Isla de Vital...

Un escenario con vista al mar, un bar lujoso como muy pocos... O a lo mejor de pocos que visitó en partes altas de la sociedad.

Uno donde incluso servían algunos bocados a parte de bebidas baratas o impagables para alguien de dudosa reputación, el espíritu del infortunio estaría extasiado de que la comandante con los pantalones más ajustados de Remant le invitara un trago... Si no fuese en el momento más anticlimático de su carrera.

- Y ahí...va el último. Nada mal. - Dijo viendo en la pantalla la transmisión actual de los medios mientras vaciaba su vaso nuevamente. - Esa no es la escolta que se estrelló en el océano?

- Acuatizo, esa es la palabra. Aún volaba y sigue haciéndolo, es lo que importa.

Contestó Ice Queen siguiendo su ejemplo, eran regulares las veces que se acompañaban sin pelear y siempre era con una botella o dos. No era que le gustara hacerlo, simplemente ella no soportaba que él se saliera con la suya.

- Lo que sea, otra ronda? Dudo que tengas tiempo después.

Ella rió entre dientes.

- No estoy tan deprimida. Necesitarás más que licor para llevarme contigo, esta vez.

- No era mi idea, pero si tu quieres...

Ella lo negó, era obvio. Pero esa sonrisa en su acompañante era de por sí una victoria, podía ser un canalla a veces, la mayor parte del tiempo a lo mejor, pero sabía cuándo debía apoyar a su compañera cuando está lo necesitaba. Ice Queen con todo y temperamento podía ser un reto, pero al igual que cualquier témpano de hielo no era irrompible y estaba más que dispuesto a cubrir esas grietas.

- No se en que pensaba Jimmy, invadir las tierras inexploradas. El solo navegar cerca de por sí es un suicidio, que esperaba lograr realmente?

Después del fiasco de Vale y la pérdida del director de Beacon, el consejo del mismo reino movió su capital de forma "temporal", abandonando la ciudad y cualquier esperanza de regresar. No porque fuera imposible, nadie que la hubiese habitado tenía el estómago para regresar a ocupar esos techos.

Atlas quedó en duda ante el mundo por el desastre de sus armas autónomas y perdió la credibilidad de la que gozaron por tanto tiempo, creyeron que podían recuperarla con una "invasión" al corazón del dominio de los Grimm.

Claro que todo fue nada más que un show de medios para reparar su imagen, volando pedazos del continente y luciendo sus nuevos y mejorados hombres de latas en tierra firme mientras que los humanos reales se ocupaban desde lejos... O mataban el tiempo y esperaban.

- Darle esperanza a la gente. Ahora es más que necesaria.

Esta de mas decir que fracasaron.

Todo ese fuego sólo despertó la ira de las criaturas y las alentó a contraatacar, centenares de naves cayeron, destruyeron o perdieron.

Ahora Winter se enfrentaría a un juicio militar por ordenar una retirada total antes de que el consejo de Atlas pudiese ocultar los resultados. Claro que con parte del mundo funcionado con medios convencionales en comunicación, en cierta forma llegaron a lucirse.

Especialmente muchos cazadores y cazadoras humanos y faunos, así como una gran cantidad de estudiantes quienes respondieron su llamada al deber. Eran héroes, todos los involucrados en cada uno de los cuatro reinos.

Fue un fracaso en toda regla pero llegó a unirlos al final.

Esperaban eso ayudará a enfriar un poco su situación. A sus ojos, su Ice Queen eligió bien. Los resultados de sus acciones hablaban por sí solos.

Muy pronto el respaldo de la CCT estaría a la mitad de su funcionamiento y las comunicaciones se restaurarian en el reino, todo volvería a la normalidad, o lo que fuera "eso" que tenían ahora.

- Hey... Mi baso sigue vacío.

Sus sentidos reaccionaron ante el tintineo del hielo en el cristal. No sabía cuánto tiempo estuvo mirándola, se sentía como un adolescente atontado. Era horrible.

- Amigo, necesitamos munición.

- Que sea para llevar.

Ordenó antes de que sirvieran.

Winter se acurrucó en su brazo, Qrow no esperaba mucho. Ambos estaban cansados y no estaban en contacto a la espera de acción, en ninguna de sus formas. Sólo sentir la presencia de alguien a su lado, de un igual a otro era suficiente para ambos.

Y era todo lo que les hacía falta hasta el momento.

A meses de la partida de Ozpin, el círculo secreto del director detuvo toda operación. Estaban anclados, sin líder, ni objetivos, incluyendo él.

Aún así, la bruja y sus seguidores se mantenían en silencio. Estáticos en las sombras.

Esa noche, la última nave de la coalición se marchaba de regreso a sus tierras, y la función se daba por terminada.

- Tu hermana debe estar furiosa contigo.

Mencionó a la salida del establecimiento, la platino no se despegaba de su brazo. Por más de una razón.

- Por qué lo dices?

Pregunto somnolienta.

- Mi sobrina dijo que se la llevaron arrastrado a casa. Ja... Enserio era necesario apartarla de sus amigos? Las escuelas pronto volverán a funcionar.

Winter reforzó su agarre antes de contestar.

- Mi padre la quería de regreso. Yo no podía intervenir. Además, había otras razones por su comportamiento.

- Es por la chica de Mistral?

Ese se había vuelto un tema muy sensible para ellos. La elegida de Oz terminó siendo una víctima del poder que debía heredar. También era algo que lo acompañaba en sus momentos, les habían fallado a cada alma en ese reino, especialmente a esa joven.

- Aún parecen cargar con ello. No hablamos mucho de ese día y menos nos hemos visto desde entonces. Y aún no se nada del paradero de su grupo.

También era una marca que compartía con su familia. Ruby, Yang y las demás aún estaban de luto la última vez que las vio, los demás eran un misterio para él.

- Y su líder? No regresó a casa después de la ceremonia?

- Que? No lo sabes?

A una semana de caída de la ciudad y la academia de Beacon, se llevó a cabo una ceremonia por las víctimas del desastre. Todos los estudiantes que llegaron a presentarse estaban rindiendo homenaje al establecimiento o sus colegas quienes no salieron, entre ellos se encontraba un grupo de tres.

- Jaune Arc, se unió a la coalición por su cuenta. Los miembros de su equipo no llegaron a presentarse, lo último que se registró de él es que fue voluntario en la defensa, pero... ya no aparece en las listas.

Algunos jóvenes de tercer año llegaron a presentarse en solitario para representar a sus respectivos reinos, siendo un estudiante de primer año sabía que perder a su pareja lo debió afectar profundamente, el lo supo de primera mano, pero no creyó que el chico Arc fuese tan estúpido para hacer algo semejante.

- Lo último que yo supe de él, es que tiene un buen brazo derecho. Lo siguiente que encontré fue que objetos personales de Pyrrha Nikos fueron extraviados. Tanto su corona como los restos de Miló y Akoúo̱.

Ya había pasado una semana de la retirada, a un mes del primer asalto la guerra ya se había dado por terminada. Aún no tenía noticias del círculo pero Ironwood lo quería en su oficina por "x" razón, ya se había movido por cuenta propia y no parecía detenerse. Parecía creer estar al frente de la organización, por decisión unánime era capaz de hacerlo. Pero sin nada porque negarse, escucharía lo que tenía que decir antes de empezar su viaje.

- Donde quiera que estén, seguro encontraran como reunirse nuevamente. Esos niños son más fuertes de lo que parecen.

Remant estaba en una aparente paz, con parte de Vale ocupado por tropas locales y especialistas de Atlas, la actividad Grimm continuaba siendo más activa en en el norte del reino, donde aún se encontraba ese enorme Grimm a medio petrificar.

Pero eso no era algo que se pudiera evitar.

El reino salvaje, la nación desértica. Gran parte de la población en tierra estaba conformada por humanos y faunos en una sociedad libre, en una estructura social estable incluso para extranjeros.

Al menos en las ciudades, el resto era otra cosa.

Rara vez llegaban la cantidad del último par de meses, siempre por turismo, pero si en algo había cambiado Vacuo era por la ola de inmigración extranjera.

Las ciudades eran un punto favorable para los nuevos visitantes, era seguro y el comercio figuraba en su mejor punto de crecimiento.

Pero mientras las ciudades costeras estaban de fiesta la escoria se reunía en las zonas más remotas del desierto.

Tras la coalición, Vacuo tuvo que reformarse. La academia de cazadores fue durante mucho tiempo el único símbolo de orden en el reino, cuando respondieron a la cruzada contra los Grimm, el consejo de Vacuo tomó la decisión de establecer mayor control gubernamental sobre su territorio.

Llamó a filas a voluntarios y a la milicia local, junto a un número considerable de soldados y cazadores iniciaron una campaña de limpieza, pero no todo el reino estaba de acuerdo a la nueva administración.

La gente de Vacuo comprendía la necesidad de un estado funcional, pero una parte de la población aún estaba atascada a las viejas costumbres, por lo que se establecieron reglas.

Todo lo que estaba más allá de las ciudades, entre la arena y la roca, estaba fuera de su jurisdicción. En tanto no causarán problemas y mantuvieran la cooperación, mantendrían la distancia de los feudos establecidos por señoras y señores del lado gris de Vacuo.

En el vasto desierto había asentamientos protegidos, pero muchos otros eran un caso perdido. No porque algo les impidiera ayudar, sino porque fueron construidos para ello.

Eran sus lugares de reunión.

Estaba las pocilgas llena de gente violenta y cucarachas codiciosas de fuera buscando negocios, entre otras... Pero la cereza del pastel era la favorita de toda la jerarquía oculta.

En un punto intermedio entre la anarquía de un estado fallido y una monarquía totalitaria, la antigua ciudad de Yuno, un oasis destruido por el Grimm se sostenía a través del contrabando por ser un medio y ruta para los negocios de pésima reputación.

Desde el contrabando de armas y dust, asta el tráfico de personas y venta de esclavos.

Ya fueran humanos o faunos, todo lo que valiera la pena era una mercancía preciosa que obtener, valían su peso en oro.

El Lien también era aceptado, pero sólo en casos más simples, específicamente en las negociaciones entre locales. Políticos y figuras importantes, enemigos ante el público pero socios tras los camerinos. No era raro ver figuras afiliadas a ciertas facciones en la actualidad.

Sabía que pasar desapercibido no era un reto a plena vista, pero actuar como ellos era algo que le revolvía el estómago. Con la ropa más acorde a la situación marchó al lugar más importante de la ciudad.

El traje negro y el chaleco marrón no eran algo a lo que acostumbra, pero la chaqueta larga era algo que le fascinaba. Tan elegante para pasar como alguien de importancia pero no lo suficiente para ameritar una recompensa por él, para eso estaba su espada. Ellos entenderían que no valía el riesgo.

- Si, esa arma estará en la subasta. Es una pistola antigua, una favorita de la gran guerra. Atlas estaba experimentando con nuevas herramientas.

Guardo la fotografía de la reliquia en cuestión y prosiguió con el negocio, una camarera trajo dos bebidas, una ligera y otra más fuerte.

- Y que se supone que buscas. Mujeres, hombres, armas y municiones? Llegaron nuevas después de la coalición, se dice que hay un nuevo proveedor en Atlas. O a lo mejor algo más fuerte.

Ofreció su bebida mezclada con algo de lo que no quería saber.

"Háblame del coliseo"

Había llegado hacía una semana, a través de un vuelo y dos días a pié. Lo segundo era para evitar un derribo, muchas naves evitaban el desierto por el Grimm y los bandidos, estos últimos eran los más frecuentes.

Jaune tenía sus planes para encontrar lo que necesitaba, pero el viaje sería largo y necesitaba de apoyo.

Era imperdonable para él considerar lo que quería hacer en Yuno, pero se había quedado sin ideas. Sus opciones se reducían mientras más veía los cambios en el mundo.

- El coliseo estará abierto esta tarde, a la noche empieza la subasta. Hoy habrá una final entre campeones, seguro es por lo que estás aquí.

Y no se equivocaba, la mujer sentada frente a él tenía el rostro cubierto por una tela color crema. Sus ojos eran rojos y parecidos a los de una serpiente, el ver su lengua viperina tomar la pajilla de su bebida le hizo ver que trataba con un fauno, y una capaz pasar sobre los de su propia clase.

- Planeas comprar a un campeón? Eso sería muy costoso. A menos que sólo busques entretenimiento, en el coliseo seguro encontrarás ambos. Si sabes a lo que me refiero.

"Como puedo entrar a ese lugar?"

Sin dejarse llevar por las ramas, la empujó al punto de su plática.

Ella le explicó que sin membresía la entrada era más costosa, al menos si quería participar de la subasta. Con lo que traía era más que suficiente, pero no sabía con certeza si faltaría más después.

Su pase le costó diez mil de los millones que ocupaba, ahora estaba en la puerta del infierno. Donde la moral de la sociedad se terminaba, donde las ratas del mundo vivían con sus propias leyes, ahí sólo importaban los negocios.

La inocencia moría con solo pisar esa arena maldita. Tan roja como la sangre que se derramaba en ella.

A diferencia de muchos lugares en Vacuo, el estadio de Yuno era muy pequeño. Los combates terminaban en tres horas, y a la cuarta hora empezaba la subasta debajo del estadio.

Jaune tomó asiento en las gradas, podía apreciar de todo lo que acontesia dentro y ver a la perfección a los combatientes. La mayoría de gran estatura blandiendo herramientas pesadas y otros con armas viejas, ninguna con capacidad de disparo. Tres horas de lo mismo, hombres y mujeres de diferentes especies en busca de fama o fortuna, haciendo gala de sus mejores habilidades en el combate.

Casi tres horas después de empezar, empezaría la última pelea de tarde. Y no era cualquier combate.

Las últimas veces no eran más que espectáculos para las personas ahí presentes, pero a como diera lugar, era obvio que siempre hay algo preparado para aquellos que no buscan un simple "Torneo de Vital" para adultos.

Estas peleas eran a costa de vidas ajenas.

Se estiró para ver mejor las jaulas que entraban a la arena desde sus cuatro puertas, tenían a dos Beowolf y un Ursa, pero llegando con los demás hombres encadenados había una cuarta jaula.

Jaune casi se levantó de su asiento al ver a una fauno en ella con grilletes en sus manos y cuello, los que la arrastraban al interior eran guardias armados, dos la vigilaban con pistolas eléctricas en la mano. Era única decían.

A su alrededor todos ovacionaban por Red Warrior.

"Disculpe, pero quien está en la jaula?"

Pregunto a un espectador bien vestido, parecía importante.

- Es tú primera vez? Le dicen Red Warrior, era miembro de una red delictiva importante. La capturaron viva cuando desbarataron a su banda, resultó que es muy buena peleadora.

Ahora estaba seguro, había encontrado a su objetivo.

Los guardias soltaron a todos menos a la fauno, dejaron armas en el suelo antes de retirarse. Escudos, espadas y lanzas, armas tradicionales de Vacuo.

Los esclavos llevaban una armadura ligera, la fauno tenía una parecida más acorde a su figura. Aunque faltaban piezas en ella, como las hombreras donde lucía unos tatuajes rojos. Tenía guardabrazos y guantes con puntas en los nudillos. Las piernas estaban descubiertas de protección a excepción de las rodillas y las perneras de cuero, peto del mismo material y una falda cubriéndole los muslos, acompañando las mayas que tenía bajo la armadura.

Salió de la jaula cuando las puertas se cerraron detrás de ella, usando la llave que le entregaron se liberó y fue a buscar un arma.

Cuando pisó fuera de los barrotes las jaulas se abrieron.

Dos Beowolf salieron a cumplir con su rol, las emociones de júbilo provenientes de las gradas no eran nada en comparación al miedo que ejercían en sus víctimas. Atacaron sin piedad a los más cercanos, apenas encontrando resistencia.

Los demás reaccionaron al primer asalto y cargaron juntos, no eran rivales pero sabía dar pelea. Los Beowolf estaban siendo sometidos por las lanzas, atacaban en grupo esperando dar un golpe letal a su cuello o vientre algo que se les hacía más difícil al tener que protegerse de sus garras y colmillos. Hacía todo para separarlos.

La fauno corrió a la primera herramienta que encontró y saltó sobre él Grimm más cercano, sobre el lomo de una de las bestias clavó su espada en ella.

Salto a espaldas de la criatura, se deslizó sobre sus piernas y desmembró sus patas traseras. El Grimm cayó y fue exterminado por las cuatro lanzas y espadas.

El otro era más listo, en lugar de ir contra la multitud los atacaba por separado, envestía contra ellos y los apartaba para eliminarlos. Disminuía sus movimientos y esperaba a que otro se arriesgará a tratar con él para matarlo. Llevaba cuatro muertes cuando pusieron sus ojos en él.

Red Warrior lo marcó como su siguiente objetivo cuando la jaula del Ursa se abrió.

Vio a ambos, el primero destrozando a una nueva víctima y el más grande buscando la primera. Corrió donde el Ursa tomando la lanza de un caído, antes de ser arrollada se movió e intentó cortar una de sus patas con la espada pero falló su ataque y la criatura la golpeó con una de sus patas frontales.

Se levantó a unos metros distancia, su aura estaba activa por lo que consiguió evitar parte del daño. Los otros retenían al Ursa para que no volviese a tomar impulso, la fauno aún tenía ambas armas en las manos. El Beowolf la tenía en la mira.

Jaune observaba sus movimientos nerviosamente, sabía que los otros no durarian, estaban de adorno, si se quedaba sola difícilmente saldría ilesa. Jugaba con pomo de su espada bajo la capa, esperando los resultados adecuados.

La guerrera roja hacía gala de su nombre, sin miedo se lanzó de frente contra el depredador.

Antes de colisionar entre sí, cambio de dirección y incrusto la lanza al costado de su vientre, la línea se rompió por la velocidad y el golpe al caer. El Beowolf seguía moviéndose pero no conseguía sostenerse en sus patas.

Siguió su camino hasta el Ursa, aún no terminaba con esos hombres, algunos en la tierra aún respiraban.

Recupero un escudo y cargó nuevamente, el Ursa golpeó a un lancero contra ella. Salto para evitar el choque, pero el Ursa se adelantó y zarandeo una de las grandes patas al verla en el aire.

Trato de protegerse pero su aura recibió el impacto. Al rodar por el suelo percibió el brillo en su cuerpo, el aura aún estaba activa, pero se agotaba. Los gruñidos llamaron su atención, el lobo se había levantado nuevamente.

Esquivó su primer ataque y se preparó para el siguiente, con sus dientes en el escudo y con sus garras a centímetros de su piel se dejó caer al suelo e incrustó la espada en el pecho del Grimm. Este retrocedió antes de poder hundirla más. En un último intento por morderla clavo la hoja de metal en su cabeza, intentó retirarla pero la criatura tardaba en desvanecerse. El acero estaba atascado en la máscara y el Ursa venía nuevamente por ella.

Levantó el escudo pero no tenía un arma cerca de ella.

Los heridos aún sostenían las suyas y se alejaban del último Grimm, al no tener casi fuerzas para defenderse optaron por mantener la distancia.

Jaune la vio moverse de un lado al otro, sus movimientos parecían aleatorios pero cada que se detenía buscaba algo entre el polvo y la tierra. Cada arma que había utilizado hasta ahora ya había sido empuñada por alguien más. Ahora cada una de las que encontraba estaba en condiciones pésimas o ya no tenían uso.

Levantó una espada rota y desafilada, la arrojó con fuerza contra el animal, sólo consiguió enfurecerlo. Dando un último vistazo a los últimos combatientes, se decidió por quitarles alguna de las que aún tenían en mano, pero estaban lejos.

En ese momento escuchó gritos desde los asientos a sus espaldas y todos las gradas se asombraron al ver una espada caer del cielo, perfectamente reluciente, mango azul y dorado.

Sin esperar a pensar quien la había arrojado corrió a tomarla, una vez en sus manos siguió a toda velocidad contra la bestia. Salto sobre ella y aterrizó a sus espaldas, está se detuvo y se abalanzó contra la fauno.

Ella levantó su escudo y sosteniendo firmemente su nueva arma corto la cabeza del oso negro de un solo golpe. La cabeza cayó con el escudo, su brazo temblaba por el golpe que retuvo antes de su ataque.

Los gritos de júbilo empezaban a resonar por todas direcciones cuando el suelo se abrió, una gran jaula empezaba a subir. Era de un Alfa.

Querían un último combate, no le tomó por sorpresa siendo su última pelea en ese lugar. Pero tampoco parecía ser un problema al haber probado el filo de esa extraña arma.

Al analizarla vio algo pegada en ella con un adhesivo.

Sin que nadie lo notara la tomó y la escondió en su boca, miró en todas direcciones esperando ver algo o a alguien inusual entre la multitud pero no encontró a nadie en particular.

Jaune ya había salido por las escaleras, estaba seguro de que había recibido su mensaje y entendido qué hacer con el.

Con algo de suerte llegaría a funcionar.

Esperaba que la noche de Vacuo no enfriará las ideas que había preparado para su salida, especialmente ahora que no estaría solo.

Salió del coliseo sin esperar a que se cumpliera el tiempo, en las calles los transeúntes chocaban con él quien mantenía las manos en los bolsillos. No era tan tonto como para olvidar donde no contar el dinero, aunque tampoco era suyo.

La noche era fría en el desierto, escuchó a los grupos de limpieza subir a la superficie. Dejaban las armas usadas en una esquina para reparar o desechar, una de ellas fue llevada a un hombre de traje azulado. Tenía una insignia de estrella en la solapa y ojos felinos.

"Disculpe, creo que eso es mío."

Él lo analizo con la vista, sus guardaespaldas estaban alerta. Jaune les enseño la funda vacía probando que era de su propiedad, el hombre de traje no dudo en acercarse a devolverla.

- Es una herramienta estupenda.

"Su peleadora también lo es. Aunque no entiendo porque perderla o venderla al ver su potencial."

- No es que quiera, pero nadie sabe como terminara una pelea. El resultado siempre es impredecible, incluso para el mejor de los ejércitos.

"Cierto, igual que con Vale."

Mencionó mientras enfundaba la Crocea Mors.

"Escuche que habían muchas fallas en su defensa, errores que los llevó a la ruina."

- Se llama arrogancia.

"O mala coordinación, control de la población, cosas simples."

El cazador lo invitó a caminar por el coliseo, ambos estaban a tiempo para la subasta. La serpiente había mencionado que sería debajo de la estructura, tenía razón.

"Escuche que usted puede conseguir lo que un refugiado necesita, papeles limpios, identidades nuevas y un boleto a donde sea."

- Con el precio adecuado, claro.

"Necesito una nave que pueda volar a baja y gran altura, rápida y capaz de evadir un radar."

- Es un viaje largo?

Pregunto subiendo los escalones al segundo piso.

"Cruzaré la frontera, pero llevaré algo de equipo."

- Entiendo. El tiempo de espera depende del peso de la carga.

"No será mucho, puede tenerla para mañana?"

Se detuvieron frente a un control, podía llevar su espada al no tener un guardaespaldas, pero un escolta lo acompañaría durante el evento. Las armas de fuego estaban prohibidas para los invitados.

- Está hablando con el mejor, señor.

"Jaune Watts. Me aseguraré de que reciba su paga."

Ambos bajaron un largo pasaje entre las paredes, acompañados por tres hombres armados. El camino los llevaba a un piso inferior, podía escuchar los gruñidos de Grimm al otro lado de los bloques.

Estaban a una pared de las jaulas, y a quien sabe cuanto de los prisioneros.

- Suerte en la subasta.

"No se quedará?"

Pregunto entregando una tarjeta con un número y el mismo apellido.

- Tengo un vuelo que tomar temprano, sólo vengo a oficializar el traslado de mi campeona. Pero lo llamaré cuando su nave esté lista.

Drew Culver, inversionista anónimo de LDM. Una empresa de desarrollo armamentista, también se dedica al robo de identidad y contrabando.

Uno de los medios financieros utilizados por Colmillo Blanco en Vale. Respiro profundamente, enfriando su cabeza. Era momento de empezar y ya sería mareos.

Tomó asiento entre los invitados, había personas de todos los rincones de Remnant.

La primera de la noche, un barco anclado en la ciudad de Calis, capital comercial del norte. Papeles y registro para cargas pesadas, así como un paso libre por la ruta marítima al puerto de Anima.

- El benefactor procurará personalmente que la carga llegue a salvo, es un negocio seguro.

Tres levantaron sus paletas, dos eran faunos. El otro escondió una insignia para que ellos no la vieran, pertenecía al SDC. Ninguno parecía de buenas intenciones.

Desde que la mitad de Vacuo adoptó la democracia, las nuevas autoridades tomaron acción y muchos negocios de dudosa procedencia se terminaron. La mayoría del contrabando se hacía por transporte civil.

Lo segundo en la subasta, una mina de Dust escondida en el desierto.

El SDC aún no la ocupaba y la ley de el primero aún estaba presente. Sería entregada la ubicación al mejor postor, y el responsable se encargaría de tomar posesión de ella.

Tercero. Rutas de transporte de material de seguridad. Una compra millonaria en equipo y armamento para las autoridades de Vacuo, no muchos estaban dispuestos a ir en contra del pacto, pero eso no aplicaba a todos.

Cuarto, Jaune puso total atención a la reliquia en el escenario.

Una revolver tradicional Atlesian de la gran guerra, en perfectas condiciones, disparada solo una vez durante la prueba de elaboración.

La puja fue de dos aficionados, el mismo invitado de la SDC y él.

No parecían querer invertir más de lo necesario. Dio una suba de treinta mil, la oferta final hasta ahora.

Se la entregarían al terminar.

Así pasaron las dos primeras horas, de una en una, desde tecnología a transporte "legal", desde secretos de estado a empresariales, dejando en descontentos a algunos pero muy satisfechos a otros.

No espero mucho hasta que llegó su principal razón para no llamar a la academia del reino.

- Seguro muchos la conocerán por su habilidad. Invicta con más de cincuenta combates en nuestra arena, agradecemos a su maestro por la generosa ofrenda. Empezamos la puja con quinientos mil.

Quinientos mil debía ser parte de la suma ofrecida a su anterior amo, si él había ofrecido la vida de esa fauno por algo tan insignificante como el Lien significaba que estaba apresurado por dejarla atrás. Le hacía preguntarse si sospechaba que la buscaban.

En tres turnos la cifra se multiplicó.

- Dos millones! Tenemos dos quinientos a la derecha!

"Cinco!"

Ofreció duplicando la oferta actual, muchos decidieron retirarse. Algunos otros parecían considerar regatear, la mirada salvaje de la chica los disuadió pero eso mismo llamó la atención de otros.

- Ofrezco seis.

Una fauno, mitad humana mitad zorro. Tenía habilidad para el combate y el rastreo, pero también era parte importante de una banda criminal y no dudaría en salir de esa jaula a la fuerza.

Considerando los contras, sin importar cuánto pagarán, una vez fuera del coliseo los mataría para escapar. Siendo así era mejor que se quedará con alguien que supiera controlarla, alguien de la ciudad.

Nadie subió la cifra más allá de los ocho millones. Era un mal negocio para los de afuera.

Jaune no podía subir la cifra sin que otro de los locales lo siguiera, ellos siempre podían ganar más. No podía ganar esta.

Cuando la subasta acabo, pudo escuchar arañazos en las paredes vecinas, los Grimm estaban ansiosos. Había dudado varias veces de sus decisiones hasta la fecha, pero ya había concluido que no podía esperar otra oportunidad.

Mientras su mano temblaba los espectros gruñían al sentir sus emociones cada vez más fuertes.

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Nota:

Estaba pensando publicarla antes del volumen 7 pero valió la pena esperar a verlo, pude obtener mejores ideas al ubicar la bóveda.

(Aún duelen ciertos hechos) (Clover/Adam)

Esta historia se ubica al final del volumen 3, en un tiempo dado al final del capítulo 12.

Para respetar tiempos y fuera más fácil ubicarse, tuve que agregar casi un año de diferencia pero funciona como va.A

(Aún es otoño y Rubi salió de Patch un invierno)