Cap. 19 Disyuntiva – Dos caminos

Aturdida al despertar, típica de la mala copa de la parentela Fujino, una castaña se retuerce sobre su cama la que hace ya algún tiempo no frecuentaba...

El tono de su teléfono termina de inyectarle la vitalidad necesaria para levantarse de una vez de la cama al escuchar el sonido que le había colocado al número de su cachorra...

Le basta con frotar sus ojos para incorporarse, sin poder evitar la sonrisa que le fue contagiada temprana mañana...

Tomo su celular observando un mensaje...

Hoy es un día decisivo en nuestras vidas por esa razón estaré sumamente ocupada, así que te espero a las 3 en nuestro lugar, muero en ganas de verte, te contaré todo allá... besos... tu cachorra...xoxo

Y con rubor de quinceañera Shizuru se encontró dando saltos en su cama, la alegría de pensar en ella la embargaban mientras deseaba fuera la hora acordada...

Así libró una batalla con su guardarropa, deseaba verse perfecta para su bella cachorra, mientras que abajo en la cocina una madre conversaba con su ya consiente esposo.

-Amor que has planeado hacer, ¿no piensas darle la carta o si...?

-Aun no, quiero ver de que está hecha esta tal Kuga, al fin y al cabo, si Shizuru la escogió debe ser por algo, además quiero ver que tanto esta se asemeja a la otra...

-Ni lo menciones, me dejo completamente abrumada la primera vez que la vi, mi hija tiene un gusto muy extraño por lo rustico y lo hace demasiado evidente con estas parejitas que se busca, pero dejare que sea a tu manera querido, aunque tu idea aun no me convenza del todo...

-Calma mujer, todo será como debe de ser...

Aquella frase cierta la que quizás sea la única en su cabeza en ese momento de lucidez mental y malestar de resaca en la casa Fujino...

Casi una hora después Shizuru bajaba preparada para lo peor...

-Padre... Madre... asentía cordialmente con su cabeza, mientras que su mente viajaba lejos tratando de evitar el disgusto que estaba a punto de digerir previo al desayuno

-Hija mía, piensas comer antes de salir...

-No madre, comeré algo de camino...

-De camino a dónde...? Si se puede saber... un tanto molesta la madre, el imaginar que su bebita corría a encontrarse con aquella chica le enervaba con semejante evidencia

-A donde más Madre...? De camino a la Universidad, he estado muy ocupada, debo algunas clases y un par de conferencias, trataré de ponerme al día...

-Como gustes hija mía… Como intruso en le parloteo femenino acertó a agregar en tono sincero el mayor de los Fujino mientras que Shizuru miraba con recelo a su madre su padre hablaba… sabes ayer no alcance a darle las gracias a la señorita Kuga por traerte sana y salva.

-Pues no hace falta Padre, te aseguro que lo hizo solo por mi seguridad y por simple beneplácito ante ustedes... sin quererlo venenosamente broto esa hiriente frase, sus labios rosas los que aún se relamían el té de que por inercia tomaba en las mañanas.

-En serio...? a mí no me lo pareció, insistió tanto en sus intenciones contigo que yo diría lo contrario

-Pues me importa poco lo que piensen tú y mi Madre de ella...

-Es una lástima porque es una buena muchacha

Esa última frase le dejo sin habla...

-Si lo se padre… es una muy buena chica, aunque se bien que todo tiene un pero para ti, no es así Padre, evitemos perder tu precioso tiempo y dime de una buena vez sus defectos...

-No mi niña, esta vez no tengo ningún pero, es una buena muchacha, solo que simplemente no es para ti...

-Ya extrañaba tu retorcida moral e hipocresía Padre, como pueden ser tan elitistas, la apariencia no lo es todo...

-Tu queridísima hija eres la menos indicada para hablar de clasismo si toda tu vida has disfrutado de la posición con la que has nacido, la clase social, la educación privada, el patrimonio y todo ese tipo de cosas que te hace la vida más fácil, sí que lo has disfrutado o no..?

-Definitivamente ustedes son tal para cual, no entiendo como fui a nacer siendo su hija... me acaban hacer recordar porque odio este maldito apellido, nunca he sido feliz, y solo espero algún día poder dejar este peso enorme que me ha traído tu casta, así que intentando ser cortés con mis progenitores decido retirarme ahora que aún tengo mi ánimo integro además de cosas mucho más importantes por hacer que dichosamente, nada tienen que ver con tu dinero ni tu clases sociales, Madre, Padre, me retiro, con su permiso...

Y una furiosa Castaña salió de aquel lugar con dirección hacia su rutinaria vida, salvo que ahora una sola cosa le daba un sentido especial, será que en verdad estaba enamorada, al fin podría reconocerlo... esa interrogante fue llevada junto con el fresco viento de otoño...

El día pasaba lento, las clases se sentían eternas y el reloj se reusaba a avanzar, agónicamente la espera permanecía tras la pregunta

-Que estará haciendo? que habría sido tan importante, obviamente no fue lo que hablo con su padre, aquello se imaginaba mal de principio a fin, claro si se basaba en su charla matutina con el... que será, que estará usando, será esos rasgados jeans azules que me encantan tanto o aquellos pantalones de cuero que la hacen ver completamente deseable... Uff por Dios..! porque tener estos pensamientos obscenos tan temprano.

-Ahh Natsuki, necesito verte, me siento intranquila, yo, no sé lo que me pasa, precisamente esto era lo que la castaña temía, ya no tendría sosiego hasta que hable con su cachorra, debia verla cuanto antes...

Tomando teléfono marcó un número, esperó atenta timbrando tres veces finalmente obtuvo respuesta...

-Alo , sí, soy yo... necesito hablarte, necesito tu consejo... de acuerdo voy para allá.

Así la Castaña subió a su auto, saltándose el resto del día y condujo camino a un lugar el cual hace tiempo no visitaba a causa de los recuerdos que percusiónaban en cada pequeña fibra de su psique...

Después de un rato en carretera, parecía ser que llegaba al destino, estaciono su auto frente a una casa rustica, espaciosa como para una familia acomodada, con un bello pórtico que daba una hermosa vista al cabo... en él, una hermosa mujer entrada en años la esperaba sentada, la que con cara de añoranza le miraba repleta de ansias.

La castaña camino con cautela, ya que a cada paso un recuerdo le llegaba para finalmente estar justo delante de aquella dama...

La sonrisa maternal que le dedico aquella mujer la hizo bajar la guardia...

-Yo... intento decir en tono arrepentida la castaña

-Está bien mi linda Zuru, me alegra que hayas venido al fin eso es todo lo que cuenta, dijo la mujer sin reproche alguno...

-Lamento no haber venido a visitarte como lo prometí, pero es que... viéndose nuevamente interrumpida por aquella mujer que por alguna razón le evitaba la molestia obvia de hablar de tal abandono.

-No importa, la vida sigue queramos o no, además sé que has de estar muy ocupada y yo en serio lo comprendo... Así que haber mi Zuru preciosa que ha pasado contigo... cuéntame...

-No sabes cuánto odio esto, porque tienes que ser así, llevo meses sin hablarte después que prometí estar al pendiente de ti, y que hago en vez de eso, me alejo de todos esos recuerdos incluyéndote a ti, a ti que has sido más que una madre para mí, y tu... tu siempre me recibes con los brazos abiertos siempre dispuesta a sostenerme y abrazarme, Dios soy una persona horrible, siento que no merezco tenerte en mi vida...

La mujer la miro como sabiendo lo que vendría y tan solo con una sonrisa respondió ante aquel reclamo que más para si era propio, y extendiendo su mano la invito a sentarse en aquel cómodo sofá, junto a ella.

-Que dices mi niña si para eso somos las madres, sonrió y tomo sus manos, las estrecho y continúo...

-Te amo como a una hija, para mi es una bendición que la vida me haya dado consuelo y decidiera compensarme contigo, lo único que reprochare este día es el hecho que no me avisaras antes...

Para con eso, dijo enseguida la castaña y agrego... sabes qué ese empeño tuyo me molesta

La dama sonrió de soslayo solo por el simple hecho de saberla molesta

-Está bien hija mía, ¿no insistiré en el tema ya que tú misma te encargaras de traerlo a coalición no es así...?

Shizuru la miro a sabiendas de su realidad y lo desbordada de razón en la que estaban aquellas palabras.

-Odio que sepas leerme con tal facilidad...

-Lo sé, ¿pero creo ya debías estar acostumbrada no es así...?

-Creo que nunca podre estarlo...

-Creo eso no importa, lo que verdaderamente importa es lo que está aquí, dándole un piquete en la frente con su dedo índice, que es lo que te agobia mi niña...

-Yo... mi vida es un desastre, he llegado al fin a ese punto el cual no quería llegar...

-Vaya me sorprende que lo llames así, a mí me parece más a penitencia que otra cosa...

Shizuru solo miraba con pesar a su madre postiza

-Al fin encontraste a alguien y esa cabeza tuya insiste en poner tu corazón de cabeza.

-Yo no sé qué hacer, me siento tan bien pero el pensar en ello me hace sentir...

-Miserable, ¿no es así...?

Shizuru permaneció en silencio logrando asentir...

-Miserable...! te sientes así solo porque así te quieres sentir.

-De que hablas…? Confusa replico Shizuru

-Haces eso para calmar tu culpa, quieres purgar un supuesto pecado que no te queda… Cuando entenderás que nada de lo que paso fue tu culpa.

-Sí que lo fue, grito fuerte la Fujino repeliendo las lágrimas en sus ojos.

-Si yo no hubiera sido tan infantil nada de esto hubiera pasado, ni tu, ni yo, no estaríamos solas, nosotras aun seriamos... se detuvo dolosa por sus palabras

-Aun seriamos felices...? ¿A eso te refieres...? habla por ti, porque yo lo soy, soy muy feliz, puede que este sola, pero supongo que los hijos deben irse tarde o temprano además sus memorias me acompañan, los momentos de felicidad que pasamos todos juntos, los tengo aquí, los llevo siempre conmigo y el recordarlos me hace consciente de que estoy viva de lo feliz que pude ser aun estando sola...

-No necesito auto flagelarme para darme cuenta de que aun puedo sangrar, te amo y eres lo último que me queda de ella, por favor reacciona... Para ti debería ser más fácil

-Para ti es fácil decirlo, mascullando dijo la castaña…

-Ah en serio lo crees, ¿por qué...? Porque ya estoy vieja y no tengo a quien querer... eso es lo que crees., verdad.?

-No, yo no he querido decir eso...

-Entonces, que has querido decir, ¿dime...?

-Yo... yo... sin poder encontrar una razón validerá…

-Shizuru, ya fue suficiente penitencia, déjala ir, lo único que debes hacer es vivir, donde quiera que este mi hija, esa ha sido su decisión y no la tuya, ella siempre quiso ser independiente valerse por sí misma y ayudarte a vivir, porque no empezar a hacerlo tú, por tu por tu propia cuenta hija mía...

-Es que no lo entiendes, como tú, de entre todos, me pides que la olvide, si yo la amaba y así sin más se fue, dejándome atrás...

-Si así fue, pero no solo te dejo a ti, también a mí y ya no hay nada que podamos hacer al respecto, ¿o eso merece tanto la pena como para echarse a morir...? Hay un mundo allá afuera, lugares que visitar, gente por conocer...

Y en ese preciso instante con esa justa palabra la mayor del lugar supo ver a la descarada desarmarse y así agrego...

-Y eso creo que es tu verdadero dilema, conociste a alguien, ¿es así...?

-Yo no lo busque fue algo que sinceramente paso y no sé cómo explicarlo ...

-Pues de esa misma manera hija mía, paso solo porque tenía que pasar.

-NOO...!, dijo insistiendo en el tono la castaña, yo intente alejarme, pero cada vez terminaba yendo hacia ella y yo... yo...

-Te sientes culpable, a lo que solo asintió la Fujino con su cabeza

Pues no lo eres, así es la vida, personas se van haciéndole paso a otras, y el solo hecho no significa más que eso, yo sé, es más, tan presente lo tengo que insisto en ello, Shizuru te aprecio tanto y aunque este mal decirlo, casi igual que a mi propia hija, y tengo el deber de cuidarte, pero no por eso sino que me llena tenerte en mi vida y doy gracias al cielo por ponerte en el camino de mi hija, se lo mucho que la amas, pero el que ya no este no significa que debas olvidarla, al contrario recuérdala, por todos esos bellos momentos que pasaron juntas, las sonrisas y también las lágrimas, porque el Amor verdadero nunca se olvida... dijo la mayor mientras tocaba con una de sus manos el anillo de matrimonio en su dedo...

-Sabemos que ella está por allí en algún lugar, mientras palpaba su pecho a la altura de su corazón, pero es tiempo de seguir adelante, la vida no se ha detenido para nosotras, te seré sincera, hay veces que viene a verme, la siento en casa, pero por alguna extraña razón no entra se queda en el pórtico mirando hacia el faro.

Por momentos creo que me estoy volviendo loca pero el simple hecho de saber que aún me recuerda me reconforta, se estruja mi pecho el saberla aun aquí, pero algo me dice que el que aun permanezca aquí no es por mi causa...

Los ojos de la castaña intentaron soportar el llanto.

-Que quieres decir...? ¿Es por mí...? Aún está aquí, ¿por mí causa…?

-Pues claramente eso contesta mi pregunta... aun no te ha buscado...? ¿No la has visto…?

-Eres afortunada...dijo la castaña para luego agregar:

-Supongo que aún sigue enfadada conmigo…

-Sabes muy bien que no es así, ella jamás se enfadó contigo, ella solo quería despedirse, pero tu... titubeo la mayor

-Si lo sé, que estúpida que fui, pero si es por mí, como explicas que no haya venido a verme...

-Por la misma razón que insisto en que prosigas con tu vida...

-Creo que teme el verte, si lo hace, quizás no quiera irse jamás, o tal vez tema... de nueva cuenta la duda abordo a la mujer...

-Que tal vez ...? pregunto con premura la castaña…

-Tal vez teme que si la miras, tú no quieras continuar con tu vida y te aferres más a su recuerdo...

-Pero qué clase de disparate dices

-Piénsalo Shizuru, ella no estará lista hasta saberte bien, tu eres lo único que la retiene en este lugar, ni siquiera yo soy capaz de causarle tan poderosa intranquilidad, me siento celosa, rio divertida la mayor y afirmo

En el fondo sé que es porque ella sabe que estaré bien, ¿pero y tu hija mía, cuando estarás bien tu...?

-Yo quiero verla, necesito hablarle...

-Si en verdad la quieres ver tú sabes dónde encontrarla. Pero solo te daré un último consejo mi bella Shizuru, búscala para despedirte, no creo que debas pedirle perdón, pero si lo crees necesario hazlo, di lo que tengas que decir, y sigue adelante, déjala ir, vive

Solo así podrán, ambas descansar de todo esto.

Quisiera poder decirte que tomare tu consejo, pero en este momento todo me es incierto, no sé qué será de mi mañana ni siquiera que va a ser de mi hoy, lo que, si se es que su ausencia me afecta, la extraño, y no me resigno, me reusó a aceptar la forma en que me dejo, yo necesito saber si me odia, al menos ya me perdono, quiero saber que pretende de mí, que es lo que debo hacer, son tantas preguntas que no se si las pueda responder.

-Pues entonces ve.! Qué esperas Shizuru.! Corre porque no sé cuánto tiempo más podrá esperarte y te puedo asegurar que ella también está esperando por responderlas.

Extendiendo los brazos la mujer brindo un confortante abrazo a la descarada, y regalándole un beso en la frente procedió a bendecir su camino...

-Ve con Dios hija, te amo y recuerda que aún sigo aquí para ti.

-Si lo sé, y no sabes cuánto lo agradezco, montando a su auto se dispuso a arrancar el motor cuando un pequeño recordatorio se escuchó de la mayor

-Ah... una cosa más, si lo tuyo con esa muchacha no prospera, recuerda que yo aún tengo a alguien perfecto para ti aguardando por una cita.

-Gracias Minoze mama, prometo que si es así lo considerare...

La mayor solo sonrió y así permitió la partida de la castaña hacia aquel encuentro adeudado por tanto tiempo y del cual el resultado de una vida en juego.

No muy lejos de allí, una cabellera cobaltina se revoloteaba de un lado a otro, había faltado a la facultad y se había dirigido al centro, con unos cuantos yenes en el bolsillo, los que junto con su padre y madre recolecto la noche anterior, llena de ilusión planearía la situación perfecta para una esperanzada propuesta.

Una botella de vino tinto, me gustaría fuera cabernet sauvignon pero el presupuesto me asfixia y sé que Shizuru comprenderá... los mismos delicatesen de la vez anterior para recordar la primera vez que, ah.. ya Kuga deja de pensar en eso o te sonrojaras, cintas, velas y por supuesto flores muchas flores, lirios blancos y claveles violeta harían el contraste indicado, una enorme manta y un canasto de igual tamaño el que uso para llevarlo todo amarrado del respaldo de su ducatti recién salida del taller, no me importa pero pase lo que pase esta vez no me quedare allá sola, aunque lo intente no podrá huir, se dijo para sí misma tratando de convencer a ese pequeño ápice de inseguridad que recluido yacía entre las suposiciones y las aversiones.

Así se dirigió a aquel vuestro lugar, uno que era sinónimo de gozo y dolor, de felicidad y tristeza pero que total y al cabo fue donde ambas se entregaron por primera vez.

Aun parecía recordarla, titilando de frio, helada hasta el alma la cual poco a poco su corazón se encargó de entibiar.

Odio no poder decírselo, pero ella aún no está aquí, y necesito gritarlo, aunque nadie lo escuché, aun a pesar de que ella no lo quiera admitir.

Mientras esas ruedas Pirrelli rodaban sobre el Asfalto caliente, acelero solo para sentir el viento cortarse a su paso, inhalo profundamente para gritar a todo lo que diese.

Shizuru Fujino te amo... siempre lo hare, nunca me arrepentiré, a donde tu vayas iré, te amo, te amo, te amoooo... el ultimo sentir fue más sonoro y con tal intensidad que podría sentir vibrar su casco gris cromo.

Pocos minutos pasaron y la Kuga ya se encontraba en el sitio...

Dispuso un pequeño sendero con hermosos arreglos que de manera tal se le indico en la florería, aquello la tenía asombrada, ciertamente no era buena para labores delicadas y más aún la sorprendía el hecho de haber podido recordar todos y cada uno de los pasos, esa era una razón más para afirmar que todo esto era lo correcto.

Cada dos metros coloco dichos arreglos mientras que cintas de los mismos colores conectaban los arreglos horizontalmente hasta llegar al final del sendero donde yacía la manta cuidadosamente dispuesta con una canasta de mimbre donde guardara todo lo comestible, además una pequeña almohada, y la botella de vino, sobre una pequeña

cubeta con hielo, junto a ella un par de copas traídas directamente de la colección en la lacena de mamá Saeko...

Si llega a saberlo le mataría, se sabía muerta la Kuga mientras pulía la prueba del delito...

Bueno creo que estamos listos en cualquier momento llegara, espero y le guste...

Y así expectante la cachorra se sentó a esperar a su ama según la cita pactada

El viejo faro en la costa fue el único sitio el cual la castaña pudo acudir en busca de una redención ya vencida.

Un profundo y doloroso respiro broto de la castaña…

Ooohhh Mi Tsumi soy de lo peor, como fui capaz de ensuciar tu memoria en este lugar, ahora no existe sitio en que pueda buscarte sin torturarme, te falle, lo se…

Dije que te amaría hasta morir, ciertamente tu cumpliste tu promesa, me duele no estar contigo, me duele esta vida sin ti, ella… ella es buena, es linda y me quiere, pero…. No eres tu…. Las lágrimas empezaron a caer sin cuartel sobre el rostro nacar de la descarada.

Aun te siento conmigo y aún más cuando estoy con ella, ¿por qué…? Por qué me torturas así, Tu decidiste dejarme, el dinero fue más importante, porque a pesar de tu engaño aun te sigo amando, porque a pesar de que encontré a alguien que… que me ama, más sobre todas las otras cosas, porque no me dejas estar con ella, déjame ser feliz maldita sea…

A quien intento engañar…. Nunca me vas a dejar en paz, y está bien, es mi maldita penitencia, pero ella no merece vivir asi…

Ella no va a acabar pagando mis carencias, ella merece ser feliz.

Subió empapada en llanto a su auto y con todos sus sentimientos sobre si, tratando de recomponerse, sabía que no debía, no podría reunirse con ella, debía armarse de valor y ciertamente temblaba incesantemente, se encontraba tan expuesta y vulnerable que no dudaría en arroparse en sus brazos que cálidamente la reconfortarían en cuanto la viera, pero prescindir de la cita en el fondo era algo que no quería hacer, iría a verla he intentaría solo una vez más disfrutar del poco tiempo que el destino les quisiese entregar, ya que sabía en el fondo de si existía un fantasma que insistía en alejarlas…

Tomándose un momento para hacerse del mejor rostro se dirigió a su encuentro en aquel su lugar.

-El reloj siguió su curso y las 3:15 ya daban, la castaña estaba retrasada y una rara sensación acudía a la Kuga, la que prefería no prestarle más atención a las manecillas del reloj que le insistían en la demora, ella vendrá, no tengo duda de que lo hará, trataba de convencerse mientras negaba aquel mal presentimiento

A lo lejos del camino, se alcanzaba a ver aquel deportivo rojo velozmente conducido por una castaña que cuyos cabellos revoloteaba producto del trepidante viento...

Un respiro profundo, ahhhh.. Allí esta..! Dijo casi aliviada la Kuga, que salió al paso de su amada al principio del camino.

Un poco de polvo al resbalar las llantas en el arrido suelo, fue la cortina que develo el rostro más radiante que había visto jamás, el que tanto adoraba ahora y el único que deseaba observar el resto de su vida.

La castaña portaba una enorme y grácil sonrisa la que al observar que la aguardaban se tornó más enorme aun...

Pago del auto, y se dirigió a unos metros donde su novia la aguardaba bajo la sombra de un árbol.

Aquella sonrisa se compartió en Natsuki, la que solo extendió sus manos para tomar las de la castaña y tímidamente se aproximó a su boca y besó castamente...

- Te encanta crear la expectativa en mí, ¿no es cierto…? te divierte verme angustiada...

La castaña sonrió maliciosamente de soslayo

- Me divierte, es cierto, pero solo si estas en mi cama.

Un sonrojo infantil se acomodó en las mejillas de la Kuga la que prefiero cambiar de tema de inmediato de lo contrario nada saldría como lo planeado...

- Vamos..! Que nos aguarda una linda tarde, y a mí se me hace tarde para abrazarte, pongámonos cómodas.

- Que tienes planeado para mi hoy y justo aquí, te has puesto muy melancólica Kuga.

- Que puedo decir, este sitio me trae muy buenos recuerdo a pesar de que es aquí el lugar donde abusaste de mí por primera vez.

- Ara... con que eso es lo que Natsuki piensa, simulando un sexy mohín el cual sabia afectaba la integridad de su novia, creo que estaré muy triste y no tendré ánimos para nada.

-Sabes, hoy no importa si tengas ganas ó no, porque hoy solo quiero abrazarte y sentirte junto a mí eso es todo, por eso es que te he hecho venir aquí... a escasos metros de su lugar, saco un pañuelo de su bolsillo

- Confías en mí, ¿verdad...? Dijo con los ojos llenos de esperanza.

Aquellos carmines le miraron sinceramente al responderle

- No existe nadie más en quien pueda hacerlo.

- Entonces dame tu mano y camina conmigo es todo lo que debes hacer, dijo la Kuga mientras le vendaba los ojos, y delicadamente la condujo hacia el claro en el mirador.

Al llegar, la Kuga se colocó en su espalda y removió la venda lentamente dando paso a la vista carmín cada detalle felizmente preparado, las velas, las cintas y aun mas las flores, todo estaba totalmente hermoso...

- Y esto, es hermoso pero a qué se debe...

-A que se debe..? Exclamo la Kuga, es que acaso debo tener un motivo especial para consentir a mi novia..?

La interrogante en realidad no era el gesto sino el calificativo, y ante el silencio que se empezaba a sentir incomodo en espera de la respuesta que no llegaba.

Se hizo de valor y aguanto, la Kuga entre tartamudeos intento proseguir hasta que unos cálidos labios acallaron su angustia

- Si, tienes razón... no es necesario tener un motivo, gracias mi amor...

- Mi amor...? fue el eco que retumbo dentro de toda Natsuki como un cañonazo que atravesaba de lado a lado su corazón

- Gracias a ti, Shizuru... todo esto es por ti, te dije que hoy fue un día importante para mí, tome muchas decisiones hoy, quiero compartirlas y darte parte en ellas, mi vida va a cambiar y es todo gracias a ti

La castaña estaba entusiasmada de solo escucharla...

- Vaya pues al parecer le has dado un buen uso a esa cabecita tuya, Natsuki, a ver dime de qué se trata..?

-No, aun no primero te consentiré, te preparé los mismos manjares de aquella vez y no es porque no sepa hacer más que eso, lo has dicho tu, creo que la nostalgia de aquella vez me gano, a pesar de como termino esa noche, es la más preciada para mí de todas las que he pasado contigo, porque has sido tú la que me buscaste, fuiste tú la que eligió estar conmigo y no hay cosa que agradezca mas a Dios que eso, el haberme permitido encontrarme contigo aquella vez en el tren, porque más lejos de haberte salvado aquella vez, fuiste tú quien me salvo.

-Me salvaste de mi misma, de una vida triste, gris, llena de resentimiento y desde esa misma noche supe que nada entre nosotras ha sido producto de la coincidencia, sino todo lo contrario, todo tiene una razón de ser, tu eres la razón que le da sentido a mi vida, Shizuru te has convertido en mi vida entera y no importa lo que hagas yo siempre estaré allí contigo, a donde quiera que vayas, yo iré contigo, eso te lo juro por mi vida.

Repentinamente aquel rostro azorado cambio de expresión adueñándose de ella con inocente con función…

-Natsuki...! eso es hermoso pero a qué viene todo eso, me estas asustando...

La Kuga rió divertida ya que la sola idea de provocar preocupación en aquella descarada era una victoria más que sumar a la gran lista de conquistas en ese gran campo de batalla.

-No seas tonta, no se debe a nada en particular, es solo que sentí la necesidad de decir lo que quiero tan solo con palabras que tú puedas escuchar.

Aquella frase de dos palabras que aun permanecía prohibida y en espera a que la prorroga indicada expirase y que mientras tanto tú debes saber lo que hay en mi corazón, agrego la Kuga a viva voz lo que su corazón hablo en silencio.

Aquellos ojos fuego ardían impávidos los que al mismo tiempo empañaban la sonrisa que habitaba en ellos, la castaña contenía el llanto, esas habían sido palabras tan sinceras unas muy parecidas a las que hace algún tiempo atrás habría escuchado como tan solo promesas, esta vez es diferente… se dijo para sí, ¿aunque algo en su interior le permitió dudar… será que esta vez sí es diferente…?

La Cachorra miro a su dueña y con una sonrisa en el rostro le obligo a esperar…

-No te muevas ya vuelvo..! Y rápidamente salió hasta el camino, recordando algo que le serviría para darle la pauta a tan trascendental propuesta…

La castaña solo pudo verla alejarse, pero sin embargo ese sentimiento no era doloroso, al contrario era la más dulce espera que jamás había sentido.

Una ráfaga de viento soplo repentina trayendo consigo el olor a abeto y sal, y entre los murmuros del viento escucho las notas de aquella canción, aquella que producía tanto dolor y ternura a la vez, pero esta vez era diferente, esta vez sonaba como aquella primera vez…

El agudo sonido de un violín se hizo camino hasta su memoria y con tan idéntico andar el recordar de dolosos momentos volvieron a su cabeza…

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De repente con las hermosas notas se hacía paso entre el camino una cobaltina cabellera que suelta jugaban junto con el arco con las cuerdas de un violín… Se aproximó despacio, sin prisa ya que quería envolverla con la música, con las notas de aquella la que consideraba su canción…

Unas lágrimas brotaron de la Fujino, la cual no se veía triste, es más su rostro era casi indescifrable, lo que la Kuga no supo ver o al menos discernir a tiempo… y así se aproximó hasta estar justo en frente de su amada…

Dejo de tocar y bajo el instrumento…

-Espero no te haya importado que lo tomara prestado…? Lo miré en tu auto y quise regalarte esa melodía, llámame tonta si quieres, pero me siento especial al tocarla…

La castaña intento enfocar, pero el simple hecho de que aquel instrumento estaba en su auto dispararon en si su alarma recordando las palabras de Minoze mama y del sitio de donde venía…

-Háblale … supérala ya …

Pero lo cierto es que, porque Minoze mama había colocado ese violín allí, aquel el que habría sido el último que aquella mujer le tocara, pero con qué motivo lo hizo, no entiendo, no se supone que debo olvidarla, pero como lograrlo si el mundo boicotea en mi contra, como hacerlo si a cada instante Natsuki me la recuerda…

Sus pensamientos fueron interrumpidos por aquella voz tan suave a la que ya estaba domesticada, una suave caricia en el rostro y la calidez de sus manos…

-Shizuru… yo… quiero pedirte una cosa, quiero que me permitas ser tu esposa…? Y sacando de su bolsillo aquella cajita aterciopelada la abrió frente a ella dejando ver el pequeño gran tesoro, una pálida alma en espera de su respuesta…

-Un parpadeo basto para que la castaña se viera bombardeada de millones de escenas tan similares a esta, y de ese modo volvió a sentir el miedo apoderarse de ella…

Soltándola de golpe, el violín cayo violentamente al suelo rompiéndose por el mango y aquel precioso presente cayo sin ser visto entre el pasto alto…

Natsuki alarmada volvió a tomarla de las manos…

-Shizuru… estas bien…? ¿Pasa algo…? La preocupación era notoria, aunque quisiera disimularlo temía lo que venía…

A lo que de nueva cuenta la Fujino se sacudió frenética…

-No me toques, déjame por favor…

-Pero que pasa Zuru, tranquilízate, estoy aquí …

-Déjame que no entiendes que ese es el problema? No soy yo… nunca he sido yo el problema, siempre has sido tú, tu… deja de llamarme así, porque no te vas y me dejas de una vez…

-Shizuru de que hablas soy yo Natsuki, mírame… mírame..

Tomando sus manos las poso sobre sus mejillas y mirándose fijamente todo permaneció en silencio, tan solo por un momento…

-Lo sé Natsuki, sé bien que eres tú, es por eso que no me puedo casar, no contigo… acercando su cabeza hacia su frente ambas yacieron así por un leve rato hasta que un suspiro de la Fujino le ayudo a continuar…

-Yo creí poder, pero la realidad es otra, ella cumplió lo que me dijo… en verdad se quedara conmigo siempre y jamás la podre olvidar, aunque quisiera no me dejara, porque la tengo aquí justo delante de mi…

-Te equivocas yo no soy ella, nunca lo seré, yo soy Natsuki, tu Natsuki… Shizuru vamos a hablarlo, si es necesario buscaremos ayuda, pero no hagas esto, es más si es por la beca no tienes que afligirte ya lo he resuelto, yo me iré contigo, trabajare y estudiare de noche y ya verás que poco a poco y con el tiempo todo cambiara…

-Por Dios tienes razón debo estar loca...?

-No espera yo no he dicho eso.

-Pues puede que lo este, no sé de qué beca me estás hablando, lo que si se es que jamás podrás ser feliz conmigo…

-En eso te equivocas… Shizuru yo ya soy feliz con tan solo estar a tu lado asi que haz de cuenta que no he dicho nada, anda olvidemos esta conversación y hagamos de cuenta que no paso, vamos ven, vamos a sentarnos, comamos algo y cuéntame que tal la facultad hoy… Una tierna sonrisa dirigida hacia la castaña que se notaba sumamente afectada…

Aquella sonrisa fue devuelta pero no tanto por sinceridad sino por necesidad, la de no sentirse tan miserable como lo estaba siendo en ese momento.

-Tienes razón, hare de cuenta que esto no paso, que esto debe terminar… Así que debo ser sincera contigo, yo amo a Natsuki, pero creo que es solo por lo que hay de ella en ti, tú lo has dicho no eres ella, jamás lo serás, por mucho que yo lo quiera así…

Ódiame… decían sus pensamientos… ódiame por favor que así será más fácil para ambas…

La Kuga se aferró a ella, tomándola en brazos…

-Yo sé que no lo dices en serio… intentas escapar, pero yo te conozco, todo este tiempo juntas no fue mentira, sé que no quieres hacer esto, Shizuru si es miedo lo que sientes, podemos enfrentarlo juntas…

-Pero que no lo entiendes Natsuki yo no esto, me estoy aferrando a ella …

-Tienes que superarla solo tú puedes hacerlo, jamás lo lograras sola, apóyate en mi, yo me quedare para ti.

-Deja de decir eso, que eso no es cierto, nada de eso lo es, la gente no es eterna y tú te irás también.

Sacudiéndose con todas sus fuerzas logro darle un pisotón a la Kuga la que por acto reflejo la soltó sin así desearlo, la castaña corrió despavorida hacia su automóvil y echándolo a andar a todo lo que diera emprendió la huida…

Inmediatamente la Kuga reacciono y corrió tras ella, monto en su motocicleta, arranco sin duda tras del amor de su vida…

-Esta vez no te irás… escapar no es la opción…

Aquel motor rugió como nunca, el acelerador a fondo con tal de alcanzar su objetivo… Una alejarse de su mundo y la otra resguardarlo…

El deportivo tomaba desafiantes las curvas de la borrascosa carretera la que yacía muy seca y la hacía peligrosa, pero que más le daba a la castaña si lo que deseaba en ese momento era desaparecer para no ver más a la Kuga la que la asechaba de cerca sin dar tregua a sus pensamientos que la envolvían cada vez que miraba por el retrovisor…

Fue cuestión de tiempo para que la poderosa Ducatti alcanzara su objetivo, subiendo el visor de su casco la Kuga se posó peligrosamente a un lado de flamante automóvil.

Shizuru detente… por favor hazlo… si no lo haces de todas formas te seguiré, algún día tendrás que parar…

-Vete Natsuki, déjame, no quiero hacerte daño, ya largo de mi vida, esfúmate…

El doblez de una curva y el sonido chillante de una bocina hizo frenar a la Kuga, La castaña brinco de su asiendo pensando en lo peor lo que afortunadamente se esfumo al ver a la cachorra que fielmente la seguía dándole alcance.

Ah…. Pensaste que te librarías tan fácil de mí, que va, estas equivocada, Shizuru vine para quedarme así que más te vale que te detengas…

-Por el amor de Dios Natsuki déjame marchar, no quiero lastimarte más…

-Que no entiendes que si te alejas eso es lo que harás… Shizuru yo te amo, por favor no me dejes…

-Natsuki…?

Poco a poco las palabras de Natsuki encontraban cabida en la castaña…

-Te amo… por favor detén el auto…

Natsuki yo también…

Un estruendo se escuchó, habría sido producto de la velocidad o quizás la adrenalina del momento lo que no les permitió escuchar el camión de frente que venía pitando hacia su dirección, un golpe seco se escuchó, el chirrido de las llantas y el olor a gaucho combinado con el del combustible y sangre sustituyeron al salado aroma del mar, y de repente todo se nublo…

Entre una nuble oscura y un grito calado muchos ojos fueron cegados