¿QUIÉN?
Por Coqui Andrew
Capitulo Dos
-¿Estás bien Asher? – pregunto Catherine
-Sí, Catherine, parece que el jefe está enojado., desde ayer le dije que su oficina parece un bar, no creo que le dije mal, parece un chiquero ¿no lo crees? –
-Pues sí, pero siempre que viene el personal encargado de limpieza los corre – dice Catherine.
-Pues ahora tendré, que hacerlo yo ¿dónde están las cosas de limpieza? -pregunto
-Deja llamar al personal para que traiga todo lo necesario, aunque te puedo apostar que no te van ayudar – se ríe.
-No importa, estoy acostumbrado a trabajar en lo que sea, mientras voy por mis guantes – le dice a Catherine – Por cierto, gracias, hermosa – le guiño un ojo, ella se sonrojo.
Después de un rato regreso y encuentro todo el material que necesito, cubetas, trapeadores, jergas, trapos, desinfectantes, aromatizantes, etc.
-El agua la puedes tomar del baño que está dentro – me dice Cath
-Gracias, entro a la oficina, me dirijo al baño, semejante sorpresa me llevo está igual de mugroso que la oficina, está bien que sea hombre, pero esto parece un chiquero, así que empiezo por el baño.
No he sabido nada de mi jefe, cuando escucho a Cath – Asher ya es la hora del almuerzo – entra al baño y se queda sorprendida por lo limpio que lo deje - ¡Wow! ¡Esto si es un gran cambio! Desde que llego Albert, nunca se preocupó porque lo limpiaran, y tú lo dejaste como nuevo, ¿Cómo lo hiciste? –
-Pues me traje un limpiador que es muy eficaz, nosotros lo hacemos… - fui interrumpido.
-¿Eres casado? –pregunta Cath.
-No, mujer, no soy casado, me refiero que en casa mi abuela, mis hermanas y yo lo utilizamos, lo traje por si mi casillero estaría igual de sucio que este cuchitril –
-Bueno deja eso y ve a comer solo tienes una hora – Me dijo.
Salí del baño y después de la oficina, la cual todavía tenía que limpiar, llego a mi casillero, saco mi lonchera donde mi adorada abuelita puso la comida. Llego al área de comida destinado para los empleados que está al aire libre, unas carcajadas llaman mi atención, me giro y ahí están esa bola de patanes con el jefe. Se me quedan viendo, no les hago caso, vuelvo a mi comida, disfruto el sabor casero, cuando siento que golpean mi hombro, esto me molesta mucho, volteo y me encuentro con mi jefe.
-¿Ya terminase de limpiar mi oficina? – pregunta el muy cínico.
-No, señor Andrew, aún no, pues si no se ha dado cuenta tanto su oficina como el baño privado que tiene están muy sucios… - medito un rato – bueno el sanitario ya no lo está, ahora parece nuevo – le digo, él me ve sorprendido.
-¿En serio? – pregunta con sarcasmo – no lo creo – me dice.
-Pues no lo crea, señor, yo solo hago mi trabajo, ¿Puedo pedirle un favor?
-Es tu primer día de trabajo y ya quieres favores – me dice el muy desgraciado.
-Pues si –le contesto con arrogancia. Él me ve asombrado.
-Bien, ¿cuál es el favor que quieres? –
-Se puede retirar para que pueda terminar de comer y regresar hacer la maravillosa tarea que me dejo – le digo, cuando escuchamos una risa atrás de nosotros./sp
Volteamos ahí está el Señor George muy sonriente.
- ¡George! – dice Albert
-Albert, necesito que vayas a mi oficina a la brevedad y deja de molestar al muchacho – dice George, quién me mira – Termina de comer, muchacho y continua con la limpieza del cuchitril de mi cuñado.
-¡¿Cuñado?! Eso si no lo sabía, voy a tener una charla muy larga con Stear – pienso, solo le sonrío al señor Villars, ellos se alejan y al pasar les dice algo a lo patanes, estos dejan de reír y se van.
Termino de comer recojo mis cosas, la basura la coloco en su lugar. Guardo mis cosas, me dirijo al cuchitril. No puedo creer todo lo que encuentro en ese lugar, ¡Es asqueroso! No puedo creer que sea tan sucio, sé que algunos hombres no les gusta limpiar, pero este Señor Andrew, es tan descuidado con su lugar de trabajo; porque en su apariencia se nota que no lo es. Noto que algunas carpetas son muy viejas, salgo y le pregunto a Cath qué hago con ellas, me dice que las ponga en una caja ya después las mandara al departamento de archivo.
Así lo hago el estante conforme lo vacío, lo limpio, después me dirijo al escritorio, veo una caja metálica llena de colillas y ceniza debajo de él un bote de basura con latas de refrescos y cervezas. Muevo unos periódicos, me encuentro con comida descompuesta. ¡Es asqueroso! Me muevo de un lugar a otro dejando reluciente cada lugar, en tres bolsas negras que están al tope de basura. Solo me falta limpiar las ventanas, me subo a unas escaleras para empezar a lavar, cuando escucho un ¡oh!, volteo hacia la puerta, ahí están los patanes, el jefe y el señor George, acompañado de una hermosa mujer, la cual tiene un gran parecido al señor Andrew.
-¡Hermano! Nunca creí que tu oficina fuera tan grande, ahora sin tanta basura se ve inmensa – dijo la señora –
-"Hermana de ese patán - Pensé
-No entiendo por qué nunca quisiste limpiarla- dice George.
-Bueno… es que… La verdad me daba flojera, el Señor Arismendi la dejo así y… - fue interrumpido.
-Usted y su compañía le echo más basura – dije, él volteo a verme con molestia.
-Jajajaja, tienes razón muchacho, eso hizo junto con los demás- dijo George, los patanes se quedaron callados.
-En vez de echarle más basura esos – los señalo – debieron ayudarle a limpiar un poco – les digo.
-Tiene razón, jovencito, todos ellos debieron limpiar, no tú. ¡Es una vergüenza! Albert – dice la mujer.
-Ya deja eso que los de la limpieza se encarguen de limpiar mañana las ventanas, puedes irte, hijo – me dice George.
Bajo de las escaleras y me llevo todo, pero le agradezco al señor Villars con un asentamiento de cabeza.
-Hasta mañana, jefe, patanes, hermosa dama, un gusto conocerla – Salgo de la oficina.
Me acerco a Cath – Preciosa, hasta mañana – le guiño un ojo, me divierte verla sonrojar, siento una mirada volteo y veo a mi jefe. Soy indiferente a su mirada me voy a los vestidores para tomar un baño.
Después de recibir una larga burla por parte de mi equipo trabajo, un sermón por parte de mi hermana y cuñado, doy por finalizado el día de trabajo.
Estoy caminando por el pasillo que da a la salida, cuando veo a una hermosa mujer, parece que busca a alguien.
-¿Busca a alguien señorita…? – pregunto dándole mi mejor sonrisa; ella me ve con indiferencia, cosa que me molesta.
-Si, busco a mi hermano Ascher –
-Él ya se fue, ¿acaso no le aviso? – pregunto acercándome a ella. Retrocede unos pasos y estira su brazo para que ya no me acerque.
-No me aviso, había quedado de verlo aquí, gracias por la información, buenas tardes – Se gira para irse y no dudo en decirle.
-¡Espere! – tomo su mano - ¿Puedo llevarla a su casa? – pregunto
Ella me mira enojada, esa actitud hace que la suelte.
-No vuelva a tocarme, señor, no me gusta y no puede llevarme a mi casa pues Stear me está esperando afuera, así que con permiso – me dice y se va, la verdad estoy muy molesto, ninguna mujer me había rechazado hasta ahora. Ese jovencito, me las va a pagar.
-¿Qué tienes? – me pregunta Tom, quien se acerco.
-¿Vieron a la belleza de mujer que acaba de salir? – comenta Neal.
-Yo no – dice Tom.
-Yo sí y es una grosera, igual que su hermano – estos voltean a verme.
-No estoy loco, Asher es su hermano – les digo ambos se ven con cara de sorpresa.
-Pues tienen muy buenos genes, por lo que escuche de Catherine dice que Asher es muy guapo y la hermanita está para comérsela completita – dice Neal.
-Jajajaja qué también te gusta el hermano – pregunta Tom y nos reímos de él.
-No sean idiotas – dice molesto.
-¿De qué platican? – dice Anthony.
-Pues de los hermanitos White – le digo.
-¿Hermanos White? ¿Quiénes son? –pregunta.
-Pues es Asher y la belleza que se acaba de ir – dice Neal.
-Pues hay que conocer a la belleza de hermana, ¿de verdad es bonita? - dice Anthony.
-¡Vaya que si lo es! - dice Neal con ojos soñadores - Creo que me voy a ganar al cuñado, jajajaja –
-No ceo que te ayude, son muy especiales – les digo.
-Más bien creo que tienes miedo, querido amigo – dice Tom.
-Vamos hacer una apuesta – dice Anthony.
Mientras nos dirigimos a la salida, cuando salimos del edificio, ahí está ella con Stear.
Nos vamos acercando y escuchamos.
-Stear, mi hermano ya se fue ¿Puedes llamarle por favor. Olvide mi celular en casa –
-¡Claro, preciosa! –vemos que saca su celular y marca.
-¿Asher? –pregunta -¿Qué ya estás en casa? ¿Cómo? ¿En serio? Jajajaja, bien pues ya vamos para allá, descansa, si adiós – dice.
-¿Qué paso? ¿Por qué no me espero? – pregunta la hermosa mujer.
-Vámonos a casa, Candy, tu hermano está descansando, pues dice que unos cerdos lo pusieron a limpiar lo que en años no hicieron. Y le duelen los brazos, ya tomo lo que la abuelita le dio, tu sabes que ella hace milagros – dice Stear.
-¡Pero que gente tan cochina! Vamos a casa para cuidar a mi hermano – dice la belleza que ahora sé que llama Candy.
Continuará …
