejado de cantar... - Tonta cachorra sexy que no vez que eso no importa, te vez tensa y eso es producto de esa novia tuya, necesitas alivianarte y yo se la forma exacta de relajarte, diciendo aquello mientras su mano migraba hacia la entrepierna de nuestra cachorra. -Qué diablos hace aléjese de mi... No había terminado de decirlo, cuando una nacarada mano, muy delicada ya conocida tomaba a la mujer por el cabello y la alejaba de golpe con asombrosa fortaleza... -No escuchaste que tiene dueña, una Shizuru furica no la soltaba mientras apresaba su cuello con sus manos, la levanto del suelo donde yacia y la condujo de espalda a la pared. Sus ojos eran una llama viva, que penetraban los esmeraldas de la abusiva pelirroja. Aprovechando ese instante la cachorra se levantó cual resorte, subió sus pantalones y corrió a separarlas, aunque debía admitir que le hubiera encantado ver esa escena en una pileta llena de lodo... -Shizuru, que haces...? suéltala, la estas ahogando... Increíblemente le escucho, soltándola de golpe no sin antes lanzarle una última advertencia. -Que no te vuelva a ver detrás de mi novia, oíste... es mía, que descaro el tuyo de tocarla así, si se te vuelve a ocurrir semejante idea, tendré que enseñarte a respetar las pertenencias ajenas, entendiste. La Cachorra al ver semejante sentencia de muerte, veía venir un nuevo amanecer tras los fríos barrotes de la celda del jefe, así que rápidamente se colocó en medio la asustada chica y su novia psicópata permitiéndole a la primera salvar su vida. -Shizuru... qué demonios fue eso...? -Eh … de que hablas... - Como que de que hablo… Te volviste loca... -Lo siento yo... no sé qué me paso... no fue mi intención asustarte, creo que exagere tan solo un poco… - Tan solo un poco...? Hasta podría jurar que esa chica necesitara un cambio de ropa interior, de paso creo que yo también lo necesitare... -Ya perdóname Nat-su-ki, prometo no volver a enloquecer si una mujer te mete la lengua a la garganta, ¿me entiendes…? -Ejem… bueno ya olvídalo, creo que por hoy es suficiente es mejor salir de aquí y pronto, no vaya a ser que la pelirroja consiga refuerzos -Mnnn… está bien, volveremos a casa tan solo porque tengo unas locas ganas de una ducha tibia llena de burbujas contigo. -Lamento defraudarte, pero el único sitio al que vas, será a casa de tus padres... -No, ¿qué dices...? acaso no puedes posponer eso por un día o dos al menos -No lo lamento, el plazo expiro andando... Entre jalones lograron salir de allí claro con unos cuantos tragos para el camino que según la descarada ambas lo necesitarían, no sabría si lo acontecido fue premeditado o si en realidad ya había colmado su poca tolerancia al alcohol lo cierto es que casi instantáneamente de cruzar por la puerta de salida las piernas de la descarada falsearon cayendo dormida en brazos de su novia. Delicadamente introdujo a la dulce Fujino en el asiento de atrás y casi de forma inmediata ella le tomo del brazo, prendiéndose de su cuello, sobre su pecho, descansó. Aparentaba soñar, pero esta vez de manera feliz, tan distinta de aquella primera vez en el motel... ¿Podría ser que su dolor por fin haya sanado…? Sentir su mano cálida sobre su pecho estrujándole fuertemente... ¿Podría ser que al fin sería capaz de seguir sola...? será que ya no le necesitaría más.? Pensar en ello simplemente le atemorizaba he intentaba alejar esos malos pensamientos con la sola placida expresión de su rostro. Una guerra en mi interior, entre desear que este momento sea eterno y la premura de emparentar me obligan a solicitar al conductor a ir más lento, quisiera congelarnos en el tiempo, justo de esta forma por siempre. La velocidad reduciéndose y el sonido del motor al bajar revolución indicando que el destino se alcanzó, la cachorra sacude su cabeza, casi se queda dormida y como culparla, la cálida sensación de tener a la mujer amada entre sus brazos es como un calmante potente. Saca unos cuantos billetes de los bolsillos para cancelar el servicio y nuevamente toma a su amada en brazos y asi hasta llegar hasta aquel enorme portón donde un frio intercomunicador da el toque impersonal a la familia Fujino. Un zumbido, y una voz ya conocida atiende... -Quien es...? -Señora Fujino, soy Natsuki Kuga usted y yo ya nos conocimos anteriormente, ¿me recuerda...? -Oh sí, la amiga de Zuru, pero niña dime que quieres a esta hora ¿acaso no tienes modales...? -Ejem vera, debo disculparme por la hora, tiene usted mucha razón y por mis modales, claro que tengo, pero es apremiante esta situación y es por eso que vengo, vera traigo a su hija en brazos, ha tomado de más y se ha dormido, supongo que no necesito explicárselo, usted conoce mejor la situación que yo... No hubo respuesta, solo el clip del cerrojo abriéndose Empujando el portón y caminando hacia la puerta la cual era abierta por la distinguida Señora Fujino, la madre de Shizuru su futura suegra, Uff vaya honor si tan solo no le delatara la cara de molestia que le causaba mi sola presencia allí. -Por aquí sígueme niña vamos a llevarla a su habitación, por favor no toques nada... -Por aquí... Abriendo la puerta permaneciendo en el lumbral a la espera de mi Colocándola delicadamente sobre su cama y besando tiernamente su frente, le dedico secretamente que la vería por la mañana. -Kuga san, por favor sígueme, mi marido quiere hablar contigo. El señor Fujino, claro con gusto, no podría ser más conveniente. Y con gélido caminar su futura suegra le condujo hasta llegar a la sala donde yacía el excelentísimo señor Fujino Su cara era de pocos amigos y aparentemente había estado bebiendo, lo que indicaba que la charla seria breve. Se ubicó frente a él y un poco más atrás se sentó la señora de la casa, puesto que esta conversación les correspondía a todos. Porque a mi espalda será una posición estratégica quizás, tal vez no soportaba más ver mi rostro o quizás era que no quisiera que yo la viese de cualquier manera allí estaba yo frente a ese hombre y con mis rodillas tintineando como las rotulas dañadas de mi motocicleta, se decía la cachorra imaginando el peor escenario. -Natsuki Kuga San Verdad? -Sí señor, pero puede llamarme Natsuki si gusta. -A ver Kuga San, creí haber hablado muy claramente contigo la vez anterior ¿no es cierto? Mientras tomaba un sorbo más de sake -Eh.. sí señor, así fue, fue muy claro es por eso que estoy aquí... -En serio...? grito fuerte y con sarcasmo lo suficiente para que sus rodillas empezaran a rechinar cada vez más. En ese momento la cachorra apenas noto que sobre su mesa justo frente a ella había otro vaso dispuesto para sí. Agito la botella de sake dando pie para que se sirviera. Tomando temerosa su vaso, lo extendió y así le fue servido un shot de su mejor sake artesanal, uno de sus más preciados tesoros, de los que no compartía con nadie según poco tiempo después le comento Shizuru -Me gusta tu sinceridad Kuga San. -Pero querido y lo que hablamos... entre susurros y pantomimas la Señora de la casa se compungía -A ver Kuga San, vacía tus bolsillos... -Pero ¿porque? ¿A qué viene eso? -Solo hazlo. dijo mientras miraba la mesa expectante el contenido Unos caramelos, un poco de cambio, un panfleto y un trozo de papel asemejado a una tarjeta yacieron sobre el Cristal de la mesa... El patriarca Fujino empezó a analizar... -Efectivo no tienes mucho o es casi nulo por lo que veo, el que quiera pretender a mi hija debe procurarla y para eso necesitas efectivo o tarjetas de crédito en su defecto, en tu defensa y para darte el beneficio de la duda, debes tener algo de eso, ¿no? -Bueno, la verdad y para serle sincera, eso es todo lo que valgo, por ahora, claro está, mis tarjetas lamentablemente están saturadas, tenga en cuenta que aun soy solo una estudiante, pero soy consciente y créalo que sé que aún no valgo lo necesario para ustedes, pero con tiempo lo hare, le doy mi palabra. -Kuga San no pretenderás que mi hija viva de promesas o ¿sí? sabes bien que las palabras al fin y al cabo son solo eso y se las lleva el viento -Bueno yo... -No se hable más del asunto y prosigamos. Detrás, casi podría escuchar el claro regocijo matriarcal regocijarse por el punto dolorosamente expuesto a mi pesar. -Una tarjeta... a ver que dice... Nao Yuki, masajista profesional especialista en todo tipo de masajes, nos gustaría darte tu final feliz, llámame y... Por Dios el hombre se sonrojo por el resto del mensaje... -Puedes explicar esto Kuga San... Le juro por Dios que no sé cómo llego eso allí ni siquiera es mío, primera vez que oigo de ese lugar. -Bueno si no es tuyo supongo que no lo necesitaras, intentando guardarla en su bolsillo, lo cual la tigresa Fujino no tardo en notar. -Si haces eso te pesara querido... -Yo la iba a botar a la basura más tarde, bueno mnn, continuemos. -Un panfleto de salud reproductiva, mnn esto es interesante Kuga San... -No, eso yo, puedo explicarlo, es que... Demonios lo que paso a continuación no lo esperaba, un par de preservativos femeninos cayeron del panfleto... -Y eso es lo que creo que es... -Querido son preservativos... -Si mujer yo sé lo que son, no soy estúpido o si Kuga San..? -No señor para nada, vera venían allí, claramente yo no Nuestra cachorra estaba al borde de un colapso, que le diría… que su pequeña he única hija y ella no los necesitaban, puesto que ya se habían entregado sin reservas y sin pensar en protección, hacer eso era asegurarse un cuarto en la cárcel ... -Te ahorrare trabajo ya que nunca me había tomado la molestia de hablar tanto a los pretendientes de mi hija... -Dime hasta dónde has llegado con mi hija... Si claro que inocente es al preguntarlo como si en verdad fuera a decírselo... -Yo... señor Fujino, ella y yo, no los hemos usado. Hasta cierto punto era cierto. -Más directa Kuga San... Cuáles son tus intenciones con Shizuru...? -Le juro Señor Fujino que son las mejores, yo a su hija en verdad la quiero, y quiero lo mejor para ella, yo honestamente no sé si pueda darle todo lo que ella esta acostumbrada, pero lo que sí puedo asegurarle es que si puedo darle todo lo que merece. Tomo otra copa y sirvió otra... -Amor dile de una vez... -Kuga San toma ese trago de una vez, porque creo que lo necesitaras... -Yo al fin me he resignado al deseo de Shizuru... El rostro de la cachorra se ilumino falsamente ya que al continuar con sus palabras sus sueños parecían romperse. -Hace unos días Shizuru ha recibido una carta, en ella decía que una famosa universidad en Inglaterra la invitaba a formar parte de su orquesta Sinfónica como pianista principal, es una beca completa. Sentir su alma partirse en dos con tales palabras solo la hacían adelantarse al discurso. -He caído en cuenta que desconozco a mi hija, deje que esto se saliera de control y más raro aun ni siquiera sabía, que ella había aplicado a esa beca, que asfixiada he de hacerla sentir para desear irse lo más lejos de mí, me duele profundamente esta distancia con mi hija y fue justamente por eso que lo decidí. -A pesar de que ella en realidad no necesita la beca, fue la única opción que tuvo ante mi negativa de costear su carrera musical, te resulta obvio que no me gustaría ese tipo de vida para ella, ¿no es así? lastimosamente eso ya no tiene importancia, aunque me negara a su relación, terminaría apartándola más de mí, asi que por ahora Kuga San eres mi mal necesario, te necesito, para que ella no se vaya, así que tu verdadero reto no está en agradarme sino en ganarle a esa beca, son tres años lejos y no hay nada que ella desee más, piénsalo. -Yo sinceramente no sé porque te digo esto, supongo que creo en tus palabras, pero debes aprender que no solo de amor se vive también de sueños y esperanzas y lamentablemente casi nunca la una está ligada a la otra. -Así que tienes tiempo de pensar lo que vas a hacer, Shizuru aun lo desconoce, he tratado de postergar el darle la noticia, pero tarde o temprano se comunicaran con ella y el telón para mi caerá, así que si en verdad la quieres y quieres lo mejor para ella sabrás que la música es su vida así que deberás averiguar lo que es realmente le conviene. -Así que por última vez lo diré, aléjate de ella, busca tu camino, aun eres joven, estas a tiempo... Aun estupefacta por la realidad que se presentaba, el pensar en dejar a Shizuru para que viva su sueño o el atarla a un amor que no la dejaría realizarse, el hecho de que este hombre estaba en lo correcto, será ese era justamente su cometido... -Yo …. agradezco su consejo y créame que me ha dado mucho que pensar, ahora me retiro, que tenga buenas noches. -Igual para ti Kuga San... El ruido seco de su cabeza golpeando contra la mesa, no sabía por qué se preguntaba continuamente desde que iniciaron esa conversación cuando pasaría que el Señor de la casa caería inconsciente por causa de su vicio... -Señora Fujino si gusta la puedo ayudar con él. -No te preocupes niña, yo deje de hacerlo hace mucho, lo dejo donde caiga, el siempre hace lo que quiere y nunca se mide con la bebida, no es justo para mi tener siempre que resolver sus desastres, ahora permíteme y te guio a la salida... -No se preocupe la conozco muy bien, puedo ir sola. Repulsiva mujer que lejos de ser mi suegra podía ver que su felicidad no se empañaba y esa sonrisa de par en par que me causaba rabia la acompañaba hasta la puerta... Y las últimas palabras que escucho esa noche precisamente provinieron de ella. -Luchar contra un fantasma es una cosa ahora que luchar contra un sueño eso algo totalmente distinto, ella vivía en su fantasía, pero ahora vivirá en la realidad, yo ciertamente creo en tu fortaleza lo aparentas bien has llegado hasta acá pero cuanto más podrás resistir, piénsalo por tu bien y por el de mi hija... buenas noches Kuga San... dijo tan fría y calculadamente mientras azotaba la puerta tras de mi... Cada paso que dio esa noche le alejada más de aquella su bella descarada, sus pensamientos eran prófugos de la razón, esa noche quería ser cien por ciento egoísta y pensar en ella, en lo que yo deseaba pero no podía dejar de pensar en su castaña, ciertamente esa sería su única oportunidad de lograr su sueño, su padre lo dejo muy claro, no le daría más dinero y la cachorra por más que lo intentara jamás podría aspirar siquiera a pagar tan solo uno de esos meses en Inglaterra, la realidad era que ella se iría, pero lo que más le atormentaba era saber si ella prefería ir tras sus sueños o elegiría quedarse aquí a seguir solo soñando junto a ella. Le atormentaron los pensamientos derrotistas, llegar a su casa en su funesto pasar por la sala donde su padre aun observaba el televisor recostado sobre el regazo de su madre alarmo a todos en el lugar, Saeko brinco del suelo, golpeando a su padre en la cabeza. -Que pasa Natsuki? pregunto visiblemente preocupada, no pensé que vendrías todavía, Shizuru me dijo que... -No importa ya mamá, lo que haya dicho Shizuru ya no importa, ahora solo importa lo que vaya hacer... -A que te refieres...? dijo intrigada, mientras su padre escapaba a la cocina evitando escuchar temas que lo incomodarían de demás. -Se pelearon ha sido eso, porque si es así descuida ya lo arreglaran... -No mamá no creo que esta vez sea tan fácil, es más ni siquiera nos hemos peleado, estamos como nunca y eso es lo que me preocupa... -Ay... hija ya habla que me estas preocupando. -Mamá, Shizuru obtuvo una beca para que continúe sus estudios musicales, ya no depende financieramente de su padre... -Bueno, ¿pero si eso una gran noticia no.? -Sí y no madre, ya no tendrá que vivir según sus padres, pero... -Pero que hija déjate de misterios y habla ya... -Pero nada mamá que no hay remedio la becaron en Inglaterra... si acepta esa beca es un hecho que la perderé... -Así que era eso... y quien te dice a ti que la perderás... es solo hasta que acabe sus estudios por dicha va dos años sobre ti en tres o cuatro años estará de vuelta... -Madre y a ti quien te asegura que volverá… Es Inglaterra mama por Dios, aparte como se supone que sigamos una relación estando yo acá. -Amor ya encontraran el modo, podrá venir de visita, hasta puedes invitarla a casa en las festividades. -Eso es lo que me preocupa mamá, a que volverá, piensa en sus estudios, para que habrá servido todo ese sacrificio... y sus sueños, donde quedarían si los logra alcanzar, si cumple sus sueños como sé que lo hará, ella no volverá, mamá ella es muy talentosa, se volverá una artista, sin duda harán lo que sea por retenerla, le lloverán ofertas de trabajo y yo... yo no podré hacer nada. -Oh corazón, entonces es eso lo que te preocupa y si hablas con ella, no crees que te escogería a ti antes que todo, yo no tengo dudas de ello, Shizuru se nota que te ama mucho. – Entonces mama, ¿Qué clase de persona seria si hago eso? -De repente la puerta de la cocina se abrió dejando ver al siempre callado Kuga mayor con una pequeña caja de terciopelo purpura, él no era dado a escuchar nunca, de hecho casi siempre estaba ausente de casa y el imaginarlo pegando oreja a la puerta resultaba risorio... Tomo la cajita y la puso en manos de la que el aun veía como su pequeña niña... -Yo no se mucho de la vida hija, pero esto, esto es lo que yo haría, quizás te pueda ayudar mi niña. ¿Ese es el anillo de compromiso de la abuela? Los ojos de Saeko casi escapan al escuchar la frase, aquello era un tesoro, reliquia de los kuga, tan preciado que incluso su padre se había negado a dárselo a su madre cuando se comprometieron hasta el punto de preferir comprarle otro como alternativa, su madre siempre creyó aguardaba por alguien, y ciertamente acertó solo que se equivocó pensando en que ese alguien era su hermana. Entre voz ronca sonando a disculpa dijo hacia su madre. Yo lo mantuve guardado, porqué al verlo, nunca pude darle un rostro, lo siento mucho Saeko. -A pesar de que yo aún no conozco a tu prometida al mirarlo lo único que puedo mirar en él es el tuyo, en mi pensamiento siempre estuvo pensar en ustedes. -Abrió la pequeña caja para dejar ver dentro de ella, la más hermosa pieza de orfebrería que jamás había visto... Una pieza de oro blanco labrada en forma de lirio donde yacía empotrado un diamante blanco tan hermoso y brillante que incluso el tiempo no había podido opacar -Papá esto es hermoso, yo definitivamente no puedo aceptarlo... -Natsuki, sé que no he sido un buen padre, te falto una figura paterna y eso ha sido completamente mi culpa, tuviste que arreglártelas a cómo pudiste... -No importa tuviste tus razones y al fin y al cabo yo tampoco he sido una hija modelo, ¿no? -Al contrario, Natsuki yo estoy orgulloso de ti, has resultado ser mejor persona de lo que yo soy y es por eso que te pido perdón por tanta necesidad, por la ausencia y por todo lo demás... -Pero papa no tienes que pagar tus culpas con esto. -No lo estoy haciendo por eso, yo Natsuki me lo debo a mi mismo, eres mi hija, tú también lo eres y mereces ser feliz y si en mi esta ayudar a que lo seas yo ya podría disfrutar lo que nos queda a tu madre y a mí con tranquilidad de que estarás bien. -Vamos hija mía, siempre has sido una luchadora, no pares ahora, sé que no tengo autoridad para decirte que hacer y mucho menos puedo predicar con el ejemplo, pero no hagas lo que yo, afortunadamente no eres como tu padre y siempre has sabido tomar las riendas de tu vida, nunca te has dejado arrastrar, nunca lo sabrás si simplemente te haces aun lado, es mejor lamentarse de lo que no se logró que saber que ni siquiera hiciste el intento. Cerrando la caja, la acerco a su pecho para respiro hondo -Tienes razón, no me rendiré... tres años no son una eternidad y si debe irse yo podría ir con ella, buscare trabajo en lo que sea intentare seguir estudiando mientras estemos allá, lo lograre, por ella, juro que lo hare. Oscuros recuerdos, repetitivos sueños, te busco en silencio donde te puedo encontrar será la luz que ilumine mi camino una vez más, porque el destino cierne sus manos a escasos centímetros amenazando con alcanzarnos, la castaña se soñaba a través de un laberinto sin saber aun lo que su destino le reparaba y solo una voz azul se escuchaba clamando por ella.
