¡Monitos! Tarde demasiado, estoy consciente pero la verdad no se me ocurria nada y espero que lo que logre escribir les guste, leanla y nos vemos mas adelante ;).
NOTA:: La historia es de mi invension pero los nombres son de la saga de Crepusculo creada por Stephenie Meyer.
-Buenos días señora- le saludo de forma apenada con una charola con fruta.
-¿Dónde está Ángela?- le pregunto con las lagrimas marcadas en sus mejillas acostada en posición fetal.
-Está siendo curada, por el médico- le dijo mirando al suelo con temor. Dejo la charola junto a Alice.
-Me alegra y gracias por ayudarme ayer- le dijo sin rastro de ánimo en la voz
-No fue nada señorita, si necesita algo no dude en llamarme- le dijo antes de salir de la habitación del joven Hale. No comió nada como era costumbre. Tocaron a su puerta y cerró los ojos por instinto y se encogió aun más aun cuando eso le provocaba dolor en la espalda.
-¿Señorita Brandon?- pregunto una voz masculina desconocida -Soy el doctor Weber, el joven Hale me envió con usted- le dijo y a duras penas fue a abrir la puerta.
-Buenos días pase- le dijo sin olvidar sus modales.
-Mucho gusto, amm ¿Podría ver la herida?- le pregunto y ella asintió, la chica que había salido hacia unos momentos entro y a sus espaldas entro Jasper.
-Vaya, no pensé que fueran profundas- sopeso el doctor. –Debieron haberme llamado desde ayer-
-Me alegra que haya venido doctor, sigo sin explicarme como paso esto- le dijo Jasper con una fingida preocupación mientras veía las largas marcas de su castigo en la espalda de Alice.
-Recuéstese boca abajo por favor- le pidió a Alice mientras preparaba vendas y agua. –Sinceramente, estas heridas no parecen ser por culpa de una caída- le comento el doctor a Jasper con cierta sospecha.
-Ni yo puedo explicarme cómo fue que se cayeron, supongo que al perder el conocimiento pues…- dejo el comentario inconcluso encogiéndose de hombros, Alice le lanzo una mirada asesina.
El doctor limpio y curo sus heridas mientras que Alice mordía una almohada para resistir el dolor y una que otra vez se aferraba al colchón y gritaba, pero eso si nunca dejo de llorar.
-Le agradezco que haga esto pero por favor reciba el pago con el portero, debo retirarme por asuntos de trabajo- se disculpo Jasper y salió de la habitación.
-Listo- dijo el doctor después de haberle vendado casi todo el torso. La ayudo a sentarse.
-Muchas gracias doctor- le dijo Alice aun con lagrimas en los ojos y después le tomo la mano -Por favor lléveme con usted, por favor sáqueme de aquí- le suplico de rodillas frente a él ahora su dignidad estaba en el olvido.
-Lo siento señorita pero no quiero tener problemas con la familia Hale- se disculpo y salió cerrando la puerta con llave.
En la casa Cullen…
-Hola preciosa- le saludo Edward a Isabella al entrar a su habitación después del almuerzo, mientras ella estaba recargada en la pared más lejana de la puerta. –Estaba pensando, ¿Cuándo me darás un baño como el de ayer?- le pregunto el insinuante. Ella hizo un gesto de asco.
-Aléjese por favor es el ser mas asqueroso que haya conocido en mi vida- le dijo de forma retadora.
-¿Y? No puedes huir de mi querida- le dijo plantándole un beso a la fuerza, luego él suspiro -Pero ahora no puedo montarte, debo de verme con Jasper en la cantina pero en la noche recobrare el tiempo perdido preciosa- le dijo de forma acosadora, volvió a besarla tocando sus glúteos y acercándola a él. Se separo de ella y se va de la habitación. Jessica llego para ayudarle con su ducha.
En la cantina del pueblo…
-Hale, que sorpresa- dijo el joven Cullen al verlo allí sentado con una copa en la mano.
-Cullen- le dijo a manera de saludo. Charlaron de sus vidas…
-Vaya, lo impresionante es que volvió- comento Edward cuando le conto sobre su permiso a Alice.
-Pero tarde y tuve que darle una lección, tu sabes nadie se burla de mi autoridad- le dijo a su amigo con la mirada perdida en el fondo de la cantina sin ver nada en especial.
-Nunca cambias Hale, eres todo un ejemplo a seguir- le dijo insinuando un brindis, chocaron sus vasos y sonrieron.
-¿Y cómo te va con tu arpía?- le pregunto el joven Hale, dejando su vaso con coñac sobre la mesa.
-Es necia pero siempre se doblega ante mi- le respondió con un guiño, ambos rieron.
-Como debe de ser, las hembras solo deben de obedecernos y mas ellas pues, somos sus dueños- comento Hale con una maliciosa sonrisa. Su amigo Peter entro y llego hasta ellos.
-¿Qué tal muchachos? Que sorpresa verlos aquí- comento sentándose en una silla libre en su mesa.
-Peter- dijo a saludo Hale.
-¿Por qué ya no han visitado el casino?- les pregunto.
-Hemos estado ocupados- comento Cullen.
-Vaya- comento Peter ante la sequedad en la que sus colegas le hablaban.
-Además, el casino deja entrar a cualquiera- comento Hale quien gustaba de la antes exclusividad del casino.
-Podríamos juntarnos a jugar en alguna casa- comento Peter.
-No me parece mala idea- comento Edward
-Nos vemos en el casino esta noche- les dijo -No podre jugar con mi juguetito así que nos vemos allá- les dijo y termino su vaso de coñac para después salir del lugar.
-Está un poco raro, ¿no?- le pregunto Peter a Edward.
-Ya lo conoces- le dijo para retirarse igual.
En el despacho Hale…
-Ya era hora de que te dignaras a venir- le dijo el Sr. Garrett a su hijo cuando lo vio entrar -Tienes trabajo- le dijo su padre haciendo sonar varios papeles apilados.
-¿Qué paso en casa?- pregunto el Sr. Hale a mitad de la tarde.
-¿De qué habla?- le pregunto su hijo.
-Vi al doctor Weber entrar y salir en la mañana-
-Nada grave, tu pago y tu sierva tropezaron y se hirieron- comento sin despegar los ojos del documento que leía o al menos del que le hacía pensar a su padre que leía.
-¿No las golpeaste tu?- le pregunto su padre volviéndose a mirarlo.
-Contribuí un poco- acepto su hijo sin interés.
-Sabes que está mal que golpees a las mujeres- le regaño su padre.
-Igual lo hacías con mi madre, así que no tienes cara para reclamarme además la joven Brandon es de mi propiedad y lo que haga con ella no es cosa que te incumba- le respondió su altanero hijo con algo de coraje y resentimiento en la voz. –Por cierto debo irme- le informo levantándose de su lugar
-¿A dónde crees que vas?- le pregunto su padre ahora muy enojado.
-Al casino, me veré allí con Cullen y Pearson- le dijo y salió de su despacho. Garrett tomo un bote de tinta que tenía cerca y lo lanzo a la puerta.
-Cada día lo odio mas- murmuro con los puños sobre la mesa.
En la casa Hale…
-Señorita le traje algo de comer- le dijo la jovencita que le había ayudado ayer.
-Llévatela, a menos de que le hayas puesto cianuro- le comento de forma monótona.
-Debe comer algo para que pueda recuperarse más fácil- le dijo la jovencita.
-No importa- susurro la joven Brandon.
-Coma algo, debo volver a la cocina- le dijo a manera de despido, el estomago de Alice rugió y de mala gana se sentó en la cama quedando frente al espejo, tenía el dorso vendado y gracias a su mediano tamaño de busto se ocultaba a la perfección…
-Parezco hombre- se dijo a si misma al mirarse, lo que hizo que su mente divagara…
...Aca estamos de nuevo ¿Que les parecio? sinceramente no tengo ningun comentario pues mi mente termino seca despues de terminar este capitulo que por cierto acabo de terminar hace 5 minutos jajaja... espero que la espero no haya sido en vano y porfa haganme saber si les gusto ;)... muchisimas gracias por su apoyo , xoox... nos leemos luego.
PD:: Recuerden que pueden encontrarme en facebook... el link en mi perfil ;)
