¡Hooooola personitas! ¿Como estan? Los extrañe! se que tarde excesivamente mucho en actualizar pero la universidad me absorbe demasiado con tanta tarea, pero por fin aca estoy y por cierto...
¡FELIZ AÑO NUEVO! Espero que este 2014 sea mucho mejor que el 2013!
Pues les dejo leer, ya saben nos leemos mas adelante, espero les guste ;)
NOTA:: La historia es mia y los personajes pertenecen a nuestra admirada Stephenie Meyer.
…En el despacho Hale…
Una semana había pasado desde que la vida de Eleazar cambio nuevamente en un instante, su hija y su esposa volvieron a casa pero lo ignoraban y apenas cruzaban palabra con él, a pesar de que él sabía perfectamente que merecía eso sentía dolor por su indiferencia.
Llego al despacho de Garrett con la esperanza de salir de aquel humor tan pesado en el aire de su casa, vaya sorpresa se llevo cuando al reportar su asistencia con Garrett Hale se le notaba nostálgico, confundido y casi extrañado.
-Um Sr. Hale solo venia a avisarle que ya estoy aquí por cualquier cosa que guste- le dijo Eleazar dubitativo y desconcertado por el semblante de su jefe. Salió de su oficina y antes de que pudiese cerrar la puerta a su espalda escucho la voz severa de su jefe.
-Brandon- le llamo en voz queda y severa sin alzarla un poco, sabia el poder de su seriedad en sus subordinados.
-Si señor- dijo Eleazar volviéndose para mirarlo y enfrentarse a una colérica expresión.
-¿Podría explicarme cómo es que su hija pudo embrujar a mi hijo de esa manera?- le soltó elevando su voz unas octavas a la vez que daba un fuerte golpe en su escritorio.
-No sé de qué me habla Sr. Hale- dijo el completamente confundido. Garrett se levanto de su silla bruscamente.
-Claro que si, su muchacha esa embrujo a mi hijo, lo enveneno, algo hizo en el que lo tiene así, ¿Qué le hizo? Quiero que lo vuelva a como era antes de conocerla- le exigió al Sr. Brandon el cual no tenía idea de que responder.
¿Cómo quiere que yo lo sepa? No he sabido nada de ella en estos días- le pregunto Eleazar extrañado ante la acusación. Garrett se quedo callado.
-Mi hijo dejo ir a esa bruja suya hace unos días- le dijo serio tumbándose en su silla.
-¿Y donde esta?- pregunto en lo que fue casi un murmullo.
-No tengo idea, entre más lejos este de mi hijo mejor aun así debe de remediar el mal que dejo en Jasper- le recrimino Garrett claramente molesto, respiro hondo -Ahora lárguese de mi oficina, lo veré cuando termine todas sus labores- le ordeno y Eleazar como buen empleado obedeció sin darle más motivos de los cuales pudiese despedirlo de buenas a primeras.
…En la casa Hale…
-Nunca había visto al joven Hale así- dijo Laurent a la hora de la comida.
-Y todo por esa jovencita- dijo Emily la cocinera de los Hale.
-¿Sera posible que… él la, ustedes saben… que sienta algo por ella?- dijo Laurent incrédulo de su propia pregunta. Todos enmudecieron.
-¡No!- soltaron a la vez y casi rieron ante la curiosa escena.
-Ese hombre no es capaz de sentir algo bueno por nadie, ni siquiera por una jovencita tan adorable como Alice, es mas ni siquiera siente amor propio. Tiene el corazón de piedra incapaz de sentir amor ni aprecio, por favor odia a su propio padre- dijo Emily con desdén.
-Hasta podría matarlo si pudiese- dijo Laurent en voz baja.
-La historia con su padre es diferente, todos lo sabemos Emily tú lo sabes mejor que nadie, tiene razón para odiarle- dijo Ángela por primera vez.
-¡Ángela!- grito el susodicho dejando a todos con la sangre helada. -¡Ángela!- le grito de nuevo con la voz quebrada. La aludida se levanto de su silla y corrió a su habitación, volvió a los 5 minutos.
-¿Qué quiere el joven de piedra?- pregunto Emily.
-Lo mismo desde hace una semana, una botella de coñac solo que tendré que ir a conseguir una, se ha terminado la reserva de su padre- dijo Ángela, tomo unas cuantas monedas y salió, cuando iba de vuelta a la casa Hale paso por la panadería y se detuvo para tomar unas cuantas piezas.
-¿Por qué tardaste tanto?- le regaño Emily. Ángela tomo una charola, puso la botella y las piezas de pan que había comprado.
-Demore por comprar un poco de pan- dijo simplemente y salió de la cocina en dirección a la habitación del joven Hale. Toco un par de veces.
-¡Entra!- le grito él, ella entro y dejo la charola sobre la única mesa que seguía en una pieza, después de una semana de que Alice se hubiese ido de aquella casa el joven Hale había hecho un desastre en su habitación, tanto sillas como mesas y cortinas estaban destrozadas, su cama un desastre, en resumen su habitación no tenía ni pies ni cabeza dejando de lado la peste. En cuanto a él no había comido absolutamente nada y una ducha era demasiado pedir.
-Me tome la libertad de traerle un poco de pan, necesita comer algo- dijo Ángela en voz baja temiendo algún reclamo de su parte. –Con su permiso- le dijo ella mirando al piso.
-Ángela- le dijo desde algún punto de la habitación, ella se volvió y lo vio sentado junto a la pared con un listón de Alice en su mano. Su apariencia era demacrada, cualquiera que le viese diría que había salido de una tumba.
-¿Si joven?- pregunto ella con cautela, a pesar de todo sentía pena por el pobre hombre.
-¿Por qué eres buena conmigo?- le pregunto Jasper mirándola con suma curiosidad, y una voz tan nostálgica que haría sentir lástima hasta a la persona más dura.
-Dicen que mi más grande pecado es ser demasiado noble y compasiva, en ocasiones con personas que no lo merecen- dijo ella con una sonrisita que apenas alzaba la comisura de sus labios un milímetro.
-Gracias- dijo él con una voz sincera, un agradecimiento que era obvio salía de su corazón si es que lo tenía, una voz que claramente hacia relucir el llanto aproximándose, a Ángela se le formo un nudo en la garganta y al no poder hablar por lo mismo decidió salir de allí desvaneciendo el nudo en la garganta que le impedía hablar.
-¡Ángela!- le llamo la atención Emily, ella volvió en sí.
-Lo siento es solo que… el joven Hale esta terriblemente mal- dijo Ángela con voz llena de lastima. –Me agradeció por el pan que le lleve- dijo desconcertada.
-Vaya entonces alistemos las velas y los velos negros- dijo Emily con desdén y salió del lugar. Ángela suspiro con gracia.
…En la hacienda Alcázar…
El Conde busco a Alice por toda la hacienda sin tener éxito, hasta que tomo su caballo y fue a buscarla por los terrenos y fue donde pudo verla cerca del pequeño campamento de gitanos que habían viajado de polisones en su barco.
De lejos pudo escuchar su risa, unas gitanas trataban de enseñarla a danzar como ellas y le ofrecían sus coloridos pañuelos. Carlisle llego a paso lento en su caballo, al estar cerca bajo.
-Buenos días Conde- le dijeron los gitanos.
-Carlisle siento haber desaparecido, es solo que quería venir y convivir con ellos, conocerlos- le dijo Alice a manera de disculpa. Carlisle sonrió y acaricio su rostro.
-Descuida, solo me preocupe al no encontraros en la hacienda- le dijo él. –Venid necesito hablar con vos- dijo él ocultando la seriedad del asunto.
-Bien- dijo Alice notando lo que él trato de ocultar. –Adiós- se despidió de los gitanos que lo hicieron con cierta reverencia. Ambos se fueron caminando hasta los jardines de la hacienda, Carlisle llevaba su caballo de las riendas. Ninguno de los dos hablo hasta que se encontraron en los jardines. Carlisle dejo su caballo y guio a Alice a la sombra de un árbol para hablar.
-Alice, he pensado demasiado en esto…- comenzó como introducción y luego respiro hondo notablemente nervioso.
-Carlisle, puedes decirme lo que quieras, tranquilo- le dijo ella tratando de aminorar su tensión.
-No sé por dónde empezar… Pensáis que he perdido la cabeza pero, estoy dispuesto a daros mi apellido a vuestro hijo, a vivir con vos y si os permitáis el atrevimiento estaría honrado en convertiros en vuestro esposo- le dijo él, tomando su mano. Ella abrió los ojos como platos.
-¿Qué?- fue todo lo que pudo decir en un murmullo.
-No os preocupéis, cuando tengáis una respuesta no importa cuando solo hacedme el favor de decidme lo que habéis decidido. Quiero que sepáis que no importa la decisión que toméis, seguiréis siendo mi protegida y seguiréis viviendo en mi hacienda- le dijo Carlisle depositando un beso en su frente dejándole sola para que pensara en la propuesta que le había hecho.
Alice se quedo allí sentada demasiado pensativa, se había topado con la misma gitana de la cena que había ofrecido el Conde hacia unos días, leyó su mano una vez mas y acto seguido hizo una ligera reverencia. Era demasiada coincidencia ese comportamiento y ahora la propuesta de Carlisle. En un momento de egolatría se dio cuenta de que pasaría de ser una campesina a una condesa… la Condesa de Nueva Galicia, no pudo evitar sonreír ligeramente ante eso. Acaricio su vientre ahora considerando en todo lo que podría brindarle a su hijo, no sería un bastardo si aceptara ser la esposa del Conde Carlisle y estaba segura de que las palabras de Carlisle respecto a no dejarla sin protección y que la seguiría teniendo bajo su techo sin problema eran sinceras… Aun quedaba mucho que pensar.
En la biblioteca el Duque deambulaba pensando y recordando aquel rostro, aquella estilizada silueta.
-Si mi primo puede…- murmuro para sí mismo y se volvió para encontrar a quien fuese para que le preparasen la carreta e ir a dar una vuelta por el pueblo. Media hora después iba a medio camino.
…En la casa Brandon…
En el poco tiempo que Garrett le concedía a Eleazar para comer, este corrió a su casa para informarle a Kate e Isabella que Alice ya no estaba en manos del joven Hale, sin pensar que a la vez les mortificaría por no saber de ella, pero el saber que ya no estaba con aquel hombre seria un alivio para ambas, y para el también.
Llego a su casa y al entrar encontró la estancia sola.
-¡Katherine! ¡Isabella!- grito buscando en los cuartos más cercanos, pero nada. Busco en el resto de la casa y no encontró a nadie, derrotado por esta ocasión salió y se encamino directo al despacho Hale. Ahora que lo pensaba, lo mejor sería que investigase por sí solo, cuando supiese con seguridad en donde se encontraba su pequeña hija les daría la noticia a su esposa y su hija… y tal vez de esa manera pudiera enmendar un poco el dolor que por sus deudas les había causado, aunque después de pensarlo un poco más, lo ideal sería que fuese y la llevara a su casa, nada mejor que verla en persona.
Al poco rato que volvió al despacho…
-¡Eleazar!- grito Garrett que por su voz podría verse que estaba tomando alcohol. Eleazar se levanto de su silla y acudió inmediatamente a su llamado.
-¿Si señor Hale?- le dijo él. Garrett descansaba en su silla, una copa de vino en la mano y no le prestó el mínimo de atención.
-Lárgate- le ordeno, al ver que su empleado no se movía insistió. -¡Vete!- le grito, Eleazar asintió y salió de allí cuanto antes sin saber si solo lo corría de su oficina o si le estaba dejando sin empleo.
…En la casa Hale…
Ángela guió a Cullen a la habitación de su amigo.
-¿Joven Hale?- le llamo en la puerta.
-Pasa- dijo una voz apagada, vieja. Edward abrió la puerta y entro encontrándolo sentado en el piso junto a la pared con un listón de Alice en su mano. El joven Cullen se cubrió la nariz y vio a su alrededor el desastre, noto que había una botella de coñac sin abrir sobre una mesa y un poco de pan, ambas cosas intactas.
-Edward- le dijo Jasper a modo de saludo.
-Vaya desastre tienes aquí- dijo Edward con algo de desagrado.
-No importa- respondió Jasper con voz monótona, Edward se sentó en la orilla de su cama.
-¿Qué te paso? ¿Quién eres?- le pregunto confundido, Jasper rio irónico.
-Esperaba que tú me lo dijeras- dijo su joven amigo sin esperanza o vitalidad en la voz.
-Vamos, date una ducha apestas de verdad- le dijo su amigo tratando de levantarlo del piso. -¡Ángela!- le grito y ella llego casi inmediatamente pues estaba a solo unas habitaciones de distancia. –Calienta agua- le pidió en cuanto la vio en la puerta y ella asintió.
Cuando su amigo estuvo limpio le llevo hasta su cama dándole ropa limpia para que se cambiase.
-Te esperare abajo- le dijo dejándolo solo mirándolo con pesar. El joven Hale estuvo vestido y bajo casi arrastrando los pies, la imagen le recordó a Edward a un alma en pena. –Vamos a animarte un poco, sacarte de aquí- le dijo él y salieron rumbo a la carreta, se encontraron con Peter en la cantina del pueblo y pidieron un par de botellas solo para ellos 3, en esta ocasión solo Peter tuvo compañía pues Jasper a pesar de tratar de olvidarse del angelical rostro martirizado de Alice no podía tener cerca a ninguna de las mujeres del lugar.
…En la casa Brandon…
Isabella y Katherine volvían de comprar algunas cosas para la cena, entraron en su casa y apenas habían dejado las cosas sobre la mesa de la cocina, la campana de la entrada sonó y Kate fue a atender.
-Buenas Tardes linda señora- le dijo un hombre de elegante vestimenta y con una afable sonrisa quien tomo la mano de Katherine para besar su dorso. –Me gustaría charlar con toda la familia Brandon, si no os molesta- le dijo y volvió a sonreír, Isabella al acercarse para ver de quien se trataba vio al hombre se quedo paralizada sin saber que decir.
…En la cantina del pueblo…
Edward volvía a la mesa y miro a todas partes.
-Peter, ¿Dónde está Hale?- le pregunto a su amigo que no había prestado atención a nada mas que no fuera la anatomía de la mujer que tenía en su regazo.
-No sé, dijo que debía irse- le respondió al tiempo que encogía los hombros. Edward le miro mal y salió de allí casi tambaleante, pero no lo vio por ninguna parte.
Jasper Hale caminaba de forma zigzagueante por el camino deteniéndose cada que lo necesitaba de algún árbol o simplemente tropezando con la tierra…
...Y nos encontramos de nuevo jaja, pues como les parecio? Como ven a los chicos? Que piensan de la propuesta de Carlisle? OMG, pero a donde fue Jasper? y Quien fue con las Brandon? ... pero la pregunta mas importante de todas...¿Valio la pena la espera?
...Muchisimas gracias por su apoyo y espero les haya gustado este cap ;)
..Pues yo debo irme, cuidense mucho, nos leemos pronto! xoxo
PD: Proximamente actualizacion de ''Conflictos Mutuos''
