CAPITULO 4

Alucard podía ver y escuchar con bastante nitidez lo que estaba sucediendo pisos arriba entre sus dos mujeres. Si sus dos mujeres por que desde hace mucho tiempo Alucard tenía el sentimiento de que las dos le pertenecían, Sir integra su ama y condesa había ganado su admiración y devoción desde el primer momento en que la conoció, además que conocía muy bien los sentimientos de su ama para con él. Y Seras Victoria su Draculina quien había demostrado su coraje y lealtad hacia él y Sir integra, ahora más que nunca no se arrepentía de haber tomado la decisión de convertirla en su Draculina, la chiquilla supo ganarse su lugar en su frio corazón.

Allí las tenía a las dos juntas amándose una a la otra, lejos de enojarse por esto le parece muy gracioso quien pensaría que a Sir. Integra Hellsing la bisnieta de Abraham van Hellsing el mismo que lo condeno a esta vida de servidumbre tuviera sentimientos por otra mujer y más aun que esta fuera su Draculina, muy seguramente Abraham debe estar revolcándose en su tumba, O viceversa quien pensaría que a su adorable Draculina Seras Victoria podría atraerle la fría y dominante personalidad de su ama Sir. Integra.

Pero ahora estaban juntas y solo era un paso más adelante para sus planes, con la ayuda de Seras podría convencer a Sir. Integra a abandonar sus creencias y prejuicios sobre convertirse en vampiro, ya después hablaría de eso con Seras por los momentos seguiría viendo como las chicas se divertían entre si, quien sabe tal vez podría participar más adelante….

...

Seras se encontraba sentada en el escritorio de Sir. Integra, sin nada más que un conjunto de lencería puesto y documentos a su alrededor. Integra estaba en frente de ella sentada en su silla con un cigarrillo en sus labios, mientras la observaba como poco a poco se iba quitando el uniforme, por otro lado ella seguia totalmente vestida.

- Entonces como me veo- dice Seras guiñándole un ojo.

- Deliciosa- susurra integra mientras se levantaba y se acercaba a Seras.

Seras la recibe con una sonrisa mientras la abraza por la cintura con sus piernas, acercándola mas a su cuerpo, luego empieza a desatarle su corbata.

- Esa debería ser mi línea- dice Seras mientras empieza a besarle el cuello a Integra, por un momento rozando sus colmillos en su contra, en este momento integra se tenso un poco, no por miedo a ser mordida sino por la sensación que le provocaban los colmillos en contra de su piel.

Porque Sir. Integra en el fondo quería ser mordida…

- Descuida no voy a morderte a menos q tu me lo pidas jujuju- susurro seras alegremente.

- Mmmm es una oferta tentadora Seras... Pero la declinare por el momento- respondió Sir. Integra antes de besarla de nuevo.

El beso era feroz, ambas estaban luchando por ser la que dominara el beso, poco a poco se fue relajando siendo vencedora Seras, la cual rompió el beso sacandole un gemido a su superior. Luego fue descendiendo a su cuello lamiéndolo levemente, mientras con sus manos desabrochaba la camisa de integra.

- Lastima, no sabes cuantas ganas tengo de morderte ahora, pero me puedo contener, además prefiero que estés consiente para lo próximo que quiero hacer- le dice Seras al oído a Sir. Integra.

- ¿Y qué seria eso?- pregunta Sir. Integra.

- Oh ya lo veras- responde Seras.

De pronto Seras truena los dedos y cambian de posicion, ahora Sir. Integra estaba encima del escritorio y Seras estaba frente a ella.

- Pero qué demonios, como...- trato de protestar Sir. Integra.

- Ser un vampiro tiene sus ventajas querida Integra jujuju- dice Seras con una sonrisa gatuna.

...

- esa es mi chiquilla jajajajaja- le dice alucard telepáticamente a Seras.

- Maestro deje de interrumpirme estoy en algo serio en este momento- le responde

- Jajajaja disculpa Seras, tu sigue en lo tuyo pequeña y diviértete con nuestra condesa ya luego tendremos una charla tu y yo- y así corto la conexión alucard.

...

Sir integra estaba intrigada y muy excitada por lo que podría hacerle Seras a continuación. Por un momento Seras se distrajo lo cual ella supuso que alucard o Pip estaba hablándole en su cabeza lo cual ya no le sorprendería.

Mientras se puso a pensar la situación, estaban las dos solas encerradas en su despacho a mitad de la tarde, en el momento menos oportuno podrían llamar para informarle de cualquier cosa y las sorprenderían, la idea era excitante.

De pronto pone su vista en Seras, era hermosa con su piel tan suave y un poco fría al tacto, comenzó a acariciarle el vientre subiendo lentamente hasta sus pechos lo cual la trajo a la realidad de nuevo.

Seras la miraba curiosa quería ver que iba a hacer Sir. Integra, sus manos se sentían muy bien.

- Tienes unos pechos magnificos, son tan suaves y grandes- dice Sir Integra mientras les da un apreton- "podria acariciarlos todo el dia y no me cansaria de ellos".

- Me alegra que te gusten puedes tenerlos cuando gustes jujuju- le responde Seras.

- Lo tendré en cuenta querida- le informa integra antes de lanzarse a besarla.

Cuando se separaron Seras tomo de las muñecas a Sir. Integra y la acostó totalmente en el escritorio.

- Bueno es hora de ponerme seria, quiero poner en práctica algo que aprendí hace poco y seguro de va a gustar.- dice Seras mientras que con su mano va descendiendo poco a poco por el cuerpo de Sir. Integra.

Seras adentra su mano en el pantalón de Sir. Integra, inmediatamente puede sentir sus bragas totalmente mojadas por la excitación del momento, inesperadamente se le hace agua la boca, mientras empieza a acariciar a Sir. Integra por encima de sus bragas puede escucharla dando pequeños gemidos.

- Mmm estas tan mojada integra, ¿te gusta lo que estoy haciendo?- dice entre besos Seras perversamente, estaba claro que a ella le gustaba ser la que dominara en el sexo.

Sir integra solo asiente, estaba perdida en la sensación de los dedos de seras en ella.

- Esto no es nada comparado a lo que quiero hacerte- dice Seras

Siguientemente con la otra mano desgarro el brassier de Sir integra liberando sus pechos, los cuales empezó a besar y lamer por igual.

- Oh Dios!- exclamo extenuada Sir integra.

- No querida dios no tiene nada que ver en esto, así que no lo nombres, quiero que digas mi nombre- dice divertida Seras apartándose de la labor que estaba haciendo.

- Demonios Seras...- dice algo frustrada integra.

- Mucho mejor Integra- dice Seras, luego despojo de toda prenda a su jefa y a ella misma dejándolas tal cual dios la trajo al mundo.

Continuamente empezó a acariciar las piernas de Sir. Integra, mientras besaba su vientre, descendiendo poco a poco, empezó a besar la cara interna de sus muslos.

- Mmmm se me hace agua la boca- dice Seras lamiéndose los labios mirando directamente a Sir. Integra.

"¡Oh dios! ¿Donde habrá quedado la dulce e inocente Seras Victoria que había conocido?" Se preguntaba internamente Sir Integra, no es que le desagradara esta Seras pero era desconcertante verla tan desinhibida, pero no pudo seguir pensando ya q en ese momento sintió como la lengua de su amante se adentraba en su intimidad.

Sir integra estaba en el cielo, solo era consciente de Seras y su manejo de la lengua.

-Oh si Seras! Más... Si así!- gemía Sir Integra mientras sujetaba la cabeza de Seras mas cerca de su intimidad como para que no se detuviera.

Ya estaba cerca de su límite, podía sentirlo, luego Seras agrego dos dedos al trabajo de su lengua haciéndola enloquecer más de placer.

Seras por otro lado también estaba muy excitada, los gemidos de Sir Integra, el sabor de sus jugos los cuales sabían muy parecido a su sangre pero más dulce y el saber que su maestro las estaba observando la tenían encendida.

-Oh dios! Sigue Seras estoy tan cerca- dice integra.

Seras agrega otro dedo pero detiene su lengua.

- Integra querida en que habíamos quedado, dios no esta aquí así que no lo nombres! Di mi nombre me encanta que lo digas- dice Seras malvadamente

- ¡Maldita sea Seras si no vuelves a hacer lo que estabas haciendo te juro que amanecerás llena de balas de plata y agua bendita!- Grita furiosa Integra

- Jujuju me encanta cuando te enojas, te ves tan sexy!- responde Seras volviendo a su labor.

- Oh si Seras! Si.. Si.. Si... Mas...- exclamaba entre esas y muchas cosas más Sir. Integra.

Y así siguieron hasta la medianoche dándose placer mutuamente, llenando de gemidos la habitación y parte de la mansión, quedando totalmente exhaustas en brazos de la otra… Dejando atrás de la puerta a unos sirvientes muy avergonzados escuchándolo todo.

Y por supuesto un vampiro de capa roja muy alegre y emocionado en el lugar más oscuro del sótano de la mansión Hellsing.

CONTINUARA