¿QUIÉN?
Por Coqui Andrew

Capitulo Tres

Llegamos a la casa, donde mi hermano ya se encontraba descansando.
-Hola abuelita, ¿mi hermano está dormido?
-Sí, mi hija, está descansando, me platico que unos cerdos lo pusieron a trabajar y se enteró que el jefe nunca limpio porque ya estaba así, ¿Puedes creerlo?
-¡Abuelita Pony! – grito Stear, abriendo sus brazos.
-¡Mi hijo! ¿cómo estás? – se acercó para recibir un abrazo
-Bien, abuelita, tengo que irme pronto, porque tengo una reunión con Charlie, vine a dejar a Candy, quien por cierto está enojada –comento.
-Mi niña, ¿por qué estás enojada? – pregunto
-¡Ay! Abuelita, cuando fui a recoger a Asher, me tope con un patán con aires de conquistador, está guapo no lo niego, pero me caen mal ese tipo de hombres.
-¿Estás hablando de mi jefe? – dijo Asher
-Creo que sí, hermanito, ¿es rubio? –
-Sí, es rubio, es mi jefe, y sus secuaces son menos agraciados a todos ellos los llamo patanes y cerdos –
-¡Ay! Pobre hermano, ¿ya te encuentras mejor? –
-Sí, hermanita, tu sabes que la abuelita con sus remedios me curo, de verdad que esos cerdos e inútiles son de lo peor, puedo en numerar todo lo que son, pero me conformo con esos dos. Tom se cree muy muy porque es muy fuerte, Neal se cree que es el mejor en todo, Anthony es el junior, el señor Andrew, se cree todo un galanazo, otro junior en este mundo, Robert y Jimmy solo trabajan medio tiempo… -
-¿Cómo sabes todo eso, me imagino que no los trataste hoy? – Dice la abuelita.
-Pues si abuelita, pero estuve platicando con Catherine, ella me lo dijo.
-¡Ah! Vaya eso lo explica todo, ¿le estabas coqueteando Asheerr? – Pregunte con burla.
-Bien que me conoces, hermanita, pues si, solo así tuve información de esos patanes –
-¿Y cómo es ella? ¿Te gusto? – le dije ya en tono de burla.
-Pues no, pero me la tengo que ganar, necesito hacerlo ustedes ya saben para que – Nos ve con una sonrisa, tiene razón.
-Pero él que si, estuvo tras de mí, fue el tal Archie, ayer que estuve esperando a Stear, fuera de la oficina me estuvo coqueteando, hasta que el dueño, el señor George, lo llamo – dice mi hermano estremeciéndose.
-Jajajajajaja – todos reímos.
-¡Ah! Si recuerdo – dijo Stear – fue cuando me mandaste mensaje que me esperabas en planta baja, ¡ya te imagino todo incómodo!
-No te burles, está bien que parezca afeminado, pero no me gustan los hombres – dice.
-¡Eso ya lo sé! – digo entre risas.
Después de un rato nos calmamos
-Bueno abuelita nos vemos, voy a ver a Charlie, nos vemos en el bar –
-¡Cierto! me tengo que apurar, me voy a bañar, abuelita ¿Puedes preparar me algo ligero? Te prometo comer algo más en el bar – Le digo/span/p
-¿Hermanito vas ir? –
-Sabes que sí, quiero ver a mi novia – Me río, subo las escaleras y directo a mi habitación, después de un rato, estoy lista, bajo, mi hermano ya me espera./span/p
-Solo como rápido y nos vamos – le digo.
-Pues date prisa, tu jefe se pondrá gruñón si no llegas a tiempo –me dice.
Como rápido, me lavo los dientes y le digo a mi hermano –Vámonos – lo tomo del brazo, salimos de la casa - ¡hasta más tarde abuelita! – nos despedimos de ella.
Subimos a mi auto y nos dirigimos a mi trabajo, todos conocen a Asher, por lo dejan entrar conmigo, su novia trabaja aquí, es mi compañera, su nombre Annie.

-Buenas noches – les digo a mis compañeras, me dirijo a los vestidores para cambiarme de ropa - ¡Hola! Annie, Pamela, Ashley, Rose, Eliza y Paty
Ellas ya están, pues los chicos ayudaron a limpiar y acomodar todo. Rápido Candy arréglate, porque estamos a minutos de abrir.
-Si ya voy – todas salen, me dirijo a las bailarinas que ya están hermosas - ¿Listas chicas? –
-Sí, Candy listas el coreógrafo y el DJ ya tienen todo listo, nos vemos, Linda – me dicen, ellas quedan detrás del escenario y toman su lugar para dar inicio al espectáculo, pues la principal es Tentación, ella es muy hermosa tiene el cabello rubio, ondulado, largo, ojos grandes, azules, facciones muy finas, piel muy blanca, es de cuerpo proporcionado y alta. Tiene una facilidad de moverse y eso atrae a los hombres. Bien es hora de irme a mi lugar.
Estoy con mis compañeras, nuestros uniformes es un short negro, blusa blanca con corbatín negro y chaleco, hay chicas que usan zapatillas como Eliza, Annie y Pamela, Paty y yo usamos zapatos más cómodos. Los muchachos ellos no usan camisa, solo short negro y corbatín.
El servicio que ofrecemos es muy bueno, somos unidos, el Señor Martí es un excelente jefe, más bien líder. Antes de abrir nos reúne a todos para darnos indicaciones.
-Bien muchachos, después de mucho tiempo mi socio, viene por primera vez, así que les pido que lo traten bien, vendrá acompañado de algunos amigos, les pregunto a quién le toca atender la sala VIP – Pregunta-
-A mí, señor – Ashley
-También yo, señor – dice Eliza.
-Tienen que ser tres – dice el señor ¿Pamela, podrías tu…?
-Claro señor, apoyaré a mis compañeras.
-Perfecto, Candy, Paty, Annie quedan en el área general. Muchachos quedan igual, Stear y James quedan en el bar ¡A sus lugares!
-Una pregunta señor – dice Eliza -¿Cómo sabremos quién el socio?
-No, te preocupes mi hijita, yo lo llevaré a la exclusiva sala dorada VIP.

Me encuentro en mi penthouse, arreglándome, hoy me hablo mi socio para hacerme una invitación para conocer el lugar, pues solo me asocié y le dejé todo al pobre señor Martí. Me dijo que podía llevar a todos lo que quisiera, bien llevaré a mis amigos, mi cuñado y espero que se unan Robert y Jimmy.
Mi hermana no encontró, niñera disponible, tiene que quedarse a cuidar a sus otros dos hijos, William y Peter. Le prometí una reservación para George y ella.
Estoy en la camioneta junto con George y Anthony, estamos en espera de que bajen Tom y Neal. Robert y Jimmy nos verán en la entrada.
-¿Bueno? ¿Tom? ¿Dónde están? – grito por el celular.
-Ya estamos bajando, es que Neal, parece vieja, deberíamos de juntarlo con Archie – No resistimos, soltamos la carcajada.
-Está bien, ya estamos en la camioneta – les digo.
-Por cierto, George, ¿por qué tienes a Archie a tu lado? – pregunto.
-Porque en realidad es muy bueno en su trabajo, aunque si realmente fuera más masculino, tu hermana no tendría celos de él también – Este comentario ocasiona más risas.
-Creo que será una noche inolvidable –dice Anthony –Miren ya vienen esos dos – señala hacia los muchachos.
-Buenas noches, vámonos a la diversión – dice Tom
-Pues se tardaron un montón, muchachos.
-Pues Neal tiene la culpa – dice tapándose la nariz.
-¿Quién se baño en loción? – Pregunta George - ¡Por favor! Albert abre las ventanas – dice con la mano en la nariz y boca.
-Es Neal, se puso todo el frasco de la loción – dice Anthony que estaba en la misma situación-
-¡Neal! – todos decimos, pero yo continúo -¿¡Estás loco!? Ya nos duele la cabeza por el olor fuerte. ¿Por qué lo hiciste? –le pregunto enojado.
-¡Bah! Tom, exagera, se rompió el frasco y ya no me dejó cambiarme de ropa, porque ustedes ya nos esperaban – dice todo molesto.
-Bien, pues ve a cambiarte y no tardes, sabes que no me gusta ser impuntual, así ¡que muévete! – le grito, ni le vimos el polvo cuando bajo de la camioneta, diez minutos después regreso con ropa más informal. Nos fuimos al bar.
Llegamos el bar está en lugar un poco alejado de Chicago, pero vale la pena, noto que es un lugar espacioso, lujoso, me aceró a la entrada y veo Robert y Jimmy, doy mi nombre y nos dejan pasar, nos llevan hacia la oficina del señor Martí.
-¡Albert! Amigo – Me da un apretón de manos y un abrazo -¡bienvenidos!, pero vamos los llevaré personalmente a la sala dorada VIP, mis mejores chicas los atenderán y tuvieron suerte hoy la bailarina principal es Tentación, les va encantar – Nos dice.

Estamos caminando por un pasillo y noto unas escaleras al final de este, subimos, es otro pasillo está iluminado con luces tuenes, no veo puerta alguna, pero mi amigo se detiene a la mitad del pasillo y empuja una puerta, nos cede el paso y ¡Woooow! Es de lujo la habitación dorada, tiene tres mesas, taburetes, las luces son tipo disco, es muy amplia al parecer caben como unas diez o quince personas, entramos por la puerta de emergencia, nos dice Martí, no quiso que atravesáramos el bar. Nos señala la otra entrada y veo que hay tres meseras, dispuestas atendernos, giro hacia la derecha y hay otra puerta, iba a preguntar cuando Martí me dice en voz baja – Es una recámara, por si quieren descansar o relajarse con compañía, solo me avisas y te envío a las chicas, las mesera no entran en ese trabajo, ¿Me entiendes? –
-¿No es prostíbulo? – pregunto
-Claro que no, solo te hacen compañía en privado, si quieres sexo, puedes solicitárselos, pero es fuera de aquí – me explica, suelto un respiro, pues ya estaba pensando retírame.

Continuará …