Acá esta el capitulo! :D

Ahora no demore tanto en subirlo xD

**Agradecimientos**

**Teddy Bear Moony: Muchas gracias por leer y comentar! Me alegro mucho que te gustara el capitulo! La verdad tengo muuucho escrito en un cuaderno borrador, pero siempre que lo paso a word le agrego o quito cosas xD Me encantaría que me ayudaras, soy tu fan :) **

**Kitara: muchas gracias por leer y comentar! Me hace muy feliz que recuerdes mi hostoria! Ya veremos el lado enamorado de nuestro sexy shinigami.**

Espero les guste el capitulo!

Los personales le pertenecen a Yana-Sama u.u


Ese shinigami. Traicionando

Anteriorimente…

Me alegro que hasta ahora sigas cumpliendo tu promesa…-Murmuro Tanaka entrando a la habitación.

Te dije que la cuidaría, por toda la eternidad de mi existencia ~~ -Canturreo Grim mientras apoyaba su mejilla en el pecho de Kiara. – Fuiste cruel Tanaka, dejaste que ella se enredara con aquel demonio…-Murmuro mientras lo miraba con el ceño fruncido.

Sabes mejor que nadie que esto tenía que pasar. Un alma está destinada a vivir siempre lo mismo en cada vida, era el joven Sebastián o cualquier otro. –Respondió Tanaka acercándose al cuerpo dormido de su antigua ama y amiga.

O pudiste ser tu…~ ~ -Canturreo Grim con una sonrisa burlesca. –Pero ya estás muy viejo jje je eje~ ~

Jamás estuve destinado a estar con ella ene se sentido, el corazón de mi joven ama siempre te perteneció Theo..siempre lo hará…solo tienes que cuidarla. –acaricio con cuidado el pálido rostro de Kiara y sonrió con ternura.

¿La reconociste? – Pregunto Grim mirándolo con curiosidad.

Por supuesto… ¿Cómo no hacerlo? –Respondió con una sonrisa. –Pero ahora mi deber es proteger al joven Ciel, ya estoy demasiado viejo para andar de romántico tratando de conquistar un a una adolescente.-el murmullo era suave y bajo, pero lo suficientemente claro para los oídos se Grim. - La única manera que tengo de demostrarle cuanto la amo es cumpliendo su deseo, ese sueño y anhelo por el cual vendió su alma y perdió la posibilidad de ser feliz junto a usted; Proteger el apellido Phantomhive.

9.- Ese Shinigami, Traiciónando

El regreso a la mansión principal era tal y como se lo imaginaba, doloroso y vacio. Le era difícil acostumbrarse a la idea de que ya no vería más a su padre ni a sus abuelos. A pesar del mes que había pasado desde el entierro y casi 2 meses del incendio la casa estaba completamente reconstruida, Claude el mayordomo de su madre se había encargado de la remodelación de la mansión principal, al igual que los negocios secretos de su padre.

Por más que trataba de averiguar cosas sobre los negocios secretos de su padre para con la Reina, jamás pudo encontrar nada, cada vez que intentaba entrar a escondidas al estudio en donde su madre con Claude era este último quien siempre la descubría e impedía entrar, alegando que no estaba lista para conocer tales secretos y que debía dejar de ser tan curiosa y entrometida.

Aun nadie sabía cómo había encontrado su madre a tan experto y hábil mayordomo, solo sabían que jamás se separaba de ella y que cumplía cada una de sus ordenes y que solo recibía órdenes de ella. Debía admitir que Claude era un hombre muy guapo, casi tan guapo como Grim.

Desde el entierro no había vuelto a ver al shinigami de cabellos plateados y enigmáticos ojos verdes, había veces en que pensaba que todo aquello no había sido real, pero con solo cerrar los ojos el dulce aroma varonil y bello rostro blanco como el mármol llegaban a su mente haciendo latir su corazón. El solo saber que estaba enamorada de aquel ser sobrenatural la convencían de que todo fue real y que su existencia era verdadera.

Ahora se encontraba recostada en el césped mientras miraba las hermosas y esponjosas nubes, el aroma a las rosas y el ruido de las ramas de los grandes árboles moverse la relajaba y daban paz que dentro de la mansión no sentía por la presencia del mayordomo de ojos dorados.

— ¿Cuándo volverás Grim…? – Murmuro mientras cerraba los ojos y jugueteaba con su largo cabello negro.

— Pensé que las niñas de tu edad se dedicaban a estudiar, pero me equivoque. Solo holgazaneas. –Al reconocer esa pausada y fría voz, Claudia de levanto de un salto buscando con la mirada al dueño de sus suspiros.

— ¡Grim! –Grito emocionada buscándolo, pero por más que busco sus ojos no pudieron encontrar a la alta y delgada figura del shinigami.

— Aquí estoy…Claudia. –La llamo Grim, se encontraba sentado en una gruesa rama del árbol que se encontraba a unos metros de donde se encontraba la joven.

— Pensé que jamás vendrías…-Murmuro Claudia mientras se acercaba a los pies del gran árbol.

— Jamás dije que vendría, solo pase por casualidad…- Murmuro Grim mientras bajaba de un salto del árbol y cayendo con sutil y elegante gracia a un lado de Claudia.

— Aja, casualidad…-Rio Claudia mientras se lanzaba a abrazar el delgado cuerpo de Grim, sorprendiéndolo y provocando un débil sonrojo en el pálido rostro.

— Emmm…no deberías hacer esto…-Murmuro Grim totalmente sorprendido por la confianza que la joven tenía para con él.

— ¿Poooor? –canturreo Claudia aun sin soltarlo.

— Eres una niña, mi edad te sobrepasa por cientos de años…-Respondió el shinigami, pero a pesar de sus palabras su cuerpo no hacía nada por alejar el pequeño cuerpo de la futura condesa.

— No es como si fuéramos a tener sexo ni nada, solo es un abrazo….por ahora – Murmuro Claudia y rio al ver como el cuerpo de Grim se sobresaltaba.

— No tienes para nada el recato de una señorita…-Se quejo Grim, esta vez separándose de la joven. – Eres vulgar, confianzuda, ruidosa, escandalosa y tomas en gracia todo lo que se te dice. Eres extraña…-Murmuro Grim mientras caminaba y se sentaba donde anteriormente estaba recostada la joven.

— Ser extraña no es malo, te hace diferente y destacar entras las demás personas.- Claudia lo siguió y se sentó a un lado del shinigami, lo suficientemente cerca como para poder jugar con el largo cabello plateado. – Tú eres serio, deberías siempre buscar lo bueno de las cosas…

— Lo bueno de las cosas…-Repitió Grim mirándola a través de los elegantes lentes ópticos.

— Por ejemplo…-Murmuro sonrojada por la intensa mirada verde. –Lo bueno de la muerte de mi padre, es que no volverá a sufrir y que te trajo a mi vida…

— No debería presentar algo bueno en tu vida…soy algo oscuro y malvado…-Respondió tratando de evitar la triste mirada que Claudia le dirigió.

— Eres muy dulce para ser malvado –Rio Claudia mientras lo picaba con su dedo.

— Tu eres muy astuta para ser una niña…-Murmuro Grim tratando de ocultar el sonrojo. – Si piensas que estoy mal deberías enseñarme a como reír y disfrutar de las cosas buenas…-Indico mientras observaba como la joven hacia una larga trenza con un pequeño mechón de su cabello.

— ¡Es una excelente idea! –Exclamo Claudia completamente feliz por la idea dada por su nuevo amigo. Grim al verla tan emocionada se dio cuenta de que había cometido un error y que de ahí no saldría por unas largas horas. –Primero…-Indico la niña sentando en frente de Grim y mirándolo con seriedad. –Si ves a una persona caerse…¿Qué haces? –Pregunto mientras luchaba con todas sus fuerzas para no sonrojarse.

— Supongo que la ayudaría a levantarse…pero siendo tú harías otra cosa totalmente descortés. –Respondió Grim levantando levemente una de sus plateadas cejas.

— Exacto, yo me reiría y luego ayudaría a levantar a la persona afectada…-Respondió Claudia, desviando la mirada tras el sensual gesto.

— Muy bien. – Murmuro Grim sonriendo al ver el sonrojo en el redondo rostro de la futura condesa. –Entonces, si veo a alguien rodar por las escaleras, romperse las piernas y fracturarse los brazos; primero me rio y luego la llevo a la asistencia médica…

— Bueno…si es así de grave como describes…-Murmuro Claudia tratando de no reírse por el exagerado relato del apuesto shinigami. –Esta regla funciona solo cuando no es algo taaan grave…-Explico mientras le sonreía con ternura al ver su rostro confundido.

— Entonces…si algún día te veo rodar por el pasto, con un golpe leve –Aclaro cuando vio que ella iba a decir algo. –Primero me rio y luego la ayudo a incorporarse. ..-Murmuro no muy seguro.

— Y eso ayudaría a qué?...-Pregunto Claudia mientras hacia una seña con su pequeña para que siguiera.

— ¿Alegrarme el día? –Pregunto inseguro. Se sentía tonto por tener este tipo de conversaciones con una niña.

— En parte, pero también ayudas a que la personas afectada a que deje a un lado su vergüenza y ría junto a ti. –Explico Claudia mientras se acercaba más a él y quitaba con delicadeza los elegantes lentes del shinigami.

— ¿Qué haces? –Pregunto en un murmuro mirando fijamente a los ojos azules de la pequeña.

— Los lentes opacan el brillo de tus ojos, me gustan más cuando brillan. –Respondió Claudia, entregándole los lentes a su dueño, mas este no se los puso.

— Mi visión es casi nula sin mis lentes, además tengo prohibido quitármelos…-Miro con asombro a la joven que se acercaba mas a él, ahora compartían el mismo aire. -¿Qué haces? –Volvió a preguntar al ver como ella no se apartaba.

— Solo…te acoso…-Respondió acercándose más a sus labios, pero cuando cerró sus ojos solo se dio contra el césped.

— ¿Debería reírme de su caída? –Pregunto Grim nuevamente sobre la rama del árbol. Al recibir solo un gruñido como respuesta de la joven solo sonrió, sintiendo un cálido sentimiento en su pecho.

O_o_o_

— Lleva así 5 meses. –Murmuro Ciel mientras miraba el cuerpo dormido de Kiara, su abultado vientre sobre salía a la vista. -¿Cuándo despertara?

— Todo depende de ella. –Murmuro Undertaker mientras peinaba el largo cabello de la joven. –Su embarazo complica todo, el bebe mitad demonio la hace inestable.

Sebastián se encontraba introduciendo una delgada manguera por los labios de Kiara para que pudiera pasar la sangre que servía de alimento al bebe. Tenía que hacer este procedimiento 3 veces al día, mas la constante administración de suero para no debilitar el cuerpo de la joven, ya que el feto cuando no recibía la sangre necesaria consumía la energía de su madre.

— ¿Crees que este recordando cosas de su pasado? –Pregunto Sebastián con recelo.

— Es lo más probable…Repite mucho mi nombre ~~ -Respondió Undertaker mientras le sonreía con burla al mayordomo –Pero me pregunto cómo reaccionara por su embarazo…

Estos 5 meses Grim no se había apartado del cuerpo de Kiara, en las noches cuando el conde y el mayordomo dejaban la habitación él se encargaba de relatarle todo lo que había hecho el tiempo en que ella no estuvo, acariciando su rostro y besándola cada vez que sentía la necesidad de sentirla. Trataba de que el mayordomo no tocara más de lo debido el cuerpo de su amada golpeando infantilmente las blancas manos del demonio y también cuidaba que el conde no tratara de hacerle daño, dejando su gran guadaña a la vista como advertencia.

Cada cierta noche Kiara murmuraba pequeños fragmentos de sus recuerdos, haciendo crecer la esperanza de que cuando todo termine volverían a estar juntos. Eran murmuros que solo él entendía.

Estaba seguro de que muy pronto ella despertaría y podrían estar juntos, ahora se encargaría de que nadie se interponga en su camino hacia la felicidad junto a la mujer que ama. Sabía que sería complicado por la existencia del nuevo bebe y que aquel demonio trataría de arrebatársela, tendría que aprender a soportar la presencia de aquella criatura y la de su padre.

Esto ya había pasado hace unos años atrás, Claudia en su ausencia se había embarazado del pequeño Vincent, aunque estaba seguro de que esta vez no sería igual dado que el padre del antiguo conde murió cuando él era apenas un niño y creció bajo su cuidado, en cambio sabia que sería difícil apartar del camino al mayordomo.

Pero a pesar de eso el cuidaría de Kiara y de su bebe, lo amaría igual como amo a Vincent, el antiguo conde que se encargo de criar desde pequeño y que de grande se encargo de darle todo su apoyo para sacar adelante el apellido Phantomhive. Aquel conde fue su única razón para seguir adelante con su existencia luego de la muerte de su amada, el mirar los ojos del conde recordaba la alegría y vitalidad de Claudia.

Cada vez que recordaba al pequeño Vincent se entristecía por la brutal y despiadada muerte que tubo, se sentía mal al no poder haber detenido aquella masacre. ¡Oh pobre criatura! No se podía imaginar el dolor que sintió al morir, todo por causa de aquel shinigami y su secreto camarada. Estaba seguro de que cuando Kiara despertara, aparecerían nuevamente para cumplir su palabra de venganza. De cierto modo le agradaba la idea de tener al mayordomo.

— Grim ~~ ~ así no me gusta…no seas sucio~ ~ -Murmuro Kiara segundos después de que Sebastian quitara la delgada manguera.

— Je je je ~ ~ -Rio Undertaker mientras picaba con su dedo una de las mejillas de Kiara -¿Qué clase de recuerdo pervertido tendrás pequeño saltamontes?

— ¿No te causa repugnancia el saber que ya corrompí su cuerpo? .Pregunto Sebastian mientras apartaba la bandeja que con bolsas de sangre vacías de la cama de la joven.

— ¿No te molesta saber que me encargare de borrar cada rastro de tu sucia existencia de su cuerpo? –Respondió Grim con una gran sonrisa, haciendo fruncir el ceño al mayordomo.

— ¿Qué te hace pensar que te elegirá a ti? –Volvió a preguntar Sebastian, mirando de reojo como su joven amo suspiraba y salía de la habitación. –Ella te perteneció tiempo atrás, ahora es mi mujer.

— No estés tan seguro mayordomo. –Interrumpió Grim, recostando su cabeza en los pechos de la joven, mientras pasaba sus delgados brazos por el abultado vientre y la apretaba contra sí. – Si ella te hubiera conocido en su antigua vida o con todos sus recuerdos, jamás se hubiera volteado a mirarte. Créeme.

— Pero estuvo conmigo. –Se burlo Sebastian con una sonrisa. –Eso ya no se podrá cambiar.

— Lo se…-Le respondió el shinigami con una sonrisa triste. Vio con recelo como Sebastian se sentaba a un lado de la joven.

Se quedaron en silencio un rato, Grim acariciando el blanco rostro de Kiara mientras Sebastian acariciaba el vientre abultado mientras sonreía de manera extraña, se sentía fascinado al sentir a su hijo moverse cerca de su mano.

— Jamás me separare de ellos…-Murmuro Sebastian mientras apoyaba su oído en el vientre para escuchar el latir del corazón de su hijo.

— En realidad no espero que lo hagas, menos ahora…-Los hermosos ojos de Grim brillaron con tristeza y una sonrisa melancólica sonrisa surco su rostro. -¿Qué serias capaz de hacer por ella? ¿Por tu hijo? –Pregunto al mayordomo, sorprendiéndolo.

— ¿Qué clase de pregunta es esa? ¿Temes que mi joven amo me ordene matarlos? –Pregunto Sebastian en un murmuro, su voz se había tornado seca y baja.

— Las ordenes de ese mocoso no me interesan, podría matarlo antes de que pronuncie tu nombre je je je ~ ~ -Xe burlo Grim con voz tétrica –Hay 2 seres que me preocupan más que un simple humano. Murmuro esta vez con voz seria.

— ¿Un demonio? –Pregunto Sebastian levantando la cabeza para mirar directo al ensombrecido rostro del shinigami.

— Es posible que alguno esté involucrado, pero si fuera solo un demonio no tendría problema con acabarlo. –Explico Grim mirando de forma seria al mayordomo.

— ¿Algo más poderoso que un demonio? –Pregunto Sebastian con sorna, levantando levemente una de sus cejas.

— El anterior shinigami que tenía que recolectar el alma de Kiara vendrá a buscarla, estoy seguro. – Respondió Undertaker con voz de ultratumba más un brillo siniestro en sus ojos.

— Pensé que eras tú su shinigami encargado…-Murmuro Sebastian confundido.

— Oficialmente lo soy- Dio un suspiro y se levanto de la cama y camino hasta el frente de la ventana. –Dos veces impedí su muerte, deje que mis sentimientos nublaran mi juicio como shunigami y como consecuencia asignaron a otro shinigami para su recolección. –Explico mientras jugaba con una de sus largas trenzas.

— Pero Kiara murió…¿Por qué no recolecto su alma en ese momento? –Volvio a preguntar el demonio sin poder entender bien.

— Cuando un shinigami impide la muerte de alguien, se le asigna otra fecha y causa de muerte. Cuando aquel shinigami quiso recolectar el alma de Kiara no era su momento actual, por ende por más que logro darle muerte no pudo recolectar su alma y gracias a ello pude mandar el alma de Kiara hacia su reencarnación. –Respondió volteando a ver al mayordomo. – El busca vengarse.

— ¿De ti? –Pregunto el demonio, levantándose de la cama y poniéndose a un lado del shinigami.

— En la última batalla contra él, robe algo muy importante para un shinigami je je je ~ ~- Esta vez Grim rio de forma macabra, recordando la agradable sensación de la victoria.

— ¿Rompiste su guadaña? –Se burlo Sebastian, imaginando a un shinigami pelirrojo haciendo un berrinche por su cierra destruida.

— Arranque sus ojo…-Murmuro con una gran sonrisa y voz tétrica, sus ojos mostraban un brillo siniestro. –Los ojos de los shinigamis son lo único que no podemos recuperar y son la única herramienta que nos permite juzgar adecuadamente una vida humana. Un shinigami son ojos es solo un cuerpo inmortal…

— Así que…si yo arranco tus ojos…-Hablo Sebastian, pero fue interrumpido por la carcajada del shinigami.

— JA JA JA JA ~ ~ Sin duda…sin duda…que divertido eres ~ ~ -Rio fuertemente doblándose de la risa y apretando su estomago. –No eres lo suficientemente rápido para lastimarme je je je ~ ~ no sueñes….-Miro a Sebastian hacer una mueca de disgusto y le sonrió ientras limpiaba las lagrimas que se habían acumulado por la risa.

— Entonces, crees que aquel shingami trabaja con un demonio y que vendrá a por ti. –Murmuro Sebastian, ignorando el ataque de risa del extraño hombre.

— Sabe que no tiene oportunidad contra mí, así que buscara algo más frágil. –Aclaro moviendo su dedo índice en forma negativa. – Vendrá por Kiara y tu hijo…Por eso te pregunto…¿Qué serias capaz de hacer por ellos?

Sebastian ante la pregunta de Undertaker, miro el cuerpo dormido de Kiara y el abultado vientre que sobresalía de su delgada figura, el largo cabello de la mujer se encontraba esparcido por la almohada y la blanca piel de su rostro de encontraba iluminada por la luz de la luna.

¿Qué sería capaz de hacer por ella? ¿Por su hijo? No lo sabía, estaba realmente confundido. Nunca había pensado en acercarse tanto a una mujer ni siquiera con una de su misma especie, jamás pensó en formar una familia y tener hijos. Era absurdo.

— Te lo pondré de esta manera…- Interrumpió Grim los pensamientos del mayordomo. -¿Qué harías sin ellos? ¿Qué harías sin Kiara y tu hijo? –Volvio a preguntar, sorprendiendo al mayordomo.

¿Qué haría sin ellos? Se pregunto Sebastian y sintió pánico. Un pánico aun más grande que el que sintió cuando vio que la gran oz del shinigami presente estuvo a punto de lastimar al joven conde. El mismo pánico que sintió cuando Kiara le dijo que prefería que su bebe fuera de Grim.

Tenía miedo. Miedo de perderla y no verla o sentirla más a su lado. Pero …¿Por qué? Ella es tan solo una simple mujer. ¿Por qué lo hace dudar tanto?

En el fondo de su mente tenía una respuesta, pero no podía ser cierta. Él es un demonio que se jacta de haber logrado muchas cosas, sabía que cualquier persona que le diera batalla saldría lastimada, incluso el shinigami plateado. Era uno de las más grandes criaturas del averno, conocida en el inframundo por haber esparcido la peste negra y lograr acabar con muchas vidas humanas, no podía sucumbir ante tan vil y humano sentimiento.

Ciertamente, él podría vivir sin Kiara, sin s sonrisa, su aroma y sin el sabor de sus labios. Él podría vivir sin ella, pero no quería. La quería para él y nadie más, la quería junto a él y su hijo.

ÉL la quería.

— Daria todo por ella y por mi hijo. –Respondió con voz seria y los ojos fijos en el cuerpo que tantas veces había hecho suyo.

— Y dime…¿Abandonarías el alma del conde? –Pregunto Grim mirándolo con una sonrisa. Los ojos de Sebastian se abrieron asombrados. -¿Abandonarías el alma que has estado cultivando?

Sebastian volteo su rostro y miro seriamente al shinigami mientras apretaba sus puños y fruncía el ceño.

— ¿De qué me serviría abandonar a mi joven amo, si ella se quedara contigo? –Pregunto en voz baja.

— Tendrás a tu hijo –Aclaro Grim, volviendo a recostarse a un lado de Kiara. –Sera lo único que te permita seguir viéndola, podrías utilizarlo como escusa.

— Sabes bien que si estoy cerca de ella aprovechare cada oportunidad para arrebatártela…-Al igual que el shimigami, Sebastian se recostó al otro lado de Kiara.

— Je je je je ~ ~ ~ Podríamos hacer un trió ~ ~ -Rio Undertaker mientras trabaja de alejar las manos de Sebastian de manera infantil del cuerpo de la joven.

— No seas desagradable. –Musito el mayordomo con cara de asco. –Eres peor que Grell. –Se quejo Sebastian, aferrándose aun mas al cuerpo de Kiara.

— JA JA JA ~ ~ Es una dama muy agradable JA JA JA ~ ~- Rio Undertaker escandalosamente mientras recordaba las tantas veces que el shinigami rojo lo obligo a dirigirse a él como una dama. –Ustedes sin duda harían una linda pareja ~ ~

— Por favor, no digas cosas sin sentido –Pidió Sebastian con escalofríos al imaginarse con aquel sujeto.

— Jajaja ~ ~ de verdad me divierto con ustedes…-La risa de Grim hacia que el ceño de Sebastian se frunciera cada vez mas. –Tú y tu conde fueron una maravillosa diversión para mi…personas especiales, sin duda especiales…

— Pero aun así no dudarías en matarnos. –Murmuro Sebastian.

— Claro, primero está mi mujer. Ante todo siempre está mi mujer- Respondió con una gran sonrisa mientras acariciaba con sus largas uñas el puente de la pequeña nariz de Kiara.

Se quedaron en silencio todo lo que resto de la noche, pensando en todo lo que habían hablado y compartiendo gestos y miradas que transmitían la inseguridad que sentían cada uno.

Sebastian seguía debatiendo en su interior si en verdad valía la pena abandonar el alma del conde solo por tener cerca a la joven y a su hijo. Sabía que ella no era solo un capricho, si lo fuera así no hubiera dudarlo en matarla hace mucho. Le dada vergüenza admitirlo, pero se estaba ilusionando con ella su hijo. Pero tampoco quería abandonar al conde…

Sabía que en algún momento tendría que elegir, y estaba consciente de que necesitaba a Kiara para seguir con su existencia, necesitaba una parte de ella…

Estiro su mano y acaricio con suavidad el lugar cálido en donde se encontraba su hijo. Como siempre el bebe se movió frenético por su caricia, buscando el lugar de su mano cada vez que la movía. Ya se lo imaginaba, con los grandes y redondos ojos de Kiara y la sonrisa de él, sus mejillas blancas y regordetas, los ojos carmesí brillando con macabra inocencia. Sin duda seria un niño hermoso, o tal vez una linda nena. No, no, no, sería un varón, fuerte y agraciado como el padre.

Sonrió tras pensar eso y por primera vez en su larga y oscura existencia se sintió feliz. Invadido por un sentimiento cálido y reconfortante que lo obligaba a sonreír. Aquel bebe era su pedazo de felicidad.

— Al parecer te estás haciendo a la idea de ser padre. –Dijo Grim, sacando de sus pensamientos al apuesto mayordomo.

Sebastian alejo su mano del lugar que era la cuna momentánea de su bebe cuando una idea macabra cruzo por su mente, sabía que era una mala idea pero sus labios no dudaron en pronunciar cada palabra.

— Cuando mi hijo nazca, yo me haré cargo de todo. Tú llévate a Kiara lejos de aquí. –Propuso con los ojos brillando con maldad sorprendiendo al shinigami.

— ¿Quieres quitarle a su hijo? –Pregunto sorprendido por la frialdad de las palabras pronunciadas.

— Puedes decirle que murió. Al fin de cuentas él no estaba en tus planes. –Sebastian miro fijamente a los ojos de Grim, murmurando cada palabra de forma venenosa y atrayente. –Yo solo te haría el favor de quitarlo de tu camino y a la vez quitarme yo.

— No sería capaz de alejarla de su hijo. –Murmuro Grim, apartando sus ojos de los rojizos. –No tienes idea del daño que le causaríamos.

— Lo olvidara. –Insistió Sebastian, haciendo que su voz formaran eco por la habitación. –Podrá tener más hijos junto a ti.

— No…no podría mentirle. –Se negó Grim levantándose de la cama y mirando como poco a poco el sol salía.

— Ya le has mentido anteriormente, una vez mas no hará mucha diferencia. –Sebastian sonrió y apareció aun lado de Undertaker, susurrándole al oído de forma lenta. –Solo déjamelo a mí, así ambos ganaremos algo. –Insistió ofreciéndole una de sus manos para sellar el pacto entre ambos. –Sera un secreto entre nosotros.

Grim lo miro por largo rato, su ceño estaba fruncido y sus labios ligeramente abiertos. Meneo la cabeza mientras cerraba sus ojos y apretó levemente la mano del demonio. Cerrando así su traición contra Kiara.


Espero les gustara! No se olviden de comentar y nos leemos en unos días mas!