Antes de comenzar a leer. Lamento la espera.

Además advierto que este cap es un poco flojo ya que es solo una forma de explicar la situación.

Espero que aun así os guste.

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2.- Explicaciones a… muchos.

- ¿Que sucede aquí?.- miro a los inefables.- ¿Por que no se ha unido su magia aun?.

- Señor ministro, no podemos.- respondió uno de los inefables detrás de el.

- Y es mejor que no lo intente.- añadió Minerva.

- ¿Minerva?. ¿Que haces aquí?.- dijo el ministro molesto.- Esto ya no es asunto de Hogwarts.

- Lo se.- respondió ella.- pero estamos aquí.- señalo a sus dos compañeros.- como tutores privados del señor Potter.

- ¿Que tontería es esa?.- dijo una voz aguda junto al ministro. Todos miraron con asombro y cierta repulsión a la mujer, si se podía llamar eso, con un vestido rosa y una cara que solo podía recordar a un gran sapo.- Esto es un caso simple de ligar la magia de dos criaturas oscuras sin formación. Nadie necesita aquí un profesor para nada.

- ¡La ley es clara!.- añadió El medimago Chaise.- Cualquier señor de familia antigua esta autorizado a seguir sus estudios con tutores privados si es su deseo o le es necesario.

- ¿Que tiene que ver eso con esas criaturas?.- dijo la mujer mirando con asco las dos camas.

- Harry Potter es el ultimo de su familia y desde que tiene 13 años es considera el jefe de su casa.- comenzó el medimago molesto con la mujer.- El terrible accidente que ha sufrido le permite acogerse por derecho a esa opción al no poder seguir cursando estudios en Hogwarts.

- ¡Eso es solo una maldita criatura oscura!.- continuo la mujer.- Y pronto tendrá su magia ligada y arrojado fuera de nuestro mundo.

- No en San Mungo.- dijo el Medimago.

- ¡Es una orden del ministro de magia!.- dijo la mujer. El medimago se rió.- ¡¿Como se atreve a reírse de mí?!.- casi grito la mujer molesta.- ¡Yo soy Dolores Umbridge, subsecretaria del ministro de magia!. ¡Me aseguraré de que lo despidan hablare con el director de este lugar y…!.

- ¡Calla estupida!.- dijo el medimago molesto en voz alta. La bruja dio un pequeño salto de miedo.- Antes de hablar primero infórmate. Yo soy Ernest Chaise director de San Mungo.- la mujer se controlo un segundo.- Y si tanto te vanaglorias de tu posición seria mejor que primero te informaras.- miro a los profesores.- La ley esta de su parte. ¡Da igual lo que tú opines de mis pacientes!. El caso es que Harry Potter es un jefe de familia y por lo tanto, si es su deseo, puede tomar todos los tutores privados que desee y terminar su educación mágica.

- ¡El Wizengamot…!.- trato de decir la mujer.

- ¡Calla joder!.- la interrumpió el medimago, para la satisfacción de muchos.- Piensa antes de hablar. ¿Crees que un solo sangre pura consentiría que le hicieran lo que pretendian a un jefe de casa?.- sonrió.- Seria un preténdete que minaría su estatus.- miro al ministro.- seria lo ultimo que haría en su puesto el que lo hiciese.

Cornelius Funge había permanecido en silencio desde que se pronuncio la palabra ley y jefe de casa. Había oído toda la conversación y sabia que era todo cierto y no podía, ¡mas bien no debía!, hacer nada.

El plan para aprovecharse que el chico desconocía sus derechos y quitarle todo lo que pudiera había desaparecido al instante. Con solo insinuarlo el castigo menos seria perder su puesto. Desde ahí todo era posible. Cuando el medimago dejo caer el ultimátum sabia que era una batalla perdida.

- Dolores, es cierto.- dijo al fin. La mujer lo miro y estuvo a punto de protestar. La mirada que le dio, la contuvo.

- ¡Bien!, ¡de acuerdo!.- admitió al fin la molesta mujer. Miro a la chica.- Pero ella no tiene esa ventaja. Es una… hija de Muggles y por lo tanto el ministerio puede realizar el ritual y ligar su magia.

- ¡De nuevo se equivoca, señora!.- la ultima palabra fue muy marcada con ironía.

- ¡No se atreva a…!.

- ¿Como se llama la chica?.- pregunto el medimago.- ¡responda!.

- Se llama…- miro a los aurors que la acompañaban y uno se acerco y le susurró algo al oído.- Hermione Granger.- termino con satisfacción.

- Otra señal de su incompetencia.- respondió al medimago, ante la furiosa bruja.- Señor ministro, creo que debería plantearse buscar personal mas competente.- al decirlo le tendió un pergamino que el ministro leyó. Solo un segundo después los ojos abiertos de Fudge le dijeron lo que el quería.- ¿Puede decir su apellido para que… su ayudante vea su error.

- Potter.- dijo Funge a media voz.- Su apellido es… Potter.- Dolores tomo el pergamino y lo leyó.

- ¡No es posible!.- dijo la bruja.- ¿Como se han casado?-. Los miro.- ¡Tienen…!.- leyó el pergamino.- ¡Trece años!.

- Es lo único que no puedo responder.- dijo el medimago Chaise.- Pero no hay duda de que están casados.

- ¡Usted!.- Dolores señalo al jefe de San Mungo.- ¡Usted ha amañado el informe para salvar a esta sangre suc…!.

- ¡Cuidado!.- alzo la voz el medimago.- ¡Esta a punto de cometer dos errores!. Insultar mi integridad como sanador y a la mujer de un jefe de casa antigua.- Cornelius conocía bien la fama de Chaise y sabia que esto podría volverse contra el. Decidió intervenir cogiendo a su seguidora por el brazo para calmarla.

- ¡No pueden estar casados, es ilegal!.- grito al fin la mujer, mirando a su jefe.

- Dolores, creo que debemos averiar lo sucedido antes de actuar.- dijo el ministro a media voz tratando de controlar los daños.

Un inefable se acerco.

- ¡Perdón!. Pero… podemos tener una idea de lo que ha sucedido.- todos los miraron con interés.- Creemos que puede ser un caso de "Sanguis Nuptialis". Una boda por sangre. Ambos están Heridos y si se prometieron… La magia los reconocio como pareja.

- ¡Han realizado magia oscura!.- casi grito Umbridge.- ¡La magia de sangre es ilegal!.

- ¡De nuevo la incompetencia!.- casi gruño molesto el medimago Chaise.- Dígale eso si se atreve a un sangre pura.- bufo.- Debería saber que es una costumbre de todas las familias antiguas.- miro divertido a Fudge.- Es una costumbre antigua y casi en desuso. Pero seguro que incluso el ministro ha asistido a un par de bodas de sangre.- Funge se limito a asentir.

- Esa magia es aceptada por el ministerio como una de las pocas que se pueden realizar con sangre.- aclaro el inefable.- La unión produciría un destello de magia al realizarse.- un auror recordó algo.

- ¡Vimos algo así anoche!.- todos lo miraron.- Un destello blanco nos guió a los chicos.

- Entonces no hay duda.- termino el inefable.- Están casados.

- Ahora, "señora".- dijo El director de San Mungo, mirando divertido a la subsecretaria del ministro.- ¿Se atreve a sugerir que se ate la magia de la señora Potter?.

- ¡No será necesario!.- dijo Fudge, tirando de la mujer sapo para evitar que dijera algo mas.- ¡Todo ha sido un malentendido!.- miro a los profesores.- Lamento los problemas y espero que… se recuperen. ¡Minerva!. ¿Podría decirle a Dumbledore que me gustaría reunirme con el cuando sea posible?.

- Deberá hacerlo usted mismo.- respondió ella.- Desde hoy, ya no doy clases en Hogwarts.- El ministro se paro en seco.

- ¡Al igual que yo!.- añadió Pomodora.

- ¡Mi caso es el mismo!.- dijo sonriendo Fitwick.- Esa es la razón por la que estamos aquí como tutores privados.

- ¿Albus los ha despedido?.- dijo sorprendido el ministro. Sabía de sobra el talento de los tres.

- ¡No!. Decidimos que era mejor cambiar de trabajo.- respondió El pequeño profesor.- ¡Diferencias irreconciliables con la dirección del centro!.- todos entendían que había mas de lo que quería decir.

Funge asintió serio y salio acompañado de sus lacayos. En la puerta Amelia Bones apareció con una gran sonrisa, debajo de una capa de invisibilidad. Los aurors e inefables se tensaron al verla.

- ¡Amelia!.- comenzó Minerva.- ¿Cuando…?.

- Lo he oído todo.- respondió la jefa de aplicación de la ley mágica.- Entre junto a nuestro… ministro. Decidí esperar para ver que sucedía.- sonrió.- ¡En caso de que tuviera que detenerlo por… no obedecer la ley!.- al terminar miro a los aurors que se tensaron.- hablaremos después.- los magos asintieron con rapidez.

- ¿Y que opinas?.- pregunto McGonagall.

- ¡Totalmente de acuerdo!.- respondió la bruja ministerial.- Si necesitáis algo no dudéis en avisarme.- dicho esto y con una leve señal salio de la sala sonriendo, seguida de los aterrados aurors, e inefables.

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Solo los tres profesores y el jefe de San Mungo permanecían en la habitación con la pareja. Los medimagos tardaron poco en salir para dejar a su jefe discutir la situación.

- San Mungo se encargara de cuidarlos hasta que se repongan.- comenzó el director del hospital mágico.- Después es su tarea informar a…- sonrió al decirlo.- los Potter de lo sucedido y sus opciones.- Minerva miro molesta la cara divertida de su antiguo amigo.- Un placer Minerva, pásate por mi despacho a tomar un te.- termino mientras salía de la sala.

- Tengo que avisar a sus padres.- dijo McGonagall mirando a Hermione.

- Seria mejor que te quedaras hasta que desdienten.- dijo Pomodora. La escocesa negó.

- Sus padres deben estar aquí. Será mas fácil explicarles todo con los chicos dormidos.- replico Minerva.- tendrán tiempo de asumirlo y nos ayudaran a explicárselo cuando despierten.

Una enfermera trajo un búho con una carta.

- Perdón. Pero este búho tiene una carta para el señor Potter y no nos deja quitársela.

Minerva reconoció el emblema de Gringotts.

- Soy la profesora del señor Potter.- dijo al ave.- El no puede tomar su carta. ¿Seria aceptable que yo lo haga?.- el búho negó.

- No puedes Minerva.- dijo Filius mirando al ave.- Es un búho de notificación. La carta esta hechizada para que solo Harry pueda abrirla. Tendrá que esperar a que despierte.

Una enfermera muy molesta, por lo poco saludable que era tener un búho en una habitación con enfermos, dejo el ave con los profesores. McGonagall transfiguro una percha para el ave y Fitwick creo a su alrededor una barrera para mantener la zona limpia.

Después de eso Minerva salio de la habitación para una incomoda reunión.

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Minerva estaba delante de una bella casa de dos pisos en un barrio residencia. Era la segunda visita a este lugar y en esta ocasión sabia que la conversación no terminaría como la primera vez.

Suspiro antes de encaminarse a la entrada y tocar el timbre.

Poco después se tenso al oír unos pasos que se acercaba.

Daniel Granger abrió la puerta y reconoció a la mujer seria. Nada más verla sabía que algo había pasado y que no le gustaría saber el que.

- ¡Enma!.- grito al tiempo que le indicaba a la mujer que entrara.

- ¿Que pasa?.- respondió una mujer mientras se acercaba. Al ver a la mujer seria se preocupo.- ¡Oh dios, Hermione!. ¡¿Que le ha pasado?!. ¡¿Esta bien?!.- la anciana levanto las manos para callarla.

- Sentémonos y hablemos.- respondió la anciana. Dan sabia de sobra que esa respuesta no era buena.

- Creo que nuestra hija no asistirá, a ese manicomio que llama colegio, nunca mas.- dijo el varón.

- Ese es uno de los temas que tenemos que tratar.- dijo la mujer sentándose en un sofá.

- ¡Por favor, diga que ha pasado!.- pidió Enma Granger al borde de la histeria.

McGonagall tomo aire y comenzó a hablar.

- La noche pasada ocurrió un accidente en Hogwarts.- la anciana los miro.- Un animal ataco a Hermione y Harry Potter.- la pareja se abrazo asustada.- ¡Ambos esta vivos y a salvo!. Solo sofrieron una pequeña herida en el brazo.- la pareja la miro sin entender.

- ¿Entonces por que…?.- Enma estaba molesta y aliviada.

- Les mordió un hombre lobo.- respondió la anciana. La pareja se quedó callada.- Creo que conocen las leyendas que hay sobre esas criaturas.- al decirlo ambos padres abrieron los ojos al entenderlo.

- ¿Quiere decir que nuestra pequeña…?.- comenzó aterrado Daniel Granger.

- Ambos están infectados con la maldición.- término la anciana. El varón se levanto y dio un par de pasos sujetándose con fuerza la cabeza ante la impotencia que sentía.

- ¡No joder!. ¡Noo!.- decía el varón. Su esposa reaccionó ante esto.

- ¿Que pasa ahora con mi hija… y el chico?. ¿Que será de ellos?.- pregunto la madre de Hermione.

- Creo que lo básico ya lo intuyen.- contesto con pesar.- Cada luna llena… se convertirán en criaturas sedientas de sangre. Aunque, se han hecho muchos avances y con un régimen de pociones la bestia puede ser controlada.- el matrimonio oía lo que seria la vida de su hija agarrados para darse consuelo.

McGonagall explico detalladamente lo que sucedía. Explico la situación de una persona afectada por la maldición en el mundo mágico y lo que podía esperar en el muggle. Además añadió lo sucedido con dos de los hombres más poderosos e influyentes del mundo mágico. Los Granger estaban asqueados al oír la postura tanto del gobierno, como del director.

- ¡¿Como puede ese… viejo pretender una cosa y ser otra?!.- dijo a fin Dan asqueado y furioso.

- ¡Pero si son solo dos niños!.- protesto Enma al oírla.- ¡No tienen culpa de nada!.

- Es la misma opinión que tenemos yo y dos de mis colegas.- respondió la anciana molesta.- por eso mismo hace menos de tres horas que hemos presentado nuestra renuncia.- los padres no entendían por que decía eso.- Hermione no ha terminado su educación mágica. La ley es clara. Su varita debe ser destruida y su magia ligada. Todo conocimiento de ella y ustedes sobre el mundo mágico debe ser borrado.- Dan se acerco a la mujer.

- ¡Tocan un pelo de mi hija…!.- dijo el varón su mujer lo tomo de la mano y lo hizo sentarse.

- ¡Algo podremos hacer!.- dijo la mujer. Minerva sabia que ahora vendría lo peor.

- No, pero…- suspiro.- El caso de Harry Potter es diferente. El es el ultimo de una muy antigua familia y la ley le autoriza a seguir sus estudios con profesores particulares.- se irguió orgullosa.- Yo y mis compañeros nos hemos ofrecido para tomar ese puesto.

- ¡O sea!. Que a parte de informarnos de como su mundo pretende expulsar a nuestra hija por algo que es solo culpa de ese viejo cabron.- comenzó Dan.- ¿Nos dice que hacen la vista gorda para el chico?.

- ¡Noo!. ¡Al contrario!.- respondió la mujer.- A Harry Potter, querían hacerle lo mismo que a su hija. Pero además, pretendían quitarle toda su fortuna y abandonarlo con… esas personas que llaman su familia.- Los miro antes de decir algo mas.- Hay algo que no les he dicho. Ambos con su magia ligada y sin posibilidad de recibir ayuda del mundo mágico, viviendo con Muggles, seria cuestión de tiempo que acabaran atacando a alguien.- los miro.- Casi seguro que a sus familias.- el matrimonio la miro perplejos.- Después de eso, la ley obliga a acabar con los animales peligrosos.

- ¡Hijos de puta!.- grito el padre de Hermione.

- ¡¿Pero como pueden pensar en hacer algo así?!.- añadió la molesta madre de Hermione.- ¡Dejarlos libres, sin ayuda o vigilancia, para que maten y después sacrificarlos!.

- ¡Algo que no dejare que les suceda a ninguno de los dos!.- añadió la escocesa.- Sobre todo después de la vida que ha llevado Harry.

- No entiendo.- dijo Enma.

- Se poco de lo que sucede en realidad.- comenzó la escocesa.- La mayor parte es solo especulación y conversaciones oídas de casualidad.- suspiro.- Pero la vida de este joven deja mucho que desear hasta el momento.

Minerva explico lo poco que sabia de la vida del chico. Empezó por lo que ella vio cuando dejaron al pequeño Harry con sus tíos. Añadió algunos de los comentarios oídos en la enfermería, las reuniones de la orden y a varios pelirrojos por los pasillos.

Los granger la miraban asombrados. No podía ser posible que algo así sucediera y nadie se percatara.

- ¡Y estoy segura que debe ser peor!.- termino la anciana.- Vengo directamente de San Mungo, nuestro hospital, de hacer frente al ministerio. Nos ha costado un gran esfuerzo el conseguir que dejen tranquilo a Harry.- Minerva puso mala cara.- Dumbledore se atrevió a forzarlo todo y dejarlo en la ruina.

- Entonces…- comenzó Enma.- ¿nuestra Hermione podrá… tomar también clases de esa forma?.- La anciana negó.

- El destino de Hermione era lo que le he chico.- respondió la mujer.

- ¡Espere un momento!.- la interrumpió Enma.- ¡¿Como que era?!.- La escocesa sabia que ahora venia la parte difícil.

- Cuando tratábamos de defenderlos descubrimos algo de lo que no teníamos idea.- comenzó la mujer.- Parece ser que cuando fueron heridos la sangre de ambos se mezclo.- la pareja asintió animándola a continuar.- Tuvieron que hacer algún tipo de promesa antes de desmayarse.- suspiro antes de soltar la gran noticia.- Hay un ritual antiguo y aun valido.- la pareja se miro sin entender.- En la antigüedad los magos unían su sangre con este ritual y se les consideraba unidos en… matrimonio.

- ¡Ni de coña!.- dijo el varón.

- ¡¿Que tonteria es esta?!.- añadió Enma.- ¡¿Qué clase de… personas permiten que dos niños se casen?!.- Minerva levanto las manos en señal conciliadora.

- Les aseguro que es todo cierto y… legal.- los miro.- Para el resto del mundo, su hija es ahora la señora Potter.- La pareja comenzó a protestar a la bruja. Ella solo suspiro y aguanto el temporal. Al final decidió que lo mejor era que fueran con su hija.- Todo será aclarado en cuanto sea posible y consigamos mas respuestas. Ahora he venido a recogerlos. Hermione despertara pronto y creo que necesitara a sus padres.

LA pareja se miro y con rapidez subieron a su habitación a recoger algunas cosas que podrían necesitar.

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Quince minutos después el matrimonio atravesaba por primera vez las puertas de San Mungo, acompañados por McGonagall.

Con facilidad llegaron a la habitación en la que no tuvieron problemas para reconocer a su hija tendida en la cama.

- ¡Hermione!.- casi gritaron a la vez.

- El medimago que los atiende ha dicho que no tardaran en recuperarse.- dijo Pomodora a Minerva.

- Entonce hemos llegado a tiempo.- respondio la escocesa.

La realidad fue que tanto Harry como Hermione tardaron más de tres horas en mostrar los primeros síntomas de movilidad o intentos de despertar.

Al final la primera en hacerlo fue Hermione.

Con la vista algo borrosa lo primero que vio fue a sus padres.

- ¿Papa, Mama?.- dijo con dificultad.

- No te esfuerces.- dijo su madre. De repente la chica abrió los ojos con rapidez.

- ¡El licantro…!.- trato de incorporarse y sus padres la pararon.

- ¡No pasa nada!. Estas en… San Mungo.- añadió su padre. La chica se miro con rapidez el brazo vendado y lo entendió todo.

- Me mordió.- dijo gimiendo.- Soy un…- recordo algo mas.- ¡Harry!.

- Esta aquí.- dijo su madre apartándose lo suficiente para que su hija viera al moreno.- también…

- El trato de protegerme.- dijo ella llorando.- Se puso delante del profesor Lupin.

- Dudo que el lamente nada de lo que hizo.- añadió Minerva. La joven vio a su profesora favorita.

- ¡Profesora, tiene que decirse al director!.- comenzó ella con rapidez.- ¡El tiene que saber que el profesor Lupin no…!.- la anciana la callo con un gesto de la mano.

- Todo ha sido ya dicho y hecho.- hizo una pausa.- Y todos han sido notificados, hasta el ministerio.

- ¡Eso significa que…!.- Hermione abrió los ojos al entender lo que sucedería.- Perderemos nuestras magia.- comenzó a llorar de nuevo.- ¡Oh Harry, lo siento fue mi culpa que tu…!.

- No sucederá nada de eso.- añadió Minerva. La joven miro esperanzada a la escocesa.

- ¡¿El director convenció a alguien para que…?!- la frase de la castaña quedo a medias con el gesto negativo de McGonagall.- ¿Entonces…?.

- Harry potter es el ultimo de su familia.- dijo Flitwich.- Por derecho un señor de una casa antigua.- al hablar asintió en forma de saludo.- La ley le permite, en un caso como el suyo, poder continuar sus estudios con un tutor privado.

- ¡Es decir!. Que el misterio no lo puede tocar.- termino Pomodora sonriente.

- Me alero por el.- dijo la castaña llorando y sonriendo a la vez. Después miro a la bruja escocesa.- ¿Cuando me realizaran a mi…?.

- ¿La unión de su magia?.- pregunto Minerva. La chica asintió con el miedo reflejado en sus ojos.- Por el momento, nunca.

- ¿Por qué?.- pregunto ella extrañada.- La ley dice que…- en ese momento una medibruja entro y vio a la chica despierta.

- ¡Bueno! Parece que uno de mis pacientes ha despertado.- la bruja saco su varita y comenzó a hacer algunos hechizos de diagnostico sobre la castaña.- ¿Como se encuentra señora Potter?.- Hermione que petrifico al oírla.- ¿Alguna molestia o malestar?. ¿Le duele aun la herida?.- Mecánicamente la chica negó con la cabeza.- Estupendo. Su marido no tardara en despertar. Mi jefe vendrá después a hablar con ambos.- miro a todos los presentes.- Mientras, creo que tienen que hablar de varios temas. Hasta dentro de un rato.- al decirlo con la misma tranquilidad con la que entro salio de la sala.

Hermione la vio salir y después miro a cada uno de los presentes. Por ultimo apretó la mano de sus padres antes de hablar.

- ¿Hay algún plan en marcha que yo deba saber?.- preguntó la joven.

- No. por el momento estamos esperando a que Harry despierte para comenzar todo.- aclaro Minerva.

- Entonces, ¿por que…?.- Hermione señalo a la puerta de la habitación.- ¿la medibruja me ha llamado… señora Potter?. ¿Y dijo que Harry es… mi… marido?.- al terminar miro a sus padres.

- Por que desde el incidente.- comenzó Minerva.- Parece que ambos están casados a los ojos de la magia.- Hermione dejo escapar una risa nerviosa antes de desmayarse.

- ¡Hermione!.- gritaron ambos padres al verla caer. En ese momento la medibruja entro de nuevo en la habitación.

- Fue rápido.- dijo al tiempo que les alargaba un frasco de poción.- Supuse que les haría falta. Dejen que lo huela y despertara.- pensó un instante.- No lo pongan muy lejos, seguro que les hará falta con el señor Potter.- termino mientras salia sonriendo.

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Cuando Harry despertó los olores y sensaciones le decían que estaba en la enfermería de hogwarts.

Al acostumbrarse a la luz reconoció a la profesora McGonagall.

- Ya puede comenzar la señora Pomfrey a regañarme.- dijo el tratando de hacer una broma.- Estoy despierto.

- Me temo que se equivoca señor Potter.- respondió Minerva.- se encuentra en San Mungo.- Harry abrió los ojos sorprendido.- ¿Recuerda lo que sucedió?.- Todo lo sucedido regreso de golpe.

- ¡Oh joder!.- Harry se toco la venda del brazo.- ¿Estoy infectado verdad?.

- Estamos.- dijo Hermione. El la miro.

- ¡Lo siento trate de…!.- vio a los padres de la chica.- ¡Señores Granger les aseguro que trate de…!.- el matrimonio asintió y la madre de la castaña le agarro con cariño la mano.

- Lo sabemos.- respondió Enma Granger.- ¡Y te lo agradecemos!.

- No tenemos nada que reprocharte.- añadió algo nervioso Daniel Granger. El chico asintió aliviado.

- ¿Como lo esta llevando el profesor Lupin?.- dijo el chico. Vio que todos se pusieron serios.- ¿Que pasa?.

- Los Aurors dieron caza a Remus Lupin.- dijo Minerva.- por atacar a dos alumnos de Hogwarts.

- ¡Noo!.- casi grito el moreno. Hermione salio de su cama y se acerco a consolarlo.

- Murio como hombre lobo.- añadió Filius Fitwick.- Murió sin saber lo que había sucedido. Al menos no sufrirá por haberlos infectado.

Harry se aguanto las lágrimas agarrado a Hermione.

- ¿Por que no hizo nada el profesor Dumbledore?.- pregunto el. De nuevo las caras serias.

- Albus Dumbledore se ha desentendido de ustedes dos.- añadió Minerva.- Y los ha expulsado de Hogwarts.

- ¿Es broma?.- pregunto el chico sin creérselo.

- Ojala.- murmuro Pomodora.

- ¿Que pasa?.- dijo el ojiverde sin entender nada.

- Necesito que se mantenga tranquilo mientras le explico lo sucedido.- comenzó McGonagall.- LE aseguro que es muy importante que espere a que termine antes de actuar.

La bruja escocesa comenzó con lo sucedido cuando el director y los aurors llegaron a ellos.

El chico no se podía creer lo que Dumbledore había hecho con ellos. Ambos se quedaron sin palabras cuando Ron se declaro en contra de ellos.

- Entonces si lo entiendo, estamos expulsados.- pregunto el. La mujer asintió.- Pero no tenemos nuestros timos de quinto año.- algo hizo clic en su mente.- ¡Pero eso significa que…- miro a Hermione.- nuestras varitas serán rotas…!.

- No.- dijo con rapidez Minerva.- Su situación es muy especial. Usted es el ultimo de los Potter y la ley del ministerio le permite seguir sus estudios con tutores privados si es su deseo.- la mujer lo miro sonriendo.- con su problema es mas que posible hacerlo.

- Entonces, ¿por que Dumbledore no me dejo hacer eso desde el principio?.- pregunto el chico.- o entiendo nada.

- Hay otro asunto complicado.- añadió Fitwick. Al decirlo miro a Minerva.

- ¡No tenemos pruebas!.- añadió la mujer con rapidez.- ¡solo es una posibilidad!.

- ¡Minerva!.- dijo POmodora.- ¿Después de su reacción aun lo dudas?.

- ¡¿Podrían decirme que pasa?!.- pidió el chico.

- No sabemos por que, pero ahora no eres necesario para los planes del viejo.- dijo McGonagall, consiguiendo que ambos jóvenes se sorprendieran de oírla hablar así.- Pero si su magia era ligada ambos perderían cualquier recuerdo de nuestro mundo y todas sus propiedades.- al decirlo miro Harry.

- ¿Perdería todos los recuerdos de la magia y mis padres?.- dijo el.

- ¡Y el resto de su herencia!.- añadió Pomodora.

- Perder lo poco que se de mis padres, me preocupa mas que unos galeones y un par de objetos mágicos.- dijo el chico.

- ¡Harry!. ¡Perderías la capa también!.- dijo Hermione. Eso no le gusto.

- Además tiene muy poca consideración de su patrimonio.- añadió Minerva.- ¡Algo muy conveniente!.- añadió molesta. La escocesa miro al chico antes reseguir hablando.- los Potter son por derecho una de las familias mágicas mas antiguas. Tienen muchas posesiones y… no se cual será el estado de su bóveda actual, pero la bóveda de la familia seguro que es mucho mayor que solo unos galeones.- Harry no supo que decir. Al fin reaccionó.

- ¡¿Por que nadie me dijo nada de esto?!.- pregunto a fin.

- Se suponía que todos tenia que serle comunicado por Albus a su debido tiempo.- continuó la escocesa.- Nos pidió a todos que no le dijésemos nada para no poner mas presión sobre sus hombros.- añadió molesta.- Pero… cuando fueron mordidos acelero los tramites para que ligaran su magia y fueran expulsados del mundo mágico.

- Cuando llegamos aquí, los inefables estaban preparando el ritual para ligar su magia.- añadió Pomodora.- El ministro y ese sapo rosa que tiene como subsecretaria no eran muy felices cuando descubrieron que no podían hacer lo que pretendían.

Harry miraba las sabanas tratando de centrar sus ideas.

- Esto es demasiado para mi.- dijo al fin.- Seguro que canuto…- recordó lo sucedido con el licántropo.- ¡Oh joder!. ¡Estará destrozado!. ¡Alguien tiene que ponerse en contacto con el para que no…!.- vio las caras tristes de todos.- ¡No joder, no!.

- Sirius Black fue besado mientras huía.- dijo triste Minerva.- El maldito viejo no hizo, ni dijo nada.- todos podían ver una pequeña lagrima.- El muy estupido solo se lamento por la perdida y pidió a todos los miembros de la orden que aunaran esfuerzos en su memoria.- bufo furiosa.- ¡Como si eso fuera a servir para algo!.

Harry se agacho y se hizo un ovillo. No conocía a su padrino nada más que unos minutos y una pequeña charla. Pero le dio esperanzas de salir del hogar de sus tíos para una vida mejor. Además de aprender más de sus padres.

Pero ahora, no tenía ni eso. Con la muerte de Sirius Black y Remus Lupin, había perdido cualquier contacto con sus padres y su vida había cambiado para siempre.

El llanto no tardo en hacer aparición. Hermione se mantuvo a su lado y no tardo mucho en acompañarlo en el llanto.

- Tenga señor Potter.- dijo minerva con una poción en la mano.- le ayudara.

El se resistió un poco pero Hermione consiguió que se la tomara y poco después el chico dormía. Hermione tomo otra poción y poco después lo seguía al mundo de los sueños.

En la habitación los padres de la chica se quedaron vigilando el sueño de la pareja. Minerva y Pomodora se fueron a organizar la documentación referente a la tutoría de ambos jóvenes por parte de los tres exprofesores. Hermione había aceptado la oferta de tutoría de los tres, en nombre de ambos, cuando le explicaron la situación. Siendo la esposa del chico no habría problemas al realizar los trámites.

Fitwick se quedo con los Granger para proteger a todos en la habitación.

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Harry despertó y noto como a su lado había alguien en la cama. Cuando se giro pudo ver a su amiga Hermione dormida a su lado. Al ver a los padres de la joven hablando con los tres profesores se tenso.

Enma noto que el chico estaba despierto y aviso a todos.

- Espero que se encuentre algo mejor.- dijo Minerva en voz baja acercándose.

- Si.- dijo al fin.- Hermione…

- Ha permanecido a su lado desde que se durmieron.- añadió la madre de la castaña.

- ¡Yo… no…!.- el ojiverde no sabia que decir.

- No te preocupes.- respondió la mujer adivinando los pensamientos desaterrado chico.- ¿Como estas?.- todo regreso de nuevo a la mente del joven.

- Maldito, abandonado por los que creía eran mi familia y culpable de la muerte de lo más parecido que me quedaba de una familia.- respondió el chico temblando.

El estado de Harry despertó a Hermione que rápidamente se agarro a el.

- Harry…- la chica le dio un tierno abrazo.- Estoy aquí.

- ¡Están muertos Hermione…!.- el moreno se rompió.- ¡Sirius y Remus….!.- no pudo terminar cuando estallo en llanto.

La castaña se limito a permanecer junto a el llorando juntos por la perdida de los últimos merodeadores verdaderos. La pareja estuvo llorando casi una hora. El cansancio hizo mella en ellos y cuando Ernest Chaise entro en la habitación, ambos estaban de nuevo dormidos.

- ¿No han despertado?.- pregunto extrañado. La exprofesora de transfiguración asintió.

- El licántropo que los mordió era como un tío para el.- aclaro Minerva y… esa misma noche también perdió a su padrino. Sirius Black.- al oír el nombre el medimago la miro asombrado.- Por lo que hemos averiguado, no todo era como nos hicieron creer.- dijo la mujer.- Los dementores le dieron el beso. Cuando lo supo…

- Entiendo.- respondió Chaise.- Venia a comprobar como se encuentran y a decirles que si continuan mejorando de la misma forma…- miro un pergamino.- ¡Esto es… algo extraño!.

- ¿Que sucede?.- pregunto enma Granger preocupada.

- ¡Nada!. Es solo que el gen licántropo esta haciendo efecto con mucha rapidez.- aclaro.- ya disponen de la curación acelerada.- suspiro derrotado.- Eso confirma la infección y…, descarta cualquier esperanza que tuviésemos.- miro de nuevo el pergamino.- Podrán salir de aquí en un día o dos.- miro a su antigua compañera.- ¡Minerva!. ¿Te importaria acompañarme?. Me gustaria discutir sobre un tratamiento de pociones para después de las transformaciones.

- Si claro.- respondió la bruja.- Aprovecharemos para tomar es te que me ofreciste.- dijo mientras ambos salían de la habitación.

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Un cap. más.

En dos cap. más llegara el comienzo de la parte central de esta historia.

Como ya he dicho, lamento la espera. Mi mente no estaba por la labor.

Vamos con los RR.

En esta ocasión no podré agradecer como es debido a todos los que dejaron un RR, por falta de tiempo. Es una pobre excusa pero es la verdad. Lo siento muchísimo.

La próxima vez lo haré.

Solo añadiré que agradezco muchísimo a todos aquellos que me han dejado uno de los 32 RR en el primer capitulo de esta historia.

Gracias a todos y hasta el próximo.

Se despide Carmen (Alohopotter).