8.- El comienzo del torneo
Todos esperaban la llegada de las dos escuelas. En primera fila Dumbledore y Snape. Detrás de ellos el resto de profesores y los dos premios anual, de Slytherin.
Algo mas retrasados el resto de alumnos separados por año.
De repente alguien grito y todos pudieron ve un punto en el cielo que se acercaba. Cuando estuvo lo suficientemente cerca todos reconocieron una muy decorada y hermosa carroza gigante tirada por caballos que solo Hagrid podría si quiera soñar montar por su tamaño.
La respuesta de todos fue variada. Los varones sobre todo impresionados por el tamaño. Las chicas ilusionadas por la belleza de la carroza y el brillo casi etéreo en las alas de los grandes caballos.
Poco después el colosal carruaje tomaba tierra. Una vez parado, un joven salio y puso una gran escalinata para facilitar la salida.
Muchos contuvieron la respiración al ver a la tremenda mujer salir del carro. Detrás de ella un grupo de jóvenes vestidos con ropas muy finas y hermosas la seguían.
Ambos directores intercambiaron saludos antes de que la delegación francesa hiciera su camino al interior.
Al pasar junto a los alumnos muchos varones pudieron observar la belleza de las jóvenes francesas. Algunos incluso se arreglaban el pelo y se ponían más rectos de lo normal. Las chicas miraban a los sonrientes varones de Beauxbatons y dejaban escapar risas antes de cuchichear entre ellas.
Apenas el ultimo niño entro en el castillo un chapoteo se oyó desde el lago negro y todos pudieron ver como un barco emergía.
Si la comitiva francesa destaco por su belleza, la delegación de Durmstrang hizo que algunos sintieran cierto temor.
El barco parecía haber sido rescatado de un naufragio por el aspecto destrozado de los palos y velas. Sin duda la magia era la que mantenía la nave en funcionamiento.
Sin ayuda de nadie el lúgubre barco se acero a la costa y dejo salir un puente de madera para que sus ocupantes desembarcaran.
A la cabeza un mago cubierto de pieles, al igual que sus alumnos, bajo y fue directo hacia los presentes.
Como con Beauxbatons, los alumnos de Durmstrang siguieron a su director hasta Dumbledore.
Muchos se sorprendieron al reconocer al joven que seguía al director de Durmstrang.
- ¡Es Krum!.
- ¡Víctor Krum!.
En apenas unos segundos todos reconocieron al joven buscador de Bulgaria.
Con los saludos realizados, todos entraban y se permitía a los alumnos de Hogwarts hacer lo mismo.
El grupo de amigos se reunió.
- ¿Que os ha parecido?.- pregunto Tracey.
- ¡Las ropas de Beauxbatons son preciosas!.- respondió Astoria feliz.
- Y muy ligeras para este clima.- añadió Luna.
- Durmstrang por el contrario, demuestran que son una escuela fuerte y con pocas restricciones.- añadió Susan.- ¿Visteis como se movían?. Parecían un solo hombre.
- Dos buenas entradas.- siguió Daphne.- Dejan ver parte de su poder y sus puntos fuertes.- a su lado Susan y Neville asintieron conformes.
- Será divertido.- termino Neville.
- A mi tía no le gusta nada todo esto.- añadió Susan.
- A nadie.- añadió Daphne.- Ya sabemos lo que opinan… ellos.- todos entendieron la referencia.
- ¡Dejémoslo!.- los interrumpió Luna cuando se fijo en un par de alumnos que permanecían cerca de ellos en silencio.- Lo que se dice en la roca, queda en la roca.- todos asintieron y sin mas palabras fueron al interior para la cena.
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El tiempo hasta la elección de los campeones paso con relativa normalidad.
En Blackrock los lupinidos progresaban con sus estudios muy bien.
Habían añadido a los Grims a las prácticas regulares de duelo. Los hechizos y los ataques, rápidos e inesperados, hacían que cualquiera que se enfrentase a una de estas parejas tendría suerte de escapar, si no luchaban realmente a todo su potencial.
Filius Flitwick estaba eufórico ante esto. Las parejas eran simplemente letales.
Las que mas, la de los Potter y para sorpresa de muchos Tonks y Patosa.
En el Ministerio había cierta calma con todos atentos al torneo. Se había declarado una aparente tregua.
Aunque no dejaban de producirse reuniones y almuerzos para discutir postura en común.
Se podía decir que la peor parte se la estaban llevando en Hogwarts.
La tan aclamada unidad entre las tres instituciones era inexistente.
Los Slytherin trataban de estar siempre cerca de algún alumno de Durmstrang.
Draco Malfoy se había nombrado su representante oficial y jefe de la casa de las serpientes. No era raro verlo cerca de Víctor Krum, aunque por la cara del búlgaro el placer no era mutuo.
En su contra, un Ron Weasley con mas genio y boca, que ideas. Solo tenía en común con Malfoy el querer estar cerca de la estrella de Quiddich.
Beauxbatons se quedo con los más tranquilos Ravenclaw. Aunque permanecían a parte de estos también.
Para ninguno de los visitante paso desapercibido que había un extraño grupo de jóvenes de diferentes casas, que se mantenían al margen de todo.
Solo cuando alguien se metía con alguno de sus miembros este variopinto grupo actuaba.
Pronto se supo que todos sus miembros, aunque de diferentes casas, pertenecían a una alianza que se había formado en el gobierno que ganaba mucha influencia. En el centro un chico y cinco chicas. A su alrededor había otros cinco o seis jóvenes aliados.
Casi podría decirse que formaban su propia casa dentro de Hogwarts. Los mejor instruidos podían ver que el propio director de Hogwarts no estaba muy conforme con este grupo y que incluso entre sus propios profesores había cierta… tirantez.
Entre pequeñas peleas y tontas discusiones, llego al fin el día de la selección de campeones.
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La cena de Halloween fue como cualquier otra de las que se hacían en esa fecha en el colegio. La decoración de la salas gustaba a todos y la comida como siempre era estupenda.
Parte de la animosidad se había relegado por esa noche.
Aunque no la emoción ante la selección de campeones.
Después de la comida, el cáliz de fuego fue traído a la sala y se procedió a la selección de campeones.
- ¡Damos comienzo a la selección!.- dijo Dumbledore junto al objeto mágico. Después toco la base con su varita.
El cáliz de fuego comenzó a burbujear con llamas algo más altas y de repente el color del fuego cambio antes de dejar escapar con un estallido un trozo de pergamino. El viejo Dumbledore lo atrapo al vuelo.
- ¡El campeón de Beauxbatons es; Fleur Delacrue!.- la joven veela se levanto entre aplausos algo forzados y fue hacia donde se le indico. De nuevo el cáliz dio otro fogonazo con un nuevo elegido.- ¡El campeón de Durmstrang es; Víctor Krum!.- sus compañeros comenzaron a golpear la mesa con fuerza en apoyo al búlgaro. El joven fue tras la chica francesa. Por tercera vez se repitió el procedimiento.- ¡Por ultimo, el campeón de Hogwarts es; Cedric Diggony!.- la mesa de los tejones comenzó a vitorear y celebrar. El joven capitán de quiddich se levanto sonriendo y fue tras sus rivales.- ¡Con esto termina la selección y…!.- el cáliz brillo una cuarta vez y escupió otro trozo de pergamino. Albus lo atrapo extrañado y abrió los ojos sorprendido por lo que había escrito.- ¡¿Harry Potter?!.- todo el salón se callo. Salvo Draco Malfoy.
- ¡Ese Perro ya no pertenece a Hogwarts!.- varias serpientes y algunos alumnos de otras casas asintieron conformes.
- ¡¿Quien ha puesto el pergamino en el cáliz?!.- grito molesto Snape.
- ¡Severus No!.- lo callo Albus.
- ¡Pero es…!.
- No creo que un alumno tenga poder suficiente como para lanzar los hechizos necesarios que confundan al cáliz de fuego.- termino serio. Se giro y miro a todos.- ¡Parece que algo ha sucedido!. ¡Nos encargaremos de solucionarlo!. ¡Siento que la fiesta acabe de esta forma pero… es todo por esta noche!. ¡Los campeones recibirán la información necesaria para la primera tarea!. ¡El resto regresen a sus salas comunes!.- los jóvenes salieron del gran salón con rapidez.
Nadie se fijo en un grupo que con rapidez fue directo al baño de Myrtle la llorona.
Nada mas llegar Susan saco un pequeño espejo.
- ¡Harry!, ¡Harry!. ¡¿Estas ahí?!.- pregunto al cristal. De repente la cara del joven apareció.
- Hola Susan.- vio la preocupación en su cara.- ¿Que pasa?.
- Algo raro ha pasado con la elección de los campeones.- dijo la pelirroja.
- Y a mi que.- dijo extrañado.- mientras no sea alguno de vosotros no…
- ¡Eres tu!.- respondió Daphne junto a Susan.- ¡Tu eres el cuarto campeón!.- En el espejo el ojiverde los miraba serio.
- ¿Estas hablando en serio?.- pregunto sin terminar de creérselo.
- Por que si no te llamariamos todos.- añadio molesta Susan. En el espejo Harry miro a su lado y asintio.
- Gracias. Voy a comunicárselo a todos y os avisaremos.- dicho esto el espejo volvió a la normalidad y todos los jóvenes se miraron preocupados.
- Esto va a ser malo.- dijo Neville.
- Muy malo.- añadió Astoria.
- ¡Pero divertido!.- termino una sonriente Luna.
- Será mejor mandar algunas lechuzas.- sugirió Susan. El resto asintió conforme.
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La mañana después de la noche de Halloween se produjo una reunión de emergencia en el gran salón de Blackrock.
Lo sucedido en Hogwarts era el unico tema a tratar.
- El viejo me mando anoche una lechuza.- dijo Andrómeda.- Dice que Harry tiene que competir o perder su magia.- varios discutieron.
- Lo que no entiendo es.- comenzó Harry.- Saben seguro que yo no puse mi nombre. ¿Por que tengo que competir?. Yo no estuve conforme en este contrato vinculante.- miro a todos.- no debería ser posible.
- Es cierto.- añadió Ciro Greengrass.- Pero… ¿Estas dispuesto a correr el riesgo?.
- He hablado con algunos inefables.- continúo Amelia.- y todos coinciden en que aun no habiendo puesto tu nombre, es mejor que compitas. El cáliz es un objeto muy antiguo y con un poder que ya apenas se comprende.- lo miro.- Estoy en contra pero… creo que deberías de ir a Hogwarts.
- Otra vez bajo el dedo del viejo, ¿No?.- respondió el.
- ¡Por supuesto que no!.- añadió Minerva.- Solo tiene que hacer acto de presencia e ir a las pruebas.- aclaro.- No eres un campeón de Hogwarts y por lo tanto no puede pedirte nada más.
- Además, nuestra academia no ha sido invitada formalmente.- continuo Filius divertido.- así que no es necesario que nos quedemos en el castillo o cerca de el.
Hermione se acerco a Harry y le susurró algo al oído. El chico abrió los ojos y sonrió con malicia.
- Esta bien.- respondió el.- Pero creo que todos deben aprender un par de cosas sobre la academia Sirius Black. ¡Al estilo Merodeador!.- Los adultos lo miraron extrañados. Salvo tres exprofesores que recordaban bien ese nombre.
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Esa misma tarde Minerva McGonagall, acompañada de Filius Flitwich y Pomodora Sprout apareció cerca de la entrada a Hogwarts. Con un estallido Andrómeda Tonks se reunió con el grupo y esperaron a que alguien viniera a recibirlos.
Poco después Severus Snape se acercaba acompañado de un par de magos que no conocian. Seguro que alguno de sus relevos.
- Si vienen a pedir su antiguo puesto, creo que pierden el tiempo.- dijo el pocionista con burla.
- Queremos Hablar con el amo, no con el perro.- respondió Andromeda. Snape se tenso y con visible odio.
- Severus queremos tener unas palabras con Albus Dumbledore en referencia al torneo y Harry Potter.
- ¿Esa criatura no quiere participar por miedo?.- añadió con burla.
- ¡Cuidado mortifago!.- dijo Andrómeda.- A diferencia de ti, mi señor es cabeza de dos familias muy antiguas y respetables. Independientemente de su situación actual, sus palabras podrían interpretarse como un ataque a el y la ley es muy clara en ese caso.
El pocionista hizo una mueca de desagrado y con visible descontento, hizo una señal para que lo siguieran.
El grupo entro en el gran salón nada mas comenzar la cena. Muchos reconocieron al trío de exprofesores. Algunos incluso se acercaban a saludarlos.
Al final los tres estuvieron frente a Albus Dumblerore sentado en la mesa de profesores en toda su gloria.
- ¿A que debo el placer de su visita?.- pidio educadamente.
- ¡Mi aprendiz!.- comenzó Minerva, para que todos la oyeran.- ¡Harry Potter, ha sido llamado a competir en este torneo!.- se oyeron murmullos.- ¡Aunque no es su deseo y por supuesto no hizo nada para ingresar!.- al decirlo miro molesta a Snape que murmuraba entre dientes.- ¡Estamos aquí para que haga acto de presencia!.
- Lamento todo lo sucedido.- dijo el viejo.- ¡Se habilitaran habitaciones en…!.
- ¡No tan rápido!.- añadió Filius.- ¡Las normas establecen que los campeones están obligados a competir y estar presentes en las pruebas!. ¡Pero no tienen que permanecer en el castillo!.- termino sonriendo.
- ¡Ninguno de nuestros aprendices, estará un minuto mas del necesario en este lugar!.- siguió Pomodora.- ¡Acudirán a los actos programados y dejaran el castillo una vez terminen!. ¡No tendrán obligación ninguna de reunirse con nadie ni dar ninguna explicación!.
- ¡Esas son nuestras condiciones para permitir que nuestros aprendices estén cerca de este lugar!.- tomo la palabra Minerva.
- ¡Me he asegurado de que todo es legal y se presentara toda la información necesaria al Wizengamot!.- añadió Andrómeda, mientras ponía algunos pergaminos sobre la mesa.- ¡Piense que por la condición especial de mi señor, será algo que el ministerio agradecerá para la seguridad de sus alumnos!- de nuevo los murmullos.
- Si todos ponemos de nuestra parte creo que…- de nuevo Dumbledore fue callado.
- ¡Estamos esperando su respuesta!.- lo corto Minerva.- ¡Lo que pedimos no es negociable!.
Albus miro al grupo. Sabía de sobra que todos eran competentes en oclumancia y que estarían en guardia. Si quería tener alguna oportunidad de cercarse al chico tenia que aceptar.
- ¡Sus peticiones son validas y agradezco que tengan en cuenta la seguridad de todos!.- dijo.- ¡Acepto!.
- ¡Entonces… la academia de aprendizaje mágico Sirius Black!.- dijo Minerva divertida mirando la cara molesta de Snape.- ¡quiere hacer su entrada en Hogwarts al igual que el resto de instituciones!.- miro al gran salón.- ¡Aquellos que deseen presenciarlo les aconsejo que salgan!. ¡Advierto que traemos unos acompañantes extraordinarios pero rogaría que se abstengan de tratar de atacarlos!. ¡Todo es completamente seguro y nadie sufrirá daño!.
- ¡Mientras se cumplan estas normas!.- continuo Andrómeda.- ¡puedo asegurar que todos los testigos verán algo que no olvidaran en su vida!.
Dicho esto el grupo se giro y salio de la sala en dirección a la entrada.
Detrás de ellos la totalidad de los estudiantes y profesores comenzaron a seguirlos rápidamente.
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En el exterior el cuarteto se adelanto mirando hacia el bosque prohibido.
Casi la totalidad del castillo estaba en la puerta o asomada a cualquier ventana cercana.
Albus se puso en la parte delantera junto a la directora de Beauxbatons y el director de Durmstrang.
En ese momento un molesto Barty Crouch aparecio seguido de Ludo Bagman.
- ¿Que sucede?. ¿Por que he sido llamado tan rápidamente aquí?.- exigió molesto, Crouch.
- Para informar al cuarto campeón como hizo con los demás.- aclaro Andrómeda.
Los dos trabajadores del ministerio reconocieron a la mujer y sabían de su fama. Se limitaron a asentir en silencio.
Andrómeda hizo una señal a Minerva que saco su varita y lanzo una lluvia de chispas plateadas.
Poco después desde el bosque un hechizo se elevo, con una luz plateada que destacaba en la oscuridad.
Ante la sorpresa de todos en el cielo sobre el bosque apareció la forma inconfundible de un Grim que rugió. Antes de quedar quieto en el centro de un escudo.
Minerva se aplico un hechizo en la garganta antes de hablar.
- ¡No se asusten, es el escudo de nuestra academia!. ¡El Grim!.- aclaro la escocesa.- ¡Pronto lo entenderan!.
En eso en el bosque se comenzaron a oír una serie de aullidos que asustaron a muchos. Algunos incluso comenzaron a entrar en el castillo.
De repente en la misma entrada del bosque prohibido comenzó a aparecer una serie de luces brillantes que se movían en dos perfectas líneas.
Las luces flotantes se fueron moviendo en dirección al cuarteto de visitantes. Al llegar junto a ellos comenzaron a brillar de forma mas intensa, permitiendo ver con toda claridad el sendero que habían formado.
Entonces ante la sorpresa de todos desde el bosque prohibido comenzaron a salir una pareja vestida de negro y gris.
Lo que levanto un grito general fue cuando dos muy reconocibles Grims se colocaron junto a ellos.
- ¡Merlin nos proteja!.- dijo alguien.- ¡Son…!.
- ¡Como ya he dicho, es completamente seguro!.- volvió a decir Minerva.- ¡Los seres que acompañan a nuestros aprendices son sus familiares!.- se produjo un murmullo general de los adultos.
La pareja comenzó a caminar hacia los presentes, junto a ellos los dos GrimS los seguían tranquilos.
Para la sorpresa de todos, otra pareja tomo el lugar de los primeros y a su lado aparecieron otros dos Grims. De nuevo los gritos y murmullos.
Cuando estos comenzaron a caminar una nueva pareja tomo el lugar de la anterior. Y así aparecieron un grupo de al menos veinte personas. No todos estaban acompañados por un Grim y se podía ver que la mayoría eran niños de entre doce y quince años y que incluso varios Grims eran más pequeños que otros.
El desfile hacia Hogwarts era extrañamente hermoso. Los Grims escoltando a los humanos y como todos se movían al unísono entre las luces flotantes era una imagen que nunca podrían olvidar.
Muchos retrocedían a medida que el grupo se acercaba. Otros más valientes se quedaban en su lugar pero sujetaban con fuerza sus varitas.
A menos de cuatro metros mucho pudieron reconocer a los dos primeros miembros de la comitiva. Harry Potter y Hermione Granger.
Dumbledore se quedo maravillado por lo que veía. Como era posible algo así. La imagen de los dos jóvenes junto a los Grims les daba un aspecto de poder que nadie podía negar. Además la maldición había proporcionado a ambos jóvenes una mejora física muy visible.
El niño escuálido y con gafas había desparecido. En su lugar un joven con un físico digno del mejor jugador de quiddich, o aurors, estaba frente a el. A su lado la chica Granger también había conseguido un cuerpo que muchas otras brujas desearían para ellas mismas.
Por los silbidos y voces que oía la pareja había conseguido llamar la atención de más de un mago y bruja en el castillo.
Decidio actuar.
- Señor Potter, me alegro de verlo.- dijo el viejo Harry solo asintió sin hablar.- Y señorita Granger es un placer volver a verla.- la chica imito al joven saludando solo con una leve inclinación de cabeza.- Pasemos al interior y disfrutemos de la cena.- dijo haciendo señas para entrar.- Estoy seguro de que Hagrid estará encantando de hacerse cargo de sus amigos.
- El viene donde voy.- dijo el joven al fin. Su voz también había cambiado, tenia un tono algo mas ronca y estallaba en autoridad y confianza.
- Pero no creo que sea prudente que…- señalo a los Grims.- unas criaturas como estas estén cerca de tanto joven que…
- Dudo que dejase fuera a su fénix.- arremetió Hermione.
- Es distinto, Fawkes es…
- ¡Un familiar como los nuestros!.- termino Harry.- De todas formas no nos quedaremos.- miro a Minerva.- Nuestra… directora ya ha acordado como será nuestra interacción.- miro a Andrómeda.- ¿Que tengo que hacer?.- pregunto. La mujer señalo a los magos del ministerio. El chico y Hermione dio un par de pasos hacia ellos.
- ¡Mantenga esos seres lejos de mi!.- dijo Crouch. Harry se paro.
- Dígame lo que tengo que hacer y nos iremos.- respondió el.
- La primera prueba es de valor.- respondió el mago ministerial.- Comenzara en un mes el día…
- ¿Se ha tenido en cuenta nuestra condición?.- pregunto Hermione.- Si alguna prueba requiere que se realice de noche, las reglas establecen que las condiciones especiales de los campeones deben tenerse en cuenta.- continuo la joven.- Nuestra licantropía puede ser un problema y espero que se tendrá en cuenta.
- ¡Por supuesto!.- dijo Andrómeda.- Seria injusto que se diera a los demás una injusta ventaja. ¿No es cierto señor Bagman?.- el aludido la miro.
- ¿Ehhh?. ¡Si, claro!.- respondió al fin.- Tendremos que revisar el calendario, pero no hay problema.
- Estupendo.- dijo el chico.- Si hay algún cambio pueden contactarme por medio de mi apoderada la señora Tonks.- dicho esto miro a sus profesores que asintieron.- Si no hay nada mas nos retiramos.- al decirlo el y Hermione se giraron para irse.
Albus vio que el chico se marchaba sin poder evitarlo. Pero pensó en otra forma de poder relacionarse con el.
- ¡Señorita Granger!.- dijo para llamar su atención.- Lamento no haberme podido comunicar con usted. Perdi todo contacto con usted, después del incidente. Y…
- ¡No digas tonterías Albus!.- lo corto Minerva.- ¿Crees que no le dijimos lo sucedido?.- El viejo se callo al oírla, aunque continuo en otro sentido.
- Trate de comunicarme con su familia ya que se produjo la ligadura de su magia pero…
- ¡Lumos!.- grito Hermione y de su varita salio una brillante luz.- ¿Por que tendría que estar mi magia ligada?.
- Pero…
- Debe informarse mejor.- dijo ella.- ¡Ademas, mi apellido ya no es Granger!.- sonrio.- ¡Es Potter!.- de nuevo un gran choque para muchos.
- ¡Dos criaturas oscuras que se casan!.- grito Malfoy desde atrás.- ¡Que repulsivo!. ¡El ministerio deberia hacer algo!.
- ¡Cuidado Malfoy!.- dijo Harry.- ¡Mi familiar y el de mi esposa no son Hipogrifos!. ¡Sienten lo mismo que nosotros y si atacan es para arrancar la cabeza no una caricia en el brazo!.- mucho dieron un paso atrás al oirlo.
- ¡Solo digo lo que todos!.- trato de reponerse.- ¡Las criaturas oscuras no deberian tener permiso para estar entre nosotros!.
- ¡¿Incluye eso a los Mortifagos?!.- pregunto Hermione.- ¡Es decir!. ¡Podemos considerarlos seres oscuros que atacan y matan a magos respetables!.- la chica lo miro de forma inocente.- ¡¿también deberían ser tratados como los licántropos?!.- lo pensó.- ¡O mejor aun!. ¡Liberar a toda la comunidad de su horrible presencia?!.
- ¡Cállate sang…!.
- ¡CUIDADO DRACO!.- grito Harry.- ¡Estas a punto de insultar a la señora de dos grandes y antiguas familias!.- dijo mirándolo.- ¡Tu que tanto presumes de ser un sangre pura y de respetar la tradición!, ¡¿recuerda lo que dicta sobre algo como esto?!.- todos podían ver como los ojos del chico casi parecían irradiar luz propia.- ¡Si no pudiste ganarme antes como pretendes vencerme ahora!.- el rubio se tenso pero se mantuvo callado.
- ¡Igual que su padre un…!.- comenzó Snape.
- ¡Ya no es mi profesor!.- le dijo Harry.- ¡Le aconsejo que mida sus palabras antes de referirse a un señor de dos familias!.- sonrió.- ¡Sin estar a mi altura!.- todos pudieron ver como el pocionista hacia verdaderos esfuerzos para no responder.- ¡Cuidado Snape no soy el mismo!.- lo miro.- ¡Tengo poder, recursos y se como usarlos!. ¡No desea cruzarse en mi camino!.
- Harry, creo que…- Dumbledore trato de suavizare las cosas. Pero el ojiverde lo callo.
- ¡No le dado la autorización para referirse a mi con esa familiaridad!.- dijo el. Dicho esto hizo una señal y todos los jóvenes y Grims, comenzaron a correr hacia el bosque.- Nos veremos en la primera tarea.- dicho esto el y Hermione siguieron al resto a gran velocidad, junto a sus familiares.
- ¡Joder que rapidez!.- dijo alguien.
- Licántropos.- se oyó la voz de alguien con odio.
Minerva y el resto había disfrutado del espectáculo y como el joven lo había llevado. Pocos tendrían dudas sobre las capacidades del joven. Aunque lo mejor era que el no había mostrado ninguna. Tendrían que temer lo que no conocían, pero sabían que existía.
Cuando los chicos desparecieron en el bosque las luces flotantes desparecieron dejando la entrada con la poca luz que los profesores habían conjurado donde estaban los alumnos.
La escocesa decidió que era el momento de irse. Una inclinación de sus compañeros la aviso de que estaban de acuerdo.
- Esperaremos sus noticias.- dicho esto ella y los demás comenzaron a alejarse.
- Minerva, por favor.- comenzó el viejo.- ¿Podemos hablar?.- le pidió.
- ¡NO!.- dijo simplemente antes de continuar su camino.
Al salir de las barreras de hogwarts los cuatro desparecieron.
En el castillo todos comenzaron a entrar sin dejar de hablar de lo que habían visto.
- ¡Es increíble!.- decían.- ¡Eran Grims y seguimos vivos!.
- Pero podemos morir pronto.- decía otro.
- ¡No puede ser!. Entonces ellos hubiesen muerto ya.
- ¡Pero son licántropos!. Tal vez es diferente para ellos.
- O tal vez lo que dicen sobre los Grims no es cierto.
Muchas historias corrían entre los estudiantes. Sobre los Grims, sobre el increíble aspecto de Harry Potter o sobre el increíble cuerpo que se le había quedado a la come libros Granger. Aunque cuando alguien les decía que ahora era Potter, nadie volvía a decir nada por miedo a tener que enfrentarse con el chico. Todos miraban a Malfoy al pensarlo. Nadie lo culpaba. Harry Potter parecía un señor de la guerra todopoderoso, cuando lo callo.
En el despacho del director la historia era otra.
Snape no dejaba de lanzar mil insultos sobre el último Potter.
Dumbledore por el contrario permanecia caalado pensando en lo que havia visto y oido.
- ¡Albus!.
- ¡Perdón!. ¿Decías?.- dijo el anciano reaccionando.
- Te pregunte sobre; ¿Que vamos a hacer con esas bestias?.- pregunto el Slytherin molesto.
- Los Grim son los fa…
- ¡Me refería a Potter y su puta!.- lo corrigió.
- ¡Cuidado Severus!.- respondió el viejo.- Lo que el chico ha dicho es cierto. Si quiere pueden hacer que te encierren. ¡Licantropo o no!.- el pocionista se sentó molesto.- ¿Quien hubiera pensado que se casaría con ella para salvarla?. Esto es obra de Minerva. Seguro que convenció a sus padres para que lo hicieran. Si hubiera llegado antes a ellos…
- ¿No viste a la mujer que los acompañaba?.- añadió Snape.- Era como la hermana mayor de la come libros. Yo diría que es su madre.- el anciano reaccionó.
- ¿Entonces como pudieron ver Hogwarts?.- pregunto el viejo y mucho menos entrar.
- Venia con uno de los Grims.- respondió Snape.- Puede que la magia de los animales sea suficiente para permitirle el aceso.
- No lo se.- se levanto y fue al pensadero.- Tengo mucho en que pensar.
Snape se fue dejando al viejo analizando sus memorias.
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La increíble llegada de la academia Sirius Black era el tema principal de conversación esa mañana. El espectáculo y el espectacular aspecto de dos de sus antiguos compañeros.
Más de una joven suspiraba cuando se oía el nombre de Harry Potter. Por su parte los varones sonreían al recordar a la chica Granger, o mejor dicho Potter.
Un grupo de amigos permanecían algo mas alejados de la vorágine de comentarios.
En cierta forma habían conseguido quedar alejados de todo y les gustaba. Solo tenían que aguantar las miradas del director y del profesor de pociones.
Muchos búhos llegaron con el profeta. La noticia de la noche anterior presidía el periódico. Algunos padres habían escrito a sus hijos pidiendo más información sobre lo sucedido.
En el profeta solo se daba la versión de los dos magos ministeriales presentes. Bartemius Crouch y Ludo Bagman. Además añadía un par de versiones más de algunos alumnos, de Slytherin. Los comentarios de algunos magos respetables sobre lo peligroso de la situación estaban presentes en todo el artículo.
Algunos incluso pedían abiertamente que el chico y los demás… seres oscuros fueran destruidos por el bien de la sociedad mágica. Por parte del ministerio… la subsecretaria del ministro hacia un comentario sobre lo peligroso de relacionar a criaturas oscuras con nuestro jóvenes.
En Hogwarts los Slytherin estaban completamente de acuerdo y alzaban la voz tratando de convencer a algunos más.
En la isla leyeron el artículo con cierta molestia por los comentarios de la gente del ministerio. Por el contrario Harry y Hermione permanecían tranquilos, al igual que la mayoría de los adultos, era justo lo que se esperaban.
- ¡¿No decís nada?!.- pregunto Julius Somerset.
- ¿Sobre que?.- pregunto Harry.
- ¡Sobre estas mentiras!.- dijo lanzándole el profeta.- ¡¿Por que no estas molesto?!.
- Lo estamos.- respondió el chico. Muchos se miraron sin entender.
- ¡¿Entonces por que no haceis nada?!.- volvio a preguntar el joven.
- ¿El que?.- pregunto Hermione.- ¡¿Ir al ministerio transformarnos y despedazarlos a todos?!. ¡Darles mas motivos para que nos consideren criaturas oscuras!.- el chico lo pensó y se sentó.
- ¡No os equivoquéis!.- siguió Harry.- ¡No estamos contentos con esto!. Pero tenemos que aguantar esas tonterías. No estamos preparados para mostrarnos al mundo.
- Sabiendo como os trataron en el pasado.- siguió Filius.- ¿De que os sorprendéis?. La corrupción en el ministerio es así. ¡Francamente, lo raro hubiese sido que no publicaran nada de esto!.- algunos se rieron de la broma.
- Perdón.- dijo al fin el joven.- Me volví loco al leer lo que dicen de nosotros.
- Lo se y te entiendo.- respondió Harry.- Es por eso que tenemos que trabajar mas en nuestra formación. Lo único que podemos hacer para sobrevivir y prosperar, es tener paciencia y prepararnos.- miro a Julius.- Nuestro momento llegara.- todos los jóvenes asintieron.
En su mente, Julios Somerset pudo ver la verdad de las palabras del ojiverde.
También comprendió por que Harry Potter era el alfa de esta manada.
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Aquí estoy con otro cap.
Este es mas un cap previo al torneo, pero me pareció que deberían hacer una entrada en toda regla.
También aprovecho para avisar que tengo problemas con otra de las historias y puede que tarde en colgar otro cap de ella. Espero que no mucho.
Vamos con los RR:
Lokin, Mari, KIRAXCARLATA y Sarorichiva: Aun tengo algo mas con Neville para mas adelante.
Gracias también a: PrincesLinx, Lisicarmela, , Natsumi Gushika, hinaru, mikomaru alfarero cullen, Yin Fa Malfoy de Potter, Titima y Cat-Aflo.
Perdón si me dejo a alguien.
Para los que preguntan sobre la relación entre Harry y Hermione, en el próximo cap tendrán una ligera sesión de besos. Nada fuerte. Para eso tendréis que esperar a… mejor lo dejo aquí. (Tratad de adivinarlo).
Gracias a todos y hasta la próxima.
Se despide Carmen (Alohopotter).
