Perdón por la espera. He tenido… problemas.
Recuerdo, de nuevo, que ni contesto, ni miro los mensajes privados.
No es por nada. Simplemente no entiendo que me quieren decir que el resto no pueda saber.
Espero que os guste mi idea sobre el símbolo del clan.
Y para los que quieren escena de lucha, la esperada pelea entre Harry y Greyback será en el próximo cap.
Admito que el cap es un poco flojo. Intentare que el siguiente sea mejor.
Gracias a todos por leer y dejar su opinión. Y perdón por no responder los RR como quisiera.
16.- Dos reuniones únicas.
- ¡Se abre sesión de la corte del Wizengamot!.- dijo el mago encargado de iniciar cada reunión.
Nadie podía recordar una reunión como esta. La distribución habitual, hasta hacia poco tiempo, era la de tres zonas bien definidas; seguidores ministeriales, la llamada facción de la luz y la conocida como facción oscura. Con algunos independientes entre ellos.
Hacia poco surgió un nuevo grupo, llamado neutral. Esta nueva opción, recogió a casi la totalidad de los que permanecían independientes, además de otros descontentos de las demás facciones.
Esto creo un gran desequilibrio de poder.
Pero nada mas comenzar esta reunión, todos se dieron cuenta del gran cambio que se había producido.
Las revelaciones sobre el comportamiento del líder de la luz Albus Dumbledore, crearon una gran división en su grupo. Este se dividió en tres. Uno aun lo apoyaba. Pero los otros dos… tenían formas de pensar muy diferentes.
Por primera vez en la historia del mundo mágico británico, el grupo más conservador tenía la mayor cantidad de miembros.
Aunque no los suficientes como para ser los que controlaban el gobierno.
Albus Dumbledore no estaba presente en esta reunión. Las razones que había dado a sus más leales fue que debían dejar que las cosas se enfriaran para no suscitar mas polémicas.
Como siempre aceptaban su explicación del bien común y prometer explicaciones cuando todo estuviese solucionado.
Tenían la intención de desviar parte de la atención volviendo a traer el tema de la herencia del chico. Con suerte ganarían algo de tiempo.
- ¡¿Hay algún tema a tratar?!.- pregunto el chambelán del wizengamot.
- ¡Quisiera traer a la atención de los presentes que aun no se ha solucionado la anterior petición de inspeccionar las propiedades del miembro de este órgano Harry Potter!.- dijo uno de los mas fieles al anciano. Muchos en la sala protestaron.
- ¡Orden, orden!.- dijo Marcus Ogden. Que actuaba como jefe mago en la ausencia de Dumbledore.- ¡Después de lo que hemos averiguado!. ¡¿No me parece que…?!.
- ¡La petición se hizo antes de que la nueva información apareciese!.- volvio a hablar el mago-. ¡Por lo tanto es completamente lógico terminar la petición antes de discutir una nueva!.- de nuevo se oyeron protestas.
- ¡Estoy de acuerdo!.- respondio otro de los fieles del mago.
- ¡Creo que por una vez pienso igual!.- para sorpresa de muchos fue un mago de la facción sangre pura. Ironicamente convencido por cierta cabra vieja.
Aun con las protestas, el jefe provisional del Wizengamot tuvo que darles la razón a los que habían hablado.
- ¡Por mucho que me molesta!.- comenzó.- ¡tengo que darle la razón a… Silverus Spits!.- miro al asiento de la apoderada de la familia Potter y Black.- ¡Señora Tonks!. ¡¿Cual es la respuesta de su señor?!.- Andrómeda Tonks se levanto.
- ¡Mi señor ha decidido que no confía mas en este gobierno!.- comenzó la mujer. Se oyeron protestas.- ¡Por lo tanto ha decidido pedir asilo en otro país y llevarse con el todas sus posesiones!.- se oyeron mas protestas.- ¡Así que esa es su respuesta!. ¡Las familias Potter y Black abandonan este país y al mismo tiempo, he sido destituida como apoderada de mi señor en esta sala!.- el caos se desato. Protestas y maldiciones se oyeron en la sala.
- ¡ORDEN, ORDEN!.- grito Marcus Ogden. Poco a poco los presentes se calmaron.- ¡Señora, debe saber que eso no quita que su señor debe hacer frente a la petición antes de poder hacer lo que nos ha dicho!.
- ¡Creo que con su negativa responde a lo que se le pidió por este órgano!.- dijo ella al tiempo que se levantaba.
- ¡¿Donde va?!.- grito el mago que había pedido que se continuara con la investigador del chico. Ella lo miro.
- ¡El jefe de mi familia me ha liberado de mis responsabilidades!.- dijo ella.- ¡Por lo tanto es inútil que yo permanezca en este lugar!.
- ¡Pero tiene que decirnos donde esta su jefe para ser traido ante nosotros!.- exigio el otro. Ella lo miro riendo.
- ¡¿De verdad creen que mi señor, habiendo decidido lo que hará, me diría donde va a ir?!.- pregunto ella.- ¡La mejor forma de protegerme que tiene es dejándome al margen de lo que piensa hacer!.- sonrió al mago.- ¡Así nadie puede obligarme a decir lo que no se!.- de nuevo protestas.
- ¡ORDEN, ORDEN!.- Con cierto esfuerzo el jefe de magos consiguió recuperar el control de la sala.- ¡Señora!. ¡¿De verdad piensa que puede irse así?!.
- ¡Estoy dispuesta a jurar que no se donde esta el jefe de mi familia y que tampoco se el país al que piensa irse!.- respondió la mujer.- ¡Incluso estoy dispuesto a jurarlo si se me permite sacar mi varita!.- dijo mirando a todos.
- ¡Que jure, que jure!.- gritaban muchos. Sobre todo los más fieles a Dumbledore.
El jefe magos agito la mano para darle permiso.
Andrómeda saco su varita.
- ¡Yo, Andrómeda Tonks, juro por mi magia que no se donde esta el jefe de mi casa, ni donde pretende ir!.- al terminar levanto su varita.- ¡Lumos!.- la luz salio de su varita.- ¡Nox!.- la luz desapareció.- ¡Creo que esto prueba que lo que he dicho es cierto!. ¡Si me disculpan tengo que ir a mi casa, ya que no soy miembro no es necesario permanecer en esta sala!.
Dicho esto el jefe de magos asintió y con una señal los aurors abrieron la puerta y la dejaron salir.
Andrómeda sonreía ante la genial idea de Hermione. Nadie había pensado si quiera que todo pida ser un truco. El juramento era real que en ese momento Harry no estaba en la isla y no había dicho a la mujer donde estaba y a donde iría desde allí. Por lo tanto ella no había mentido y todos esos entupidos ni habían pensado sobre su juramento.
En cuanto llegara a su casa recogería sus posesiones y se iría con todos a la Blackrock, lejos de toda la locura.
Dentro de la sala varios otros sonreían al ver como lo planeado salía a las mil maravillas.
Ellos esperarían a la reunión terminara y después también desaparecerían de esta locura que llamaban gobierno mágico británico. Solo estarían lo suficiente para ver que tramaban contra Harry y así saber que más planeaban en contra de ellos.
En el atrio del ministerio, Albus era informado por sus seguidores nada mas salir de la sala de reuniones. Su mente comenzó a crear planes y pensar como localizar al maldito potter.
De repente uno de sus seguidores se acerco y le comunico que había oído que varios de los señores afines al chico Potter estaban pensando en cambiar de bando al ser abandonados.
Esto hizo que el viejo se quedase para averiguar más y con suerte ganar algunos apoyos.
En ese momento, un grupo de brujas entraba en los terrenos de hogwarts para sacar de allí a sus respectivos hijos e hijas.
De nada sirvió al molesto subdirector protestar. No podía hacer nada para evitar que se fuesen. Interiormente estaba feliz por esto.
Amelia estaba entre los que retirarían a sus hijos. Irónicamente también la esperaba Luna Lovegood, que hacia algún tiempo había conseguido un permiso de su padre para cambiar de centro de estudios cuando ella quisiese.
Amelia y su sobrina dejaron el castillo acompañados por la inusual ravenclaw.
Con ellas los últimos jóvenes del grupo quedaban fuera de las manos del viejo manipulador.
Cuando Dumbledore llegase se encontraría con la falta de varios de sus alumnos de interés.
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Snape entro en el despacho de Dumbledore.
- La loca tampoco esta en su casa.- le dijo al viejo.
- ¡Todos!.- dijo molesto el anciano.- Todos los niños han desparecido.- puso sus manos frente a su cara tratando de tranquilizarse.- Y lo mismo sucede con sus familias.
- El padre de la loca estaba en su casa.- lo corrigió Snape.
- Xenophilus no sabe nada.- añadió el anciano.- Ni siquiera era parte del grupo.
- Pero su hija…
- Seguro que ella le dijo cualquier historia y el esta encantado.- lo corto el anciano.- Esa niña es muy lista.
- ¡Es una maldita loca!.- protesto Snape.
- Y aun así se mantiene en la parte delantera de su año.- añadió Albus.- Seguro que es mas de lo que parece. Nos han enganado bien.
- No te entiendo.
- Todo esto ha sido planeado de antemano.- continuo.- Sabían que haría lo imposible por conseguir que Harry saliese a la luz. O por lo menos saber donde esta. Sin duda todo lo sucedido hoy en el Wizengamot era una treta para escapar. Incluso se las ingeniaron para que me quedase mas tiempo y darles tiempo a huir.- dejo salir un suspiro.- Esto confirma mis temores.
- ¿Cuáles?.- pregunto Snape.
- Te lo explicare pronto.- dijo sacando un pergamino y comenzando a escribir nombres.- Lo que si tienes que saber es que a partir de este momento si tienes noticias de cualquiera de los miembros del llamado grupo Potter.- lo miro serio.- Hay que hacer lo imposible por eliminarlos.
- ¡Lo que propones es…!.
- He comenzado a extender un rumor.- dijo acercándole el pergamino.- Todos estos son miembros de un peligroso grupo de licántropos y magos dementes que los sirven. Nos ayuda que el chico esta siendo buscado por el ministerio.- cruzo las manos frente a su cara.- Pronto conseguiré que el ministerio autorice su… eliminación.
- Si esto sale más…
- Todo sea por el bien mayor.- termino el viejo.
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Con todos en la isla, los ánimos se tranquilizaron. Sabían que a estas alturas el viejo ya habría descubierto sus desapariciones y sin duda las relacionarían con Harry.
A estas alturas el viejo ya habría conseguido convencer a todos para que consideraran a todos los miembros del grupo como traidores al país.
Sus caras estarían por todo el país.
Con todo, no había nadie que no desease ver las caras de todos en el Wizengamot cuando se diesen cuenta de que no solo ello sino todas sus posesiones habían desaparecido del país.
En el futuro la economía del mundo mágico británico sufriría durante un tiempo. Tanto por lo que las riquezas del grupo representaban para el país, como por los contactos exteriores que tenia el grupo. Los Delacrue tendrían algo que ver con esto.
Solo quedaba algo que tratar por el momento.
- ¿Habéis contactado con Irlanda?.- pregunto Ciro Greengrass.
- Lo ultimo que hice antes de entrar en la maravillosa reunión de despedida.- respondió Amelia sonriendo.- Ya he organizado todo, sin necesidad de avisar al ministerio.- miro a Andrómeda.- Puede que alguien sugiriese que era inútil tramitar todo lo relacionado con esta reunión con el ministerio británico, debido a su política frente a los hombres lobo.- miro a Harry y el resto.- Nos avisaran de cualquier noticia nueva por… un método diferente.
- ¿Cuál?.- pregunto Hermione.
- Hemos organizado un sitio seguro y que no se encuentra en territorio británico.- respondió Andrómeda.- Se puede decir que soy la nueva representante de esta manada desde mi despacho en Paris.- termino sonriendo.- hay que agradecérselo a los Delacrue y a la señorita Argent.
- El símbolo del clan también esta terminado.- añadió Hermione al tiempo que abría un pergamino sobre la mesa. Todos pudieron ver el diseño.
- Si no me equivoco, es la constelación de orion y… sus dos constelaciones guardianas. Canis mayor y Canis menor.- dijo Amelia.
- El diseño sobre las estrellas es muy ingenioso.- añadió Ciro.
Un dibujo del guerrero Orion con su escudo y maza estaba rodeando a las estrellas que lo formaban. Las estrellas brillaban en el dibujo, destacándolas.
A ambos lados estaban las constelaciones de canis menor y mayor de igual forma. Aunque todos podían ver que el dibujo de ambos canes era muy parecido a un Lobo y un Grim. Igualmente con las estrellas que las formaban destacadas.
Las tres figuras estaban dentro de un círculo que a ninguno dejaba duda que representaba la luna.
Evidentemente las tres constelaciones no estaban en su lugar exacto en referencia a la bóveda celeste. Pero como símbolo del clan era una representación de la manada y los lupinidos perfecta.
- Es perfecto.- dijo Dan.
- ¿Y el Nombre?.- pregunto Robert.
- Los cachorros de Orion.- respondió Harry.- Creo que nos representa muy bien. Además, nos alejamos un poco de todo el tema de la luna.- algunos sonrieron.
- Hermione y yo pensamos poner el escudo en las capas de los miembros que iremos a la reunión.- añadió Enma.
- ¿No iran todos?.- pregunto Beatrice.
- Solo los mayores, los Granger, Tonks y nosotros.- añadió Harry.- En total unos quince.
- Se supone que deben ir todos los miembros.- dijo seria Amelia.
- Yo iré. Eso es mas que suficiente.- respondió Harry.- No expondré a los mas pequeños a todos esos licántropos transformados. Sin duda tratarían de hacerles daño pensando que son los más débiles.
- Pero con sus poderes…- comenzó Robert.- Entiendo. Es más fácil que les hagan algo antes de la transformación.
- Es lo que pensamos.- añadió Minerva.- Estamos todos de acuerdo en que con quince miembros de la manada debe ser más que suficiente.
- A fin de cuentas son prácticamente los mismos que fuimos a Hogwarts.- añadió Pomodora.
- que mas.- pregunto Andrómeda.
- Hemos organizado un ala entera para que sus familias se hospeden mientras construimos algunas nuevas mansiones.- añadió Harry. Hizo una señal a Dan que asintiendo puso un plano sobre la mesa.- Hemos pensado que lo ideal seria construir un pequeño pueblo a la derecha del punto de aparición.
- Esta lo suficientemente alejado de la mansión como para dar cierta independencia al lugar.- añadió Dan.- Si es necesario con el tiempo el pueblo puede expandirse a lo largote la costa.
- para llegar cerca del castillo seria necesario que el pueblo creciese a cinco veces el tamaño de Hogsmeade.- añadió Minerva.- Y dudo que eso pase al menos durante algunas generaciones.
- Incluso con algunas mansiones.- añadió Tonks.
- ¿Cuando podemos comenzar la construcción?.- pregunto Circe.
- Ya están hecho algunos planos y en menos de una semana comenzaran la construcción.- respondió Harry.
- Es perfecto.- añadió Beatrice.
- Ahora solo tenemos que consolidar nuestra posición en Francia.- dijo Andrómeda.- Espero poder reunirme con tu padre y la señorita Argent pronto.- añadió mirando a Fleur.
- No hay Problema.- respondió la veela.- Es oportuno ya que Marie quiere acompañargnos a Irlanda.- todos la miraron.- Los clanes de Europa hacían algo por el estilo. Pero las continuas luchas solían provocarg tremendas batallas en estas reuniones. No hace falta decirg que la costumbre desapareció completamente hace mucho tiempo.
- Veo que su ingles ha mejorado.- dijo Ciro.
- Tengo mucho tiempo para practicar.- respondió ella.
- Y no es en lo único que ha mejorado.- añadió orgullosa Minerva.- Me complace comunicar que la señorita Delacrue ha conseguido su maestría en seguridad mágica.-la chica sonrió algo avergonzada.- Ahora Blackrock cuenta con una de las pocas personas, fuera de Gringotts, experta en creación y rotura de maldiciones, y maestra de barreras de protección y seguridad.
Todos la felicitaron.
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Una semana después noticias llegaron desde Francia.
Gracias a algunos aliados en el gobierno magico, confirmaron que el viejo habia conseguido que los consideraran traidores y personas peligrosas.
La diversión vino cuando trataron de tomar sus posesiones en Gringotts. Sin duda los duendes tuvieron un día de diversión molestando a los magos del ministerio.
El maldito viejo fue tan lejos como para tratar de que Francia también los declarase criminales y los entregase nada mas aparecer.
Fue incluso capaz de exigir que los Delacrue debían ser enviados a Inglaterra para ser interrogados por si sabían algo de su hija, Harry Potter o los demás traidores.
El gobierno francés al completo se negó a mandar a una de sus más respetadas e influyentes familias como prisioneros de los engreídos británicos.
Las relaciones de ambos gobiernos mágicos sufrio con este tema. Pero los Delacrue nunca irían de nuevo a Gran Bretaña.
La señorita Marie Argent se reunió con Andrómeda y se organizo su viaje para acompañar a el clan de los cachorros de orion en la gran reunión de Irlanda, como observadora.
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Para el resto del mundo era una isla casi vacía. Apenas 40 personas vivían allí todo el año.
Los pocos visitantes solo permanecían un par de semanas como mucho, salvo que fuese familiar de uno de los residentes.
Pocos sabían que el lugar estaba bajo control directo del cónclave druida. El verdadero gobierno mágico de Irlanda. Y sus residentes, eran magos y brujas encargados de vigilar el lugar.
La isla era usada para ritos, celebraciones mágicas, reuniones de múltiple índole o cualquier otro hecho mágico que se quisiera mantener oculto del resto del mundo.
Este fue el lugar designado para la restauración de la antigua costumbre licantropa de la luna mas larga.
El concilio no quería correr ningún riesgo. Aun estando conformes e interesados en esta costumbre, no se fiaban de Fenrir Greyback. Sus actos eran más que conocidos por todos.
Se había establecido una balsa flotante en el puerto de la isla que serviría como punto de aparición. En cualquier otro lugar de la isla era imposible aparecerse o usar un traslador.
Cuando comenzase la reunión, la balsa se alejaría del puerto evitando que nadie pudiese salir o entrar. Esto trajo molestias entre algunos, hasta que el cónclave aseguro que mientras no atacasen a nadie ellos no serian atacados. Al contrario del ministerio de magia británico el conclave si cumplía lo que decían.
Con esta garantía y la amenaza hecha por Greyback y su amo se, garantizaba la aceptación.
Todos los clanes asistirían seria la primera vez en mas de un siglo en el que reunirían una cantidad tan grande de hombres lobos en un sólo lugar sin tratarse de una batalla.
Un mes antes de la fecha, todos los clanes habían sido notificados sobre los preparativos.
Andromeda recibió la notificación en su despacho de París acompañada de una disculpa.
Al parecer los aurors irlandeses habían enviado una notificación a sus homólogos británicos sobre el trafico elevado de trasladares que se realizarían esa noche. La respuesta había sorprendido y enfurecido a los irlandeses.
Una bruja que decía ser la subsecretaria del ministro había exigido que todas esas criaturas oscuras fuesen eliminadas. Incluso se atrevió a decirles que ellos no tenían jurisdicción para permitir algo así, ya que solo el ministro podía autorizar cualquier movimiento o reunión en el país.
Andrómeda comprendió entonces la noticia que aparecía en primera plana de la "Magique Gacette". El diario mágico francés. Sonrió sabiendo que en estos momentos Cornelio Fudge, y sobre todo la odiosa Dolores umbridge, estarían dándose cuenta de quien era el verdadero poder en Irlanda. Ni siquiera el viejo Dumbledore se atrevía a hacer algo que molestase al cónclave de druidas irlandeses. Pronto varios asientos en el Wizengamot estarían vacíos. Y la economía mágica británica sufriría un duro golpe.
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En Inglaterra el ministro de magia británico trataba de arreglar lo que su más confiable seguidor había provocado.
El cónclave druídico esta a punto de separarse completamente del ministerio británico.
- ¿Como es esto posible?.- decía Fudge agarrándose la cabeza.
- No veo el problema.- añadió su molesta secretaria.- Solo hay que enviar a los aurors y enseñarles quien esta a cargo.- Fudge la miro molesto.
- Ni siquiera el Imnombrable en su mejor momento se atrevió a molestarlos.- la miro.- ¿De verdad piensas que podríamos hacerles algo, a parte de enfurecerlos mas?.
- ¡Pero el ministerio...!.
- ¡Nunca ha tenido ningún control real sobre Irlanda!.- la corto Cornelio.- ¿Por que crees que siempre se añade a cada ley la coletilla de; ¡"Afecta a todas las tierras reconocidas bajo la jurisdicción del ministerio de magia británico"!?.- se dejo caer en su sillón.- Para que nunca pasara algo así.
- ¡Pero los malditos lobos...!.- la mujer se callo cuando vio la cara seria de su jefe.
- Dolores.- comenzó el ministro.- Esto es una orden del ministro de magia británico.- la mujer se tenso ante la forma oficial con la que hablo.- Ni tu, ni nadie que conozcas o este a tus ordenes, debe hacer nada para obstaculizar esa reunión. Si pasa cualquier cosa me temo que ni tú ni yo duraríamos mucho vivos.- la mujer se sorprendió ante la gravedad.
- ¿Tan grave es?.
- Peor.
Desde ese momento El ministerio de magia británico dejo de tratar de interferir con cualquier asunto referente a la isla esmeralda.
Se llego a un acuerdo por el cual el conclave no tomaría sanciones por lo sucedido y el ministerio o sus representantes, no pondrían un pie en la isla si no eran invitados.
Irlanda tomo al fin completamente su lugar como país entre el resto de gobiernos mágicos.
Como Andrómeda supuso varios asientos en el Wizengamot quedaron vacíos a perpetuidad. Sus ocupantes tomaron su lugar en el gobierno Irlandés.
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Era el día previo a la noche de la luna mas larga. Los Guardabosques, la versión irlandesa de los aurors, ya estaba nerviosos. Desde el día anterior ya habían comenzado a llegar clanes licántropos a la isla.
El proceso era simple, presentaban la carta de invitación del cónclave, se identificaban y después eran libres de salir de la barcaza y escoger un sitio para la reunión.
Pero cuando llegaron los tres clanes bajo el control del temido Fenrir Greyback todos pudieron notar la gran diferencia.
Los clanes irlandeses eran orgullosos pero sabían que debían obedecer ciertas reglar para poder coexistir en paz. Un clan que llego del norte de escocia era muy reservado y permanecía en alerta.
Pero estos tres clanes ingleses eran muy diferentes. Si tenían que compararlos con algo era como ver tres jaurías de perros rabiosos listos para atacar, con un loco sujetándoles la cadena.
Incluso el simple hecho de presentarse e indicar su clan parecía un preludio de una lucha.
Cuando su líder salía se volvió a los guardabosques.
- ¿Están todos los clanes aquí?.- pregunto.
- No, faltan tres.- respondió el mago Irlandés mirando sus notas.- Uno de Irlanda, otro del norte y... uno sin origen.- respondió algo extrañado.
Greyback dejo salir un gruñido antes de ir con sus siervos.
- ¡Que asco!.- dijo uno de los magos.- No tengo nada en contra del resto, pero esos.- dijo haciendo un gesto con la cabeza.- A los perros rabiosos es mejor matarlos.
- Me conformo con que no hagan nada mientras dure esto.- añadió su compañero.
En Blackrock todo estaba listo. Incluyendo a la licantropa francesa seria veinte los que irían a la reunión. Además de 9 Grims.
Sin duda la llegada de los Cachorros de Orion causaría un gran impacto.
- Si hay algo raro no dudéis.- les dijo Minerva a la pareja.- ¡Y procurad que ninguno cause problemas!.
- No te preocupes Minerva.- dijo Tonks.- Yo los controlare.
- ¡Lo digo sobre todo por ti!.- añadió la escocesa mirándola seria.- Solo pido que no te caigas sobre alguien o algo y tengamos que pedir disculpas.- la joven ex-auror se encogió algo avergonzada.
- Espero que haya chicos guapos.- se oyó a una de la las chicas detrás. Esto hizo sonreír a Tonks.
- Si los hay, tenemos nuestra arma secreta.- añadió la metamorfa pasando un brazo por la sorprendida Fleur.
- Sigo diciendo que es mejor que mi hija no valla.- dijo Andrómeda.
- Es la hora.- dijo Filius.- Los Cachorros de Orion, aparecerán por primera vez ante el resto de la comunidad licantropía.
- ¡Coged todos la cuerda!.- dijo Dan alzando la voz.- ¡Y sujetad a vuestros compañeros!.
Un minuto después el grupo desaparecía rumbo a una reunión que podía cambiarlo todo.
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Al aparecer pudieron ver como más de uno de los magos irlandeses sacaba su varita.
- ¡Quietos!.- dijo el que parecía ser el jefe.- ¡No hay peligro, son familiares!.- con cierto nerviosismo los guardabosques bajaron las varitas sin dejar de mirar a los Grims.- Bienvenidos. Podríais presentaros y entregarme la carta de invitación.- Harry asintió mientras se adelantaba y sacaba un pergamino de su túnica.
- Hola. Somos el clan de Los Cachorros de Orión.- le dijo Harry. El mago miro la lista y asintió. Después tomo la carta y comprobó que era la autentica.
- Todo es correcto.- dijo devolviéndoles la carta.- Podéis entrar en la isla. Recordad las normas y tratad de que no os hagan daño.- Harry sonrió comprendiendo que lo último lo dijo debido a que sin duda eran el clan con los miembros más jóvenes y los más viejos sin duda tratarían de aprovecharse de eso.
- Gracias por su interés, procuraremos hacerlo.- respondió. Con una señal el grupo lo siguió.
- Una pena.- dijo uno de los magos.- Tan jóvenes y con esa maldición.
- Seguramente después de esta reunión desaparecerán.- dijo otro.- Sin duda algún clan los obligara a unirse.- dejo salir un suspiro.- En parte les convendría.
Nada mas poner un pie en la isla pudieron notar en el aire el olor de otros grupos, y la zona que ocupaban. Irónicamente había una zona aun libre y que era perfecta para ellos.
Una pequeña loma sobre una zona completamente despejada cualquier licántropo la rechazaría por sentirse expuesto. Pero para los lupinidos era un lugar perfecto para ver llegar cualquier peligro. Además les harían parecer débiles e inexpertos a los ojos del resto de clanes.
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El campamento fue fácil de montar. Habían traído tiendas mágicas de forma que parecía mas una pequeña ciudad.
No habían traído elfos ya que pretendían hacer la experiencia instructiva para todos. Ellos se encargarían de hacer las comidas y por turnos la vigilancia. Contaban con la ventaja de tener mejores reflejos y sus familiares Grims.
Apenas habían terminado de acomodarse cuando vieron un destello verde que subía hacia el cielo desde la zona de llegada.
Esa era la señal de que todas las manadas estaban en la isla y que el cónclave de clanes había comenzado.
En la información se había acordado que la zona central seria la zona común de reunión. Uno de los clanes había sido autorizado por el gobierno irlandés para estableces algunos puestos de venta de pociones, comida y otros artículos de necesidad. El resto de clanes podían colocar un puesto si pretendían vender algún producto que tuviesen. También se coloco una tienda enfermería.
Solo dos zonas quedaban prohibidas para ellos. El altar ritual celta y un edificio del conclave que servia de centro de eventos.
El centro era donde se realizaría la gran reunión previa a la noche de la luna mas larga.
Este seria en verdadero punto central de todo el evento.
Con la señal todos los clanes irían a este lugar para presentarse y reunirse con el resto.
Y el destello verde indicaba que era el momento.
