Capítulo 3
Akari iba en el asiento del copiloto mirando a Akane, le sorprendió el estado de shock en el que entro después de recibir esa llamada, tuvo que esperar un poco antes de poder hablar y decirle que tenían que ir a la prisión que quedaba, pero no le había dicho ninguna palabra más, eso tenía muy preocupada a Akari, por lo que decidió hablar.
-Akane, tienes que decirme que ocurre en esa prisión, sé que conoces a esos sujetos, pero en cuanto te mencionaron la prisión Demonio te pusiste muy seria- Akane respiro profundo
-este sujeto fue con el que más conviví, le tenía un especial afecto, aun así, nunca supe cuál era su habilidad, un consejo, cuando lleguemos ahí no utilices ninguna - decía todo sin voltearla a ver
-si no quieres hablar de esto no te presionare, pero te veo mal, tal vez no sea buena idea el que vayas ahí, deberíamos buscar a alguien que se encargue de esto- Akane solo sonrió un poco.
-no lo entiendes Akari, no hay quien pueda librar con ellos, incluso los ancianos, que eran considerados unos genios y eruditos les tienen un miedo profundo, tal vez yo pudiera tener una oportunidad por mi tipo de habilidades, pero aun así dependería de la velocidad que con la que pudiera activar mi habilidad- a lo lejos se empezaba a ver un desierto con una cabina en medio de la nada
-debo suponer que manejamos casi 3 horas para llegar a otra prisión secreta y que esa cabina solo es algo para disimular- Akari sintió un pequeño escalofrió en cuanto Akane detuvo el coche
-al parecer es verdad que está libre, cuando entremos necesito que mantengas la calma, no sé qué habilidad pueda estar usando- aunque Akane le dijo eso, Akari se dio cuenta que era ella la que estaba temblando.
-Akane, sabes que estoy contigo para lo que sea- dijo eso y le tomo la mano, Akane solo apretó un poco la mano de Akari y agradecido el gesto.
Empezaron a caminar directo a la cabina, en cuanto cruzaron la puerta Akane vio el doyo de su familia, empezó a girar sobre el mismo lugar, se dio cuenta que se encontraba en el jardín de la casa de su padre, incluso ella misma tenía puesto su traje de entrenamiento, de pronto escucho un sonido que provenía del doyo, ella reconocía esa ruido, era el mismo de cuando alguien está entrenando, camino directo a doyo y al abrir la puerta vio una a un hombre con pantalón negro y una camiseta blanca, estaba haciendo una Kata, ella la conocía, fue la primera que él le enseño.
-veo que sigues entrenando tanto como siempre, aunque con el poder que tienes no sería necesario- Akane se sentó sobre la duela y vio cuando él se detuvo.
-recuerda que las habilidades dependen directamente de las habilidades físicas, aunque tengas mucho poder, si tu cuerpo no es capaz de controlarlo no podrás usarlo, tú sabes bien eso- lo vio girarse, pero por alguna razón no le pudo ver los ojos.
- ¿Qué hacemos en el doyo de mi familia? – se levantó y empezó a dar pequeños saltos sobre el mismo lugar
-siempre decías que era uno de los lugares donde más tranquila y que más te gustaba estar, pensé que sería un buen lugar para hablar- Akane empezaba a estirarse y tomaba su distancia de él.
-tengo tiempo que no tengo una buena práctica, además, las palabras nunca se nos dieron- el solo escuchar que quería hablar la hizo tensarse un poco
-vamos Akane, en las condiciones que estas ahorita no podrías siquiera seguirme el ritmo, dejemos el entrenar para otro día, sabes que tenemos que hablar- se empezó a acercar a ella, solo dio un par de pasos y Akane dio la misma cantidad, pero en la dirección contraria
-entonces termina ya con esta maldita ilusión- los ojos de Akane brillaron y antes de que se pudiera dar cuenta estaba tirada en el suelo de la pequeña cabina, a su lado estaba Akari inconsciente un poco más lejos estaba el guardia en la misma situación, no los culpaba, ella que tenía el poder de anular habilidades había caído por completo en esa ilusión. Tenía su habilidad activada lo que ocasionó que las ilusiones empezaran a desaparecer de todos los demás, ayudo a incorporase a Akari
- ¿estás bien? Al parecer nos hizo caer en una de sus habilidades- Akari apenas se levantó y Akane vio unas cuantas lágrimas en sus ojos
- no me hubiera molestado estar un poco más ahí adentro, era algo realmente hermoso-
-era solo una ilusión, tenemos que ir con él, por favor, no te separes de mi o te volverá a afectar sus habilidades- caminaron un poco más jutas y empezaron a ver no solo a los guardias, sino también a los demás prisioneros dormidos.
Llegaron a un elevador que estaba al final del primer pasillo, Akane seco una pequeña tarjeta y la paso por el detector lo que hizo que el elevado se abriera, al entrar en el empezaron a descender Akari estaba impresionada, ya llevaban un tiempo en el elevador, lo que indicaban que estaban bajando mucho.
-Akane, ¿el crear ilusiones es su especialidad? Fueron muy reales- Akari estaba realmente sorprendida, ella no se había dado cuenta de que estaba en una ilusión hasta que despertó.
-no lo sé, nunca había utilizado alguna habilidad contra mí- Akari quiso preguntar algo más, pero el elevador se detuvo y se abrió la puerta.
Akane tenía la habilidad de anular habilidades activada, el llegar sin tenerla activada había sido un gran error, pero nunca se esperó que él hubiera le hubiera hecho una ilusión a ella, se paró frente a una puerta que estaba al lado contario de donde se encontraba el elevador y en efecto estaba abierta, la empezó a empujar para poder entrar, le costó algo de esfuerzo ya que era una puerta de aproximadamente 15 centímetros de espesor, en cuanto abrió la puerta por completo se quedó petrificada en el lugar, ahí estaba él, sentado en la cama, Akari que estaba atrás de Akane, se movió para un lado para poder ver el interior, ella vio a un hombre sentado, tenía un pantalón y un camisa a juego, el pelo lo tenía acomodado en una trenza mal hecha, tenía algo de barba, pero lo que más le sorprendió fue la venda que tenía en los ojos, de pronto el sujeto se levantó de su lugar y empezó a caminar hacia ellas, pareció que Akane había despertado cuando le vio moverse.
-tiempo sin verte Ranma- Akari vio como Akane bajo un poco la mirada, el sujeto se paró justo frente a ella
-lo sé, ha pasado mucho tiempo y ahora que por fin te tengo tan cerca aun no puedo verte, pero estoy seguro de que sigues tan hermosa como siempre- Ranma con ambas manos le tomo el rostro
- ¿son las mismas vendas de hace 5 años? deberías cambiarlas- Akane se quitó las manos de ranma
-no tendría caso, las vendas no son un problema para mí, pero dime ¿a que han venido? – Akari se dio cuenta de que había algo entre Akane y él o al menos hubo.
-no te hagas el desentendido conmigo, Herb y saffron escaparon y ahora tu empiezas a generar ilusiones, pero ahora veo que solo se burlan de mi- Akane empezó a caminar por la celda, Akari estaba impresionada, no solo ese tal Ranma se movía como si nada con las vendas puestas, Akane se había quitado de la puerta, lo que, a él, con los prisioneros dormidos podría escapar fácilmente.
-la que se burló de ellos fuiste tú, querer encerarnos a los tres solo con una parte de tu poder, sabes lo orgullosos que son, pero no te des tanta importancia, el mensaje de su escape no era para ti, dime como escaparon- Ranma se miraba algo molesto, Akari se sentía como que en esa habitación era ella la que sobraba, estaba utilizando todas sus fuerzas para mantener la calma, la energía de esos dos estaba subiendo.
-Saffron incendio el mar y Herb desapareció la tierra, pero ¿Para quién era el mensaje? – los ojos de Akane empezaron a brillar con más intensidad
-quieres desactivar tu habilidad, te prometo que no haré nada con mis habilidades, nunca he hecho algo malo con ellas- Ranma se recargo en la pared y se cruzó de brazos.
-todos los que están en esta instalación están dormidos viendo su propia muerte, eso no es nada malo para ti- Akane desactivo su habilidad, volviendo sus ojos a la normalidad, después se sentó en la cama
-no desactives tu habilidad, así como así, no sabemos si dice la verdad, nos podría volver a meter en una ilusión- Akari se acercó a Akane
-no te preocupes, el podrá ser muchas cosas, pero siempre cumple con sus promesas- Akane no le quitaba la vista de encima.
-creo que aún no nos han presentado, soy Ranma Saotome, mucho gusto- Ranma solo levanto la mano como saludo, pero se quedó en el lugar en que estaba.
-Mucho gusto, soy Akari- algo dentro de ella le hacía confiar en él.
- ¿Para quién era el mensaje Ranma? - Akane insistió en preguntarle
-no es seguro estar aquí Akane, no sé qué hicieron, pero anoche se sintió una increíble fuerza y no creo que sea coincidencia que la energía de tus famosos guardianes desapareciera, están jugando con poderes que no podrán controlar- Ranma se acercó hacia ellas
-parece que sabes mucho, pero dime ¿Qué propones? – Akane le extraño que Ranma hablara de esa manera, el siempre actuaba confiado.
-quítame esta cosa de los ojos, yo me encargare de todo- se acercó y le tomo las manos a Akane.
-eso es imposible- Akane quito las manos de las de él, camino hacia un lado, Akari otra vez sintió que ella sobraba ahí
-entonces déjame quedarme un tiempo contigo, en las condiciones que estas no serás capaz de hacer nada, esa energía se puede comparar con la que tenemos Herb, Saffron y yo juntos- Ranma se notaba desesperado.
-Akane, tal vez él tenga razón, con lo que paso el día de hoy- Akari no pudo seguir hablando por la mirada que le dedico Akane
- ¿Qué diablos paso hoy Akane? - Ranma se acercó a ella y la tomo por los hombros.
-me enfrenté con uno de los guardianes, pero parecía que estaba siendo controlado por una gran energía, no tienes nada que preocuparte, con la ayuda de mi asistente pude detenerlo- Akane sintió la presión que estaba generando Ranma con su pura energía.
-entonces solo tienes dos opciones Akane, o me voy contigo al menos en lo que recuperas parte de tu poder o te quedas encerrada aquí conmigo- en cuanto dijo eso la puerta se cerró de golpe
-No me hagas reír Ranma, no puedes impedírmelo, al menos no en la situación actual en la que te encuentras- dicho esto volvió a activar su habilidad e hizo que Ranma retrocediera un poco
-no me retes Akane, sabes que odio perder, además, no solo dependo de las habilidades para poder retenerte aquí, sabes a lo que me refiero, o se te olvida con quien entrenaste- Ranma movió un poco su pierna, fue un movimiento casi imperceptible, pero Akane era una maestra en el arte y sabía que se había puesto en guardia.
-está bien, vendrás con nosotras, pero tendrás que hacer todo lo que diga, no tengo tiempo para perderlo aquí contigo- Akane no quería llevarlo con ella, pero no era tonta, sabía que él no estaba con todo su poder, pero ella tampoco, una pelea entre ellos dos y en esas condiciones llevaría mucho tiempo y estaría en desventaja
Después de decir eso, desactivo su habilidad y la puerta se abrió en automático, Akari no quería hacer ningún ruido, sintió la tensión cuando esos dos se pusieron frente a frente, se movió lo más rápido que pudo para alcanzar a Akane, atrás de ellas iba Ranma.
Cuando llegaron a la parte de afuera, Ranma comino un poco más y se alejó de ellas.
Se estiro un poco, después empezó a realizar unos cuantos katas, Akari reconoció unas cuantas poses, eran parecidas a las que realizaba Akane cuando entrenaba en el gimnasio.
-esa son tus Katas Akane- Akari volteo ver a Akane, pero ella no le quitaba la vista de encima a Ranma
-él me las enseño, son katas de relajación de mente y los músculos- en cuanto dijo eso Ranma dejo de moverse.
Cuando Ranma dejo de moverse, de su alrededor empezaron a formarse pequeñas esferas de color Azul claro, en total se formaron 5 esferas.
-vayan, busquen y lleven el mensaje- fue lo único que dijo Ranma antes de que las esferas salieran disparadas en diferentes direcciones.
- ¿Qué demonios fue eso Ranma? - akane empezó a caminar con dirección al coche.
-Herb y Saffron mandaron su mensaje, yo también tenía que hacer lo mismo, claro que el mío es menos llamativo que el de ellos- Ranma siguió a Akane al auto
- ¿Qué mensaje fue? – Akari pregunto dándose prisa para alcanzarlos
- estoy vivo- fue todo lo que dijo Ranma antes de subir al auto en la parte de atrás
Durante gran parte del camino todo fue silencio, ya casi era de noche y en el cielo se empezaba a oscurecer, en eso Ranma empezó a hablar.
-debemos pasar por algo de ropa, no puedo andar por la calle con la ropa de la prisión, además también necesito algo de comida decente y algo para afeitarme- Akari lo miro y después volteo a ver a Akane
-tengo algo de tu ropa en mi departamento, también puedo pasar a cualquier tienda a comprar algo para afeitarte y sobre la comida, en mi casa tengo, y no te preocupes, no la hice yo- Akari estaba asombrada, vio una pequeña risa en el rostro de ese sujeto y un sonrojo en la cara de Akane
Akari empezó a observar un poco más a ese tal Ranma, debía reconocer que se miraba atractivo, aunque la venda tapara gran parte de su rostro, se miraba que tenías buenas facciones, además que se miraba que su cuerpo estaba en forma, debía de reconocer que era alguien atractivo. Akari seguía haciendo su valoración personal de Ranma cuando el cielo se empezó a iluminar, a lo lejos se miraba un gran pilar de energía color verde, de pronto apareció otro en la dirección contraria de color rojo.
-que hermoso ¿Qué es eso? – Akari miraba con asombro los pilares de luz.
Akane para de inmediato el auto, miro los pilares y después voltio a ver a Ranma, este tenía una sonrisa en el rostro
- ¿Qué significa esto Ranma? – Akane lo seguía mirando
- es la respuesta de Herb y Saffron de que recibieron mi mensaje, aunque por la energía que siento, creo que no fueron nada sutiles- Ranma parecía un niño riendo.
Akari y Akane quedaron impresionadas, Akane sabía que eran poderosos, pero crear esas torres de energía, era algo absurdo, en ese momento agradeció que Ranma estuviera de su lado y el no haber peleado dentro de la prisión.
Llegaron al departamento de Akane después de una parada a una tienda de conveniencia para comprar algo para que Ranma se afeitara y unas nuevas vendas, Ranma estaba en el baño, mientras Akari y Akane estaban en la pequeña cocina.
- ¿Qué vamos a hacer ahora Akane? - Akari miraba a Akane muy concentrada, pero no en lo que estaba calentando
-no lo sé, si Ryoga estaba en esas condiciones, puede que los demás guardianes estén igual, tal vez debemos empezar con buscarlos y detenerlos- Akane se mordió el labio, era más fácil decirlo que hacerlo
-Akane, apenas pudieron tú y Konatsu detener a Ryoga, y ahora solo somos tu y yo, ya que Konatsu está muy mal- Akari quito a Akane de lo que estaba haciendo antes de que estropeara la comida
-Tenemos a Ranma, él nos puede ayudar- escucharon como se abría la puerta del baño.
Salió ranma con un pantalón negro y una camisa estilo chino roja, además de unos zapatos deportivos color negro, el pelo lo tenía suelto. Akari lo vio por primera vez sin las vendas, era realmente atractivo, pero llevaba los ojos cerrados.
- ¿me pueden ayudar para hacerme la trenza? - Akane dejo lo que estaba haciendo y fue directo con él
Akari los miraba de lejos, era raro ver a Akane en esa situación, ella la tenía considerada como una persona que podría con cualquier problema y así era, pero ahora que estaba junto con ese tal Ranma, se miraba como si todos los problemas del mundo la estuvieran consumiendo, aunque también eso se podría acreditar a la gran fuerza que desprendía Ranma.
Vio que Akane termino de realizarle la trenza al chico y le volvía a colocar vendas en los ojos.
-Akari, me podrías ayudar en servir la comida, estoy muy cansada iré a recostarme un momento, no te preocupes, todo estará bien- paso por un lado de ella y se adentró a su habitación.
Akari se perdió un momento con esa imagen.
-me puedes servir un poco de comida, lamentablemente no veo nada y tengo hambre- se sobresaltó un poco cuando escucho a Ranma a un lado de ella.
-claro que sí, dame un minuto- se giró y sirvió un par de platos.
Una vez en la mesa, se dio cuenta que a él le costaba un poco comer, aun así, nunca pidió su ayuda. La comida fue en total silencio, hasta que él comió el ultimo bocado y dejo los palillos junto al plato.
-dime todo lo que sepas de lo que está pasando- el tono de voz y la forma en que hablo, todo era diferente a cuando estaba junto a Akane, al parecer ahora iba a hablar enserio, ella tenía que hacer lo mismo
-veo que no eres el muchacho bueno que aparentabas, y lo siento, no te puedo decir nada sin que Akane lo autorice- era una experta respecto a lo que decía, no por nada estaba tan bien considerada en la organización
-lamento decirte que no sé qué diablos le pasa a Akane, pero no está en condiciones de poder hacer frente a lo que está sucediendo, además, escuche que uno de los "guardianes" está hospitalizado y actualmente soy el único que podría ayudarlo, pero eso dependerá de lo que me digas- Akari se dio cuenta que no estaba tratando con reporteros, él era como Akane, sabía que decir para conseguir lo que quería y ahora él supo donde dar el golpe para que ella hablara.
- veo que Akane tenía razón sobre que ustedes eran peligrosos, no solo por lo fuerte que son, sino por sus métodos- lo miro y vio en su rostro una pequeña sonrisa
-me da gusto que Akane nos tenga en tan buen concepto, pero ahora dime lo que sabes- la voz de Ranma salió un poco más irritada y ella se dio cuenta, se había acabado el juego
-está bien, te contare lo que se, tengo entendido que los ancianos estaban realizando investigaciones sobre la energía que nos da las habilidades y que para eso ocuparon la fuerza de los guardianes, pero algo salió mal y hubo una gran explosión justo cuando tus amigos escaparon, al enterarse de eso los ancianos se escondieron- lo miro serio por un momento.
-antes hablan mencionado que se enfrentaron a un guardián ¿Qué ocurrió? - se podría decir que ella tenía la ventaja, ya que miraba todas las reacciones que él tenía, algo que él no podía hacer.
-salimos de edificio de defensa cuando Konatsu, el asistente de Akane se apareció peleando contra Ryoga, pero no era él el que peleaba, era toda la energía que lo cubría, tenía una gran fuerza, además que sus habilidades estaban potencializadas, era realmente fuerte, entre Akane y Konatsu, pudieron sellar esa gran energía en Ryoga, sin embargo Konatsu termino gravemente herido y Ryoga está en un estado de coma debido a la energía y al sello de Akane- lo hablo como si fuera cualquier informe que daba a la prensa, pero sin quitarle los ojos de encima a Ranma.
-ya veo, por hoy dejemos descansar a Akane, mañana tendremos que ir al hospital, para ello necesito que llames a alguien y le digas que nos vea en el hospital donde tienen a Ryoga y Konatsu- respiro profundo, Akari lo miro confundida, parecía que estaba más tranquilo.
-pero ¿a quién tengo que llamar? - lo miro por un tiempo.
- se llama Tofu Ono, es el cuñado de Akane, su número debe de estar registrado en el teléfono de este edificio, él tiene una habilidad que sirve para curar, él nos puede ayudar, llámalo y ve a descansar, mañana será un día muy largo- dijo eso, se levantó del pequeño comedor y se fue a recostar al sillón que estaba en la pequeña sala.
Akari hizo lo que Ranma le pido, el señor Tofu resulto ser un hombre muy amable o al menos eso le pareció por lo que hablo con él por teléfono, ella sabía que había otra habitación en el departamento de Akane, así que se dirigió ahí para dormir.
Una vez acostada, se puso a pensar en lo extraño que era todo y no se refería al hacho del ataque de Ryoga cubierto por esa energía y al escape de Herb y Saffron, sino a la actitud de Akane, se suponía que Ranma era un criminal muy peligroso, pero ella lo dejo en su departamento sin ningún tipo de reparo, es más, se fue a dormir antes de siquiera asegurarse que él no haría nada, además está la actitud de él, con Akane tuvo un comportamiento casi perfecto, pero en cuanto se fue, empezó a interrogarla, aunque se sintió un poco incomoda por eso, no tuvo más que decirle lo que él quería saber, si era verdad que él podía curar a Ryoga y Konatsu no le quedo otra opción, además de que él conocía incluso a la familia de Akane, no era necesario ser un genio para darse cuenta que ahí paso algo más.
Después de siglos (o eso me pareció) pude continuar con la historia, espero que sea de su agrado, espero subir capítulos más seguido.
Como siempre agradezco los comentarios sobre la historia y les deseo un excelente año nuevo.
Saludos.
