Como lo prometí! acá esta el capitulo entero!
Advertencia: Lenguaje grosero, escenas sukuletas
los personajes son de Yana Toboso
Abrió los ojos lentamente y los volvió a cerrar incomoda por la cantidad de luz que se filtraba por la ventana. Intento levantarse de la cama pero una molestia en su vientre la obligo a permanecer semi recostada, llevo su mano a su vientre y se sorprendió al sentir una pequeña costura por debajo del ombligo. ¿Era acaso la herida que aquel sujeto le provoco? No…ella se encontraba en la habitación que Ciel le había entregado. Entonces esa cicatriz…. ¿Su bebe?
-He esperado tanto por este momento…-Aquella voz, no había duda…
Se volteo con rapidez hacia la puerta pero un gran mareo la dejo con la cara pegada nuevamente en las sabanas, levanto nuevamente su rostro y su corazón galopeo en su pecho cuando sus ojos al fin lograron enfocar el bello rostro de Theo.
…Todas esas cicatrices…
- Grim…-Susurro con los ojos llenos de lagrimas
- Te he esperado tanto amada mía.-Susurro Undertaker acercándose a pasos agigantados a la cama, tomo delicadamente entre sus largos dedos el pálido rostro de Kiara y lleno de suaves besos cada rincón de él, pero se sorprendió cuando ella lo aparto.
- Necesito saber donde esta mi bebe…-Las mejillas de Kiara estaban sonrojadas, su corazón latía con frenesí y sentía que la piel que fue tocada por los labios de Grim ardía a fuego vivo, pero debía concentrarse y tenerlo tan cerca nublaba sus sentidos. - ¿Dónde está mi hijo, Theo? – Volvió a preguntar al no recibir respuesta.
Se escucharon pasos fuertes y pausados entrar a la habitación, un escalofríos la recorrió por completo y la suave y lastimera voz de Sebastián lleno el silencio que se había formado.
- Ha sido una lástima My lady.- Los ojos del mayordomo denotaban tristeza y su enguantada mano reposaba delicadamente en donde debería estar su corazón.
- ¿Una… lástima? - La voz de Kiara se fue perdiendo al momento de ir terminando la pregunta. Su garganta se seco y sintió un fuerte pitido en sus oídos, estaba a punto de vomitar. Su bebe no podía estar muerto… ¿O sí?
- My lady, yo en verdad lo….- El mayordomo con la misma expresión de antes quiso seguir, pero fue interrumpido por el peliplata.
- Lo que el mayordomo quiere decir, es que es una lástima que usted se perdiera los primeros momentos de su bebe…está descansando en su propia habitación. – Aclaro Undertaker, podía sentir el aura asesina del demonio a su espalda pero la sonrisa que le mostro la joven lo dejo tranquilo. Había hecho lo correcto.
- Quiero verlo! – Exclamo la condesa levantándose de la cama con cuidado, sus piernas aun no respondían del todo bien. – Quiero ver a mi bebe…
- Jijijiji~~ no comas ansias pequeña, primero date un baño …de todas maneras el bebe esta dormido.- tomo con delicadeza entre sus brazos a la mujer y la llevo directo al baño. – Lávate bien querida, te esperare acá afuera~~~~
El ambiente en la habitación se torno pesado y lúgubre mientras verde y rojo se enfrentaban, ambos feroces y firmes.
- Con este acabas de darme paso libre para quedarme con ella lo sabes, verdad? – Susurro Sebastián mientras miraba con el seño fruncido a Undertaker. – Rompiste el trato…ahora no habrá poder sobre la faz de la tierra que me separe de ella y nuestro hijo.
- Aunque me moleste y en fondo piense lo contrario, no quiero que te separes de ella…ella…ella te necesita para criar a su bebe, al fin de cuentas eres su padre.- Respondió Undertaker mirando al demonio con una sonrisa triste. – La conozco mucho más que tu, esa mentira la destruiría completamente…ya paso por eso una vez, no quiero volver a verla así… - Undertaker soltó un suspiro y volvió a sonreír – Es una lástima para ti~~~ tendrás que vivir a su lado sabiendo que ella ME – AMA – A- MI~~ - Se burlo volviendo a su habitual estado de humor… - Ahora ve a preparar una linda habitación para el bebe…yo iré a ayudar a mi mujer a bañarse jijiji~~~ - Rio Undertaker mientras hacia un gesto de ´´chu chu ~ vete´´ al mayordomo quien lo miraba con un tic en su ceja, se dio media vuelta y entro al baño cerrando la puerta con una expresión burlona.
Sebastián se quedo unos segundos mirando la puerta del baño fijamente. Lo admitía, sus tripas se retorcían al pensar en ella desnuda en el baño con él dentro. Estar enfadado era poco, estaba furioso…no descansaría hasta acabar con todos ellos, pagaran el haberse burlado de él. Los mataría a todos, el orgullo de un demonio es delicado. No se dejaría vencer tan fácilmente, los mataría…
Los mataría a todos…
A todos….
La tenebrosa aura que había comenzado a tomar la habitación deformándola por completo se desvaneció al momento que un débil llanto llego a los agudos oídos del demonio, su expresión tenebrosa y sádica fue reemplazada por una sonrisa y unas mejillas sonrojadas.
- Mi dulce bebe…papá ya ira a darte de comer, se paciente. – Dijo Sebastián mientras se daba media vuelta y salía de la habitación una expresión encantadora y unos brillitos rodando por su cabeza.
Kiara se encontraba en la bañera totalmente sonrojada, sentía las manos de Undertaker limpiar su espalda mientras este tarareaba una alegre canción, no podía evitar repasar todos los nuevos recuerdos que estaban en su cabeza y a pesar de lo importantes que eran algunos, los recuerdos de Theo predominaban en su cabeza haciéndola sentir una descarada.
- Sabes querida~~~ - Rompió el silencio Undertaker haciendo sobresaltar a Kiara en la tina. – Te haría mía ahora mismo, pero sé que deseas ver al bebe….te llevaras una gran sorpresa…jojijiji~~~
- Una sorpresa? – Pregunto Kiara – De que hablas? – se volteo con cuidado para mirar a los ojos al shinigami pero se arrepintió de inmediato cuando vio los ojos verdes brillar de deseo y lujuria directamente sobre ella, sintió su cuerpo estremecerse y su entrepierna mojarse. – Theo…?
- Tienes idea de todo lo que pasa por mi cabeza en este momento? De todo el tiempo que espere esto?- Susurro Theo con voz profunda y acercándose a ella de forma lenta. – Tienes idea de lo duro que me tienes justo ahora? – Tomo entre sus delgados dedos el rostro de Kiara y acaricio su mentón mientras jugueteaba con su nariz y rozaba sus labios de forma delicada, la escucho suspirar y su pene tembló entre sus pantalones, ansioso y listo e incluso lo sintió gotear. – solo será un momento querida~~ - junto su frente con la de ella y espero un pequeño signo de aprobación mientras la miraba expectante, cuando vio como las temblorosas manos de Kiara se dirigían a desabrochar su pantalón sonrió y tomo con firmeza el rostro de la joven para besarla de forma hambrienta.
Kiara sintió como su cabeza dio vueltas cuando la lengua de Theo hiso contacto con la suya y lo único que pudo hacer fue tirar de la ropa de Undertaker y meterlo dentro de la tina junto a ella, sin importarle que el agua se saliera y mojara todo el baño. Lo sintió tocándola, besándola y lamiendo cada rincón que su boca alcanzaba a tocar. Intento de forma torpe y a ciegas sacar la ropa del peli plata pero esta al estar mojada se pegaba al delgado cuerpo del shinigami imposibilitando su tarea, bujo frustrada mientras volvía a besarlo en la boca. Lo escucho reír y su pecho vibrar de forma varonil junto al suyo.
- Siempre te ha encantado burlarte de mi…- se quejo la joven mientras veía con sus ojos entre cerrados como Grimm introducía uno de sus pezones a su boca y lo mordisqueaba con una sonrisa divertida.
- Querida~...siempre has sido impaciente al igual que yo – Se defendió Undertaker mirándola con una dulce sonrisa mientras dirigía una de sus manos a su centro, haciendo temblar- Tan mojada~~~ - los quejidos de Kiara le indicaron que estaba igual de desesperado que él, pero quería disfrutarla. – Que ganas de probarte, querida…pasar mi lengua por tus pliegues y morder ese botón como a ti te gusta, volverte loca con mi lengua…~ - cada susurro iba acompañado de sus dedos entrando y saliendo de su centro
- Theo…me gusta, así~~…ma..as..- Kiara llevo sus manos debajo de la ropa interior de Undertaker y tomo el duro pene de Undertaker para sacarlo y comenzar a masturbarlo, lo sintió temblar y palpitar entre sus dedos mientras lo apretaba de forma ruda y lo sacudía. – te gusta que te lo apriete duro, verdad? – pregunto Kiara de forma descarada
- Je~je~…eres una boca sucia…aunque estará más sucia cuando ponga mi verga en ella.- Respondió Undertaker, ambos se miraron y se sonrieron. Ese era siempre su pequeño juego, las malas y sucias palabras que se decían el uno al otro mientras compartían en su intimidad.
- Tendrás que esperar para eso…ahora solo quiero que me folles…- pidió Kiara mientras abría mas sus piernas y guiaba con su mano el duro falo de Theo a su vagina.- Fállame Theo…
Undertaker no necesito de otra suplica y se hundió de un movimiento duro y fuerte hacia dentro, ambos saltaros y gimieron cuando Grimm se hundió completamente llenando todo el interior de Kiara y expandiéndolo a su máximo. Se quedaron un momento quietos, temblando en los brazos del otro y sintiendo su corazón latir de forma desquiciada. Undertaker oculto su rostro en el cuello de la fémina y suspiro mientras sentía que sus ojos se llenaban de lagrimas.
- Te amo tanto…- susurro Theo mientras tomaba las caderas de Kiara y comenzaba a moverse de forma lenta. – tanto~~..oh hermosa mía…~ - gimió sintiendo como lo apretaba en su interior.
Comenzó a moverse con más fuerza mientras mordisqueaba los pezones de la chica que solo podía retorcerse y gemir gustosa por el placer que sentía, la tina estaba casi vacía por los movimientos y se escuchaba el mojado sonido de sus sexos chocar con fuerza cada vez que el pene de Undertaker volvía a entrar de forma dura, constante y rápida a la mojada vagina de la mujer que lo recibía de forma gustosa y sin molestias por los líquidos que chorreaba. Apretaba sus pechos, mordía su cuello y dejaba marcas en su cadera y cintura por el fuerte agarre mientras seguía moviéndose de forma dura, la sintió temblar en sus brazos y agudizar un poco mas sus gemidos y supo que ella pronto acabaría así que llevo una de sus manos a su clítoris y lo masajeo de forma contante y suave para aumentar así el placer de su mujer. Observo con deleite como el sonrojado rostro de la mujer, sus ojos cerrados, su boca entre abierta con un pequeño hilo de saliva escurriéndose, su cabello mojado pegado en su rostro y esparcido por la tina. La vio encorvar su espalda y enrollar sus piernas en sus caderas para sentirlo más profundamente. Undertaker cerró los ojos sintiendo el orgasmo de ella apretándolo en su interior de forma salvaje, se movió un par de veces más y se derramo dentro de ella mientras apoya su mejilla entre sus senos y respiraba el dulce sudor que cubría el delgado y blanco cuerpo de su mujer.
Kiara abrió lentamente sus ojos cuando su corazón dejo de latir tan fuerte e intento calmar su respiración, su vientre se sentía caliente y podía sentir un poco del semen de Theo escurrirse entre sus piernas, no se había dado cuenta pero sus manos estaban aferradas al borde de la tina para no perderse en las duras penetraciones que su hombre le dio. Se sonrojo al verlo con sus ojos verdes tan intensos mirarla con tanto amor, tenía un ligero rubor en sus mejillas y su cabello estaba totalmente desarreglado mientras que su ropa empapada se pegaba de forma erótica a su cuerpo. Lo sintió moverse y sacar de forma lenta su pene de dentro de ella, no pudo evitar bajar la mirada y mirar expectante cada movimiento. Él al darse cuenta jugueteo un poco con su glande que aun chorreaba semen, pasándolo entre sus pliegues, su clítoris e impulsándose para terminar con la cabeza justo frente a los rojos labios de ella, quien lo miro en todo momento cuando limpio con su lengua todo rastro de sexo en el pene que se encontraba semi erecto, cuando termino le dio un pequeño beso en la punta y le sonrió de forma dulce e inocente.
- Delicioso…- susurro Kiara mientras relamía sus labios.
- Jijiji~~ se que te encanta ser buena chica y tomar tu lechita, perooo~~~ - dijo Undertaker mientras salía de la tina y la ayudaba. – no tenemos mucho tiempo, el demonio debe estar esperándote con el bebe…. – tomo una de las batas que estaban dobladas en las cajoneras y envolvió a la joven. – termina de secarte mientras busco algo de ropa. – salió de la habitación mientras seguía hablando. – A-PU-RA-TE~~.- canturreo.
- Tu también tienes que secarte, estas empapado. – dijo Kiara mientras tomaba una toalla y comenzaba a secar su largo cabello mientras salía del baño.
- Quien esta mojado? Je~je~ - pregunto Undertaker que se encontraba pulcramente vestido y totalmente seco, su cabello estaba amarrado en una coleta alta pero su flequillo aun cubría sus hermosos ojos.
- Te odio…- se quejo Kiara mientras lo miraba con los ojos entrecerrados. Ella también quería poder hacer eso. – sal de ahí que la lenta mortal se va a vestir de forma lenta y humana…- le recrimino mientras lo empujaba ligeramente del closet y buscaba algo con que vestirse.
- Je~je~ no seas llorona, querida~~ - dijo Undertaker mientras besaba de forma delicada su mejilla. – Apúrate, yo iré a ver que ese mayordomo este haciendo las cosas bien~~ - dijo para desaparecer rápidamente de la habitación, sin darle tiempo a Kiara para contestar.
Sebastián…no había pensado en él hasta ahora y se sentía fatal. No tenía claro que era lo que ese demonio sentía por ella, pero estaba segura que no sería fácil olvidarse de él y de que tenían un hijo juntos. No sabía cómo lo miraría a los ojos, como comportarse junto a él. Dios, lo amaba…lo amaba tanto que dolía, pero amaba mas a Undertaker. No alejaría a Sebastián, por su bebe no lo haría.
Se termino de vestir y camino por los pasillos para buscar la habitación en donde se encontraban con su bebe, camino por un rato y sintió la voz de Sebastián dentro de una de las habitaciones y entre con mirada expectante, Sebastián estaba sentado en un sofá lila mirando a la ventana mientras mecía de forma delicada un bulto en sus brazos. No pudo despegar sus ojos de esa hermosa imagen, Sebastián sonreía de una manera que jamás lo había visto. Dulzura y ensoñación.
- oh! – Exclamo Sebastián posando la mirada en Kiara.- ya llego mamá – canturreo el demonio, mientras se levantaba con cuidado y se volteaba dejando ver a una hermosa bebe de uno meses con cabellos negros y grandes ojos rojizos florecentes. – saluda a mamá, Meiko-chan. – Sebastián tomo con cuidado una de las manos de la bebe y la movió como si ella saludara, lo que provocó una dulce carcajada en la bebe. – tranquila, han pasado una semana del parto pero su crecimiento es más avanzado, es normal es bebes mitad demonios. Con Undertaker investigamos los primeros días del nacimiento, hay mas bebes híbridos de lo que pensábamos…- explico Sebastián al ver la mirada confundida de la joven.
- Crecerá bien? –pregunto preocupada mientras tomaba una de las manos de la bebe de forma amistosa, no quería asustarla.
- Los bebes híbridos, ya sean demonios o de otra raza alcanzan su adultez a los 10 años de edad y desde ahí no envejecen mas. Pueden morir, pero no de vejez. – Aclaro Undertaker que se encontraba sentado en uno de los sofás grandes con un libro infantil en sus manos. Kiara lo miro y le sonrió con agradecimiento mientras trataba de disimular el sonrojo que cubría sus mejillas.
- Su alimentación es por el momento formula materna, a medida que crezca ira dependiendo mas de las almas. Como yo, su padre.- Aclaro Sebastián con una sonrisa mientras acariciaba de forma dulce las regordetas mejillas de Meiko. – Es una niña tranquila y agradable, así que no se quejara cuando la cargue, my lady. –Comento Sebastián mientras le entregaba de forma cuidadosa la bebe a su madre.
- No quiero asustarla…- Se quejo Kiara mientras sostenía con cuidado a la hermosa bebe que la miraba con sus grandes ojos y su boquita en forma de ´´o´´ - Hola mi amor~ - Saludo Kiara a la bebe mientras caminaba con cuidado para sentarse en el sofá que ocupaba anteriormente el demonio.- Yo soy tu mami. – Le explico mientras sentía como sus ojos se llenaban de lágrimas. – Espero que le hayas dado problemas a tu papá el tiempo que estuve dormida. – Vio a Meiko reír con ganas y ella la acompañó en su alegría mientras sus lágrimas corrían libres por sus mejillas. – Eres hermosa, pequeña…
- Sus ojos normalmente deberían ser azules, como los suyos my lady. Estarán de este color hasta que sacie su hambre sobrenatural. – Explico Sebastián con una sonrisa mientras se acerba a acariciar los cabellos negros de Meiko, ella lo recibió feliz y vio contenta como su padre le sonreía.
- Ha sido así todo este tiempo – Se escucho la voz del pequeño conde y todos voltearon a la puerta de la habitación donde el niño se encontraba reposando su hombro en el marco de la puerta. – Cuando están juntos en la habitación, Sebastián y Meiko no hacen más que derretirse cada vez que se miran…y créeme, desde que nació tu bebe veo a Sebastián 1 vez al día.- se quejo el conde mientras sacaba de su espalda un pequeño peluche de conejo con un parche en el ojo y se lo acercaba a la niña que lo abrazo mientras reía.
- Lo lamento joven amo, pero mi pequeña es tan hermosa que me es imposible quitarle los ojos de encima. – Se defendió Sebastián mientras miraba con ensoñación a la bebe que se encargaba de babear una de las orejas del conejo.
De fondo se escucho el llanto de Kiara que trataba de contener los sollozos con sus manos, Sebastián preocupado se acerco y cargo a su hija mientras la joven se levantaba del sofá y corría a abrazar a Ciel, quien sorprendido no supo cómo reaccionar.
- Mi pequeño niño…- Lloro Kiara mientras tomaba el rostro de Ciel y lo acariciaba con cuidado, deposito unos cuantos besos en sus mejillas y volvió a apretar el pequeño cuerpo del conde en un abrazo. – Todo el dolor que soportaste, la carga tan pesada que estas llevando…perdóname…por favor perdóname mi cielo.- Pidió Kiara mientras lloraba.
- Qué te pasa? Estás loca? – Pregunto Ciel con su rostro completamente rojo de la vergüenza, por más que intentaba no podía salir de entre los brazos de la mujer.
- Ustedes debieron haber tenido mucho miedo, lamento no haber estado ahí para ustedes…- susurro Kiara mientras soltaba con cuidado al conde que la miraba más que confundido. – Ustedes dos eran tan pequeños…fue horrible todo lo que paso…
- Dos?..- pregunto Ciel sorprendido. Su rostro se torno pálido y se alejo unos pasos de Kiara.- A que te …a que te refieres? – pregunto el conde. La habitación se torno pesada mientras Sebastián y Ciel miraban sorprendidos y confundidos a Kiara.
- Creo que es el momento de contar algunas cosa~~~ - canturreo Undertaker mientras tomaba un gran peluche en forma de oso y se abrazaba a él. – je~ je~ je~
Espero les gustara!
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