Cap 21 DESPEDIDA, ADIOS Y OLVIDO
-Nunca vi a mi hija más feliz que el día en que te conoció.
Era lo único, esa frase, replicaba en su cabeza con la cálida resonancia de su voz.
-Ella te ama... Una y otra vez ese eco agridulce haciendo mella...
-Dios acaso cree que no lo sé, lo siento... con cada respiro dificultoso que da...
¿Pero...? No dejo de preguntarme como permití que esto llegará a pasar, ella no solo ha sufrido por mi causa, ella ya vivía martirizada y yo... yo solo incremente su pena, causándole mucho aún más dolor...
-Demuéstrale que tú también lo haces, de nuevo ese eco molesto, golpeteando en la conciencia incomodando hasta el más mínimo espacio.
"Pero como hacerlo ahora que ella se encuentra allí, casi inerte..." intentaba figurar mientras que el ruido de la puerta al cerrarse se lleva consigo la poca calma del sentir que aun su cálida mano provoca en ella.
¿Porque mi corazón se siente tan intranquilo...?
Supongo que lo sé, pero aun en el fondo me reusó a aceptarlo, ¿Natsuki...? Sé que me escuchas... Así que hare lo que desde el principio debí hacer...
-Ya no tienes por qué sufrir... al menos no por mí, ¿yo...? Yo voy a estar bien... y es todo gracias a ti... tú me has dado la fuerza para seguir con mi vida, aunque es este preciso momento solo quiero quedarme contigo por siempre...
En ese instante, sin poder evitarlo, las lágrimas empezaron a brotar por si solas...
¿Cuánto te costó, Natsuki...?
Natsuki tu haz purgado tus penas y mis pecados, por que semejante sacrificio?, que intentabas probarte, ¡que tonta fui por permitirlo y más aún por tardar en darme cuenta... por eso... por todo Natsuki perdóname...!
Por esas y por tantas otras quizás pareciesen cosas pequeñas he insignificantes, por esas que fueron por las que perdí, las más importantes, ahora que pude al fin sentirte. Por qué tuvimos que llegar a tanto.
Ahora, es que me arrepiento profundamente de cuando dije: "en cualquier momento menos ahora" pero me equivoqué.
Siento que la puerta que me llevaba hacia ti, está desapareciendo sin hacer ningún ruido y no lo pude evitar, se está cerrado para mí, porque ahora sé que mientras siga a tu lado tu haz de sufrir para hacerme feliz y yo no quiero eso, yo deseo tanto tu felicidad en estos momentos que mi egoísmo se estremece. Quiero retenerte, no sé hasta cuándo, ¿pero a costa de que...? De tu salud, de tu vida, no... A esto no se le puede llamar vida Natsuki... Ni para ti, ni para mí, no para nadie, ¡así que ya no tienes que esperarme más...!
En ese punto su voz se alzó y sin darse cuenta termino gritándole su dolor...
Levántate... despierta, hazlo ya tonta, ¿más te vale de lo contrario Natsuki...? sus lágrimas caían sobre las sábanas blancas estrujadas sobre sus manos...
Y tan solo el sonido de su monitor cardiaco refuto escasamente su sentir...
¡Tonta...! No eres capaz de hacerlo... y es por mi culpa, te he arrebatado todo, tu vida, tu alma, tu amor e incluso tus ganas, imagina como me he de sentir, desearía que los deseos de alguien se hicieran realidad, no importa si son los míos o los tuyos, todo para que tan solo así, esa puerta que abriste desde aquel día nunca más vuelva se vuelva a cerrar.
Sabes Natsuki me esforzaba demasiado contigo por egoísta porque estaba preocupada por quedarme sola por eso insistía en buscarla en ti, negaba mis sentimientos a mí misma, me cegué a la posibilidad de que nunca fue ella, de que siempre fuiste tú... Pero ahora justo ahora tengo miedo de que eso sea así... y si lo es... quisiera poder abrazarte. Solo si es posible, con todas mis fuerzas.
Y cuando se sequen mis lágrimas... seguiré reteniéndote, hasta que los deseos de alguna se hagan realidad.
Natsuki...? la miro con un soplo nuevo y renovado en el alma... y habiendo aligerado su pena, su corazón se sintió cómodo mascullando palabras que pensó hace tiempo no debía decir…
-Mi cariño por ti es tan inmenso que hace a mi pequeño mundo girar. Y solo quiero abrazarte otra vez solo si es posible, todo el tiempo, tanto como pueda.
-Pero mi tiempo contigo se agota, como la vida en tu interior y como la mía misma, a esta vida sin ti no se le puede llamar así….
-Lo sé...! fui demasiado tonta... desperdicie tiempo valioso, pero yo... Natsuki... si me quedo aquí, todo seguirá igual y ni tú, ni yo podremos ser realmente felices y eso no es justo para ti, ya te causé el dolor suficiente, puedes hacer lo que quieras con tu vida o con lo que te he dejado de ella, no te límites ni te reproches nada, lo único que tienes prohibido Natsuki es morir...
-No puedes morir, te lo prohíbo, si lo haces yo... no podría seguir viviendo, moriré de a pocos con la distancia, el alejarme de ti es por mucho la prueba más grande que debo afrontar justo ahora que tengo claro lo que siento, pero sabes bien que debo hacerlo, para apreciar lo que tengo, lo que tú me devolviste, pero mi consuelo es saberte bien, viva e intentando ser feliz...
-Yo... no me arrepiento de nada salvo de algunas cosas que guarde por temor... se acercó a su rostro, y dulcemente susurro a su oído aquella frase que había sido prohibida hace ya algún tiempo
-Yo te amo, Natsuki... creo que desde siempre lo hice, solo que un sentimiento pesaba más en mi corazón y mi conciencia insistía en remorderse al pensarlo... su voz no tembló al decirlo estaba más segura de eso que del aire que respiraba...
-Sabes...? pesa tanto ese "te amo" que en aquel entonces me parecía mentira
-Desde ese tiempo he querido imitar, esa facilidad que tienes de sonreír y lo bien que me haces sentir...
-Desde entonces quise hacerme camino hacia adelante con mis labios un tanto fruncidos, en sueños, te veía a veces extendiéndome tu mano, ¿quizás...? allí logre volverte a encontrar, si… puede ser... allí estaré esperándote
-Sabes que insistía en retenerlo, pero comenzaste esta historia aquel día en que dijiste "te amo" y ahora, justo ahora ya no puedo esperar para volverlo a escuchar de tus dulces labios, pero en lugar de dudar infinitamente quisiera oír hasta el final ese "te amo" que aún me parece mentira, siempre, porque siempre lo guardare para mí.
-Y aunque no le puedo confiar todo a las palabras, al decirlas sin duda debe significar algo espero que las mías lo hagan para ti, aun estando allí, sé que me escuchas
-Así que comprobemos juntas la verdad, por favor abre tus hermosos ojos y despierta a un mundo en el que no nos pondremos tristes, pero por favor ábrelos ya….
El monitor cardiaco seguía marcando el mismo ritmo y un entre silencio lleno de lágrimas los bellos borgoñas.
-Justo hoy te empeñas en no hacerme caso, supongo que existe una razón, pero si no abres lo ojos jamás me la dirás, Así que Natsuki te juro que, aunque abras tus ojos y no me encuentres aquí, estarás bien... lo harás porque aquel "te amo" que no te dije ese día, me perseguirá hasta el último de mi vida
¿Y ahora qué hago en esos momentos en los que dudare? su inconsciente trata de persuadirla, no te vayas, quédate... una y otra vez como un palpitar le estremecían por dentro tales palabras...
-Ahora lo sabes... sabes que un te amo a estas alturas me hará una mentira, pero es cierto, te lanzare un te amo al viento, con cada sonrisa, con cada memoria, y cada pensamiento, de esa forma me sentiré un poquito a tu lado y el "te amo" que me dijiste aquel día voy a perseguirlo, por siempre, hasta mi último respiro...
Su corazón saltaba esperando que al levantar la cabeza la encontrase allí, con sus bellas esmeraldas empañadas mirándole con la dulzura con la que siempre lo hacía, más en cambio, el sonido estrepitoso del respirador haciendo desequilibrio con su ritmo cardiaco, le avisan que lo que seguía no es bueno…
La puerta se abría estrepitosamente y unos brazos le halan, conteniéndole, es Saeko que la sostenía, su hija, estaba teniendo una crisis, por primera vez veía el infierno a través de esos ojos…
Aferrándose con fuerza a su pecho, casi al punto de faltarle el aire, no quería que la viese así, convulsionando, luchando por respirar, incluso sus parpados se abrían en intermitencia reflejo natural del efecto de shock, tan solo para dejarles ver esos luceros desorbitados, nunca pensó verla así…
Solo bastó al médico de turno, suministrar una dosis del medicamento prescrito para que Natsuki volviera en calma... Acercándose a Saeko, la miro y con tan solo un gesto no necesito decir más, el corazón de Saeko pareció detenerse, y así sin soltarle, volvieron a quedarse solas las tres, en aquel cuarto que olía a desesperación…
Un respiro hondo y Saeko le tomo el rostro, mirándola profundamente solo fue capaz de pensar:
¡Dios…! Estas mujeres Kuga y sus sonrisas… por dentro es como un el cristal, tan transparente y limpio, pero también tan delicado que por dentro Saeko escapa por no romperse.
-Mi niña, recuerdo una vez en que Natsuki me hablo y lo que dijo, sus palabras nunca las voy a olvidar...
-Mamá ¿porque llega el día en que nos destruimos a nosotros mismos y a las cosas que nos aman?
-Me tomo por sorpresa, recién su hermana había fallecido y en el momento lo supo llevar como pudo así que no me sorprende lo mucho que ha logrado desde que te conoció, y por eso no quiero que te atormentes, ella… creo que en el fondo sabia hasta donde serían capaces de llegar…
¿Esas palabras… de que está hablando...? La cabeza de la castaña no dejaba de dar tumbos…
-Ella continúo diciendo: "A veces pienso que mis manos no pueden conducir a nada, incluso cuando estoy tomando su mano, estábamos desacostumbradas la una a la otra, pero realmente hicimos los mejor que pudimos, ¿o no lo hicimos? Creo que era porque formábamos parte de un amor erróneo al menos yo no creo que fuera del todo un error"
-Yo siempre conocí los sentimientos de mis hijas y creo que por eso no me duele hacerme a la idea de dejarla ir, lo que me espanta, es saber que puede seguir aquí, con nosotras, ¿pero…? En qué condiciones…
La castaña intento tratar de llevar algo de paz que no sentía a la cálida dama…
-Saeko, veras que ella mejorara, es fuerte, yo tengo fe… mientras que al decirlo su conciencia le gritaba mentirosa a viva voz…
-Eso querida mía no me preocupa, el empezar desde cero con mi hija no me preocupa, me preocupa el que ella no esté en cero y se reusé a empezar de nuevo…
Le tomo fuertemente de las manos y dijo bajo con la voz entrecortada una súplica de su alma…
-Mis manos no son capaces de sostener a nadie ahora mismo, creo que no tengo la fuerza suficiente, pero si pudiera me aferraría a ti, por ella lo haría, porque…? que tan lejos llegan los sueños sin un soñador, para amar siempre se necesitaran dos, no te vayas, no huyas de esto, ella lo sabe ahora, y yo… yo estoy segura de que va a luchar, ella lo está intentando, lo viste, así que por favor no te alejes de ella, dale razones para quedarse…
El llanto de aquella mujer hizo sentir el ser más despreciable a la descarada, hasta donde había llegado al jugar como un adulto, rompiendo corazones de madres e hijas… la castaña no podía más que gimotear y soportar las ganas de morir con ella en brazos…
-Saeko yo… corresponderé a tu sinceridad y tratare de ser lo más franca posible… aunque quiera no puedo, no es por miedo, si de algo estoy segura en esta vida es de lo que siento por su hija pero temo que ya no soy nadie, no tengo que ofrecerle, ahora estoy en la nada y aunque ella es mi todo, no podría soportar verla partir, no puedo es tan doloroso, sé que es cobarde de mi parte supongo que en el fondo siempre lo he sido pero no soporto verla así y más por mi culpa prefiero fingir q nunca paso que nunca entre en su vida y seguir viviendo mi vida de la manera despreciable en que la he venido viviendo porque Saeko si ella se muere me lleva consigo, así que prefiero que despierte y descubra que fui tan cobarde y miserable de dejarla, prefiero que me desprecie, así el olvido será más fácil aunque ya lo oíste Saeko ambas sabemos que eso nunca va a pasar
-Prefiero vivir en esta penitencia que yo misma me he impuesto como castigo y recordatorio para que nunca más me permitan ser así.
-Perdóname Saeko, pero no puedo quedarme aquí y simplemente verla morir...
La mujer nula ante aquellas palabras solo alcanzo a agregar:
-Que misterio puede ser merecedor de destrozar dos corazones.
Ahora la ventana empezaba a mancharse con colores fallidos del atardecer …
-Yo solo necesito… Dijo aquello sin pensar lo que la intuitiva mujer percibió de inmediato…
-Descuida mi niña, no logro entender tus motivos, pero no puedo obligarte a nada, supongo que lejos de ayudar verla en ese estado te destroza, así que mejor vete, necesitas pensar con calma, lejos de todo esto, evalúa tu vida y mira si realmente vale la pena que si lo vale te aseguro mi Nat estará esperándote … saliendo de la habitación con un semblante de desánimo evidente buscando darles un poco más de privacidad requerida.
Y de nuevo allí estaba frente al gran amor de su vida viéndose pequeña, tan pequeña que incluso ella con un pie en el lumbral de la muerte se veía enorme en aquel lugar
Le miro y acercándose lentamente tomo su mano
Mi dulce Natsuki, mi pálida mujer, cuantas veces vi esa piel sobre la mía y nunca me pareció tan fría como ahora, pero es tan solo un espejismo que mi remordimiento le juega a mi cabeza, ya que incluso ahora tus manos aún conservan el sabor de ese día… Me llevo conmigo todas esas risas, tus hermosas palabras y tu dulce voz, el sabor de tus labios y el olor de tu sudor sobre tu cuello, la sensación de tu cabello escurriéndose por mis dedos y tu cálido pecho, nunca olvidare todas esas cosas, nunca olvidare todo de ti, porque tú serás para mí, mi último gran amor…
Un beso con remordimiento y nostalgia, con locura y sanidad era el que su alma pedía como último deseo antes de fallecer en soledad, y entonces la distancia empezó a entrometerse alejando sus labios de aquel cálido nicho que ella solamente prodigaba y así le empujaba a un vacío que le causaba temor...
Sus últimas lágrimas cayeron sobre sus mejillas y mientras la recorrían camino hacia atrás sin dejar de ver al dulce ángel que le devolvió la vida y que ahora se la arranca dejándosela consigo.
-Me voy, pero me quedo contigo y si algún día llego a ser digna de ti, espero volverte a encontrar en nuestra próxima vida, porque una vida jamás me alcanzara para redimir mis culpas y una eternidad es demasiada penitencia para permanecer sin ti.
El inevitable momento en que cerro esa puerta también lo había hecho de mi corazón, el que automáticamente enmudeció, entumeciendo su interior.
-Lo siento Saeko ya no soy más yo, solo lamento como todo paso, espero logren perdonarme algún día
Alejándose perdiendo de vista en el pasillo fuera de aquel dichoso cuarto y poco a poco sus pasos le van alejando de su alma y una lúgubre mueca se encajó en su rostro en permanencia.
Y así los días de la castaña fueron pasando tortuosos, entre preparativos de lo que sería la búsqueda de un Nuevo comienzo, el olvido terapéutico que se mostraba su nueva vida, a un destino sin ella, una vida fría y seca pero que al fin y al cabo merecía por vivir tan egoístamente, entre maletas y boletos de avión, ya no se miraba tan emocionante vivir de la música si no estaba ella, pero su Consuelo estaba en que ya no sufriría por su causa, así que cualquier exilio valía la pena por ella.
Días y noches rogando al cielo por noticias, noticias que nunca llegaban, los días se convirtieron en meses y entre ese tiempo jamás llegaron, ignorante de un destino místico, casualidad o demás que en aquel cuarto de hospital el amor en aquel magullado corazón no iba a ser apagado.
Al Cabo de un buen tiempo unos meses quizás nuestra cachorra abrió sus esmeraldas, al tiempo en que sentía a su Corazón partir en ese vuelo que la llevaría a una nueva vida, huyendo de si como una cobarde.
El tiempo para la cachorra fue tortuoso, ya que él entre tanto de su inactividad su cuerpo no recordaba cómo hacer muchas cosas, según los doctores era su pequeño cerebro tratando de sanar que al termino de aquel duro proceso recordaría paso a paso todo lo necesario.
Mientras lo único que deseaba haber olvidado vivía latente en su memoria, besos, carisias y sobre todo aquel te amo que se supone no escucharía pero que internamente lo vivió en frenesí de alegría.
-Por que fuiste tan cobarde Shizuru…. Una vida modesta, pero complete de amor no te basto para quedarte, que más daba el repudio de unos padres malditos si ya tenías unos nuevos que te amarían de por vida…
Que poco parece todo lo que te ofrecí, pero quien culparía a una princesa por dejar su riqueza y vivir con un mendigo.
La cachorra lloro, profundamente durante todas las noches hasta quedarse sin lágrimas, casi un cascaron seco sin sentimientos… Y así el tiempo siguió su marcha, ambas su camino… la Kuga estudio duro, enfocándose en los estudios logro desviar un poco la atención de su maltratado corazón, se tituló y trabajo duro para colocarse en una importante empresa automotriz como consultora, de igual manera la descarada siguió su camino y la cachorra lo sabía bien ya que de vez en cuando algún noticia del periódico llegaba por casualidad a su casa… " Importante concierto dará compatriota Shizuru Viola en el Royal Shakespeare Teatro, Brighton Dome o en el Teatro Royal Windsor" Que bendición al fin está viviendo como debería, se alegraba por ella.
Así fue, la vida continua su curso, un poco más lenta, menos linda y otro poco menos amarga pero continua.
Un día de tantos la cachorra recibió una llamada…
Ala…. ¿Tía Minoze, si soy yo como estas…?
No lo siento, pero ahorita estoy hasta el techo en la oficina tengo demasiados proyectos que revisar y sabes cómo es esto…
Quisiera poder decir que sí, pero no poder.
Si, Lo se tía, pero ...
No tía… Sabes muy bien que te amo es solo que no tengo tiempo…
Ya lo sé, debo sacar tiempo para ti y mama lo se
Sabes que está bien, tu gana, solo dime dónde y a qué hora y me tendrás, pero te costar tendrás que hablarle a mama muy bien de mi ok.
Perfecto Tía, te amo, nos vemos al rato…
Por fin su tía lo había conseguido, sacar a su cachorra de aquel caparazón en el que se encontraba, así que la tarde dio paso a la noche y acudir a la cena en el sitio que su tía propuso no sería gran cosa, ir a cumplir un par de minutos quizás una hora a lo mucho con eso bastaría… Unos chocolates suizos y unas rosas rojas tan solo para agradar a su adorada tía no estarían de más.
Un restaurante casual nada fuera de lugar para su simple traje de lino azul oscuro, su camisa de vestir blanca la cubría un estilizado suéter negro en v y pantalones a juego…
Al llegar lentamente dirigiéndose a su mesa donde alcanza a ver a su amada tía Misione hablando con alguien a quien no sabe reconocer…
Su tía de inmediato se suspende de su asiento y adelanta a su encuentro dejando a aquella invitada sentada a su espera.
Hola Tía…
Hola hija querida por un momento pensé en llamar a tu madre para motivarte a venir.
Una risa forzada salió de la cachorra
Claro, con semejante motivación, Saeko hostigándome toda la noche, claro que debía venir, además te lo debía, te he tenido muy abandonada.
Si hija eso es cierto, pero me alegra no haber tenido que usar el arma secreta.
Con una risa sincera esta vez
A mí me alegra más imagínate… Tía te traje esto...
Extendiendo las rosas y chocolates…
Ahí Amor te lo agradezco, pero es mejor que te las guardes ya que invite a alguien a cenar con nosotras, espero no te molestes.
Queeeee…? Mizone Estas locas, como se te ocurre tía por Dios, pensé que ya se te había pasado esa tonta idea tuya de emparejarme.
Pues ya vez que no amor, además esta chica sé que te va a encantar, es con la que siempre he querido juntarte y ahora que estas solita y que ella volvió de su viaje, es justo el momento ideal, anda vamos que no te morderá….
Queee… No tía espera, que dijiste, Volvió de viaje….
Mientras Mama Minoze llevaba a su sobrina del brazo, la Kuga observaba la silueta que de espalda le esperaba, ese cabello castaño y ese olor a lirios frescos, le recordaban tanto a una persona…
Shizuru cariño, mira esta es mi sobrina, Natsuki, de la que te he hablado bastante…
La Kuga al escuchar aquella frase solo confirmo lo que sus sentidos le gritaban
Es ella….
La castaña se giró tan elegantemente como siempre con un aire más madura esta vez, con sus bellas formas de siempre y antes de poder decir nada sus ojos vendieron su sentir y brotaron en llanto.
Ambas sin medir palabras se miraron intuitivamente…
Natsuki solo extendió sus manos las cuales brindaban los obsequios a su amada y con ellos una amplia sonrisa colmada de felicidad sin remordimientos.
La castaña los tomo y devolviéndole esa misma sonrisa ambas asintieron con la cabeza
La Tía Minoze extrañada pregunto…
¿Hija ustedes se conocen…?
A lo que la cachorra respondió sacando de la bolsa de su saco, aquel anillo que un día le ofreció a su descarada con su Corazón en él y lo extendió hacia Shizuru.
Tía… Te presento al amor de mi vida… pero creo que ella no lo sabía…?
Y con un llanto que se tornó en felicidad la castaña recompuso colocando aquellas rosas y chocolates en la mesa, se secó las lágrimas y extendiendo su mano dijo…
Mizone mama sé muy bien quien es ella, ella también es el amor de mi vida
La más mayor sonreía ampliamente al ver su objetivo alcanzado, mientras que su cachorra tomaba la mano de su amada y le colocaba el anillo en su dedo con alegría más que desbordada en ambas.
Pensé que nunca te volvería a ver Shizuru, ¿haz estado bien...?
Como crees que estaría sin ti, tonta… yo, fui cobarde, lamento haber huido, pero dudaba de mi si yo podría…
Shhhhh
Fue silenciada por la cachorra la que ciertamente no quería escuchar del pasado
Calla, eso es pasado ya no me importa, yo sabía que en el momento en que te mirara, todo, todo iba a ser como en ese justo momento que detuve en mi cabeza para recordarte, así que solo quiero darle a esta historia el para siempre
Esta vez así será mi cachorra, Te amo y esta vez será para siempre.
Y con grandes ansias se fundieron en un abrazo el cual hayo cabida en un eterno beso del más dulce, sincero y paciente amor, para así nunca más verse distantes, descansaron un par de almas que eternas buscaban hasta encontrarse en perpetuidad del tiempo.
FIN
