¿Quién?

Por Coqui Andrew

Capitulo Seis

No dije nada, acepte lo que George, me dijo, entre a mi oficina, al verla limpia, me acorde del abuso que hice con Asher, me voy a disculpar cuando regrese a trabajar, su hermana tiene razón, al llamarnos cerdos, nunca deje que la limpiaran cuando no lo soy, mi departamento luce impecable. Si definitivamente lo felicitaré por su trabajo.

El día transcurrió normal, Robert y Jimmy, me dijeron que ya estarían por tres meses tiempo completo llegaron los nuevos empleados, reorganice las funciones, quedando cubierto el trabajo.

Me despedí de los muchachos, quienes se quedaron sorprendidos, pues siempre íbamos al bar, al salir de ahí. MI intención es ir a la casa de Asher, me costó una comida con Archie, ¡Guácala! para que me diera la diera la dirección.
También estoy interesado en ir al hospital.

Llego a la dirección proporcionada por Archie, estaciono y bajo de la camioneta, me dirijo a la entrada toco y espero que alguien me abra, escucho unos pasos y me abren la puerta, es una señora de edad, me imagino que es la abuelita de los White.
-Buenas tardes, señora, ¿se encontrará Asher?- pregunto
-Buenas tardes, joven ¿Quién lo busca? – pregunta
-Soy Albert Andrew, jefe de Asher –
-¡Ah! Es usted, pase, enseguida lo llamo – abrió la puerta para ceder el paso.
No es una gran casa, pero es limpia y cuidada -Tome asiento, por favor- me dice, paso a la sala y me siento a esperar al jovencito.
-Buenas tardes, señor Andrew, ¿Qué se le ofrece? – escucho
-Vine a ver cómo estabas, me enteré que tuviste un altercado al salir de tu otro trabajo –Cuando lo veo me quedo con la boca abierta, traía unos lentes, su rostro un poco golpeado, pero lo que me llamo la atención fueron los anteojos.
-Gracias, señor Andrew, pero me encuentro bien, mañana me presento a trabajar, si es lo que le preocupa – me dice, solo sonrió.
-Te equivocas Asher, me preocupa mi gente, vine a visitarte, si es necesario más días de descanso para que te recuperes, pero cuéntame qué fue lo te paso -
Asher se sienta y entra su abuelita a la sala a dejarnos bebida refrescante –Aquí les dejo esta limonada, los dejo para que platiquen a gusto – se va.
-Pues verá señor Andrew, ayer unos tipos, empezaron a molestarme, llamándome "afeminado" yo los toleré, pero mi paciencia acabo, me acerque a mi jefe, les pido que se retirarán, ellos se fueron, pero antes de irse, me amenazaron, al salir me ataco uno de ellos al golpearme, mi jefe escucho y salió con pistola en mano para amenazarlos, pero en mi defensa perdí uno de mis lentes de contacto, por eso uso los de montura. Pues no veo bien. Mi hermana tiene su vista perfecta. – me dijo.
-Y ¿ella cómo está? –pregunto para saber si voy o no al hospital
-Está molesta, pero ya se le pasará, ahora entiende porque quiero sacarla de ahí, pero dice que las propinas son muy buenas y gana más. – lo dice con resignación.
-Y le reitero señor Andrew, mañana voy a trabajar puesto que el accidente lo tuve en mi segundo empleo y ahí si no puedo presentarme por tres días –
Tomamos nuestras limonadas y suspiramos al mismo tiempo.
-Aprovechando, quiero ofrecerte una disculpa por cómo te trate ayer, tu no tenías por qué limpiar la oficina – le digo apenado.
-Pues para la próxima, mande a sus otros cerditos a limpiar – me dice sarcásticamente, me gire hacia él, vi sus ojos, pero me pareció verlos de color verde
Él se paro inmediatamente cuando sintió mi mirada, me levanté.
-Me tengo que ir Asher, gracias por recibirme, puedes faltar mientras estás de incapacidad y ve al optometrista, corre por cuenta de la empresa.
-Gracias, señor Andrew
-Hasta luego – me despido, dándole la mano él se me queda viendo, pero no acepta.

Me subo a mi camioneta y me voy directo al hospital.
Llego al estacionamiento dejo la camioneta, me dirijo a los ascensores marco el piso donde hasta ayer deje a Candy.
-Buenas noches, señorita, ¿podría decir si la señorita White está su habitación?
¿O la cambiaron? –
-Buenas noches señor Andrew, no, su hermana la paso a una habitación privada en el piso 4, ahí la encontrará – me informa, le sonrío.
-Gracias, señorita – le guiño el ojo y me voy. Subo hasta el piso 4 y pregunto por ella está en la habitación 404, toco la puerta y escucho "Adelante", entro y la veo acostada, leyendo un libro.
-Buenas noches, señorita White – le digo, ella levanta la vista.
-¡¿Usted?! ¡¿Qué hace aquí?! – pregunta enfadada.
-Vine a visitarle, si más no recuerdo, la defendí del orangután que la estaba golpeando y la traje aquí – Ella me vio con incredulidad.
-¿Fue usted? – pregunto un poco más calmada.
Sí, ¿me gustaría saber por qué la golpeo ese tipo? -
-Porque me negué a irme con él –dijo
-Pues según entendí que ustedes no están para irse con los clientes, me explico Martí –dije
-Pues si está en lo correcto, para eso están las chicas de compañía, dentro del bar solo beben y se encargan de estar con el cliente, con nadie más –
Me atreví a acercarme, su rostro estaba muy golpeado, se le empezaban a notar los golpes.
-¡Por favor! ¡No vea así! – escuche un grito, era de ella.
-¿Verla cómo? –
-¡Pues con lástima! ¡No me gusta! Y ya le he dicho que no invada mi espacio, retírese un poco – me dijo pues yo estaba casi encima de ella, quería acariciar su rostro, me retiré.
-Disculpe, no fue mi intención, le puedo hacer una pregunta –
-Mientras no sea una declaración de amor – dijo burlándose, esa respuesta me dejo sin palabras para decir lo que tenía en mente, tosí un poco.
-Bueno, no es una declaración, pero ¿le gustaría salir conmigo cuando, se encuentre mejor? –
-¿Salir con usted? No cree que está loco, le anda tirando los perros a Tentación y ahora quiere conmigo, es ridículo, ¿No le parece? – me dijo.
¿Cómo sabe que quiero con Tentación? - pensé.
-¿Perdón? – le digo.
-¿Acaso cree que no sabemos lo que pasa en el bar? –
-Tentación ¿hablo con usted? - pregunte.
-Claro, estaba en mi descanso cuando Tentación entro al camerino, la ayude a cambiarse, pues sus guardaespaldas ya le estaban esperando, ¿sabe usted que ella es casada? – me dijo.
-Si, lo sé, ella misma, me lo dijo, ¿Por qué? – cruce mis brazos, ella me miro.
-Y ¿Aún quiere salir con ella? Martí es muy celoso con sus pertenecías –
-Habla usted como si Tentación fuera un objeto ¿No la está denigrando? –aprieto mis labios.
-No, ella es lo que es porque quiere, nadie la obligo, bien regresando a lo que estábamos ¿Por qué quiere salir conmigo? Ya logró engatusar a Tentación –
-Pues se equivoca, Tentación y yo no acordamos nada –le digo.
-¿Ah, ¿sí? ¿Está seguro? Ella me conto otra cosa –
-¿Por qué juega conmigo, señorita? ¿Por qué no habla claro? Ya le dije que no quedamos en nada – la miro fríamente al parecer, ella tiembla aun así me dice.
-Pues tendrá que investigarlo, señor, ahora ¡fuera! – me señala la puerta.
-¿Por qué? No tengo intenciones de salir de aquí – me dirijo al sillón y me siento con los brazos cruzados, cuando la veo, ella me da una sonrisa, ni siquiera espere lo que vendría. -
-¡Sally! – grito, en eso entro un tipo como de más de dos metros de altura, robusto y mala cara, entre en pánico -¡Sácalo! – ordenó, este tipo me levanto de un jalón y me llevo a la salida, aventándome al piso, mi dignidad junto conmigo, me levanté - "Candy, me la pagarás, y juro que serás mía "- con ese pensamiento salí del hospital.

Manejo como loco hasta mi apartamento, tengo la adrenalina al tope, ya me desquitaré, pero tengo que planear bien, llego, bajo de la camioneta, cuando llego a mi departamento, me encuentro a los muchachos ahí, sentados en el piso.
-¡Vaya! Hasta que apareces – dice Neal.
-Sí, tenemos horas esperándote para que nos digas porque no saliste con nosotros, mis nalgas ya casi las dejo ahí – dice Tom
-Tío ¿Qué pasó? ¿Por qué vienes así? ¿quieres que le diga a mamá que suba? – dice Anthony
-¿Para qué quieres a tú a mamá aquí? –le pregunto
-Es que parece que te peleaste con alguien –
Abro la puerta y me veo en el espejo, efectivamente tengo roto el labio y mi camisa está un poco desgarrada. Ellos entran después de mí, Tom va directo a la cocina, del refrigerador saca unas cervezas, mientras Neal busca comida.
-No te preocupes Anthony, me caí cuando salía de la casa de Asher, fui a ver como estaba, pues lo golpearon ayer- le dije, aunque me dio la impresión que no me creyó.
-Si tú lo dices – se encogió de hombros y fue con los muchachos a la cocina, mientras yo fui a bañarme, estoy pensando cómo llevar a cabo mi venganza, que es conquistar a Candy, por lo menos Tentación, me va a dar lo que quiero, mientras esa rubia de ojos verdes cae en mis redes.

Continuará ...