20.- Problemas…
Apenas una semana después Harry y los demás recibieron noticias de Andrómeda. La mujer había recibido la petición de reunirse con Agnus O, Brian, para explicar su versión al círculo de druidas.
Cuando la sonriente mujer regreso a informar, todos sabían que no habría ningún problema con el gobierno irlandés en un futuro.
- ¿Y bien?.- pregunto Minerva.
- Mejor que tratar con esos idiotas del Wizengamot.- respondió la bruja.- Todo fue como esperaba. El señor O, Brian me presentó, después de escuchar la reclamación del aquelarre de druidas.- sonrío.- Solo necesite unos minutos para que comprendieran que todo fue un desafortunado incidente culpa del maldito Greyback.- saco un pergamino.- Aquí tengo una carta de agradecimiento, por tus acciones ese día, del gobierno irlandés y una copia de la orden de arresto sobre Greyback, si se atreve a poner una de sus asquerosas patas en la isla.- Harry y la mayoría sonrío satisfecho.
- ¿Algo mas?.- pregunto Amelia Bones.
- ¡Pues si!.- dijo la mujer.- La idea de la nación licantropas británica va hacia delante.- con un golpe de varita un pequeño paquete creció par dejar ver una pila de carpetas.- estos son algunas de las ideas de todos los clanes para su creación.- suspiro.- ¡ni os imagináis lo que agradezco la ayuda de Agnes y Becky!. Se han encargado de tamizar la mayoría de ideas. Algunas eran como poco entupidas.
- ¿Se han adaptado bien a Francia?.- pregunto Enma.
- De maravilla.- respondio la mujer.- Ambas sabian bastante Frances e incluso Becky estaba a apunto de ingresar en una… universidad?.- Enma asintió.
- ¿Que queria estudiar?.-pregunto Dan.
- Algo que se llamaba…- penso la mujer.- No estoy segura, creo que era sobre como dirigir una compañía o algo asi.
- ¿Dirección de empresa?.- dijo Hermione.
- ¡Si, eso!.- dijo la bruja al reconocer el nombre.
- Entonces ella será de mucha utilidad en cuanto tengamos que relacionarnos con el mundo no mágico.- añadió Enma. Andrómeda la miro.- Ya te darás cuenta.
- Lo que si extrañan a la joven Melany Dickinson.- añadió Andrómeda.
- Y ella las extraña a ellas.- añadió Minerva.- Pero aquí ha recuperado parte de su vida.
- Incluso pudo reunirse con sus padres.- añadió Hermione.- No les gusto que no regresara con ellos.
- Al menos aceptaron la historia sobre nuestra exclusiva y privada institución de enseñanza.- añadió Dan con cierta ironía.- sobre todo al conocer a nuestra estricta directora.- Minerva lo miro seria y el varón levanto las manos en señal de rendición.
- De todas forma quiero deciros que Agnus ha organizado la primera reunión para comenzarlo todo dentro de un mes.- dijo Andrómeda.- la sede será… Gringotts en Dublín. Allí estaremos a salvo de cualquier oído no deseado. O ataque.- Harry y el resto asintió.- También tengo que decirte que Angus quiere contarle sobre la nación al aquelarre de druidas. Quiere que ellos formen parte con idea de asentar el centro de la nación licantropas en Irlanda.
- Es lo más sensato.- añadió Amelia.- Si los druidas aceptan estaríamos a salvo del ministerio británico.
- Y va con su forma de ser de respetar otras culturas mágicas.-añadió Ciro Greengrass.
- Entonces en un mes iremos a Irlanda.- término Harry.
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Un traslador hizo acto de presencia en un claro cercano al ministerio de magia Irlandés. Siendo como era su cultura, era evidente que el centro de su gobierno estuviera en un pequeño bosque inmarcable.
Dentro de ese lugar el conclave de druidas tomaba las decisiones sobre el mundo mágico de la isla esmeralda.
Cuando los guardabosques notaron a los que habían llegado con el traslador se pusieron en guardia.
- ¡Identifíquense!.- dijo el jefe del grupo.
- ¡Somos los representantes del clan Hijos de Orión!.- dijo Harry adelantándose.- ¡El conclave nos ha permitido usar este traslador para acudir a su presencia!.- añadió el ojiverde como se le había indicado. Al mismo tiempo le tendió un pergamino que el mago irlandés tomo.
- Es correcto.- dijo levantando una mano. Sus hombres dejaron de apuntarlos.- ¿Cuantos son?.
- Yo, Harry Potter, mi esposa Hermione, Amelia Bones, Minerva McGonagall y Andrómeda Tonks.-. Respondió el ojiverde. Pudo notar como algunos guardabosque se tensaban un segundo. Sin duda reconocieron esos nombres. Si tuviera que apostar seguro que alguno había tenido a la escocesa como maestra de transfiguración, o estuvo cerca de Amelia cuando era la jefa del departamento de aplicación de la ley mágica británica. Ambas eran de por si dos brujas formidables.
- Bienvenidos.- dijo el jefe.- Los están esperando. Creo que son los últimos.
Agradeciéndoles, el grupo fue hacia donde les indicaron.
Entraron en el bosque y apenas a unos metros pudieron ver un pequeño claro rodeado de varias grandes Cabañas de piedra cubiertas de musgo y con techos de paja. Sin duda de origen mágico. Entre estas se podían ver grandes dolmes de piedra. Parecía una mezcla de una aldea, dentro de un bosque, y Stonehenge. En el exterior se podían ver decoraciones del bosque con carteles indicando la función de cada cabaña. Incluso pudieron notar un par de grandes huecos en los increíblemente grandes árboles, que sin duda comunicaban con las cabañas entre las copas de los árboles.
En el claro Harry reconoció a todos los líderes de clanes licántropos irlandeses. Además de el líder de la isla de Man. A solo un par de metros estaba los otros dos líderes, el de la isla de Harris y el de las Orcadas.
Todos reconocieron al chico y asintieron en forma de saludo.
- Me alegra verte aquí.- dijo acercándose Angus O, Brian.
- Y a mi estar aquí.- respondió Harry estrechándole la mano.- Si todo sale bien crearemos algo que cambiara el mundo mágico.
- Este es el primer paso.- añadió Edmund Otoules. Líder del clan de la isla de Manh.- Si conseguimos que los druidas nos apoyen podremos presentarnos ante la confederación internacional de magos y allí si que podríamos conseguir algo grande.
- Para mi, contar con el apoyo del aquelarre druida ya es algo muy importante.- continuo Harry.- Me da igual lo que opine la Confederación. Si los druidas nos dejan ya seremos una nación licantropa.- levanto un dedo.- Eso es en si, lo mas importante, crear lo que los nuestros han deseado por siempre. Algo de lo que enorgullecerse.- varios alfas asintieron conformes.
Un hombre vestido con una tunica blanca de aspecto sencillo se acerco.
- El aquelarre esta esperándolos.
Como uno, todos los alfas siguieron a Angus.
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Habían pasado dos meses desde que el grupo de alfas se reunido con el aquelarre.
Un mago entro con rapidez en un pasillo del ministerio de magia británico.
Sin esperar abrió una puerta y entro en un despacho. Sin esperar siguió hacia la siguiente puerta y entro con rapidez.
- ¡¿COMO TE ATREVES A ENTRAR ASÍ?!.- dijo una mujer vestida de rosa dentro del despacho horrendamente decorado con todo tipo de muebles del mismo color y una gran cantidad de platos con fotos mágicas de gatos.- ¡Yo soy…!.
- ¡Perdone señora subsecretaria pero esto es muy importante!.- dijo al tiempo que le tendía un periódico.- ¡Estoy seguro de que querría saber esto lo mas rápidamente posible!.
La mujer tomo el periódico y bufo al saber que era el periódico de la odiosa isla vecina. O como ella los llamaba "los adora-árboles".
Pero su cara cambio a una de sorpresa que con igual rapidez se torno en odio y rabia.
- ¡Esto no es posible!.- dijo apretando el diario.- ¡No pienso permitir que esos…!.- recordó algo.- ¡No pueden…!.- no sabia que decir.- ¡El ministro tienen que saberlo!. ¡El debe actuar antes de que sea tarde!.
Con rapidez fue al despacho del ministro de magia.
Pegó en la puerta antes de entrar. No era tan idiota como para no hacerlo, aun no tenia suficiente poder, aun.
- ¿Que ocurre Dolores?.- pregunto el ministro. Mas interesado en lo que leía que en su visitante.
- ¡Los irlandeses han hecho algo… contra natura!.- dijo sin poder explicarse mejor.- ¡Sin duda es cosa de magia negra!.
Cornelio la miro al tiempo que tomaba el diario que la mujer le tendía nerviosa.
No tuvo problemas en identificar que era.
- El concilio Druida ha autorizado… ¡LA CREACIÓN DE LA NACIÓN LICANTROPA CELTA!.- miro con mas interés el articulo.- Ayer… se autorizo… el concilio…- Al terminar de leer no se lo podía creer.- ¡Por las patillas cortadas de Merlín!. ¿Que es esto?.
- ¡Magia negra sin duda!.- añadió la mujer sapo con rapidez.- ¡No pueden… es decir, si, pero…!.- no sabia que decir.- ¡No pueden permitir que esos seres tengan su propia nación, su propio gobierno!.-
El ministro se masajeo la frente sabiendo que esto solo podía ser el principio de un gran dolor de cabeza.
Después de este anuncio, la reacción de su subsecretaria era de esperarse. Odiaba con pasión a los licántropos. Entre otros medio humanos.
Pero lo que mas temía era lo que vendría después. La cantidad de sus benefactores que le mandarían cartas de protesta y le exigirían que actuase.
- ¿Que puedo hacer?.- dijo mas para si que para la mujer que lo oía.
- ¡Si no podemos hacer nada dentro de la isla!.-comenzó la mujer con una sonrisa siniestra.- Hagamos que la confederación internacional de magos los obligue.- sonrío con malicia.- ¡Incluso podemos hacer que ejecuten a todas esas alimañas, por tratar de ser lo que no son!.- el dolor de cabeza creció.
- No podemos hacer nada.- repitió el ministro como ya había hecho tantas veces.- Recuerda que nuestro país es uno de los mas extremos en contra de otros seres. La confederación no esta de acuerdo con nuestra forma de actuar. Y por esa misma razón, si proponemos algo así se reirán en nuestra cara.- levanto un dedo para callarla antes de que hablara.- ¡No digas nada!. Entiende de una vez que solo somos un país mas, no el centro del mundo.- levanto el periódico.- Y entiende de una vez que no podemos hacer nada con lo que otro país hace dentro de su territorio. Ni si quiera sabemos quienes son los responsables.
- ¡Pero si están aquí!.- dijo tomando el periódico irlandés.- ¡Esta es la lista de sus… de los perros que mandan!.- dijo señalando una lista.- ¡Estos son los que han pedido la creación de esa abominación!.- El ministro miro la lista. No reconocía a nadie de los nombrados, hasta que llego a un nombre muy reconocible.
- ¡Oh, joder!.- tomo el periodico para asegurarse.- ¡No, no ,noo!. ¡El, noo!.
- ¿Que… ministro…?.
- ¡El maldito Potter!.- casi grito.- ¡El esta en la lista!.- Dolores tomo el periodico con rapidez y comprobo que era cierto.- Es un Alfa. El tiene su propio clan. ¡Joder!. Esto si es un gran problema.
- ¡No Cornelio!. ¡Es una ventaja!.- dijo la mujer sonriendo.- ¡Podemos exigir que nos entreguen al crío!. Ademas de ser una criatura oscura es un fugitivo de la justicia.- Cornelio Fudge la miro sin creerselo.
- ¿Has olvidado ya lo que paso en el Wizengamot?.- le pregunto a la mujer sapo.- ¿Tengo que recordarte que después de esa debacle hemos perdido a muchas familias muy ricas y poderosas y cualquier aparente control sobre irlanda?.
- ¡Pero es un criminal que…!.
- ¡No encontramos nada contra el!.- la corto el ministro.- ¡Dudo incluso que lo hubiera!. El declararlo fugitivo y todo lo referente a su captura es solo una excusa para poder ganar algo de control sobre el y sus partidarios.- bufo.- Y después de lo sucedido, creo que tenerlo preso solo garantizaría mas desastres en nuestro país.
- Pues matémoslo.- dijo la mujer simplemente.
- Dolores.- el ministro la miro sin creérselo.- ¿Me estas diciendo que mate al cabeza de dos de las mas importantes familias de nuestro país?.
- Es solo una criatura oscura que…
- ¡No digas mas tontería!.- la corto molesto.- He soportado todo lo que has hecho en contra de los licántropos por tu odio, en parte por que no son populares y nadie se ha molestado en defenderlos. ¡Pero esto es diferente!.- levanto un dedo.- Harry Potter no es solo un hombre lobo. Es uno de los magos mas conocidos en este país. Matarlo seria casi como condenarse a uno mismo a ser lanzado por el velo.- se paso la mano por el pelo nervioso.- ¡¿No lo ves?!. ¡Tratamos de imponernos a el, y no solo no lo hicimos sino que debilito nuestra posición tanto dentro como fuera de nuestras fronteras!.- lanzo algunas cartas al aire.- Ya estoy harto de recibir cartas preguntándome la razón de la inestabilidad del país.
- ¡Instaura la ley marcial!.- respondió.- Eres el ministro de magia y…
- ¿Tu te oyes Dolores!.- le pregunto.- Ya hemos perdido a muchas familias antiguas y poderosas. ¿Quieres que el resto tambien dejen el pais?.- se sento.- No puedo ser el ministro de un pais vacio.
- Puedes obligarlos a…
- ¡Ni se te ocurra decir nada mas!.- la callo.- Este tema esta zanjado.- Dijo volviendo a su asiento.- Ahora te agradecería que me dejases.- tomo el periódico irlandés.- Tengo algunas visitas que hacer, para tratar de paliar esto.
- ¿Y que pasa con Potter y el resto de criaturas oscuras?.- pregunto molesta. El ministro la miro.
- Si quieres puedes ir tu misma y tratar de arrestarlo.- dijo Cornelio.- Pero será sin el apoyo del ministerio y sin usar ninguno de los recursos que tenemos. Solo tú y quien quiera seguirte.
- ¡Pero yo soy…!.
- Si vas contra el concilio druida.- la corto de nuevo.- Solo serás una bruja contra ellos. El ministerio de magia británico no te apoyará y negara cualquier relación contigo y tus acciones.
- ¡Pero… pero…!.
- Hemos terminado Dolores.- dijo el ministro para terminar la conversación.- Espero que pienses lo que vas a hacer.
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La noticia sacudió todo el país y muchos otros.
Como era de esperarse las opiniones fueron muy diferentes. La gran mayoría consideraba esto como un gran error. Otros estaban más inclinados a esperar y ver que sucedía. Y un grupo muy pequeño si estaba conforme con la situación.
Andrómeda recibió todo tipo de cartas en su oficina. Ya fuesen amenazas, protestas o muestras de apoyo.
Tuvo que hacerse con un par de elfos franceses para que lidiasen con la correspondencia peligrosa por ella y sus dos ayudantes.
Aunque un par de cartas si fueron muy bien recibidas. La nación Veela los felicitaba y daba todo su apoyo en caso de tener que hacer frente a la confederación internacional de magos.
Los duendes fueron mas comedidos y solo los felicitaban y ofrecían sus servicios tanto de banca como de seguridad, a un precio justo.
Otras naciones solo se limitaban a felicitarlos para verse en el lado bueno de los druidas tras su vuelta al poder en Irlanda.
En definitiva lo que se esperaban.
Andrómeda sabia que las correspondencia que recibirían en la sede oficial de la nación licantropa seria mucho mayor. Su oficina estuvo al borde del colapso, y solo eran la cabeza visible del joven clan. Se alegro de no aceptar la petición de ser la representante de la nación.
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Voldemort había terminado de torturar al pobre idiota que le trajo el periódico. La noticia sobre la nueva nación lo puso furioso. Con este giro, era seguro que perdía parte de sus fuerzas de terror. La mayoría de licántropos se acercarían a esta nueva nación. O incluso crear otras. Además había algo que lo molestaba. El había sido quien hizo posible esta nueva nación. El y nadie se lo reconocían. En ningún momento su mente tomo consciencia de que lo que decía no estaba en consonancia con sus razones para esa reunión. Pero eso era demasiado pedir para su mente narcisista.
- Sal de aquí.- dijo en un hilo de voz. El mago a sus pies ni se movió.- ¿No me has oído?.- le preguntó al tiempo que con un gesto lo hacia levitar hacia el. Nada mas ver sus ojos supo que había roto la mente de ese infeliz.- Que patética mente.- dijo al tiempo que con una ola de su varita hacia que el cuello del mago girara completamente, matándolo en el proceso. Después, con otro gesto, lanzo el cuerpo contra la puerta que cedió y se abrió. Alguien se acerco con miedo al cuerpo.- ¡Busca a Greyback!.- dijo sin preocuparse a quien hablaba. El mago se alejo sin dejar de ver el cuerpo de, su hijo.
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En Hogwarts, Dumbledore también leía sobre la reciente nación creada. Sabía de sobra que muchos no estarían conformes con ella. Y de que sin duda tratarían de erradicarla. No envidiaba el destino de esos idiotas. Si algo sabía bien era no meterse con los druidas. Eran magos muy poderosos, conocedores de magias olvidadas. El mismo trato de que le enseñaran pero fue rechazado sin un segundo vistazo. No podía negar que esto lo molesto.
Saco un pergamino y comenzó a hacer algunas anotaciones. Esta nueva nación sin duda haría acto de presencia en la siguiente reunión de la confederación internacional de magos. Dio una última mirada al periódico. Un nombre llamo toda su atención.
- Parece que se ha abierto una nueva forma de localizarte Harry.- dijo sonriendo.
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Como muchos esperaban, los ataques a esta nueva nación licantropa no se hicieron de esperar.
Un grupo de magos incluso fue tan lejos como para entrar en Irlanda y tratar de entrar en la guarida que servia de sede a lo que ellos consideraban una abominación.
La reacción que esperaban fue justamente la opuesta. Cuando trataron de instigar a la población contra ellos fueron recibidos con desden y en algunos casos malas caras.
La cosa empeoro cuando trataron de matar a un par de licántropos que consiguieron localizar. Se vieron rodeados de una gran cantidad de Guardabosques irlandeses que los detuvieron. Habían atacado no solo a dos miembros de la nación licantropa, sino a dos miembros de antiguas familias irlandesas con cientos de años practicando las antiguas costumbres.
Uno tuvo la osadía de exigir que lo soltaran argumentando que era un representante del gobierno mágico de Moldavia. Irónicamente era un país mágico con solo algunas décadas de historia reciente.
Cuando desde ese gobierno mágico se exigió la entrega de algunos de los agresores, los druidas tomaron cartas en el asunto.
Incompresiblemente gran parte de la economía agrícola mágica de Moldavia, sufrió una seria de grandes catástrofes, lo suficientemente severas como para obligar al gobierno a desembolsar una gran cantidad de oro para garantizar el buen funcionamiento del país.
Añadido a esto, muchos países endurecieron su relación con ellos dejándolos en un precario estado.
Muchos sabían que todo esto era obra del conclave druida irlandés.
Cuando algo parecido comenzó a suceder en otros países que se posicionaron en contra de la nueva nación… la idea quedo clara.
Harry decidió agradecer al conclave su apoyo, proporcionándoles un par de antiguas plantas mágicas que se creían desaparecidas. Dejando a los ancianos conocedores de la tierra muy satisfecho con la asociación con los licántropos.
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Harry leyó la carta y la soltó molesto. Hermione lo vio y no tuvo dudas de que eran noticias desagradables.
- ¿Harry?.- dijo al tiempo que lo rodeaba con sus brazos por detrás tratando de darle consuelo.
- Greyback sigue atacando gente.- dijo con un suspiro.- Ya se han confirmado más de doscientas conversiones. El consejo de alfas cree que quiere crear un clan poderoso para obligarnos a aceptarlo como miembro, o incluso crear su propia nación.
- Te conozco. Hay algo mas.- dijo ella apoyando la barbilla sobre el hombro de su marido.
- He recibido una carta de Casandra.- respondió serio.- Parece que un par de mujeres del clan le han dicho que sus parejas están en contacto con Greyback.
- ¿Crees que trataran de atacarlos?.- pregunto ella. El negó.
- Peor.- respondió el.- Una de las mujeres que la informaron es la pareja de Caín Arlintong.
- Es el tercer miembro del…- Dijo ella sabiendo quien era. Harry asintió.
- Creo que tenias razón.- dijo el.- No creo que Casandra tarde mucho en convertirse en la líder del nuevo consejo del clan Ojo del Lobo.
- Tenemos que preparar algunos planes en caso de que Greyback aparezca.- dijo la joven acercándose a la mesa y tomando un pergamino.
- Dudo que lo haga.- respondió Harry.- Por lo que me ha dicho Casandra, es mas seguro que tratara de expulsar a todos los que no apoyen a Greyback y traten de hacerlo de nuevo su alfa.- bufo.- Parece que poder disponer de una tierra en la que vivir, sin que el ministerio puede hacer nada, es muy atrayente para ellos.
- Pero, la tierra es tuya.- dijo la castaña.
- ¡Nuestra!.- añadió el ojiverde.- Y si tratan de quitárnosla…- sonrío.- Se darán cuenta de por que los Potter eran tan temidos al proteger sus tierras.- ella lo miro.
- ¿Que no me has dicho?.- pregunto ella seria. El se rasco la mejilla divertido.
- Parece… que mis antepasados eran muy protectores con sus posesiones.- sonrío.- Ley un cuaderno muy interesante sobre la tierra mágica y su señor.- miro la cara seria de su esposa.- ¡Pensaba dejar que lo leyeras en cuanto terminase!. ¡Lo juro!.
- ¡Mas te vale!.- dijo ella señalándolo.- Ahora tenemos que trazar algunos planes. ¡Winky!.- la elfina apareció.
- ¡Si ama!.- dijo el pequeño ser, dando una reverencia.
- Reunión en la sala privada. Por favor, avisa a todos.- el ser asintió antes de desaparecer.
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Casandra Murphy no estaba tranquila. Las continuas discusiones y pequeñas peleas crecían cada día. Ya era muy evidente la separación dentro del clan. Por un lado ella y los pocos que la apoyaban, la mayoría antiguos miembros del clan de su antigua pareja y algunas mujeres y niños de los otros clanes. Por el otro, el grupo liderado por los otros dos miembros del consejo del clan. Caín y Dorian. Irónicamente el callado Caín era en realidad el verdadero celebro y líder de este grupo.
Como no podían matarla sin que Harry Potter interviniera, decidieron hacer todo lo posible para obligarla a irse de allí, junto con los que la apoyaban.
Los muy idiotas habían tardado solo unos meses en olvidar todo lo sucedido en la gran reunión. Como podían no ver que si volvían a sus antiguas costumbre y, como quería Caín, se unían de nuevo bajo el mando de Greyback, Su alfa no dudaría en destrozarlos.
De nuevo lo sucedido esa mañana volvió a su mente. La gran pelea acabo dejando a los pocos varones que la apoyaban heridos. Algunos incluso trataron de reclamar a sus parejas o hijas. Cuando ella protesto, supo sin duda que el clan había llegado a su fin.
Apenas una hora después recibió una nota en la que se la invitaba a ella y a quien quisiera seguirla a irse de las tierras del clan.
Tardo apenas un minuto en llamar al extraño duende de su alfa.
En su mano tenia la respuesta de Harry Potter.
Según sus normas quien no obedeciera debía irse.
También le notificaba que esa misma tarde aparecería allí para poner las cosas en orden.
Para Casandra eso significaba que muchos saldrían con el rabo entre las piernas si querían seguir vivos.
Solo esperaba que su alfa llegase antes de que Caín y los suyos decidiesen actuar.
En el exterior se oyó cierto alboroto. Casandra temía que sus temores se hiciesen realidad.
Alguien entro en su casa.
- ¡Casandra!. ¡Es el Alfa!.- dijo un joven sonriendo.- ¡Esta aquí!.
- Gracias a la madre luna.- dijo al tiempo que salía de su casa, para reunirse con su alfa.
Al llegar pudo oír como Dorian explicaba su versión de la situación a Harry. Tras el Caín permanecía atento y listo para apoyar a su marioneta.
- Y es por eso que les pedimos que se fueran… alfa.- Termino Dorian.
- A ver si lo entiendo.- dijo Harry pensándolo. Tras el su suegro y un par mas de sus jóvenes seguidores miraban todo serios.- ¿Queréis echar a un grupo del clan por… no aceptar lo que la mayoría decidió?.- Dorian asintió.- ¿Aunque eso valla en contra de lo que yo os dije?.- Dorian se puso nervioso.
- Pero el clan decidió por mayoría que era lo mejor para todos.- añadió Caín.
- ¡Yo deje muy claro lo que quería y esperaba de quienes vivieran en mis tierras y en mi clan!.- lo corto Harry serio, y alzando la voz para que todos lo oyeran.- ¡Si no estáis conformes soy libres de iros de aquí!.
- ¡Pero la mayoría decidió que…!.- trato Caín de nuevo.
- ¡Os deje decidir con libertad!.- lo corto de nuevo Harry.- ¡os deje vivir en mis tierras!. ¡¿Y ahora tratáis de negar las normas que os di para dejaros vivir aquí?!.
- ¡Es nuestro derecho!.- dijo Dorian.- ¡Así lo estipula el consejo de los alfas!.- Harry asintió.
- Cierto.- dijo el moreno.- ¡Pero el consejo no puede decir nada sobre como manejos mis tierras, ni en las condiciones que permito su uso!.- levanto la mano para evitar que nadie hablara.- ¡Y solo pueden intervenir si mis decisiones hacen de alguna forma daño a la nación o mi clan!. ¡A parte de eso cada alfa establece las normas en su clan!. ¡Los miembros son libres de aceptar o irse!.- levanto la mano y señalo hacia fuera de sus tierras.- ¡Si no os gustan mis normas podéis iros!. Pero no pienso cambiarlas.
- ¡Esta es nuestra tierra!.- dijo un licántropo muy grande adelantándose.- ¡No puedes echarnos de aquí…!.- no termino ya que Harry lo miro molesto.
- ¡Yo invoco a esta, mi tierra!.- dijo Harry al tiempo que se hacia un pequeño corte en la mano y dejaba caer algunas gotas de sangre al suelo.- ¡Que sea ella misma la juzgue si lo que le pido es justo!. ¡Y que me preste su apoyo para lidiar con los que tratan de quitarme lo que es mío!.- de repente la tierra del claro comenzó a temblar ligeramente.- ¿Que sabéis de la unión que tenia un señor y su tierra en la antigüedad?.- pregunto al grupo.- Resulta que en los tiempo antiguos cada señor feudal estaba unido a su tierra mágicamente para defenderla o defenderse. Solo otro poderoso señor podía tratar de quitársela.- sonrío.- Aunque tenia que enfrentar a su dueño y a la tierra misma. Y eso pocas veces acababa bien para el usurpador.
- ¿Que has hecho?.- pregunto el gran licántropo con miedo.
- Proteger lo que es mío.- respondió el joven.- ¡Desde este momento, todos aquellos que no estén dispuestos a aceptar mis reglas deben irse antes de que se oculte el sol o enfrentar a la propia tierra!.- dijo alzando de nuevo la voz para ser oído por todos.
- ¡No te tenemos miedo!.- dijo Dorian tratando de aparentar valentia.- ¡El consejo de alfas sabra de esto!.- Harry miro a Dan.
- ¿De verdad este era uno de los mas sabios del clan!.- pregunto. Dan se limito a encogerse de hombros.- ¡Escúchame bien! No seré yo quien os haga nada. Será la propia tierra que pisáis la que os castigara por vuestras acciones.- sonrío con malicia.- Y os puedo asegurar que no será nada agradable. Como advertencia os diré que en los límites de esta propiedad.- señalo hacia el sur.- hay una pequeña colina de piedra. Con un pequeño rastro de plata en ella. Si la tierra es la que os castigara, pensad en que podría usar para hacerlo.- todos pudieron ver que si lo que decía era cierto, ninguno podría hacer frente a la misma tierra soltando plata.
- ¡Perdon alfa, no queriamos…!.- Caín trato de arreglar las cosas.
- Tarde.- respondió Harry.- ¡Y quiero que vosotros dos seáis los primero en largaros de aquí!.- Dijo señalando a los dos antiguos miembros varones del consejo. Después, comenzó a andar hacia Casandra.- Espero, por vuestro bien, de que no tratéis de hacer nada raro.- Añadio sin girarse. Al hacerlo levanto un dedo y una raíz salio del suelo con rapidez letal.- Que os sirvas de aviso.- cuando el chico bajo la mano la raíz volvió a hundirse en la tierra.
Con esa demostración quedo más que claro que el ojiverde era el señor absoluto de su tierra.
Mientras Harry y el resto se ponían al día con Casandra. Los recién expulsados recogían sus cosas y a sus seguidores y salían de allí.
No fue una sorpresa de que algunas mujeres, algunas con sus hijos, decidieran quedarse. Los expulsados dudaron un segundo para tratar de obligarlas. Pero sus instintos los pusieron en guardia sobre la rápida ramificación de algunos arbustos cercanos.
Dos horas después el clan ojo del lobo había sufrido una considerable reducción.
Harry pidió a Casandra que sugiriese reemplazos para el consejo del clan.
La mujer pensó un instante antes de sugerir a otra mujer y a un varón ya con algunos años.
- Mara Blake era la pareja de un beta, que murió al tratar de defender a algunas mujeres. Y John Corvin era el antiguo alfa de un clan. Por lo que sabemos decidió irse antes de que trataran de quitarle el rango en una pelea.- añadió la mujer loba.- Aunque se que aun es muy fuerte.- Harry miro a Dan y asintió.
- Si crees que serán buenos par el cargo me gustaría conocerlos.- dijo el moreno.- Vamos a…
- Yo los traeré en un momento, alfa.- dijo la mujer.
El joven comprendió las intenciones de la mujer loba. Sabía que al hacerlo de esta forma confirmaba su dominio sobre el clan. De ser el quien los buscara, podía hacer pensar que no tenia fuerza suficiente como para decidir por el clan.
Apenas cinco minutos después Casandra regreso acompañada de una pareja.
La mujer era algunos años mas joven que ella. Permanecía tranquila, aunque parecía tener cierto temor.
El hombre nada mas llegar agacho la cabeza y mostró su cuello. Por su forma de moverse Harry noto que hacer esto no le gustaba. Al verlo la mujer lo imito.
- Por favor, no es necesario.- dijo el chico.- levantaos. Se que esto es necesario ante otros clanes. Pero aquí no.- dijo mirándolos. Los dos licántropos se miraron nerviosos y se levantaron.- Me gustaría que este clan sea mas como una familia.- sonrío.- Con vosotros tres como los padres.- Harry se rasco la mejilla.- Yo me considero mas bien… el abuelo.- termino en broma. Los miro.- Como podemos adivinar estáis aquí para cubrir un par de vacantes en el consejo del clan.- miro a Casandra.- Casandra os avala, y yo estoy mas que conforme con su decisión. Después de hoy creo que tenemos mucho trabajo que hacer.
- Alfa.- dijo el varón.- si me lo permites…
- Llámame Harry por favor.- dijo el chico.- al menos entre nosotros.
- Harry.- respondió el varón algo mas seguro.- Creo que los que se fueron hoy, volverán. ¡Y no lo haran solos!.- el chico asintió.
- Ya he tomado medidas.- respondió el chico.- Están a punto de llegar un grupo de magos y duendes desde Gringotts. Antes de que anochezca los que se fueron no serán capaces de recordar este lugar.- los tres licántropos se miraban entre si sorprendidos.- Como he dicho yo os considero parte de mi familia y yo protejo a los míos.
Cada uno de los tres nuevos consejeros pensó en lo que su alfa había dicho. La conclusión era simple. De alguna forma sabia lo que sucedería y tomo precauciones previas. Sobre todo este comportamiento gusto a John Corvin que podía ver que el joven era un digno alfa que se preocupaba por su clan.
Pasaron unos minutos hablando. Sobre todo para conocer a los nuevos miembros del consejo del clan y ver como podrían mejorar el lugar.
La llegada del grupo de Gringotts corto la conversación y los tres licántropos del consejo del clan fueron presentados al clan. Después pasaron más de una hora moviéndose por la propiedad ayudando a los magos del banco mágico a configurar las protecciones.
Como Harry dijo esa noche el clan dormiría en uno de los asentamientos mágicos mas seguro de todo el país.
Harry y el resto dejaron el lugar bajo los vítores y agradecimientos de todo el clan.
Nadie supo que esa misma noche dos idiotas mandados por Greyback encontraron su fin en la zona que protegía las tierras del clan.
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Esa noche Harry durmió mas tranquilo. Al menos las pocas horas que lo hizo, ya que Hermione se puso muy… cariñosa. Después de que su marido le diese los diarios de sus antepasados. Nada como darle a tu mujer lo que mas le gusta para que te… lo agradezca.
Desde su cuarto Minerva McGonagall toco un ladrillo en la pared, con los primeros gemidos, y una barrera apareció alrededor de varios cuartos del castillo. El librar a las jóvenes mentes de toda esa… pasión, fue una de las mejores ideas que tuvieron. Una vez más agradeció mentalmente a su amigo Filius Flitwick por diseñar ese sistema, en caso de que alguna pareja muy apasionada olvidase activar la insonorización de su cuarto.
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- ¿Como vas con el reclutamiento Fenrir?.- Preguntó lord Voldemort desde su trono. A sus pies de rodillas el licántropo esperaba.
- Bien, mi señor.- respondió.
- ¿Seguro?.- pregunto el mago oscuro. El licántropo se tenso.
- Unos pocos, en vez de ser abandonados, han sido protegidos por sus familias.- respondió.- Otros se lanzaron con locura a matar a todo aquel que se puso por delante de ellos.- sonrío.- Los hemos apresado para ser de utilidad cuando lo desees, mi señor.- desde su trono el mago oscuro asintió.- Algunos han tratado de huir.- añadió con cierto miedo.- Pero prácticamente todos han sido castigados.
- ¿Prácticamente?.- dijo ligeramente interesado.
- Muchos pudieron llegar a zonas controladas por esa… nueva llamada nación licantropa.- respondió preparándose para su castigo.- Y consiguieron asilo. Otros escaparon a Francia.
- Entonces. ¿Cuantos fueron castigados por su traición en realidad?.- le pregunto algo mas molesto.
- Unos veinte.- respondió.- ¡Pero eso ha hecho al resto mucho mas obedientes!.- añadió con rapidez.
- Y a nuestros enemigos conscientes de tus acciones.- añadió el mago oscuro.- ¡CRUCCIO!.
- ¡MGgggg!.- el licántropo soporto la maldición.- ¡Perdón… mi señor…!. ¡No volverá… a… suceder!.
- Eso espero.- respondió Voldemort retirando la maldición.- ¿Entre tus nuevos reclutas hay algun mago de familia antigua?.
- Varios, mi señor.- respondió recuperando su posición de rodillas.- Pero… la mayoría han sido ayudados por sus familias. Unos pocos… están entre los huidos.
- Lamento oír eso.- dijo Voldemort haciéndole una señal para que se fuera.- Espero que no vuelva a ocurrir.- cuando el licántropo se acercaba a al puerta oyó a su amo hablar.- Fenrir. Espero que estos magos fuesen todos de familias que no me apoyan.- preguntó.
- ¡Por supuesto mi señor!.- respondió Greyback con rapidez.- ¡Como ordenaste!.
- Sigue así.- añadió.- Y por tu bien espero que la próxima vez no se te hayan escapado ninguno.
Con una ultima reverencia el licántropo salio y cerro la puerta.
El fuego de la casi apagada chimenea apenas dejaba ver los ojos del más temido señor oscuro del país.
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Hola de nuevo.
Siento la espera pero… lamentablemente es lo que hay.
Gracias a las 36 personas que dejaron RR.
Lamento no poder responder a todos ya que seria otro cap.
Para los que están atentos a mis otras historias, he avanzado bastante en un par de ellas y si tengo suerte, y algunos días de descanso, pronto publicare actualizaciones.
Una vez mas gracias a todos los que se tomaron su tiempo para leer esta loca idea y hasta la próxima. Que espero que sea pronto.
Se despide Carmen (Alohopotter).
