17.- Reunión y lucha.

Harry el resto de su grupo, fueron de los últimos clanes en llegar al punto de reunión.

En el centro los esperaba Greyback mirando a todos como si ya fuera el líder absoluto.

Un licántropo de unos 50 años se acerco al centro. Se quedo mirando fijamente al licántropo demente.

Con un gruñido Greyback se fue con sus hombres.

El veterano licántropo miro a todas partes.

- ¡Nunca pensé ver en mi vida lo que tengo delante!.- comenzó.- ¡La primera reunión de la luna más larga en casi dos siglos!. ¡Mi nombre Agnus O'Brian!. ¡Y soy el líder del clan Luna Esmeralda!.- un par de clanes dieron una ligera inclinación de cabeza por respeto.- ¡Además de eso, soy el alfa mas antiguo de todos los clanes!.- miro a todos.- ¡Por lo que, como dicta la tradición, yo seré el "canis mayor" de esta reunión!.- miro a todos.- ¡¿Alguien esta en contra?!.- En el grupo de Greyback se oyeron gruñidos pero nadie dijo nada. Greyback sonreía al frente de ellos satisfecho.- ¡Entonces, creo que debo explicar el significado de esta reunión a aquellos mas jóvenes que ni siquiera han oído hablar de ella!.

El veterano licántropo pasó más de una hora explicando que era lo que pretendían recuperar con esta reunión, la importancia que tenía y las reglas que regían todo el evento.

Tras explicar las reglas, dio algunos ejemplos de lo que podían hacer antes de la llegada de la luna llena y como después de esta cada cual regresaría a su lugar de origen.

A muchos tranquilizo que estarían protegidos mientras se realizar esta reunión. Mas de uno dio una ligera mirada seria al grupo de Greyback, conocidos por romper las reglas, sabiendo que podrían tratar de romperlas si les aportaba algún beneficio.

Mientras el veterano licántropo irlandés explicaba algunas de las funciones por las que se reunían, Hermione supo la verdadera razón por la que el perro de Voldemort había preparado todo y exigido su presencia.

- Ya se por que la insistencia para que estuvieses aquí.- Le dijo a su pareja en voz baja. Harry la miro.- Estoy segura que Greyback te retara por la jefatura de nuestro clan.

- No le servirá...

- Delante de todos los clanes no te puedes negar.- lo corto ella.- Ya has oído lo que ha dicho.- dijo ella señalando al mago irlandés en el centro.- Si te niegas al reto pueden obligarnos a separarnos y a ti te matarían.- el ojiverde dejo salir un suspiro.

- Muy oportuno que explicara concretamente esa norma.- le respondió.

- Sin duda saben que Greyback tratara de retar a alguien.- añadió Hermione. El tuvo que asentir conforme.

- Ahora solo hay que ver cuanto tardara en retarme.- añadió el.

- Por como te mira, yo diría que en cuanto termine de hablar nuestro distinguido director de escena.- añadió Dan Granger. Todos pudieron ver la mirada de odio que Greyback le lanzaba.

En ese momento el mago irlandés llamo la intención de todos.

- ¡Es el momento para que todos los clanes se presenten!.- dijo mirando a todos a su alrededor.- ¡Comenzare yo!. ¡Como ya he dicho, me llamo Agnus O'Brian y soy el alfa del clan de la Luna Esmeralda!.- al decirlo señalo a una parte en la que estaba su manada. Como respuesta estos levantaron un estandarte en que una luna llena de color verde brillaba sobre su sombra de un verde mucho mas claro y difuso.

El siguiente en dar un paso al frente fue Greyback.

- ¡Mi nombre es Fenrir Greyback!.- dijo mirando a todos de forma retadora.- ¡Y soy el alfa de los clanes, Garra Sangrienta, Luna Sangrienta y Colmillos de Fenrir!.- al decirlo señalaba a su hombres que levantaban tres estandartes. Uno con una luna llena desgarrada por lo que sin duda seria una garra. Otro con una luna llena roja que goteaba lo que representaba sangre y por ultimo una luna llena entre lo que parecían una fauces de lobo con los colmillos principales mordiéndola. Al terminar miro a Harry con odio.

A partir de ahí el resto hizo su presentación. Parecía que los clanes irlandeses serian los últimos.

- ¡Soy Charles Dumbar!.- dijo un hombre alto de pelo oscuro.- ¡Soy el alfa del clan de la Luna Azul!.- Al decirlo señalo a su grupo que levanto un estandarte. Una luna azul con borde brillante sobre su sombra en blanco era su símbolo.

- ¡Yo soy Mike Macnamara!.- tomo la palabra un varón pelirrojo.- ¡Alfa del clan Luna de Tormenta!.- tras el se elevo su estandarte con una luna llena entre nubes.

- ¡Edmund O'Toules!.- dijo un barón de pelo oscuro y cara seria.- ¡Alfa del Clan Lobo Solitario!.- Sus hombres alzaron su estandarte en el que dentro de una luna llena se veía la cabeza de un lobo aullando.

Todos miraban al pequeño grupo. Harry dio un suspiro y avanzo.

- ¡Mi nombre es Harry Potter!.- comenzó. Como era de esperar se oyeron muchos murmullos al reconocer el nombre.- ¡Y represento a los Cachorros de Orión!.- en el grupo de Greyback se oyeron algunas risas.

Dan Granger, levanto el estandarte en el que se veían las constelaciones dentro de la luna.

La presentación junto con los miembros inusuales del grupo llamo la intención.

Fue el turno de los clanes irlandeses.

- ¡Talus Fitspatrich!.- dijo un varón de pelo rojizo.- ¡Alfa del clan Arboleda Lunar!.- El estandarte del clan se elevo mostrando una luna llena entre tres árboles.

- ¡Soy Marcus Linch!.- dijo un mago de pelo castaño y una cicatriz en la cara.- ¡Soy el líder y Alfa del clan Guarida de Piedra!.- tras el es estandarte de una luna llena sobre una loba con cachorros dentro de una cueva se hizo visible.

- ¡Peter Noegt!.- dijo un barón sonriente de pelo rubio.- ¡Soy el alfa del clan del Claro!.- señalo tras el cuando su estandarte se elevo. Todos vieron una luna llena sobre un circulo de árboles.

- ¡Y yo soy Eveniser Morrison!.- dijo un varón gigantesco y sin duda tremendamente fuerte.- ¡Alfa del clan Luna del Gigante!.- sus compañeros levantaron el estandarte en el que se veía la luna llena sobre una imagen muy conocida de la calzada de los gigantes. Miro a todos.- ¡Creo que soy el ultimo!.

- ¡Con la presentación, da comienzo la celebración de la luna mas larga!.- añadió Agnus O'Brian.- ¡A partir de…!.

- ¡Tengo una queja!.- grito Greyback.- ¡Esos... cachorros se han traído a sus mascotas!.- termino señalando a los Grims.

- ¡Son nuestros familiares!.- respondió Harry.- ¡Entre las prohibiciones no he oído que no los pudiésemos traer!.

- ¡Pues, me parece que deberían irse!.- añadió el licántropo loco.- ¡¿Quien esta conmigo?!.- tras el sus hombres gritaron su apoyo.- ¡Veis!. ¡La mayoría ha hablado!.

Hermione se acerco a Harry y le sus uro al oído.

- ¡Por si no lo as entendido!. ¡Solo pueden votar los alfas!.- dijo Harry.

- ¡Pues votemos!.- grito el licántropo.- ¡Yo digo que o se van o nos los comemos!.- termino mirándolos con una sonrisa sádica.

- ¡Se quedan!.- respondió Harry.

Cada cual voto aunque casi todos se abstuvieron alegando que les daba igual.

Al terminar solo Greyback voto en contra. Harry y el clan de la isla de Man a favor.

- ¡Ganamos!.-dijo Harry.

- ¡Aprende a contar, cachorro!.- dijo Greyback.- ¡Gano yo tres a dos!.

- ¡¿Tres?!.- dijo el ojiverde extrañado.- ¡Solo tú has votado por que se vallan!.

- ¡Pero voto por mis tres clanes!.

- ¡Se dijo que solo votan los alfas!.- respondió el moreno divertido.- ¡No los clanes!. ¡Así que como solo hay un alfa en tus clanes, solo cuenta como un voto!.- sonrió.- ¡Nuestros familiares se quedan!.

Greyback se dio cuenta de que lo habían engañado. No pensó que era el mismo el que había limitado el poder de su grupo al unirlo.

- ¡El alfa de los cachorros tiene razón!.- termino Agnus O'brian, contento de callar al monstruo.- ¡Sus familiares se quedan!.

- ¡Entonces!. ¡Quiero retar a...!.- comenzó señalando a Harry.

- ¡Si, vale!.- lo callo con burla el ojiverde. - ¡Pero lo dejamos para mañana!. ¡Dejemos a todos disfrutar de un día tranquilo!.- termino mirando al resto.

- ¡Me parece bien!.- respondió Greyback.- ¡Mañana al medio día tendremos un combate de alfas por el derecho a dirigir ambos clanes!.

- ¡Muy bien!.- respondió Harry. Cuando Greyback satisfecho se giro, pudo oír el ultimo comentario del chico.- Al menos dejaremos que el perro viejo del Voldemort, descanse una noche.

Aun diciéndolo en voz baja, el desarrollado oído licántropo permitió a casi todos oírlo. Muchos sonrieron ante el insulto del joven licántropo. Otros se asustaron al saber que Greyback servía al mano oscuro.

Pero el que peor se lo tomo fue, el propio Greyback. Tuvo que aguantare para no saltar sobre el chico, al no estar preparado para la lucha en ese momento. Y eso no paso desapercibido para algunos.

Después de la extraña presentación, los distintos clanes se fueron mezclando, salvo por los tres clanes de Greyback que permanecían junto y el resto evitaba.

Tardaron poco en curiosear entre los puestos improvisados. Había multitud de objetos de interés.

Los alfas de los cinco clanes irlandeses se habían reunido tras ver la confrontación entre el temido licántropo británico y el joven cachorro apenas convertido.

Quisiera o no, Harry había conseguido interesar a muchos.

Aunque todos daban por hecho que el joven perdería ante el experimentado y cruel Greyback.

Los jóvenes lupinidos trataron de relacionarse con el resto de clanes.

Un par de miembros de otros clanes, incluso trataron de convencerlos para que se unieses a ellos y así evitar el destino que tendrían al perder y ser parte de las manadas de Greyback.

Todos se sorprendían ante la confianza que tenían en que su alfa vencería al licántropo loco.

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Salvo por el accidentado comienzo el resto fue bien. Los puestos hicieron buenas ventas. Incluso los cachorros aprovecharon para vender algo de pelo de Grim a bajo costo al resto de clanes, salvo los tres de Greyback, que podrían beneficiarlos si después ellos lo vendían a su precio real.

Era la pequeña contribución que harían para ayudar a otros.

Hermione y su madre, habían hecho algunas actividades para los mas jóvenes.

Otros, pasaron unas horas enseñando algunos hechizos y pociones a los que se lo pedían. Esto, de por si, era mucho mas de lo que algunos podían conseguir en el mundo mágico.

Dan se paso un buen rato compartiendo unas bebidas con otros licántropos y hablando sobre sus experiencias en el mundo no mágico.

Irónicamente descubrió que tenía un conocido común con un licántropo irlandés. Su hermano había servido en su mismo regimiento del ejército. Antes de que terminara el día mas de un clan había con seguido algunos tipo de ayuda por parte de los cachorros de Orión. Ya fuera por conocimientos o posibles oportunidades de empleo en el mundo no mágico.

Esa noche la mayoría de los clanes lamentaban el destino del pequeño y joven clan de licántropos.

Por el contrario en el campamento de Greyback todos celebraban la segura victoria de su líder.

Todos estaban seguros de la victoria. Todos, salvo el propio Greyback.

Dentro de su tienda repasaba los diferentes planes que había preparado. Sabía que tendría que hacer algo o el maldito Potter lo vencería.

Miro sus manos y se sorprendió al ver que temblaban ligeramente. Era la primera vez que ser tía miedo.

Todavía podía recordar lo que sintió cuando el joven lo humilló en el bosque prohibido. Estaba seguro de que el maldito Potter dominaba al lobo completamente.

El podía presumir de haber abrazado sus instintos más que ningún otro licántropo. Pero no tenia duda de que el cachorro lo superaba en ese aspecto.

Aun sentía la mirada que el chico le dio cuando lo tiro al suelo. La mirada era la misma que el les daba a los mas insignificantes de sus siervos. ¡O peor aun!, a una de sus víctimas.

Era la mirada de un verdadero depredador, que sabía que no tenía rival.

Miro a la mesa donde ana caja cerrada permanecía. Ese era su mejor plan para la lucha.

Le dolería. Pero si jugaba bien sus cartas, vencería y nadie podría recriminárselo.

Solo tendría una oportunidad y sus hombres no podían ayudarlo.

Repetir lo que hizo en el bosque prohibido dudaba que funcionase. Solo conseguiría que el resto de los clanes acabasen con ellos.

Aun así era su último recurso. En caso de perder tenia que acercarse a Potter y usar el traslador especial que su señor le había proporcionado.

Seria el fin de sus tres clanes, pero las órdenes de su señor eran lo primero.

Siempre podría infectar a mas gente y crear un nuevo clan.

Evidentemente esto no era conocido por ninguno de sus seguidores. Tenía cierta esperanza de no tener que recubrir a esta treta final.

Harto de pensar se recostó en la cama, sabiendo que no podría dormir.

En el resto de la isla, los demás clanes, tampoco estaban muy relajados.

Era la primera reunión en más de dos siglos. Pero el estar forzados a acudir, no les daba mucha confianza. Si añadían a eso el hecho de que nada mas empezar, Greyback había ya retado a el clan mas débil. Pocos dudaban de que el licántropo loco usaría el evento como una forma de acrecentar su poder.

Todos los alfas de irlanda, y el de la isla de Man, se habían reunido para tratar de buscar una solución a una lucha en la que todos saldrían perdiendo. Sabían que era poco probable que Greyback solo estuviera interesado en hacerse con el control de la manada del chico Potter.

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A la mañana siguiente había un olor a sangre procedente del lugar en el que acampaban los hijos de Orión.

Mucho tenían la convicción de que Greyback había acabado con los jóvenes antes de la lucha, ayudado por el resto de sus hombres.

Dejando atrás a los más jóvenes fueron a comprobar lo sucedido.

Nadie se esperaba lo que vieron.

Cinco varones adultos con el cuello desgarrado cerca del pequeño campamento.

Todos podían reconocer en sus ropas el símbolo de la garra sangrienta.

Cuando Greyback que informado fue hecho una furia. En su mente buscaba la forma de sacarle partido a la estupidez de sus hombres.

- ¡Quiero la sangre de quien hizo esto!.- grito al llegar.

- ¡¿Que hacían tus hombre aquí?!.- preguntó Harry.

- ¡Eso no importa.- respondió.- ¡Lo que si, es el hecho de que alguien mato a mis hombres estando bajo el amparo de la reunión!.- añadió tratando de tomar el control de la situación.

- ¡Importa, puesto que trataron de colarse en nuestro campamento!.- añadió Harry .- ¡Y por eso nos defendimos!.- Greyback señalo al chico.

- ¡Fuiste tu!.- grito.- ¡Quiero que se te castigue!.

- ¡Cuando ayer se hizo la presentación.- comenzó el ojiverde mirando a O'brian.- ¡se nos explico que la seguridad de cada campamento es exclusiva del clan que lo montó!.- se rasco la barbilla.- ¡Me parece que eso incluye la defensa!.- miro a Greyback.- ¡¿Por que sino todos los clanes tenían organizados turnos de guardia?!.- Greyback sonrió.

- ¡Entonces estuviste en otros campamentos!.- casi grito.- ¡Seguro que así acabo con mis hombres y los dejo aquí para incriminar a mi clan!.

- ¡Presumes de ser quien mas se ha unido con su lobo!.- dijo Harry.- ¡Usa tu nariz y te darás cuenta de que solo hay sangre!,- miro los cuerpos.- ¡y lo que queda de tus... hombres!, en el lugar en el que callerón!. ¡Eso demuestra que fueron ellos los que vinieron, no al revés!.

- ¡Anoche muchos se quejaban de que tenían turno de guardia!.- añadió Hermione.- ¡Todos los oímos en la zona de reunión!. ¡Por eso sabemos que cada clan montó guardia por la noche!. ¡Incluso nos recomendaron hacerlo, por la fama que tiene el y sus hombres de atacar en la oscuridad!.- al decirlo señalo a Greyback. Otros entre la multitud asintieron sabiendo que todo era cierto.- ¡Nosotros ni siquiera salimos de aquí!.

- ¡Calla perra!.- grito Greyback.- ¡Ya te enseñare después quien manda!.

- ¡Si te acercas a mi compañera, te sacare el corazón por el culo antes de obligarte a comértelo!.- dijo sonriendo Harry.

Todos se sorprendieron del valor del chico. Mas cuando Greyback dio un paso atrás de forma inconsciente.

Por primera vez algunos pensaban que el chico si podía ganar al licántropo loco.

La lucha ya no parecía tan clara.

- ¡El Alfa de los Cachorros de Orión tiene razón!.- sentencio Agnus O'Brian.- ¡Es cierto que la reunión protege a todos!. ¡Pero si entras sin permiso en el territorio de otro clan… atente a las consecuencias!.- otro asintieron. Pero había alguien al que no gusto el Benedicto.

- ¡Tu solo quieres que todos se pongan en contra mía antes de nuestra pelea!.- dijo Greyback.- ¡Pero no te libraras de luchar esta vez!.- eso ultimo no había querido decirlo.

- ¡Me da igual!.- respondió el moreno encogiéndose de hombros.- ¡Antes del medio día, todo quedara solucionado!.- señalo a los cadáveres.- ¡Ahora deberías llevarte lo que queda de tus hombres y dejar que todos podamos desayunar!.- dicho esto se giro hacia una de las tiendas de su campamento dejando a todos tras el sorprendidos.

Los hombres de Greyback recogieron los restos de sus compañeros. Por las heridas sin duda fue un ataque cuerpo a cuerpo. La falta de sangre, ajenas a los caídos, solo confirmaba que no pudieron defenderse de sus agresores. Muchos miraban a Greyback con una pregunta interna. ¿Cómo de fuertes eran los cachorros?.

Cuando el resto de clanes se fueron todos tenían una duda. ¿Seria capar el cachorro de morder igual que ladraba?.

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Había llegado el momento. En el mismo lugar en que el día anterior habían dado comienzo la asamblea, hoy comenzaba la parte principal.

Todos los alfas hablarían sobre la situación de sus respectivos clanes y cualquier otro problema que tuviesen. El resto, tratarían de aconsejar y ayudarían si les era posible. O tomarían nota de los posibles problemas o amenazas, en caso de que ellos pudiesen sufrir algo similar en el futuro.

La tensión era palpable.

Mientras que cada clan tomaba la palabra, ninguno quitaba la mirada de los dos principales personajes del duelo que tendría lugar nada mas terminar esta parte de la reunión.

Ellos darían comienzo a una parte no obligatoria y que en cierta forma no gustaba a ningún clan. Los desafíos de alfas.

Lo sucedido esa mañana había redoblado el interés que todos tenían en ese enfrentamiento.

Más, cuando los cachorros de Orión tenían tal confianza en su alfa, que incluso un par se atrevieron a proponer puestas a favor de Harry Potter.

Varios adultos las habían tomado. Todos miembros del clan de Greyback.

Si ganaba Potter, los jóvenes, sin duda se embolsarían una cantidad muy considerable.

Por fin el último clan termino de hablar.

- ¡¿Alguien mas tiene algo que decir?!.- Preguntó Agnus O'Brian mientras miraba a todos los clanes a su alrededor.- ¡¿Nadie?!.- al no obtener respuesta dio un suspiro.- ¡Entonces… doy por terminada esta parte de la reunión!. ¡Ahora...!. ¡¿Hay algún clan que quiera lanzar un reto?!.

- ¡Sabes muy bien que si!.- se adelanto Greyback.- ¡Reto a Harry Potter a un combate de alfas!.- se oyeron murmullos.

- ¡¿Estas seguro?!.-preguntó el chico.- ¡Recuerda que, según las reglas, el ganador se lo lleva todo!.- termino con un tono tranquilo y casi desganado.

- ¡Si!.- dijo en un gruñido.- ¡Y será un placer someter a tu perra delante de ti!.- como un solo hombre todos los cachorros de Orión dieron un paso atrás alejándose de su alfa.

- ¿Por que tuvo que mosquearlo mas?.- dijo una voz entre los jóvenes lupinidos.

Nadie pudo pensar en esto ya que una increíble aura mágica hizo que todos los presentes sintiesen la urgencia de someterse ante un depredador superior.

- ¡Por la madre luna!.- dijo Edmund O'Toules, el alfa de la isla de Man.- ¿Que es ese cachorro?.

- ¡¿Que reglas?!.- pregunto Harry.

- ¡Sin reglas!. ¡Y todo para el vencedor!.- respondió Greyback, nervioso por esta muestra de poder.- ¡un minuto para prepararse y después, sin cuartel!.

- ¡Cuando quieras!.- respondió Harry en un gruñido.

- ¡O'Brian!.- dijo Greyback.- termina.

- ¡Un reto ha sido lanzado y aceptado!.- comenzó el licántropo irlandés.- ¡Las reglas: Todo vale y sin cuartel desde el comienzo!. ¡El ganado se lo queda todo!. ¡¿Alguien tiene algo más que decir?!.

- ¡Mi clan ofrece refugio a los Cachorros de Orión que lo deseen!.- dijo el alfa del clan de la Luna Azul, Charles Dumbar.

- ¡Agradezco la oferta!.- respondió Harry.- ¡Y si alguno de los míos quiere aceptar les doy mi apoyo!.-

- ¡¿Ya te rindes?!.- dijo Greyback en tono de burla.

- ¡Límpiate los pantalones anciano!.- respondió Harry.- ¡Desde aquí puedo oler tu orina!.- algunos sonrieron ante la audacia del joven cachorro. Greyback por el contrario se giro para ir con sus hombres.-

- ¡Pónmelos!.- casi grito a su siervo.

Los presentes pudieron ver como el odiado licántropo se acercaba a sus hombres y estos lo cubrían mientras otros dos le colocaban algo. Cuando salió del círculo de sus hombres mucho reconocieron el objeto.

- ¡Garras de plata!.- alguien casi grito.

- ¡Eso es ilegal!.- proyecto otro.- ¡Son mortales para nosotros!.

Muchos pedían que Greyback fuese descalificado por usar un instrumento creado para torturar y matar licántropos. Algunos gritaban para que se las quitara acusándolo de cobarde.

Al final fue el propio Harry el que los calmo.

- ¡Ambos acordamos que sin reglas!.- muchos lo miraron sin creérselo.- ¡De todas formas las necesitara!.- dijo en broma.- ¡Es la única forma en la que puede tener garras después de que su amo se las cortara!.- fue un insulto en toda regla.- ¡Espero que fuera lo único que te corto!.- otro insulto.

- ¡Vamos!. ¡Ven y lucha!.- grito Greyback echando espuma por la boca.

- Solo un momento.- respondió Harry.- Necesito coger.- uno de sus compañero se acerco con una bolsa de cuero.- ¡Ah, aquí esta!.- el chico saco un trozo de madera que parecía un sello, con algo brillante en el extremo.- ¡Listo!.

- ¡¿Que es eso?!.- pregunto Greyback.

- Un regalo para tu amo.- respondió el ojiverde, al tiempo que con la mano libre lo invitaba a atacar.

- ¡Comenzad!.- grito Agnus O'Brian.

- ¡Graaaaa!.- con el grito, el licántropo loco ataco.

Harry se limito a dar un paso a la izquierda evitándolo.

Con un fuerte pisotón Greyback se giro y ataco de nuevo.

Con las garras de plata, por delante, fue derecho al pecho del chico.

Harry se limito a agacharse y dejar que el frustrado licántropo pasara sobre el tratando de cogerlo con sus garras.

- ¡Dos.!. ¡Te queda un ataque antes de que sea mi turno!.- respondió sonriente el moreno.

Sin pensarlo y aun mas furioso Fenrir Greyback se lanzo contra el chico.

Parecía que en esta ocasión si con seguiría darle pero una vez mas el chico lo evito, moviéndose hacia el licántropo en el ultimo momento. Harry se quedo entre los brazo del licántropo loco.

- ¿Que...?.

Fenrir tiro de las garras hacia el para tratar de herirlo.

El ojiverde dio un poderoso salto y aterrizo a la espalda de Greyback.

El licántropo no pudo parar lo suficientemente rápido las garras y consiguió herirse así mismo.

- ¡AHHH!.- de la ligeras heridas se podía ver como salía algo de humo.

- ¡Me toca!.- al oírlo Greyback se giro quedando a merced del ojiverde. El chico le golpeó con el sello de madera en la frente.

- ¡Gaahhhhhh!.- Greyback sintió el golpe y después la familiar sensación de la quemadura por plata.

- ¡Ya que le gusta tanto a tu amo mi cicatriz!.- dijo el joven levantando el sello para que lo viera.- ¡he pensado que darte una igual le gustaría!.

Cuando Greyback bajo la mano todos pudieron ver en su frente una cicatriz en forma de rayo similar a la que tenía Harry Potter.

- ¡Me has marcado!.- grito Greyback.- ¡Te matare!.- con la locura en los ojos el licántropo se lanzo hacia el chico.

Antes de llegar el ojiverde se agacho y dando un paso se coloco bajo el furioso y loco licántropo. Subió el puño y le dio un golpe con el sello en la barbilla, dejándole sin duda otra marca, lanzándolo hacia atrás.

- ¡Claro que si tu quieres mas...! .- Harry sonrió.- ¡¿Quien soy yo para negártelo?!. ¡Pero cuidado!. ¡Puede que al verte te llamen el perrito que vivió!.

El dolor hizo entrar en razón a Greyback. No hacia falta ser un genio para ver que chico estaba jugando con el. Si no hacia algo acabaría perdiendo.

Llamo a su lobo interior. Sus ojos tomaron el color amarillo típico de la transformación. Al estar a pocas horas de la luna llena le era mucho más fácil.

Los colmillos sobresalían de su boca y sus garras rompieron los guantes dejando las uñas de plata incrustadas en sus propia garras. Sentía el dolor del contacto con la plata. Pero era un pequeño precio por acabar con el molesto cachorro.

Dio un salto con el triple de su velocidad anterior y con una de sus garras consiguió rozar al cachorro antes de que la evitara completamente.

Por un segundo sonrió de satisfacción. Hasta que se dio cuenta de que algo no era como debería ser.

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El resto veían sin créeselo como Harry Potter estaba dominando, y humillando, completamente al que todos consideraban el licántropo mas peligroso conocido. Parecía que por fin alguien pararía sus locuras.

En ese momento Greyback comenzó la transformación parcial que lo hacia tan temido.

Con un salto todos vieron como Greyback consiguió sorprender al joven y le dio un corte en el antebrazo con las garras de plata.

Pero después del temor inicial, sabiendo el dolor que podía sentir el joven, todos se dieron cuenta de algo extraño. La herida, no despedía el característico humo que acompañaba al contacto con la lata.

¿Que sucedía?.

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Greyback también se dio cuenta de esto.

- ¡¿Que pasa?!.- dijo mirando al joven.- ¡¿Por que no te ha quemado la plata?!.- el joven moreno miro la herida y sonrió.

- ¡¿Esto?!.- señalo el corte, mirando a su rival sonriendo.- ¡¿Quieres saber algo divertido?!. ¡HE DESCUBIERTO QUE NO ME AFECTA LA PLATA!.- Todos lo miraron con los ojos muy abiertos.- ¡Sorpresa!.

Entre sus compañeros Hermione giro los ojos ante las tonterías de su marido. Como si lo entendiera, Sombra se tapo los ojos con la pata, cualquiera diría que parecía avergonzado.

Pero la cara de idiota que se le quedo al medio trasformado licántropo, daría a más de uno para crear un patronus.

- Eso es... imposible.- consiguió decir al fin Greyback.

Como respuesta Harry levanto el sello y lo puso contra su mano. Después la levanto para que todos pudieran ver que no había ninguna cicatriz.

- ¡Ves, perrito!.- dijo serio.- ¡Soy el primero al que no le afecta la plata!.- y la verdad era que no mentía, al ser el primer lupinido.

Greyback dio un gruñido antes de lanzarse contra el. De nuevo consiguió hacerle un pequeño corte, esta vez en el hombro.

- ¡Me da igual, te matare igualmente!.- respondió.- ¡Ahora soy mas poderoso que tu!.- de nuevo se lanzo contra el.

En esta ocasión Harry se quedo quieto y con la cabeza gacha cogió sin mirar las dos garras del licántropo.

- ¿Crees que eres el único que puede hacer eso?.- dijo con la voz mas ronca. Cuando levanto la cabeza el miedo paralizo a Greyback.

- ¿Como...?.- No termino, ya que Harry salto en el aire, aun con las dos garras de Greyback sujetas, y le dio una doble patada en el pecho que lo lanzo hacia atrás.

Al aterrizar se levanto con rapidez para congelarse completamente.

Delante de el, Harry Potter había llevado su transformación parcial a un nuevo nivel.

Frente a Greyback, el chico había sufrido cambios muy visibles. Sus orejas se había alargado ligeramente y cubierto de pelaje negro. Sus garras salían de sus dedos que también mostraban restos del pelaje negro. Lo mas impactante era que sus ojos no habían cambiando, seguían siendo verdes pero con un brillo que se metía en su mente paralizándolo de miedo. Para colmo, su hocico había crecido unos centímetros quedándose entre humano y licántropo. Mostrando unos colmillos blancos que solo prometían dolor.

- ¡Ven perro!. dijo Harry.- ¡Ahora sabrás lo que realmente es un lobo!.- el chico acompaño esto con un nuevo golpe de su aura mágica.

Inmediatamente la mayoría de los licántropos se arrodillaron, sometiéndose aun alfa extremadamente poderoso. Incluso muchos de las manadas de Greyback.

Todos los alfas se dieron cuenta de que había nacido un licántropo único. Un alfa entre los alfas.

La mente de Greyback estaba al límite. No podía entender como ese cachorro podía ser mas poderoso que el. ¡Nunca!. ¡Ni cuando fue apenas convertido!, había sentido algo como esto. El chico ya era muy superior a el. Sólo podía pensar en dos cosas el castigo que le daría su maestro si no cumplía su misión. Y que tenía que matar al chico antes de que desarrollara completamente su poder.

Pensado en su señor, pensaba que este podía entender completamente la razón por la que quería matar al chico. En unos años incluso su maestro tendría problemas para luchar contra este cachorro.

Greyback sabia que no podría vencer al maldito Potter. Miro a sus hombres de confianza que asintieron sabiendo lo que esperaba de ellos.

Al mismo tiempo toco ligeramente el bolsillo en el que tenia el trasladar de su señor.

Pensaba ya en escapar con el cadáver del maldito cachorro. Un par de maldiciones de su amo podían ser soportables con tal de terminar su misión.

Pero antes de que pudiesen dar un solo paso, todos sus hombres cayeron al suelo inconscientes. Rápidamente todos así alrededor se retiraron. Se podía ver a un miembro de los seguidores de Greyback en el suelo y junto a el a uno de los compañeros de Potter.

Al verlo el licántropo supo que en esta ocasión no podría ser ayudado por los suyos. Tal vez podría usar esto para acercarse al maldito crío.

- ¡¿Por que atacas a mis hombres?!.- grito tratando de que vieran al chico como el responsable.- ¡Eso va en contra de la lucha de alfas!.- miro a Angus O'Brian.- ¡Exijo que sea descalificado!.

- ¡Que patética forma de tratar de ganar!.- se burlo el chico.- ¡Mis amigos solo se han asegurado que no usases el mismo truco que en el bosque prohibido!.- sonrió.- ¡De todas formas tu mismo dijiste que sin reglas!. ¡Creo que eso significa que todo vale!.- termino ladeando la cabeza. Quedo muy bien al tiempo que una de sus orejas se encogía ligeramente.

Al oír esto mucho solo podían suponer que no era la primera vez que estos dos luchaban. Y por como iba la pelea sin duda el chico ya puso contra las cuerdas al licántropo adulto.

Por lo que habían hecho sus compañeros sin duda Greyback había usado algún truco sucio para tratar de vencer al joven alfa.

Solo que en esta ocasión los cachorros estaban mas que preparados para actuar.

Todos los alfas se miraron y negaron la petición del licántropo loco. Angus O'Brian asintió conforme con la decisión.

- ¡Es cierto!.- respondió O'Brian.- ¡Lo sucedido no ha afectado a la lucha de alfas!. ¡Y aunque lo hubiese hecho, ambos acordaron que sin reglas!. Podéis seguir.- término contento por que por fin podrían librarse del responsable de la mayoría de leyes y problemas que sufrían todos los licántropos en esta parte del mundo mágico.

- ¡Claro que puedes rendirte!.- añadió Harry sonriendo.- ¡Seguro que a tu amo le gustara que su perrito regrese vivo!. ¡Dejara que te acurruque a sus pies para que se los calientes!.- en ese te comentario algunos no pudieron contener la risa y esto termino que lanzar al licántropo fuera de su cordura.

- ¡Te matare!.- grito.- ¡Yo seré quien venza!.

Greyback se lanzo directo al chico. Pero antes de llegar Harry le cogio la garra y lo lanzo por encima de el, al suelo. Al estrellarse perdió todo el aire de los pulmones.

- De eso, nada.- respondió el moreno.- ¡Yo soy quien ganara!.- al decirlo volvió a levantar al licántropo y lanzarlo sobre el una y otra vez acabando dolorosamente contra el suelo.

Cuando Greyback trato de coger su trasladar vio como salía volando, quitándole la posibilidad de escapar.

Todas sus opciones habían desaparecido.

Al cuarto golpe, todos pudieron oír el lastimero quejido de dolor de Greyback. Ninguno sabia que se quejaba tanto por dolor, como por ver como el trasladar de su amo salía volando, quitándole la posibilidad de escapar.

Algunos incluso vitoreaban cada vez que el licántropo golpeaba el suelo.

N había dudas de que Harry Potter había vencido sin problemas al temido licántropo Fenrir Greyback.

Entre las tres manadas que, hasta ese momento, controlaba el licántropo loco, los sentimientos estaban divididos. Los más cercanos a Greyback temían la perdida de su líder.

Otros estaban esperanzados. Ya que por fin se librarían de la tiranía impuesta por su alfa.

En lo único que coincidía era que todo cambiaría desde ese momento.

Al final Harry decido parar antes de matar a Greyback. En el último lanzamiento lo soltó y fue a estrellarse delante del lugar que ocupaban sus tres clanes. Irónicamente acabo junto al resto de sus hombres ya derrotados por los lupinidos.

El ojiverde invirtió la transformación parcial y miro a Agnus O'Brian.

- ¡Creo que he ganado!.- dijo sonriendo.

- No hay duda.- añadió O'Brian asintiendo. Después miro a todos los alfas que asintieron.- ¡La pelea ha terminado!. ¡Harry Potter del clan de los Cachorros de Orión, ha vencido a Fenrir Greyback de los clanes; Garra Sangrienta, Luna de Sangre y Colmillos de Fenrir!.- miro hacia donde los tres clanes nombrados estaban.- ¡A partir de ahora, el es vuestro alfa!.

Los que estaban más contentos con el nuevo cambio de liderazgo no perdieron tiempo en arrodillarse y mostrar su nuca. Un símbolo inequivoco de sumisión a su nuevo alfa. Otros estaban indecisos y el ojiverde lo vio.

- ¡Aquellos que no quieran aceptar mi dominio son libres de abandonar el clan!.- dijo serio.- ¡Pero que les quede claro que nunca mas podrán acercarse a los terrenos que ocupan ahora estos clanes!. ¡Ni usar su nombre como si aun fueran miembros!.- de nuevo dejo salir su aura mágica.- ¡Si lo hacen yo mismo me encargare de cazarlos, como las bestias que son!.- algunos se acercaron a Greyback y lo cogieron además de a los otros que estaban en el suelo. Después de eso se alejaron para evitar problemas con el resto.

- ¡Que quede claro para todos!.- comenzó Agnus O'Brian.- ¡A partir de ahora y hasta el cierre del concilio de la luna mas larga, el perdedor y los que lo siguen, serán considerados sin clan!. ¡No podrán hacer retos, ni estar entre los alfas!.- todos entendieron que de esta forma habían evitado que Greyback, al despierta, tratase de hacerse con otro clan al derrotar a su líder.- ¡Además!. ¡El vencedor, tampoco podrá lanzar otro reto!. ¡De esta forma se evitaran problemas del pasado cunado al perder la lucha, el alfa trataba de recuperar su clan argumentando que estaba cansado y su rival se aprovecho de ello!.- muchos asintieron conformes.

Harry, Hermione y los demás, se dieron cuenta que los alfas habían encontrado la forma de evitar que Greyback se hiciese con el control de todos los clanes. Sin duda habían pensado en esta idea, y otras mas, pensando que así solo un clan seria derrotado. Era comprensible, ya que nadie podía pensar que Harry Potter, un cachorro a los ojos de otros licántropos, vencería al temido y odiado Fenrir Greyback.

El resto de los tres clanes que habían aceptado al chico como su alfa esperaba que les hablase.

Hermione se acercó a su marido y le dijo algo al oído. El relacionó mirándolos.

- ¡Mientras dure el concilio, creo que yo seré quien por represente!.- algunos asintieron otros simplemente se arrodillaron mostrando el cuello.- ¡Quiero que penséis que queréis hacer cuando regreséis!. ¡No soy tan engreído como vuestro antiguo alfa!. ¡Puedo haber vencido y ser vuestro nuevo jefe!. ¡Pero no me parece justo que un solo lobo sea el alfa de todos!.- esto impresiono a muchos que lo oían.- ¡Tenéis varias opciones; Deshacer los clanes y uniros a otros!.- levantó un dedo.- ¡Yo aconsejaría fuera de la influencia del ministerio de magia Británico!.- esto sorprendió a muchos tanto dentro como fuera de los clanes.- ¡Otra opción es elegid un nuevo alfa y seguir con vuestra vida!. ¡Esta opción lleva la condición de que si volvéis con Greyback o continuáis con la ideología que teníais, seréis como los que se fueron con el y recibiréis el mismo trato!. ¡La tercera opción es algo nuevo!.- miro a todos.- ¡Elegiréis a tres de vosotros que serán los que dirijan el clan!. ¡Yo seguiré siendo vuestro alfa, si quereis, y de ser necesario os protegeré!. ¡Pero bajo ningún concepto aceptare algunas de las costumbres actuales!.- eso sorprendío y no gusto a muchos.- ¡Se que puede parecer que voy en contra de la forma de vida de un licantrpo!. ¡Pero creo firmemente que si no cambiamos es imposible que consigamos una forma de vida mejor!.- levanto la mano.- ¡Es mucho lo que pido!. ¡Lo se!. ¡Por eso creo que seria mejor que lo discutáis entre vosotros!. ¡Sabéis donde esta mi campamento!. ¡Me alegraría reunirme con vosotros esta tarde, antes de la salida de la luna!.

Con un gesto todos los alfas decidieron reunirse también. Lo que el joven alfa había mostrado a todos era algo nunca visto. Había superado sin problemas a Greyback tanto como humano como licántropo. Ninguno tenia dudas de que de este transformado Potter destrozaría a Greyback en mil pedazos.

En cierta forma temían lo que podría pasar esa noche. Era sabido que cada licántropo reconocía a los suyos y durante la transformación suelen permanecer juntos. Evitando la lucha abierta con otras manadas si las hubiese cerca, si no eran provocados.

Al se aun casi un cachorro era muy posible que su lobo interno tratase de imponerse a otros.

Sin perder tiempo fueron al lugar más cercano para discutir con tranquilidad.

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Perdón por tardar tanto en publicar.

He sufrido el ataque de la ley de Murphy. (Si algo puede salir mal, saldrá peor).

Y el efecto Domino. (Cuando una pieza cae, el resto la siguen).

(Se que no son así exactamente pero… entendéis la idea).

Necesitaba un tiempo para… organizarme.

Me he quedado sorprendida por la cantidad de RR. Gracias a todas y todos.

Lamento no poder responder a todos como quisiera. Pero para eso necesitaría hacer otro cap.

Intentare actualizar mas seguido ahora que tengo mi vida algo más tranquila.

Espero que os halla entretenido al capitulo y hasta la próxima se despide carmen (Alohopotter).