13.- descubrimientos… preocupantes.
La visita de la familia Delacrue a la mañana siguiente fue recibida por la totalidad de los habitantes.
Como ya era habitual todos esperaron a los recién llegados desde la entrada del fabuloso lugar.
Fleur estaba muy nerviosa preocupada por como reaccionarían sus padres ante su nueva condición.
Sus temores desparecieron cuando apenas a dos metros de ella ambos corrieron a abrazarla sin dejar de llorar.
- ¡Fleur, ma petite!.- grito su madre antes de abrazarla.
- ¡Mama!.- solo pudo decir la joven antes de abrazarla en llanto.
El resto oían como los padres de la joven no dejaban de llorar mientras hablaban con ella en su propia lengua.
Solo los Granger y Andrómeda podían entender la conversación.
Gabriel se abrió paso entre sus padres para agarrarse con fuerza a la cintura de su hermana.
El trío de profesores hicieron señas a todos los jóvenes para que dejasen a la familia a solas.
Salvo por los Potter, Andrómeda, Tonks y Minerva el resto fueron con los jóvenes al interior para continuar con sus clases o estudios.
Aun pasaron más de cinco minutos antes de que la familia Delacrue se percatara de sus acompañantes. En su propio idioma Andrómeda les pidió que entrasen para aclarar la situación de la joven Fleur.
Los padres de la joven se sorprendieron cuando su hija les presento a un hermoso ser que resultaba ser el familiar de su hija. La que mejor reaccionó fue Gabriel que apenas dudo en acariciar a Eclipse, y sonriendo pregunto si ella tambien podria tener un familiar tan hermoso.
La conversación que tuvieron hizo replantearse muchas de las creencias de la familia Delacrue, sobre el ministerio de magia británico y cualquier otra persona con poder en el país.
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En un castillo en escocia un anciano meditaba sobre todo lo sucedido. Trataba de comprender en que momento su brillante y perfecto plan se había torcido.
No tenia dudas que un posible principio fue cuando dejo al chico Potter a su suerte.
¿Por qué nadie podía entender que al ser mordido su utilidad contra Tom Riddle había desaparecido?. Su decisión era lo mejor para todos. El pobre chico se libraría de toda la atención que no quería, ni necesitaba, y las riquezas de su familia ayudarían al bando de la luz en la próxima guerra.
La decisión de Minerva fue otro punto en contra de su brillante plan. Tenía que admitir que se descuido y por ese motivo había perdido a Filius y Pomodora.
Fueron perdidas terribles para Hogwarts y sus planes para los jóvenes a su cargo. Eso fue un gran contratiempo, pero podría reponerse, y de hecho ya había contratado a varios magos y brujas mas afines a sus ideas.
Pero cuando el chico reclamo los asientos de su familia… eso le quito parte de su poder en el Wizengamot. Además también tenía los asientos Black. Si pudiera convencerlo para que le dejase administrar esos lugares. Podría conseguir que varias de sus ideas pasaran a ser leyes. Es cierto que algunas incluso perjudicarían al chico y al resto de los jóvenes licántropos que permanecían con el. Pero todo era por el bien común. Tenían que hacerse sacrificios.
En ningún momento paso por su mente que la familia Potter ya había hecho más sacrificios que nadie.
Los recuerdos de las reuniones del Wizengamot regresaron al frente de su memoria.
Andrómeda Tonks resulto ser una mujer incorruptible y con las ideas muy claras.
Cada vez que alguna ley favorecía a los sangres pura era la primera en preguntar.
¡No se ponía en contra de la ley por quien la proponía!. Pedía que la ley fuese completamente analizada. Saber a quien beneficiaria y como.
Si en alguno de esos pasos veía que se producía una injusticia, o alguien se beneficiaba a costa de otros, se negaba y explicaba su razonamiento y los posibles problemas que la propuesta de ley traería.
La mayoria de las veces incluso conseguia convencer a otros.
Tenia que admitir que ver como había acabado con las aspiraciones de Dolores Umbridge, fue muy divertido y educativo.
Pero cuando el, o sus aliados, eran los que sufrían la analítica mente de una de las hijas de Cignus Black, no era nada divertido.
Mas cuando se había rodeado por un grupo de amistades que estaban ganando poder cada día que pasaba.
Tenia que ganarlos para su causa antes de que consiguieran suficiente influencia para no necesitarlo.
La cuestión era… ¿Cómo hacerlo?.
Sus ideas para convencer a Harry Potter se habían acabado. No podía ponerse en contacto con el, no podía localizar su refugio. Ni siquiera Fawkes accedía a llevarle una carta o trasportarlo allí.
La única forma de si quiera tratar de hacerlo, era por medio de su apoderada. Y nunca se quedaba a solas con el. Sin duda era idea de Minerva. En su mente Albus no veía que fuese algo malo el usar un par de hechizos para que otros viesen que su forma de pensar era la más adecuada para todos.
El torneo fue una buena oportunidad de poder convencer al chico. Pero de nuevo le habían vencido. Al obligarlo a hacer el juramento de no acercarse al chico, ni el ni sus seguidores, le habían vuelto a inmovilizar.
La noticia de que estaba casado con la chica Granger… sin duda ella le daría un punto de vista que no le convenía que tuviese.
Lo mirase como lo mirase todo parecía impedirle conseguir lo que quería.
Algo vino a su mente.
- Tal vez… alguno de los jóvenes de su grupo…- pensó el viejo mago. Entonces recordó lo sucedido con Neville Longbotton.- No, tampoco es un camino viable.- miro a su fenix.- ¿Que harías tu Fawkes?.- el ave lo miro y después metió la cabeza bajo el ala. El anciano dejo salir un suspiro derrotado.- Me temo que no me queda otra que ceder algo, para ganar. Aunque…- una idea lleno su mente.
Tomo un pergamino y comenzó a escribir una carta. Cada palabra la pensaba antes de ser escrita.
Repitió el proceso cuatro veces mas. Cada carta tenía una dirección distinta e intrusiones de cómo proceder. El anciano sonrió al terminar mirando la carta destinada a la apoderada Potter. Esta saldría un día después, dándoles tiempo a sus asociados para actuar.
Con el plan listo, fue a la lechuceria para enviar las cartas.
Albus vio como las lechuzas se alejaban hacia sus destinos. En su mano permanecía la última carta, dirigida a Andrómeda Tonks.
Si todo salía como esperaba pronto tendría la ansiada reunión con Harry potter.
Solo le quedaba esperar la respuesta de la bruja Tonks.
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La visita de la familia Delacrue dio a todos mucho en que pensar. La familia se comprometió a apoyar en lo que pudiesen desde su país.
La ayuda de los franceses les daba cierta libertad de maniobra dentro del continente. Esto también trajo una noticia interesante. Parece que en Francia una joven de una familia muy rica había sufrido la mordedura de un hombre lobo que trataba de ganar toda su fortuna.
La jugada le salio mal cuando la joven uso todo lo que tenia para crear un lugar en el que enseñaba a jóvenes infectados sin familia o recursos. Aun con la oposición de muchos en el país la joven Marie Argent, había conseguido darles una oportunidad a muchos niños.
El padre de Fleur se ofreció a hablar con la joven para organizar una reunión.
En definitiva parecía que la aceptación de la nueva condición de Fleur fue mejor de lo esperado.
Cuando los Delacrue se fueron solo Gabriel parecía apenada, por no poder llevarse uno de los hermosos cachorritos grandes.
Lamentablemente esto no podía durar.
Esta racha de éxito y tranquilidad estaba a punto de romperse.
Había pasado casi una semana desde la visita de los Delacrue. Todo en la isla se desarrollaba de la forma habitual. Los niños recibiendo clase y los adultos revisando tareas o algún informe para su posterior estudio entre todos. Fleur y su nueva compañera se adaptaron con rapidez al lugar. La joven se convirtió en la nueva profesora de francés y ayudaba a los que se lo pedían en otros temas. Incluso comenzó a enseñar a varios lo que sabia de creación de barreras de seguridad y formas de romperlas. Antes del torneo de los tres magos, había pensado en trabajar en Gringotts en la rama de seguridad. Esto resulto en algo que beneficiaria a los planes futuros. No tardaron en conseguir material para que la joven francesa consiguiera más formación en su tema favorito.
La llegada de Andrómeda Tonks a la Isla era algo normal. Pero cuando nada mas llegar pidió una reunión con su señor y todos sus consejeros, algo había sucedido.
Su cara, mas seria de lo habitual, solo podía significar que las noticias que tenia no eran agradables.
Con todos en la sala Minerva hablo.
- ¿Que sucede Andrómeda?.- pregunto la escocesa.
- He recibido varias peticiones de aliados y simpatizantes.- comenzó la mujer algo abatida.- Parece que Albus Dumbledore ha movido cielo y tierra para pedir muchos favores.- todos la miraban sin entenderla.- Ha puesto a muchas familias en serios aprietos y problemas. A todas el, o alguien en su nombre, ha prometido solucionar todo con rapidez siempre que accedas a reunirte con el. – miro a Harry seria.- Estoy segura que se maldito viejo hará lo que sea para conseguir esa reunión. Y muchas familias pueden tener serios problemas si no se sale con la suya.- Harry dio un suspiro derrotado.
- Parece que tendremos que ponernos en contacto con ese maldito viejo.- dijo Harry molesto.
- Ya le he enviado una carta para concretar detalles.- respondió Andrómeda.- Y recibí su respuesta hace apenas dos horas.- miro a su hija.- Nymphadora…
- ¡MAMA!.- protesto la mujer con el pelo cambiando a rojizo.
- ¡Cállate!.- le dijo.- Como decía. ¡Mi hija!, ya comprobó que la carta esta libre de cualquier hechizo o poción.
El joven miro serio la carta.
- No tengo ganas de leer las estupideces del viejo.- dijo el chico cansado.- ¿Pondrías por favor decir lo relevante?.- Andrómeda asintió sonriendo.
- Si.- respondió su representante en el Wizengamot.- ¡A parte de sus habituales tonterías y disculpas falsas!...- comenzó ella con tono aburrido.- Dice que quiere darnos información crucial sobre… Voldemort.- dijo la mujer.
- No me lo creo.- respondió el ojiverde.- Seguro que es otra de sus…- sintió la mano de su esposa sobre la suya.
- Deberías al menos ver que nueva tontería quiere.- le dijo Hermione. El suspiro asintiendo.
El chico suspiro y cogió la carta para leerla el mismo. Con cada línea su mirada era cada vez más furiosa.
Al terminar tiro la nota con fuerza contra la mesa.
- ¡Puto viejo desgraciado!.- dijo muy molesto. Hermione cogió la carta y la leyó con rapidez.
- ¡¿Qué?!. ¡¿Que dice?!.- pregunto Minerva.
- ¡Es simple!. Repite lo mismo que otras veces. - dijo el chico con ironía.- Lamenta mucho lo que me paso. ¡Dice que tengo que entender que hay demasiado en juego y que por desgracia hay que hacer sacrificios!.- no merecía la pena seguir repitiendo las mismas tonterías.
- Dice que tiene que reunirse con el para que te explique el por que de todo lo que te ha pasado.- dijo Hermione.- Esta dispuesto a dar información crucial y esta seguro que una vez que se reúnan entenderá el por que debe hacer lo que hace.- la chica miro la nota con cara extrañada.- Incluso asegura que después de escucharlo le dará todo su apoyo, por el bien comun.- miro a todos.- Creo que o se volvio loco, o la edad lo ha vuelto senil.
Minerva tomo la carta. A su lado se pusieron Pomodora, Filius y los Granger. Todos leyeron con rapidez la nota.
Mientras, Hermione se acerco a su marido y le dio un abrazo.
- Es casi la misma carta que ha enviado otras veces.- dijo Filius.
- Si. Pero el viejo esta mucho mas interesado sabiendo todo lo que puede conseguir.- añadió Dan Granger.
- ¡No se pueden reunir!.- dijo Minerva.- Después de lo que estuvo a punto de hacerme, estoy segura que al terminar de hablar seguro que lo apoyaras.- miro al chico.- Pero dudo que bajo tu propias ideas.
- Eso seguro.- añadió Pomodora.
- Tengo muy claro que nunca estaré a solas con ese… Hombre. - dijo el chico.
- Aunque creo que seria buena idea oír que es lo que quiere.- dijo Andrómeda.
- No pienso…
- Nunca he dicho que tu te reunas con el.- lo corto Andrómeda sonriendo.
- Te escucho.- dijo el chico.
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Albus sonrió satisfecho. Había recibido la respuesta que esperaba. Parecía que el chico accedió a la reunión.
Ahora solo tenia que decidir que decirle y que no. Además de convencerlo para que le cediera a el sus asientos como su nuevo apoderado con plenos poderes. Claro que ya tenia claro que conseguiría todo esto. De una forma u otra al terminar esa reunión el tendría al chico de su lado.
Estaba convencido que al terminar todo, su plan volvería a estar de nuevo en marcha.
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La reunión fue organizada en cabeza de Puerco. El bar de su Hermano.
Albus sonrió ante la ironía. De nuevo ese lugar cobraba protagonismo.
Al entrar vio que el chico y sus acompañantes ya estaban allí. Sonrió satisfecho.
- Gracias por acceder.- dijo el viejo.
- Terminemos cuanto antes.- dijo el chico, sin acercarse. Después fue hacia la habitación trasera.
Andrómeda y Minerva fueron con el.
- Lo lamento pero lo que tengo que decir solo puede ser oído por el señor Potter.- dijo el anciano.
- ¡No dejaremos a mi señor solo con usted!.- dijo Andrómeda.
- ¡Ni yo me quedare solo con el!.- añadió Harry molesto.
- Es crucial, que solo el señor Potter sepa de esta información.- añadió el viejo.
- Se lo diré de todas formas a mi esposa.- dijo Harry tomando la mano de Hermione.
- Estoy seguro que una vez que me escuche y comprenda la importancia de la información que le daré, sabrá lo crucial que es mantenerlo en secreto.- dijo el anciano.
- Lo dudo.- respondió el chico.
- Ya veremos.- añadió el anciano.- Entonces… ¿Que decide, señor Potter?.
El chico miro a Hermione y lo pensó. Un asentimiento de la castaña lo convencieron. El anciano sonreía internamente.
- Solo accederé si nuestras varias se quedan aquí.- dijo el chico. El anciano asintió molesto. En su interior estaba feliz de haber pensado en un plan de emergencia si sucedía algo así.
- Por supuesto.
Ambos dejaron sus varitas en custodia de Minerva. Después entraron en la habitación.
Al entrar el joven miro al anciano.
- Bien.- comenzó el chico.- Terminemos con esto rapidamente.
El anciano pensó un instante. Nada mas ver al chico supo que nunca conseguiría convencerlo. Tendría que usar el método alternativo.
- Por supuesto.- dijo el anciano.- ¡Pero antes…!.- Albus saco otra varita y congelo a Harry, después lanzo algunos hechizos a la habitación para asegurar la privacidad y que estaban solos.- Lamento que tengamos que llegar a esto.- dijo mirando a harry.- No puedo permitir que el caos se apodere de nuestro mundo. Créame que no me gusta llegar a estos extremos, pero…- lanzo un par de hechizos a Harry.- lo primero es asegurarme de su cooperación.- dijo sacando un pequeño frasco.- Con esta poción todo será mas fácil.- saco otro frasco.- Este se encargara de que nadie detecte rastro de ninguna poción.- dio un suspiro con su habitual cara de abuelo bonachón.- En el futuro todos comprenderán que todo esto es muy necesario, por el bien común.- miro los ojos del chico.- ¿Desea decir algo señor Potter?.- al decirlo lanzo un hechizo y descongelo la cabeza del chico.
- ¿Por qué?.- pregunto el ojiverde al poder hacerlo.
- Por el bien común.- respondió el viejo.
- ¿Y si lo que hace a la larga es peor para todos?.- pregunto el joven.
- Eso no es posible.- dijo el anciano.
- ¿Como esta tan seguro?.- añadió el joven.- Solo tu sabes lo que es ese bien común. ¿Que pasa si por tu confianza has olvidado algo o no has pensado bien lo que pasara con cualquiera de tus decisiones?.
- No lo creo.- dijo el anciano poniendo su habitual cara de abuelo.- Lo tengo todo muy bien pensado.
- ¡Claro!. Como lo que paso cuando fui mordido.- protesto el chico con burla.- ¿Que paso?. ¿Por que ya no fui necesario?. ¡Hasta que reclame mi herencia!.- lo miro serio.- La misma que quisiste quitarme.
- ¡Un ligero traspiés con el que no conté!.- dijo el anciano sin darle importancia.- ¡Por cierto!. Le agradezco de antemano su contribución a la causa.- el chico sonrió.
- Lo dudo.- respondió.- He redactado varios documentos para evitar eso.- el anciano se tenso.- Ni un Knut de mi dinero puede ser gastado sin la aprobación de mi esposa y mi apoderada. ¡Además!. No puedo cambiar de apoderado o ceder mis asientos o propiedades sin el consentimiento de mi esposa y una comprobación de mi salud mental y un examen que garantice que estoy libre de cualquier tipo de control sobre mi voluntad, por medio de Gringotts.- eso no gusto al viejo.- ¿De verdad creía que no tomaríamos precauciones por si su manía de control a toda costa se hacia presente?.
- Pero eso… ¡Tienes que entender que es lo mejor para todos!.- dijo el anciano.
- ¡Claro, el bien común!.- dijo el joven.- Es una pena que no tenga en cuenta mí bien. ¡Por cierto!, creo que esto se puede considerar como un hecho que no has tenido en cuenta. ¡Dígame, señor Dumbledore!.- dijo con asco.- ¿Que sucederá con su gran plan ahora?.- miro con cara intrigada.- ¡Esto no creo que solo sea un pequeño traspiés!.- se puso serio.- Le aseguro que nunca lo apoyaré.- el viejo lo miro con odio.
- Admito que esto es mas de lo que yo esperaba.- dijo el anciano.- Tendré que realizar algunos ajustes.- añadió pensando. Después miro al chico.- Me temo que esta reunión no ha aportado todo lo que yo pretendía. Borrare todo lo sucedido y me preparare para una nueva reunión que resultara algo más provechosa.
- ¿Y que les dirá a mis acompañantes?.- sonrió el chico.- ¿Saldré de aquí sin decir nada?.
- Le administrare la poción y diremos al salir que tenia razón y es mejor que nadie lo sepa.- dijo el anciano acercándose al moreno.- De todas formas… Quiero saber donde esta su misteriosa residencia. Me resulta muy molesto no poder localizarlo.
Cuando se acercaba al joven con la poción en la mano algo sucedió. Albus se paralizo.
Si se pudiese girar vería una mano con varita que fue la que le lanzo el hechizo.
Harry Potter salio de un armario en una esquina. Fue una buena idea preparar la habitación antes de la reunión. El anciano había confiado en su hermano, sin saber que Aberforth ya estaba en su contra, gracias a su llamado bien común.
El armario fue hecho en un lateral del cuarto. Fabricado de forma no mágica, con un suelo falso que un hechizo de detección solo vería como el resto del suelo. El viejo no encontró nada de lo que sospechar, fiándose de sus hechizos para detectar personas o lugares ocultos. Por ese suelo entro en la sala Harry eludiendo los hechizos del viejo que solo aseguro la ventana y la puerta.
Viendo a Dumbledore donde querían, Harry saco una jeringa y le inyecto al anciano. Después lanzo un hechizo al otro Harry y este quedo libre.
Sin perder un instante, mientras uno ponía al anciano en una silla el otro abría la puerta para avisar a todos.
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Al entrar vieron a un inconsciente Dumbledore sentado.
- ¿Esta bien?.- pregunto Aberforth Dumbledore.
- Solo desmayado.- respondió uno de los Harry.- Le hemos dado la versión no mágica de una poción para dormir.- el chico sonrió.- Lastima que no este preparado para resistirse a algo tan potente.
- Voy a cambiarme.- dijo uno de los Harry.- Multijugos esta a punto de terminarse.
- ¿Ahora que hacemos?.- pregunto el cantinero.
- Veritaserum.- dijo Harry.- Quiero saber que es ese bien común. Y no se me ocurre otra ocasión mejor.
- ¡Es ilegal!.- protesto Aberforth.
- Lo mismo que borrarme la memoria, sin motivo, o ponerme bajo una poción de fidelidad.- dijo el chico poniendo sobre la mesa la varita del anciano, junto con varias pociones.- Estoy seguro que una de estas es veritaserum.- nadie pudo protestar sobre lo que tenían delante.
- Es esta.- dijo Aberforth señalando uno de los frascos.
Cuando Andrómeda volvió a entrar, ya cambiada de ropa, todos estaban rodeando al viejo mago.
- ¿Que haremos?.- pregunto la mujer.
- Despertarlo, veritaserum y saber que es el bien común.- explico Minerva.
- Adelante.- respondió la mujer.- Pero me gustaría que algunos de nuestros aliados estuvieran presente.
- La anestesia aun durara veinte minutos.- aclaro Enma Granger.
- Suficiente.- respondió Andrómeda. Miro al dueño del local.- ¿Puedo usar su chimenea?.- el mago asintió.
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Antes de que se acabara la anestesia la habitación estaba llena de todos los miembros de la alianza neutral más cercanos al grupo. Amelia Bones, Ciro Greengrass, Robert Davies y un par más.
Cuando el anciano comenzó a mostrar los primeros sin tomas de despertarse, el propio Aberforth le hizo tragarse el veritaserum.
Cuando despertó completamente, la poción había hecho efecto. No le sirvieron sus poderosas barreras mentales al no estar aun completamente despierto.
- ¿Ha hecho efecto?.- pregunto Pomodora.
- ¿Quien mato a Adriana?.- pregunto Aberforth.
- Creo… que… yo.- respondio Albus. El dueño de cabeza de cerdo cerro los ojos para contenerse.
- Si, funciona.- dijo al fin el cantinero. El resto sabia que no debían preguntar.
- Si no fuera por lo que el trataba de hacer el…- comenzó Amelia bones.- Esto no me gusta, ¡es completamente ilegal!.
- Podemos borrarte la memoria al salir.- se ofreció Ciro Greengrass. La poderosa bruja lo miro molesta por la broma.
- ¡Comencemos!.- dijo Andrómeda.- Creo que la primera pregunta seria, ¿que es el bien común?.
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Cuando el grupo salio de la sala sus caras reflejaban la incredulidad y el miedo en sus caras.
Lo que habían averiguado cambio completamente su forma de ver al viejo Dumbledore.
Ninguno se creía lo que habían oído. Lo que el anciano había hecho y lo que pretendía hacer por lo que el llamaba, "El bien común". En definitiva, una forma de esclavitud bajo el control de un selecto grupo de magos.
Desde allí todos fueron a Blackrock. Aberforth despertó a su hermano una hora después. Previamente le obligo a tragar unos buenos tragos de un potente licor que sabia gustaba a su hermano. Contaba con que al sabor del alcohol eliminara los restos del veritaserum y engañara al viejo mago sobre lo que realmente sucedió.
Un desconcertado Albus salio de allí, casi a empujones de su hermano.
En cuanto cerro la puerta el dueño de Cabeza de Puerco fue directo a Gringotts para poner su vida en orden y lo mas alejada posible de su hermano. Tal vez incluso un viaje estaba en su futuro.
Al llegar a su despacho su mente estaba lo suficientemente clara para saber que algo había pasado.
Sus peores temores llegaron al frente de su mente. Un sabor, camuflado con el licor, le confirmo que le habían dado Veritaserum. Se maldijo por no aceptar que Severus lo acompañara. Demasiado confiado por sus habilidades.
Su infalible plan para controlar a Harry Potter se había vuelto contra el.
Ahora el y quien sabe cuantos mas sabían sus planes. No podía saber todo lo que habían averiguado. Pero tratándose del chico, sin duda sabrían todo lo referente a el y su familia.
Solo podía rogar para que su plan no estuviera comprometido.
Ahora tenia que controlar los daños. Era más importante que nunca el acabar con este fallo de seguridad.
Harry Potter y todos los presentes en cabeza de Puerco tenían que… desaparecer por el bien común.
Sabia que no podría encontrar a la mayoría, bien protegidos en su refugio. Actuaría contra el resto de sus aliados, confiando que de esta forma eliminaría parte del problema. De esta forma también ganaría algo del poder perdido en la cámara de gobierno mágica.
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En Blackrock cada cual meditaba sobre lo aprendido. Varias botellas de Whisky de fuego acabaron vacías.
-¿Que hacemos ahora?.- pregunto Robert Davies.
- Lo primero acabarme esta botella.- dijo Dan Granger.- No se vosotros pero… creo que tengo que pensar sobre esto.- muchos asintieron.
- Descansemos.- dijo Harry.- Mañana por la mañana hablaremos. Podeis quedaron todos en la isla.
Todos los presentes se retiraron para una noche con mucho en lo que pensar.
Solo los aprendices consiguieron dormir algo esa noche. El matrimonio Potter y la totalidad de los adultos no pudieron pegar ojo.
En su mente la retorcida idea de Albus Dumbledore les revolvia el estomago y los aterraba.
El anciano tenía tan claro que solo el tenia razón que estaba dispuesto a destruir el futuro del mundo mágico sin pensarlo dos veces.
No fue una sorpresa para ninguno durante el desayuno que sus caras mostraban el resultado de la noche.
Cuando los aprendices fueron a su primera clase el resto fue al despacho y comenzó la charla.
- ¿Que haremos?.- pregunto Augusta Longbotton.
- Ni siquiera se me ocurre como empezar.- añadió Amelia Bones.- Ese maldito viejo esta tan metido en… todo que no se me ocurre como combatirlo.
- La gente lo idolatra.- añadio Ciro Greengrass.
- Y tiene todo tipo de contactos en nuestro pais y fuera de el.- Añadio Robert Davies.
- Mi padrge siemprge dice de lo molesto que es que sus conocidos trgaten de influirg en la politica de la Frgacia magic.- agrego Fleur.
- Quiere afianzar su control sobre el gobierno.- continuo Andrómeda.- De ahí su interés en nuestro grupo. Ha perdido mucha influencia en el gobierno, pero los que lo siguen son completamente leales a el.
- ¡No se como no nos dimos cuenta!.- dijo más para si que para todos Minerva.- Lleva años influyendo en los jóvenes. ¡Al graduarse ya están a favor de el y sus ideas!.
- ¡Tenemos que hacer algo, lo que sea!.- dijo Enma.
- Tal vez yo tenga una idea.- dijo Hermione. Todos la miraron.
- Te escuchamos.- dijo Andrómeda.
- Se que sonara fatal.- dijo la castaña.- Pero… ¿Por que no dejar que todo siga como hasta ahora?. ¡Es decir!. Que continue con sus esfuerzos para apoderarse de nuestro grupo.
- ¿De que serviria?.- pregunto Tonks.
- Tendrá que perder tiempo y recursos para tratar de conseguirlo.- explico la joven.- A parte de eso, tiene que hacer frente a Voldemort y sus seguidores. Si lo mantenemos así luchara en dos frentes.
- De esa forma tendrá que dividir su atención y debilitarse.- entendió Ciro.
- ¡Es una gran idea!- añadió su esposa Circe Greengrass.- En eso podemos hacer mucho mas.- todos la miraron.- Hay reuniones entre las esposas de todos los miembros. Hay familias de ambos bandos.- al decirlo miro a Beatrice Davies.
- ¡Es genial!.- dijo la matriarca Davies entendiendo lo que su amiga quería hacer.- Siempre están tratando de que convenzamos a nuestros maridos.- todos la miraron.- ¡La idiotez normal sobre no ver lo equivocado de nuestro camino!.
- ¿Pero de que serviría hacer eso?.- pregunto Dan Granger.
- Es fácil dejar caer alguna falsa información.- respondió Beatrice.
- Como estamos ya haciendo.- añadió Circe.- ¡Claro que en esta ocasión podemos fomentar el caos a nuestro favor en vez de mantenernos neutrales!.
- Las damas asistentes se lo dirán a sus maridos y estos a sus lideres.- entendió Amelia.- De esta forma tanto el viejo como Voldemort, recibiran la información como queramos.
- ¡No puede ser tan fácil!.- interrumpió Ciro.- Lo mas seguro es que no os crean o que sus maridos tergiversen a su beneficio la información.
- ¿Y?.- preguntaron ambas a ala vez.
- Por que eso seria un… caos.- entendió al fin Robert Davies.
- ¡Joder!. Si llego a saber de esas reuniones me habríais librado de muchas charlas inútiles.- dijo Andrómeda.
- Nos sorprendió que tu no supieras sobre esta forma de usar la información.- le dijo Circe.- Las hermanas Black tenían fama de saber sobre todo tipo de manipulaciones.
- ¡Y es así!.- respondió ella.- Desde pequeñas se nos enseño sobre la manipulación. De nuestros maridos,- mas de un varón en la sala se tenso.- amigos… como comportarnos, que decir como actuar… ¡en definitiva!, saber como actuar para sacar el máximo partido a todo.- suspiro.- Pero cuando decidí casarme fuera de los deseos de mi familia me echaron de todo lo relacionado con los Black. ¡Digamos que…!, no he desarrollado mis talentos….- sonrió.- hasta ahora.- agito la manos para quitarle importancia.- Seguro que mi hermana Narcisa es una asidua de estas reuniones.
- Una de las organizadoras.- respondió Batrice. Andrómeda sonrio.
- Tal vez deberia unirme a alguna de esas reuniones.- penso la señora Tonks.
- Serás bienvenida.- añadió Circe.
- Entonces…- comenzó Amelia.- Creo que deberemos continuar con esa línea, si nadie se opone.- todos estuvieron conformes.
- Espero que podamos hacer mas en el futuro.- añadió Augusta Longbottom.
La política a seguir por el grupo seguiría siendo la misma. Con lo aprendido tratarían de destruir los planes del maldito viejo loco. Y de ser posible mejorar la situación en el país.
Debían hacer lo posible por evitar que Albus Dumbledore averiguase sobre lo sucedido y que ellos conocían sus planes.
No les gustaba la idea pero… tendrían que permanecer lo mas neutrales posibles.
La presentación de Andrómeda Tonks en las famosas reuniones de las damas más prominentes del mundo mágico resultó muy provechosa.
En su primera reunión varias brujas, incluida su hermana Narcisa, se acercaron felices de recuperar entre sus iguales a una bruja de tan importante familia. Como habían acordado la mujer actuó tal y como se esperaba. Comportándose como toda una Black.
En la siguiente reunión las cosas cambiaron ligeramente. Las damas que habían sido asesoradas por sus maridos cambiaron sus halagos por… sugerencias de negocios o extraños planteamientos para que la apoderada se diese cuenta de algunos de los errores que había cometido. Todo dentro de lo esperado por el grupo.
Con ayuda de las damas Greengrass y Davies, las llevaron hacia donde ellos deseaban. Sin comprometerse, pero dejando entrever cierto interés.
Al terminar muchas salieron alegres de informar a sus esposos del éxito de su tarea o de lo que creían haber descubierto en pequeñas conversaciones, supuestamente secretas.
Ni siquiera Andrómeda se podía creer lo ingenuas que podían ser estas mujeres. Solo su hermana parecía ver parte del juego que tenían. Entendió lo que querían decir Circe y Beatrice.
En la siguiente reunión del Wizengamot muchos tendrían un mal despertar.
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Hola y perdón por el retraso.
He sufrido algunos problemas personales que solo han acentuado mi bloqueo.
Espero que al menos disfrutéis un rato al leer esta capitulo.
Hay un total de 22 reviews, lamento no poder nombrar a todos los que se tomaron un tiempo en dar su opinión o hacer una pregunta.
Tratare de dejar respuesta a algunas preguntas, pero me falta tiempo para nombrar a todos como suelo hacer. De verdad que lo siento.
Quiero aclarar algo. Fleur solo se convirtió, no es la pareja de Harry. Advierto que como la francesa no trabajara en Gringotts, dudo que conozca al pelirrojo. Aunque no lo descarto. (Seria muy interesante).(aunque gracioso, me dan miedo dos gemelos lupinidos pelirrojos).
También estoy de acuerdo con lo que algunos dicen. El lobo es un animal de una sola pareja.
También me parece mas correcto el termino compañero a familiar. Pero escribiendo es difícil controlarlo todo, aun revisándolo. Y admito que soy de las que el termino ya esta calando. Sobre todo porque leo(cuando puedo), historias traducidas y es la forma mas usada.
Para los que desean que actualice mis otras historias…. Siento que estoy bloqueada y aunque escribo algo de cada una, me cuesta horrores. Escribo cinco líneas y borro seis.
Se que me dejo preguntas y lo siento.
Me gustaría responder a cada uno, pero mi tiempo es muy limitado lo siento de veras.
Gracias a todos y (esperando poder publicar pronto) hasta el próximo cap.
Un saludo de Carmen. (Alohopotter).
