¡Hola criaturas y criaturos! Les pido perdon de rodillas por haberme olvidado de este fic, les sere sincera pense que ya habia quedado en el olvido, pero gracias a un follow he vuelto. De verdad no se como pude hacer a esos dos tan despreciables jajaja.
No hablare mas, pero si les dejare una recomendacion musical, pueden poner el score de Dorian Gray. Y sin nada mas que agregar por el momento... les dejo el nuevo cap.
DISCLAIMER: LOS PERSONAJES UTILIZADOS SON PROPIEDAD DE STEPHENIE MEYER AUTORA DE LA SAGA DE CREPUSCULO.
Hacienda del Conde Alcázar…
Alice despertó con los primeros rayos del sol que se filtraban por la ventana y sintió como alguien respiraba junto a ella, desorientada miro alrededor asustada, el alivio la inundo al darse cuenta de que se encontraba en la hacienda y no en la casa Hale. Se volvió y vio como Carlisle descansaba junto a ella removiéndose, comenzaba a despertar. Ella se volvió de nuevo al sentirse avergonzada, comenzó a recordar lo que había sucedido la noche anterior y le daba vuelta a los recuerdos con Carlisle y también a sus recuerdos con Jasper. Fingió dormir por una razón que ella misma desconocía. Sintió como el acariciaba la piel expuesta de su hombro y se levantaba de la cama, unos minutos después escucho la puerta abrirse y cerrarse. Ella se sentó y miro la habitación, vestida en su ropa interior y una bata miro por la ventana, a lo lejos podía ver a los gitanos encendiendo una fogata para preparar sus alimentos y mucho más lejano veía un horizonte azul, el mar. María abrió la puerta con cautela.
-Oh, ya ha despertado- dijo y entro con una caja que puso sobre la cama. -El Conde me ha pedido que le trajera esto y me llevase las sabanas para lavarlas, enseguida traeré otras. El desayuno esta casi listo- le informo y le ofreció una amable sonrisa antes de salir de la habitación, Alice vio el contenido de la caja, era un vestido diferente de viaje, después se vistió y bajo. El conde paseaba por el salón al pie de la escalera y se apresuró para saludarle cuando la vio bajar.
-Mi querida Alice, buenos días- le dijo y beso el dorso de su mano, ella asintió y sonrió levemente, pero se sonrojo cuando al verle recordó la noche anterior.
-Buenos días- dijo ella, el noto el rubor en sus mejillas que acaricio. Se acerco un paso tomando una de sus manos.
-¿Cómo estáis?- le pregunto analizando su rostro, ella desvió la mirada por un segundo. El sabía por lo que había pasado y comprendía que tal vez, lo sucedido la noche anterior pudiese haberle hecho mal.
-Bien, gracias por preguntar- respondió y sonrió levemente.
-Me alegra mucho escucharlo, quisiera deciros que la noche fue muy especial para mí- le dijo Carlisle con una cariñosa sonrisa. María se detuvo al pie de la escalera.
-El desayuno esta listo- anuncio y se retiró. Carlisle le ofreció su brazo a Alice que tomo y bajaron caminando hacia el comedor donde Aro les esperaba.
-Bella Alice, buenos días- le dijo y bajo la cabeza a manera de saludo, ella le imito.
-Aro- dijo simplemente. Se sentaron a la mesa y comenzaron a degustar los pastelillos dulces.
En la casa Brandon…
Después del desayuno y la partida de Eleazar al despacho, Isabella y Kate charlaban en la sala sobre la propuesta del Duque y la propuesta de Edward.
-Isabella, hija tienes que pensar en lo más conveniente para ti, para recuperar tu honor- le dijo con una sonrisa maternal, su hija suspiro.
-Lo se madre, pero creo que amo a Edward- dijo mirando sus manos.
-Pero Isabella, ese hombre te desgracio la vida, el Duque contraria nupcias contigo sin importar ese importante detalle- le dijo Katherine, su hija se exaspero.
-Lo sé, pero no importa lo que haya pasado con Cullen, creo que lo amo de verdad. Dejé al Duque a mitad del camino al puerto porque no pude rechazar a Edward- le explico. -Y en realidad, quien me deshonro fue el joven Hale- le dijo cerrando los ojos con fuerza, Kate tomo su mano.
-¿Qué tanto te hicieron?- le pregunto acariciando su mejilla. Isabella respiro hondo, pero decidió que no quería que su madre supiera exactamente lo que había vivido.
-Alice te visito hace tiempo- le comento, Kate no insistió con el tema y asintió sonriendo.
-Si, vino unas horas, pobrecita se veía tan desdichada por más que trato de ocultarlo- dijo mirando a la nada cambiando la sonrisa por una especie de puchero. Isabella frunció el entrecejo al ver la sonrisa de su madre al recordar a la mas joven de las hermanas. -Gracias al cielo ya esta con alguien decente- dijo en un suspiro esperanzado. Isabella asintió, pero aquel recelo hacia revuelo dentro de ella.
En el despacho Hale…
Eleazar hacia su labor como siempre, cuando Garrett salió de su oficina y dejo más papeles sobre su escritorio.
-Tienes mas trabajo, mi hijo no vendrá sigue enfermo por culpa de tu chiquilla esa- le dijo secamente y volvió a entrar en su oficina. El ambiente se había vuelto frio y mas hostil que de costumbre, tenía días sin ver a su antiguo compañero de juego, no le preocupaba mas no podía ocultar la curiosidad de saber que pasaba con él.
En la casa Hale…
-Joven Hale- dijo Angela en la puerta de su habitación.
-Adelante- le escucho a duras penas y entro con uno de los tés que debía beber para su recuperación. Fue hasta la mesa junto a su cama, el joven estaba con la mirada ausente, el mismo listón enredado en su mano y lo dejo allí, al volverse para salir de aquella habitación él tomo su muñeca haciéndola sobresaltar. -Angela- dijo mirándola, pudo ver las ojeras que rodeaban sus ojos.
-Si, dígame joven- respondió ella sin mirarle de frente.
-¿Sigue en la hacienda?- pregunto él con mirada desolada.
-No sabría decirle exactamente- dijo ella con sinceridad, entonces su muñeca se vio liberada.
-Espera- le dijo él. -¿Crees que yo pueda sentir amor?- le pregunto de pronto tomándola por sorpresa, ella suspiro y dudo sobre su respuesta, Jasper soltó una amarga risa. -Puedes irte- le dijo simplemente sin rastro de ánimo en la voz y volvió a mirar a la nada.
En la hacienda del Conde Alcázar…
Alice estaba en su habitación mirando por la ventana, cuando alguien llamo a su puerta.
-Adelante- dijo ella sin apartar la mirada del exterior. María entro en la habitación.
-El Conde espera por usted en la biblioteca- le anuncio y se retiró. Alice fue al encuentro con el Conde que estaba leyendo una carta de pie junto a un estante lleno de libros.
-Carlisle- dijo al entrar en la habitación, el aludido se volvió y le dedico una amplia sonrisa.
-Venid- le dijo y ofreció sentarse junto a ella en un diván. Ella así lo hizo y él se sentó a su lado tomando sus manos. -He recibido una carta esta mañana, debo volver a España cuanto antes, podre acompañarla en dicho viaje- le dijo el Conde en tono de voz serio pero animado, Alice asintió. -Os prometo que hare honor a mis palabras, vos seréis mi esposa y protegida, vuestro crio tendrá mi apellido- le dijo el, ella suspiro y asintió.
-Estaré encantada de ir con usted- sentencio con una leve sonrisa y Carlisle respondió con la misma sonrisa.
-Ya veréis que os encantará España, vuestra nueva vida será lujosa y tranquila, os volveréis la Condesa- le dijo con tono formal, Alice suspiro y volvió a sonreír.
-¿Podría ir a despedirme de mi familia?- pregunto ella y el Conde le miro con incredulidad.
-Por supuesto amada mía, debo haced una visita a la señora Hale- dijo y escuchar ese apellido le provoco un escalofrió que el no pudo notar. -Ya he enviado una nota para reunirme con ella y el hermano mañana al mediodía, vos podéis visitad a vuestros padres y despediros, hoy alistaremos las cosas y zarparemos mañana por la noche, la luna llena guiara vuestro viaje- le dijo y acaricio su mejilla.
-Gracias- murmuro ella en respuesta. -¿El duque también viajaría con nosotros?- pregunto y el conde solo asintió con la cabeza. -¿Los gitanos se quedaran?- pregunto y la respuesta fue la misma.
-Así es, he visto que habéis hecho buenas migas con ellos, podéis id a pasar un momento con ellos esta tarde en compañía de uno de mis sirvientes- le dijo el y sonrió, le admiro por unos segundos. -Eso es algo que me cautiva de vos, tenéis un corazón sin prejuicios- dijo el en voz baja, ella se sonrojo.
En el despacho Hale…
Un chico llego al despacho, vio a Eleazar y le entrego una nota.
-¿Podría entregar este mensaje urgente al señor Hale?- le pregunto y Eleazar asintió, el chico salió corriendo, el señor Brandon toco la puerta de su jefe.
-¿Qué quieres?- fue la respuesta que venía desde el interior de la oficina, Eleazar entro.
-Han traído este mensaje urgente para usted- le anuncio dejando el papel sobre su escritorio y salió. Garrett tomo la nota y la leyó para después exhalar con pesadez.
-Mierda- murmuro entre dientes, su hijo debía estar presente aun cuando su estado era miserable, poco presentable para una reunión de negocios con un Conde español.
En la hacienda del Conde Alcázar…
Alice charlaba con los gitanos, una mujer de mediana edad le entrego un pañuelo con motivos llenos de color donde predominaban el rojo y el verde azulado.
-Gracias- le dijo Alice con una amplia sonrisa, la mujer que había leído su mano anteriormente se le acerco y le invito a sentarse en un tronco ligeramente apartadas de los demás.
-Señorita, sabemos que navegareis a España con el Conde con la luz de la luna de mañana, por favor tome este amuleto, lo he hecho yo misma especialmente para usted y su crio, manténgalo con vos los más posible- le dijo entregándole una pequeña bolsa de seda roja, Alice la tomo y sintió como contenía varias cosas dentro, lo cubrió con ambas manos y esbozo una sonrisa.
-Muchas gracias- le dijo la próxima Condesa con lagrimas en los ojos, la gitana sonrió.
-¿Puedo hacerle una ultima lectura?- pregunto estirando su mano, Alice sonrió levemente y entrego su mano izquierda con la palma hacia arriba. La gitana se demoro casi un minuto en hablar. -¿Pasa algo?- le pregunto Alice preocupada.
-Necesitareis ese amuleto, el resto de lo que había podido ver se mantiene, pero, esperad- dijo y puso atención un par de segundos. -Veo el ocaso de alguien que conocéis- dijo mirándola con pesar, Alice le miro preocupada.
-¿Quién?- pregunto alarmada, la gitana dejo su mano.
-No es vuestra familia, alguien más. No os preocupéis- le dijo y guiño un ojo. Alice respiro aliviada, sin embargo, pensaba en quien pudiese ser y si le alegraría que sucediese
En la casa Hale…
El sol ya se había puesto en el horizonte. Garrett llego a casa y camino a su estudio.
-Traigan a mi hijo- le ordeno a la servidumbre y cerro la puerta de su oficina privada. Laurent que era el fiel sirviente de Garrett subió a la habitación de Jasper. Toco un par de veces.
-¿Qué quiere?- gruño desde el interior. Laurent entro en la habitación y apenas pudo ver la silueta del joven en la penumbra de su habitación, encendió las velas de su habitación y ahora pudo distinguir la lánguida figura sentada en el piso bajo la ventana que dejaba entrar un poco de los rayos de la luna.
-Su padre requiere su presencia en su oficina- le informo con seriedad. El no le miro siquiera.
-Dile que no bajare, no estoy de humor para hablar con él- sentenció molesto, Laurent no se movió y Jasper grito molesto. -¡Ve y díselo!- le ordenó. Laurent bajo la escalera y al recibir la autorización de su amo para entrar le cito las palabras de su hijo.
-¡Jasper Hale!- grito con todas sus fuerzas. Su hijo le escucho, pero le ignoro. -Ese maldito hijo de perra- refunfuño y se puso de pie, subió hasta la habitación y abrió la puerta de golpe, su hijo se sobresalto, pero no le dio importancia. -¿Quién te crees que eres para desobedecerme?- le regaño parándose frente a él.
-¿Qué carajos quieres?- le pregunto de mala gana pero sin elevar su voz ni mirarle. Su padre lo tomo de la camisa y lo puso de pie.
-Iras conmigo a tratar unos asuntos con el Conde- le dijo, al mencionar al conde los ojos de él mostraron interés por primera vez desde que había corrido a Alice.
-¿Por qué?- pregunto demostrando demasiado interés. Garrett lo soltó con un ligero empujón.
-Negocios- dijo simplemente. -Ya me escuchaste, prepárate para estar presentable mañana eso también te incumbe a ti- le dijo de mala gana y salió de la habitación, esa noticia le daba algo mas en que pensar al joven Hale.
En la Hacienda del Conde Alcázar…
Después de la cena, Alice había preparado todo para zarpar la noche siguiente, estaba nerviosa, nunca había estado en el mar, a pesar de vivir en un pueblo cerca de la costa no lo conocía y mucho menos había tenido la fortuna de subir a un barco. En cuestión de horas estaría en camino a una nueva vida completamente diferente, dejaría de ser una simple provinciana para convertirse en parte de la realeza lo que la hacia sentirse insegura por no saber realmente cómo comportarse.
Meditaba recostada en la cama mirando la ventana, su mano sobre su vientre acariciándolo, en los últimos días había crecido demasiado, más de lo que le habría gustado, el uso del corsé ya era doloroso y preocupante para ella, no deseaba lastimar al hijo que crecía dentro de ella.
-Vamos a estar bien- murmuro mirando al exterior, después poso su mirada en el amuleto que la gitana le había dado y recordó lo que había dicho, alguien a quien conocía moriría, por su mente había pasado el rostro de Jasper Hale, pero también el rostro del joven Cullen lo que la llevo a pensar en su hermana, no podía entender que hubiese vuelto con el en vez de ser libre y lejos de ese hombre ruin. Le daba un escalofrió el recordar los momentos que paso con el y le costaba demasiado encontrar algo bueno en él. En ningún momento vio en esos dos amigos alguna de las cualidades que se comentaban de ellos en las fiestas de la sociedad. Entonces recordó cuando la forzó a besarle, no había sido desagradable como las demás cosas a las que la había forzado y una parte de ella sintió que no lo había hecho como una mas de sus torturas hacia ella sino que, se lo había pedido por otra razón. Al día siguiente vería a su familia por ultima vez, hecho que le entristecía sobremanera pero debía hacerlo.
En la casa Brandon…
Eleazar dormía en la sala como ya era costumbre, sin poder conciliar un sueño debido a los remordimientos que no le dejaban en paz.
Isabella por su parte dormía profundamente, derramando una lagrima al soñar con un bebe con sus ojos y el cabello de Cullen. También le veía a él mirándola con adoración, como si fuese la mujer mas hermosa del mundo haciéndola sonreír entre sueños.
A la mañana siguiente, Kate preparo un modesto desayuno para después ver como Eleazar se marchaba al despacho, llego antes que su jefe, limpio un poco el piso para retirar el exceso de suciedad. Garrett llego con su habitual mal humor.
-Eleazar, me ausentare por tiempo indefinido, espero que no pase nada que lamentar- le dijo en la puerta de su oficina a manera de amenaza.
En la Hacienda del Conde Alcázar…
Las pertenencias de quienes viajarían ya estaban en el gran salón, Alice bajaba por la escalera con el vestido que el Conde había comprado para ella, por la espalda podía verse como el corsé no estaba tan ceñido como se suponía sino que había cierto margen para no presionar demasiado el vientre de la mujer.
-¿Estáis lista?- le pregunto ofreciendo su mano, ella la tomo y asintió.
-Si- dijo simplemente y caminaron hasta la puerta, subieron al carruaje, el tomo la de la mano.
-Primero os dejare en casa de vuestra familia, y volveré por vos cuando haya terminado de hablar con los hermanos Hale- le dijo Carlisle a Alice, que suspiro cerrando los ojos y asintió con una leve sonrisa. -Entiendo que despedirse pueda causadle sufrimiento y si deseáis quedaros con vuestra familia, os entenderé vuestro cambio de opinión- le dijo acariciando su rostro. Alice suspiro desviando la mirada, lo pensó unos segundos.
-Estaré bien, esto es lo mejor- dijo ella a manera de auto convencimiento, Carlisle beso su mano.
-Pequeña Alice, mis palabras son de corazón, si deseáis quedaros no me opondré, la decisión es vuestra, en cualquier caso, posiblemente vuelva en unos meses y entonces si lo deseáis podéis id a España conmigo o volver para visitadles- le dijo brindándole una opción más.
-Lo pensare- le dijo ella siendo sincera con todos. Después de eso ambos disfrutaron del camino de terracería mirando por las ventanas.
En la casa de la viuda Hale…
Llamaron a la puerta, Sam fue a abrir y Jasper entro sin decir más.
-Joven Hale, su tía le espera en el salón- le informo y el camino hacia allá. Rosalie Hale al verle entrar en la habitación se puso de pie y fue a abrazarlo.
-Querido, me alegra tanto verte- le dijo y beso su mejilla.
-Hola tía- le dijo el simplemente, le invito a sentarse junto a ella. El se sentó en el sillón a su lado.
-¿Té?- pregunto y el negó, ella le miro con ojos entrecerrados. -¿Coñac?- pregunto ella con la misma mirada, su sobrino negó con la cabeza.
-No puedo beber- dijo sin mirarle. Rosalie tomo su mano y con su índice hizo que su rostro se volviera para mirarle de frente.
-Jasper, cuéntame ¿Qué te sucede? - le pregunto preocupada analizando el rostro del hombre y viendo con pesar las gruesas ojeras bajo sus ojos. El suspiro.
-Nada, estoy bien- sentencio él.
-Es por esa joven- comento su tía con una leve sonrisa. El le lanzo una mirada gélida. -Puedes contarme- le dijo ella animándole a hablar.
-No, solo me divertía con ella, era un lindo pasatiempo- dijo el en un frio tono de voz poco convincente, la viuda Hale le vio mal.
-Hay rumores de que la partera visito tu casa- comento con falsa indiferencia y vio como un atisbo de tristeza cruzo por el rostro de su sobrino.
-Si, los he escuchado- comento el simplemente aun sin dirigirle una mirada.
-Supongo que nunca pensaste en que tuvieses un hijo con ella- dijo Rosalie bebiendo un poco de té de su taza de porcelana. Su sobrino se cubrió el rostro con exasperación.
-No puedo saber si es mío- murmuro con molestia. Rosalie le vio de forma desaprobatoria.
-No cabe duda de que tu padre fue quien te crio- dijo con pesar negando con la cabeza, su sobrino soltó una amarga risa y se puso de pie. La campana de la entrada sonó, escucharon la voz de Sam y segundos después Garrett entraba en el salón, miro de pies a cabeza a su hijo antes de abrazar a su hermana.
-Vaya, lograste verte decente- dijo el mirándole con arrogancia. Rosalie negó la cabeza y se sentó, a los pocos segundos Sam anunciaba al Conde Alcázar. Jasper se quedaría de pie detrás de ellos, se crispo al escuchar ese nombre y no se había detenido a pensar en cuan conveniente o inconveniente era que el estuviera presente.
-Bienvenido Conde, un gusto recibirle- dijo la viuda Hale con una pequeña reverencia.
-Conde- dijo Garrett agachando la cabeza.
-Viuda Hale, señor y joven Hale- dijo Carlisle a manera de saludo, vio con intensidad a Jasper que no pudo sostener su mirada después de que intento matarlo y no pudo conseguirlo debido a la falta de balas. Los 3 principales involucrados en los negocios se sentaron a discutir lo que pasaría con los negocios, Jasper escuchaba sin tanta atención como le hubiera gustado a su padre.
-¿Y cuándo será su partida Conde?- pregunto Garrett con formal interés, el Conde esbozo una ligera sonrisa.
-Esta noche zarpare hacia España- dijo con educación, Jasper se volvió a mirarle.
-¿Solo?- pregunto, era la primera vez que hablaba desde que Carlisle había llegado. Garrett le miro con desaprobación, sin embargo, al conde no le sorprendió la pregunta del hombre.
-No, zarpare con el Duque y mi prometida- dijo el con naturalidad. -La hacienda estará habitada solo por la servidumbre, en caso de que necesitéis contactarme podéis enviar vuestras inquietudes a través de ellos- les informo. Jasper tenia el estomago sofocado, no lograba entender porque, pero sentía como si le hubiesen golpeado, en su mente solo pensaba en que no conocería a su hijo.
En la casa Brandon…
Alice estaba en la sala bebiendo té con su madre y hermana. Charlaban principalmente sobre lo que había pasado con Isabella, el joven Cullen y el Duque Cantillana. Alice resistió el impulso de hablar con Isabella frente a su madre para hacerle entender porque Cullen podría ser su peor opción pero no sabía cuánto conocía su madre sobre lo que habían pasado con ese par.
-¿Y tu Alice, como estas?- pregunto Katherine mortificada tomando sus manos, ella suspiro y dudo un poco.
-Bien- dijo pensativa. -Madre, hermana, me iré esta noche con el Conde a España- les anuncio sin mirar a ninguna de las dos.
...Y aqui estamos de nuevo. Que tal el rumbo que todo esto va tomando? Creen que el final se acerca? Que pasara con el joven Hale?
Me encantaria saber sus opiniones al respecto, en verdad lo digo, me motiva muchisimo ver que dejan reviews o dan follow, es lo que me motivo a actualizar, saber que siguen ahi.
Los estimo mucho y de corazon les agradezco su preferencia, lluvia de reviews jajajaja. Cuidense con esta pandemia y recuerden NO sean como Isabella.
Nos leemos pronto, xoxo.
